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Tragedia de Heysel

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Tragedia de Heysel
Fecha29 de mayo de 1985
LugarEstadio de Heysel, Bruselas, Bélgica
Otros nombresDrame du Heysel, Heyseldrama, Strage dell'Heysel
CausaEstampida humana y avalancha
ContextoFinal de la Copa de Europa 1984-85
Partido previstoJuventus vs. Liverpool
Muertes39 aficionados
Heridos600
Asistencia60 000 espectadores
Resultado finalJuventus 1-0 Liverpool
ConsecuenciasSanción a clubes ingleses; remodelación del estadio

1. Resumen[editar]

La Tragedia de Heysel fue una avalancha humana ocurrida el 29 de mayo de 1985 en el Estadio de Heysel de Bruselas, Bélgica, durante los prolegómenos de la final de la Copa de Europa 1984-85, que debían disputar la Juventus de Turín y el Liverpool. Murieron 39 aficionados —la mayoría italianos, seguidores de la Juventus— y 600 resultaron heridos de diversa consideración.

El desastre se produjo cuando seguidores radicales del Liverpool, situados en una zona contigua a la de los aficionados de la Juventus, cargaron contra ellos. La estampida resultante empujó a cientos de personas contra un muro perimetral y contra las vallas que separaban la grada del terreno de juego. Las vallas, fijas y sin salidas de emergencia, convirtieron la zona en una trampa mortal: la mayoría de las víctimas falleció por asfixia o aplastamiento.

A pesar de la gravedad de los hechos, el partido se disputó con una hora y veinticinco minutos de retraso, por decisión de las autoridades belgas, ante el temor de que la suspensión provocara consecuencias aún peores. La Juventus ganó 1-0 con gol de penal de Michel Platini. El estadio no volvió a albergar fútbol tras la tragedia y décadas después fue reconstruido con el nombre de Estadio Rey Balduino.

La UEFA impuso una sanción sin precedentes: suspendió por cinco años a todos los clubes ingleses de toda competición europea, con castigo agravado para el Liverpool, aunque la pena de este último fue reducida posteriormente. La tragedia de Heysel marcó un antes y un después en la seguridad de los estadios europeos y en la percepción pública del fenómeno de los hooligans.

2. Contexto y antecedentes[editar]

2.1. Dos modelos de fútbol[editar]

La final de la Copa de Europa 1984-85 generó una enorme expectativa porque enfrentaba a los dos clubes considerados los mejores del continente en ese momento.

El Liverpool llegaba como vigente campeón de la Copa de Europa, título que había conquistado en Roma un año antes. La Juventus, por su parte, llegaba como vigente campeona e invicta de la Recopa de Europa de la temporada anterior. Su plantel incluía a varios integrantes de la selección italiana campeona del mundo en 1982 y al francés Michel Platini, quien acababa de guiar a Francia a la conquista de la Eurocopa 1984.

Además, ambos clubes ya se habían enfrentado en enero de ese año en la final de la Supercopa de Europa. La Juventus se impuso en partido único gracias a un acuerdo entre las directivas. Ese antecedente dejó en jugadores y aficionados del Liverpool un ánimo de revancha, alimentado por la idea de demostrar la supremacía del fútbol inglés.

2.2. Inglaterra contra Italia[editar]

La final fue interpretada por buena parte de la prensa europea como un duelo entre el fútbol inglés y el italiano. El fútbol inglés dominaba entonces el panorama continental: los clubes ingleses habían ganado siete de las ocho últimas Copas de Europa. El fútbol italiano, en cambio, estaba en plena expansión tras el triunfo de Italia en el Mundial de España 1982 y la consolidación de la Liga italiana como destino de grandes figuras. La final de Heysel se presentó, así, como una disputa por la hegemonía del fútbol europeo.

2.3. La sombra de Roma 1984[editar]

La final europea de la temporada anterior, disputada en Roma, enfrentó al Liverpool y a la AS Roma. El Liverpool ganó en tanda de penales, pero muchos aficionados ingleses sufrieron agresiones antes y después del partido por parte de seguidores romanistas, que eran abrumadora mayoría al jugarse la final en su ciudad. En los días previos a Heysel, algunos medios sensacionalistas británicos recordaron aquel episodio, lo que exasperó aún más el ánimo de la afición inglesa frente a los italianos.

2.4. El fenómeno hooligan y ultra[editar]

En 1985, el extremismo en el fútbol inglés vivía un momento de apogeo. Habían surgido grupos de hooligans que aprovechaban el anonimato de las grandes masas en los estadios para consumir alcohol, exhibir símbolos de extrema derecha y protagonizar actos de vandalismo, tanto dentro como fuera de los recintos. El fenómeno se había extendido por Europa, y en Italia había arraigado con fuerza bajo el nombre de ultras.

