Wolfgang Amadeus Mozart
| Wolfgang Amadeus Mozart | |
|---|---|
| Nombre completo | Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart |
| Nacimiento | 27 de enero de 1756, Salzburgo, Principado-arzobispado de Salzburgo |
| Fallecimiento | 5 de diciembre de 1791, Viena, Archiducado de Austria |
| Causa de muerte | Sin esclarecer; se discute |
| Ocupación | Compositor, pianista, organista, violinista, director de orquesta, profesor |
| Cónyuge | Constanze Weber (matr. 1782) |
| Hijos | 6, de los que 2 sobrevivieron: Karl Thomas y Franz Xaver Wolfgang |
| Padres | Leopold Mozart y Anna Maria Pertl |
| Religión | Católico romano |
| Distinciones | Orden de la Espuela de Oro (1770) |
| Movimiento | Clasicismo |
1. Resumen[editar]
Wolfgang Amadeus Mozart —bautizado como Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart—[1] fue un compositor, pianista, organista, violinista, director de orquesta y profesor de origen austriaco, nacido el 27 de enero de 1756 en Salzburgo y fallecido el 5 de diciembre de 1791 en Viena. Está considerado uno de los músicos más influyentes y destacados de la historia de la música occidental, y es figura central del período clásico.
La obra de Mozart abarca prácticamente todos los géneros musicales de su época e incluye más de seiscientas creaciones, en su mayoría reconocidas como piezas maestras de la música sinfónica, concertante, de cámara, pianística, operística y coral. Su producción alcanzó una popularidad y difusión internacional que se ha mantenido hasta la actualidad.
En su infancia más temprana en Salzburgo, Mozart mostró una capacidad prodigiosa para los instrumentos de teclado y el violín. Con cinco años ya componía pequeñas piezas y sus interpretaciones despertaban la admiración de la aristocracia y la realeza europeas. A los diecisiete años fue contratado como músico en la corte de Salzburgo, pero su inquietud lo llevó a viajar en busca de una mejor posición. Durante su visita a Viena en 1781, tras romper con su patrón, el arzobispo Colloredo, decidió instalarse en la ciudad, donde alcanzó la fama que mantuvo el resto de su vida, aun atravesando períodos de dificultad económica.
En sus años finales compuso muchas de sus obras más conocidas: las óperas Las bodas de Fígaro, Don Giovanni, Così fan tutte y La flauta mágica, sus últimas sinfonías, el Concierto para clarinete y el inacabado Réquiem. Las circunstancias de su temprana muerte, a los 35 años, han sido objeto de numerosas especulaciones y elevadas a la categoría de mito.
Según críticos como Nicholas Till, Mozart siempre aprendía con voracidad de otros músicos y desarrolló un estilo de madurez que abarcaba desde la luz y la elegancia hasta la oscuridad y la pasión, todo ello fundado en una visión de la humanidad «redimida por el arte, perdonada y reconciliada con la naturaleza y lo absoluto».[2] Su influencia en toda la música posterior es profunda; Ludwig van Beethoven escribió sus primeras composiciones a la sombra de Mozart, y Joseph Haydn llegó a afirmar que «la posteridad no verá tal talento otra vez en cien años».[3]
2. Primeros años y formación[editar]
2.1 Familia e infancia[editar]
Wolfgang Amadeus Mozart nació en la calle Getreidegasse n.º 9 de Salzburgo, ciudad que entonces era capital de un principado-arzobispado independiente dentro del Sacro Imperio Romano Germánico, en lo que hoy es Austria. Fue el menor de siete hijos de Leopold Mozart, músico al servicio del príncipe arzobispo de Salzburgo, y de Anna Maria Pertl. Debido a la altísima mortalidad infantil de la época, de los siete hijos solo sobrevivieron Wolfgang y su hermana mayor, Maria Anna, apodada «Nannerl».
Mozart fue bautizado al día siguiente de su nacimiento en la catedral de San Ruperto de Salzburgo. En la partida de bautismo figura su nombre latinizado: Joannes Chrysostomus Wolfgangus Theophilus Mozart. A lo largo de su vida firmó con diversas variantes, siendo una de las más recurrentes «Wolfgang Amadè Mozart».[4]
Leopold Mozart, natural de Augsburgo, era un compositor menor y un experimentado profesor. En 1743 fue designado cuarto violinista del conjunto musical del conde Leopold Anton von Firmian, príncipe arzobispo gobernante de Salzburgo, y más tarde llegó a ser segundo maestro de capilla. El año del nacimiento de Wolfgang publicó un exitoso tratado de violín titulado Versuch einer gründlichen Violinschule. Después del nacimiento de su hijo, Leopold abandonó casi todas sus tareas compositivas para dedicarse exclusivamente a la formación del niño.
