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Panthera leo

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El león (Panthera leo) es un mamífero carnívoro de la familia de los félidos y una de las cinco especies vivientes del género Panthera. Es el segundo félido más grande después del tigre y, en la actualidad, sus poblaciones silvestres viven en áreas cada vez más dispersas y fragmentadas del África subsahariana y en una pequeña zona del noroeste de la India. Se distingue de los demás félidos por su organización social en manadas y por la melena prominente de los machos adultos, rasgo que ha convertido su cabeza en uno de los símbolos animales más difundidos de la cultura humana.

León
Nombre científico*Panthera leo*
Autoridad(Linnaeus, 1758)
Sinónimo*Felis leo* (Linnaeus, 1758)
ReinoAnimalia
FiloChordata
ClaseMammalia
OrdenCarnivora
FamiliaFelidae
SubfamiliaPantherinae
Género*Panthera*
Especie**P. leo**
Estado de conservaciónVulnerable (UICN 3.1) — evaluada en 2023[sin verificar]
Distribución actualÁfrica subsahariana y una población en el noroeste de la India

1. Resumen[editar]

El león es un superpredador y especie clave en los ecosistemas de sabana. Las leonas cazan en grupo y atacan principalmente a ungulados medianos y grandes; los machos adultos participan sobre todo en la defensa del territorio y de las crías ante intrusos y otros depredadores. La manada típica se compone de hembras emparentadas, sus cachorros y un número reducido de machos adultos. Fuera de estas unidades existen machos y, con menor frecuencia, hembras nómadas que se desplazan solos o en parejas.

La especie figura como vulnerable en la Lista Roja de la UICN desde 1996. Las poblaciones africanas han sufrido en las últimas décadas un declive de entre el 30 % y el 50 %, con caídas estimadas de alrededor del 43 % desde comienzos de los años noventa, según evaluaciones recientes.[1] La pérdida de hábitat y los conflictos con humanos son considerados las causas principales; las poblaciones viables se concentran cada vez más en reservas y parques nacionales.

El león ha sido mantenido en cautiverio desde la Antigua Roma y exhibido en zoológicos del mundo desde finales del siglo XVIII. Su imagen aparece con frecuencia en escudos, banderas, literatura, cine, escultura y pintura de numerosas culturas.

2. Nombre y etimología[editar]

El nombre común en español, «león», y sus equivalentes en otras lenguas romances derivan del latín leo, relacionado a su vez con el griego antiguo λέων (léōn).[2] La palabra hebrea lavi (לָבִיא) podría estar emparentada, igual que el antiguo egipcio rw.

Carlos Linneo describió originalmente la especie en 1758 como Felis leo en la décima edición de su Systema naturae. El nombre genérico Panthera, acuñado formalmente más tarde, fue utilizado por Lorenz Oken en 1816.[3]

A menudo se supone que Panthera deriva del griego pan- (‘todo’) y ther (‘bestia’), pero probablemente se trata de una etimología popular. La palabra llegó a las lenguas clásicas desde una fuente de Asia oriental, con el posible significado de ‘animal amarillento’ o ‘amarillo blanquecino’.[2:1]

3. Taxonomía y evolución[editar]

3.1 Subespecies[editar]

Entre mediados del siglo XVIII y mediados del siglo XX se describieron 26 especímenes de león propuestos como subespecies, de los cuales 19 fueron reconocidos como taxones válidos durante mucho tiempo. A partir de estudios filogeográficos, en 2017[sin verificar] la taxonomía fue revisada y hoy se reconocen mayoritariamente dos subespecies:

  • Panthera leo leo (Linnaeus, 1758), llamada «león septentrional» o «león del norte». Incluye al león asiático, al extinto león del Atlas y a las poblaciones de África occidental y del norte de África central. Entre sus sinónimos figuran P. l. persica, P. l. senegalensis, P. l. kamptzi y P. l. azandica.
  • Panthera leo melanochaita (Smith, 1842), llamada «león meridional» o «león del sur». Incluye al extinto león del Cabo y a las poblaciones de África oriental y austral. Entre sus sinónimos figuran P. l. somaliensis, P. l. massaica, P. l. sabakiensis, P. l. bleyenberghi, P. l. roosevelti, P. l. nyanzae, P. l. hollisteri, P. l. krugeri, P. l. vernayi y P. l. webbiensis.