La final de Heysel fue vista por muchos de estos grupos no solo como un partido de fútbol, sino como un choque entre hooligans ingleses y ultras italianos. Esa lógica de enfrentamiento entre bandas contribuyó a transformar el ambiente del estadio en un polvorín.

2.5. La tragedia de Valley Parade[editar]

La tragedia de Heysel se produjo solo 18 días después de la tragedia de Valley Parade, en Bradford, Inglaterra, donde el 11 de mayo de 1985 murieron 56 personas por el incendio de una tribuna de madera en mal estado. Aunque se trató de un accidente de naturaleza distinta, ambos sucesos colocaron la seguridad de los estadios en el centro del debate europeo en pocas semanas.

3. El estadio y la distribución del público[editar]

El Estadio de Heysel estaba abarrotado para la final, con unos 60 000 espectadores.[1] De ellos, más de 25 000 eran aficionados de cada uno de los dos finalistas. Las zonas de los fondos, detrás de los arcos, eran graderías sin asientos, donde el público permanecía de pie.

La UEFA había distribuido a las aficiones de cada club en zonas diferenciadas y había reservado algunas localidades para el público belga. Sin embargo, muchas de esas entradas reservadas al público local fueron adquiridas por seguidores de uno y otro equipo, de modo que hinchas rivales coincidieron en una misma zona. Esa mezcla de parcialidades fue un factor clave en el desenlace.

La zona Z, situada en uno de los fondos junto a una esquina, estaba ocupada mayoritariamente por aficionados de la Juventus. Era anexa a la zona X, donde se encontraban muchos seguidores del Liverpool. No había una separación efectiva entre ambas zonas.

4. La tragedia[editar]

Los disturbios se desencadenaron sobre las siete de la tarde, aproximadamente una hora antes de la hora prevista para el inicio del partido. Aficionados radicales del Liverpool, situados en la zona X, comenzaron a lanzar objetos y se abalanzaron sobre los seguidores de la Juventus ubicados en la zona Z.

Se produjo entonces una estampida. Los aficionados de la Juventus, tratando de alejarse de la carga inglesa, se acumularon en el fondo de la zona. Quedaron aprisionados, por un lado, contra el muro que cerraba la gradería y, por otro, contra las vallas protectoras que los separaban del terreno de juego. Las vallas eran fijas y carecían de salidas de emergencia, por lo que cientos de personas quedaron atrapadas bajo la presión de miles de espectadores.

La situación encrespó al resto del estadio. Algunos aficionados de ambos equipos saltaron al campo armados con palos y otros objetos, y se dirigieron hacia las zonas rivales con intención de agredir a los seguidores contrarios.

Las fuerzas de seguridad intervinieron formando cordones para separar las distintas zonas del estadio. Sin embargo, al cerrar los accesos de la zona Z para impedir nuevas invasiones, también bloquearon la salida de quienes estaban dentro. La zona Z se convirtió en una jaula: cientos de aficionados continuaban amasados y aplastados por la presión de la multitud.

Durante muchos minutos, los heridos sufrieron asfixia, aplastamiento y crisis de ansiedad. Algunos pudieron ser evacuados al terreno de juego por otros aficionados y por las fuerzas de seguridad, pero el número de agentes y sanitarios fue insuficiente. Muchos de los primeros auxilios fueron improvisados por los propios espectadores.

Finalmente, las ambulancias entraron al terreno de juego y comenzaron a evacuar a cientos de heridos. No pudo evitarse la muerte de 39 personas. La mayoría falleció por asfixia y aplastamiento. Los cadáveres fueron depositados temporalmente en un espacio anexo al campo, visibles desde otras zonas del estadio.

Las imágenes fueron retransmitidas en directo para todo el mundo, ya que la televisión se encontraba emitiendo los prolegómenos de la final. Solo se tiene constancia de una cadena que decidió suspender la emisión: la de la República Federal de Alemania.

Ante el caos, el gobierno belga decretó el estado de sitio en Bruselas. La UEFA sopesó la suspensión del encuentro, pero decidió que se jugara por el riesgo de que suspenderlo provocara consecuencias todavía más graves. Esa decisión fue duramente criticada por parte de la opinión pública.

5. Las víctimas[editar]

La tragedia dejó 39 víctimas mortales: 32 italianos, en su mayoría seguidores de la Juventus, cuatro belgas, dos franceses y un irlandés.[2] La lista de fallecidos se reproduce a continuación en formato desplegable, tal como figura en la fuente disponible, incluidas las fechas de nacimiento que constan en ella y las lagunas que presentan algunos registros.

