Triángulo de las Bermudas
| Triángulo de las Bermudas |
|---|
| Ubicación: Océano Atlántico, entre Miami, San Juan (Puerto Rico) y las islas Bermudas |
| Superficie aproximada: 1,1 millones de km² |
| Vértices clásicos: Miami, San Juan, islas Bermudas |
| Origen del término: Vincent Gaddis, en la revista Argosy (1964[sin verificar]) |
| Estado actual: Considerada una leyenda urbana sin evidencia científica de peligro inusual |
1. Resumen[editar]
El Triángulo de las Bermudas es un área geográfica vagamente definida y con forma de triángulo situada en el océano Atlántico, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y la ciudad estadounidense de Miami, en el estado de Florida. Al unir estos tres puntos con una línea imaginaria se forma un triángulo de unos 1600 a 1800 km de lado, y una superficie aproximada de 1,1 millones de km².[1]
Desde mediados del siglo XX, la zona ha sido el centro de una leyenda urbana que afirma que muchas aeronaves, barcos y personas han desaparecido allí bajo circunstancias misteriosas. Sin embargo, investigaciones realizadas por fuentes acreditadas —incluido el gobierno de los Estados Unidos, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) y la aseguradora Lloyd's de Londres— no han encontrado evidencia de actividad inusual. Los incidentes reportados se atribuyen a fenómenos naturales, errores humanos y malas interpretaciones.
2. Origen del término y contexto marítimo[editar]
La expresión «Triángulo de las Bermudas» fue creada en la década de 1950 por varios escritores que publicaron artículos acerca de la presunta peligrosidad de la zona. El divulgador de lo paranormal Vincent Gaddis (1913–1997) acuñó el término en un artículo de la revista pulp estadounidense Argosy, titulado «The Deadly Bermuda Triangle».[2] Al año siguiente, Gaddis publicó el libro Invisible Horizons: True Mysteries of the Sea, que incluía un capítulo llamado «El mortal triángulo de las Bermudas».
Antes de que se popularizara el nombre, el área circundante —en especial la costa de las Carolinas— ya era conocida por sus numerosos naufragios. Los marineros la llamaban «el cementerio del Atlántico».[3] Otros nombres históricos para la región fueron «triángulo del diablo», «triángulo de la muerte» y «mar de la mala suerte».
El tráfico marítimo en la zona siempre fue intenso. Las embarcaciones que viajaban a Europa pasaban continuamente por esta área para aprovechar los vientos dominantes y la corriente del Golfo. Con el desarrollo de las máquinas de vapor y los barcos con motores de combustión interna, gran parte del tráfico del Atlántico Norte siguió cruzando a través de la región. La corriente del Golfo, que pasa por el triángulo al abandonar el mar Caribe, trae consigo un tiempo muy inestable, con huracanes característicos. La combinación de un tráfico marítimo denso y un clima tempestuoso explica la mayor parte de las desapariciones alegadas.
3. Historia del mito[editar]
3.1 Primeras publicaciones[editar]
La primera mención documentada sobre desapariciones en la zona se hizo en 1950: el periodista de Associated Press Edward Van Winkle Jones escribió acerca de algunos barcos perdidos en la zona de las Bahamas y calificó las desapariciones de «misteriosas». Dos años después, en 1952, George X. Sand afirmó en un artículo de la revista Fate que en esa zona sucedían «extrañas desapariciones marinas».
Sin embargo, el mito no adquirió forma definida hasta que Vincent Gaddis determinó que el área de «desapariciones» formaba un triángulo cuyos vértices eran Miami, San Juan (Puerto Rico) y las islas Bermudas. Los escritores posteriores no siempre siguieron al pie de la letra estos límites; algunos incluso lo extendieron hasta la costa oeste de Irlanda, por lo cual la determinación de qué accidentes ocurrieron dentro del triángulo depende de quién los relate.
3.2 El best seller de Charles Berlitz[editar]
En 1974, once años después de la creación del término, el presunto misterio se convirtió en un verdadero mito gracias al escritor neoyorquino Charles Berlitz (1914–2003), especializado en temas paranormales. Su libro superventas The Bermuda Triangle (traducido al español como El triángulo de las Bermudas, publicado por Editorial Pomaire en 1977) tomó gran parte de los relatos de Gaddis y recopiló otros casos de desapariciones. Muchos de ellos fueron presentados de manera imprecisa, en ocasiones exagerados y con datos inventados.