Durante el período 2008–2016, la UICN utilizó solamente dos nombres: P. l. leo para las poblaciones africanas y P. l. persica para el león asiático. Estudios genéticos recomiendan dividir las dos subespecies en siete clados, considerados unidades de base para posibles translocaciones de individuos entre áreas de distribución. En el norte de África central existe cierta superposición genética entre los dos grupos; los leones de Etiopía parecen constituir una zona de contacto entre ambas subespecies.

3.2 Registro fósil y evolución[editar]

El linaje Panthera se separó del ancestro común de los félidos hace aproximadamente 10,8 millones de años. Los fósiles más antiguos reconocibles como leones proceden de la garganta de Olduvai, en Tanzania, y se estima que tienen hasta dos millones de años.

Los leones salieron de África hacia Eurasia hace alrededor de un millón de años y dieron origen al linaje de los leones de las cavernas. Entre los taxones fósiles o hermanos del león moderno se incluyen:

  • Panthera fossilis: mayor que el león actual, vivió en el Pleistoceno medio de Eurasia; se considera ancestro de P. spelaea.
  • Panthera spelaea, el león de las cavernas: ocupó Eurasia y Beringia durante el Pleistoceno superior y se extinguió a más tardar hace unos 11 900 años. Está representado en pinturas rupestres, tallas de marfil y pequeñas esculturas de arcilla del Paleolítico.
  • Panthera atrox, el león americano: se distribuyó por América desde el actual Canadá hasta posiblemente la Patagonia durante el Pleistoceno superior, y divergió del león de las cavernas hace unos 165 000 años.
  • P. l. sinhaleyus: nombre propuesto en 1938 por Paulus Deraniyagala a partir de dos fósiles de Sri Lanka; un estudio posterior de 2005 los asignó solamente a P. leo.

Los análisis genéticos indican que el león moderno comenzó a divergir en el África subsahariana durante el Pleistoceno superior. Las poblaciones de África oriental y austral quedaron separadas de las de África occidental y del norte cuando la selva ecuatorial se expandió hace entre 183 500 y 81 800 años. El ancestro común de ambos grupos vivió probablemente hace entre 98 000 y 52 000 años. La expansión del Sahara entre hace 83 100 y 26 600 años aisló a las poblaciones de África occidental y del norte; más tarde, los leones se desplazaron de África occidental hacia África central. Las poblaciones del norte de África se dispersaron hacia el sur de Europa y Asia hace entre 38 800 y 8 300 años.[4]

3.3 Híbridos[editar]

En zoológicos se han cruzado leones con tigres. El ligre, hijo de león macho y tigresa, suele ser mayor que ambos progenitores; el tigón, hijo de tigre macho y leona, es por lo general relativamente pequeño debido a efectos génicos recíprocos. También existe el leopón, híbrido de león y leopardo.[5]

4. Descripción[editar]

El león tiene cuerpo musculoso y pecho ancho, cabeza corta y redondeada, cuello reducido y orejas redondas. El pelaje varía del beige claro al amarillo rojizo, el gris plateado y el marrón oscuro; las partes inferiores suelen ser más claras. Las crías nacen con manchas oscuras que se desvanecen con la edad, aunque en las patas y el vientre pueden conservarse tenues. La cola termina en una mata de pelo oscuro, única entre los félidos; en algunos ejemplares la mata oculta una pequeña espuela dura de unos 5 mm, de función desconocida. La mata aparece alrededor de los 165 días de vida y es visible a los siete meses.[6]

El cráneo de los machos mide entre 321 y 401 mm[sin verificar] de largo; el de las hembras, entre 292 y 333 mm[sin verificar]. Los músculos esqueléticos del león representan cerca del 58–59 % de su peso corporal, el porcentaje más alto entre los mamíferos, lo que le da alta capacidad de aceleración pero menor resistencia aeróbica que otros depredadores de presa similar.

