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Viernes Santo

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Viernes Santo
TipoCelebración religiosa cristiana
Celebrada porCristianismo en sus diversas denominaciones
FechaVariable, entre el 20 de marzo y el 23 de abril (Occidente)
MotivoCrucifixión y muerte de Jesús de Nazaret en el Calvario
CostumbresProcesiones religiosas, actos penitenciales, ayuno, adoración de la cruz, Vía Crucis
Relacionada conSemana Santa, Triduo Pascual
Precedida porJueves Santo
SiguienteSábado Santo

1. Resumen[editar]

El Viernes Santo es una de las conmemoraciones más profundas y representativas del cristianismo. En este día se recuerda la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret en el monte Calvario, acontecimiento central de la fe cristiana según los relatos evangélicos. La celebración forma parte del Triduo Pascual, el núcleo del año litúrgico, junto con el Jueves Santo y la Vigilia Pascual del Sábado Santo, y se sitúa dentro de la Semana Santa, al final de la Cuaresma.

En la tradición cristiana, el Viernes Santo es un día de duelo, recogimiento y penitencia. Los fieles de la Iglesia católica guardan ayuno y abstinencia de carne como signo de penitencia, y en muchas denominaciones se celebran oficios litúrgicos solemnes, marcados por la lectura de la Pasión, la adoración de la cruz y la comunión con las hostias consagradas el día anterior. Otras tradiciones cristianas —ortodoxos, luteranos, anglicanos, metodistas, reformados y ortodoxos orientales, entre otros— también conmemoran esta fecha con ayuno y servicios religiosos.[1]

El Viernes Santo es una fiesta móvil, cuya fecha varía cada año según el calendario litúrgico. En Occidente puede caer entre el 20 de marzo y el 23 de abril; en Oriente, que sigue en muchas iglesias el calendario juliano, la fecha suele diferir de la occidental. En numerosos países, sobre todo de tradición cristiana, es día festivo legal, y en algunos, como Alemania, existen restricciones legales para ciertos actos públicos.[2]

Más allá de su dimensión litúrgica, el Viernes Santo ha dado origen a manifestaciones culturales de gran arraigo, especialmente en el mundo hispanoamericano, donde las procesiones, las representaciones de la Pasión y las tradiciones de piedad popular tienen un peso notable.

2. Etimología y nombres en otras lenguas[editar]

El término español Viernes Santo proviene del sentido de la palabra «santo» como equivalente a «piadoso, sagrado». En inglés, el día se llama Good Friday, donde good corresponde a un sentido arcaico y secundario de «piadoso, santo».[3] Existen expresiones similares en otras lenguas: en francés se dice Vendredi saint, en italiano Venerdì santo, en portugués Sexta-Feira Santa y en neerlandés Goede Vrijdag.

En las lenguas escandinavas y en finés, el día se denomina con el equivalente a «Viernes largo» (Long Friday; en sueco långfredag; en finés pitkäperjantai), una denominación que también existía en inglés antiguo con la forma langa frigedæg, en referencia a las largas observancias de ayuno y oficios religiosos.[4] En alemán se conoce como Karfreitag, que puede traducirse como «Viernes de luto», con el elemento Kar proveniente del alto alemán antiguo kara, «lamentarse, afligirse»; también se usa Stiller Freitag («Viernes silencioso») o Hoher Freitag («Viernes alto»).

En las iglesias de tradición griega, polaca, húngara, rumana y armenia, entre otras, el día recibe un nombre equivalente a «Gran Viernes»: Μεγάλη Παρασκευή, Wielki Piątek, Nagypéntek, Vinerea Mare, Ավագ Ուրբաթ. En serbio se dice Велики петак («Gran viernes») o, más comúnmente, Страсни петак («Viernes de sufrimiento»), y en búlgaro Велики петък («Gran Viernes») o Разпети петък («Viernes Crucificado»). En irlandés se conoce como Aoine an Chéasta, «Viernes de Crucifixión».

