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Nicolás de Bari

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Nicolás de Bari
San Nicolás de Mira
Obispo, confesor y taumaturgo
NacimientoPatara, Licia, Imperio romano (actual Turquía)
Fecha de nacimientoTradicionalmente, 15 de marzo de 270
FallecimientoMira, Licia, Imperio romano (actual Demre, Turquía)
Fecha de fallecimiento6 de diciembre de 343 (otras fuentes: entre 345 y 352)
Festividad6 de diciembre (Occidente); 19 de diciembre (Oriente, según algunos calendarios)
TítulosObispo de Mira, defensor de la ortodoxia, taumaturgo
Venerado enIglesia católica, Iglesia ortodoxa, Iglesia copta ortodoxa, Iglesia anglicana
PatronazgoMarineros, pescadores, viajeros, niños, comerciantes, prestamistas, solteros, estudiantes, acusados injustamente, entre otros
Lugar de peregrinaciónBasílica de San Nicolás, Bari, Italia

1. Resumen[editar]

Nicolás de Bari, también llamado Nicolás de Mira y Nicolás el Milagroso, fue un obispo cristiano de la ciudad de Mira, en la región de Licia, en la actual Turquía, que vivió entre los siglos III y IV. Es uno de los santos más populares del cristianismo y su figura ha dado origen a la tradición moderna de Santa Claus, conocido en algunos países hispanohablantes como Papá Noel.

La información sobre su vida histórica es escasa y gran parte de lo que se conoce proviene de tradiciones hagiográficas elaboradas siglos después de su muerte. Los relatos más antiguos que lo mencionan indican que su culto ya estaba bien establecido en el siglo VI y que, para ese momento, se le atribuían numerosos milagros, especialmente la protección de marineros, la ayuda a los pobres y la defensa de personas condenadas injustamente.

En Occidente se le conoce como Nicolás de Bari porque, en 1087, un grupo de marineros italianos de la ciudad de Bari trasladó a esa localidad los principales restos óseos del santo, que hasta entonces se conservaban en Mira. La Basílica de San Nicolás de Bari se convirtió desde entonces en un importante centro de peregrinación.

2. Fuentes y problema histórico[editar]

No se conserva ningún escrito del propio Nicolás y ningún autor contemporáneo lo menciona de forma directa. Los datos sobre su vida proceden de listas conciliares, biografías de otros santos y relatos hagiográficos redactados en siglos posteriores. La primera mención conocida del nombre de Nicolás de Mira aparece en una lista de asistentes al Primer Concilio de Nicea incluida por Teodoro el Lector en su Historiae Ecclesiasticae Tripartitae Epitome, compuesta entre 510 y 515.[1]

La biografía de otro santo, Nicolás de Sion, escrita alrededor de dos siglos y medio después de la muerte de Nicolás de Mira, menciona brevemente la visita de aquel a la tumba de Nicolás para rendirle homenaje. Esa tumba, que podía visitarse, es uno de los indicios que los historiadores consideran como prueba de la existencia histórica del obispo de Mira.

3. Vida temprana y ordenación[editar]

Según la tradición, Nicolás nació en la ciudad portuaria de Patara, en la región de Licia, en una familia acomodada de cristianos griegos.[2] Sus padres habrían muerto cuando él era joven, y Nicolás heredó una fortuna considerable que, según los relatos hagiográficos, distribuyó entre los pobres.

Un episodio temprano muy difundido lo presenta como autor de un acto de caridad secreta. Al enterarse de que un padre empobrecido no podía pagar la dote de sus tres hijas, Nicolás habría arrojado por la ventana, durante tres noches, bolsas con monedas de oro para evitar que las jóvenes fueran obligadas a prostituirse. La escena se convirtió en un tema recurrente en la iconografía cristiana europea.[3]

Otro relato cuenta que Nicolás peregrinó a Tierra Santa y que, durante el viaje, calmó una tormenta en el mar. Esta narración contribuyó a que, con el tiempo, se le considerara protector de marineros, pescadores y viajeros.

