Presidente de los Estados Unidos
| Presidente de los Estados Unidos | |
|---|---|
| President of the United States | |
| POTUS | |
| Bandera | Bandera presidencial de los Estados Unidos |
| Sello | Sello del presidente de los Estados Unidos |
| Titular | Donald Trump desde el 20 de enero de 2025 |
| Tratamiento | Señor presidente (informal) Honorable señor (formal) Su excelencia (protocolario, fuera de Estados Unidos) |
| Residencia | Casa Blanca |
| Sede | Washington D. C. |
| Designado por | Colegio Electoral de los Estados Unidos |
| Duración | 4 años, con un máximo de dos mandatos |
| Creación | 4 de marzo de 1789[sin verificar] |
| Primer titular | George Washington |
| Suplente | Vicepresidente de los Estados Unidos |
| Salario | 400 000 dólares anuales |
| Sitio web | www.whitehouse.gov |
1. Resumen[editar]
El presidente de los Estados Unidos es el jefe de Estado y de Gobierno de los Estados Unidos. Se trata del cargo político de mayor influencia y reconocimiento del país y encabeza el poder ejecutivo del Gobierno federal. La Constitución de los Estados Unidos, en su Artículo II, encarga al presidente la “fiel ejecución” de la ley federal, lo convierte en comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, lo autoriza a nombrar funcionarios ejecutivos y judiciales con el consejo y consentimiento del Senado, lo sitúa al frente de la política exterior y le permite conceder indultos o moratorias.[1]
El presidente es elegido mediante sufragio indirecto por un colegio electoral, o por la Cámara de Representantes si el colegio electoral no otorga la mayoría absoluta a ningún candidato, para un mandato de cuatro años. Desde la ratificación de la Vigesimosegunda Enmienda, en 1951, ninguna persona puede ser elegida para el cargo más de dos veces. En caso de muerte, destitución, dimisión o renuncia de un presidente, el vicepresidente asume la presidencia.
A junio de 2026, cuarenta y cinco personas han ocupado el cargo y se cuentan cuarenta y siete presidencias. La diferencia se debe a que Grover Cleveland y Donald Trump sirvieron en dos mandatos no consecutivos: Cleveland se cuenta como vigesimosegundo y vigesimocuarto presidente, y Trump como cuadragésimo quinto y cuadragésimo séptimo. De las personas elegidas para el cargo, cuatro murieron durante su mandato por causas naturales o enfermedad, una dimitió y cuatro fueron asesinadas.[2]
El primer presidente fue George Washington, investido en 1789 tras el voto unánime del colegio electoral. William Henry Harrison fue quien menos tiempo permaneció en el cargo, con solo 32 días, y Franklin D. Roosevelt, con doce años, fue quien más tiempo ejerció y el único que sirvió más de dos mandatos. El titular actual es el republicano Donald Trump, que tomó posesión el 20 de enero de 2025.
Desde comienzos del siglo XX, el papel hegemónico de Estados Unidos en la escena política y económica internacional convirtió al presidente en una figura conocida a escala global. En 2009, la revista Forbes describió a su titular como “la persona más poderosa del mundo”.[3]
2. Origen[editar]
2.1. De los Artículos de la Confederación a la Constitución[editar]
El Tratado de París de 1783 puso fin a la Guerra de Independencia y reconoció la constitución de las Trece Colonias como los Estados Unidos de América. Sin embargo, la estructura gubernamental inicial era inestable. El Segundo Congreso Continental había redactado los Artículos de la Confederación en 1777. Estos describían una confederación permanente, pero concedían al Congreso de la Confederación poco poder para financiarse o para asegurar el cumplimiento de sus resoluciones.
En parte, ese diseño reflejaba la visión antimonárquica del período revolucionario. El nuevo sistema fue concebido explícitamente para impedir el ascenso de un tirano estadounidense en sustitución del monarca británico. No obstante, durante la depresión económica provocada por el colapso del dólar continental tras la Revolución, la viabilidad del gobierno se vio amenazada por el malestar político en varios estados, por la presión de los deudores para eliminar sus deudas mediante el gobierno popular y por la aparente incapacidad del Congreso de hacer frente a las obligaciones públicas asumidas durante la guerra.[4]
El Congreso tampoco logró convertirse en un foro de cooperación productiva entre los estados. En respuesta, se convocó una Convención constitucional, inicialmente con el propósito de reformar los Artículos de la Confederación. La convención terminó diseñando un nuevo sistema de gobierno que incluiría un mayor poder ejecutivo, aunque con frenos y contrapesos para restringir cualquier tendencia imperial en la presidencia.