Nannerl y Wolfgang mostraron desde muy pequeños facultades para la música. Nannerl comenzó a recibir clases de teclado con su padre a los siete años, y su hermano, cuatro años y medio menor, la observaba fascinado. Años después, tras la muerte de su hermano, Nannerl recordó:
«A menudo pasaba mucho tiempo en el teclado, eligiendo terceras, que a él siempre le sorprendían y mostraba con placer que el sonido le gustaba. [...] En su cuarto año de edad, su padre comenzó a enseñarlo, como un juego, a interpretar unos minuetos y otras piezas en el teclado. [...] Podía tocarlo impecablemente y con la mayor delicadeza y manteniendo exactamente el tempo. [...] A la edad de cinco años ya componía pequeñas piezas, que interpretaba para su padre, al que estaban dedicadas.»
Entre esas primeras piezas se encuentran el Andante para teclado en do mayor, catalogado como KV 1a, y el Allegro para teclado en do mayor, KV 1b. Cuando Wolfgang tenía cuatro años tocaba el clavicordio y componía pequeñas obras de considerable dificultad; a los seis ya tocaba con destreza el clavecín y el violín. Podía leer música a primera vista, tenía una memoria prodigiosa y una inagotable capacidad para improvisar frases musicales.
Leopold era un hombre inteligente, orgulloso y religioso, que creía que los dones musicales de su hijo eran un milagro divino. Según biógrafos como Maynard Solomon, aunque Leopold fue un profesor fiel, existen evidencias de que Wolfgang trabajaba duramente para avanzar más allá de lo que le enseñaban. Su primera composición impresa y sus esfuerzos precoces con el violín fueron por iniciativa propia y sorprendieron a su padre. Leopold dejó de componer cuando el talento de su hijo se hizo evidente.
2.2 Viajes de niño prodigio[editar]
Durante los años de formación, la familia Mozart emprendió varios viajes por Europa para exhibir a Wolfgang y a Nannerl como niños prodigio. El 12 de enero de 1762 partieron hacia Múnich, donde actuaron ante el príncipe elector de Baviera, Maximiliano III, y más tarde, ese mismo año, ante la corte imperial de José II de Habsburgo en Viena y Praga. En Viena culminaron con dos recitales ante la familia imperial en el palacio de Schönbrunn. El pequeño Wolfgang causaba sensación en cada concierto, aunque el dinero recaudado no fue tanto como los elogios recibidos.
El 9 de junio de 1763 iniciaron una larga gira de conciertos que duró tres años y medio, visitando las cortes de Múnich, Mannheim, París, Londres, La Haya, Ámsterdam, Utrecht, de nuevo París, y regresando por Zúrich, Donaueschingen y Múnich. Durante este viaje, Mozart conoció a numerosos músicos y se familiarizó con las obras de otros compositores. Una influencia especialmente significativa fue Johann Christian Bach, a quien visitó en Londres en 1764 y 1765. En Londres, a los ocho años, Mozart escribió su Primera sinfonía (KV 16, en mi bemol mayor), en cuya transcripción probablemente colaboró su padre.[5] En los Países Bajos deslumbró tocando el órgano y compuso su primer oratorio, Die Schuldigkeit des ersten Gebotes (KV 35), a los nueve años.
Estos viajes solían ser duros: las condiciones de transporte eran rudimentarias, había que esperar invitaciones y pagos de la nobleza, y padecieron enfermedades algunas casi mortales lejos de casa. Primero enfermó Leopold en Londres en el verano de 1764, y luego ambos niños en La Haya durante el otoño de 1765. En un segundo viaje a Viena a finales de 1767, Wolfgang y Nannerl contrajeron la viruela durante una epidemia, aunque se recuperaron rápidamente.[6]
Tras un año en Salzburgo, Leopold y Wolfgang viajaron a Italia entre diciembre de 1769 y marzo de 1771, dejando en casa a la madre y a la hermana. El objetivo era mostrar las capacidades del joven como intérprete y como compositor en rápida maduración. Mozart conoció en Bolonia a Giovanni Battista Martini, importante teórico musical, y fue aceptado como miembro de la Academia Filarmónica de Bolonia, considerada el centro de erudición musical de la época. Su ingreso fue extraordinario porque aún le faltaba mucho para cumplir los veinte años, edad mínima exigida por el reglamento.