4.1 Tamaño[editar]

El león es el segundo félido viviente más grande, solo superado por el tigre. El tamaño y el peso varían según la región y el hábitat. Las hembras del sur de África pesan en promedio entre 124,2 a 139,8 kg; los machos de la misma región, entre 187,5 a 193,3 kg. En África oriental, los machos del Serengueti promedian alrededor de 182 kg y los del cráter de Ngorongoro alcanzan promedios mayores, cercanos a 212 kg. En la India, los machos pesan por lo general entre 160 y 190 kg, y las hembras entre 110 y 120 kg.

La longitud cabeza-cuerpo es de 205 a 334 cm en los machos y de 180 a 270 cm en las hembras. La cola mide entre 82 y 94 cm en los machos y entre 72 y 90 cm en las hembras. Se han registrado individuos excepcionales: un macho de melena negra capturado en Angola en octubre de 1973 midió 3,6 m de largo, y el león más largo del que se tiene registro alcanzó cerca de 3,85 m. En cautiverio se ha documentado un macho de zoológico de 454 kg, aunque los pesos naturales en estado silvestre rara vez se acercan a esos valores.[7]

4.2 Melena[editar]

La melena del macho es el rasgo más reconocible del león. Crece hacia abajo y hacia atrás cubriendo cabeza, cuello, hombros y pecho, y su color varía del rubio al casi negro, con tonalidades oxidadas y amarillentas. Se desarrolla al entrar en la adolescencia, cuando aumentan los niveles de testosterona, y alcanza su tamaño completo hacia los cuatro años.

La melena probablemente evolucionó como señal de aptitud ante las hembras: los machos con melena más oscura y densa tienden a gozar de mayor éxito reproductivo, permanecen más tiempo en la manada y presentan niveles más altos de testosterona, aunque son más vulnerables al estrés térmico durante los meses calurosos. Una hipótesis alternativa propone que protege el cuello en los combates, pero está discutida: en las peleas, la cara, la espalda y los cuartos traseros son atacados con más frecuencia que el cuello.[8]

El color y el tamaño de la melena dependen también del clima. En zoológicos de Europa y Norteamérica, las temperaturas más frescas pueden producir una melena más densa. Por ello, la melena no es un marcador confiable para distinguir subespecies. Los leones asiáticos tienen, en promedio, melenas menos densas que los africanos. Se conocen machos sin melena o con melena muy corta en Senegal, en el parque nacional de Dinder (Sudán), en Tsavo East (Kenia) y en el parque nacional Pendjari (Benín). La castración reduce o elimina la melena al inhibir la producción de testosterona. Se han registrado leonas con melena en Botsuana, fenómeno asociado a niveles anormalmente altos de testosterona.

4.3 Leones blancos[editar]

El león blanco no es una subespecie distinta, sino una variante poco frecuente por leucismo, causada por un alelo recesivo doble. No es albino: sus ojos y piel conservan pigmentación normal. Se han observado ejemplares blancos en el parque nacional Kruger y en la reserva privada de Timbavati, en el este de Sudáfrica. Durante gran parte del siglo XX existieron como una leyenda local; la confirmación pública llegó con el hallazgo de una camada en Timbavati en 1975.[9] En cautiverio son seleccionados por criadores y se han criado ejemplares en campamentos de Sudáfrica para ser utilizados como trofeos de caza enlatada.

5. Distribución y hábitat[editar]

El león habita preferentemente sabanas, planicies herbáceas, matorrales junto a ríos y bosques abiertos con arbustos; rara vez entra en selvas cerradas. Se ha registrado su presencia hasta 3 600 m de altitud en el monte Elgon y cerca de la línea de nieve en el monte Kenia.