[ Desplegar / Plegar ]
Nombre Nacionalidad Edad
Rocco Acerra italiana 28
Bruno Balli italiana 50
Alfons Bos belga 35
Giancarlo Bruschera italiana 34
Andrea Casula italiana 10
Giovanni Casula italiana 43
Nino Cerrullo italiana 23
Willy Chielens belga 41
Giuseppina Conti italiana 17
Dirk Daeninckx belga 27
Dionisio Fabbro italiana 51
Jaques François francesa 45
Eugenio Gagliano italiana 35
Francesco Galli italiana 25
Giancarlo Gonnelli italiana 45
Alberto Guarini italiana 20
Giavacchino Landinni italiana 49
Roberto Lorentini italiana 31
Barbara Lusci italiana 57
Franco Martelli italiana 22
Gianni Mastroiaco italiana 20
Sergio Bastino Mazzino italiana 37
Loris Messore italiana 28
Rocco Papaluca italiana 37
Luigi Pidone italiana 31
Benito Pistolato italiana 49
Patrick Radcliffe irlandesa[2:1] 37
Domenico Ragazzi italiana 44
Antonio Ragnanese italiana 29
Claude Robert francesa 27
Mario Ronchi italiana 42
Domenico Russo italiana 26
Tarcisio Salvi italiana 49
Gianfranco Sarto italiana 46
Mario Spanu italiana 41
Giuseppe Spolaore italiana 54
Tarcisio Venturin italiana 23
Jean-Michel Walla belga 32
Claudio Zavaroni italiana 28

6. El partido[editar]

El encuentro comenzó con una hora y veinticinco minutos de retraso. La decisión fue tomada por el jefe de la policía belga, el capitán Johan Mahieu, y por el alcalde de Bruselas, Hervé Brouhon. Según la crónica disponible, la medida se adoptó «para evitar una guerra civil», pese a la negativa de los jugadores y del cuerpo técnico de la Juventus.

Antes del inicio, los capitanes Gaetano Scirea, de la Juventus, y Phil Neal, del Liverpool, leyeron por la megafonía del estadio un comunicado en italiano e inglés, respectivamente, con el objetivo de tranquilizar a los aficionados.

El partido se jugó en un clima enrarecido. Algunos cadáveres continuaban visibles desde una de las zonas del estadio y efectivos de la policía belga rodearon el terreno de juego durante todo el partido.

El único gol llegó al minuto 57. Michel Platini envió un pase largo de unos 50 metros hacia Zbigniew Boniek, quien se dirigía hacia la portería defendida por Bruce Grobbelaar. Boniek fue derribado cerca del área por Gary Gillespie, último defensor del Liverpool. El árbitro suizo André Daina señaló penal, que Platini convirtió.

6.1. Ficha del partido[editar]

[ Desplegar / Plegar ]
Juventus 1-0 Liverpool
29 de mayo de 1985, Estadio de Heysel, Bruselas
JuventusLiverpool
1Stefano Tacconi (POR)1Bruce Grobbelaar (POR)
2Luciano Favero (DEF)2Phil Neal (DEF)
3Antonio Cabrini (DEF)3Jim Beglin (DEF)
5Sergio Brio (DEF)4Mark Lawrenson (DEF, salió 49')
6Gaetano Scirea (DEF, capitán)6Alan Hansen (DEF)
4Massimo Bonini (MED)5Steve Nicol (MED)
10Michel Platini (MED)8Ronnie Whelan (MED)
8Marco Tardelli (MED)10Paul Walsh (MED, salió 46')
11Zbigniew Boniek (DEL)11John Wark (MED)
7Massimo Briaschi (DEL, salió 84')7Kenny Dalglish (DEL)
9Paolo Rossi (DEL, salió 89')9Ian Rush (DEL)
Entrenador: Giovanni TrapattoniEntrenador: Joe Fagan
Cambios
12Cesare Prandelli (DEL, entró 84')12Gary Gillespie (DEF, entró 49')
13Benimiano Vignola (MED, entró 89')14Craig Johnston (DEL, entró 46')
Gol: Michel Platini 57' (penal)Goles: no anotó
Árbitro: André Daina (Suiza)Asistencia: 59 000

7. Responsabilidades y proceso judicial[editar]

El proceso judicial fue limitado. En 1989, tras cinco meses de juicio, solo 14 aficionados del Liverpool fueron inculpados. La justicia belga los condenó a tres años de prisión, pero cuando llevaban cumplida la mitad de la condena, la sentencia fue suspendida tras un recurso de la defensa, al entenderse que el homicidio fue involuntario.