El triángulo de las Bermudas ha recibido el crédito de muchas desapariciones que ocurrieron muy lejos de sus límites «oficiales». A la fecha, se estima que unas 50 naves y 20 aviones se han perdido en esa área particular del océano Atlántico. Aunque la mayoría de estas desapariciones pueden explicarse, algunas siguen siendo objeto de debate entre creyentes y escépticos.
3.3 Casos enumerados por Berlitz[editar]
Berlitz incluyó en su libro una larga lista de incidentes. Además de los que detalló con más precisión, mencionó sin mayores datos a los barcos Atalanta, Gloria Colite, John and Mary, Rubicón y Stavenger. Se ha comprobado que el Stavenger es un barco inexistente, inventado por el propio Berlitz.[4]
Entre los casos que Berlitz presentó como misteriosos, varios ya tenían explicaciones documentadas en su época o se ubicaban fuera del triángulo. Algunos ejemplos notables son:
[ Desplegar / Plegar — Incidentes citados por Charles Berlitz ]
| Año | Incidente | Realidad según investigaciones posteriores |
|---|---|---|
| 1846 | HMS Rosalie, hallado sin tripulación | Caso con escasa documentación; citado por Berlitz sin fuentes fiables. |
| 1872 | Mary Celeste | Desapareció entre las Azores y la península ibérica, a unos 5000 km de las Bermudas. |
| 1880 | HMS Atalanta | Hundido en ruta de Bermudas a Inglaterra; causa atribuida a tormenta. |
| 1902 | Freya | En realidad apareció frente a la costa occidental de México, meses después de zarpar de Cuba. Berlitz lo situó erróneamente cerca de las Bermudas. |
| 1925 | Raifuku Maru | Se hundió con testigos en una tormenta, a más de 1000 km al norte de las Bermudas, fuera del triángulo. |
| 1925 | SS Cotopaxi | Berlitz dijo que transmitió tiempo en calma; en realidad el capitán informó por radio que el barco tenía la bodega llena de agua. |
| 1926 | SS Suduffco | Hundido por un huracán; un capitán que participó en la búsqueda lo describió como «el peor tiempo que he visto en mi vida». |
| 1938 | HMS AngloAustralian | Hundido en las Azores, a más de 4000 km al este del triángulo. |
| 1942 | Submarino francés Surcouf | Embestido por un carguero cerca del canal de Panamá, a unos 1800 km al sur de Miami. |
| 1945 | Vuelo 19 | Cinco aviones desaparecidos; causa probable: desorientación del líder y mal tiempo. (Ver sección 4.1) |
| 1947 | Army C-45 Superfort | Hundido a 160 km de las Bermudas, fuera del triángulo. |
| 1948 | SS Samkey | Berlitz dio el año incorrecto; el hundimiento ocurrió en 1948, no en 1943. |
| 1948 | Tudor IV Star Tiger | Desaparecido con 31 pasajeros; ver sección 4.4. |
| 1948 | DC-3 NC16002 | Desaparecido entre San Juan y Miami; ver sección 4.5. |
| 1949 | Tudor IV Star Ariel | Desaparecido con 20 personas; ver sección 4.4. |
| 1950 | Globemaster de la USAF | Desaparecido; detalles escasos en fuentes primarias. |
| 1950 | SS Sandra | Carguero de 100 m; sus restos fueron descubiertos en 2020 por Michael Barnette. |
| 1952 | British York | Avión con 33 personas; desaparecido en la zona amplia. |
| 1954 | Lockheed Constellation | 42 pasajeros; desaparecido. |
| 1956 | Martin P5M | Hidroavión de la Marina de EE. UU. con 10 tripulantes; desaparecido. |
| 1962 | KB-50 Tanker | Avión cisterna de la USAF; desaparecido. |
| 1963 | Marine Sulphur Queen | Cargaba azufre fundido; probablemente sin medidas de seguridad. Se considera que se hundió por falla estructural. |
| 1967 | YC-122 | Avión militar convertido a carga; desaparecido. |
| 1967 | Witchcraft | Crucero que se hundió a una milla de Miami; llamó a la Guardia Costera y a los 19 minutos ya estaba hundido. |
| 1970 | Milton Latrides | Carguero francés; desapareció entre Nueva Orleans y Ciudad del Cabo. |
| 1972/1973 | Anita y Norse Variant | Se hundieron en una tormenta; un superviviente describió el huracán y las olas que rompieron la compuerta. |
Varios de esos incidentes, como el Mary Celeste, el Freya o el Raifuku Maru, ocurrieron a cientos o miles de kilómetros de los límites del triángulo. Otros, como el Stavenger, ni siquiera existieron. Esta distorsión sistemática fue uno de los principales hallazgos de la investigación crítica de Lawrence Kusche.
