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Navidad

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Navidad
Otros nombresNatividad
TipoFiesta cristiana y cultural
OrigenCristianismo
Comienzo históricoSiglo IV d. C.
Fecha principal25 de diciembre
Otras fechas6, 7 y 19 de enero según algunas tradiciones orientales
Duración litúrgica tradicionalTiempo de Navidad: doce días hasta la Epifanía
Observada porCristianos de diversas tradiciones; culturalmente, por muchas personas no cristianas

La Navidad (del latín nativitas, «nacimiento») es una fiesta anual que conmemora el nacimiento de Jesucristo y que se celebra principalmente el 25 de diciembre. Constituye una de las grandes solemnidades del año litúrgico cristiano, precedida por el Adviento y seguida por el tiempo de Navidad. Su observancia combina dimensiones religiosas, familiares y culturales; en muchos países el día de Navidad es feriado civil y es celebrado tanto por cristianos de distintas confesiones como por personas no cristianas que la viven como una festividad de convivencia.

1. Resumen[editar]

La Navidad conmemora el nacimiento de Jesús de Nazaret, figura central del cristianismo. Según la narración tradicional del Nuevo Testamento, Jesús nació en Belén; cuando José y María llegaron a la ciudad, no encontraron sitio en la posada y el niño nació en un establo. Los ángeles anunciaron la noticia a los pastores, quienes la difundieron.

A nivel litúrgico, la fiesta sigue al tiempo de Adviento, que comienza cuatro domingos antes, o al Ayuno de la Natividad en las tradiciones orientales que lo observan. Históricamente, en Occidente el tiempo de Navidad se extendía durante doce días y culminaba en la Noche de Reyes.[1]

La mayoría de los cristianos celebra la Navidad el 25 de diciembre según el calendario gregoriano. Sin embargo, parte de las Iglesias cristianas orientales la celebra el 25 de diciembre del antiguo calendario juliano, que corresponde al 7 de enero del calendario gregoriano actual. Las iglesias armenias, por su parte, han observado tradicionalmente la Natividad el 6 de enero; algunas comunidades armenias que siguen el calendario juliano la celebran el 19 de enero.[2]

Las costumbres asociadas a la Navidad combinan temas y orígenes precristianos, cristianos y laicos. Entre las prácticas más comunes se encuentran hacer regalos, completar un calendario de Adviento o colocar una corona de Adviento, escuchar música navideña, cantar villancicos, ver películas navideñas, representar el nacimiento, intercambiar tarjetas de Navidad, asistir a servicios religiosos, celebrar una comida especial y exhibir adornos como árboles de Navidad, luces, belenes y acebo.

Varias figuras, a menudo relacionadas e intercambiables, se asocian con la entrega de regalos a los niños durante la Navidad. Entre ellas se cuentan Papá Noel, Father Christmas, San Nicolás y Christkind. Cada una tiene tradiciones propias, y su presencia varía según el país y la cultura.

Debido a la entrega de regalos y a la intensa actividad de consumo que rodea la fiesta, la Navidad se ha convertido en un período clave de ventas para minoristas y empresas, con un efecto económico creciente en muchas regiones del mundo.

2. Etimología[editar]

El término «Navidad» proviene del latín tardío nativĭtas, que significa «nacimiento». En inglés se usa Christmas, forma abreviada de Christ's Mass, es decir, «misa de Cristo». El vocablo deriva del inglés medio Cristenmasse, que significa «misa cristiana».[3] La abreviatura Xmas se basa en la letra inicial ji (Χ) del griego Χριστός, aunque algunas guías de estilo desaconsejan su uso.

Antes de la consolidación del término actual, las lenguas germánicas y otras tradiciones europeas emplearon nombres propios para el período. Los anglosajones se referían a la fiesta como midwinter o, más raramente, como Nātiuiteð, tomado del latín nātīvitās. En inglés antiguo, Gēola («Yule») designaba el período correspondiente a diciembre y enero, y con el tiempo acabó equiparándose a la Navidad cristiana. Noel procede del francés antiguo noël o naël, y en última instancia del latín nātālis (diēs), «día del nacimiento». Koleda es el nombre tradicional eslavo de la Navidad y del período que va de la Navidad a la Epifanía, y se relaciona con rituales eslavos, algunos de los cuales datan de época precristiana.

