Super Bowl LX
| Super Bowl LX | |
|---|---|
| Seattle Seahawks 29–13 New England Patriots | |
| Fecha | 8 de febrero de 2026 |
| Estadio | Levi's Stadium, Santa Clara, California |
| Hora de inicio | 3:30 p. m. (hora del Pacífico) |
| Asistencia | 70 823 |
| Árbitro | Shawn Smith |
| Lanzamiento de moneda | Joe Montana |
| Himno nacional | Charlie Puth |
| Medio tiempo | Bad Bunny, con Ricky Martin y Lady Gaga |
| Jugador Más Valioso | Kenneth Walker III, corredor |
| Televisión | NBC; Telemundo y Universo en español |
| Transmisión en línea | Peacock, NFL+ |
| Radio | Westwood One |
| Favorito | Seahawks por 4,5 puntos |
| Comercial de 30 segundos | 10 millones de dólares |
| Audiovisual | NBC; a nivel nacional, 39,4 de rating |
1. Resumen[editar]
El Super Bowl LX fue el partido final del campeonato de la National Football League (NFL) correspondiente a la temporada 2025. Se disputó el 8 de febrero de 2026 en el Levi's Stadium de Santa Clara, California, y fue la segunda final de la NFL celebrada en ese estadio, después del Super Bowl 50 de 2016, y la tercera en el Área de la Bahía de San Francisco.[1]
Se enfrentaron los Seattle Seahawks, campeones de la Conferencia Nacional (NFC), y los New England Patriots, campeones de la Conferencia Americana (AFC). Los Seahawks ganaron el encuentro por 29–13 y conquistaron el segundo Super Bowl de su historia, tras el obtenido en el Super Bowl XLVIII de la temporada 2013. Los Patriots buscaban su séptimo título, que habría representado un récord absoluto de la liga, pero con la derrota se convirtieron en el primer equipo en la historia de la NFL en perder seis Super Bowls. En su duodécima aparición, Nueva Inglaterra amplió además su propio récord de participaciones en la final.
El corredor Kenneth Walker III fue nombrado Jugador Más Valioso del Super Bowl después de correr para 135 yardas y contribuir de manera decisiva a las anotaciones de Seattle mediante una seguidilla de goles de campo. Fue el primer corredor en recibir el premio desde Terrell Davis en el Super Bowl XXXII de 1998.
El partido fue transmitido por NBC en Estados Unidos y, en español, tanto por Telemundo como por Universo. En términos de audiencia televisiva, con alrededor de 125,6 millones de espectadores en territorio estadounidense, se convirtió en una de las emisiones más vistas de la historia de la cadena, aunque representó un descenso de aproximadamente el 2 % respecto del Super Bowl LIX del año anterior.[2]
2. Selección de la sede[editar]
Desde el ciclo del Super Bowl LVII, celebrado en febrero de 2023, la NFL dejó de utilizar el sistema de licitación entre ciudades. A partir de entonces, la liga selecciona de manera unilateral una sede potencial, el equipo elegido elabora una propuesta de organización y los propietarios de los equipos votan para determinar si la designación resulta aceptable.[3]
El 18 de mayo de 2023, el portal ESPN informó que el Levi's Stadium, casa de los San Francisco 49ers, era considerado el favorito para recibir el Super Bowl LX. Cuatro días más tarde, el 22 de mayo, la NFL confirmó oficialmente que Santa Clara albergaría la sexagésima edición del partido por el campeonato. El estadio había sido sede anteriormente del Super Bowl 50, disputado en febrero de 2016, en el que los Denver Broncos derrotaron a los Carolina Panthers.
La elección mantuvo una constante en las finales recientes: sedes de la costa oeste de Estados Unidos, modernas y con capacidad superior a los 68 000 espectadores. El Levi's Stadium se encuentra en el corazón del Silicon Valley, a pocos kilómetros de San Francisco, y ha sido escenario de múltiples eventos deportivos y de entretenimiento desde su inauguración en 2014.