Las sabanas con precipitación anual de 300 a 1 500 mm constituyen la mayor parte del hábitat del león en África, estimada en un máximo de 3 390 821 km²[sin verificar]. Existen poblaciones remanentes en bosques húmedos tropicales de África occidental y en bosques montanos de África oriental.

El león asiático sobrevive únicamente en el parque nacional de Gir y sus alrededores, en Guyarat, al oeste de la India, donde ocupa una mezcla de bosque seco de sabana y matorral caducifolio muy árido. Está catalogado como población en peligro crítico.

5.1 Distribución histórica[editar]

Hace unos diez mil años, a finales del Pleistoceno, el león era el gran mamífero terrestre de mayor distribución después de los humanos: ocupaba la mayor parte de África, gran parte de Eurasia —desde Europa occidental hasta la India— y, en América, desde el río Yukón hasta el sur de México.

En África, su área original abarcaba casi todo el continente, salvo la selva central africana y el Sahara. En los años sesenta se extinguió en el norte de África, excepto en el sur de Sudán.

En Europa, el león moderno reapareció durante el Holoceno medio, hace entre 8 000 y 6 000 años. En Hungría se documenta desde hace unos 4 500 hasta 3 200 años antes del presente; en Ucrania, desde hace cerca de 6 400 hasta 2 000 años. En Grecia, Heródoto lo describió como común en 480 a. C.; para 300 a. C. era raro y hacia el año 100 d. C. había desaparecido de esa región.[10]

En Asia, el león ocupó zonas con presas abundantes. Persistió en el Cáucaso hasta el siglo X, en el Levante hasta la Edad Media y en el suroeste de Asia hasta finales del siglo XIX. La expansión de los asentamientos humanos y la caza condujeron a su extinción regional en casi toda su antigua área.

6. Comportamiento[editar]

6.1 Organización social[editar]

Los leones presentan dos formas de organización social. La primera es la manada, compuesta típicamente por cinco o seis hembras emparentadas, sus crías de ambos sexos y una coalición de uno o dos machos adultos; se han observado manadas excepcionalmente grandes de hasta treinta individuos. Las hembras constituyen una unidad social estable que solo cambia por nacimientos o muertes, y rechazan a hembras ajenas.

La coalición de machos suele ser de dos integrantes, puede crecer hasta cuatro y luego volver a reducirse. Los machos subadultos abandonan la manada al madurar, en torno a los dos o tres años, y pasan a la segunda forma de organización: el estilo nómada, moviéndose solos o en parejas. Las parejas son más frecuentes entre machos emparentados. Los nómadas pueden convertirse en residentes y viceversa; algunos machos nunca logran unirse a otra manada. Las hembras nómadas tienen más dificultades para integrarse a un grupo nuevo.

La zona ocupada por una manada se denomina «área de la manada»; la de un nómada, «territorio». Los machos asociados a una manada patrullan los límites y defienden al grupo de machos ajenos. La sociabilidad de las leonas se ha explicado por varios beneficios: mayor éxito de caza, selección de parentesco, protección de las crías, mantenimiento del territorio y seguridad mutua en caso de lesiones o hambre.

6.2 Caza y dieta[editar]

El león es un depredador de presas grandes y medianas. Las leonas realizan la mayor parte de la caza: son más pequeñas, veloces y ágiles que los machos, y la melena de estos genera calor y los hace más visibles. Cazan en grupo coordinado, rodeando a la presa desde distintos ángulos y atacando al individuo más débil. La presa suele morir por estrangulación o asfixia; las más pequeñas pueden ser abatidas con un solo golpe de pata.

