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Sah

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Sah
شاه
Corona imperial de Irán
(Dinastía Pahlaví)
Ámbito Imperio medo
Imperio persa
Primero Deyoces
Último Mohammad Reza Pahleví
Creación Siglo VIII a. C.
Supresión 1979, con la Revolución iraní
Sucedido por Líder supremo de Irán

Sah (en persa: شاه, šāh, lit. «rey»; pronunciado /ʃɒːh/), también escrito sha, es el título que reciben desde la Antigüedad los monarcas de Irán, región conocida antiguamente en Occidente como Persia. Desde los tiempos del Imperio medo, a mediados del siglo VIII a. C., los monarcas iraníes han llevado este título, que expresa la idea de soberanía real absoluta. Más adelante se desarrolló la forma ampliada Šâhanšâh (شاهنشاه, «rey de reyes»), empleada por las dinastías aqueménida (550-330 a. C.) y sasánida (226-651 d. C.) y retomada por varias casas gobernantes posteriores. El título también fue adoptado, con derivados como padishah o padişah, por otros Estados islámicos, entre ellos el Imperio otomano y el Imperio mogol.

El término pasó a las lenguas europeas en múltiples variantes y dejó huella en el léxico español a través del ajedrez: las expresiones jaque y jaque mate derivan del persa šāh y de la frase šāh māt[a] («el rey está derrotado»). El último soberano en llevar el título fue Mohammad Reza Pahleví, destronado por la Revolución iraní de 1979, que abolió la monarquía en Irán.

1. Resumen[editar]

El término sah designa al monarca de Persia, y posteriormente de Irán, a lo largo de más de dos mil quinientos años de historia. Su uso está atestiguado desde la época del Imperio medo y se consolidó con las grandes dinastías imperiales iraníes. En la práctica, el título podía aparecer en su forma simple, šāh, o en la compuesta šāhanšāh, «rey de reyes», equivalente funcional a «emperador» en la tradición política iraní.

La ambición de dominación política absoluta que refleja el término está subrayada por la expresión, utilizada a lo largo de los milenios en las épocas aqueménida, parta, sasánida, timúrida, safávida, qajar y pahlavi, de shāhan shāh (en persa شاهنشاه), es decir, «rey de reyes», según una concepción real que encuentra un paralelo preciso en el título del negus etíope.[1]

En las lenguas occidentales, Shah suele emplearse como una traducción imprecisa de Šâhanšâh. El término se registró por primera vez en inglés en 1564 como título del rey de Persia y con la grafía Shaw. Durante mucho tiempo, los europeos consideraron que sah era un título real particular y no imperial, aunque los monarcas de Persia se consideraban a sí mismos emperadores del Imperio persa.[2] La opinión europea cambió en la época napoleónica, cuando Persia era un aliado de las potencias occidentales deseosas de hacer que el sultán otomano liberara varias partes europeas del Imperio otomano, y los emperadores occidentales habían obtenido el reconocimiento otomano de que sus estilos imperiales occidentales debían traducirse al turco como padishah.

El equivalente femenino de sah es sahbanu (en persa, شهبانو, «reina»). Solo ha sido utilizado por tres reinas reinantes: Boran y Azarmedukht, hacia el año 630, y Farah Pahlaví, esposa de Mohammad Reza Pahleví, último sah de Irán.[3]

2. Etimología y origen[editar]

La palabra procede del persa antiguo xšāyaθiya, originario de Media,[4] el cual es equivalente al avéstico xšaθra- y al sánscrito kṣatra-, «poder» o «comando», y del cual se deriva kṣatriya-, el nombre de la casta guerrera y gobernante de la India antigua. Estos términos tienen su origen en los títulos de los monarcas de Akkad (šarru) —desde el siglo XXIV a. C.—, Asiria (šar) —desde el siglo XVIII a. C.— y Babilonia (también šar) —desde el siglo VIII a. C.—, en la antigua Mesopotamia.[5]

El título se transmitió a través del persa medio como šāh y del persa moderno como šāh, con la misma grafía شاه. En la tradición iraní, la forma simple coexistió con la forma compuesta šāhanšāh, «rey de reyes», atestiguada en persa antiguo como Xšāyaθiya Xšāyaθiyānām y en griego como basileus tōn basiléōn, literalmente «rey de reyes».[6] Ambos términos se acortaron a menudo a sus raíces shah y basileus.