3. Sede y logotipo[editar]
El Super Bowl LX comenzó a las 3:30 de la tarde, hora del Pacífico, el domingo 8 de febrero de 2026. El Levi's Stadium es propiedad de la organización de los San Francisco 49ers y se sitúa en Santa Clara, California, dentro de la zona metropolitana de San José.
Como ha sido tradición desde el Super Bowl LVI, el logotipo de la final incorpora números romanos con elementos visuales de la ciudad o región anfitriona. Para el Super Bowl LX, el emblema se dio a conocer el 9 de febrero de 2025, mediante una publicación de NBC Sports en redes sociales al término del Super Bowl LIX, y al día siguiente fue presentado formalmente en una conferencia de prensa posterior al partido en Nueva Orleans.[4]
El diseño utiliza una paleta en modo CMYK e incluye referencias a lugares representativos del Área de la Bahía: el perfil urbano de San Francisco, el puente Golden Gate y las secuoyas. Los números romanos «LX» aparecen integrados en el paisaje, una práctica que combina la identidad numérica con el entorno local.
4. Eventos de la semana del Super Bowl[editar]
La denominada Experiencia del Super Bowl, un espacio interactivo para aficionados, se celebró en el Centro Moscone de San Francisco. En octubre de 2025 se anunció que los Juegos del Pro Bowl 2026, competición de habilidades entre las estrellas de la liga, se celebrarían el martes previo al Super Bowl, es decir, el 3 de febrero, en el mismo Centro Moscone, un cambio que redujo el tamaño del evento y lo integró en las festividades de la semana del Super Bowl.[5]
La decisión consolidó el traslado de actividades de la semana del Super Bowl a San Francisco, mientras que el partido en sí se mantuvo en Santa Clara. De esta forma, los eventos de aficionados quedaron separados del estadio principal, una característica compartida con ediciones recientes organizadas en zonas metropolitanas amplias.
5. Equipos[editar]
5.1. Seattle Seahawks[editar]
Los Seattle Seahawks llegaron al Super Bowl LX con marca de 14–3 en la temporada regular, bajo el mando del entrenador en jefe de segundo año Mike Macdonald. Fue la cuarta aparición del equipo en una final de la NFL y la primera desde el Super Bowl XLIX, celebrado al final de la temporada 2014. Su único título previo había sido el Super Bowl XLVIII de 2013, obtenido ante los Denver Broncos con una de las defensas más dominantes de la época.
En la pretemporada, la directiva encabezada por el gerente general John Schneider realizó cambios profundos en la plantilla. Seattle traspasó a su quarterback titular Geno Smith a los Las Vegas Raiders y firmó a Sam Darnold con un contrato de tres años y 100,5 millones de dólares. Además, liberó al receptor histórico Tyler Lockett y traspasó a DK Metcalf a los Pittsburgh Steelers. En contrapartida, incorporó al receptor Cooper Kupp —Jugador Ofensivo del Año en 2021 y Jugador Más Valioso del Super Bowl LVI— y, horas antes de la fecha límite de traspasos, sumó al receptor Rashid Shaheed procedente de los New Orleans Saints.[6]
La defensa de Seattle, apodada «Dark Side» (El Lado Oscuro) por los medios locales, lideró la liga en puntos permitidos durante la temporada regular y fue considerada por la prensa deportiva como una de las mejores defensas de la NFL en 2025. El tackle defensivo Leonard Williams, el linebacker Ernest Jones y el esquinero Devon Witherspoon fueron seleccionados al segundo equipo All-Pro. El pateador de despeje Michael Dickson también recibió distinción de segundo equipo All-Pro. El equipo consiguió cinco selecciones All-Pro, la mayor cantidad para la franquicia desde 2015.
En la ofensiva, el receptor Jaxon Smith-Njigba terminó como líder de la liga en yardas por recepción, con 1 793, y fue elegido de manera unánime al primer equipo All-Pro, además de ser nombrado Jugador Ofensivo del Año. El juego terrestre se repartió entre Kenneth Walker III, líder corredor con 1 027 yardas y cinco touchdowns, y Zach Charbonnet, quien sumó 730 yardas y 12 touchdowns terrestres. Una lesión de rodilla de Charbonnet durante los playoffs dejó a Walker como principal corredor del equipo en la fase decisiva.