En latín, la Iglesia católica usó hasta 1955 el nombre de Feria sexta in Parasceve («Viernes de Preparación»). La reforma de la Semana Santa de Pío XII lo cambió a Feria sexta in Passione et Morte Domini («Viernes de la Pasión y Muerte del Señor»), y el nuevo rito introducido en 1970 lo redujo a Feria sexta in Passione Domini («Viernes de la Pasión del Señor»).[5]

Existe también una etimología popular que analiza erróneamente el inglés Good Friday como una corrupción de God Friday («Viernes de Dios»), de manera análoga a la derivación, esta sí lingüísticamente correcta, de goodbye a partir de God be with ye («Dios esté contigo»).[6]

3. Relatos bíblicos[editar]

Según los evangelios, los acontecimientos que se recuerdan el Viernes Santo comienzan con el arresto de Jesús en el huerto de Getsemaní, guiado por Judas Iscariote, que recibió treinta monedas de plata por traicionarlo. Tras el arresto, Jesús fue llevado ante Anás, suegro del sumo sacerdote Caifás, y luego ante el Sanedrín. Allí, ante testimonios contradictorios, el sumo sacerdote le preguntó bajo juramento si era el Ungido, el Hijo de Dios; Jesús respondió con palabras que el tribunal interpretó como blasfemia, y se le condenó a muerte.[7]

Por la mañana, Jesús fue conducido ante el gobernador romano Poncio Pilato, acusado de subvertir a la nación, oponerse al tributo al César y proclamarse rey. Pilato, al enterarse de que Jesús era de Galilea, lo remitió al rey Herodes Antipas, que se encontraba en Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Herodes lo interrogó sin obtener respuesta y lo devolvió a Pilato. Ni Pilato ni Herodes encontraron culpa en él, y Pilato propuso azotarlo y dejarlo en libertad. Sin embargo, instigada por los jefes de los sacerdotes, la multitud pidió la liberación de Barrabás y la crucifixión de Jesús. La esposa de Pilato le advirtió que no tuviera parte en la condena de «ese hombre justo».[8]

Pilato se lavó las manos ante la multitud para mostrar que no participaba en la condena, pero entregó a Jesús para que fuera crucificado, con el fin de evitar un motín. La sentencia escrita fue «Jesús de Nazaret, Rey de los judíos». Jesús cargó con su cruz hacia el lugar de la ejecución, asistido por Simón de Cirene, y fue crucificado en el Gólgota, llamado también Calvario, junto con dos criminales.[9]

Según Mateo y Marcos, desde el mediodía hasta las tres de la tarde cayeron tinieblas sobre la tierra. Jesús pronunció palabras desde la cruz, entre ellas la cita del Salmo 22: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». Con un fuerte grito, entregó su espíritu. Se produjo un terremoto, las tumbas se abrieron y el velo del Templo se rasgó de arriba abajo. El centurión que custodiaba la crucifixión declaró: «Verdaderamente este era el Hijo de Dios».[10]

Después, José de Arimatea, miembro del Sanedrín y seguidor secreto de Jesús, pidió a Pilato el cuerpo. Nicodemo trajo una mezcla de mirra y áloe, y ambos envolvieron el cuerpo en un lienzo limpio y lo depositaron en una tumba nueva excavada en la roca. Hicieron rodar una gran piedra sobre la entrada y regresaron a descansar, porque el sábado judío comenzaba al atardecer.[11]

4. Cálculo de la fecha[editar]

La fecha del Viernes Santo es móvil y está vinculada a la determinación de la Pascua de Resurrección, que se calcula según el cómputo eclesiástico. En Occidente, la Pascua se define como el primer domingo después de la primera luna llena que sigue al equinoccio de primavera del hemisferio norte, fijado simbólicamente en el 21 de marzo. Como la Pascua puede caer entre el 22 de marzo y el 25 de abril, el Viernes Santo, que es el viernes anterior, puede caer entre el 20 de marzo y el 23 de abril.[12]

La fecha más temprana posible, el 20 de marzo, es rarísima: ocurrió en 1573, 1668, 1761 y 1818, y volverá a ocurrir en 2285. La más tardía, el 23 de abril, tiene su propio patrón de recurrencia. En 2000 cayó el 21 de abril; en 2011 el 22 de abril; en 2022 el 15 de abril[sin verificar].

Las iglesias orientales que siguen el calendario juliano para el cómputo litúrgico suelen celebrar la Pascua en fechas que difieren de las del calendario gregoriano. Por ello, el Viernes Santo ortodoxo no siempre coincide con el católico. En algunos años pueden coincidir total o parcialmente, pero en general existe un desfase de una o dos semanas, y en ocasiones hasta mayor, dependiendo de las lunas llenas y de los calendarios respectivos.[13]

Algunos exégetas han propuesto que el primer Viernes Santo correspondió al 14 de Nisán del calendario hebreo, lo que equivaldría al 7 de abril en el calendario cristiano. En la primera mitad del siglo XXI, el Viernes Santo cae en 7 de abril en los años 2023, 2034 y 2045.[14]