3. Origen de la fecha[editar]

Ni el Antiguo Testamento ni el Nuevo Testamento registran de manera explícita la fecha exacta del nacimiento de Jesús. El 25 de diciembre, sin embargo, ya era una fecha significativa en los pueblos de la Antigüedad que celebraban el solsticio de invierno en el hemisferio norte, a partir del 21 de diciembre. La adopción cristiana de esa fecha se produjo siglos después de los hechos narrados en los Evangelios.

3.1. Cálculo a partir de los Evangelios[editar]

El Evangelio de Mateo menciona la visita de unos magos de Oriente y la estrella de Belén. Algunas evidencias provenientes de la astronomía indican que la estrella pudo haber sido un cometa observado en el año 5 a. C. por astrónomos chinos, tal como se registra en el Libro de Han.[4] Según esta hipótesis, Jesús habría nacido entre el 9 de marzo y el 4 de mayo del año 5 a. C., muy posiblemente cerca de la Pascua judía, es decir, entre el 13 y el 27 de abril. Un nacimiento durante la primavera se ajusta al relato de Lucas, en el que se describe a pastores que pasaban la noche al aire libre cuidando rebaños.

Otro intento de cálculo toma como punto de partida el Evangelio de Lucas. En él se afirma que, en el momento de la concepción de Juan el Bautista, su padre Zacarías, sacerdote del grupo de Abdías, oficiaba en el Templo de Jerusalén. Según Lucas, Jesús nació aproximadamente seis meses después de Juan. El libro de las Crónicas indica que había veinticuatro grupos de sacerdotes que servían por turnos en el templo, y al grupo de Abdías le correspondía el octavo turno. Contando los turnos desde el comienzo del año, al grupo de Abdías le habría correspondido servir a comienzos de junio, entre los días 8 y 14 del tercer mes del calendario lunar hebreo. Si los embarazos de Isabel y María fueron normales, Juan habría nacido en marzo y Jesús en septiembre. Esta fecha sería compatible con el pasaje bíblico según el cual los pastores cuidaban sus rebaños al aire libre, algo difícil en diciembre.

Sin embargo, los turnos eran semanales y cada grupo servía dos veces al año. Si se toma el segundo turno del grupo de Abdías, situado a finales de septiembre, entre los días 24 y 30 del octavo mes judío, entonces Juan habría nacido a finales de junio y Jesús a finales de diciembre. Esta es una de las bases que algunos autores han usado para justificar la fecha del 25 de diciembre. Algunos escritores cristianos antiguos, como Juan Crisóstomo, enseñaron que Zacarías recibió el mensaje sobre el nacimiento de Juan en el día del Perdón, que llegaba en septiembre u octubre.

Existe además otro cálculo según el cual, cuando el Templo fue destruido en el año 70, el grupo sacerdotal de Joyarib estaba sirviendo. Si el servicio sacerdotal no se interrumpió desde la época de Zacarías hasta la destrucción del templo, el turno de Abdías habría correspondido a la primera semana de octubre, lo que lleva a algunos a considerar el 6 de enero como posible fecha correcta.

Un tratado anónimo sobre solsticios y equinoccios afirma: «Nuestro Señor fue concebido el 8 de las calendas de abril en el mes de marzo (25 de marzo), que es el día de la Pasión del Señor y de su concepción, pues fue concebido el mismo día en que murió». Si Jesús fue concebido el 25 de marzo, la celebración de su nacimiento se fijaría nueve meses después, es decir, el 25 de diciembre.

3.2. Fijación del 25 de diciembre[editar]

La adopción del 25 de diciembre como fecha de la Navidad es objeto de debate entre los académicos. Una primera tesis sostiene que la fecha fue influida por festividades romanas y paganas vinculadas al solsticio de invierno, principalmente el Sol invictus y las Saturnales. Según esta interpretación, los cristianos habrían adaptado esas celebraciones en el siglo III para facilitar la conversión de los pueblos paganos.

