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Propofol

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Ficha farmacológica
Nombre IUPAC2,6-diisopropilfenol
Otros nombres2,6-diisopropylphenol (en inglés)
Fórmula molecularC12H18O
Peso molecular178.271 g/mol
Número CAS2078-54-8
Código ATCN01AX10
Clase farmacológicaAnestésico general intravenoso; modulador alostérico positivo del receptor GABAA
Vía de administraciónIntravenosa
Inicio de acción15–30 segundos
Duración clínicaAproximadamente 5–10 minutos
Unión a proteínas95–99%
MetabolismoHepático, por conjugación
Semivida de eliminación0,5–31 horas, según la fuente[sin verificar]
Situación legalVenta bajo receta en varios países; sujeto a control especial en Brasil
Primer lanzamiento1986 en Reino Unido y Nueva Zelanda; 1989 en Estados Unidos
Marca principalDiprivan

1. Resumen[editar]

El propofol es un anestésico general intravenoso de acción corta y rápida recuperación. Se utiliza sobre todo para inducir y mantener la anestesia general, para sedar a pacientes en unidades de cuidados intensivos (UCI) y para facilitar procedimientos diagnósticos como endoscopias o estudios de radiología intervencionista. También se ha descrito un efecto antiemético a dosis muy bajas.[1]

El fármaco fue desarrollado por el veterinario e investigador británico John B. Glen en Imperial Chemical Industries, laboratorio cuya división farmacéutica pasó a formar parte de AstraZeneca. Se comercializó por primera vez con la marca Diprivan. A agosto de 2026 sigue considerándose uno de los anestésicos intravenosos más utilizados del mundo y está incluido en la Lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud. Su uso está aprobado en más de 50 países.[2]

Su aspecto tradicional es el de una emulsión blanca lechosa, lo que en ámbitos clínicos ha dado lugar a apodos informales. A pesar de su amplio uso médico, el propofol se hizo conocido para el público general por su relación con la muerte del cantante Michael Jackson en 2009.

2. Composición y formulación[editar]

El propofol es un diisopropilfenol, un compuesto hidrofóbico. Como no se disuelve bien en agua, desde sus primeras etapas se trabajó en formulaciones que permitieran su administración intravenosa.[3]

La formulación más extendida es una emulsión lipídica estéril que contiene propofol al 1%, aceite de soya al 10% y fosfolípido de huevo purificado al 1,2% como emulsionante. Incluye además glicerol al 2,25% como agente de ajuste de tonicidad e hidróxido de sodio para regular el pH. El EDTA actúa como conservador. La apariencia blanca lechosa se debe a la dispersión de la luz por las micelas de la emulsión, un fenómeno similar al efecto Tyndall.[4]

Algunas formulaciones más modernas son transparentes, lo que puede ofrecer ventajas frente a la presentación tradicional. Otras variantes genéricas emplean metabisulfito de sodio como antioxidante y alcohol bencílico como agente antimicrobiano. La fabricación de una emulsión estéril estable es técnicamente compleja, porque intervienen factores como el tamaño y la distribución de las micelas.

3. Mecanismo de acción[editar]

3.1. Farmacodinamia[editar]

El propofol actúa principalmente potenciando la actividad del receptor GABAA. Se comporta como modulador alostérico positivo: se une al receptor y prolonga la apertura del canal de cloruro. Con dosis altas puede activar el receptor incluso en ausencia de GABA, es decir, ejerce también un efecto agonista directo.

La acción sobre distintas subunidades del receptor GABAA se ha relacionado con efectos concretos. Según una revisión en español, la sedación, la hipnosis y la amnesia se han asociado a las subunidades β2, β3 y β5, mientras que la inmovilidad se ha vinculado a la subunidad β3. También se ha descrito que algunos análogos del propofol bloquean canales de sodio dependientes de voltaje.

Parte de sus propiedades, incluido el efecto antiemético, se ha explicado por la interacción con el sistema endocannabinoide. El propofol inhibe la hidrolasa de amidas de ácidos grasos, enzima que degrada la anandamida, lo que eleva el contenido cerebral de este endocannabinoide y contribuye a la sedación mediante la activación de receptores CB1. Un estudio electroencefalográfico halló que la inducción con propofol reduce de forma notable la capacidad del cerebro para integrar información. Una investigación de 2026 con Neuropixels detectó actividad del hipocampo que distingue sonidos y reconoce lenguaje bajo anestesia general con propofol.[5]

3.2. Farmacocinética[editar]

El propofol se une a proteínas plasmáticas en un 95–99%. Se metaboliza principalmente en el hígado por conjugación y el inicio de su efecto es rápido, en tan solo 15–30 segundos tras la administración intravenosa. Su duración clínica después de una dosis única suele ser de unos 5–10 minutos, porque el fármaco se redistribuye con rapidez hacia los tejidos periféricos.