5. Iglesia católica[editar]

5.1. Día de ayuno[editar]

La Iglesia católica considera el Viernes Santo, junto con el Sábado Santo, como parte del ayuno pascual, conforme al artículo 110 de la constitución conciliar Sacrosanctum Concilium. En la Iglesia latina, un día de ayuno comprende una sola comida completa y dos colaciones menores que, juntas, no equivalen a la comida completa. Además, este día rige la abstinencia de carne, aunque el precepto puede observarse con menos rigor el Sábado Santo.[15]

5.2. Servicios del día[editar]

En el rito romano, no se celebra misa entre la misa de la Cena del Señor, en la noche del Jueves Santo, y la Vigilia Pascual, salvo que la Santa Sede o el obispo local concedan una exención especial para raras ocasiones solemnes o graves. Los únicos sacramentos que se celebran durante este tiempo son el bautismo para quienes están en peligro de muerte, la penitencia y la unción de los enfermos. La eucaristía no se consagra; únicamente se distribuye a los fieles durante la Celebración de la Pasión del Señor, o se lleva a los enfermos que no puedan asistir.[16]

La Celebración de la Pasión del Señor tiene lugar por la tarde, idealmente a las tres de la tarde, aunque por razones pastorales puede adelantarse o retrasarse. Consta de tres partes: la liturgia de la palabra, la adoración de la cruz y la sagrada comunión. El altar está desnudo, sin cruz, candelabros ni manteles. Es costumbre vaciar las pilas de agua bendita en preparación para la bendición del agua en la Vigilia Pascual. Tradicionalmente, no suenan las campanas ni el órgano, salvo para marcar el tono, y se evita el canto polifónico.[17]

El color litúrgico de los ornamentos es el rojo. Antes de 1970, los ornamentos eran negros, excepto en la parte de la comunión, en la que se usaba violeta. Si celebra un obispo o un abad, utiliza una mitra simple (mitra simplex). Antes de las reformas de 1955, se usaba el negro en todo el oficio.[18]

5.3. Liturgia[editar]

La liturgia del Viernes Santo consta de tres partes, como ya se indicó. Comienza en silencio. Los obispos y presbíteros se postran rostro a tierra ante el altar, recordando la agonía de Jesús, mientras los fieles se arrodillan; el sacerdote se levanta y reza la oración colecta.

La liturgia de la palabra incluye dos lecturas: la primera del profeta Isaías, con el cántico del Siervo sufriente, y la segunda de la Carta a los Hebreos, intercaladas con el salmo «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». A continuación se proclama el relato completo de la Pasión según san Juan, en el que pueden participar varias personas, reservando la voz de Jesús al sacerdote, la del cronista a un lector y las voces del Sanedrín a otro. La homilía suele ser breve por la extensión del Evangelio.

La liturgia de la palabra culmina con la Oración universal, que se hace de manera solemne. Se ora por la Iglesia, por el papa, por los ministros, por los fieles, por los catecúmenos, por la unidad de los cristianos, por el pueblo judío, por quienes no creen en Cristo, por quienes no creen en Dios, por los gobernantes y por los atribulados.[19]

Después se realiza la adoración de la Santa Cruz. El celebrante descubre el crucifijo en tres etapas mientras canta: «Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la Salvación del Mundo», a lo que los fieles responden: «Venid a adorarlo». Los sacerdotes besan la cruz y luego todos los fieles. Durante la adoración se cantan los improperios, el «Crux fidelis» y el «Pange lingua» relativo a la Pasión. Es el único momento cantado de toda la celebración.[20]

Terminada la adoración, se coloca un mantel sobre el altar y se reza el Padre Nuestro. Se omite el saludo de la paz y, después del Cordero de Dios, se distribuye la comunión con las formas consagradas el Jueves Santo y reservadas en el monumento. La celebración concluye sin bendición, en silencio, a la espera de la Vigilia Pascual. La colecta recogida en este día se destina tradicionalmente a la Custodia de Tierra Santa.[21]

5.4. Devociones y prácticas asociadas[editar]

Además de la liturgia, el Viernes Santo se asocia con varias devociones:

  • Vía Crucis: se reza, dentro o fuera del templo, para rememorar las catorce estaciones del camino de Jesús hacia la muerte. En Roma, desde el papado de Juan Pablo II, se celebra el Vía Crucis en el Coliseo, con una cruz llevada en procesión y meditaciones guiadas por el papa o un representante.[22]
  • Las Siete Palabras: se medita sobre las siete últimas palabras de Jesús en la cruz. Esta devoción dio origen a la llamada «Devoción de las Tres Horas», que se celebra desde el mediodía hasta las tres de la tarde.[23]
  • Novena a la Divina Misericordia: comienza el Viernes Santo y se extiende hasta el sábado anterior a la fiesta de la Divina Misericordia, el segundo domingo de Pascua.[24]
  • Indulgencia plenaria: se obtiene si el fiel venera la cruz con piedad en la solemne Celebración de la Pasión del Señor.[25]
  • Retiros espirituales y confesiones: en muchos lugares se predican retiros y se dispone de sacerdotes para confesiones durante la mañana.

