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Pakistán

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República Islámica de Pakistán
Nombre en urduاسلامی جمہوریہ پاكستان
Islāmī Jumhūriyah Pākistān
Nombre en inglésIslamic Republic of Pakistan
CapitalIslamabad
Ciudad más pobladaKarachi
Idiomas oficialesUrdu e inglés
GentilicioPakistaní; RAE acepta también paquistaní[nota]
Forma de gobiernoRepública islámica federal parlamentaria
Jefe de EstadoPresidente Asif Ali Zardari
Jefe de GobiernoPrimer ministro Shehbaz Sharif
IndependenciaDominio: 14 de agosto de 1947
República: 23 de marzo de 1956
Superficie881.913 km²
Fronteras7.257 km
Línea de costa1.046 km
Población240.485.660[sin verificar] hab. (2023)[nota]
DensidadAproximadamente 273 hab./km²
PIB nominal347.000[sin verificar] millones de dólares (2022 est.)
PIB PPA1.468.000[sin verificar] millones de dólares (2022 est.)
IDH0,544 (bajo), puesto 168 (2023)
MonedaRupia pakistaní (PKR)
Huso horarioUTC+5
Código telefónico+92
Dominio de internet.pk
Miembro deONU, Mancomunidad de Naciones, ASACR, OCE, OCS y otras instituciones

1. Resumen[editar]

Pakistán, también escrito Paquistán según la Real Academia Española,[1] es un Estado soberano del sur de Asia situado entre el subcontinente indio, Asia Central y Oriente Medio. Limita al norte y noroeste con Afganistán, al oeste con Irán, al este con la India y al noreste con China; hacia el sur se abre al mar Arábigo del océano Índico con una costa de aproximadamente 1.046 kilómetros. El corredor afgano de Vaján lo separa de Tayikistán. Con más de 240 millones de habitantes, Pakistán es el quinto país más poblado del mundo y uno de los Estados de mayoría musulmana más poblados del planeta.

El territorio del Pakistán actual fue asiento de algunas de las civilizaciones más antiguas del mundo. En la zona de Mehrgarh, en la actual provincia de Baluchistán, se han encontrado restos neolíticos muy antiguos; más tarde floreció la civilización del valle del Indo, una de las primeras grandes culturas urbanas de la humanidad, junto con el Antiguo Egipto y Mesopotamia. Sus principales ciudades, como Mohenjo-Daro y Harappa, se cuentan entre los yacimientos más importantes del Asia meridional. A lo largo de los siglos, el territorio fue incorporado a sucesivos imperios persas, griegos, maurias, kushanes, sultanatos islámicos, mogoles, durranis y, finalmente, al Imperio británico.

Pakistán nació como Estado independiente en 1947, cuando la partición de la India británica dio lugar a dos territorios de mayoría musulmana separados por más de mil quinientos kilómetros: Pakistán Occidental, en la cuenca del Indo, y Pakistán Oriental, que en 1971 se independizó como Bangladés después de una guerra civil. Desde entonces, la historia del país ha estado marcada por una fuerte influencia de las fuerzas armadas, por vaivenes democráticos, por el conflicto con la India en torno a la región de Cachemira y por la construcción de un Estado con una identidad islámica.

El país es una república islámica federal y parlamentaria. Su capital es Islamabad, construida en la segunda mitad del siglo XX, mientras que la mayor aglomeración urbana es Karachi, principal centro económico, portuario y financiero. El urdu es la lengua nacional y oficial junto con el inglés, que conserva una presencia importante en la administración, la justicia y la educación superior. Pakistán tiene cuatro provincias principales, además del territorio capitalino y de las entidades bajo control pakistaní en Cachemira.

Pakistán es una potencia nuclear y posee uno de los ejércitos más numerosos del mundo. Aunque su economía es semiindustrializada y mantiene uno de los PIB más altos del planeta en paridad de poder adquisitivo, su PIB nominal per cápita es bajo y los indicadores de desarrollo humano se sitúan entre los más débiles de Asia. La pobreza, el analfabetismo, la corrupción, el terrorismo y los efectos del cambio climático continúan entre los principales desafíos de la nación.

Para el lector del mundo hispanohablante, Pakistán es todavía un país poco tratado por la prensa generalista en español, aunque aparece con relativa frecuencia en noticias internacionales relacionadas con el conflicto de Cachemira, la seguridad regional, el islam político y los desastres naturales. Las relaciones diplomáticas con América Latina son modestas pero estables, centradas sobre todo en el comercio, la cooperación Sur-Sur y la presencia de pequeñas comunidades empresariales y estudiantiles.