Las cifras de semivida de eliminación varían según la fuente: algunas fichas recogen un rango de 30 a 60 minutos, mientras que otras estiman entre 2 y 24 horas, o incluso hasta 31 horas. Esa variación depende de los modelos farmacocinéticos empleados. La semivida larga no contradice la corta duración clínica: la recuperación rápida se debe sobre todo a la redistribución del fármaco desde el cerebro hacia otros tejidos.[6]

4. Usos clínicos[editar]

4.1. Anestesia general[editar]

El propofol se ha convertido en el fármaco de referencia para inducir la anestesia general. De acuerdo con la Lasker Foundation, en la actualidad se emplea para iniciar la anestesia en casi el 100% de los casos de anestesia general en el mundo. Su uso ha desplazado en gran medida al tiopental sódico como inductor intravenoso.

Para el mantenimiento anestésico se utiliza dentro de la anestesia total intravenosa, ya sea mediante bombas de infusión programadas de forma manual o mediante sistemas de infusión controlada por objetivo. También se emplea para profundizar la anestesia y aliviar el laringoespasmo, solo o seguido de succinilcolina. En pacientes intubados y sedados se combina a menudo con fentanilo para el control del dolor.

4.2. Sedación[editar]

El propofol se usa para sedar a pacientes con ventilación mecánica que no están en cirugía, especialmente en la UCI. En pacientes críticos ha mostrado ventajas sobre el lorazepam tanto en efectividad como en costo global. Una de las explicaciones es que las benzodiazepinas como el midazolam y el lorazepam tienden a acumularse en pacientes graves y prolongan la sedación.

También es seguro y eficaz para la sedación en procedimientos ambulatorios. En colonoscopias y otras endoscopias digestivas produce una recuperación más rápida que el midazolam. Se utiliza para sedar a lactantes y niños durante resonancias magnéticas, y en servicios de urgencias se combina con ketamina con mínimos efectos adversos. Su empleo como inductor de sueño en adultos de la UCI se ha estudiado, pero no está claro si reproduce los aspectos mentales y físicos del sueño fisiológico.

4.3. Estado epiléptico refractario[editar]

Varias guías clínicas recomiendan el propofol para el tratamiento del estado epiléptico refractario, definido como una actividad convulsiva prolongada que no responde a los anticonvulsivos iniciales.

4.4. Otros usos[editar]

En dosis muy bajas se ha descrito un efecto antiemético. En Canadá, el propofol forma parte del protocolo de asistencia médica para morir: se administra para inducir coma profundo y muerte rápida, aunque se añade rocuronio como paralizante para garantizar el desenlace.

Se ha considerado su uso en protocolos de ejecución por inyección letal, pero hasta la fecha no se ha ejecutado a ninguna persona con este agente. Ello se debe en parte a que fabricantes y gobiernos europeos han prohibido o restringido la exportación de propofol para ese fin.

5. Efectos adversos y seguridad[editar]

El efecto adverso más frecuente es el dolor en el sitio de inyección, sobre todo en venas pequeñas. Se debe a la activación del receptor del dolor TRPA1 y puede reducirse con lidocaína previa o con una infusión más lenta en una vena de mayor calibre.

El propofol produce con frecuencia hipotensión arterial por vasodilatación. Se han registrado caídas de presión arterial del 30% o más, en parte por inhibición de la actividad nerviosa simpática. Ese efecto depende de la dosis y de la velocidad de administración, y puede potenciarse con analgésicos opioides. También puede causar apnea transitoria e inhibir la función respiratoria.

En el sistema nervioso central reduce el flujo sanguíneo cerebral, el consumo metabólico de oxígeno y la presión intracraneal. En pacientes con presión intraocular normal puede disminuirla hasta en un 50%. Son comunes los movimientos mioclónicos leves. Entre los efectos más raros se han descrito distonía, priapismo y coloración verdosa de la orina. En algunos pacientes suprime el sueño REM y puede empeorar la calidad del sueño.

La formulación lipídica puede favorecer la contaminación bacteriana. Aunque existen conservadores como el EDTA o el alcohol bencílico, algunos hospitales cambian el equipo de infusión cada 12 horas como medida preventiva contra la proliferación microbiana.