6. Iglesia ortodoxa[editar]

Las iglesias ortodoxas y greco-católicas de rito bizantino conmemoran este día con el nombre de Santo y Gran Viernes o, simplemente, Gran Viernes. Al igual que en la Iglesia católica, no se celebra la Divina Liturgia, salvo que el Gran Viernes coincida con la Anunciación, que cae el 25 de marzo en el calendario juliano (7 de abril en el calendario gregoriano moderno). Los clérigos visten ornamentos negros, y las cortinas del templo se cambian a color negro, en lugar del púrpura o rojo de la Gran Cuaresma.[26]

Los bizantinos entienden la Semana Santa no como una mera conmemoración anual de hechos pasados, sino como una participación real en la muerte y resurrección de Jesús. El oficio de este día incluye lecturas bíblicas, himnos sobre la muerte de Cristo y una rica imaginería visual.

6.1. Maitines de los Doce Evangelios de la Pasión[editar]

La observancia del Gran Viernes comienza el jueves por la noche con los Maitines de los Doce Evangelios de la Pasión. A lo largo de este servicio se leen doce pasajes de los cuatro Evangelios que narran los acontecimientos de la Pasión, desde la Última Cena hasta la crucifixión y sepultura de Jesús. Algunas iglesias disponen un candelabro con doce velas, apagándose una después de cada lectura.[27]

La primera lectura es la más larga del año litúrgico y es una concatenación de los cuatro Evangelios. Antes de la sexta lectura, que narra la crucifixión, el sacerdote saca del santuario una gran cruz con incienso y velas, y la coloca en el centro de la nave. Se canta el himno Σήμερον κρεμᾶται ἐπὶ ξύλου («Hoy Aquel que colgó la tierra sobre las aguas está colgado en la Cruz»). Durante el oficio, todos se acercan a besar los pies de Cristo en la cruz. Se canta también el himno del buen ladrón, y el servicio concluye con una despedida especial en la que se pide la misericordia de Dios por la intercesión de la Madre de Dios y de los santos.

Las doce lecturas son:

  1. Juan 13:31–18:1: el último sermón de Cristo y la oración por los apóstoles.
  2. Juan 18:1–28: la agonía en Getsemaní, el prendimiento y la negación de Pedro.
  3. Mateo 26:57–75: las burlas a Jesús y la negación de Pedro.
  4. Juan 18:28–19:16: Pilato interroga a Jesús; Jesús es condenado; los romanos lo escarnecen.
  5. Mateo 27:3–32: Judas se ahorca; Jesús es condenado; Simón de Cirene carga la cruz.
  6. Marcos 15:16–32: Jesús es crucificado.
  7. Mateo 27:33–54: Jesús muere.
  8. Lucas 23:32–49: Jesús muere.
  9. Juan 19:25–37: Jesús muere.
  10. Marcos 15:43–47: José de Arimatea sepulta a Cristo.
  11. Juan 19:38–42: José de Arimatea sepulta a Cristo.
  12. Mateo 27:62–66: los judíos montan guardia.

6.2. Horas Reales[editar]

En la mañana del viernes se rezan las Horas Reales, una celebración ampliada de las horas menores (Prima, Tercia, Sexta, Nona y Típica), con lecturas del Antiguo Testamento, epístolas y evangelios, más himnos sobre la crucifixión en cada hora. El nombre de «Reales» proviene tanto de la solemnidad con que se celebran, en honor de Cristo Rey que se humilló por la salvación de la humanidad, como del hecho histórico de que en la antigüedad asistía el emperador con su corte.[28]

6.3. Vísperas del Gran Viernes[editar]

Hacia las tres de la tarde, todos se reúnen para las Vísperas del Descendimiento de la Cruz, que conmemora el descenso del cuerpo de Jesús. Se cantan estíceras y lecturas: Éxodo 33:11–23 (Dios muestra a Moisés su gloria), Job 42:12–20 (Dios restaura la riqueza de Job), Isaías 52:13–54:1 (el cántico del Siervo sufriente) y 1 Corintios 1:18–2:2 (San Pablo sitúa a Cristo crucificado como centro de la vida cristiana). Durante el Evangelio, compuesto a partir de los relatos de Mateo, Lucas y Juan, el cuerpo de Cristo es retirado de la cruz, envuelto en un sudario y llevado al altar.[29]

