Roberto Baggio
| Roberto Baggio | |
|---|---|
| Il Divin Codino («La Divina Coleta») | |
| Nombre completo | Roberto Baggio |
| Nacimiento | 18 de febrero de 1967 Caldogno, Vicenza, Italia |
| Nacionalidad | Italiana |
| Estatura | 1,74 m |
| Posición | Delantero, mediapunta |
| Debut | 1982 |
| Retiro | 2004 |
| Club de debut | Vicenza |
| Club de retiro | Brescia |
| Dorsal | 10 |
| Goles en clubes | 291 |
| Goles internacionales | 27 |
| Selección | Italia (56 partidos) |
| Debut internacional | 16 de noviembre de 1988 |
| Medallería | |
| Copa Mundial de la FIFA: • Bronce — Italia 1990 • Plata — Estados Unidos 1994 | |
1. Resumen[editar]
Roberto Baggio (Caldogno, provincia de Vicenza, 18 de febrero de 1967) es un exfutbolista italiano que se desempeñaba como delantero o mediapunta ofensivo. Es considerado uno de los futbolistas italianos más notables de la historia, tanto por su talento como por la huella que dejó en los años noventa del fútbol europeo y mundial.
Su carrera profesional comenzó en 1982 en el Vicenza y terminó en 2004 en el Brescia, después de pasar por la Fiorentina, la Juventus, el Milan, el Bolonia y el Inter. A nivel de clubes conquistó dos títulos de la Serie A, una Copa Italia y una Copa de la UEFA. Con la selección de Italia disputó 56 partidos y anotó 27 goles, cifra que lo ubica como el cuarto máximo goleador histórico de la azzurra, empatado con Alessandro Del Piero. Es, además, el único futbolista italiano que anotó en tres Copas del Mundo, y con nueve goles es el máximo anotador de Italia en torneos mundialistas, récord que comparte con Paolo Rossi y Christian Vieri.
En 1993 ganó el Balón de Oro y el premio Jugador Mundial de la FIFA. En 1999 ocupó el cuarto lugar en la encuesta de internet del Jugador del Siglo de la FIFA y en 2002 fue elegido en el Dream Team de la Copa Mundial de la FIFA. En 2004, Pelé lo incluyó en la lista FIFA 100 de los mejores futbolistas vivos.
Su apodo más difundido, Il Divin Codino («La Divina Coleta»), alude a la cola de caballo que usó durante gran parte de su carrera, a su talento y a su práctica religiosa budista, documentada en las fuentes biográficas.[1] En el ámbito hispanohablante también se lo conoce como «el hombre que murió de pie», en alusión a la imagen que dejó tras fallar el penal decisivo de la final del Mundial de 1994 contra Brasil.
Baggio fue además expresidente del sector técnico de la Federación Italiana de Fútbol, Embajador de Buena Voluntad de la FAO desde 2002 y el primer ganador del premio Golden Foot en 2003.
2. Primeros años y formación[editar]
Roberto Baggio nació el 18 de febrero de 1967 en la vía Marconi de Caldogno, localidad de la provincia de Vicenza, en la región del Véneto. Fue el sexto de ocho hermanos. Entre sus hermanos se menciona a Gianna, Walter, Carla, Giorgio, Anna Maria, Nadia y Eddy, este último también futbolista.[2] Es hijo de Matilde Rizzotto y de Francesco Baggio. No guarda parentesco con el también exfutbolista italiano Dino Baggio, con quien compartió selección y apellido, un error frecuente entre los aficionados.[3]
Su primer acercamiento al fútbol se dio en el equipo juvenil de su pueblo, Caldogno, que lo detectó a los nueve años. Según fuentes de referencia, a los 11 años había anotado 45 goles y aportado 20 asistencias en 26 partidos, incluyendo seis goles en un solo encuentro. Ese rendimiento llamó la atención del ojeador Antonio Mora, lo que permitió su incorporación a las inferiores del Vicenza a los 13 años.[4]
En su etapa formativa en el Vicenza, Baggio anotó unos 110 goles en 120 partidos, dato que suele citarse para dimensionar su precocidad goleadora. Debutó con el primer equipo profesional en 1983, a los 15 años, durante un partido de la Serie C1 ante el Piacenza, en el que ingresó como suplente.