En Roma, el 11 de abril de 1770, escuchó el Miserere de Gregorio Allegri en la Capilla Sixtina. Esta obra tenía carácter secreto: solo podía interpretarse allí y su publicación estaba prohibida bajo pena de excomunión. Sin embargo, según el relato, el joven Mozart escribió de memoria una versión muy aproximada de la partitura completa esa misma noche.[7] El papa Clemente XIV, admirado por el talento del músico de catorce años, no solo no lo excomulgó, sino que lo nombró Caballero de la Orden de la Espuela de Oro.
En Milán, Mozart escribió la ópera Mitridate, re di Ponto (KV 87, 1770), que fue interpretada con éxito y le supuso el encargo de dos nuevas óperas. Wolfgang y Leopold volvieron dos veces más a Milán para la composición y los estrenos de Ascanio in Alba (KV 111, 1771) y Lucio Silla (KV 135, 1772). Leopold esperaba que estas visitas consiguieran una contratación profesional para su hijo en Italia, pero sus esperanzas no se cumplieron. Hacia el final del último viaje italiano, Mozart escribió el motete Exsultate, jubilate (KV 165), una de sus primeras obras extensamente interpretadas hasta hoy.
3. Trayectoria[editar]
3.1 Corte de Salzburgo (1773–1777)[editar]
Mozart y su padre regresaron definitivamente a Salzburgo el 13 de marzo de 1773. Allí se enteraron de la muerte del príncipe-arzobispo Sigismund von Schrattenbach, que siempre los había apoyado. Comenzó entonces una etapa más difícil bajo el nuevo arzobispo, Hieronymus von Colloredo, autoritario e inflexible con las obligaciones de sus subordinados.
Aun así, Mozart contaba con muchos amigos y admiradores en la ciudad y tuvo oportunidad de trabajar en numerosos géneros: sinfonías, sonatas, cuartetos de cuerda, serenatas, divertimentos, música sacra y algunas óperas menores. Varias de estas primeras obras aún se interpretan. Entre abril y diciembre de 1775 desarrolló un entusiasmo por los conciertos para violín y produjo una serie de cinco conciertos, los únicos que escribiría en su vida. Los tres últimos —KV 216, KV 218 y KV 219— son piezas básicas del repertorio violinístico actual.
En 1776 centró sus esfuerzos en los conciertos para piano y orquesta, de los que llegaría a componer un total de 27. El Concierto para piano y orquesta n.º 9 en mi bemol mayor (KV 271, llamado Jeunehomme), de principios de 1777, está considerado por la crítica como un punto de inflexión en su obra.
A pesar de estos éxitos musicales y de ser confirmado en su puesto de maestro de conciertos (Konzertmeister), Mozart estaba cada vez más descontento con su situación en Salzburgo. Uno de los motivos era su bajo salario, 150 florines al año;[8] además necesitaba tiempo para componer óperas, algo que la ciudad rara vez le permitía. La situación empeoró en 1775 cuando el teatro de la corte fue clausurado, pues el otro teatro quedó reservado principalmente para compañías visitantes.
Durante esta etapa, Leopold y Wolfgang realizaron dos largas expediciones en busca de trabajo: visitaron Viena del 14 de julio al 26 de septiembre de 1773, y Múnich del 6 de diciembre de 1774 hasta marzo de 1775. Ninguna logró un empleo, aunque el viaje a Múnich tuvo gran acogida con el estreno de la ópera La finta giardiniera (KV 196), y el viaje a Viena fue positivo para su formación porque conoció el nuevo estilo vienés a través de la música de Joseph Haydn.
3.2 Viaje a París (1777–1779)[editar]
En agosto de 1777, Mozart renunció a su puesto en Salzburgo y el 23 de septiembre partió de nuevo en busca de empleo, esta vez acompañado por su madre. Visitaron Múnich, Augsburgo, Mannheim y París. La primera parada, Múnich, no ofreció ninguna posición permanente. En Augsburgo, Mozart se reencontró con su prima Maria Anna Thekla Mozart; entre ambos surgió una relación que los biógrafos han interpretado de manera diversa, entre el inocente coqueteo y un vínculo más íntimo.[9] La correspondencia entre primos ha llamado la atención de los estudiosos por su humor escatológico, frecuente en la época.
En Mannheim, Mozart conoció a los miembros de la famosa orquesta local, la mejor de Europa en ese momento, y se enamoró de Aloysia Weber, una de las cuatro hijas de una familia musical. Aunque había perspectivas de empleo, no se concretaron, y Mozart partió hacia París el 14 de marzo de 1778. En París su suerte apenas mejoró. En una carta a casa insinuó la posibilidad de establecerse como organista en Versalles, pero no le interesaba demasiado. Su situación económica se volvió delicada y llegó a empeñar objetos de valor.