2.2. El título de presidente antes de la Constitución[editar]
Las personas que presidieron el Congreso Continental durante el período revolucionario y conforme a los Artículos de la Confederación ostentaban el título de “presidente de los Estados Unidos en el Congreso Reunido”, a menudo abreviado como “presidente de los Estados Unidos”. Aquel cargo tenía poco poder ejecutivo claramente definido.
Con la redacción de la Constitución en 1787, que entró en vigor tras su ratificación, se creó un poder ejecutivo separado, encabezado por el presidente de los Estados Unidos. La autoridad ejecutiva del presidente, moderada por el control de los poderes legislativo y judicial, fue diseñada para solucionar los problemas políticos de la nueva nación y para afrontar desafíos futuros, siempre con la cautela de prevenir el ascenso de un autócrata en un país receloso de las autoridades monárquicas.
3. Poderes y deberes[editar]
3.1. Función legislativa[editar]
El primer poder que la Constitución confiere al presidente es de tipo legislativo: el veto presidencial. La llamada Cláusula de Presentación exige que cualquier proyecto de ley aprobado por el Congreso sea presentado al presidente antes de convertirse en ley. Una vez presentado, el presidente tiene tres opciones:
- Firmarlo: el proyecto se convierte en ley.
- Vetarlo y devolverlo al Congreso con sus objeciones: el proyecto no se convierte en ley, salvo que cada Cámara lo apruebe con una mayoría de dos tercios para anular el veto.
- No hacer nada: si el Congreso continúa en sesiones, el proyecto se convierte en ley pasados diez días, excluidos los domingos. Si el Congreso ha levantado sesiones y no es posible la devolución, el proyecto no se convierte en ley; a esto se le llama pocket veto o “veto de bolsillo”.[5]
En 1996, el Congreso intentó modificar el poder de veto con la Line Item Veto Act, que autorizaba al presidente a firmar un proyecto de gasto y eliminar al mismo tiempo ciertos artículos de gasto. La Corte Suprema resolvió en el caso Clinton contra la Ciudad de Nueva York (1998) que esa modificación era inconstitucional.
3.2. Mando militar y política exterior[editar]
Uno de los poderes presidenciales más importantes es el mando de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos como comandante en jefe. Mientras que el poder de declarar la guerra corresponde constitucionalmente al Congreso, el presidente dirige a los ejércitos y es responsable de planear la estrategia militar. Alexander Hamilton explicó en El Federalista n.º 69 que esa comandancia no debía ser más que la dirección suprema de las fuerzas militares y navales, y que las facultades del rey británico de declarar la guerra o levantar flotas y ejércitos corresponderían, en cambio, al poder legislativo.
La Resolución de Poderes de Guerra de 1973 exige autorización del Congreso para cualquier despliegue de tropas de más de sesenta días, salvo que el propio Congreso haya declarado la guerra. Además, el Congreso ejerce control sobre el gasto militar.[6]
Junto con las fuerzas armadas, el presidente encabeza la política exterior. A través de los Departamentos de Estado y de Defensa, es responsable de la protección de los estadounidenses en el extranjero y de los ciudadanos extranjeros en Estados Unidos. Decide si reconoce a nuevas naciones o gobiernos y negocia tratados internacionales, que entran en vigor cuando son aprobados por dos tercios del Senado. También puede negociar “acuerdos ejecutivos” con potencias extranjeras que no están sujetos a la confirmación del Senado.
3.3. Administración y nombramientos[editar]
El presidente es el director ejecutivo de Estados Unidos y está al frente del poder ejecutivo federal, cuya responsabilidad es cuidar de que las leyes sean fielmente ejecutadas. Para ello se le otorga el control de los aproximadamente cuatro millones de empleados del poder ejecutivo federal.
Corresponde al presidente la nominación de varios miembros del poder ejecutivo. Embajadores, miembros del Gabinete y otros funcionarios federales son nominados por él y nombrados con el “consejo y consentimiento” de una mayoría del Senado. Los nombramientos realizados mientras el Senado no está en periodo de sesiones son temporales y expiran al final de la siguiente sesión del Senado. Durante su mandato, el presidente puede nominar alrededor de seis mil cargos.[7]
El poder del presidente para cesar a funcionarios ejecutivos ha sido objeto de debate. En general, puede cesarlos a su discreción, pero el Congreso puede reducir su autoridad para destituir a comisionados de agencias reguladoras independientes y a ciertos oficiales ejecutivos inferiores.