De acuerdo con esta hipótesis, el papa Julio I habría pedido en el año 350 que el nacimiento de Cristo se celebrara en esa fecha, y el papa Liberio habría decretado el 25 de diciembre como día del nacimiento de Jesús en 354. La primera mención de un banquete de Navidad en Constantinopla data de 379, bajo Gregorio Nacianceno. La fiesta fue introducida en Antioquía hacia 380 por Juan Crisóstomo. En Jerusalén, la monja Egeria atestiguó en el siglo IV el banquete de la presentación, cuarenta días después del 6 de enero, lo que sugiere que el nacimiento se celebraba en esa ciudad el 6 de enero. El banquete de diciembre alcanzó Egipto en el siglo V.

Por otro lado, algunas tendencias historiográficas recientes indican que los cristianos ya celebraban el nacimiento de Cristo antes de la institución de las Saturnales o del natalis Solis invicti, aunque en otras fechas, especialmente el 25 de marzo. Según esta segunda postura, las festividades paganas habrían sido promovidas, al menos en parte, como reacción a la expansión del cristianismo a mediados del siglo IV. La idea del origen pagano de la Navidad, en cambio, se habría originado en los siglos XVI y XVII en círculos protestantes, como denuncia de las deformaciones católicas del cristianismo, y fue retomada en el siglo XIX.

En esta línea, los cristianos habrían elegido el 25 de diciembre a partir del simbolismo del solsticio de invierno, por asociación del sol con Cristo. En consecuencia, la concepción se habría conmemorado cerca del equinoccio de primavera, el 25 de marzo, fecha asociada a la Pascua. Ya en el año 221, Sexto Julio Africano había propuesto en su Chronographiai el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús.

4. Historia[editar]

4.1. Formación de la fiesta[editar]

Según la Enciclopedia Católica, la Navidad no figura en la lista de festividades cristianas de Ireneo ni en la de Tertuliano, que son las más antiguas que se conocen. La evidencia más temprana de una preocupación por la fecha del nacimiento se encuentra en Alejandría, cerca del año 200. Clemente de Alejandría menciona que ciertos teólogos egipcios «muy curiosos» asignaban al nacimiento de Cristo no solo el año, sino también el día: el 25 de pashons copto, equivalente al 20 de mayo, en el vigésimo octavo año de Augusto.

Desde el año 221, Sexto Julio Africano popularizó el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Jesús en su obra Chronographiai. Para la época del Concilio de Nicea I, en 325, la Iglesia alejandrina ya había fijado el Dies nativitatis et epifaniae.

El profesor Shemarjahu Talmon, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, estudió el pasaje de Lucas en el que se presenta a Zacarías, sacerdote de la clase de Abías. A partir del calendario de la comunidad esenia de Qumrán, reconstruyó los turnos sacerdotales y concluyó que el segundo turno de Abías correspondía a septiembre. Las antiguas Iglesias de Oriente celebran la concepción de Juan el Bautista entre el 23 y el 25 de septiembre.

La misma lógica se aplica a la Anunciación. Lucas sitúa la anunciación a María seis meses después de la concepción de Juan. Las liturgias orientales y occidentales identifican esta fecha con el 31 del mes de adar, correspondiente al 25 de marzo. Si la concepción se celebra nueve meses antes del nacimiento, la fecha resultante es el 25 de diciembre.

Sobre la objeción de que en diciembre los pastores no podían estar a la intemperie, se ha respondido que no todos los rebaños entraban en los rediles. Las ovejas de lana negra, consideradas impuras según ciertas normas del judaísmo, no podían entrar en las ciudades ni en los rediles y debían permanecer al aire libre con sus pastores en cualquier época del año. Además, el Evangelio menciona turnos de guardia, lo que encaja con una noche larga y fría.