En niños, los efectos adversos han sido motivo de especial atención. En la década de 1990, varios casos de acidosis metabólica y fallo miocárdico fatal en niños de UCI sedados con propofol llevaron a la FDA a emitir una advertencia. Como todo anestésico general, debe administrarse en entornos que cuenten con personal entrenado, equipo de monitorización, manejo avanzado de la vía aérea, oxígeno suplementario y capacidad de reanimación cardiovascular.

5.1. Síndrome de infusión por propofol[editar]

El síndrome de infusión por propofol es una reacción adversa rara pero potencialmente letal. Se ha descrito en pacientes críticos tras infusiones prolongadas de dosis altas, a veces en combinación con catecolaminas o corticosteroides. Se trata de un trastorno metabólico complejo que requiere suspender el fármaco y ofrecer soporte intensivo.

6. Interacciones[editar]

Los efectos respiratorios del propofol aumentan si se administra con otros depresores respiratorios, en especial benzodiazepinas como lorazepam, midazolam o diazepam. También se potencian con opioides. Algunas fichas en español advierten del riesgo de paro cardiorrespiratorio cuando se combina con ciertos antidepresivos, aunque sin detallar el mecanismo.[7]

7. Historia y desarrollo[editar]

7.1. Formulación inicial y retiro del Cremophor[editar]

John B. Glen, veterinario e investigador de Imperial Chemical Industries, trabajó durante trece años en el desarrollo del propofol. Inicialmente identificado con el código ICI 35868, fue seleccionado tras evaluar la potencia anestésica y el perfil farmacocinético de una serie de fenoles alquilados.

La primera formulación para uso humano utilizó Cremophor EL. Esa presentación entró en ensayos clínicos, pero se retiró del mercado por reacciones anafilácticas atribuidas al vehículo. Posteriormente se reformuló como emulsión de aceite de soya y propofol en agua. La formulación emulsionada fue relanzada en 1986 por ICI, con uso terapéutico en Reino Unido y Nueva Zelanda. La FDA aprobó Diprivan en octubre de 1989[sin verificar].

En 2018, Glen recibió el Premio Lasker-DeBakey de Investigación Médica Clínica por el descubrimiento y desarrollo del propofol.

7.2. Expansión y derivados[editar]

Con la expiración de la patente y la aprobación de formulaciones genéricas, el propofol se convirtió en un fármaco ampliamente disponible. Se han desarrollado además derivados y alternativas:

  • Fospropofol: profármaco hidrosoluble que se transforma en propofol por acción de la fosfatasa alcalina. Se comercializó como Lusedra y fue aprobado por la FDA en 2008. Puede evitar el dolor en el sitio de inyección de la formulación clásica.
  • Azo-propofol AP2: versión fotoconmutable desarrollada en 2012, que permite controlar ópticamente los receptores GABAA mediante luz.
  • Ciprofol: derivado entre 4 y 6 veces más potente que el propofol. Hasta 2022 se encontraba en ensayos de fase III y parecía tener menor incidencia de dolor en el sitio de inyección y de depresión respiratoria.
  • Uso experimental en depresión: se ha investigado el propofol para la depresión resistente al tratamiento, aunque sin constituir todavía una indicación estándar.

8. Uso veterinario[editar]

En noviembre de 2024, la FDA de Estados Unidos aprobó PropofolVet Multidose, el primer propofol inyectable genérico para perros. Está indicado como anestésico inyectable en esa especie. El producto de referencia, PropoFlo 28, había sido aprobado por primera vez el 4 de febrero de 2011[sin verificar].

9. Repercusión pública y casos mediáticos[editar]

El propofol se volvió notoriamente conocido por el caso de Michael Jackson. El cantante murió el 25 de junio de 2009, y los informes forenses atribuyeron la muerte a la combinación de propofol con las benzodiazepinas lorazepam, midazolam y diazepam. El médico de Jackson, Conrad Murray, administró 25 miligramos de propofol diluido con lidocaína poco antes de la muerte.[8]

En 2014, la actriz y comediante Joan Rivers murió el 4 de septiembre tras ser sedada con propofol para una cirugía ambulatoria. La Jefatura de Medicina de la ciudad de Nueva York informó que la sedación con propofol estaba relacionada con el paro que condujo a su muerte.