No fueron procesados la UEFA como organizadora del evento, ni los propietarios del Estadio de Heysel como sede, ni las autoridades belgas responsables de la seguridad.

El Estadio de Heysel no volvió a albergar un partido de fútbol tras aquel 29 de mayo de 1985. Durante los años siguientes se limitó a acoger competiciones de atletismo. Bélgica, por su parte, no albergó grandes eventos deportivos internacionales durante los diez años posteriores.

En 1994, el estadio fue parcialmente reducido, con un aforo de 40 000 espectadores. Después fue totalmente remodelado y reconstruido con el nombre de Estadio Rey Balduino. El primer partido de fútbol tras la tragedia fue un amistoso entre las selecciones de Bélgica y Alemania.[3] En 1996, el recinto acogió de nuevo una final europea, la de la Recopa, que enfrentó el 8 de mayo a París Saint-Germain y Rapid de Viena con victoria francesa por 1-0.

A mediados de la década de 1990, Bélgica fue designada sede de la Eurocopa 2000 junto a los Países Bajos, después de acreditar la renovación y modernización de los estadios que acogerían el evento.

8. Consecuencias para el fútbol inglés[editar]

La UEFA sancionó a los clubes ingleses sin poder disputar competiciones europeas o mundiales hasta el 1 de julio de 1990. La sanción se basó en que la tragedia de Heysel no fue considerada un hecho aislado, sino el punto culminante de varios años de violencia protagonizada por aficionados ingleses, especialmente cuando se desplazaban al extranjero.

El Liverpool recibió un castigo mayor: quedó excluido inicialmente hasta el 1 de julio de 1995. La pena fue reducida después, y se le permitió volver a los torneos internacionales a partir del 1 de julio de 1991.[4]

La sanción provocó una grave crisis en el fútbol inglés:

  • Se cortó el dominio inglés de la Copa de Europa. Entre 1976 y 1984, los clubes ingleses habían ganado siete de ocho ediciones: cuatro el Liverpool, dos el Nottingham Forest y una el Aston Villa.
  • Los clubes perdieron ingresos por taquilla, publicidad, patrocinio y derechos televisivos.
  • La liga inglesa perdió atractivo y grandes figuras. Jugadores como Gary Lineker, Mark Hughes, Glenn Hoddle, Ian Rush, David Platt o Paul Gascoigne emigraron al fútbol continental para poder disputar competiciones europeas, y entrenadores como Terry Venables y John Benjamin Toshack siguieron el mismo camino.
  • Los aficionados ingleses quedaron estigmatizados: el término hooligan se generalizó para referirse a todos los supporters ingleses.

Pese a la magnitud del problema, el gobierno británico no tomó medidas severas de forma inmediata. Hubo que esperar a la tragedia de Hillsborough, en 1989, en la que murieron 96 aficionados del Liverpool, para que el gobierno de Margaret Thatcher actuara con contundencia y promoviera la Football Spectators Act y el Informe Taylor. En Hillsborough, a diferencia de Heysel, los hooligans no tuvieron influencia directa en la catástrofe.

9. Consecuencias para el fútbol en general[editar]

La tragedia de Heysel no fue la mayor catástrofe en un estadio de fútbol, pero sí una de las de mayor impacto mediático, por producirse en la final de la Copa de Europa, el partido más importante y con mayor audiencia del fútbol europeo.

A raíz de lo ocurrido, se generalizó una imagen del fútbol como deporte violento y peligroso. En muchos países europeos descendió la asistencia a los estadios, mientras creció el interés por otros deportes de equipo, como el baloncesto.

La FIFA impulsó la campaña mundial de Fair Play para mejorar la imagen del fútbol. Además, se adoptaron medidas de seguridad en los estadios:

  • Prohibición de vender entradas en zonas sin asientos en partidos oficiales internacionales del ámbito UEFA.
  • Eliminación de las vallas protectoras o sustitución por vallas abatibles o con salidas de emergencia.
  • Creación de criterios de seguridad y confort, con la exigencia de que solo estadios de categoría 4 acogieran grandes finales europeas.
  • Establecimiento de criterios de evaluación de riesgo de los partidos, con refuerzo de agentes de seguridad y servicios sanitarios en encuentros de alto riesgo.
  • Separación efectiva de las aficiones rivales antes, durante y después de los partidos.
  • Prohibición de introducir banderas con mástil y objetos rígidos susceptibles de ser usados como armas.
  • Incremento de los cacheos en el acceso a los estadios.
  • Prohibición de venta de alcohol en el interior de los recintos.
  • Prohibición de botellas de vidrio.
  • Prohibición de exhibir banderas y símbolos nazis o pancartas que incitaran a la violencia.
  • Instalación de cámaras de videovigilancia.
  • Presión a los clubes para que dejaran de colaborar o financiar a los grupos ultras más violentos.