3. Trayectoria[editar]
3.1 Vicenza y Fiorentina[editar]
Baggio inició su carrera profesional en el Lanerossi Vicenza en 1982. Debutó en la Serie C1 el 5 de junio de 1983, en la derrota 1-0 frente al Piacenza, en el último partido de la temporada. Su primer gol profesional llegó en la Copa Italia de la Serie C, en una victoria 4-1 sobre el Legnano el 30 de noviembre de 1983. En la temporada 1983-1984 convirtió su primer gol en la Serie C1, de penal, ante el Brescia, precisamente el club en el que se retiraría dos décadas después.[5]
En la campaña 1984-1985, bajo la dirección técnica de Bruno Giorgi, Baggio marcó 12 goles en 29 partidos de liga y ayudó al Vicenza a conseguir el ascenso a la Serie B. Ese rendimiento empezó a despertar el interés de clubes más grandes de Italia, en particular de la Fiorentina. Su estilo de juego fue comparado tempranamente con el de su ídolo Zico, y en 1985 recibió el Guerin d'Oro como mejor jugador de la Serie C1.[6]
El 5 de mayo de 1985, en el tramo final de su última temporada con el Vicenza, sufrió una grave lesión en un partido contra el Rimini: rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco de la rodilla derecha. La lesión se produjo dos días antes de que se concretara oficialmente su traspaso a la Fiorentina y puso en riesgo su carrera a los 18 años. Varios médicos temían que no volviera a jugar; no obstante, la Fiorentina mantuvo su confianza en él y asumió el financiamiento de la cirugía necesaria, un gesto que explicó el fuerte vínculo posterior del jugador con el club viola.[7]
La Fiorentina compró a Baggio en 1985 por 1,5 millones de libras esterlinas. En su primera temporada en Florencia no disputó partidos de Serie A debido a la recuperación de la lesión; debutó con la camiseta viola en la Copa Italia ante el Udinese el 29 de enero de 1986. Su estreno en Serie A llegó el 21 de septiembre de 1986, con victoria 2-0 ante la Sampdoria. Días antes había debutado en competiciones europeas, el 17 de septiembre de 1986, en un triunfo 1-0 sobre el Boavista por la Copa de la UEFA.
El 28 de septiembre de 1986 sufrió otra lesión de rodilla y debió ser operado nuevamente; perdió peso y se perdió gran parte de la temporada. Regresó y marcó su primer gol en Serie A el 10 de mayo de 1987, de tiro libre, en el empate 1-1 ante el Napoli de Diego Maradona. Aquel gol del empate salvó a la Fiorentina del descenso y quedó grabado como el primer gran momento de Baggio en la máxima categoría.[8]
La temporada 1988-1989 fue la de su consolidación. Bajo la dirección de Sven-Göran Eriksson, Baggio condujo a la Fiorentina hasta los cuartos de final de la Copa Italia, con nueve goles, y completó 15 goles en la Serie A, terminando tercero en la tabla de goleadores. Formó una recordada sociedad ofensiva con Stefano Borgonovo; entre ambos anotaron 29 de los 44 goles del equipo en la liga, por lo que fueron apodados «B2». El exmediocampista de Fiorentina Miguel Montuori llegó a afirmar que Baggio era «más productivo que Maradona» y que tenía «hielo en las venas» por su serenidad frente al arco.[9]
En la campaña 1989-1990, con la Fiorentina luchando por mantener la categoría, Baggio condujo al equipo hasta la final de la Copa de la UEFA, en la que cayeron ante la Juventus, futuro club del jugador. Ese año terminó como segundo máximo goleador de la Serie A con 17 tantos, solo por detrás de Marco van Basten, y recibió el Trofeo Bravo al mejor jugador menor de 23 años de las competiciones europeas. Su balance total en la Fiorentina fue de 55 goles en 136 partidos.