5.2. New England Patriots[editar]
Los New England Patriots finalizaron la temporada regular con marca de 14–3 en su primer año bajo la dirección del entrenador en jefe Mike Vrabel. Después de dos temporadas consecutivas con balance de 4–13, la franquicia protagonizó una de las recuperaciones más notables de la temporada 2025. Fue su duodécima aparición en un Super Bowl, con lo que ampliaron su propia marca histórica de participaciones. La franquicia había ganado seis títulos durante la dinastía de Tom Brady y Bill Belichick, el último de ellos en el Super Bowl LIII de 2018.
Vrabel fue contratado el 12 de enero de 2025, tras su paso como entrenador en jefe de los Tennessee Titans, donde fue elegido Entrenador del Año en 2021. Como jugador, había formado parte de los Patriots en los primeros tres títulos de la dinastía, en las temporadas 2001, 2003 y 2004. Junto con él, Josh McDaniels regresó como coordinador ofensivo por tercera etapa en la franquicia; su trabajo con la ofensiva le valió el premio a Asistente del Año.
El quarterback de segundo año Drake Maye fue la gran figura de Nueva Inglaterra. Lanzó para 4 394 yardas y 31 touchdowns, lideró la liga en porcentaje de pases completos y en índice de pasador, y fue elegido al segundo equipo All-Pro y al Pro Bowl. Por su desempeño, terminó segundo en la votación al Jugador Más Valioso de la NFL, superado por un margen mínimo por el quarterback Matthew Stafford, de los Los Angeles Rams.[7]
En la recepción, el veterano Stefon Diggs lideró al equipo con 1 013 yardas y cuatro touchdowns en su primera temporada con la franquicia. El ala cerrada Hunter Henry sumó siete touchdowns por recepción, la mayor cantidad del equipo, mientras que el novato TreVeyon Henderson lideró el ataque terrestre con 911 yardas y nueve anotaciones. La defensa mostró una gran mejoría frente a la carrera y el equipo contó con el esquinero Christian González en el Pro Bowl. Marcus Jones, además de su labor como esquinero, fue elegido al segundo equipo All-Pro como regresador de despejes.
6. Playoffs[editar]
6.1. Camino de Seattle[editar]
Seattle cerró la temporada regular como primer sembrado de la NFC y obtuvo descanso en la ronda de comodines. En la ronda divisional goleó a los San Francisco 49ers por 41–6 y en el juego de campeonato de la NFC venció a los Los Angeles Rams por 31–27 en un partido cerrado. Con ese triunfo, los Seahawks mantuvieron una racha: llegaron al Super Bowl en cada una de las temporadas en las que terminaron como primer sembrado de la conferencia desde su regreso a la NFC en 2002.
Durante los playoffs, la lesión de Zach Charbonnet dejó a Kenneth Walker III como corredor de carga y el equipo volvió a apoyarse en su defensa, la cual permitió la menor cantidad de puntos en la liga. Seattle disputó su cuarta final de franquicia con marca histórica de 1–2 antes de este partido.
6.2. Camino de New England[editar]
Los Patriots llegaron como segundo sembrado de la AFC. En la ronda de comodines derrotaron a los Los Angeles Chargers por 16–3, en la que fue su primera victoria de playoffs desde 2018. En la ronda divisional vencieron a los Houston Texans por 28–16 con cinco pérdidas de balón provocadas por su defensa, cuatro de ellas intercepciones. En el juego de campeonato de la AFC, los Patriots superaron a los Denver Broncos por 10–7 en un partido disputado bajo condiciones de nieve.[8]
Con ese resultado, Nueva Inglaterra se convirtió en el primer equipo en la historia de la NFL en terminar con marca perfecta de 9–0 como visitante en una misma temporada, incluyendo temporada regular y playoffs. También fue el primer conjunto en vencer a tres defensas clasificadas entre las cinco mejores de la liga en una misma postemporada.