10. Memoria y referencias culturales[editar]

10.1. Libros[editar]

La tragedia inspiró varios libros. Entre ellos se encuentran:

  • L’ultima curva - la tragedia dello stadio Heysel, de Nereo Ferlat, publicado en Turín en 1985.
  • Le verità sull’Heysel - Cronaca di una strage annunciata, de Caremani.
  • Fever Pitch, del británico Nick Hornby, publicada en español como Fiebre en las gradas, contiene referencias a la tragedia.
  • Dans la foule, de Laurent Mauvignier, narra la historia de una pareja que se ve envuelta por casualidad en los hechos.

10.2. Cine[editar]

En 1988 se estrenó Appuntamento a Liverpool, dirigida por Marco Tullio Giordana y protagonizada por John Steiner, Isabella Ferrari y Nigel Court. La película aborda el impacto de la tragedia.

10.3. Música[editar]

El compositor Michael Nyman escribió una pieza titulada Memorial, dentro de una obra del mismo nombre creada en 1985 en memoria de los aficionados fallecidos. Una parte de aquel trabajo fue utilizada después en la banda sonora de la película The Cook, the Thief, His Wife & Her Lover.

El grupo Revolting Cocks compuso una canción titulada «38», en referencia al número de víctimas.

11. Otras tragedias en estadios de fútbol[editar]

La tragedia de Heysel forma parte de una lista de grandes desastres en estadios de fútbol. Algunas de las más graves registradas en el mundo fueron:

  • 1964, Lima, Perú: en el Estadio Nacional murieron 318 personas en la llamada tragedia del Estadio Nacional del Perú, cuando la multitud se agolpó sobre puertas cerradas huyendo de una carga policial, durante un partido entre Perú y Argentina.
  • 1968, Buenos Aires, Argentina: la tragedia de la puerta 12, en el Estadio Monumental, durante un superclásico entre River Plate y Boca Juniors, dejó 71 muertos, la mayoría menores.
  • 1982, Moscú, Unión Soviética: la tragedia de Luzhnikí dejó 66 muertos durante el partido entre Spartak de Moscú y Haarlem, por la Copa de la UEFA.
  • 1982, Cali, Colombia: en el Estadio Pascual Guerrero, durante el clásico entre América de Cali y Deportivo Cali, una estampida causó 24 muertos y más de 100 heridos.
  • 1985, Bradford, Inglaterra: el incendio de la tribuna de madera del Estadio Valley Parade mató a 56 personas y dejó 265 heridas, solo 18 días antes de Heysel.
  • 1989, Sheffield, Inglaterra: la tragedia de Hillsborough mató a 96 personas aplastadas contra las vallas del estadio, durante la semifinal de la Copa de Inglaterra entre Liverpool y Nottingham Forest.
  • 1996, Ciudad de Guatemala, Guatemala: en el Estadio Mateo Flores, 83 personas murieron y más de 200 resultaron heridas por aglomeración, antes del partido entre Guatemala y Costa Rica por las eliminatorias de la Concacaf para el Mundial de Francia 1998.
  • 2012, Puerto Saíd, Egipto: la tragedia de Puerto Saíd dejó 75 muertos y cerca de mil heridos tras el partido entre Al-Masry y Al-Ahly.

  1. Las cifras de asistencia varían entre 59 000 y 60 000 espectadores según el apartado de la fuente. En el resumen general se utiliza 60 000; en la ficha del partido, 59 000. ↩︎

  2. La fuente disponible menciona a la víctima de origen británico como «irlandesa» en el resumen y como «británica» en el apartado posterior. En la lista, Patrick Radcliffe aparece con la bandera de Irlanda del Norte. Las cifras oficiales y los criterios de nacionalidad pueden variar según las fuentes. ↩︎ ↩︎

  3. La fuente no precisa la fecha exacta del primer partido de fútbol tras la reconstrucción; solo señala que fue un amistoso entre Bélgica y Alemania. ↩︎

  4. La fuente indica un veto inicial de cinco años para los clubes ingleses y el doble para el Liverpool, reducido después. En el apartado de consecuencias, la exclusión inglesa figura hasta el 1 de julio de 1990 y la del Liverpool hasta el 1 de julio de 1995, reducida a 1991. ↩︎