3.2 Juventus[editar]
En 1990, Baggio fue traspasado a la Juventus, uno de los rivales históricos de la Fiorentina, por una cifra récord mundial de la época. Las fuentes en español mencionan «10 millones de euros», pero se trata de un anacronismo, ya que la moneda europea no existía en 1990; la Wikipedia en inglés registra la suma equivalente en libras esterlinas.[10] El traspaso provocó disturbios en las calles de Florencia. Baggio declaró más tarde que se había visto «obligado a aceptar el traspaso».
En la Juventus heredó el dorsal número 10 que había usado Michel Platini. Su primer partido contra la Fiorentina generó una de las escenas más recordadas de su carrera: se negó a patear un penal, señalando que el arquero rival Gianmatteo Mareggini conocía demasiado bien su manera de ejecutar; y al ser sustituido recogió una bufanda viola lanzada desde la tribuna, gesto que irritó a la afición bianconera. Baggio afirmó que siempre llevaría «el viola en el corazón».
En su primera temporada, 1990-1991, con Luigi Maifredi como entrenador, anotó 14 goles y dio 12 asistencias en la Serie A, aunque la Juventus terminó en séptimo lugar. Llegó a las semifinales de la Recopa de Europa, torneo en el que fue máximo goleador con nueve tantos, y la Juventus cayó eliminada por el Barcelona de Johan Cruyff. También perdió la Supercopa italiana ante el Napoli, partido en el que Baggio marcó de tiro libre el único gol juventino.
En la temporada 1991-1992, ya con Giovanni Trapattoni en el banquillo, Baggio fue subcampeón de goleo de la Serie A con 18 goles y la Juventus finalizó segunda detrás del Milan de Fabio Capello. En la Copa Italia anotó de penal en la final de ida contra el Parma, aunque el trofeo terminó en manos de los emilianos. Fue en esa etapa cuando Baggio se consolidó como el eje del juego de la Juventus, aunque Trapattoni solía ubicarlo en una posición más adelantada, lo que provocó algunos desencuentros entre jugador, entrenador y directiva.
La temporada 1992-1993 fue la más destacada de su carrera. Nombrado capitán, condujo a la Juventus al título de la Copa de la UEFA. En la final ante el Borussia Dortmund, Baggio anotó dos goles y dio una asistencia en el global de 6-1. En el camino al título, marcó dos goles ante el Paris Saint-Germain en la ida de las semifinales y el único gol de la vuelta. Ese año convirtió cuatro goles ante el Udinese en una victoria 5-0 y terminó con 21 goles en la Serie A, nuevamente segundo en la tabla de goleadores. Sumó 30 goles en todas las competiciones de club, a los que agregó cinco con la selección italiana. Sus actuaciones de 1993 le valieron el Balón de Oro, el premio al Jugador Mundial de la FIFA, el Onze d'Or y el premio World Soccer al Mejor Jugador del Mundo.
En la temporada 1993-1994, Baggio fue utilizado a menudo como segunda punta junto a Gianluca Vialli, Fabrizio Ravanelli o el joven Alessandro Del Piero. La Juventus terminó subcampeona de la Serie A detrás del Milan, y Baggio acabó tercero en la clasificación de goleadores con 17 tantos. El 31 de octubre de 1993 marcó un triplete ante el Genoa en el que llegó a su gol número 100 en la Serie A, y el 5 de diciembre de 1993 cumplió 200 partidos en la máxima categoría. En marzo de 1994 fue operado del menisco. Terminó segundo en la votación del Balón de Oro de 1994 y tercero en la del Jugador Mundial de la FIFA.