2. Etimología[editar]

El nombre «Pakistán» significa literalmente «tierra de los puros». Procede del término persa y pastún pāk, que quiere decir «puro», y del sufijo persa -stān, que significa «lugar de», equivalente al sánscrito sthāna.[2] La denominación fue popularizada en 1933 por el activista Choudhry Rahmat Ali en el folleto Now or Never y funciona como un acrónimo de las regiones del norte de la India británica: Punyab, Afgania (la antigua Provincia de la Frontera del Noroeste), Kachemira, Sind y Baluchistán. La letra i se incorporó para facilitar la pronunciación en persa y urdu.

En español conviven las grafías «Pakistán» y «Paquistán». La RAE reconoce la segunda y la incluye en su ortografía, aunque la forma «Pakistán» es la más difundida en la prensa y en los organismos internacionales hispanohablantes. El gentilicio recomendado por la RAE es «pakistaní», aunque también se emplea «paquistaní».[1:1]

3. Historia[editar]

3.1 Primeras civilizaciones y antigüedad[editar]

La historia de Pakistán es en gran parte inseparable de la del sur de Asia. Los primeros poblamientos modernos en la región estuvieron ligados a las rutas migratorias costeras que llevaron al Homo sapiens desde África hacia el este. El valle del río Soan, en la meseta de Potohar, contiene restos paleolíticos entre los más antiguos del subcontinente.

Entre los años 7000 y 4300 a. C., el yacimiento de Mehrgarh, en Baluchistán, documenta el paso de comunidades de cazadores-recolectores a una vida aldeana con agricultura, ganadería y construcciones de adobe. Este sitio es considerado uno de los hitos tempranos de la neolitización en el sur de Asia.

La civilización del valle del Indo se desarrolló a partir de esa tradición neolítica durante la Edad del Bronce. Sus grandes centros urbanos, Mohenjo-Daro, en la actual provincia de Sind, y Harappa, en Punyab, muestran una planificación urbana avanzada, sistemas de drenaje y una amplia red comercial. Aunque se ha discutido durante décadas su organización política, se la suele estudiar como una de las principales civilizaciones tempranas del Viejo Mundo y, quizá, la menos conocida por el público general.

Alrededor del 1700 a. C., esta civilización inició un proceso de declive que los investigadores han relacionado con cambios hidrológicos, sequías y posibles transformaciones económicas. Poco después, se produjo la difusión de grupos de lengua indoeuropea asociados al horizonte védico. Fue en la región de los «siete ríos», el Sapta Sindhu, donde se compilaron los himnos más antiguos del Rig-veda. La ciudad de Taxila, en el norte, se convirtió en un importante centro védico y, más adelante, en un foco del saber budista.

A partir del siglo VI a. C., el noroeste pakistaní quedó vinculado a los imperios del Asia occidental. Los aqueménidas, bajo cuya órbita estuvieron partes de la región alrededor del 519 a. C., introdujeron estructuras administrativas imperiales. En el 326 a. C., Alejandro Magno cruzó el Indo y se enfrentó al rey Poro en la batalla del Hidaspes, en las cercanías del río Jhelum. Poco después, el Imperio mauria, fundado por Chandragupta Maurya y engrandecido por Ashoka, impuso un dominio más amplio sobre buena parte del subcontinente.

Entre el siglo II a. C. y los primeros siglos de la era cristiana, el territorio fue escenario de contactos culturales muy intensos. El reino indogriego, el reino indoescita, el Imperio parto de India y el Imperio kushán dejaron su huella en la región. La cultura de Gandhara, con capitales como Taxila y Purushapura, la actual Peshawar, produjo uno de los artes budistas más singulares: el llamado arte greco-budista, que combinaba iconografía india con elementos helenísticos.

3.2 Islam y grandes imperios[editar]

La llegada del islam al territorio que hoy es Pakistán suele fecharse en el año 711, cuando las fuerzas del califato omeya, encabezadas por Muhammad bin Qasim, tomaron el sur de Sind, incluida la zona de la actual Hyderabad y Karachi. Aquella conquista abrió paso a la formación de principados musulmanes en el valle del Indo.

A partir del siglo XI, imperios musulmanes con centro en el actual Afganistán y el norte de la India dominaron paulatinamente el valle del Indo. El Imperio gaznávida, que alcanzó Lahore en el siglo XI, convirtió a la ciudad en un foco cultural y político. El sultanato de Delhi, entre los siglos XIII y XVI, incluyó las regiones centrales y septentrionales de Pakistán, y el Imperio mogol, establecido en 1526, mantuvo el control de la mayor parte del subcontinente durante más de tres siglos. Bajo los mogoles, Lahore se convirtió en una capital ocasional y en un gran centro de arquitectura, poesía persa y administración imperial.

Durante el siglo XVIII, tras el debilitamiento del poder mogol, el Imperio durrani afgano y el reino sij disputaron el control de varias porciones del territorio. El reino sij, con centro en Punyab, y numerosos gobernantes locales musulmanes gobernaron el actual Pakistán antes de la expansión británica.