6.3. Notas previas[editar]
El partido fue una revancha del Super Bowl XLIX, disputado once años antes, en el que los Patriots derrotaron a los Seahawks 28–24 con una intercepción de Malcolm Butler a Russell Wilson en la yarda uno a veinte segundos del final del último cuarto. Ningún jugador que participó en aquel encuentro siguió en las plantillas de ambos equipos para esta final. El único entrenador presente en ambas finales fue Josh McDaniels, por el lado de Nueva Inglaterra.
Antes de la temporada, esta final era considerada una de las menos probables según las casas de apuestas: Seattle partía con probabilidades de +6000 y Nueva Inglaterra con +8000. El Super Bowl LX también fue el primero desde el Super Bowl XXXVIII en el que ambos contendientes no habían clasificado a los playoffs en la temporada anterior.
Sam Darnold, quarterback de Seattle, llegó al juego con marca de 0–4 en su carrera contra Nueva Inglaterra y con nueve intercepciones en esos cuatro partidos. Darnold se hizo célebre en 2019 por decir que estaba «viendo fantasmas» contra la defensa de los Patriots cuando jugaba para los New York Jets, frase que resurgió antes de esta final.[9]
En la rotación anual entre conferencias, los Patriots ejercieron como equipo de casa y eligieron vestir completamente de blanco, mientras que Seattle vistió completamente de azul marino. Fue la primera vez en la historia del Super Bowl que ambos equipos usaron uniformes monocromáticos.
7. El partido[editar]
7.1. Resumen del juego[editar]
Seattle anotó los únicos puntos de los tres primeros cuartos mediante cuatro goles de campo y se fue al descanso con ventaja de 12–0. La defensa de los Seahawks mantuvo a la ofensiva de Nueva Inglaterra sin puntos durante los primeros tres cuartos del partido.
En el último cuarto, Seattle logró el primer touchdown del encuentro y amplió la diferencia. Nueva Inglaterra respondió con su primer touchdown para recortar la desventaja a 19–7. Sin embargo, una seguidilla de pérdidas de balón de los Patriots permitió a los Seahawks sumar diez puntos consecutivos y sentenciar el título. La victoria de Seattle por 29–13 confirmó a su defensa como la figura colectiva del encuentro.
Kenneth Walker III fue elegido Jugador Más Valioso tras correr para 135 yardas y facilitar la posición de campo para varios de los goles de campo del equipo. Fue el primer corredor en ganar el premio desde Terrell Davis en 1998.[10]
7.2. Detalle de las anotaciones[editar]
| Cuarto | Seattle Seahawks | New England Patriots |
|---|---|---|
| 1.º | 3 | 0 |
| 2.º | 6 | 0 |
| 3.º | 3 | 0 |
| 4.º | 17 | 13 |
| Total | 29 | 13 |
8. Transmisión[editar]
8.1. Estados Unidos[editar]
El Super Bowl LX fue televisado por NBC como parte del contrato de televisión de once años de la NFL, que establece una rotación de cuatro años entre CBS, Fox, NBC y ABC/ESPN. Bajo ese esquema, a NBC le correspondió el Super Bowl de 2026, el mismo año en que la cadena tenía los derechos de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán–Cortina d'Ampezzo 2026. Fue la segunda ocasión, después del Super Bowl LVI, en que el partido se programó dentro del periodo de los Juegos Olímpicos de Invierno de la misma cadena.[11]
NBC ofreció paquetes combinados de espacios publicitarios que abarcaron el Super Bowl, los Juegos Olímpicos y, por primera vez en 2026, el Juego de las Estrellas de la NBA. El costo de un anuncio de 30 segundos durante la transmisión alcanzó los 10 millones de dólares, cifra récord en la historia del evento.
