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Tusi

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Este artículo trata sobre la droga recreativa. Para el sistema de jefaturas hereditarias de la China imperial, véase Tusi (jefaturas hereditarias).

Tusi
Otros nombrestussi, tucibi, tusilini, falso tusi, cocaína rosa
TipoDroga recreativa / mezcla de sustancias psicoactivas
Forma habitualPolvo teñido de rosa
Compuestos comunesKetamina, MDMA, cafeína, metanfetamina, cocaína, opioides y otras sustancias nuevas
OrigenColombia, alrededor de 2010
Estatus legalVariable según el país; en general ilegal

1. Resumen[editar]

El tusi —también escrito tussi, tucibi, tusilini o falso tusi— es una droga recreativa que consiste en una mezcla de diferentes sustancias psicoactivas, comúnmente presentada como un polvo teñido de rosa. Por su apariencia, los medios de comunicación y los consumidores lo llaman a menudo cocaína rosa, aunque ese nombre es engañoso: los análisis de laboratorio realizados en distintos países muestran que muchas muestras contienen poca cocaína o, directamente, no la contienen.[1]

Se originó en América Latina, en particular en Colombia, hacia 2010, y desde entonces se ha extendido por numerosos países de la región, así como por España y Estados Unidos. No se trata de una sustancia única, sino de un cóctel de drogas cuya composición varía de un lote a otro; entre los componentes identificados con más frecuencia figuran ketamina, MDMA, cocaína, metanfetamina, cafeína y opioides, junto con otras sustancias psicoactivas de aparición reciente.[2] Las fuentes disponibles coinciden en que no existe una proporción estándar de estos componentes.

El tusi no debe confundirse con el 2C-B, una feniletilamina psicodélica con la que comparte la parte sonora del nombre. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, a partir de 2022 el tusi no contenía 2C-B en la mayoría de los casos analizados.[2:1]

2. Nombre y confusión con el 2C-B[editar]

El nombre «tusi» funciona como un término callejero y mediático, no como la denominación de una molécula concreta. En los países hispanohablantes se lo ve escrito de varias maneras: tusi, tussi, tucibi y tusilini son las variantes más frecuentes. La grafía «tucibi» delata su vínculo fonético con «2C-B», pronunciado en inglés como tu-si-bi.[3]

Esa asociación de sonidos forma parte central del problema de salud pública: una parte del público asume que está consumiendo 2C-B, cuando en realidad el polvo rosa que circula en el mercado suele ser una mezcla de ketamina, MDMA, cafeína y otras sustancias. La diferencia no es menor. El 2C-B pertenece a la familia de las feniletilaminas y tiene un perfil psicodélico y estimulante; la mezcla vendida como tusi, en cambio, depende de lo que cada productor haya combinado ese día.[4]

Los análisis de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito confirman esa ruptura entre nombre y contenido: en 2022, la mayoría de las muestras de tusi no contenían 2C-B.[2:2] Por eso, los organismos de reducción de daños insisten en que los consumidores no pueden saber con certeza qué están ingiriendo, un factor que multiplica el riesgo de sobredosis e interacciones imprevistas.

3. Origen y expansión[editar]

3.1. Colombia y América Latina[editar]

El tusi fue introducido en Colombia por jóvenes de clase alta de Medellín que trajeron 2C-B desde Europa.[5] En sus inicios era una droga de élite, mucho más cara que la cocaína, y se consumía sobre todo en clubes nocturnos donde sonaba reguetón y guaracha colombiana. Para comercializar el producto, se lo mezcló con colorante rosa de uso alimentario; esa decisión estética le dio su nombre popular y su imagen característica.[6]

La escasez de 2C-B cambió la fórmula. Ante la limitada disponibilidad de la sustancia original, los traficantes comenzaron a adulterar la mezcla con cafeína, MDMA y ketamina. A partir de ese momento, el tusi rara vez contenía 2C-B, y la nueva combinación se volvió la fórmula estándar.[5:1] La producción se expandió por varias ciudades colombianas.

En 2015, el tusi comenzó a exportarse a países como Estados Unidos, Panamá, Ecuador, Perú y Chile. Hacia 2017, el producto se democratizó: su precio bajó de manera significativa y empezó a llegar a consumidores de clase media y baja, no solo a los sectores acomodados que lo habían popularizado.[7]

A mediados de 2022, la droga ya estaba presente en varios países de América Latina. Las crónicas periodísticas y los informes de seguridad de la época la ubican en Chile, Argentina, Uruguay, Panamá, México, Costa Rica, Venezuela, Perú, Bolivia y Paraguay.[5:2][7:1] La velocidad de esa difusión convirtió al tusi en uno de los fenómenos de drogas sintéticas más comentados de la región.