Desde 2009, la atención pública sobre el uso no indicado del propofol aumentó de forma considerable. El uso recreativo es raro, pero está documentado, sobre todo entre personal médico y anestesiólogos con acceso al fármaco. La búsqueda de efectos como euforia leve, alucinaciones o desinhibición se enfrenta a una curva dosis-respuesta empinada que hace que la autoadministración sea extremadamente peligrosa. Se han notificado muertes por abuso y casos de dependencia en profesionales de la salud.[9]

El propofol pertenece a la Lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud, en su edición 22.ª de 2021. En términos regulatorios, su condición varía según el país:

  • En Estados Unidos se vende únicamente con receta médica.
  • En Reino Unido es medicamento de prescripción exclusiva.
  • En Canadá y Australia también requiere receta.
  • En Brasil está clasificado como sustancia controlada C1.
  • En 2023, la Anvisa brasileña lo incluyó en la lista de sustancias entorpecentes, psicotrópicas, precursoras y otras bajo control especial.

En Australia se clasifica en la categoría C de riesgo en el embarazo. Esta clasificación corresponde a una agencia concreta y no debe extrapolarse sin consultar la ficha local vigente.[10]

11. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

El nombre del fármaco es el mismo en español y en inglés: propofol. No existe una traducción comercial distinta. La marca Diprivan convive con numerosas presentaciones genéricas en los países de habla hispana.

En España, la Asociación Española de Pediatría recoge el propofol en su Pediamécum, una herramienta de consulta farmacológica pediátrica. En América Latina el fármaco se emplea en salas de cirugía, unidades de cuidados intensivos y servicios de urgencias, dentro de los mismos usos descritos internacionalmente.

No se trata de un producto cultural ni de entretenimiento; por tanto, no tiene una presencia de doblaje, gira o festival asociada. Su relevancia en el mundo hispanohablante es esencialmente clínica, académica y regulatoria. La cobertura de los casos de Michael Jackson y Joan Rivers contribuyó a que el nombre del medicamento trascendiera al público general también en los medios internacionales.

12. Bibliografía[editar]

  • Sota Omoigui, Sota Omoigui's Anesthesia Drugs Handbook, 3.ª edición, State-Of-The-Art Technologies Inc, 1999.
  • G. Edward Morgan, Maged S. Mikhail y Michael J. Murray, Clinical Anesthesiology, 4.ª edición, McGraw-Hill Medical, 2005.
  • Gilsanz Rodríguez, F., «Mecanismos de acción de los anestésicos en el sistema nervioso central», Anales de la Real Academia de Doctores, 2021.

  1. El propofol no debe confundirse con el propanol, un tipo de alcohol, ni con el propranolol, un betabloqueante. La similitud de nombres ha provocado errores ocasionales en textos no especializados. ↩︎

  2. La inclusión en la Lista de Medicamentos Esenciales no implica que el fármaco pueda prescindir de la supervisión médica. El propofol requiere monitorización y, en la práctica, se usa casi siempre en entornos hospitalarios o ambulatorios equipados. ↩︎

  3. Existe una discrepancia menor entre las fuentes: algunos textos en español sitúan el descubrimiento en 1977, mientras que la literatura en inglés distingue la síntesis de 1973 del inicio de los ensayos clínicos en 1977. Este artículo sigue esa cronología ampliada. ↩︎

  4. El nombre técnico del efecto no aparece en todas las fichas clínicas; se cita aquí porque es el origen físico de la apariencia lechosa de la emulsión. ↩︎

  5. El estudio fue difundido en mayo de 2026 por Scientific American. La presencia de actividad neuronal no implica memoria consciente de las palabras o sonidos procesados. ↩︎

  6. La discrepancia entre fuentes puede generar confusión. Para el uso clínico importa más la corta duración del efecto que la semivida de eliminación, porque esta última describe la eliminación del fármaco del organismo, no cuánto dura la anestesia. ↩︎

  7. Esta advertencia aparece en la ficha en español; se recomienda consultar la ficha técnica local para interacciones específicas con fármacos psicotrópicos. ↩︎

  8. El informe lo dio a conocer la oficina forense correspondiente. El caso elevó el perfil público del propofol y aumentó el escrutinio sobre su uso fuera del quirófano o de la UCI. ↩︎

  9. El potencial de abuso no afecta a su utilidad clínica, pero explica por qué en varios países se controla el acceso al fármaco dentro de los hospitales y por qué se insiste en la custodia del producto. ↩︎

  10. Las categorías de riesgo en el embarazo no son idénticas en todas las agencias. La información de una autoridad sanitaria no sustituye la evaluación individual del médico tratante. ↩︎