La temporada 1994-1995 trajo un cambio de rumbo. Con la llegada de Marcello Lippi al banquillo, la Juventus buscó un equipo más cohesionado y menos dependiente de Baggio, que fue ubicado como extremo en un esquema 4-3-3. El jugador pasó buena parte de la campaña lesionado: el 27 de noviembre de 1994 sufrió una lesión de rodilla ante el Padova y estuvo más de tres meses fuera. Regresó en la semifinal de la Copa Italia ante la Lazio, el 8 de marzo de 1995, y en su primer partido de Serie A tras la lesión, ante el Foggia el 12 de marzo, marcó un gol y dio una asistencia. Con 17 partidos de liga, ocho goles y ocho asistencias, contribuyó a que la Juventus ganara el scudetto y la Copa Italia. Ese año la Juventus también fue finalista de la Copa de la UEFA, aunque cayó ante el Parma.
En sus cinco temporadas con la Juventus, Baggio totalizó 115 goles en 200 partidos, de los cuales 78 fueron en 141 encuentros de Serie A. Ello lo ubica como el noveno máximo goleador histórico del club en todas las competiciones.
3.3 Milan, Bolonia e Inter[editar]
En 1995, Lippi, Roberto Bettega y Umberto Agnelli comunicaron que Baggio ya no entraba en los planes de la Juventus, que apostaba por la joven figura de Alessandro Del Piero. Tras una fuerte presión del entonces presidente del Milan, Silvio Berlusconi, y del entrenador Fabio Capello, Baggio fichó por el club rossonero. En sus dos temporadas como milanista conquistó el scudetto de 1995-1996 y coincidió con grandes figuras como George Weah y Dejan Savicevic. Sin embargo, no siempre fue titular indisputado; una frase atribuida a Zinedine Zidane resume la incomprensión que generaba su suplencia: «¿Baggio en el banquillo? Es algo que jamás entenderé en mi vida».[11] Con el Milan, Baggio disputó 67 partidos y marcó 19 goles.
En 1997 fue transferido al Bolonia, donde permaneció una sola temporada, la 1997-1998. Ese año vivió un notable resurgimiento: marcó 22 goles en 30 partidos de Serie A, en una de las campañas más goleadoras de su carrera. Su rendimiento le valió regresar a la convocatoria italiana para el Mundial de 1998.
Tras el Mundial fichó por el Inter de Milán. Baggio consideró aquel paso como una mala decisión de su carrera, principalmente por su mala relación con el entrenador Marcello Lippi, con quien ya había coincidido en la Juventus. Según el relato del propio Baggio, Lippi le pidió que espiara a sus compañeros, propuesta que él rechazó, y aquello terminó por marginarlo de la titularidad. Aunque el Inter reunía un plantel lleno de estrellas, como Ronaldo, Christian Vieri, Iván Zamorano, Javier Zanetti y Angelo Peruzzi, los resultados no estuvieron a la altura de las expectativas. Tras dos temporadas como nerazzurro, Baggio dejó el club lombardo.
3.4 Brescia y retiro[editar]
En el año 2000 Baggio firmó con el Brescia, club con el que disputó los últimos cuatro años de su carrera. Al inicio de la temporada 2001-2002 consiguió ocho goles en nueve partidos, pero sufrió una lesión de menisco y del ligamento cruzado de la pierna izquierda que lo apartó 76 días de los terrenos de juego. Regresó en un partido contra el Bolonia, uno de sus clubes anteriores.
Con el Brescia, Baggio mantuvo un nivel competitivo notable hasta su retiro en 2004. Su último partido fue en San Siro contra el Milan; en el minuto 88, el entrenador del Brescia lo sustituyó para que recibiera la ovación del público. El Brescia retiró posteriormente el dorsal número 10 en su honor.