3.4. Facultades jurídicas[editar]
El presidente también puede proponer jueces federales, incluidos los miembros de la Corte Suprema de Estados Unidos y de las Cortes de Apelaciones. Estos nombramientos requieren confirmación del Senado, lo que puede suponer un obstáculo importante si un presidente quiere conformar una judicatura federal con una postura ideológica determinada. En el caso de los tribunales de distrito, el presidente suele deferir los nombramientos conforme a la llamada “cortesía senatorial”.[8]
También puede conceder perdones e indultos, una facultad que se ejerce con frecuencia justo antes del final de un mandato presidencial.
El llamado “privilegio ejecutivo” otorga al presidente la capacidad de retener información al público, al Congreso y a los tribunales cuando el asunto atañe a la seguridad nacional. George Washington fue el primero en reclamar este privilegio cuando la Cámara de Representantes solicitó documentos sobre la negociación del Tratado Jay con Gran Bretaña. Aunque el privilegio no figura en la Constitución ni en ninguna ley, el precedente de Washington le dio origen. En el caso Estados Unidos contra Nixon (1974), la Corte Suprema resolvió que el privilegio ejecutivo no era aplicable cuando un presidente intentaba evitar un procesamiento criminal. En Clinton contra Jones (1997), resolvió que tampoco podía invocarse en pleitos civiles. Estos casos fijaron el precedente de que el privilegio es válido, pero su alcance exacto todavía no está del todo definido.
3.5. Relación con el Congreso[editar]
El presidente no puede introducir legislación directamente, pero puede influir de forma importante en su conformación, sobre todo si su partido tiene mayoría en una o ambas Cámaras del Congreso. Aunque los miembros del poder ejecutivo no pueden ocupar al mismo tiempo un escaño en el Congreso, es habitual que redacten legislación y que un senador o representante la presente por ellos.
El presidente informa anualmente al Congreso, por escrito u oralmente, en lo que hoy se conoce como Discurso del Estado de la Unión. Ese discurso suele perfilar la oferta legislativa del año siguiente.
De acuerdo con el Artículo II, Sección 3, Cláusula 2 de la Constitución, el presidente puede convocar a una o ambas Cámaras del Congreso a sesión extraordinaria. Si las Cámaras no acuerdan la fecha, el presidente puede designarla. Esta facultad solo se ejerció en 27 ocasiones en la historia de Estados Unidos. La última fue ejercida por Harry S. Truman en 1948.
4. Proceso de elección[editar]
4.1. Requisitos de elegibilidad[editar]
El Artículo II, Sección 1, Cláusula 5 de la Constitución exige tres requisitos para ser elegible como presidente:
- ser ciudadano de nacimiento de Estados Unidos;
- tener al menos treinta y cinco años de edad;
- haber residido en Estados Unidos al menos catorce años.[9]
La Decimocuarta Enmienda, adoptada en 1868, define como ciudadanos estadounidenses a todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción. Sin embargo, el requisito presidencial de “ciudadano de nacimiento” ha sido ampliamente debatido en el país. Algunos analistas, como el antiguo consejero presidencial John W. Dean, consideran que se trata de una cláusula obsoleta que impide a ciudadanos naturalizados acceder al máximo cargo.
La Vigesimosegunda Enmienda establece que nadie puede ser elegido presidente más de dos veces. También especifica que una persona que haya servido más de dos años como presidente o presidente interino de un mandato para el cual otra persona fue elegida solo puede optar a la presidencia una vez. Los estudiosos constitucionales discrepan sobre si una persona que ya no es elegible para la presidencia podría ser elegida vicepresidente según la Duodécima Enmienda.
La Constitución contempla además la descalificación para la presidencia en ciertos casos. El Senado puede descalificar a altos cargos condenados tras un impeachment para ocupar otros cargos federales, incluida la presidencia. Asimismo, la Sección 3 de la Decimocuarta Enmienda prohíbe ser elegido presidente a quien, habiendo jurado defender la Constitución, se haya rebelado contra Estados Unidos, salvo que cada Cámara retire la descalificación con dos tercios de votos.