4. Obispo de Mira[editar]

De regreso de su viaje, Nicolás se habría establecido en Mira. Sobre su elección como obispo circula una leyenda según la cual los sacerdotes de la ciudad decidieron que sería elegido el primer presbítero que entrara al templo aquella mañana, y ese fue Nicolás. La historia no se considera verificable con fuentes tempranas.

Durante la Gran Persecución del emperador Diocleciano (284–305), Nicolás habría sido encarcelado y torturado, y luego liberado con la llegada al poder de Constantino. Esta tradición es tardía y no aparece atestiguada en las fuentes más antiguas.[4]

Uno de los relatos más antiguos sobre Nicolás lo presenta salvando a tres hombres inocentes de la ejecución. Según la Vida escrita por Miguel el Archimandrita, el gobernador Eustaquio los había condenado injustamente. Nicolás interrumpió la ejecución, detuvo la espada del verdugo y liberó a los condenados. En una versión posterior, tres generales del emperador Constantino, llamados Ursos, Nepotianos y Herpylion, se vieron implicados en una acusación falsa ante el cónsul Ablabio, y Nicolás habría intercedido por ellos en sueños ante el propio Constantino.[5]

5. Concilio de Nicea[editar]

Según la tradición, Nicolás participó en el Primer Concilio de Nicea en 325, donde se habría opuesto al arrianismo y habría defendido la doctrina de la divinidad de Cristo. Su nombre aparece en algunas listas de asistentes al concilio, en las que figura como el 151.er obispo en orden de asistencia.[6]

Sin embargo, el nombre de Nicolás no es mencionado por los principales cronistas contemporáneos del concilio, como Eusebio de Cesarea, ni por Atanasio de Alejandría, uno de los más destacados defensores del trinitarismo en ese contexto. Algunos historiadores sugieren que su inclusión en las listas pudo ser una adición posterior, mientras que otros consideran que su presencia en Nicea no puede descartarse.[7]

Una leyenda tardía, atestiguada por primera vez en el siglo XIV, afirma que durante el concilio Nicolás perdió la paciencia y abofeteó a un arriano. En versiones posteriores, el hereje es identificado con Arrio y Nicolás habría sido encarcelado y despojado de sus vestiduras, hasta que Cristo y la Virgen María se le aparecieron en la celda y lo liberaron. La historicidad de este episodio es ampliamente rechazada por su aparición tardía.[8]

6. Milagros atribuidos[editar]

A lo largo de los siglos se atribuyeron a Nicolás numerosos milagros. Los más populares incluyen:

  • El rescate de tres hijas pobres mediante monedas de oro entregadas en secreto.
  • La protección de marineros durante una tormenta.
  • La liberación de tres soldados o generales condenados injustamente.
  • La resurrección de tres niños que habían sido asesinados y puestos en salmuera por un carnicero durante una hambruna.
  • La destrucción de templos paganos en Mira, incluido el templo de Artemisa, al considerarlos infestados de demonios.

La historia de los tres niños resucitados es particularmente relevante para la iconografía del santo, que a menudo lo muestra acompañado de tres niños junto a una cubeta o tina. En otras representaciones, Nicolás aparece con tres monedas de oro, símbolo del episodio de las jóvenes pobres.

Un supuesto milagro moderno, difundido durante la Segunda Guerra Mundial, relata que en un bombardeo de la ciudad de Bari un niño se separó de su madre y, horas después, apareció sano y salvo en la puerta de su casa. Según el relato, el niño describió a un hombre al que identificó como San Nicolás como su protector. Este episodio pertenece a la piedad popular y no tiene corroboración documental.[9]

7. Reliquias y traslado a Bari[editar]

7.1. Mira y su iglesia[editar]

Menos de doscientos años después de la muerte de Nicolás, el emperador Teodosio II ordenó construir en Mira una iglesia sobre el emplazamiento donde, según la tradición, el santo había servido como obispo. Sus restos fueron depositados en un sarcófago en ese templo. En el siglo VI, el historiador Procopio menciona que el emperador Justiniano I renovó iglesias en Constantinopla dedicadas a San Nicolás y a San Prisco.