3.3 Raj británico y movimiento por Pakistán[editar]

El dominio británico se consolidó entre finales del siglo XVIII y mediados del XIX. La Compañía Británica de las Indias Orientales se impuso gradualmente mediante alianzas, guarniciones y guerras locales; tras la rebelión india de 1857, la Corona británica asumió el control directo del subcontinente. El territorio del actual Pakistán formó parte del Raj británico, organizado en provincias como Sind, Punyab, Baluchistán y la Provincia de la Frontera del Noroeste, además de varios estados principescos.

A comienzos del siglo XX, el movimiento nacionalista indio abarcaba tanto a hindúes como a musulmanes. La Liga Musulmana de la India, fundada en 1906, fue ganando peso político. La idea de un Estado separado para los musulmanes de la India fue formulada con claridad por el filósofo y poeta Muhammad Iqbal, a quien se considera hoy poeta nacional de Pakistán. La dirección política del movimiento estuvo encarnada por Muhammad Ali Jinnah, abogado nacido en Karachi y líder de la Liga Musulmana.

La propuesta de un Pakistán independiente adquirió fuerza durante las décadas de 1930 y 1940, sobre todo después de las elecciones provinciales y del fracaso de las fórmulas de reparto de poder entre el Congreso Nacional Indio y la Liga Musulmana. El 14 de agosto de 1947, la ley de independencia de India, articulada en torno al plan del último virrey británico, Lord Mountbatten, dio origen a dos dominios: India y Pakistán.

3.4 Partición e independencia[editar]

La partición del subcontinente provocó una de las migraciones masivas más grandes de la historia moderna. Millones de musulmanes se desplazaron hacia Pakistán y millones de hindúes y sijs hacia la India; el proceso estuvo acompañado de una violencia generalizada, masacres y desplazamientos forzosos. Las heridas de la partición marcaron las relaciones entre India y Pakistán desde el primer momento.

El nuevo Estado quedó dividido en dos partes: Pakistán Occidental, que ocupaba la cuenca del río Indo, y Pakistán Oriental, separado por más de mil quinientos kilómetros de territorio indio. Esta separación geográfica, junto con las diferencias lingüísticas y económicas, generó tensiones internas que condicionaron las primeras décadas del país.

A la partición siguió inmediatamente el conflicto por Cachemira. El antiguo estado principesco de Jammu y Cachemira quedó dividido entre India y Pakistán, y ambos países comenzaron una disputa territorial que se mantiene hasta hoy. La primera guerra indo-pakistaní se libró en 1947 y 1948; en ella se consolidó una línea de control que ha permanecido casi sin cambios pese a enfrentamientos posteriores.

3.5 Guerras, secesiones y alternancia política[editar]

Pakistán fue dominio británico hasta 1956, cuando aprobó su primera constitución y se proclamó república islámica. Antes de cumplir una década de existencia, el país había ya experimentado una fuerte centralización del poder en manos de la burocracia civil y de las fuerzas armadas. El general Ayub Khan tomó el control mediante un golpe de Estado en 1958 e impuso un régimen militar con rasgos modernizadores.

En 1965, India y Pakistán libraron una segunda guerra por Cachemira. La disputa quedó en un equilibrio militar y político, sin alterar de manera decisiva el control territorial. En 1971, una crisis política y militar en Pakistán Oriental derivó en una intervención de la India y en la secesión de Bangladés. Para muchos analistas, aquella fue la mayor derrota estratégica de Pakistán desde la independencia.

Desde 1971, el país alternó gobiernos civiles y dictaduras militares. Zulfikar Ali Bhutto, fundador del Partido Popular de Pakistán, gobernó tras la secesión de Bangladés hasta que fue derrocado en 1977 por el general Muhammad Zia-ul-Haq. La dictadura de Zia-ul-Haq, en los años ochenta, tuvo un perfil más abiertamente islamizador y coincidió con la invasión soviética de Afganistán, que convirtió a Pakistán en un aliado estratégico de Estados Unidos y en refugio para millones de afganos.

La década de 1990 estuvo dominada por la rivalidad entre el Partido Popular de Pakistán, con Benazir Bhutto al frente, y la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz, liderada por Nawaz Sharif. En 1998, después de las pruebas nucleares indias, Pakistán llevó a cabo sus propias pruebas y se convirtió formalmente en una potencia nuclear. En octubre de 1999, el general Pervez Musharraf derrocó al gobierno de Nawaz Sharif y gobernó el país durante casi una década.