4.2. Designación de candidatos y campaña[editar]
La campaña presidencial contemporánea comienza antes de las elecciones primarias, cuando los dos grandes partidos estadounidenses seleccionan candidatos antes de sus convenciones nacionales. En la convención, la candidatura presidencial queda formalmente confirmada y, por lo general, el candidato presidencial elige a un candidato a la vicepresidencia.
Los candidatos participan en debates televisados de alcance nacional. Por regla general, estos debates se restringen a los candidatos demócrata y republicano, aunque en ocasiones se invita a terceros partidos, como ocurrió con Ross Perot en los debates de 1992. Los nominados hacen campaña por todo el país para explicar sus programas, convencer a los votantes y recaudar contribuciones.
La mayor parte del proceso electoral moderno se concentra en los llamados “estados oscilantes”, aquellos donde un partido no tiene históricamente una mayoría clara y que pueden decidir el resultado final.[10]
4.3. Colegio electoral[editar]
El presidente se elige mediante sufragio indirecto. Un número de electores, conocidos colectivamente como Colegio Electoral, elige oficialmente al presidente. El Election Day, el martes siguiente al primer lunes de noviembre, el electorado de cada estado y del Distrito de Columbia selecciona a esos electores por votación.
Cada estado tiene asignado un número de electores que corresponde a la suma de sus delegados en el Senado y en la Cámara de Representantes. El número total de electores es 538[sin verificar], y para obtener la mayoría se requieren 270[sin verificar]. En la mayoría de los estados, la candidatura que obtiene la mayoría de los votos gana la totalidad de los electores del estado.[11]
Los electores ganadores se reúnen el primer lunes después del segundo miércoles de diciembre, aproximadamente seis semanas después de la elección, para elegir presidente y vicepresidente. Ninguna disposición constitucional o ley federal exige que los electores voten de acuerdo con el voto popular de su estado, aunque en la actualidad es raro que ignoren el voto popular y emitan su voto electoral por alguien distinto del candidato de su partido. Después de votar, los electores envían un registro de sus votos al Congreso. La apertura de los votos corresponde al vicepresidente, en su calidad de presidente del Senado, y se realiza en una sesión conjunta del Congreso recién elegido.
La determinación de quién será presidente depende de los votos del colegio electoral, no de quién obtuvo más votos populares. En cinco ocasiones, el candidato con mayor número de votos populares no consiguió la mayoría electoral: 1824, 1876, 1888, 2000 y 2016.
Si ningún candidato obtiene la mayoría de los votos electorales, la Duodécima Enmienda establece que la Cámara de Representantes elige al presidente. La Cámara ha tenido que hacerlo en dos ocasiones, en 1800 y 1824.
4.4. Juramento y toma de posesión[editar]
De acuerdo con la Vigésima Enmienda, el mandato presidencial comienza al mediodía del 20 de enero del año siguiente a la elección. Esa fecha, conocida como Inauguration Day, marca el inicio del mandato de cuatro años tanto del presidente como del vicepresidente.
Antes de ejercer el cargo, el presidente debe prestar el juramento presidencial. La fórmula constitucional, en traducción al español, dice:
Juro (o declaro) solemnemente que ejerceré con fidelidad el cargo de presidente de los Estados Unidos y, hasta el límite de mi capacidad, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de Estados Unidos.
Aunque no es una exigencia legal, los presidentes han utilizado tradicionalmente una Biblia para prestar juramento y han añadido al final la expresión “So help me God!” (“¡con la ayuda de Dios!”). Tampoco existe exigencia constitucional de que el juramento sea administrado por una persona concreta, pero tradicionalmente lo toma el juez presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos.
4.5. Duración y límite de mandatos[editar]
El mandato del presidente y del vicepresidente es de cuatro años. La Constitución no fijó inicialmente un límite de mandatos. Pocos presidentes intentaron una tercera reelección. Franklin D. Roosevelt se presentó y fue elegido para un tercer mandato en 1940, y luego para un cuarto, aunque murió pocos meses después de esa toma de posesión. Fue el único presidente que ejerció más de dos mandatos.
Antes de Roosevelt, Ulysses S. Grant quiso presentarse a un tercer mandato en 1880, pero no consiguió la nominación de su partido. Theodore Roosevelt, que asumió la presidencia tras el asesinato de William McKinley y fue elegido para un mandato completo en 1904, intentó volver en 1912, pero perdió ante Woodrow Wilson.