En 2004, durante su última temporada, Baggio se convirtió en el primer jugador en más de 30 años en marcar 200 goles en la Serie A. Con 205 goles es el séptimo máximo goleador histórico de la competición.[12]
4. Selección nacional[editar]
Baggio debutó con la selección absoluta de Italia el 16 de noviembre de 1988. En total jugó 56 partidos y anotó 27 goles, lo que lo convierte en el cuarto máximo goleador histórico de la selección italiana, igualado con Alessandro Del Piero. Pese a sus registros, no consiguió ganar ningún trofeo oficial con el combinado nacional.
Es el único futbolista italiano que ha jugado y anotado en tres Copas del Mundo. Su balance mundialista es de nueve goles, la cifra más alta de Italia en la historia de los mundiales, compartida con Paolo Rossi y Christian Vieri.
4.1 Mundial de 1990[editar]
Baggio llegó al Mundial de Italia 1990 como suplente. En la fase de grupos marcó, frente a Checoslovaquia, un tanto recordado como uno de los mejores goles del torneo. Con el avance de la competición se ganó la titularidad y formó una dupla ofensiva eficaz con Salvatore Schillaci. Anotó otro gol en el partido por el tercer lugar ante Inglaterra, en el que Italia ganó. La selección italiana terminó tercera del certamen.
4.2 Mundial de 1994[editar]
Baggio llegó al Mundial de Estados Unidos 1994 como la gran figura de la selección italiana. Tras un comienzo decepcionante del equipo, el torneo de Baggio fue de menos a más: en octavos de final anotó los dos goles con los que Italia superó a Nigeria; en cuartos de final marcó uno de los tantos de la victoria ante España (el otro fue de Dino Baggio); y en semifinales selló dos goles contra Bulgaria para clasificar a la final.
En la final contra Brasil, el partido terminó 0-0 y se definió por penales. Baggio ejecutó el penal decisivo y lo erró. Brasil se consagró campeón. La imagen de Baggio de pie, cabizbajo, tras el penal errado se convirtió en una de las más perdurables de la historia de los mundiales. A partir de entonces empezó a popularizarse la frase «Sócrates murió envenenado, pero Baggio… murió de pie», que dio origen al apodo «el hombre que murió de pie».[13] En ese torneo Baggio recibió el Balón de Plata y fue incluido en el Equipo de las Estrellas de la Copa del Mundo.
4.3 Mundial de 1998 y despedida[editar]
En el primer partido de Italia en el Mundial de Francia 1998, ante Chile, Baggio asistió a Christian Vieri en el primer gol italiano y luego convirtió de penal el empate 2-2 definitivo. Marcó además un gol contra Austria. Italia fue eliminada en cuartos de final por Francia en la tanda de penales; en esa oportunidad Baggio convirtió su lanzamiento, pero no alcanzó para evitar la eliminación.
El seleccionador Dino Zoff no lo convocó para la Eurocopa 2000, y Giovanni Trapattoni tampoco lo llevó al Mundial de 2002, una decisión muy criticada en Italia. Baggio se despidió de la selección en un partido amistoso contra España, el 28 de abril de 2004, en el estadio Luigi Ferraris de Génova, en el que fue convocado como homenaje.
Participaciones en Copas del Mundo[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
| Mundial | Sede | Resultado | Partidos | Goles |
|---|---|---|---|---|
| Copa Mundial de Fútbol de 1990 | Italia | Tercer lugar | 5 | 2 |
| Copa Mundial de Fútbol de 1994 | Estados Unidos | Subcampeón | 7 | 5 |
| Copa Mundial de Fútbol de 1998 | Francia | Cuartos de final | 4 | 2 |
5. Estilo y características[editar]
Baggio fue un jugador creativo, técnicamente dotado y especialista en el balón parado. Su repertorio incluía tiros libres con curva, regate en espacios cortos, cambios de ritmo y una notable capacidad goleadora desde la segunda línea. Aunque se le describe como delantero, también actuó como mediapunta ofensivo o segundo delantero, con libertad para retroceder, recibir y asistir.
