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Reptiloide

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Reptiloide
Criatura legendaria y motivo recurrente en la ufología y las teorías conspirativas
Otros nombresReptiliano, hombre lagarto, draconiano
TipoCriatura legendaria / supuesta raza extraterrestre
Primeras referenciasMitologías antiguas de Mesoamérica, el Mediterráneo, la India y Asia oriental
Difusión modernaUfología, criptozoología, teorías conspirativas, cultura popular

1. Resumen[editar]

Los reptiloides, también conocidos como reptilianos, hombres lagarto o draconianos, son criaturas legendarias con forma de reptil humanoide a las que ciertas tradiciones esotéricas, ufológicas y conspirativas atribuyen desde una existencia subterránea o extraterrestre hasta el control de la Tierra mediante manipulación mental.[1][2] El término se emplea de manera amplia para nombrar seres que combinan rasgos humanos y reptilianos, y aparece tanto en mitologías antiguas como en narrativas contemporáneas de la ufología y la pseudociencia.

Aunque la existencia de los reptiloides no ha sido demostrada y las pruebas presentadas suelen ser falsificaciones digitales o interpretaciones erróneas de materiales arqueológicos y médicos, la figura ha alcanzado una notable presencia en la cultura popular y en el discurso conspirativo de las últimas décadas. En los medios de habla hispana, el tema suele circular en foros, redes sociales y programas dedicados a lo paranormal, con frecuencia sin respaldo verificable[3].

2. Origen y mitología comparada[editar]

Las representaciones de humanoides reptilianos aparecen en mitos y leyendas de numerosas culturas a lo largo de la historia. Se trata de uno de los argumentos que los partidarios de la hipótesis reptiliana utilizan para sostener la universalidad del mito; sin embargo, la difusión global de motivos similares también ha sido explicada por la arqueología y la psicología sin necesidad de recurrir a seres reales.

2.1 América[editar]

En Mesoamérica destaca Quetzalcóatl, nombre náhuatl de una deidad de las tradiciones maya y azteca, descrita como la Serpiente Emplumada. Su figura combina elementos de serpiente y ave, y en algunas interpretaciones ha sido leída como un posible antecedente mítico de los reptiloides. No obstante, el vínculo directo entre Quetzalcóatl y la narrativa moderna de los reptilianos es una construcción posterior.[4]

2.2 Europa[editar]

En la mitología griega, Cécrope I, considerado el mítico primer rey de Atenas, era descrito como mitad hombre y mitad serpiente. Su imagen aparece ilustrada en el friso del altar de Zeus en Pérgamo, según fuentes clásicas.[5] Algunos autores lo mencionan como uno de los ejemplos europeos del motivo del rey-serpiente.

2.3 Medio Oriente[editar]

En el antiguo Egipto se encuentran representaciones de Sobek, dios con forma de cocodrilo o con cabeza de cocodrilo asociado al Nilo y a la fertilidad.[6] Aunque Sobek no es propiamente un reptil humanoide, su imagen híbrida suele citarse dentro del repertorio de deidades reptilianas del mundo antiguo.

En las tradiciones judía y cristiana, el libro del Génesis relata cómo Adán y Eva son seducidos por la Serpiente para comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, lo que provoca su expulsión del Edén.[7] En el Apocalipsis se alude al "gran dragón, la serpiente original", enemigo de Jesús.[8] Estas figuras han sido reinterpretadas por algunos autores conspirativos como referencias a los reptiloides, aunque en su contexto original funcionan como símbolos religiosos.

2.4 India[editar]

En las escrituras y leyendas de la India, los Naga son descritos como seres reptilianos que habitan bajo la tierra y que interactúan con los seres humanos de la superficie.[9] En algunas versiones, se dice que vivieron en un continente del océano Índico que se hundió en las aguas. Los textos indios también mencionan a los Sarpa, otro grupo de seres serpentinos.

2.5 Extremo Oriente[editar]

Las tradiciones de China, Vietnam, Corea y Japón hablan del dragón, concebido tanto en forma física como metafísica, aunque rara vez descrito con forma humanoide. En el folclore japonés figuran seres como los Kappa, demonios acuáticos anfibios con rasgos de tortuga y pico de pájaro, y Orochi, una serpiente monstruosa de múltiples cabezas similar a la Hidra occidental.[10]

3. Ufología y criptozoología[editar]

3.1 Razas extraterrestres: los belatricianos[editar]

Dentro de la ufología, se ha descrito a los belatricianos como una supuesta raza extraterrestre de rasgos reptilianos, con resplandor fosforescente en la piel, color entre anaranjado y amarillo, y vestimenta espacial.[11] La existencia de esta raza es de carácter puramente imaginativo.