4. Incidentes notables[editar]
4.1 El Vuelo 19 (1945)[editar]
El incidente más famoso asociado al Triángulo de las Bermudas es la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la Marina de los Estados Unidos durante un vuelo de entrenamiento que despegó de Fort Lauderdale, Florida, el 5 de diciembre de 1945. El suceso es conocido como Vuelo 19.
Según el relato de Charles Berlitz, los aviones desaparecieron sin dejar rastro después de informar varios efectos visuales extraños. Un hidroavión de rescate PBM Mariner también desapareció durante la búsqueda. Berlitz afirmó que el mar estaba en calma y el cielo despejado, y que los restos deberían haber sido encontrados al día siguiente.
La investigación posterior demostró que el relato de Berlitz omite hechos importantes. Los pilotos eran aprendices en entrenamiento, no un experimentado escuadrón de combate. El jefe de la escuadrilla, el teniente Charles Carroll Taylor, había estado en combate y acumulaba muchas horas de vuelo, pero no conocía esa zona en particular. Durante la guerra había abandonado su ruta en dos ocasiones en el Pacífico tras perderse, y las transcripciones de radio del Vuelo 19 revelan que estaba desorientado y tomaba decisiones con poca confianza.
Las condiciones meteorológicas no eran las de una tarde soleada: al momento de la última transmisión, el tiempo empeoraba y se acercaba una tormenta. Los TBM Avenger nunca fueron diseñados para amerizar; en el Pacífico se había observado que se hundían muy rápidamente si caían al mar, especialmente en aguas agitadas del Atlántico norte.
La explicación más probable es que el teniente Taylor, desorientado, creyó erróneamente que estaban lejos al sureste de los cayos de Florida y ordenó girar hacia la derecha esperando encontrar tierra. En realidad se encontraban más allá de las Bahamas, por lo que el giro los internó en mar abierto hasta que se quedaron sin combustible y cayeron al agua. Esto explica por qué los restos no fueron hallados: las búsquedas se concentraron en áreas equivocadas y los aviones se hundieron rápidamente.
En cuanto al hidroavión PBM Mariner, un navío en la zona —el SS Gaines Mill— informó haber visto una explosión sobre el agua poco después del despegue. Más tarde se divisó una mancha de aceite, pero el mal tiempo impidió recuperar restos. La causa más probable fue una fuga de combustible que provocó la explosión.
Según informes navales, entre 1942 y 1945 hubo numerosos accidentes de entrenamiento en la base de Fort Lauderdale, con la pérdida de 95 tripulantes. En 1991 se descubrieron los restos de otros cinco Avengers frente a la costa de Florida, pero los números de serie demostraron que no eran del Vuelo 19; posteriormente se supo que eran aviones obsoletos hundidos adrede.
4.2 USS Cyclops (1918)[editar]
El incidente que resultó en la mayor pérdida de vidas no relacionada con combate en la historia de la Marina de los EE. UU. ocurrió cuando el USS Cyclops, que transportaba una carga completa de mineral de manganeso y con un motor fuera de servicio, desapareció sin dejar rastro con una tripulación de 309 personas en algún momento después del 4 de marzo de 1918, tras partir de la isla de Barbados.