A comienzos del siglo XXI, Pakistán colaboró con la llamada «guerra contra el terrorismo» liderada por Estados Unidos, al tiempo que enfrentaba un incremento de la insurgencia en las antiguas áreas tribales y en otras zonas de Jaiber Pastunjuá. En 2007, la ex primera ministra Benazir Bhutto fue asesinada en un atentado en Rawalpindi. Pervez Musharraf abandonó el poder en 2008, y se abrió una etapa de alternancia entre gobiernos del Partido Popular de Pakistán, de la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz y del Movimiento por la Justicia de Pakistán (PTI). La política nacional sigue marcada por la tensión entre los partidos civiles, el poder militar y una justicia que opera en condiciones de gran presión institucional.

4. Gobierno y política[editar]

4.1 Sistema político[editar]

Pakistán es una república islámica federal parlamentaria. Su jefe de Estado es el presidente, y su jefe de Gobierno es el primer ministro, que concentra la dirección ejecutiva y responde ante el Parlamento. El poder legislativo reside en un Parlamento bicameral: la Asamblea Nacional, de representación proporcional, y el Senado, que representa a las unidades federativas. Las provincias disponen de asambleas propias y de gobiernos provinciales, aunque el centro político ha tendido a conservar amplias facultades.

El sistema judicial está encabezado por la Corte Suprema. El derecho pakistaní combina la tradición británica con normas del derecho islámico. La Constitución declara el islam como religión del Estado, pero reconoce ciertos derechos a las minorías religiosas. El urdu es la lengua nacional y el inglés mantiene un papel relevante en la administración superior, la justicia y el comercio.

La política pakistaní ha sido descrita como semiautoritaria en varios períodos. A lo largo de su historia, los jefes militares han tomado el poder mediante golpes de Estado en 1958, 1977 y 1999. En los períodos civiles, las disputas entre partidos, los procesos judiciales contra dirigentes y la debilidad institucional han limitado la estabilidad democrática.

4.2 Partidos políticos[editar]

El sistema de partidos pakistaní es diverso, aunque varios de ellos giran en torno a liderazgos individuales y a dinastías políticas. El Partido Popular de Pakistán, fundado en 1967 por Zulfikar Ali Bhutto, es de orientación centroizquierdista y ha tenido una base fuerte en Sind y en sectores rurales del sur de Punyab. La Liga Musulmana de Pakistán ha conocido varias escisiones; las más relevantes han sido la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz y la Liga Musulmana de Pakistán-Quaid-e-Azam, esta última ligada durante un tiempo al gobierno de Pervez Musharraf.

El Movimiento por la Justicia de Pakistán (PTI), fundado por el exdeportista Imran Khan, logró un gran crecimiento electoral en los años 2010 sobre todo en zonas urbanas y en Jaiber Pastunjuá. El Muttahida Qaumi Movement (MQM), por su parte, representa tradicionalmente a la población muhajir de Karachi y otras ciudades de Sind. Los partidos religiosos, como Jamaat-e-Islami y Jamiat Ulema-e-Islam, han participado en alianzas electorales y conservan influencia en Baluchistán y Jaiber Pastunjuá, aunque su apoyo nacional es moderado.

La política provincial también tiene partidos importantes de base étnica, como el Partido Nacional Awami y el Movimiento Nacional Pashtún, con fuerza en las zonas pastunes y baluchis. El escenario partidario es fluido: las alianzas se reordenan con frecuencia y los gobiernos de coalición suelen ser frágiles.

4.3 Defensa e inteligencia[editar]

Las Fuerzas Armadas de Pakistán se crearon después de la independencia, en 1947, y desde entonces han sido uno de los actores más poderosos del país. Según los anuarios militares, Pakistán ha contado con uno de los ejércitos más numerosos del mundo, en la órbita de los primeros puestos mundiales según el año y la metodología de medición.[3] A ello se suma una reserva numerosa y varias fuerzas paramilitares que dependen del Ministerio del Interior o de los gobiernos provinciales.

El Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea integran las tres ramas principales. El programa nuclear pakistaní está administrado por la Autoridad Nacional de Comando y se enmarca en una estrategia de disuasión, sobre todo respecto de la India. Pakistán no es signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear.

El servicio de inteligencia más influyente es el Inter-Services Intelligence (ISI), una agencia con amplio poder político y militar que ha sido acusada de intervenir en procesos internos y de apoyar grupos armados en la región. La Oficina de Inteligencia (IB) se ocupa del espionaje interior y de la vigilancia política, mientras que la Inteligencia Militar se concentra en la contrainteligencia y en las amenazas al ejército.

4.4 Relaciones exteriores[editar]

La política exterior pakistaní se ha movido entre tres grandes prioridades: la seguridad frente a India, el acercamiento a China y a Estados Unidos, y la defensa de los vínculos con el mundo musulmán. Desde los años cincuenta, Pakistán ha buscado equilibrar sus alianzas internacionales en función de sus necesidades de defensa y de ayuda económica.