El supuesto médium Sheldan Nidle y su pareja Coreen Marshall afirmaban canalizar mensajes de los belatricianos dirigidos a la humanidad. Según este relato, los belatricianos habrían sido una cruel raza de tiranos galácticos, arrepentidos y deseosos de ser aceptados como miembros responsables de la llamada Federación Galáctica.[12] Sus supuestas apariciones se concentran en los Estados Unidos, con reportes prácticamente nulos en otros países.

3.2 El dinosauroide[editar]

El concepto de dinosauroide surge de una investigación especulativa sobre dinosaurios terópodos como el Troodon y el Saurornithoides. Dado que estos animales poseían el cerebro más grande en proporción al cuerpo de su era, algunos autores han especulado que, de no haberse extinguido, habrían tenido la probabilidad de evolucionar hasta una forma parecida a la humana.[13] Este concepto carece de base científica y fue desarrollado únicamente dentro de un marco especulativo.

3.3 Figuras arqueológicas del período de El Obeid[editar]

Se han encontrado estatuillas de terracota datadas entre 4500 y 5500 a. C., pertenecientes al período de El Obeid, en Ur, durante excavaciones dirigidas por Henry Hall entre 1919 y 1922.[14] Algunas de estas figuras presentan una cabeza similar a la de un lagarto. Autores partidarios de la teoría de los antiguos astronautas o de la hipótesis anunnaki han utilizado estas piezas como supuesta evidencia de la existencia de reptilianos en la antigüedad.[15] La arqueología académica, por su parte, interpreta estas estatuillas dentro de su contexto cultural y no como representaciones de seres reales.

4. David Icke y la teoría conspirativa[editar]

El escritor británico David Icke ha sido la figura más influyente en la popularización contemporánea de la hipótesis reptiliana. En su obra, Icke asocia a los reptiloides con teorías conspirativas de dominación mundial por parte de monarcas, jefes de Estado, aristócratas y magnates financieros, a menudo vinculados a la masonería.[16]

Icke sostiene que estos seres no son simplemente una especie extraterrestre, sino una fuerza que actúa en planos interdimensionales y que controla la Tierra mediante manipulación mental. Sus ideas han sido estudiadas como un ejemplo de narrativa utópica y distópica en la teoría conspirativa contemporánea.[17]

Otra vertiente proviene de las historias de Zecharia Sitchin sobre los Anunnaki. Según algunos seguidores de Sitchin, los Anunnaki no serían simplemente dioses mesopotámicos, sino en realidad seres reptilianos.[18]

Nuwaubianismo[editar]

El nuwaubianismo, movimiento religioso de nacionalismo negro derivado de la Nación del Islam y fundado por el estadounidense Dwight York, incluía dentro de su doctrina la idea de que distintas especies extraterrestres reptilianas operan dentro de la Tierra.[19] York fue condenado por abuso sexual infantil, y su movimiento es citado como ejemplo de sincretismo entre creencias ufológicas, religión y doctrinas raciales.

5. Pruebas falsas y desmentidos[editar]

En internet circulan cientos de sitios de criptozoología, ufología y otras pseudociencias que afirman poseer fotografías o videos "reales" de seres reptilianos. En su mayoría, este material proviene de falsificaciones digitales, de imágenes del modelo de dinosauroide creado por Dale Russell o de la tergiversación de fotografías de una enfermedad congénita llamada ictiosis arlequín.[20]

En las redes sociales se han difundido videos alterados digitalmente que muestran a personas con ojos de reptil parpadeando, presentados como prueba de que los reptilianos viven en secreto entre los humanos. Verificadores de hechos como Snopes y Reuters han desmentido estos contenidos, señalando que se trata de manipulaciones digitales.[21][22]

Un argumento frecuente a favor de la existencia de los reptiloides es la supuesta distribución universal del mito en culturas que no tuvieron contacto entre sí. Sin embargo, la existencia global de fósiles de dinosaurios, los hallazgos arqueológicos previos a la paleontología moderna y los arquetipos psicológicos compartidos por la especie humana pueden explicar esta coincidencia sin necesidad de apelar a seres reales.[23]

6. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

No se ha documentado una tradición propia de reptiloides en el mundo hispanohablante que tenga la profundidad de las narrativas de David Icke o de la ufología estadounidense. El tema circula principalmente en internet, redes sociales y programas de misterio, casi siempre como importación de teorías conspirativas anglosajonas.[24] En algunos países hispanoamericanos existen figuras folclóricas híbridas, como el Hombre Caimán, que a veces son mencionadas en comparación con los reptilianos, aunque pertenecen a contextos muy distintos.