3. Historia[editar]

3.1. Antigüedad: medos y aqueménidas[editar]

El título de shāh aparece documentado en el contexto del Imperio medo, cuya formación se sitúa a mediados del siglo VIII a. C. según la cronología tradicional.[7] Deyoces, considerado el primer monarca medo, figura en las listas reales como el primero en llevar este título.

Con la dinastía aqueménida (550-330 a. C.), que unificó Persia en el siglo VI a. C. y creó un vasto imperio intercontinental, el título completo de los gobernantes era Xšāyaθiya Xšāyaθiyānām, «Rey de Reyes» en persa antiguo. Esta fórmula se tradujo al griego como basileus tōn basiléōn y se interpretó en las fuentes occidentales como equivalente a «emperador». El imperio aqueménida fue gobernado por figuras como Ciro el Grande, Darío I y Jerjes I, que llevaron el título de šāhanšāh.

3.2. Sasánidas y periodos posteriores[editar]

La dinastía sasánida (226-651 d. C.) retomó el título de šāhanšāh y lo consolidó como designación imperial. En este periodo, dos mujeres —Boran y Azarmedukht— llegaron a reinar brevemente hacia el año 630, utilizando el equivalente femenino sahbanu.

Tras la conquista islámica de Persia en el siglo VII, el título continuó utilizándose por parte de dinastías persas y turco-persas, como los safávidas (1501-1736), los qajar (1789-1925) y los pahlavíes (1925-1979). Cada una de estas dinastías empleó el título en su forma compuesta šāhanšāh, subrayando la continuidad de la idea imperial iraní.

3.3. Difusión en el mundo islámico[editar]

El título fue adoptado por diversos Estados islámicos fuera del ámbito iraní. En el Imperio otomano, el monarca solía denominarse sultán en las fuentes europeas, pero en el territorio otomano se le llamaba más a menudo padishah, y varios sultanes utilizaron el título de sah en sus tugras (firmas caligráficas oficiales). Su descendencia masculina recibía el título de Şehzade, o príncipe, literalmente «vástago del sah», del persa Şâhzadeh.

En el Imperio mogol de la India, los emperadores utilizaron el título padishah y sus príncipes el de shahzada, influidos por la cultura persa introducida en la región por dinastías turcas persianizadas siglos antes.[8]

3.4. El último sah: Mohammad Reza Pahleví[editar]

En el siglo XX, el sah de Persia, Mohammad Reza Pahlavi, adoptó oficialmente el título de Šâhanšâh y, en las lenguas occidentales, el de emperador. También llamaba a su esposa shahbânū (شهبانو, «emperatriz»). Mohammad Reza Pahlavi fue el último sah, ya que la monarquía iraní fue abolida tras la Revolución iraní de 1979. La revolución instauró un sistema de gobierno teocrático encabezado por el Líder supremo de Irán, que sustituyó al monarca como máxima autoridad del Estado.

4. Definición y concepto político[editar]

El título sah no era simplemente sinónimo de «rey» en el sentido europeo. La fórmula šāhanšāh («rey de reyes») expresaba una concepción del poder según la cual el monarca no gobernaba solo sobre un territorio, sino también sobre otros reyes y príncipes vasallos. Esta concepción tiene un paralelo en el título del negus etíope y refleja la ambición de dominación política absoluta que caracterizó a las grandes dinastías iraníes.