China es considerada por las autoridades pakistaníes como uno de sus aliados más estrechos. La relación bilateral incluye cooperación militar, inversiones en infraestructura, comercio y el desarrollo del Corredor Económico China-Pakistán, que conecta la ciudad china de Kashgar con el puerto pakistaní de Gwadar.[4] Estados Unidos ha sido a su vez un aliado intermitente: muy cercano durante la Guerra Fría y la guerra soviético-afgana, y después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, cooperó militar y financieramente con Pakistán en la lucha contra el terrorismo. Sin embargo, la relación se ha tensado en reiteradas ocasiones por las acusaciones de apoyo de sectores del Estado pakistaní a los talibanes.

El conflicto de Cachemira sigue siendo el principal punto de fricción con India. Los dos países han librado guerras en 1947-1948, 1965 y 1971, además de choques fronterizos posteriores, como Kargil en 1999 y los incidentes de la línea de control. Ambos Estados poseen armas nucleares, lo que confiere al conflicto un carácter especialmente delicado.

Con Irán y Turquía, Pakistán ha mantenido una relación cercana, aunque con matices. Irán comparte frontera y es un socio energético y regional; Turquía ha sido un aliado tradicional y una referencia militar y política. Arabia Saudí tiene una presencia significativa desde el punto de vista religioso, financiero y de las migraciones laborales.

Pakistán es miembro fundador de la Organización para la Cooperación Islámica y participa activamente en la ONU, la Mancomunidad de Naciones y la Asociación Sudasiática para la Cooperación Regional (ASACR). En los últimos años se incorporó también a la Organización de Cooperación de Shanghái, lo que afianzó su vínculo con China y con Asia central.

4.5 Derechos humanos[editar]

Las organizaciones de derechos humanos han documentado graves problemas en Pakistán, en particular en relación con la violencia contra las mujeres, las minorías religiosas, la libertad de expresión y el debido proceso. Algunos estudios internacionales han situado a Pakistán entre los países más peligrosos del mundo para las mujeres. La Comisión de Derechos Humanos de Pakistán ha informado de miles de feminicidios al año, muchos de ellos relacionados con los llamados «crímenes de honor», así como matrimonios forzados, ataques con ácido y violencia doméstica. Las reformas legales de protección han avanzado de manera desigual y su aplicación sigue siendo débil.

Las minorías religiosas, entre ellas cristianos, hindúes, sijs y ahmadíes, han sufrido discriminación y episodios de violencia. La ley de blasfemia, en particular, ha generado procesos judiciales y linchamientos que los organismos internacionales consideran motivo de preocupación. La libertad de prensa también está sometida a presiones de los gobiernos, del entorno militar y de grupos armados.

A pesar de esto, Pakistán mantiene una sociedad civil activa, con abogados, periodistas y organizaciones de mujeres que impulsan causas de derechos fundamentales. La presencia de una Corte Suprema que en ciertas etapas ha desafiado al poder ejecutivo es otro rasgo que modera, al menos formalmente, la concentración del poder.

4.6 Aplicación de la ley[editar]

La aplicación de la ley se organiza mediante una red de policías provinciales y agencias federales. Cada una de las provincias —Punyab, Sind, Jaiber Pastunjuá y Baluchistán— tiene su propio cuerpo de policía, que opera en su jurisdicción territorial; el Territorio de Islamabad cuenta con la Policía de la Capital. Las oficinas de investigación criminal, conocidas como CID, son una pieza importante de cada policía provincial.

En el ámbito federal, la Agencia Federal de Investigación (FIA) se ocupa de delitos como el tráfico de personas, la corrupción internacional, los delitos financieros y los crímenes cibernéticos. Los Rangers de Pakistán, en Punyab y Sind, y el Cuerpo de Fronteras, en Jaiber Pastunjuá y Baluchistán, son fuerzas paramilitares que colaboran en la seguridad interior y en las zonas de conflicto. Existen además unidades antiterroristas coordinadas por la Autoridad Nacional Antiterrorista (NACTA).

5. Organización territorial[editar]

Pakistán es una federación que, de acuerdo con su Constitución, se organiza en cuatro provincias y el Territorio de la Capital. Las cuatro provincias son Baluchistán, Jaiber Pastunjuá, Punyab y Sind. A ellas se añaden las entidades de Azad Cachemira y Gilgit-Baltistán[sin verificar], situadas en la porción de Cachemira bajo control pakistaní. La India también reclama la soberanía sobre estas zonas y, a su vez, Pakistán reclama la parte de Cachemira administrada por la India.