Varias voces autorizadas destacaron su naturalidad para el juego. El exentrenador de la Fiorentina Aldo Agroppi sintetizó esa admiración con una frase que quedó asociada a Baggio: «Los ángeles cantan en sus piernas».[14] Miguel Montuori, exmediapunta de la Fiorentina, señaló que era «más productivo que Maradona» y «sin duda el mejor número 10 de la liga», destacando a su vez la frialdad con la que definía.[15]
El excompañero de la Juventus David Platt describió una de las actuaciones más impactantes de Baggio, en un partido ante el Udinese que la Juventus ganó 5-0, en el que el italiano marcó cuatro goles en los primeros 20 minutos. Platt afirmó no haber visto «una actuación mejor de ningún jugador en ningún partido» y lo calificó de «genio».[16] Por su parte, Zinedine Zidane manifestó su incomprensión hacia los momentos en que Baggio no era titular.
Su apodo Il Divin Codino condensa varios elementos de su identidad futbolística: la coleta que lo hizo reconocible, el talento que se consideraba fuera de lo común y su condición de practicante budista, que lo diferenciaba en el fútbol italiano de la época.[1:1] El sobrenombre «el hombre que murió de pie», por su parte, remite más a un momento concreto de su carrera que a una característica de estilo: la dignidad con la que encajó el penal errado en la final de 1994.
6. Palmarés y récords[editar]
6.1 Títulos de clubes[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
| Título | Equipo | Temporada |
|---|---|---|
| Serie A | Juventus | 1994-1995 |
| Copa Italia | Juventus | 1994-1995 |
| Copa de la UEFA | Juventus | 1992-1993 |
| Serie A | Milan | 1995-1996 |
6.2 Distinciones individuales[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
| Distinción | Año |
|---|---|
| Guerin d'Oro al mejor jugador de la Serie C1 | 1985 |
| Trofeo Bravo | 1990 |
| Máximo goleador de la Recopa de Europa | 1991 |
| Balón de Oro | 1993 |
| Jugador Mundial de la FIFA | 1993 |
| Once de Oro | 1993 |
| Premio World Soccer al Mejor Jugador del Mundo | 1993 |
| Balón de Plata de la Copa Mundial de Fútbol | 1994 |
| Equipo de las Estrellas de la Copa Mundial de Fútbol | 1994 |
| Balón de Plata (segundo lugar del Balón de Oro) | 1994 |
| Once de Bronce | 1994 |
| Once de Plata | 1995 |
| Guerin d'Oro | 2001 |
| Equipo de Ensueño de la Copa Mundial FIFA | 2002 |
| Golden Foot (primer ganador) | 2003 |
| FIFA 100 | 2004 |
| Salón de la Fama del Fútbol Italiano (primer futbolista) | 2011 |
| Salón de la Fama del Fútbol Internacional | 2018 |
6.3 Récords e hitos[editar]
Entre los principales hitos de su carrera se destacan:
- Único futbolista italiano en anotar en tres Copas del Mundo.
- Máximo goleador de Italia en mundiales, con 9 goles (récord compartido con Paolo Rossi y Christian Vieri).
- Cuarto máximo goleador histórico de la selección italiana, con 27 goles (junto a Alessandro Del Piero).
- Séptimo máximo goleador histórico de la Serie A, con 205 goles.
- Quinto italiano con más goles en todas las competiciones, con 318 tantos.
- Primer futbolista italiano en más de 50 años en superar los 300 goles en su carrera (2002).
- Primer jugador en más de 30 años en marcar 200 goles en la Serie A (2004).
- Protagonizó en 1990 el traspaso récord de la época, de la Fiorentina a la Juventus.
- Cuarto lugar en la encuesta de internet del Jugador del Siglo de la FIFA (1999).
- Primer ganador del Golden Foot (2003).
- Primer futbolista ingresado al Salón de la Fama del Fútbol Italiano (2011).