La transmisión en español estuvo a cargo de Telemundo y Universo, cadenas hermanas de NBC. Por streaming, el juego se pudo ver en Peacock, NFL+ y las plataformas digitales de NBC Sports. En radio, Westwood One mantuvo los derechos nacionales.
El equipo principal de transmisión de NBC estuvo formado por Mike Tirico en la narración, Cris Collinsworth en los comentarios, Melissa Stark y Kaylee Hartung en la banda, y Terry McAulay como analista de reglas. En radio, la narración correspondió a Kevin Harlan, con comentarios de Kurt Warner, reportes de Laura Okmin y análisis arbitral de Gene Steratore.
8.2. Internacional[editar]
En América Latina, el partido fue transmitido por ESPN y su plataforma de streaming Disney+.[12] En México, la televisión abierta estuvo a cargo de Canal 5, de Televisa, y Azteca 7, de TV Azteca, mientras que en televisión de pago se pudo ver por Fox Sports y ESPN, con opciones de streaming por DAZN, Disney+ y Vix. En Brasil, el grupo Globo transmitió el juego mediante Globo, SporTV y GETV.
En España, Cuatro, del grupo Mediaset España, emitió el Super Bowl LX en abierto, lo que representó la primera transmisión en abierto del Super Bowl en el país. En Reino Unido e Irlanda se pudo ver por Channel 5 y Sky Sports; en Alemania y Austria, por TBC; en Canadá, por CTV y, en Terranova y Labrador, por NTV; y en Australia, por ESPN, Disney+ y Seven Network.
8.3. Audiencia[editar]
Con una audiencia media de 125,6 millones de espectadores en Estados Unidos, el Super Bowl LX se ubicó entre las emisiones más vistas de la historia de NBC. El rating nacional fue de 39,4. A nivel internacional, el partido alcanzó un pico de aproximadamente 137 millones de espectadores en territorio estadounidense, aunque representó un descenso de alrededor del 2 % respecto del Super Bowl LIX.[13]
El espectáculo de medio tiempo, encabezado por Bad Bunny, promedió 128 millones de espectadores, un descenso del 4 % frente a la edición anterior. A pesar de esa caída, el rendimiento digital y el interés latino fueron señalados por la prensa como factores positivos para la cadena.
9. Entretenimiento[editar]
9.1. Ceremonias previas[editar]
Antes del partido, la banda de rock Green Day inauguró una tradición comenzada con el Super Bowl XX, en la que se homenajea a los Jugadores Más Valiosos de Super Bowls anteriores. La NFL también celebró ceremonias conmemorativas por el 250 aniversario de Estados Unidos, en el marco de la preparación para el semiquincentenario del país.
El cantante Charlie Puth interpretó el himno nacional, acompañado por el intérprete de lengua de señas estadounidense Fred Beam. La compositora Brandi Carlile cantó «America the Beautiful», junto al intérprete de lengua de señas Julian Ortiz, y la cantante de R&B Coco Jones interpretó «Lift Every Voice and Sing».
El himno concluyó con un vuelo histórico conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. El sobrevuelo incluyó dos bombarderos B-1B Lancer de la Base Aérea Ellsworth de Dakota del Sur, dos F-15C Eagle de la Guardia Nacional Aérea de California, y dos F/A-18E Super Hornet y dos F-35C Lightning II de la Estación Aérea Naval de Lemoore, California. El Departamento de Defensa anunció que el vuelo conmemoró los 250 años de las Fuerzas Armadas del país.
9.2. Espectáculo de medio tiempo[editar]
El rapero y cantante puertorriqueño Bad Bunny encabezó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, acompañado por Ricky Martin y Lady Gaga. Fue la segunda participación de Bad Bunny en un show de medio tiempo de la NFL: anteriormente había actuado como invitado en el Super Bowl LIV, junto a Shakira y Jennifer Lopez.
La directiva de la NFL explicó que la elección respondió a un objetivo comercial de crecimiento de audiencia internacional y latina. La vicepresidenta sénior de la liga, Marissa Solís, señaló a ESPN que la población latina de Estados Unidos, con más de 70 millones de personas, era considerada un «área de crecimiento fundamental». En 2024, la liga reportó más de 39 millones de aficionados latinos en el país. Según ejecutivos de la NFL, el crecimiento de la liga era «matemáticamente imposible sin los latinos».