Entidad Estatus Capital Superficie (km²) Población (censo 2017)
BaluchistánProvinciaQuetta347.19012.344.408
Jaiber PastunjuáProvinciaPeshawar74.52135.525.047
PunyabProvinciaLahore205.344110.012.442
SindProvinciaKarachi140.91447.886.051
IslamabadTerritorio de la capitalIslamabad1.165,52.006.572
Azad CachemiraEntidad bajo control pakistaníMuzaffarabad13.2974.045.366
Gilgit-BaltistánEntidad bajo control pakistaníGilgit72.4962.441.523

Los censos provinciales de 2017 siguen usándose en muchas fuentes, aunque los resultados desglosados por entidad del censo iniciado en 2023 aún no han reemplazado estas cifras.[5] En 2008 se reintrodujeron las divisiones como nivel intermedio, y el país se subdivide además en distritos, tehsils y gobiernos locales.

6. Geografía[editar]

6.1 Relieve e hidrografía[editar]

Pakistán se extiende por una superficie de 881.913 km² y presenta un relieve de contrastes notables. El norte y el noroeste concentran algunos de los sistemas montañosos más imponentes del planeta, entre ellos las cordilleras del Himalaya, del Karakórum y del Hindú Kush. Allí se encuentra el K2, en la frontera con China, señalado comúnmente como la segunda montaña más alta del mundo. La altitud exacta del K2 ha variado ligeramente según las mediciones; la cifra que recoge la ficha de referencia es de 8.645 m, por encima de los 8.500 y muy cercana a la del Everest.[6]

La columna vertebral del país es el río Indo, que nace en el Tíbet y recorre de norte a sur el territorio pakistaní antes de desembocar en el mar Arábigo. Su cuenca, especialmente en Punyab, integra los grandes afluentes del este: Jhelum, Chenab, Ravi, Sutlej y Beas. Este sistema fluvial sostiene la agricultura de regadío, que es la base de la economía rural. El impacto del deshielo de los glaciares del Himalaya y del Karakórum tiene consecuencias directas sobre la disponibilidad de agua.

El sureste y el este del país, hacia la frontera con India, incluyen zonas áridas y desérticas. El desierto de Thar se extiende por el sudeste de Sind y penetra en la India. Otras áreas de Baluchistán y del noroeste tienen un carácter estepario o montañoso seco.

6.2 Clima[editar]

El clima pakistaní varía desde condiciones alpinas en las altas montañas del norte hasta clima árido o semiárido en el sur y el oeste. Las zonas bajas de Punyab y Sind tienen veranos muy calurosos, con temperaturas que en algunas ciudades superan los 45 °C, y unos inviernos suaves. La estación de lluvias del monzón, entre junio y septiembre, afecta sobre todo a la cuenca del Indo y a las laderas del Himalaya; en cambio, Baluchistán y el sur reciben precipitaciones escasas.

Pakistán es muy vulnerable al cambio climático. Según el Índice de Riesgo Climático Global 2020, el país fue el quinto más afectado por fenómenos climáticos extremos entre 1999 y 2018.[7] Las lluvias monzónicas intensas, las inundaciones repentinas, las olas de calor y el deshielo acelerado de los glaciares plantean riesgos crecientes para la agricultura, las infraestructuras y los centros urbanos. La deforestación ha agravado la erosión y las inundaciones; se ha calculado que Pakistán perdió una media de unas 43.000 hectáreas de bosque al año durante la primera década del siglo XXI.[8]

6.3 Flora y fauna[editar]

La variedad de climas y relieves explica una flora y fauna diversa. En el norte crecen bosques de coníferas alpinas y subalpinas con píceas, pinos y cedros del Himalaya. En las zonas medias y bajas predominan especies de hoja caduca, como el shisham; las llanuras del Indo mantienen bosques ribereños y matorrales tropicales. En el sur aparecen palmeras datileras y vegetación xerófila, mientras que los manglares cubren parte del litoral de Sind y Baluchistán.

El animal nacional es el markhor, una cabra salvaje de cuernos en espiral que habita en las montañas del norte.[9] Las llanuras y desiertos albergan chacales, hienas rayadas, gatos monteses, leopardos y numerosos roedores; en el Indo y en los humedales costeros hay cocodrilos y aves migratorias. Se han registrado más de seiscientas especies de aves, ya que Pakistán es un corredor importante para rutas migratorias entre Asia central, Europa y el subcontinente.

7. Economía[editar]

La economía de Pakistán es semiindustrializada y presenta un perfil dual: por un lado, una agricultura de regadío extensa y de gran peso social; por otro, un sector manufacturero y de servicios concentrado en las grandes ciudades. El país se sitúa entre las grandes economías del mundo si se mide por paridad de poder adquisitivo, con un PIB PPA que ronda el billón y medio de dólares, pero su PIB nominal per cápita es comparativamente bajo.[10]

La agricultura sigue empleando a una parte importante de la población. El cultivo de algodón es fundamental para la industria textil, que produce hilados, tejidos y prendas para la exportación. El trigo y el arroz son los alimentos básicos más relevantes; el arroz basmati pakistaní se exporta a varios mercados, incluida América Latina. Pakistán es también productor de caña de azúcar, maíz y frutas.