7. Vida pública y legado[editar]
Después de su retiro, Baggio ocupó el cargo de presidente del sector técnico de la Federación Italiana de Fútbol. Su vínculo con causas sociales también se formalizó en 2002, cuando fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), designación fechada el 16 de octubre de ese año.
En 2010 recibió el premio Hombre de la Paz, entregado por laureados con el Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento a su activismo por los derechos humanos. En 2015 fue incluido en el Paseo de la Fama del Deporte Italiano.
Su nombre aparece con regularidad en las listas históricas. La revista World Soccer Magazine lo incluyó en el puesto 16 de los mejores jugadores del siglo XX, y Pelé lo seleccionó en 2004 para la lista FIFA 100. En 2003, Baggio fue el primer galardonado con el Golden Foot, premio que se entrega a futbolistas en activo, mayores de 28 años, como reconocimiento a su trayectoria.
El 14 de febrero de 2013 participó en una de las galas del Festival de la Canción de San Remo, donde fue entrevistado por el presentador italiano Fabio Fazio y leyó una carta dirigida especialmente a los jóvenes.
En el plano popular, Baggio trascendió lo estrictamente deportivo. La escena del penal errado en 1994 es una de las imágenes más citadas de la historia del fútbol, y su figura se asocia a la elegancia y a la carga trágica del deporte. El documental biográfico Il Divin Codino, estrenado para streaming en 2021, volvió a poner su carrera en circulación para una nueva generación de espectadores.[17]
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La figura de Roberto Baggio tiene una presencia amplia en los medios de habla hispana, tanto en España como en América Latina. En la sección de cine del diario español La Vanguardia, la película biográfica Il Divin Codino aparece referenciada con el título en español «Roberto Baggio, la Divina Coleta».[18]
El apodo «el hombre que murió de pie» ha tenido particular circulación en la prensa deportiva latinoamericana. En julio de 2025, TNT Sports Chile publicó una entrevista titulada «El hombre que murió de pie confiesa que mira el fútbol chileno», en la que se aludía al interés de Baggio por el torneo chileno.[19] Ese encabezado ejemplifica cómo el episodio del Mundial de 1994 sigue siendo el punto de entrada de la imagen del jugador en el público hispanoamericano.
Los vínculos de Baggio con el fútbol de habla española no se limitan a la anécdota: en los cuartos de final del Mundial de 1994 marcó un gol ante la selección de España, y su último partido con la selección italiana fue un amistoso contra la misma selección española en 2004. Además, en su etapa en el Inter compartió plantel con jugadores como Iván Zamorano y Javier Zanetti, ambos muy conocidos en el fútbol latinoamericano y europeo.[20]
La prensa argentina también lo ha cubierto de manera sostenida. El diario Clarín dedicó notas a su forma de ver el fútbol, resaltando que Baggio nunca creyó en el catenaccio, el estilo defensivo tradicionalmente asociado al fútbol italiano.[21] Ese tipo de cobertura, junto con la difusión de resúmenes de sus goles en canales y plataformas de la región, mantiene a Baggio como un referente clásico del fútbol europeo para el público hispanohablante.