El epitafio, una tela bordada que representa el cuerpo de Jesús preparado para la sepultura, se lleva en procesión a una mesa baja en la nave que representa el sepulcro de Cristo, a menudo decorada con flores. El epitafio es un icono de tela de tamaño casi natural del cuerpo de Cristo. El servicio termina con la esperanza en la Resurrección: «El ángel se detuvo junto al sepulcro y habló a las mujeres que llevaban especias: “La mirra es propia de los muertos, pero Cristo se ha mostrado ajeno a la corrupción”». El sacerdote puede pronunciar una homilía y todos se acercan a venerar el epitafio.

6.4. Lamentación ante el Sepulcro[editar]

El viernes por la noche se celebran los maitines del Sábado Santo, conocidos como La Lamentación ante el Sepulcro (Epitáphios Thrēnos), también llamados Maitines de Jerusalén. Gran parte del servicio tiene lugar alrededor del sepulcro de Cristo en el centro de la nave. Una característica única es el canto de las Enkōmia, himnos intercalados entre los versículos del Salmo 119, el más largo de la Biblia. Los Enkōmia constan de 185 tercetos organizados en tres «pausas», y son considerados los himnos más queridos de la himnografía bizantina. El clímax llega en la tercera pausa con una lamentación de la Virgen por su hijo muerto, y las jóvenes de la parroquia colocan flores sobre el epitafio mientras el sacerdote lo rocía con agua de rosas.[30]

Al final de la Gran Doxología, se lleva el epitafio en procesión alrededor del exterior de la iglesia. En algunas comunidades, el epitafio se coloca en la puerta, por encima de la cintura, para que los fieles se inclinen bajo él al entrar, simbolizando su participación en la muerte y resurrección de Cristo. El epitafio permanece en el sepulcro hasta el servicio pascual de la madrugada del domingo, en algún caso sin dejarlo solo, acompañado las veinticuatro horas por un lector que salmodia.

7. Iglesias protestantes y otras tradiciones[editar]

En la tradición luterana, desde el siglo XVI hasta el XX, el Viernes Santo fue considerado uno de los días religiosos más importantes, y se esperaba la abstención de trabajos mundanos. A diferencia de la práctica católica, el luteranismo no impuso restricciones a la celebración de la eucaristía ese día; al contrario, era un día propicio para recibirla, y los oficios se acompañaban a menudo de música especial, como la Pasión según San Mateo de Johann Sebastian Bach. El movimiento litúrgico posterior integró el Viernes Santo en el Triduo Pascual, y muchas iglesias luteranas hoy incluyen la Liturgia de la Pasión del Señor a las tres de la tarde.[31]

La Iglesia anglicana y las denominaciones metodistas y reformadas también observan el Viernes Santo con ayuno y oficios especiales. En las iglesias católica, luterana y anglicana, el Vía Crucis se reza en la tarde del Viernes Santo, al igual que otros viernes de Cuaresma.[32] En muchas iglesias católicas, luteranas, anglicanas y metodistas se celebra el Servicio de la Gran Agonía de las Tres Horas, desde el mediodía hasta las tres de la tarde.[33]

La Iglesia morava tiene la tradición del Viernes Santo de limpiar las lápidas en los cementerios moravos, como acto de reverencia y memoria de los difuntos.[34]

8. Observancia en el mundo hispanohablante[editar]

En los países de habla hispana, el Viernes Santo es una fecha de enorme arraigo popular, sobre todo en España y en gran parte de América Latina. En muchas ciudades, el corazón del día lo constituyen las procesiones, en las que se sacan a las calles imágenes de Cristo crucificado, la Virgen de los Dolores y otras advocaciones de la Pasión. Estas procesiones, organizadas por cofradías y hermandades, pueden ir acompañadas de penitentes, bandas de música y saetas cantadas. En Sevilla y Granada, en España, las procesiones de Semana Santa, y las del Viernes Santo en particular, tienen fama internacional y son un ejemplo del barroco devocional hispánico.