En Roma, el papa solía celebrar cuatro misas de Navidad. La primera tenía lugar en los últimos momentos de la tarde del día anterior, en el altar mayor de la basílica de Santa María la Mayor. A medianoche celebraba una nueva misa en la misma basílica, pero en la capilla del pesebre. Una tercera misa se oficiaba para la comunidad griega de Roma en la basílica de Santa Anastasia. La cuarta era la misa del día, que el papa celebraba nuevamente en Santa María la Mayor.[5]

4.2. Prohibición y restauración[editar]

Durante la Reforma protestante, algunas Iglesias rechazaron la celebración del nacimiento de Cristo por su relación con el catolicismo y con el paganismo antiguo. La llamaron, entre otros nombres, «trampas de los papistas» y hasta «garras de la bestia».

En Inglaterra, tras la victoria parlamentaria contra el rey Carlos I durante la guerra civil inglesa, los gobernantes puritanos prohibieron la Navidad en 1647. La población reaccionó con motines y llegó a tomar ciudades importantes como Canterbury, donde decoró las puertas con consignas que reivindicaban la santidad de la fiesta. La Restauración de 1660 puso fin a la prohibición, aunque parte del clero reformista continuó rechazando la celebración.

En la época colonial de los Estados Unidos, los puritanos de Nueva Inglaterra rechazaron la Navidad, y su celebración fue declarada ilegal en Boston entre 1659 y 1681. En cambio, los cristianos de Virginia y Nueva York celebraban libremente. Después de la Revolución estadounidense, la Navidad cayó en desgracia porque se la consideraba una costumbre inglesa.

En la década de 1820, las tensiones sectarias en Inglaterra se habían aliviado y varios escritores británicos comenzaron a preocuparse por la aparente decadencia de la fiesta. Imaginaron la Navidad como un tiempo de celebración sincero e hicieron esfuerzos por revivirla. El libro de Charles Dickens Cuento de Navidad, publicado en 1843, desempeñó un papel importante en la reinvención de la fiesta, al enfatizar la familia, la buena voluntad, la compasión y la celebración doméstica.

En los Estados Unidos, la Navidad fue declarada día feriado federal en 1870, mediante una ley firmada por el presidente Ulysses S. Grant, aunque continuó siendo discutida por distintos líderes puritanos.

5. Celebración litúrgica[editar]

Prácticamente todas las Iglesias cristianas históricas —católica, ortodoxa, anglicana y diversas Iglesias protestantes— otorgan a la solemnidad de la Natividad una importancia tal que la anteceden de un tiempo de preparación, el Adviento, de forma similar a como la Cuaresma prepara la Pascua.

5.1. Iglesia católica[editar]

El rito romano permite celebrar varias misas en la solemnidad de la Natividad del Señor, con lecturas y oraciones distintas según el momento. La liturgia comienza en la tarde del día anterior, cuando puede celebrarse la misa de la vigilia, antes o después de las primeras vísperas. En la noche de Nochebuena se celebra la misa de medianoche, popularmente llamada misa del gallo. En algunos lugares se oficia además una misa de la aurora al amanecer del 25 de diciembre, y finalmente se celebra la misa del día.

Es tradición que el papa pronuncie un discurso de Navidad a los fieles desde el llamado balcón de las bendiciones de la basílica de San Pedro. Tras el discurso, imparte la bendición solemne conocida como Urbi et orbi, una expresión latina que significa «a la ciudad y al mundo».

El tiempo de Navidad, que comienza con las primeras vísperas de la Natividad, incluye la celebración de la Sagrada Familia, el primer domingo después del 25 de diciembre; la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, el 1 de enero, es decir, en la octava de la Natividad; la solemnidad de la Epifanía del Señor, el 6 de enero o el segundo domingo después del 25 de diciembre según la región; y la fiesta del Bautismo del Señor, con la que concluye ese período. También forman parte del ciclo navideño las fiestas de san Esteban, protomártir, el 26 de diciembre; san Juan, apóstol y evangelista, el 27; y los Santos Inocentes, el 28.[6]

5.2. Iglesias ortodoxas[editar]

Las Iglesias orientales que no aceptaron el calendario propuesto por el papa Gregorio XIII continúan usando el calendario juliano. Por eso celebran la Navidad el 25 de diciembre juliano, que equivale al 7 de enero del calendario gregoriano. La Iglesia apostólica armenia, en cambio, celebra la Natividad el 6 de enero, junto con la Epifanía.