Durante siglos, las reliquias de Nicolás se conservaron en Mira. La tradición local sostenía que de ellas manaba un líquido acuoso, llamado maná o mirra, al que se atribuían propiedades milagrosas.[10]

7.2. El traslado de 1087[editar]

En 1087, un grupo de marineros de Bari, en el sur de Italia, tomó sin autorización los principales huesos del esqueleto de Nicolás del sarcófago en Mira y los llevó a su ciudad. Los restos llegaron a Bari el 9 de mayo de 1087.[11] Desde el punto de vista de los cristianos ortodoxos y de las autoridades turcas posteriores, el hecho fue considerado un robo. Los comerciantes barianos, en cambio, lo presentaron como una operación de rescate para proteger las reliquias ante el avance de los turcos selyúcidas en Anatolia.[12]

Dos años después, el papa Urbano II inauguró en Bari la basílica dedicada al santo y colocó personalmente las reliquias bajo el altar. El 9 de mayo se convirtió en la festividad de la traslación de Nicolás para los cristianos occidentales.

7.3. Venecia y la Primera Cruzada[editar]

Los fragmentos óseos que quedaron en el sarcófago de Mira fueron extraídos más tarde por marineros venecianos durante la Primera Cruzada y llevados a Venecia. Así, las principales reliquias del santo quedaron divididas entre Bari y Venecia, mientras que en su región natal quedaron restos menores.

7.4. Bari en la actualidad[editar]

La Basílica de San Nicolás de Bari continúa siendo el principal lugar de peregrinación dedicado al santo en Occidente. Cada año, el 6 de diciembre, el clero de la basílica extrae un frasco de maná de la tumba. Desde 1966, una parte de la cripta ha sido habilitada como capilla ortodoxa, en señal de acercamiento entre católicos y ortodoxos.[13]

7.5. Reclamación turca[editar]

A fines de 2009, el Gobierno de Turquía anunció que solicitaría formalmente a Italia la devolución de los restos óseos de San Nicolás. Las autoridades turcas argumentaron que el santo deseaba ser enterrado en su ciudad episcopal y que las reliquias fueron sacadas de su patria ilegalmente. Hasta 2026, no se ha producido una devolución de los restos principales desde Bari.

8. Veneración y patronazgo[editar]

Nicolás es venerado tanto en Oriente como en Occidente, y es uno de los primeros santos no mártires en alcanzar una devoción tan extendida. En Oriente se le conoce especialmente como Nicolás de Mira; en Occidente, como Nicolás de Bari. Se estima que más de dos mil iglesias en el mundo están dedicadas a él.

A lo largo de la historia se le ha considerado patrono de:

  • Marineros, pescadores y viajeros
  • Niños y estudiantes
  • Comerciantes y prestamistas
  • Solteros y doncellas
  • Acusados injustamente
  • Ciudades y países como Rusia, Grecia, Turquía, Ámsterdam, Bari, Alicante, Portsmouth, Aberdeen y Galway, entre otras

En Roma se erigió un templo en su honor ya en el siglo VI, lo que confirma la antigüedad y amplitud de su culto en Occidente.

9. Relación con Santa Claus[editar]

La figura de Nicolás de Bari está en el origen de la tradición de Santa Claus o Papá Noel. Su legendaria costumbre de dar regalos en secreto, unida a la festividad del 6 de diciembre, dio lugar en el norte de Europa a personajes como Sinterklaas, que con el tiempo se transformó en el Santa Claus moderno. Esta evolución es uno de los ejemplos más claros de cómo un santo cristiano antiguo se convirtió en una figura de la cultura popular global.