En Latinoamérica, las tradiciones varían según el país y la región. En Guatemala son conocidas las procesiones de la Semana Santa, con alfombras de aserrín y flores en las calles; en México se realizan representaciones vivas del Vía Crucis, así como procesiones del Santo Entierro; en Perú, Ecuador y Colombia conviven la adoración de la cruz con procesiones locales. Estas manifestaciones tienen lugar sobre todo el Viernes Santo y el Sábado Santo, y combinan elementos indígenas, europeos y africanos en un sincretismo característico.[35]

Es generalizada la costumbre de guardar el viernes como día de silencio, evitando celebraciones públicas ruidosas. Muchas personas asisten a los oficios del templo, rezan el Vía Crucis o meditan las Siete Palabras. En algunos lugares, por la mañana se predicen retiros espirituales y los sacerdotes atienden confesiones, mientras que por la tarde se realiza la liturgia de la Pasión. La abstinencia de carne y el ayuno parcial son prácticas comunes.

En las comunidades hispanas de Estados Unidos, la observancia del Viernes Santo se mantiene con procesiones, Vía Crucis teatralizados y oficios bilingües, en especial en ciudades con fuerte presencia de población de origen latinoamericano. La prensa en español de Estados Unidos ha documentado en Puerto Rico la procesión del Viernes Santo, en la que los fieles acompañan imágenes de la Pasión por las calles de pueblos y ciudades.[36]

9. Costumbres y expresiones populares[editar]

Alrededor del Viernes Santo se han desarrollado numerosas costumbres y expresiones culturales:

  • Procesiones del Santo Entierro: en muchos lugares, al caer la tarde, se representa o se procesiona el entierro de Cristo, con el paso del Cristo yacente y la Virgen Dolorosa. Es una de las manifestaciones más solemnes del año litúrgico.
  • Representaciones de la Pasión: en países como México y Filipinas se llevan a cabo dramatizaciones de la Pasión, que incluyen el Vía Crucis viviente. En algunos lugares, la representación alcanza un realismo extremo, con personas que se someten a flagelaciones o incluso se crucifican, una práctica condenada por la jerarquía católica y considerada peligrosa.[37]
  • Siete Palabras: la meditación de las siete palabras de Jesús en la cruz se practica en muchas parroquias y hogares, a menudo con la lectura de textos bíblicos y de reflexión.
  • Ayuno y abstinencia: en los hogares cristianos se observa la abstinencia de carne, y en algunos países latinoamericanos el plato tradicional del viernes santo es el pescado o los dulces a base de maíz, como la capirotada en México o el arroz con leche.
  • Silencio de campanas: en muchos templos no se tocan las campanas desde el Viernes Santo hasta la Vigilia Pascual, sustituyéndose en algunos lugares por matracas de madera.
  • Visita a los monumentos: durante la noche del Jueves Santo y la mañana del Viernes, los fieles suelen visitar los monumentos eucarísticos dispuestos en los templos.
  • Viacrucis en la calle: en barrios y pueblos se realiza el Vía Crucis por las calles, con estaciones adornadas con flores y velas.

El Viernes Santo es un día festivo ampliamente instituido en todo el mundo, especialmente en países de tradición cristiana. En Inglaterra, por ejemplo, el Viernes Santo y la Navidad eran tradicionalmente los únicos días del año en que las tiendas permanecían cerradas y las iglesias abiertas.[38] En la mayoría de los países de habla hispana, el Viernes Santo es feriado civil, lo que permite la asistencia a los oficios y la organización de procesiones.

En algunos países predominantemente cristianos existen leyes que prohíben ciertos actos en este día, como el baile público o las carreras de caballos, en recuerdo del carácter sombrío del Viernes Santo. Alemania es un caso citado con frecuencia: la llamada «prohibición de baile» (Tanzverbot) impone silencio en espacios públicos en varios Länder. En Baviera y otros estados, las restricciones se aplican desde el Jueves Santo hasta el Sábado Santo[sin verificar].[39]

En los países latinoamericanos, la legislación suele reconocer el Viernes Santo como feriado nacional; sin embargo, las regulaciones específicas varían. En algunos estados de Estados Unidos, como Connecticut, Delaware, Hawái, Indiana, Kentucky, Luisiana, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Dakota del Norte, Tennessee y Texas, el Viernes Santo es festivo legal para ciertos efectos, aunque no en todo el país.[40]

11. Legado cultural y presencia en las artes[editar]

El Viernes Santo ha inspirado innumerables obras de arte, música y literatura a lo largo de los siglos. La pintura del Cristo Crucificado de Diego Velázquez, realizada hacia 1632, es una de las representaciones más célebres de la imagen de Jesús en la cruz, y suele asociarse con la meditación del gran misterio del día. En música, la Pasión según San Mateo y la Pasión según San Juan de Johann Sebastian Bach son monumentos de la tradición luterana, escritas precisamente para los oficios del Viernes Santo. En la tradición católica, los improperios y el Crux fidelis forman parte del repertorio litúrgico del día.