Con la ratificación de la Vigesimosegunda Enmienda en 1951, se prohíbe a cualquier persona elegida para la presidencia, y que ha servido como presidente, ser reelegida más de una vez. Si ha actuado como presidente interino durante más de dos años del mandato no vencido de su predecesor, solo puede ser elegida para un mandato.
Harry S. Truman, que ocupaba la presidencia cuando la enmienda se ratificó, estaba expresamente eximido de esa limitación. Aun así, buscó inicialmente un tercer mandato antes de retirarse de las elecciones de 1952.
Desde la ratificación, cinco presidentes han cumplido dos mandatos completos: Dwight D. Eisenhower, Ronald Reagan, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama. Jimmy Carter, George H. W. Bush y Donald Trump se presentaron a la reelección y fueron derrotados. Richard Nixon fue elegido para un segundo mandato, pero dimitió antes de completarlo. Lyndon B. Johnson era el único presidente que, conforme a la enmienda, podía haber optado a más de dos mandatos, pues solo llevaba catorce meses en el cargo al suceder a John F. Kennedy; sin embargo, decidió no participar en las elecciones de 1968. Gerald Ford buscó un mandato completo después de servir los últimos dos años y cinco meses del segundo mandato de Nixon, pero no fue elegido.
5. Cese o incapacidad y sucesión[editar]
El cargo de presidente puede quedar vacante por muerte, dimisión, renuncia o destitución.
En cuanto a la destitución, la Sección 4 del Artículo II de la Constitución contempla que la Cámara de Representantes puede someter a un proceso de destitución a altos funcionarios federales, incluido el presidente, en casos de “traición, cohecho u otros delitos mayores o infracciones penales”. El Senado, por su parte, puede destituir al acusado si dos tercios de sus miembros votan por su culpabilidad.
Tres presidentes han sido procesados por la Cámara de Representantes: Andrew Johnson en 1868, Bill Clinton en 1998 y Donald Trump en 2019 y 2021. Ninguno fue condenado posteriormente por el Senado.
La Vigesimoquinta Enmienda regula la incapacidad presidencial. Según su Sección 3, el presidente puede transferir temporalmente los poderes y deberes presidenciales al vicepresidente mediante una declaración dirigida al presidente de la Cámara de Representantes y al presidente pro tempore del Senado. Cuando el presidente presenta una declaración escrita de reanudación, recupera sus funciones. En 2002 y en 2007, George W. Bush transfirió brevemente la autoridad presidencial a Dick Cheney durante procedimientos médicos bajo sedación, y la recuperó el mismo día.
La Sección 4 de la misma enmienda permite que el vicepresidente y la mayoría del Gabinete transmitan al Congreso una declaración de incapacidad presidencial. En ese supuesto, el vicepresidente asume los poderes como presidente interino. Si el presidente rechaza la inhabilitación y el vicepresidente y el Gabinete la impugnan, el Congreso debe reunirse en un plazo de dos días, si no está ya en sesión, para decidir.
La Constitución menciona la dimisión del presidente, pero no regula su forma ni sus condiciones de validez. Por acuerdo del Congreso, la única prueba válida de una decisión presidencial de dimitir es un documento escrito firmado por el presidente y entregado en la oficina del secretario de Estado. El 9 de agosto de 1974, ante la perspectiva de su probable destitución durante el escándalo Watergate, Richard Nixon se convirtió en el único presidente en dimitir del cargo.
La línea de sucesión presidencial es la siguiente:[12]
[ Desplegar / Plegar ]
| Orden | Cargo |
|---|---|
| 1 | Vicepresidente |
| 2 | Presidente de la Cámara de Representantes |
| 3 | Presidente *pro tempore* del Senado |
| 4 | Secretario de Estado |
| 5 | Secretario del Tesoro |
| 6 | Secretario de Defensa |
| 7 | Fiscal general |
| 8 | Secretario del Interior |
| 9 | Secretario de Agricultura |
| 10 | Secretario de Comercio |
| 11 | Secretario de Trabajo |
| 12 | Secretario de Salud y Servicios Humanos |
| 13 | Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano |
| 14 | Secretario de Transporte |
| 15 | Secretario de Energía |
| 16 | Secretario de Educación |
| 17 | Secretario de Asuntos de los Veteranos |
| 18 | Secretario de Seguridad Nacional |
6. Salario y complementos[editar]
6.1. Evolución del salario presidencial[editar]
En 1789, el primer Congreso acordó pagar a George Washington un salario de 25 000 dólares anuales, una suma elevada para la época. Washington inicialmente no quería recibir salario y luego señaló que apenas alcanzaba para costear los gastos de la residencia presidencial, pues el gobierno todavía no proporcionaba una mansión oficial.