Aunque no hay pruebas sólidas sobre la causa, las teorías más aceptadas incluyen tormentas y actividad enemiga en tiempos de guerra. Dos de sus naves hermanas, Proteus y Nereus, se perdieron posteriormente en el Atlántico Norte durante la Segunda Guerra Mundial. Ambas transportaban cargas pesadas de mineral metálico similar. En los tres casos, la falla estructural por sobrecarga con una carga mucho más densa que la prevista se considera la causa más probable del hundimiento.
4.3 Carroll A. Deering (1921)[editar]
La goleta de cinco mástiles Carroll A. Deering, construida en 1919, fue encontrada encallada y abandonada en Diamond Shoals, cerca del Cabo Hatteras, Carolina del Norte, el 31 de enero de 1921. Los rumores de la época la asociaron con la piratería, posiblemente relacionada con el comercio ilegal de ron durante la Ley Seca, y se mencionó al barco Hewitt, desaparecido casi al mismo tiempo.
Pocas horas antes, un vapor desconocido navegó cerca de la nave ignorando todas sus señales. Se especula que el Hewitt pudo ser ese barco misterioso, pero no hay evidencia concluyente. El caso permanece sin explicación oficial.
4.4 Aviones Tudor IV: Star Tiger y Star Ariel[editar]
El Star Tiger (matrícula G-AHNP) desapareció el 30 de enero de 1948 en un vuelo de las Azores a Bermudas con 31 personas a bordo. El Star Ariel (matrícula G-AGRE) desapareció el 17 de enero de 1949 en un vuelo de Bermudas a Kingston, Jamaica, con 20 personas. Ambos eran aviones de pasajeros Avro Tudor IV operados por British South American Airways.
Ambos aviones volaban al límite de su alcance, por lo que el más mínimo error o falla en el equipo podía impedirles llegar a la pequeña isla. No se recuperaron restos de ninguno de los dos.
4.5 Douglas DC-3 (1948)[editar]
El 28 de diciembre de 1948, un Douglas DC-3 con número NC16002 desapareció en un vuelo desde San Juan, Puerto Rico, hacia Miami. Nunca se encontraron rastros del avión ni de las 32 personas a bordo. Una investigación de la Junta de Aeronáutica Civil concluyó que no había suficiente información para determinar la causa probable de la desaparición.
4.6 Connemara IV (1955)[editar]
El yate de placer Connemara IV fue hallado a la deriva al sur de las Bermudas el 26 de septiembre de 1955. Las historias popularizadas por Berlitz y Winer afirman que la tripulación desapareció mientras el yate sobrevivía en el mar durante tres huracanes.
La temporada de huracanes de 1955 muestra que el huracán Janet pasó cerca de las Bermudas entre el 14 y el 18 de septiembre, con vientos casi de fuerza vendaval. En su segundo libro, Winer cita una carta del señor J.E. Challenor de Barbados en la que relata que el Connemara IV estaba amarrado en Carlisle Bay y que, al acercarse el huracán, el propietario reforzó las cuerdas y añadió dos anclas. Tras el paso del huracán, el yate había arrastrado sus amarres y se había hecho a la mar. No se trató de una desaparición sobrenatural, sino de un yate arrancado de su fondeadero por una tormenta.
4.7 KC-135 Stratotankers (1963)[editar]
El 28 de agosto de 1963, un par de aviones cisterna Boeing KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de EE. UU. colisionaron y se estrellaron en el Atlántico a 300 millas (unos 480 km) al oeste de Bermudas. Algunos escritores afirman que los dos aviones chocaron en dos lugares separados por más de 160 millas (unos 260 km). Sin embargo, la investigación de Lawrence Kusche mostró que el informe de la Fuerza Aérea reveló que el segundo «lugar del accidente» era en realidad una masa de algas y madera flotante enredada en una boya vieja.
5. La investigación de Larry Kusche[editar]
5.1 Hallazgos de Kusche[editar]
Lawrence David Kusche, bibliotecario de la Universidad Estatal de Arizona, comenzó a investigar el triángulo a comienzos de 1975, intrigado por la cantidad de estudiantes que preguntaban sobre el tema. Su investigación le demandó dos años de trabajo. Finalmente publicó sus hallazgos en 1975 en el libro The Bermuda Triangle Mystery: Solved.