La relación entre el título y los términos del ajedrez es un vestigio de esta idea. Las expresiones españolas jaque y jaque mate derivan del español medieval xaque, y este del árabe andalusí, que a su vez procede del persa šāh, «rey». La frase šāh māt[a] significa «el rey está derrotado», no «muerto», como a menudo se cree.[9]

5. Términos relacionados[editar]

5.1. Shahzade[editar]

Shahzade (en persa: شاهزاده, Šâhzâde) significa literalmente «nacido del sah» o «descendiente del sah». En el reino de un sah, un príncipe o una princesa de la familia real se llamaba lógicamente shahzada, ya que el término deriva de shah utilizando el sufijo patronímico persa -zâde o -zâdeh, «nacido de» o «descendiente de». Los estilos completos precisos podían diferir en las tradiciones cortesanas de cada reino.

Este título se otorgaba a los príncipes del Imperio otomano (Şehzade, en turco otomano: شهزاده) y fue utilizado tanto por los príncipes de la India islámica (Shahzāda) como en el Imperio mogol. Los mogoles y los sultanes de Delhi estaban muy influidos por la cultura persa, una continuación de tradiciones y hábitos desde que la lengua persa fuera introducida en la región por dinastías turcas persianizadas siglos antes.

En Oudh, solo los hijos del soberano shah bahadur eran llamados por derecho de nacimiento «Shahzada [título personal] Mirza [nombre personal] Bahadur», aunque este estilo también podía extenderse a nietos individuales e incluso a parientes más lejanos. A otros descendientes varones del soberano por línea masculina se les llamaba simplemente «Mirza [nombre personal]» o «[nombre personal] Mirza». Esto podía aplicarse incluso a dinastías no musulmanas: los hijos menores del maharajá gobernante sij del Punjab se llamaban «Shahzada [nombre personal] Singh Bahadur».

El préstamo shahajada, «hijo del sah», tomado del título mogol Shahzada, era el título principesco habitual que llevaban los nietos y descendientes varones de un soberano del Reino de Nepal en la línea masculina de la dinastía Shah hasta su abolición en 2008.

Para el heredero al trono real de un sah de «estilo persa», se utilizaban títulos más específicos, que contenían el elemento clave Vali Ahad, normalmente además de shahzada.

5.2. Shah Bahadur[editar]

En la tradición mogol, la adición de bahadur eleva cualquier título en un rango, por lo que shah bahadur significa un título que podría denominarse «rey de primera clase». Este título fue adoptado en la denominación completa del ex nawab (gobernador vasallo) de Awadh, la provincia más rica que quedaba en el Imperio mogol y geográficamente cercana a su capital Delhi. También fue adoptado por el regente plenipotenciario mogol cuando siguió el consejo británico de declararse independiente de la debilitada corte mogol. Sin embargo, el elemento crucial en su denominación completa, «Hazrat Khalid, shah bahadur, padishah-i-oudh», es el título imperial padishah, que razonablemente no podría haber sido llevado por un vasallo.

5.3. Sátrapa[editar]

El término sátrapa, empleado en las lenguas occidentales para designar al gobernador de una provincia persa, es una distorsión de xšaθrapāvan, literalmente «guardián del reino», que deriva de la palabra xšaθra, una palabra del persa antiguo que significa «reino, provincia» y que está relacionada etimológicamente con shah.

5.4. Padishah[editar]

Padishah (en persa: پادشاه, pādišāh) es una forma compuesta del título que significa «señor rey» o «rey soberano». Fue utilizada por los monarcas otomanos, los emperadores mogoles y otros gobernantes islámicos. En las fuentes occidentales, el monarca otomano se denomina con más frecuencia sultán, pero en el territorio otomano se le llamaba más a menudo padishah.

5.5. Otros usos del término[editar]

Como muchos títulos, la palabra shah también se utiliza en nombres y apellidos sin significado político o aristocrático:

  • Shah es un apellido común en la India, especialmente entre las comunidades de habla gujaratí y kutchi. Se puede encontrar en comunidades hinduistas, jainistas y musulmanas. En las dos primeras, el apellido Shah suele representar a la casta Bania.
  • En la India y especialmente en Pakistán, Shah también significa «rey», pero además este título se añade a la casta superior musulmana descendiente de Mahoma. Son mayoritariamente suníes y se les llama Syed (o Seyed) seguido de su nombre de pila, añadiendo shah.
  • Shah es también un diminutivo de Shahryar.

6. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La forma sah es la grafía recomendada por la Real Academia Española y el Diccionario panhispánico de dudas.[10] La variante sha, más cercana a la grafía inglesa shah, también se documenta en algunos textos en español, aunque la Academia prefiere la adaptación fonética sah.

El principal vestigio del término en el español cotidiano se encuentra en el vocabulario del ajedrez. Las palabras jaque y jaque mate derivan del árabe andalusí, que a su vez tomó el término del persa šāh, «rey». Esta conexión etimológica refleja la ruta de transmisión cultural que llevó el ajedrez desde Persia hacia el mundo islámico y posteriormente a la península ibérica durante la Edad Media.

En la literatura histórica en español, el título aparece con frecuencia en obras dedicadas a la historia de Persia, la Antigüedad clásica y el Imperio otomano. La figura del último sah, Mohammad Reza Pahleví, fue ampliamente tratada en la prensa hispanoamericana durante la Revolución iraní de 1979, que tuvo una cobertura global significativa.

La influencia del título también se percibe en la toponimia y en los nombres propios. Algunos estudios etimológicos sugieren que el nombre de Mogadiscio, la capital de Somalia, podría derivar de la frase persa Maqad-e-Šâh (مقعد شاه), que significa «sede del sah», un reflejo de la temprana influencia persa en la ciudad.[11]

7. Véase también[editar]

Entre los temas relacionados con el título de sah se encuentran los siguientes:

  • Anexo:Monarcas de Persia y de Irán
  • Ciro el Grande
  • Abás el Grande
  • Sahansah
  • Padishá
  • Rey sagrado
  • Dinastía aqueménida
  • Imperio sasánida
  • Dinastía Pahlaví
  • Revolución iraní

Documento elaborado a partir de fuentes enciclopédicas generales. La información sobre fechas, nombres propios y transliteraciones está sujeta a verificación por parte de fuentes especializadas.


  1. El título del negus etíope, nəgusä nägäst, significa igualmente «rey de reyes» y constituye un paralelo cultural e histórico en la tradición monárquica del Cuerno de África. ↩︎

  2. La distinción entre «rey» e «emperador» era relevante en la diplomacia europea moderna, ya que el título imperial implicaba una jerarquía superior en el protocolo internacional. ↩︎

  3. Boran y Azarmedukht fueron hijas del rey sasánida Cosroes II y gobernaron brevemente durante el periodo de crisis del Imperio sasánida. ↩︎

  4. La atribución del origen a Media se documenta en la obra de Prods Oktor Skjærvø, An Introduction to Old Persian, Harvard University, 2003, p. 149. ↩︎

  5. Los títulos acadios y babilonios šarru y šar pertenecen a un antiguo tronco lingüístico compartido con las lenguas iranias. ↩︎

  6. Esta traducción al griego, basileus tōn basiléōn, refleja la concepción aqueménida del soberano como señor de otros reyes vasallos. ↩︎

  7. La cronología tradicional de los medos se apoya en fuentes griegas, especialmente Heródoto; algunas fechas precisas son objeto de debate entre historiadores. ↩︎

  8. Aunque los mogoles eran de origen turco-mongol, adoptaron la lengua persa como idioma de corte y administración, lo que explica la difusión de los títulos persas en el subcontinente indio. ↩︎

  9. Esta etimología está documentada en la enciclopedia británica y en los diccionarios de la Real Academia Española. El ajedrez fue introducido en Europa a través del mundo islámico, lo que explica el paso del persa al árabe y de este al español. ↩︎

  10. La Real Academia Española recoge la grafía «sah» en el Diccionario de la lengua española y en el Diccionario panhispánico de dudas, que es la forma recomendada en español. ↩︎

  11. Esta hipótesis etimológica se documenta en David D. Laitin y Said S. Samatar, Somalia: Nation in Search of a State, Westview Press, 1987, p. 12. Otras propuestas etimológicas existen para el nombre de la ciudad. ↩︎