El salario presidencial ha aumentado varias veces desde entonces:
[ Desplegar / Plegar ]
| Año de establecimiento | Salario, en dólares | Equivalencia estimada en 2017, en dólares |
|---|---|---|
| 1789 | 25 000 | 718 000 |
| 1873 | 50 000 | 1 060 000 |
| 1909 | 75 000 | 2 080 000 |
| 1949 | 100 000 | 1 030 000 |
| 1969 | 200 000 | 1 340 000 |
| 2001 | 400 000 | 554 000 |
El salario vigente de 400 000 dólares anuales fue aprobado por el Congreso en 1999, siendo presidente Bill Clinton, y entró en vigor en 2001. A esa cifra se suman partidas complementarias: una cuenta de gastos de 50 000 dólares, cien mil dólares libres de impuestos para viajes y una cuenta de gastos personales de diecinueve mil dólares.[13]
6.2. Pensiones de expresidentes[editar]
Antes de 1958, los presidentes no recibían pensión al cesar en el cargo. Ese año, la Former Presidents Act aprobó una pensión vitalicia de 25 000 dólares anuales, además de oficina y personal. La pensión ha ido aumentando desde entonces con la aprobación del Congreso. Los expresidentes reciben una pensión basada en el sueldo de los secretarios del Gabinete de la administración vigente. En 2009, esa base era de 193 400 dólares. La viuda de un presidente tiene derecho a una pensión de 20 000 dólares anuales si no cuenta con otra pensión.[14]
7. Residencia, transporte y prerrogativas[editar]
7.1. Casa Blanca[editar]
Desde 1800, bajo la presidencia de John Adams, la Casa Blanca, en Washington D. C., sirve como residencia oficial del presidente. Mientras permanezca en el cargo, el presidente tiene derecho al uso de sus instalaciones y personal, incluidos asistencia médica, recreo, servicios domésticos y servicio de seguridad.
El sitio fue seleccionado por George Washington y la piedra angular se colocó en 1792. Todos los presidentes desde John Adams han vivido allí. En distintos momentos de la historia se la conoció como el “Palacio del Presidente”, la “Casa del Presidente” y la “Mansión Ejecutiva”. Theodore Roosevelt le dio oficialmente su nombre actual, Casa Blanca, en 1901.[15]
El gobierno federal paga las cenas de Estado y otras funciones oficiales, pero el presidente paga el lavado, la comida personal y la de su familia e invitados.
7.2. Camp David y Blair House[editar]
La Instalación de Apoyo Naval Thurmont, conocida popularmente como Camp David, es una instalación militar situada en el Catoctin Mountain Park, en el condado de Frederick, Maryland, a las afueras de Washington D. C. Se utiliza como residencia oficial de descanso del presidente y de sus invitados. Desde la década de 1940, el sitio ha servido también para recibir a dignatarios extranjeros.
Blair House, situada junto al Edificio de oficinas ejecutivas Eisenhower, en el complejo de la Casa Blanca, es la casa de huéspedes oficial del presidente y sirve como residencia secundaria si es necesario. Cuatro casas interconectadas del siglo XIX conforman la propiedad, con una superficie total superior a los 6 500 m².
7.3. Transporte y viajes[editar]
Cuando el presidente realiza viajes de larga distancia, utiliza dos aviones principales identificados por la Fuerza Aérea de Estados Unidos como VC-25, una versión militar muy modificada del Boeing 747-200B, y en ocasiones los C-32A, una versión militar del Boeing 757-200. Cuando el presidente se encuentra a bordo, la aeronave recibe el indicativo Air Force One.
Cualquier aeronave de las Fuerzas Aéreas en la que viaje el presidente recibe ese indicativo. De manera similar, Navy One, Army One y Coast Guard One son los indicativos utilizados si viaja en un vehículo de esos servicios.[16]
8. Presencia internacional y en el mundo hispanohablante[editar]
Desde principios del siglo XX, el papel hegemónico de Estados Unidos en la escena política y económica internacional convirtió al presidente en una figura ampliamente reconocida. La condición del país como única superpotencia llevó a que, en 2009, la revista Forbes lo calificara como “la persona más poderosa del mundo”.