Kusche encontró una gran cantidad de incoherencias e inexactitudes entre los informes de Berlitz y los documentos originales. Demostró que muchos de los casos citados ni siquiera existieron —presentaban números de vuelo falsos o barcos inventados— y que la mayoría de las tragedias reales ocurrieron fuera de los límites del triángulo.
Entre los ejemplos más citados está el del navegante circunnavegador Donald Crowhurst, a quien Berlitz presentó como un misterio a pesar de que existía evidencia clara de que había fraguado el proyecto de su viaje y probablemente se suicidó. Kusche también señaló el caso del barco-transporte que Berlitz describió como perdido sin rastro tres días en el Atlántico, cuando en realidad había estado perdido tres días en un puerto del mismo nombre (Manzanillo) en el océano Pacífico.
Sobre Berlitz, Kusche escribió una frase que se hizo famosa: «Su credibilidad es tan baja que virtualmente es inexistente. Si Berlitz informase de que un barco es rojo, las posibilidades de que fuera de otro color constituirían casi una certeza. Dice cosas que simplemente no son ciertas. Deja de lado todo material que contradiga su “misterio”».
5.2 Conclusiones principales[editar]
Kusche extrajo varias conclusiones:
- La proporción de barcos y aviones reportados como perdidos en el triángulo no era significativamente mayor que en cualquier otra área oceánica con tráfico similar.
- En una zona con tormentas tropicales repentinas, la desaparición total de algunos barcos no debería considerarse rara ni misteriosa.
- Las estadísticas fueron exageradas por una investigación deficiente; algunos barcos reportados como perdidos finalmente regresaron a puerto con retraso.
- En muchos informes, las circunstancias de las desapariciones se mintieron o exageraron; por ejemplo, Berlitz describía días soleados cuando los registros meteorológicos indicaban tormentas tropicales.
- «La leyenda del triángulo de las Bermudas es un misterio fabricado... perpetuado por escritores que, intencional o ignorantemente, hicieron uso de conceptos erróneos, razonamiento defectuoso y sensacionalismo».
5.3 Críticas escépticas posteriores[editar]
Tras la obra de Kusche, varias instituciones confirmaron sus conclusiones. La aseguradora marina Lloyd's de Londres determinó que el triángulo no es más peligroso que cualquier otra área del océano y no cobra tarifas adicionales por atravesarlo. La Guardia Costera de Estados Unidos coincidió: el número de desapariciones es insignificante en comparación con el tráfico regular.
En 2013, un estudio del World Wide Fund for Nature (WWF) identificó las diez zonas marinas más peligrosas para la navegación en el mundo. El Triángulo de las Bermudas no figuraba entre ellas.
6. Explicaciones racionales[editar]
6.1 Factores geográficos y meteorológicos[editar]
La NOAA argumenta que muchos de los incidentes atribuidos al triángulo pueden explicarse por factores ambientales:
- La influencia de la corriente del Golfo, que puede experimentar cambios climáticos bruscos y transportar restos lejos del lugar del incidente.
- La existencia de numerosas islas en el mar Caribe, lo cual complica la navegación.
- Evidencia que sugiere que el triángulo podría perturbar las brújulas magnéticas, haciéndolas apuntar al norte verdadero en lugar del norte magnético, generando confusión en la orientación.[5]
El explorador submarino francés Jacques Cousteau coincidía con Kusche y declaró que el tan comentado triángulo no era un punto de desapariciones misteriosas, sino «un simple montaje publicitario que radica en el interés de ciertas empresas editoriales por vender libros».
6.2 Hipótesis de los hidratos de metano[editar]
Una explicación propuesta para algunas desapariciones apunta a la presencia de vastos yacimientos de hidratos de metano bajo las placas continentales. En 1981, el Servicio Geológico de los Estados Unidos informó de la aparición de estos hidratos en el área de Blake Ridge, frente a la costa sureste de Estados Unidos.
Las erupciones periódicas de metano podrían producir regiones de agua espumosa con densidad reducida, incapaces de sostener un barco. Si se formara un área de este tipo alrededor de un buque, este se hundiría muy rápidamente sin aviso. Experimentos de laboratorio han demostrado que las burbujas pueden hundir un barco a escala.