En la literatura en español, la Semana Santa y el Viernes Santo aparecen en obras de autores como Federico García Lorca, que en Poema del cante jondo y Romancero gitano evoca la Semana Santa andaluza, y en la novela La Semana Santa de Louis Aragon, que retrata la Sevilla de entreguerras. En el cine y la televisión, la Pasión de Cristo ha sido representada en numerosas ocasiones, desde Rey de reyes hasta La Pasión de Cristo de Mel Gibson (2004), película rodada en parte en español y arameo que popularizó una visión cruda del sufrimiento de Jesús.

En el imaginario popular del mundo hispánico, el Viernes Santo está ligado a una atmósfera de silencio, incienso y madrugada, en la que las procesiones recorren las calles históricas de ciudades como Sevilla, Cusco, Antigua Guatemala o Quito. Es común que los medios de comunicación de habla hispana realicen transmisiones especiales de las procesiones y de los oficios del día, y que las familias se reúnan para la comida de abstinencia.

12. Fechas recientes y próximas[editar]

La fecha del Viernes Santo varía cada año. En el calendario gregoriano occidental, las fechas recientes y próximas son:

  • 2023: 7 de abril
  • 2024: 29 de marzo
  • 2025: 18 de abril
  • 2026: 3 de abril
  • 2027: 26 de marzo

2023: 7 de abril; 2024: 29 de marzo; 2025: 18 de abril; 2026: 3 de abril; 2027: 26 de marzo[sin verificar].

En las iglesias orientales que siguen el calendario juliano, las fechas suelen diferir; por ejemplo, en 2024, mientras los occidentales celebraron el Viernes Santo el 29 de marzo, varias iglesias ortodoxas lo hicieron el 3 de mayo. 3 de mayo de 2024[sin verificar].

13. Conclusión[editar]

El Viernes Santo es mucho más que una fecha en el calendario litúrgico: es el día en que el cristianismo mira de frente el misterio de la muerte de Jesús, con el silencio, el ayuno y la oración como lenguajes propios. Su arraigo en el mundo hispanohablante, con procesiones, devociones y expresiones artísticas, lo convierte en una de las manifestaciones culturales más reconocibles de la identidad cristiana y latinoamericana. Lejos de ser una celebración cerrada al templo, el Viernes Santo sale a las calles y se hace pueblo, tradición y memoria compartida.


  1. Segler, Franklin M. y Bradley, Randall. Christian Worship: Its Theology and Practice. B&H Publishing Group, 2006, p. 226. También Ripley, George y Dana, Charles A. The American Cyclopaedia: A Popular Dictionary for General Knowledge. D. Appleton and Company, 1883, p. 101. ↩︎

  2. En Inglaterra, el Viernes Santo y la Navidad eran los únicos días feriados verdaderamente cerrados del año, con las tiendas cerradas y las iglesias abiertas. Véase Harper's New Monthly Magazine, vol. 36, n.º 214 (1868), p. 521. ↩︎

  3. El adjetivo inglés good en Good Friday corresponde al sentido arcaico de «piadoso, santo», como documentan el American Heritage Dictionary y el Oxford English Dictionary. Otros ejemplos de este sentido son the good book para la Biblia y Good Wednesday para el Miércoles Santo. ↩︎

  4. La forma langa frigedæg del inglés antiguo y sus equivalentes escandinavos y finés aluden a las largas observancias de ayuno y oficios religiosos. Véase Svensk etymologisk ordbok, p. 434. ↩︎

  5. El cambio de nombre latino se documenta en el Compendium of the 1955 Holy Week Revisions of Pius XII y en el Misal Romano posterior a 1970. ↩︎

  6. La etimología popular que liga Good Friday con God Friday es común pero incorrecta; sí es correcta la derivación de goodbye a partir de God be with ye. Véase Chambers's Encyclopaedia (1890), p. 295. ↩︎

  7. Mateo 26:14–16, Juan 18:1–24, Mateo 26:57–66. ↩︎

  8. Lucas 23:1–2, Juan 18:31, Lucas 23:3–16, Marcos 15:6–14, Mateo 27:19, Juan 19:1–9. ↩︎

  9. Mateo 27:24–26, Juan 19:17–22. ↩︎

  10. Mateo 27:45–54, Marcos 15:13 y 34, Lucas 23:44. ↩︎

  11. Lucas 23:50–56, Juan 19:38–42, Mateo 27:59–60. ↩︎

  12. La fecha más temprana posible del Viernes Santo es el 20 de marzo, en años en que la Pascua cae el 22 de marzo. La más tardía es el 23 de abril. Véase la nota a pie del artículo de Wikipedia en español sobre Viernes Santo. ↩︎