La investidura presidencial, los debates electorales y los discursos del Estado de la Unión tienen amplia cobertura en los medios en español. En los países hispanoamericanos, la figura del presidente de Estados Unidos aparece con frecuencia en portadas, informativos y análisis políticos, tanto por su influencia diplomática como por los efectos de las decisiones estadounidenses en la región.[17]
El cargo se denomina en todo el ámbito hispanohablante “presidente de los Estados Unidos”. La abreviatura inglesa POTUS se usa a menudo en textos periodísticos y diplomáticos en español como forma breve, sin que exista una abreviatura equivalente totalmente asentada.
9. Cierre[editar]
El presidente de los Estados Unidos concentra las funciones de jefe de Estado y de Gobierno dentro de un sistema federal pensado desde su origen para equilibrar la autoridad ejecutiva con los poderes legislativo y judicial. Su elección indirecta, sus límites de mandato y su línea de sucesión son resultado de esa desconfianza histórica hacia el poder personal, al tiempo que su papel global lo ha convertido en uno de los cargos políticos más observados del mundo.
El acrónimo POTUS, empleado en inglés, procede de President of the United States. Se usa con frecuencia en comunicaciones oficiales y prensa estadounidense. ↩︎
Los presidentes fallecidos por causas naturales o enfermedad fueron William Henry Harrison, Zachary Taylor, Warren G. Harding y Franklin D. Roosevelt. Los asesinados fueron Abraham Lincoln, James A. Garfield, William McKinley y John F. Kennedy. Richard Nixon fue el único que dimitió. ↩︎
La consideración de Forbes se basó en la condición de Estados Unidos como única superpotencia del momento. No se trata de un dato jurídico ni de una medición oficial. ↩︎
La depresión posterior a la Revolución no solo fue económica. Las deudas de guerra y la emisión monetaria generaron tensiones que influyeron en la decisión de crear un gobierno central más fuerte. ↩︎
James Madison fue el primer presidente en utilizar el veto de bolsillo, en 1812. El mecanismo permite que una ley no entre en vigor sin que el presidente tenga que devolverla formalmente. ↩︎
La Resolución de Poderes de Guerra es una de las principales limitaciones contemporáneas al uso de la fuerza por parte del presidente, aunque su aplicación ha sido objeto de debate entre los poderes ejecutivo y legislativo. ↩︎
La cifra de nombramientos incluye tanto cargos de alto nivel, sometidos al Senado, como posiciones dentro de la administración federal. ↩︎
La cortesía senatorial es una costumbre política no escrita por la que el presidente consulta al senador de mayor antigüedad de su partido en un estado antes de proponer a una persona para una vacante federal en ese estado. Rara vez se aplica si el presidente y el senador son de partidos distintos. ↩︎
El requisito de ciudadanía de nacimiento no se aplica retroactivamente a quienes ya eran ciudadanos en el momento de adoptarse la Constitución, una fórmula histórica del texto constitucional. ↩︎
Los estados oscilantes cambian de una elección a otra, pero suelen recibir más visitas de los candidatos y mayor inversión publicitaria porque su electorado es considerado decisivo. ↩︎
El número de electores por estado se basa en el censo oficial. El Distrito de Columbia tiene tres electores por la Vigesimotercera Enmienda. ↩︎
El orden de los secretarios corresponde al de creación de sus departamentos, no a una jerarquía de importancia política. Todos deben cumplir los requisitos constitucionales para ser presidente. ↩︎
Las cifras complementarias corresponden a información de 2005; pueden haberse actualizado posteriormente. ↩︎
La pensión presidencial está sujeta a las mismas reglas generales de los haberes de altos funcionarios federales y puede modificarse por ley. ↩︎
Aunque el nombre “Casa Blanca” ya circulaba, fue Theodore Roosevelt quien lo fijó oficialmente en 1901. ↩︎
Si el presidente viaja en una aeronave civil, su indicativo es distinto, como ocurre en contadas ocasiones. ↩︎
La cobertura en español suele incluir la juramentación, las cumbres internacionales y las visitas de mandatarios hispanoamericanos a Washington, además de las elecciones presidenciales estadounidenses. ↩︎