Se exceptúan de la práctica juliana las Iglesias de Alejandría, Rumania, Bulgaria, Albania, Finlandia, Grecia y Chipre, que celebran la Navidad el 25 de diciembre según el calendario gregoriano.[7]

En Belén, ciudad de nacimiento de Jesús según los Evangelios canónicos, la Navidad se celebra dos veces. La basílica de la Natividad es administrada conjuntamente por la Iglesia católica, que celebra la Navidad el 25 de diciembre, y por la Iglesia ortodoxa de Jerusalén, que la celebra el 6 de enero. En ese templo hay una caverna subterránea con un altar sobre el lugar en que, según la tradición, nació Jesús. El punto exacto está marcado por un agujero en una estrella de plata de catorce puntas rodeada por lámparas de plata.

5.3. Protestantismo y evangélicos[editar]

Aunque hasta el siglo XIX algunas Iglesias protestantes dejaron de celebrar la Navidad para desligarse del catolicismo, la mayoría, comenzando por Lutero, continuó celebrándola el 25 de diciembre. En los Estados Unidos, católicos y protestantes compartieron la fiesta desde 1607, año en que la Navidad se celebró por primera vez en Norteamérica según algunas fuentes.

La mayoría de las iglesias cristianas evangélicas celebra la Navidad. La consideran un recordatorio de la gracia de Dios y del nacimiento del Salvador. En los servicios especiales del 24 o del 25 de diciembre, el mensaje suele centrarse en el significado del nacimiento de Jesús y en su impacto para los creyentes.

5.4. Otras confesiones[editar]

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos miembros son conocidos como mormones, celebra la Navidad el 25 de diciembre, aunque considera que el nacimiento de Jesucristo tuvo lugar un 6 de abril.

En cambio, algunos grupos como los Testigos de Jehová rechazan su celebración. Sostienen que se trata de una fiesta no prescrita en la Biblia y que Jesús no ordenó celebrar su nacimiento. En sus inicios, sin embargo, los Testigos de Jehová sí llegaron a celebrar la Navidad, no como celebración religiosa sino como forma de socialización. El cambio de actitud se debió a las enseñanzas de Joseph Franklin Rutherford.[8] También rechazan el 25 de diciembre como fecha real del nacimiento de Cristo.

6. Tradiciones y costumbres populares[editar]

La Navidad ha mezclado su carácter religioso con la convivencia familiar y con la mercadotecnia. El siglo XIX fue decisivo en la consolidación de la Navidad tal como se conoce hoy: se popularizaron el intercambio de regalos, el personaje de Papá Noel y las tarjetas de Navidad. Con el tiempo, la mercadotecnia, especialmente la estadounidense, expandió una Navidad de carácter menos religioso por todo el mundo.

La fiesta es celebrada por cristianos, pero también por personas no creyentes. Algunos la viven como festejo de convivencia social y familiar sin vinculación religiosa; otros la mencionan en mensajes presidenciales o la consideran una tradición cultural. En muchos lugares de Europa y América existe, además, una tendencia impulsada desde parroquias locales para recuperar el sentido religioso de la Navidad.

6.1. Nochebuena, cena y celebraciones familiares[editar]

La Nochebuena, del 24 al 25 de diciembre, se celebra con una cena o banquete que se extiende desde la víspera hasta después de la medianoche. La comida varía según el país y la familia. Entre los alimentos tradicionales figuran el pavo, el cerdo, el cordero y el bacalao, así como otros platos locales. En las familias cristianas es frecuente realizar una oración a medianoche en honor al nacimiento de Jesús.

En varios países de América Latina se celebra la Novena de Aguinaldos entre el 16 y el 24 de diciembre. Es una costumbre católica en la que familias o grupos se reúnen a rezar, cantar villancicos, consumir platos típicos y preparar la fiesta de Navidad. Antes de la novena, suele prepararse la corona de Adviento, hecha con ramas de ciprés o pino atadas con un listón rojo. Las familias se reúnen alrededor de la corona cada domingo de Adviento, encienden una vela y recitan oraciones y villancicos como preparación para el nacimiento de Jesús.