Algunos escritores han sugerido que estas burbujas gigantes, con diámetros comparables al tamaño de un barco, podrían explicar desapariciones súbitas. También se ha especulado que el metano liberado podría alterar los instrumentos de vuelo —velocidad, altímetros, medidores de temperatura exterior, giroscopios— e inducir a los pilotos a tomar decisiones erróneas. Sin embargo, esta hipótesis no explica la mayoría de los casos documentados y es considerada especulativa.
6.3 Posición de organismos oficiales[editar]
La Guardia Costera de Estados Unidos no reconoce la existencia del Triángulo de las Bermudas como una zona de peligro especial. En sus archivos, la frecuencia de accidentes es proporcional al altísimo tráfico marítimo y aéreo de la región.
La NOAA, por su parte, declaró: «No existen pruebas que indiquen que las desapariciones misteriosas sean más comunes en el Triángulo de las Bermudas que en otras áreas extensas y transitadas del océano».
El científico australiano Karl Kruszelnicki sostiene que los accidentes son simplemente el resultado de probabilidades. Se estima que en los últimos 100 años han pasado por esa zona unos 10 millones de naves (100 000 por año). Desde mediados del siglo XIX se cree que han desaparecido un total de unos 100 barcos y 50 aviones, es decir, el 0.001 % de todas las naves que han cruzado el área.
7. El triángulo de las Bermudas en el mundo hispanohablante[editar]
El Triángulo de las Bermudas es un referente habitual en la cultura popular de los países de habla hispana. El libro de Charles Berlitz se tradujo al español como El triángulo de las Bermudas y fue publicado en 1977 por Editorial Pomaire, lo que ayudó a difundir el mito en España y América Latina. Desde entonces, el término se ha integrado al vocabulario común para referirse a cualquier lugar donde se dice que ocurren desapariciones inexplicables.
En los medios hispanohablantes, el tema ha sido tratado en documentales, programas de televisión y artículos de divulgación. La revista National Geographic en español, por ejemplo, ha publicado piezas que explican la falta de evidencia científica detrás del misterio. Diarios como La Nación (Argentina), El Correo (España) y Clarín (Argentina) han dedicado artículos a los casos más famosos, a menudo con un enfoque escéptico.
A diferencia de otras leyendas urbanas, el Triángulo de las Bermudas no está asociado a un solo país hispanohablante, sino que se menciona en todos ellos como ejemplo clásico de pseudociencia marítima. En la región, el mito ha sido alimentado por la traducción de libros, por documentales doblados al español y por la inclusión del tema en programas de misterio de amplia audiencia. Sin embargo, no existe una tradición local que le otorgue un significado cultural particular más allá del interés general por lo paranormal.
8. Véase también[editar]
Entre los temas relacionados que suelen citarse junto al Triángulo de las Bermudas se encuentran el Mar de los Sargazos, el Triángulo del Dragón o Mar del Diablo (cerca de Japón), el Vórtice de Marysburgh (en el lago Ontario) y los llamados vórtices viles. También son relevantes los términos agujero azul, naufragio y accidente de aviación. En esta versión del artículo no se incluyen enlaces internos a dichos temas, ya que este wiki aún no cuenta con páginas específicas para cada uno.
Las estimaciones varían según los límites considerados. Algunos autores extienden el triángulo hasta las Azores o el mar Caribe, lo que aumenta considerablemente el área. ↩︎
Las fuentes no coinciden en el año exacto: algunas sitúan el artículo de Gaddis en 1964, mientras que otras mencionan 1967. La referencia del propio artículo de Argosy suele citar 1964. ↩︎
El apodo «cementerio del Atlántico» se aplicaba originalmente a la costa de Carolina del Norte, donde los bancos de arena y las tormentas causaron cientos de naufragios documentados. ↩︎
La investigación de Lawrence Kusche demostró que no existe registro alguno de un barco llamado Stavenger. Es uno de los ejemplos más citados de invención deliberada en la literatura sensacionalista del triángulo. ↩︎
La desviación entre el norte magnético y el norte verdadero es un fenómeno bien documentado en navegación, no exclusivo del triángulo. Los pilotos y capitanes entrenados corrigen esta variación de forma rutinaria. ↩︎