La industria comprende el textil, la confección, el cemento, los fertilizantes, la farmacéutica, los equipos deportivos y el ensamblaje de bienes de consumo. El sector de servicios, que incluye telecomunicaciones, banca, transporte y comercio, es el que más aporta al PIB. La construcción y la ingeniería también han crecido en las grandes aglomeraciones urbanas.

Uno de los ingresos externos más estables procede de las remesas enviadas por la diáspora pakistaní, una de las mayores del mundo, con comunidades importantes en el Golfo Pérsico, Reino Unido, América del Norte y Europa. Las inversiones chinas vinculadas al Corredor Económico China-Pakistán han modernizado parcialmente la infraestructura energética y de transportes, pero también han generado debates sobre deuda y dependencia comercial.

La economía pakistaní sufre problemas crónicos: inflación, déficit comercial, debilidad de la recaudación fiscal, crisis energéticas y una industria local poco competitiva en sectores de alto valor agregado. El país ha tenido que recurrir en varias ocasiones a programas de asistencia del Fondo Monetario Internacional. La informalidad laboral es muy alta y el desempleo juvenil constituye un reto persistente.

8. Demografía[editar]

Pakistán es el quinto país más poblado del mundo y el segundo de mayoría musulmana después de Indonesia. La población ha crecido de forma sostenida durante la segunda mitad del siglo XX y las proyecciones la sitúan por encima de los 240 millones de habitantes. Las tasas de fecundidad, aunque en descenso, siguen siendo relativamente altas, y la población es muy joven: una proporción considerable de los pakistaníes tiene menos de treinta años.

La sociedad pakistaní es étnica y lingüísticamente diversa. La provincia de Punyab, la más poblada, concentra a los hablantes de panyabí. Sind reúne a los sindis y a la minoría muhajir, descendiente de los musulmanes que emigraron desde la India tras la partición. Jaiber Pastunjuá es el núcleo de los pastunes, un grupo que también está presente en Baluchistán y en Afganistán. Baluchistán comparte lengua y tradiciones con las regiones vecinas de Irán y Afganistán. En las zonas del norte viven otros grupos de lenguas dárdicas, como los baltíes y los gilgitíes, así como comunidades de habla chitralí.

El urdu funciona como lengua franca nacional y como idioma de la educación y los medios, pese a no ser la lengua materna mayoritaria. El inglés mantiene un estatus privilegiado en la administración, el derecho y los negocios. Otras lenguas regionales, como el panyabí, el pastún, el sindi, el baluchi y el saraiki, son fundamentales en la vida cotidiana y en la identidad provincial.

El islam es la religión del Estado y la profesada por la gran mayoría de la población. La mayor parte de los musulmanes pakistaníes es suní; existe además una importante minoría chií. El país cuenta con minorías cristianas, hindúes, sijs y ahmadíes, cuya situación varía según la región y el contexto político. La constitución y las leyes han tratado de equilibrar la identidad islámica del Estado con la ciudadanía de las minorías, aunque en la práctica persisten fuertes desigualdades.

Las ciudades principales son Karachi, Lahore, Faisalabad, Rawalpindi, Islamabad, Peshawar, Quetta y Multan. Karachi es una de las mayores ciudades de Asia y el principal polo industrial y portuario; Lahore destaca por su actividad cultural, universitaria y comercial, además de su peso histórico. Islamabad es una ciudad planificada de fundación reciente, concebida para ser sede del gobierno federal.

9. Cultura y deportes[editar]

9.1 Lengua, literatura y artes[editar]

La cultura pakistaní se asienta en una larga acumulación de tradiciones persas, turcas, mogolas, indias y británicas. La literatura en urdu tiene uno de sus hitos en la poesía de Muhammad Iqbal, filósofo y figura central del movimiento por Pakistán. La poesía urdu, con formas clásicas como el ghazal, sigue siendo una de las expresiones culturales más populares. La literatura en panyabí, sindi, pastún y baluchi también cuenta con tradiciones orales y escritas relevantes.

La música pakistaní incluye el canto clásico, el ghazal urbano, la música sufí qawwali y los géneros populares contemporáneos. La industria cinematográfica local, conocida informalmente como Lollywood por Lahore, tuvo un peso importante desde los años sesenta. Las artes visuales, en particular la miniatura mogol, la caligrafía islámica y la artesanía textil, forman parte del patrimonio artístico del país.

La gastronomía pakistaní es rica en carnes, arroces, legumbres y panes. Platos como el biryani, el kebab, el nihari, el haleem y el karahi se consumen de forma habitual. El té con leche, conocido como chai, es una bebida central en la vida social. Las tradiciones culinarias comparten raíces con el norte de la India, Asia central y el mundo persa.