6.2. Belén, árbol de Navidad y adornos[editar]

Los belenes, también llamados pesebres o nacimientos, representan el nacimiento de Jesús mediante una maqueta de Belén y sus alrededores. Las figuras principales son el establo donde nació Jesús, la Sagrada Familia, los animales, los pastores, los tres Reyes de Oriente y una estrella. Según la tradición, san Francisco de Asís fue el inventor del belén.

En países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Venezuela y otros, la figura del Niño no se coloca hasta la llegada de la Navidad. Después de ser «arrullado», se coloca entre José y María.

El árbol de Navidad es un elemento decorativo para el que se suele emplear una conífera natural o artificial decorada con adornos. Al ser un árbol de hoja perenne, simboliza el amor de Dios. La tradición tiene su origen en Alemania, donde el evangelizador san Bonifacio la habría instaurado. Para elaboraciones mayores se construyen villas navideñas, representaciones de pueblos en época de nieve.

Las calles, avenidas, plazas, parques y fachadas se transforman en escenarios decorados con luces, árboles de gran tamaño y belenes. En muchas ciudades de Occidente y de Oriente se instalan alumbrados llamativos, y las personas decoran balcones y ventanas con luces navideñas.

6.3. Villancicos y música[editar]

Los villancicos son canciones o cantos alusivos al nacimiento de Cristo o a la Sagrada Familia. Algunos, como «Noche de paz», tienen versiones en varios idiomas o ritmos, con el mismo nombre o con nombres distintos. La música navideña forma parte central de la temporada, con repertorios que van de lo litúrgico a lo popular.

6.4. Personajes y entrega de regalos[editar]

Papá Noel es uno de los personajes más populares de la Navidad. Reparte regalos a los niños durante la vigilia navideña y se ha extendido por todo el mundo gracias a la globalización, la influencia anglosajona, la publicidad y la mercadotecnia.

En países como Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Perú, Panamá, Puerto Rico, Venezuela, Bolivia y, en México, especialmente en zonas rurales, se atribuye la entrega de regalos al Niño Jesús. Esa tradición también existe en la República Checa, Eslovaquia, Hungría, Polonia, Italia, Alemania, Austria y Suiza.[9]

Otros personajes que reparten regalos en torno a la Navidad son la Befana en partes de Italia, el Olentzero en el País Vasco, el Apalpador en Galicia, y el Tió de Nadal en Cataluña, llamado Cachafuòc en Occitania.

En España, Portugal, gran parte de Hispanoamérica, Filipinas y Guinea Ecuatorial, la entrega principal de regalos no siempre se realiza el día de Navidad, sino el 6 de enero, solemnidad de la Epifanía. Los Reyes Magos son los encargados de dar regalos a los niños, en representación de los presentes que llevaron a Jesús según el relato evangélico.

El origen de la costumbre de dar regalos se remonta, según una tradición, al siglo XI, cuando monjas cristianas de Bélgica y Francia comenzaron a dar regalos a los pobres en nombre de San Nicolás. La costumbre se extendió a Alemania y los Países Bajos. Durante siglos, los regalos se entregaron el 6 de diciembre, alrededor del día de San Nicolás, o a principios de enero. La popularidad de la entrega en Nochebuena creció tras el poema de 1823 A Visit from St. Nicholas y la novela de Dickens Cuento de Navidad. A finales del siglo XIX, la Nochebuena sustituyó a las fechas de diciembre o enero como momento más habitual para dar regalos en la cultura occidental.[10]

6.5. Tradiciones regionales en Hispanoamérica[editar]

En México y en localidades vecinas se celebran las Posadas del 16 al 24 de diciembre. Son fiestas populares que recuerdan el trayecto de san José y la Virgen María para llegar a Belén. Las posadas se acompañan de piñatas, que consisten en ollas de barro adornadas con picos y papel picado, o figuras de cartón, rellenas de dulces, frutas y, en ocasiones, juguetes y confeti. Según la tradición, la piñata debe llevar siete picos, uno por cada pecado capital.

En Colombia se sueltan globos de papel de seda durante la temporada navideña. Se trata de artefactos voladores que se elevan con fuego en su interior. Las autoridades y los medios lanzan campañas para eliminar esta práctica por los riesgos que implica, pero sigue siendo una tradición arraigada, y es común ver globos durante el 24 y el 25 de diciembre en los cielos de algunas ciudades.