3.2. Europa[editar]

En España, la popularidad del tusi creció durante la reanudación de las fiestas nocturnas tras las restricciones de la pandemia de COVID-19. Ese contexto creó un ambiente propicio para el consumo de drogas recreativas, y el tusi se volvió una opción atractiva por su apariencia y por los efectos que se le atribuían.[8] Su uso se expandió sobre todo en zonas turísticas como Valencia, Marbella e Ibiza. En algunos círculos, adquirió el sobrenombre de «droga chic».[9]

3.3. Estados Unidos[editar]

En Estados Unidos, las autoridades de la ciudad de Nueva York han señalado que las muestras de polvo rosa analizadas en laboratorio contienen muy poca cocaína o casi nada. Los reportes locales alertaron sobre un aumento de sobredosis y subrayaron la imposibilidad de saber con exactitud qué contiene cada dosis.[10] Debido a que la droga suele combinar estimulantes y depresores, en algunos contextos se la llama speedball, en alusión a una mezcla clásica de cocaína y heroína.[11]

4. Composición[editar]

No existe una fórmula única del tusi. Las fuentes disponibles son enfáticas al respecto: el producto no tiene una proporción estándar de componentes.[2:3] Los estudios de análisis de drogas realizados en América Latina reportan que el tusi es una mezcla de ketamina, MDMA, cocaína, metanfetamina, cafeína, opioides y otras sustancias psicoactivas nuevas.[2:4] La combinación concreta depende del fabricante, del lote y de la plaza en la que se venda.

El color rosa proviene de la adición de colorantes, generalmente de uso alimentario. Esa elección no cumple una función química, sino comercial: el tono llamativo busca hacer el producto más atractivo, en particular para consumidores jóvenes, y asociarlo con un ambiente festivo.[6:1][9:1] El resultado es una sustancia de aspecto uniforme pero de contenido impredecible.

Esa inestabilidad de composición complica tanto la labor médica de urgencias como la reducción de daños. Un consumidor puede comprar tusi dos noches seguidas, en el mismo barrio, y recibir mezclas muy distintas. Los efectos, la duración y los riesgos cambian en consecuencia.

5. Efectos y riesgos[editar]

5.1. Efectos comunes[editar]

Los efectos del tusi son variados y dependen de la mezcla específica de cada dosis. En muchos casos, y por influencia del MDMA, el producto puede provocar una sensación intensa de felicidad y un aumento de la energía, lo que lo hace popular en fiestas electrónicas.[7:2] También se han descrito cambios súbitos en el estado de ánimo, que pueden ir de la euforia a la ansiedad y la paranoia.

La duración de los efectos es otro dato incierto. Diversas fuentes afirman que puede variar entre 30 minutos y un máximo de 8 horas, según la mezcla, la dosis y la vía de consumo.[12][13]

5.2. Riesgos[editar]

El consumo repetido puede generar tolerancia. Quien consume con frecuencia necesita aumentar la dosis para obtener el mismo efecto, y ese aumento eleva el riesgo de efectos adversos graves. Entre los más documentados figuran convulsiones, arritmias cardíacas, aumento de la presión arterial y riesgo de infarto. En los casos extremos, el consumo excesivo puede desembocar en un síndrome toxicológico simpaticomimético, potencialmente letal.[12:1][13:1][7:3]

En el plano psiquiátrico, además de ansiedad y paranoia, se han reportado episodios psicóticos y flashbacks, es decir, la reexperimentación de los efectos de la droga tiempo después del consumo.[14] El desconocimiento de la composición exacta agrava el cuadro: el personal de urgencias no siempre sabe qué sustancias debe contrarrestar.

6. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

El tusi se ha convertido en un tema recurrente de la prensa en español. En Colombia, El País América Colombia le dedicó un reportaje en 2023 en el que describió la alerta de las autoridades sanitarias y la manera en que la droga pasó de los clubes de élite a un mercado masivo.[7:4] En Chile, La Tercera vinculó el fenómeno con noticias internacionales de alto perfil, como los casos de Sean Combs, conocido como Diddy, y del músico Liam Payne, en 2024.[15] El diario Los Angeles Times en Español, por su parte, explicó a la audiencia hispana de Estados Unidos qué es la cocaína rosa y por qué las autoridades la consideran una mezcla impredecible.[14:1]

En España, medios como Diario AS y National Geographic España publicaron explicaciones sobre la expansión del tusi tras la pandemia y su presencia en zonas de ocio nocturno del Mediterráneo.[8:1][9:2] La cobertura repite una advertencia común: la cocaína rosa no es cocaína pura, y su contenido rara vez coincide con lo que el comprador cree haber adquirido.