No hay evidencia verificable de que alguna institución o figura pública relevante del mundo hispanohablante haya promovido formalmente la hipótesis reptiliana como doctrina oficial.

7. Véase también[editar]

  • Quetzalcóatl
  • Hombre Caimán
  • Nuevo Orden Mundial (conspiración)
  • Dinosauroide
  • Humanoide

8. Referencias[editar]


  1. Lewis, Tyson; Kahn, Richard. «The Reptoid Hypothesis: Utopian and Dystopian Representational Motifs in David Icke's Alien Conspiracy Theory». Utopian Studies, vol. 16, n.º 1, invierno de 2005, pp. 45–75. ↩︎

  2. Frel, Jan. «Inside the Great Reptilian Conspiracy: From Queen Elizabeth to Barack Obama -- They Live!». Alternet, 1 de septiembre de 2010. ↩︎

  3. La ausencia de una presencia formal en español no implica desinterés, sino que el tema se difunde mayormente en comunidades en línea y espacios de entretenimiento paranormal sin producción académica o periodística sostenida. ↩︎

  4. La relación entre Quetzalcóatl y los reptiloides es una lectura moderna, no una equivalencia histórica. En las fuentes mesoamericanas no se describe a Quetzalcóatl como un "reptil humanoide" en el sentido ufológico. ↩︎

  5. La imagen de Cécrope como mitad hombre y mitad serpiente aparece en tradiciones clásicas; la referencia del altar de Pérgamo se recoge en literatura sobre mitología griega, aunque algunos detalles iconográficos dependen de la conservación arqueológica. ↩︎

  6. Sobek, dios cocodrilo del antiguo Egipto, es una de las principales deidades reptilianas, pero su culto se vincula al río, no a la idea de humanoides que controlan el mundo. ↩︎

  7. Génesis 3. ↩︎

  8. Apocalipsis 12, 9. ↩︎

  9. Las descripciones de los Naga como seres subterráneos aparecen en textos épicos y puránicos de la India; su interpretación como reptiloides es moderna y no se encuentra en las fuentes antiguas. ↩︎

  10. El dragón oriental es una figura ambivalente y compleja; su vinculación a los reptiloides es una extrapolación que ignora los significados culturales originales. ↩︎

  11. Las descripciones de los belatricianos proceden de textos ufológicos sin base verificable. No existe evidencia independiente de su existencia. ↩︎

  12. La "Federación Galáctica" es un concepto recurrente en la literatura de contacto extraterrestre canalizado, sin respaldo científico ni institucional. ↩︎

  13. La especulación sobre el dinosauroide proviene de un ejercicio de biología especulativa; no es una hipótesis científica aceptada por la paleontología. ↩︎

  14. Collon, Dominique. Arte antiguo del Cercano Oriente, p. 46; Edwards, I. E. S.; Hammond, N. G. L. La historia antigua de Cambridge, vol. 1, p. 359. ↩︎

  15. David Icke y Neil Hague. El mayor secreto (1999); La raza humana se pone de rodillas: el león ya no duerme (2010). Maximillien De Lafayette. Anunnaki Genetic Creación de las razas, demonios y espíritus humanos (2010). ↩︎

  16. Icke, David. The Biggest Secret, 1999, y otras obras del autor. ↩︎

  17. Lewis y Kahn, op. cit. ↩︎

  18. Sitchin, Zecharia. Serie Crónicas de la Tierra; la identificación de los Anunnaki con reptilianos es una interpretación posterior, no una tesis literal de Sitchin. ↩︎

  19. La conexión entre Dwight York y el nuwaubianismo con los reptilianos está documentada en investigaciones periodísticas y judiciales sobre el caso. ↩︎

  20. La ictiosis arlequín es una enfermedad congénita grave de la piel; su uso como "prueba" de reptilianos es un caso claro de desinformación señalado por verificadores. ↩︎

  21. Evon, Dan. «Are These Reptilian Humanoid Eyes Real?». Snopes, 30 de diciembre de 2020. ↩︎

  22. Reuters Fact Check. «Video claiming to show a ‘reptilian’ person on television is digitally altered». 23 de noviembre de 2022. ↩︎

  23. La difusión global de motivos serpentinos y draconianos ha sido estudiada por la mitología comparada y la psicología analítica como un fenómeno arquetípico, no necesariamente como huella de una presencia real. ↩︎

  24. La circulación del tema en español se concentra en YouTube, TikTok y foros de misterio; no hay revistas académicas hispanas dedicadas al estudio de la hipótesis reptiliana. ↩︎