En Perú se celebran chocolatadas durante las semanas previas al 24 de diciembre. Son eventos dirigidos especialmente a niños, con espectáculos infantiles, bailes y entrega de regalos. Se llaman así porque son infaltables el chocolate caliente y el panetón, pan dulce con frutas confitadas.

En España, el Sorteo Extraordinario de Navidad, conocido como Lotería de Navidad, es uno de los sorteos de lotería más populares del país y se celebra cada 22 de diciembre.

6.6. Gastronomía[editar]

La gastronomía navideña varía mucho según la región. En los países mediterráneos y americanos conviven platos dulces y salados. El pavo de Nochebuena es tradicional en varios países, mientras que en otros predominan el cerdo, el cordero o el bacalao. En América Latina son comunes las preparaciones con panetón, chocolate caliente, tamales en algunos países y dulces típicos. No existe un único «plato de Navidad», pero la cena del 24 de diciembre es, en casi todas las culturas que celebran la fiesta, el momento central de la mesa navideña.

7. Dimensión económica[editar]

La entrega de regalos y muchos otros aspectos de las fiestas navideñas implican una mayor actividad económica. La Navidad se ha convertido en un período clave de ventas para minoristas y empresas, con un efecto económico cada vez mayor en muchas regiones del mundo.

Los centros comerciales utilizan técnicas de marketing para motivar las compras de fin de año. Agencias y empresas lanzan anuncios relacionados con el espíritu navideño, y algunas entidades ofrecen préstamos para adquirir electrodomésticos u otros bienes durante la temporada. En varias ciudades, el comercio navideño marca una parte importante de las ventas anuales del sector minorista.

El efecto económico no es exclusivo de los países de tradición cristiana. En ciudades de China, por ejemplo, la Navidad se ha incorporado al paisaje comercial, con Santa Claus en centros comerciales de Shanghái, aunque no se trate de una fiesta religiosa local.

8. La Navidad en las artes, la televisión y el cine[editar]

La conmemoración del nacimiento de Jesús es, junto con la celebración de su pasión, muerte y resurrección, uno de los principales temas del arte cristiano. La Natividad ha sido representada por artistas de todas las épocas y tradiciones, desde el arte bizantino y medieval hasta el Renacimiento y el Barroco.

Muchas narraciones ficticias navideñas recrean temas de esperanza, reconciliación o milagros. Varias de ellas han pasado a formar parte de la tradición local. Entre las más populares se encuentran el ballet El Cascanueces, de Chaikovski, y la novela Cuento de Navidad, de Charles Dickens. Ambas han sido adaptadas en numerosas ocasiones al cine, al teatro y a la televisión, a menudo con variantes que van desde la recreación fiel hasta la parodia.

El cine navideño es hoy un género amplio, con películas que se exhiben o programan cada diciembre en canales y plataformas. En los países de habla hispana, esta programación suele incluir tanto producciones estadounidenses dobladas al español como películas y especiales locales.

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La Navidad tiene una presencia especialmente arraigada en los países hispanohablantes. En España, la temporada se abre simbólicamente con la Lotería de Navidad del 22 de diciembre y se extiende hasta la Epifanía, el 6 de enero, cuando los Reyes Magos entregan regalos. En muchas ciudades españolas se celebran cabalgatas de Reyes la noche del 5 de enero.

En Hispanoamérica conviven tradiciones de origen católico con costumbres propias. Las posadas mexicanas, la Novena de Aguinaldos en varios países andinos y caribeños, las chocolatadas peruanas, los globos colombianos y los nacimientos populares son ejemplos de esa diversidad. En gran parte de América Latina, el Niño Jesús, y no Papá Noel, es quien lleva los regalos a los niños, aunque la figura de Papá Noel ha ganado terreno en las ciudades.

La celebración incluye, en muchos países, reuniones familiares la noche del 24, cenas extensas, intercambio de regalos y asistencia a la misa del gallo. En las zonas urbanas, el alumbrado navideño se ha convertido en un atractivo en sí mismo, con decoraciones en plazas, avenidas y centros comerciales.