9.2 Festividades y patrimonio[editar]

Las festividades islámicas del Eid al-Fitr y del Eid al-Adha son las celebraciones religiosas principales. El 23 de marzo se conmemora la resolución de Lahore y la proclamación de la república, mientras que el 14 de agosto se celebra el Día de la Independencia. También tienen arraigo festividades de origen popular y regional, como el festival de la primavera Basant en Punyab.

Pakistán cuenta con numerosos sitios patrimoniales. Entre los más conocidos están los restos arqueológicos de Mohenjo-Daro, Taxila y Harappa; el fuerte y los jardines de Shalimar en Lahore; el fuerte de Rohtas; y los monumentos históricos de Thatta. Estas ciudades y conjuntos documentan la continuidad entre la civilización del Indo, el budismo de Gandhara, el islam medieval y la arquitectura mogol.

9.3 Deportes[editar]

El deporte más popular es el críquet. La selección de Pakistán ha ganado la Copa del Mundo de Críquet en una ocasión, en 1992, y ha logrado el título del Trofeo de Campeones de la ICC en 2017.[11] El críquet domina la conversación deportiva en el país, con jugadores de gran proyección internacional y estadios en Lahore, Karachi y otras ciudades. El hockey sobre césped es el segundo gran deporte de tradición; Pakistán ha ganado varios títulos mundiales y olímpicos, aunque su rendimiento ha descendido en años recientes. También hay seguimiento del fútbol, el squash y el polo.

10. Pakistán en el mundo hispanohablante[editar]

Pakistán no tiene una comunidad hispanohablante numerosa, pero mantiene relaciones diplomáticas con los principales países de América Latina y con España. En América Latina, Pakistán tiene embajadas en varias capitales; entre ellas suelen citarse la Ciudad de México, Buenos Aires y Brasilia. Los vínculos comerciales son modestos y se concentran en textiles, arroz, instrumentos quirúrgicos y artículos deportivos. En sentido inverso, Pakistán ha adquirido productos agrícolas y tecnología de países latinoamericanos.

La relación cultural con el mundo hispanohablante es todavía incipiente. Existe un interés creciente por la literatura pakistaní en español, traducida principalmente a través del inglés. Autores pakistaníes de novela y ensayo han llegado al lector latinoamericano mediante sellos editoriales internacionales. También se han celebrado en Pakistán actividades académicas y diplomáticas vinculadas a universidades e instituciones de América Latina, aunque sin una proyección masiva.

Para los hablantes de español que viajan a Pakistán, los grandes atractivos son la arqueología del valle del Indo, la arquitectura mogol de Lahore, las montañas del norte y los valles de Hunza y Baltistán. Las oficinas diplomáticas de países hispanohablantes suelen recordar a sus viajeros la necesidad de informarse sobre seguridad, visados y normas locales, especialmente en las regiones fronterizas.

Notas[editar]


  1. La Real Academia Española recomienda el gentilicio «pakistaní» y acepta la grafía «Paquistán»; también recoge «paquistaní» como variante. ↩︎ ↩︎

  2. El sufijo -stān es de origen persa y equivale al sánscrito sthāna, «lugar». La etimología de pāk está en el persa y el pastún. ↩︎

  3. Las clasificaciones sobre el tamaño de las fuerzas armadas varían según se cuente personal activo, reservas o presupuesto. En 2010 se citaban unos 617.000 efectivos activos y 513.000 reservistas; otras fuentes actualizadas pueden variar. ↩︎

  4. El Corredor Económico China-Pakistán (CPEC) forma parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta y conecta la región china de Sinkiang con el puerto de Gwadar. ↩︎

  5. La tabla usa las cifras del censo de 2017, las más fáciles de obtener para las entidades administrativas. El censo nacional de 2023 ya se ha iniciado, pero su desglose provincial todavía no se ha incorporado. ↩︎

  6. La ficha de Wikipedia en español recoge 8.645 m. Sin embargo, las mediciones internacionales modernas suelen citar 8.611 m para el K2. ↩︎

  7. El Índice de Riesgo Climático Global 2020 sitúa a Pakistán como quinto país más afectado entre 1999 y 2018. ↩︎

  8. La estimación de pérdida forestal de 43.000 hectáreas anuales corresponde a la primera década del siglo XXI. ↩︎

  9. El markhor, Capra falconeri, es el animal nacional de Pakistán. ↩︎

  10. Las cifras del PIB utilizadas aquí son de 2022 y deben considerarse provisionales; el PIB nominal y el PIB PPA cambian con la inflación y el tipo de cambio. ↩︎

  11. Pakistán ganó la Copa Mundial de Críquet de 1992 y el Trofeo de Campeones de la ICC en 2017. ↩︎