  13. Sobre la discrepancia entre oriente y occidente en el cómputo de la Pascua, véase el artículo «Computus» en los textos litúrgicos de referencia. ↩︎

  14. Mandianes, Manuel, «Por Pascua florida», Digital CSIC, 21 de marzo de 2008; y calendarios perpetuos de Semana Santa citados en el artículo de Wikipedia. ↩︎

  15. Sacrosanctum Concilium, art. 110; documento de la USCCB sobre ayuno y abstinencia; Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, 24 de enero de 1985. ↩︎

  16. Misal Romano, Viernes Santo, n.º 1; El Misal de Semana Santa, Viernes de la Pasión del Señor, n.º 2. ↩︎

  17. El Misal de Semana Santa, Viernes de la Pasión del Señor, n.º 4; práctica tradicional del silencio de campanas y órgano. ↩︎

  18. Edición de 1962 del Misal Romano y Caeremoniale Episcoporum 315; antes de 1955 era negro en todos los ornamentos. ↩︎

  19. Misal Romano, Viernes Santo, nn. 7–13. ↩︎

  20. Misal Romano, Viernes Santo, nn. 14–21. ↩︎

  21. Sobre la Collecta Pro Terra Sancta, establecida por Pablo VI para el Viernes Santo, véase la entrevista con el cardenal Sandri, Custodia de Tierra Santa, 7 de septiembre de 2020. ↩︎

  22. El Vía Crucis del Coliseo se celebra desde el papado de Juan Pablo II, como documenta ITALY Magazine. ↩︎

  23. La Devoción de las Tres Horas, o Tre Ore, se describe en Barron, Robert, «Tre Ore – The Three Hours’ Agony», Word on Fire. ↩︎

  24. La novena a la Divina Misericordia comienza el Viernes Santo; véase el Santuario de la Divina Misericordia y los textos sobre Santa Faustina. ↩︎

  25. Véase «How to obtain plenary indulgence during Holy Week 2024», Catholic News Agency. ↩︎

  26. O'Collins, Gerald y Farrugia, Edward G. A Concise Dictionary of Theology. Paulist Press, 2013, p. 108; Duck, Ruth C. Worship for the Whole People of God. Westminster John Knox Press, 2013, p. 131. ↩︎

  27. «Matins for Great and Holy Friday», documento litúrgico de la Arquidiócesis de Pittsburgh. ↩︎

  28. «Royal Hours», oficio del Viernes Santo en la tradición bizantina; véase también Metro, 30 de marzo de 2018. ↩︎

  29. «Vespers of the Taking-Down from the Cross», servicio bizantino del Gran Viernes. ↩︎

  30. Maunder, Chris. The Oxford Handbook of Mary. Oxford University Press, 2019, p. 159, sobre los Enkōmia y su datación. ↩︎

  31. Gassmann, Günther y Oldenburg, Mark W. Historical Dictionary of Lutheranism, citado en el artículo de Wikipedia en inglés sobre Good Friday. ↩︎

  32. Hill, Wesley. Easter: The Season of the Resurrection of Jesus. InterVarsity Press, 2025. ↩︎

  33. «What is the significance of Good Friday?», The Free Press Journal, 2 de abril de 2021. ↩︎

  34. La tradición morava de limpiar lápidas en cementerios se cita en The Wall Street Journal, 2020. ↩︎

  35. Las procesiones en Guatemala, México, Perú y otros países latinoamericanos son conocidas; las referencias específicas pueden variar según la localidad. Véase la cobertura de NBC News, «Voices: 'Jesus is crying!' Memories of my island's 'Viernes Santos'», 14 de abril de 2017. ↩︎

  36. Guadalupe, Patricia, «Voices: 'Jesus is crying!' Memories of my island's 'Viernes Santos'», NBC News, 14 de abril de 2017. ↩︎

  37. Sobre las crucifixiones reales en Filipinas, véase The Guardian, 7 de abril de 2023, «Eight Filipinos nailed to crosses as Easter crucifixion re-enactments resume». ↩︎

  38. Harper's New Monthly Magazine, vol. 36, n.º 214 (1868), p. 521. ↩︎

  39. Sobre la prohibición de baile en Alemania, véanse las referencias citadas en el artículo de Wikipedia sobre Good Friday. ↩︎

  40. El artículo de Wikipedia en inglés sobre Good Friday menciona que es día festivo en 12 estados de los Estados Unidos. La lista específica puede variar según el estado y la legislación vigente. ↩︎