Para el público hispanoamericano, el término «tusi» es ya parte del vocabulario de la vida nocturna y de las noticias policiales. Esa familiaridad no siempre viene acompañada de información precisa: persisten las confusiones con el 2C-B, con la cocaína y con la idea errónea de que el color define la composición.

7. Véase también[editar]

  • Cocaína
  • Metanfetamina
  • 2C-B
  • Speedball

  1. El nombre «cocaína rosa» es descriptivo y mediático, pero no implica que el producto sea clorhidrato de cocaína. Las muestras analizadas en Estados Unidos, por ejemplo, muestran muy poca cocaína o ausencia de ella. ↩︎

  2. Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Global SMART Update, vol. 27, 2022, p. 12. El informe señala que el tusi es una mezcla de ketamina, MDMA, cocaína, metanfetamina, cafeína, opioides y otras sustancias psicoactivas nuevas, y que en la mayoría de los casos no contiene 2C-B. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  3. «Tusi» y «tucibi» suelen explicarse como una aproximación fonética de la sigla y el número «2C-B». La confusión entre la droga original y la mezcla callejera es uno de los riesgos más señalados por los especialistas en reducción de daños. ↩︎

  4. El 2C-B pertenece a la familia 2C, un grupo de feniletilaminas con efectos psicodélicos y estimulantes. Aunque dio origen al nombre, dejó de ser el componente principal de lo que circula como tusi. ↩︎

  5. InSight Crime, «Tusi: el sicodélico cóctel rosa que engañó a Latinoamérica», 6 de julio de 2022. El texto relata la introducción de la droga en Medellín por jóvenes de clase alta que traían 2C-B de Europa y su posterior adulteración con cafeína, MDMA y ketamina. ↩︎ ↩︎ ↩︎

  6. El colorante rosa de uso alimentario se describe en las fuentes como una herramienta comercial para dotar al producto de un aspecto festivo y juvenil. No hay evidencia de que el color aporte efectos psicoactivos. ↩︎ ↩︎

  7. El País América Colombia publicó en 2023 una explicación sobre el tusi, su origen, su abaratamiento y su expansión por América Latina. El reportaje menciona la alerta de las autoridades y su presencia en países como Chile, Argentina, Uruguay, Panamá, México, Costa Rica, Venezuela, Perú, Bolivia y Paraguay. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  8. Diario AS se refirió al tusi como una droga cuyo consumo se disparó en España después de la pandemia y describió su atractivo por la apariencia y los efectos percibidos. ↩︎ ↩︎

  9. National Geographic España advirtió que la cocaína rosa es un «cóctel altamente peligroso para la salud» y mencionó el sobrenombre de «droga chic» en algunas zonas de España. ↩︎ ↩︎ ↩︎

  10. ABC7 Nueva York, 12 de agosto de 2024. El reporte indica que las muestras analizadas en laboratorio tenían muy poca o casi nada de cocaína y que no hay forma de saber exactamente qué contiene la cocaína rosa. ↩︎

  11. El término «speedball» alude tradicionalmente a una mezcla de estimulantes y depresores, como cocaína y heroína. En el caso del tusi, se usa de manera aproximada por la combinación variable de sustancias con efectos contrapuestos. ↩︎

  12. Algunas fuentes, como el sitio del centro Forum Terapéutic, señalan una duración de entre 30 minutos y varias horas, dependiendo de la mezcla consumida. ↩︎ ↩︎

  13. Otras fuentes, como Clínicas CITA, mencionan rangos de hasta 8 horas y describen efectos como convulsiones, arritmias cardíacas, aumento de la presión arterial y riesgo de infarto. ↩︎ ↩︎

  14. Los Angeles Times en Español, 28 de octubre de 2024, describe la cocaína rosa como una droga recreativa de composición variable y menciona episodios psicóticos y flashbacks entre sus efectos. ↩︎ ↩︎

  15. La Tercera vinculó el tusi con los casos mediáticos de Diddy y Liam Payne y ofreció una explicación general de la droga para la audiencia chilena. ↩︎