El león no tiene gran resistencia: el corazón de una leona representa solo el 0,57 % de su peso corporal, y el de un macho el 0,46 %, frente al 0,95 % de una hiena. Alcanza velocidades máximas de unos 59 km/h, pero únicamente en arranques cortos. Por eso, la caza ocurre cerca de lugares que ocultan a las leonas o durante la noche, y el éxito depende de la aceleración inicial: se ha medido una aceleración de 9,5 m/s² en leones al inicio de la persecución, frente a 5,0 m/s² en cebras de Burchell, 5,6 m/s² en ñus azules y 4,5 m/s² en gacelas de Thomson.[11]

Las presas preferidas son los ñus, impalas, cebras, búfalos y facóqueros en África; en la India, nilgós, jabalíes y diversas especies de ciervos. La dieta se centra en ungulados de 50 a 300 kg, como kudus, alcelafos, órices y elands. En el Serengueti, los ñus representan casi la mitad de las presas capturadas, seguidos por las cebras. Los leones evitan a adultos sanos de hipopótamo, rinoceronte y elefante, pero en algunas regiones se especializan: en el parque nacional de Chobe, en la zona del río Savuti, cazan elefantes, especialmente crías y adolescentes, y en ocasiones adultos durante cacerías nocturnas. En Kruger cazan jirafas con regularidad.

También atacan ganado, sobre todo en la India, donde los bovinos forman parte importante de su alimentación. Roban carroña y matan a depredadores competidores como leopardos, guepardos, hienas y licaones, aunque rara vez los devoran. Un león puede consumir hasta 30 kg de carne en una sola comida; una leona adulta necesita en promedio unos 5 kg de carne diarios y un macho unos 7 kg.

Una medición reciente de fuerza de mordida en leonas de 110–120 kg registró 1 593,8 newtons en los incisivos y una estimación de 1 482,8 a 1 768 newtons en los caninos.

6.3 Reproducción y ciclo vital[editar]

Las leonas se reproducen por primera vez en general hacia los cuatro años. No hay una estación de apareamiento: las hembras presentan varias fases de celo al año. El pene del macho posee espinas orientadas hacia atrás que, al retirarse, rozan las paredes vaginales y pueden inducir la ovulación. Durante el celo, una leona puede copular con más de un macho; se han registrado hasta 157 cópulas en 55 horas.

La gestación dura en promedio 110 días, tras los cuales la hembra da a luz una camada de una a cuatro crías en una madriguera aislada, alejada de la manada. Las crías nacen ciegas, pesan entre 1 200 y 2 100 g y no abren los ojos hasta cerca de una semana después. La madre las muda de escondite varias veces al mes, transportándolas una a una por la piel de la nuca, para evitar que el olor acumulado atraiga depredadores. Entre las nueve y diez semanas, la madre y las crías se reintegran a la manada.

Las leonas de una manada suelen sincronizar sus ciclos reproductivos, lo que permite la cría y el amamantamiento cooperativo: los cachorros maman indistintamente de cualquiera de las hembras cuidadoras. Las crías nacidas un par de meses después que otra camada suelen ser dominadas por las mayores y sufren más hambre.

La mortalidad infantil es alta: hasta un 80 % de los cachorros muere antes de los dos años. Además del hambre, los cachorros enfrentan a chacales, hienas, leopardos, águilas marciales y serpientes. Los búfalos, al percibir el olor de las crías, pueden pisotearlas. Cuando nuevos machos desplazan al macho dominante de una manada, con frecuencia matan a las crías existentes, probablemente porque las hembras no vuelven a ser receptivas hasta que sus cachorros crecen o mueren.

El destete ocurre entre los seis y siete meses. Los machos maduran a los tres años y entre los cuatro y cinco años pueden desafiar y expulsar a los machos de otra manada. En estado silvestre, los machos viven rara vez más de ocho a doce años; las leonas pueden alcanzar doce a dieciséis años, y en algunos casos hasta veinte. En cautiverio, ambos sexos pueden superar los veinte años.

7. Estado de conservación[editar]

El león está clasificado como Vulnerable en la Lista Roja de la UICN desde 1996. Las poblaciones de los países africanos han disminuido alrededor de 43 % desde comienzos de los años noventa. El declive no se entiende del todo, pero la pérdida de hábitat y los conflictos con humanos son los principales motivos de preocupación. Fuera de las reservas y parques nacionales, las poblaciones rara vez son viables.