Pese a la diversidad local, hay elementos compartidos en todo el mundo hispanohablante: el belén, los villancicos, la cena de Nochebuena, la referencia a los Reyes Magos y, cada vez más, el árbol de Navidad y las tarjetas navideñas. La convivencia de tradiciones europeas, indígenas y contemporáneas produce una Navidad con acentos regionales.

10. Controversias y críticas[editar]

La Navidad nunca ha estado exenta de controversias. En el siglo XVII, los puritanos ingleses la prohibieron por considerarla una fiesta católica y pagana. En el siglo XXI, algunos grupos cristianos, como los Testigos de Jehová, continúan rechazándola.

También existen críticas de carácter laico. Algunas personas ven en la Navidad una festividad excesivamente comercial, mientras que otras la consideran una imposición religiosa o una tradición no universal. En la cultura popular anglófona, quienes rechazan la Navidad suelen ser comparados con el Grinch. El compositor Bob Dorough escribió una canción en contra del éxito White Christmas, y existe una Guía atea de la Navidad.

La tensión entre la dimensión religiosa y la dimensión comercial es uno de los debates recurrentes de la temporada. Para muchos cristianos, lo central de la fiesta no es la fecha exacta del nacimiento de Jesús, sino la creencia en que Dios vino al mundo en forma humana para expiar los pecados de la humanidad.

11. Notas[editar]


  1. Históricamente, en Occidente el tiempo de Navidad abarca doce días y culmina en la Duodécima Noche o Noche de Reyes. En la práctica litúrgica actual, el cierre del tiempo de Navidad suele asociarse a la fiesta del Bautismo del Señor. ↩︎

  2. Varias ramas del cristianismo oriental que siguen el calendario juliano celebran el 25 de diciembre de ese calendario, que corresponde al 7 de enero gregoriano. Las iglesias armenias han observado tradicionalmente la Natividad el 6 de enero; las comunidades armenias que usan el calendario juliano la celebran el 19 de enero, con la Nochebuena el 18 de enero. ↩︎

  3. Christmas es una forma abreviada de Christ's Mass, «misa de Cristo». El término deriva del inglés medio Cristenmasse, que significa «misa cristiana». ↩︎

  4. Algunas investigaciones señalan que la estrella de Belén pudo haber sido un cometa observado por astrónomos chinos en el año 5 a. C. y registrado en el Libro de Han. La datación exacta, sin embargo, es objeto de debate. ↩︎

  5. La tradición de las cuatro misas papales de Navidad se celebraba en Roma con distintos horarios y sedes, entre ellas Santa María la Mayor y Santa Anastasia. ↩︎

  6. El tiempo de Navidad católico incluye la Sagrada Familia, Santa María, Madre de Dios, la Epifanía y el Bautismo del Señor, así como las fiestas de san Esteban, san Juan y los Santos Inocentes. Las fechas de la Epifanía y del Bautismo pueden variar según las conferencias episcopales. ↩︎

  7. Las Iglesias de Alejandría, Rumania, Bulgaria, Albania, Finlandia, Grecia y Chipre celebran la Natividad el 25 de diciembre según el calendario gregoriano, a diferencia de otras Iglesias ortodoxas. ↩︎

  8. Los Testigos de Jehová no celebran la Navidad por considerarla una fiesta pagana no prescrita en la Biblia. En sus inicios, sin embargo, llegaron a celebrarla como forma de socialización; el cambio de actitud se atribuye a las enseñanzas de Joseph Franklin Rutherford. ↩︎

  9. La tradición de que el Niño Jesús traiga los regalos se encuentra en numerosos países latinoamericanos y también en varios países europeos, entre ellos Alemania, Austria, Suiza, Polonia, la República Checa, Eslovaquia, Hungría e Italia. ↩︎

  10. La costumbre de dar regalos en Nochebuena se consolidó a finales del siglo XIX, tras la popularidad del poema A Visit from St. Nicholas y de Cuento de Navidad. Antes, los regalos solían entregarse el 6 de diciembre o a principios de enero. ↩︎