El espectáculo recibió nueve nominaciones para la 78.ª edición de los Premios Emmy, la mayor cantidad para un show de medio tiempo del Super Bowl en la historia del evento.
10. Recepción y legado[editar]
Después del partido, varios medios deportivos calificaron al Super Bowl LX como uno de los peores de la historia desde el punto de vista ofensivo. CBS Sports, NBC Sports, Pro Football Network y USA Today publicaron análisis que lo ubicaron entre los Super Bowls menos espectaculares por la cantidad de goles de campo y la escasa anotación durante los primeros tres cuartos.
En contraste, la actuación defensiva de los Seahawks fue elogiada de forma generalizada. CNN, USA Today y The Sporting News publicaron piezas que compararon a la defensa «Dark Side» con las mejores defensas de la historia del Super Bowl, destacando su capacidad para forzar pérdidas de balón y mantener a los Patriots sin puntos durante tres cuartos.
Con la derrota, los Patriots se convirtieron en el primer equipo en perder seis Super Bowls, rompiendo una marca que hasta entonces compartían con los Denver Broncos y los Buffalo Bills, ambos con cinco derrotas.[14] La franquicia de Nueva Inglaterra confirmó su condición de una de las más exitosas de la NFL, pero también quedó asociada a la mayor cantidad de finales perdidas.
Para Seattle, el título consolidó el ciclo iniciado con la llegada de Mike Macdonald y significó el segundo trofeo de la franquicia, doce años después del primero. La victoria cobró especial relevancia simbólica al producirse en el Levi's Stadium, casa de su rival divisional San Francisco 49ers.
El Super Bowl LX también consolidó dos tendencias de la liga: la diversificación de la audiencia latina y la integración de la final con los Juegos Olímpicos de Invierno. La presentación de Bad Bunny se convirtió en la primera de un artista puertorriqueño como cabeza de cartel en solitario, un hito para la comunidad latina en Estados Unidos.
11. Presencia hispanoamericana[editar]
El Super Bowl LX tuvo entre sus principales protagonistas culturales a figuras de la música latina. El puertorriqueño Bad Bunny lideró el espectáculo de medio tiempo, con Ricky Martin —también puertorriqueño— como invitado de lujo. Para la NFL, esta elección representó un mensaje directo a la audiencia latina de Estados Unidos y de toda Hispanoamérica.
En México, el partido pudo verse en televisión abierta por Canal 5 de Televisa y Azteca 7 de TV Azteca, y en televisión de pago por Fox Sports y ESPN. El streaming incluyó DAZN, Disney+ y Vix. En América Central, América del Sur y el Caribe, la señal de ESPN y Disney+ permitió seguir el juego en español y portugués. Brasil contó con la cobertura del grupo Globo, que ofreció transmisión en portugués mediante Globo, SporTV y GETV.
La importancia de la comunidad latina en la fecha no fue casual. La propia NFL justificó la elección de Bad Bunny con el argumento de que el crecimiento de la liga en Estados Unidos dependía de los aficionados latinos. Más de 39 millones de personas de origen hispano seguían la liga en 2024, y el Super Bowl LX fue diseñado, en parte, como una vitrina para consolidar ese vínculo.
En España, la primera transmisión en abierto del Super Bowl, a cargo de Cuatro, amplió igualmente la ventana hispanohablante del evento en Europa. Para la comunidad de habla hispana, el Super Bowl LX funcionó como un punto de encuentro entre la cultura deportiva estadounidense y la música y el consumo mediático en español.
12. Palmarés y récords[editar]
La siguiente lista recoge los principales hitos y récords asociados al Super Bowl LX, de acuerdo con los datos publicados por la liga y la prensa especializada.
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- Seattle Seahawks: segundo título de Super Bowl. Primero: Super Bowl XLVIII (temporada 2013).