El león asiático está en peligro crítico y sobrevive casi exclusivamente en el parque nacional de Gir y sus alrededores. Los zoológicos mantienen programas de cría dirigidos a proteger la subespecie asiática.

8. Relación con los humanos[editar]

8.1 Cautiverio[editar]

Los leones han sido mantenidos en cautiverio desde la Antigua Roma y exhibidos en zoológicos del mundo desde finales del siglo XVIII. En cautiverio se reproducen con facilidad y alcanzan tamaños y longevidades mayores que en estado silvestre. El león de zoológico más pesado documentado alcanzó 454 kg, aunque los animales cautivos suelen presentar sobrepeso frente a los silvestres.

8.2 Representación cultural[editar]

El león ha sido representado durante milenios como símbolo de poder, realeza, valor y justicia. Aparece en esculturas, pinturas, banderas, escudos, literatura, cine y mitologías de culturas africanas, asiáticas y europeas. La melena del macho, su rugido y su vida en manada han inspirado desde fábulas clásicas hasta producciones cinematográficas contemporáneas. En varias religiones antiguas figura como deidad o animal sagrado.

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

En los países hispanohablantes, el león es un símbolo frecuente en la heráldica local heredada de España: aparece en escudos de ciudades y provincias de América Latina, y en la propia heráldica de España. En el cine y la animación doblados al español de América, el león ha protagonizado obras de gran alcance, como películas familiares donde su figura se asocia con la realeza animal. En zoológicos y reservas de la región, los leones africanos se encuentran entre los animales más visitados, y varios zoológicos de América Latina participan en programas regionales de conservación y educación.

La especie también aparece en la literatura contemporánea en español, en crónicas de viaje a África y en textos zoológicos e históricos. No hay poblaciones silvestres de león en el mundo hispanohablante; la presencia del animal se limita a cautiverio, emblemas y productos culturales.

10. Notas[editar]


  1. Las estimaciones varían según la fuente. La versión en español de Wikipedia citaba un declive de entre 30 % y 50 % en dos décadas; la evaluación en inglés más reciente de la UICN menciona cerca de 43 % desde los años noventa. La discrepancia se debe a distintos períodos y métodos de conteo. ↩︎

  2. La relación con el hebreo y el egipcio antiguo se propone de manera habitual en obras lexicográficas, pero no hay consenso absoluto sobre la cadena completa de préstamos. El nombre común español llegó por vía latina. ↩︎ ↩︎

  3. El género Panthera se atribuye a Lorenz Oken, 1816; la especie original fue descrita como Felis leo por Linneo en 1758. ↩︎

  4. Las fechas de separación entre poblaciones africanas provienen de estudios de ADN antiguo y reloj molecular, y deben tomarse como aproximaciones. ↩︎

  5. El ligre y el tigón son híbridos artificiales producidos en cautiverio. El leopón es más infrecuente; los híbridos no forman parte de la taxonomía de la especie. ↩︎

  6. La espuela caudal está formada por papilas dérmicas y no por una vértebra; su función exacta sigue sin explicarse. ↩︎

  7. Las cifras excepcionales provienen de reportes de caza o de zoológico y no representan pesos promedio. El mayor león silvestre aceptado por la ciencia como verificado es un macho de 313 kg abatido en 1936 en Hectorspruit, al este de Transvaal. ↩︎

  8. Estudios de temperatura interna no hallaron un aumento significativo por la melena, aunque la temperatura superficial sí aumenta; el costo térmico se concentra en la superficie del cuerpo. ↩︎

  9. La camada de 1975 en Timbavati dio origen a la difusión moderna del león blanco; antes existían registros orales y observaciones puntuales desde comienzos del siglo XX. ↩︎

  10. Heródoto menciona leones en Grecia en el siglo V a. C.; su extinción local se asocia a la presión humana y a la desaparición de presas. ↩︎

  11. Los valores comparativos de aceleración provienen de un estudio de depredadores y presas africanas; la ventaja inicial del león radica en estar ya preparado para salir. ↩︎