En los Países Bajos y Bélgica se celebra la Fiesta de San Nicolás el 5 y 6 de diciembre con la llegada de Sinterklaas, una tradición distinta de la Navidad del 25 de diciembre. La imagen moderna de Santa Claus, vestido de rojo con barba blanca, tiene raíces en representaciones artísticas y literarias de los siglos XIX y XX, no en la iconografía original del obispo bizantino.

10. De San Nicolás en el ámbito hispánico[editar]

En el mundo hispanohablante, la figura de San Nicolás de Bari forma parte del calendario litúrgico católico y su festividad se celebra el 6 de diciembre. Su onomástico es tradicionalmente respetado en varios países, y existen numerosas iglesias y capillas dedicadas a él, especialmente en ciudades portuarias y antiguas colonias.

En España, la tradición del día de San Nicolás ha estado ligada en algunos lugares a la realización de actos escolares y a la elección de un "obispo de los niños". En la corte de Felipe II, según informa el erudito Casiano Pellicer en su Tratado histórico, era habitual representar en el día de San Nicolás una pieza llamada Fiesta del zapato, en alusión al episodio de las monedas de oro.[14]

En América Latina, la devoción a San Nicolás es menos central que en Europa, pero su figura llegó mediante las tradiciones coloniales. Existen templos bajo su advocación en diversos países, como la iglesia de San Nicolás de Bari en Buenos Aires, en el barrio que lleva su nombre. La ciudad de San Nicolás de los Arroyos, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, tiene como patrono al santo y conserva una catedral dedicada a él.

11. Legado y representaciones[editar]

San Nicolás de Bari es uno de los santos con mayor presencia iconográfica del cristianismo. Suele representarse:

  • Vestido de obispo, con mitra, báculo y palio.
  • Con tres monedas de oro o tres bolsas, por el episodio de las hijas pobres.
  • Con tres niños, por el milagro de los niños resucitados.
  • En escenas de tempestad, protegiendo barcos.
  • En el acto de salvar a condenados, con la espada del verdugo en el suelo.

La devoción popular también lo asocia con la protección en causas económicas difíciles. En 1934, Josemaría Escrivá de Balaguer lo nombró santo intercesor del Opus Dei, una advocación particular que luego se difundió en ambientes católicos.[15]

12. Véase también[editar]

  • Basilica di San Nicola, Bari
  • Iglesia de San Nicolás, Demre
  • Santa Claus
  • Papá Noel
  • Sinterklaas
  • Concilio de Nicea I
  • Arrianismo

Referencias[editar]


  1. Teodoro el Lector, Historiae Ecclesiasticae Tripartitae Epitome, compuesta entre 510 y 515. ↩︎

  2. Fuentes hagiográficas no coinciden en los nombres de los padres de Nicolás. ↩︎

  3. English, Adam C. y Lendering, Jona, discuten la historicidad del episodio de las hijas pobres. ↩︎

  4. Lendering, Jona, sobre la improbabilidad del relato de la prisión durante la persecución. ↩︎

  5. Las versiones del relato de los tres generales difieren en nombres y detalles. ↩︎

  6. Las listas de asistentes a Nicea varían entre 200 y 300 nombres. ↩︎

  7. Lendering propone dos posibilidades: inclusión posterior o eliminación temprana del nombre. ↩︎

  8. Greydanus, Steven D., sobre el episodio de la bofetada en Nicea. ↩︎

  9. Anécdota popular sin corroboración documental. ↩︎

  10. De Ceglia, Francesco Paolo, sobre el maná de Nicolás de Mira. ↩︎

  11. Fecha documentada en crónicas medievales. ↩︎

  12. Sobre el contexto del traslado de 1087. ↩︎

  13. Capilla ortodoxa en la cripta de la basílica. ↩︎

  14. Pellicer, Casiano, Tratado histórico, Madrid, 1804. ↩︎

  15. Pero-Sanz Elorz, José Miguel, "San Nicolás de Bari, intercesor en las necesidades económicas del Opus Dei", Studia et Documenta, 2015. ↩︎