El budismo de Baggio forma parte de la explicación periodística del apodo Il Divin Codino. No es un dato deportivo, pero aparece en fuentes biográficas acreditadas. ↩︎ ↩︎
Los nombres de los hermanos varían levemente según la fuente: en la Wikipedia en español se enumeran Gianna, Walter, Carla, Giorgio, Anna Maria, Nadia y Eddy, además de Roberto. La Wikipedia en inglés dice sencillamente que era el sexto de ocho hermanos. No se ha contrastado nombre a nombre en fuentes primarias. ↩︎
Dino Baggio es exfutbolista italiano, contemporáneo de Roberto. Coincidieron en la selección italiana durante las décadas de 1990 y 2000, y el apellido compartido generó frecuentes confusiones. ↩︎
La cifra de 45 goles y 20 asistencias en 26 partidos a los 11 años procede de la Wikipedia en inglés; los datos de la estadística formativa suelen citarse sin confirmación cruzada exhaustiva. ↩︎
Curiosamente, el Brescia fue el rival contra el que Baggio anotó su primer gol en la Serie C1, y también el club en el que se retiró en 2004. ↩︎
El Guerin d'Oro de 1985 fue otorgado a Baggio como mejor jugador de la Serie C1, antes de su salto a la Fiorentina. ↩︎
La lesión de 1985 ocurrió dos días antes de cerrarse el traspaso a la Fiorentina. La disposición del club a pagar la cirugía fue decisiva para la carrera del jugador y para su identificación con la institución. ↩︎
El primer gol de Baggio en Serie A se produjo de tiro libre ante el Napoli, en el partido en el que el conjunto napolitano selló su primer scudetto. ↩︎
Las declaraciones de Miguel Montuori citadas en la Wikipedia en inglés dicen que Baggio era «más productivo que Maradona» y que tenía «hielo en las venas» por su temple dentro del área. ↩︎
El monto del traspaso Fiorentina-Juventus suele citarse como récord mundial de 1990. La cifra en euros que aparece en la Wikipedia en español es anacrónica; la Wikipedia en inglés la registra en libras de la época. El dato exacto conviene verificarlo en fuentes de prensa de 1990. ↩︎
La cita de Zidane, según la Wikipedia en inglés, dice exactamente: «¿Baggio en el banquillo? Es algo que jamás entenderé en mi vida». No siempre se indica en qué entrevista la pronunció. ↩︎
Existe una discrepancia entre fuentes: a veces se lo enuncia como sexto y a veces como séptimo máximo goleador histórico de la Serie A. La Wikipedia en inglés dice séptimo, con 205 goles. La diferencia depende de la inclusión de otros nombres recientes en la tabla, como Antonio Di Natale. ↩︎
La frase «Sócrates murió envenenado pero Baggio… Murió de pie» se popularizó después de la final de 1994. La difundió sobre todo la prensa deportiva y hoy se usa en titulares de medios latinoamericanos. ↩︎
La frase «Los ángeles cantan en sus piernas» se atribuye a Aldo Agroppi, exentrenador de la Fiorentina, en referencia a Baggio. ↩︎
La frase «hielo en las venas» se refiere a la compostura de Baggio al momento de definir, rasgo reiteradamente destacado por analistas italianos. ↩︎
David Platt, excompañero de Baggio en la Juventus, citó un partido ante el Udinese ganado 5-0, con cuatro goles de Baggio en 20 minutos. Parte de las fuentes que recogen esa cita aluden al oponente equivocado, Ancona, y a un marcador erróneo de 5-1. ↩︎
La película Il Divin Codino es una producción biográfica de 2021 para streaming. El año exacto de estreno conviene verificarlo, aunque la difusión de prensa en español comenzó en 2021. ↩︎
La referencia de La Vanguardia aparece en la ficha de la película en su sección de cine, con el título en español «Roberto Baggio, la Divina Coleta». La fuente es española, no latinoamericana. ↩︎
TNT Sports Chile, el 2 de julio de 2025, publicó una entrevista con el título «El hombre que murió de pie confiesa que mira el fútbol chileno». La nota es un ejemplo de la cobertura que Baggio recibe en el cono sur. ↩︎
En el Inter coincidió con el panameño-mexicano Ronaldo? No, en realidad con el brasileño Ronaldo; con el chileno Iván Zamorano y con el argentino Javier Zanetti. La relación con el fútbol de habla hispana se refuerza por esos compañeros, no por vínculos directos con clubes hispanos. ↩︎
El diario argentino Clarín publicó en abril de 2004 una nota titulada «Baggio nunca creyó en el catenaccio», en la que se abordaba el estilo del jugador. ↩︎