- New England Patriots: primer equipo en la historia en perder seis Super Bowls; duodécima aparición, récord de la NFL.
- Kenneth Walker III: primer corredor en ser nombrado Jugador Más Valioso del Super Bowl desde Terrell Davis en el Super Bowl XXXII.
- Drake Maye: segundo quarterback más joven en iniciar un Super Bowl, con 23 años y 162 días, por detrás de Dan Marino.
- Seahawks: primer sembrado de la NFC en regresar al Super Bowl tras cada temporada con ese puesto desde 2002.
- Patriots: primer equipo en la historia con marca de 9–0 como visitante en una misma temporada, incluida la postemporada.
- Patriots: primer equipo en vencer a tres defensas entre las cinco mejores de la liga en una misma postemporada.
- Combinación de uniformes: primer Super Bowl en el que ambos equipos vistieron uniformes monocromáticos.
- Bad Bunny: récord de nueve nominaciones al Emmy para un espectáculo de medio tiempo.
- España: primera transmisión en abierto del Super Bowl en la televisión española.
13. Referencias[editar]
Los datos principales de este artículo proceden de los artículos de Wikipedia en español e inglés sobre el Super Bowl LX y de las referencias periodísticas recogidas en ellos.
La primera final de la NFL celebrada en el Área de la Bahía fue el Super Bowl XIX, disputada en el Stanford Stadium en 1985 y ganada por los San Francisco 49ers ante los Miami Dolphins. ↩︎
Según los datos recogidos por la prensa estadounidense, NBC registró alrededor de 125 millones de espectadores en su señal principal y llegó a un pico cercano a los 137 millones en Estados Unidos. ↩︎
El sistema de licitación eliminado requería que las ciudades interesadas presentaran ofertas formales. Con el nuevo esquema, la liga reduce la competencia pública entre sedes y negocia de forma directa con la franquicia anfitriona. ↩︎
La revelación del logotipo en redes sociales se produjo antes del anuncio formal del día siguiente, lo que permitió a los aficionados analizar el diseño incluso antes de la rueda de prensa oficial. ↩︎
La reducción del Pro Bowl y su integración en la semana del Super Bowl formó parte de una tendencia de la NFL a compactar sus eventos y maximizar la atención mediática alrededor de la final. ↩︎
El recambio de la plantilla fue tan amplio que ningún jugador de Seattle o Nueva Inglaterra repetía respecto del enfrentamiento entre ambos equipos en el Super Bowl XLIX de 2014. ↩︎
La votación por el Jugador Más Valioso de la temporada 2025 se definió por uno de los márgenes más cerrados de la historia reciente de la liga. ↩︎
Los Broncos debieron iniciar en el puesto de quarterback al suplente Jarrett Stidham, después de que el titular Bo Nix sufrió una fractura de tobillo en la ronda anterior. ↩︎
Darnold pronunció la expresión durante un partido del lunes por la noche en 2019. Años después, ya consolidado en Seattle, se refirió en varias entrevistas a aquel episodio como un momento superado de su carrera. ↩︎
El premio al Jugador Más Valioso del Super Bowl se entrega al final del partido y se determina mediante votación de los medios acreditados. ↩︎
La coincidencia de fechas entre el Super Bowl y los Juegos Olímpicos de Invierno permitió a NBC ofrecer paquetes publicitarios y de programación conjunta. ↩︎
En Centroamérica y Sudamérica, ESPN fue el principal canal deportivo del evento, con narración en español y cobertura especial durante toda la semana. ↩︎
Algunos reportes iniciales mencionaron pequeñas diferencias en las cifras finales, dependiendo de si se incluían las plataformas de streaming. El dato de referencia en la prensa especializada fue de aproximadamente 125 millones de espectadores en la suma de todas las pantallas. ↩︎
Buffalo tuvo cuatro apariciones consecutivas entre 1990 y 1993 y las perdió todas. Denver, por su parte, acumuló cinco derrotas antes de ganar su primer título en 1997. ↩︎