El peor momento del viaje fue la enfermedad y muerte de su madre, el 3 de julio de 1778.[10] Probablemente se demoraron en llamar al médico por falta de fondos. Mientras tanto, Leopold seguía buscando en Salzburgo oportunidades para el regreso de su hijo. Con el apoyo de la nobleza local, se le ofreció un puesto como organista de la corte y primer violinista, con un salario anual de 450 florines. Mozart se mostró reacio a aceptarlo.
Después de salir de París en septiembre de 1778, se detuvo en Mannheim y Múnich, todavía con la esperanza de obtener un nombramiento fuera de Salzburgo. En Múnich se reencontró con Aloysia, convertida en una exitosa cantante, pero ella ya no estaba interesada en él. Finalmente, Mozart regresó a Salzburgo el 15 de enero de 1779 y aceptó el nuevo puesto, aunque su descontento no disminuyó.
Entre las obras más conocidas del viaje a París están la Sonata para piano n.º 8 en la menor (KV 310), la Sinfonía n.º 31 en re mayor (KV 297, llamada París), estrenada en París el 12 y 18 de junio de 1778, y el Concierto para flauta, arpa y orquesta en do mayor (KV 299).
3.3 Traslado a Viena (1781) y primeros años[editar]
En enero de 1781 se estrenó en Múnich la ópera Idomeneo, re di Creta (KV 366) con considerable éxito. En marzo, Mozart fue llamado a Viena, donde su patrón, el arzobispo Colloredo, acudía a las celebraciones por la ascensión al trono austriaco de José II como emperador. Mozart, fortalecido por los elogios recibidos en Múnich, se sintió ofendido cuando Colloredo lo trató como a un simple sirviente, en particular cuando el arzobispo le prohibió tocar ante el emperador en casa de la condesa Maria Wilhelmine Thun; esa actuación le habría reportado unos honorarios iguales a la mitad de su salario anual de Salzburgo.
El enfrentamiento culminó en mayo, cuando Mozart intentó renunciar y el arzobispo lo rechazó. Finalmente fue despedido de forma insultante, literalmente «con una patada en el trasero», administrada por el conde Arco, mayordomo del arzobispo.[11] Mozart decidió entonces establecerse en Viena como intérprete y compositor independiente.
La discusión fue dura también porque su padre se puso del lado del arzobispo y exhortó a Wolfgang a reconciliarse. Leopold intercambió cartas con su hijo urgiéndole a volver, pero Mozart defendió apasionadamente su intención de emprender una carrera independiente en Viena. Solomon caracteriza esta renuncia como un «paso revolucionario» que alteró enormemente el curso de su vida.
La nueva carrera vienesa comenzó bien. Mozart actuó a menudo como pianista, destacando en una competición ante el emperador con Muzio Clementi el 24 de diciembre de 1781, y pronto se consolidó como el mejor intérprete de teclado de Viena. También prosperó como compositor: en 1782 completó la ópera El rapto en el serrallo (KV 384, Die Entführung aus dem Serail), estrenada el 16 de julio con enorme aclamación. La obra impulsó el género del singspiel u ópera alemana en un momento en que el italiano era el idioma más habitual para la ópera, y fue pronto interpretada por toda la Europa de habla germana. Cuenta la anécdota que el emperador José II, al final del estreno, comentó: «Música maravillosa para nuestros oídos, verdaderamente creo que tiene demasiadas notas», a lo que Mozart respondió: «Exactamente, ¿cuántas son menester?».[12]
3.4 Matrimonio y familia[editar]
En la época de sus disputas con Colloredo, Mozart se alojó con la familia Weber, que se había mudado a Viena desde Mannheim tras la muerte del padre, Fridolin. Después de su fracaso sentimental con Aloysia Weber, que ya estaba casada con el actor y artista Joseph Lange, Mozart dirigió su interés hacia Constanze, la tercera hija. El noviazgo no estuvo exento de sobresaltos, y el consentimiento del padre de Mozart, Leopold, era fundamental para él, pero la oposición paterna dificultó el proceso.
Finalmente, el 4 de agosto de 1782, sin el consentimiento paterno, Wolfgang Amadeus y Constanze se casaron en la catedral de San Esteban de Viena.[13] El matrimonio tuvo seis hijos:
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- Raimund Leopold (17 de junio – 19 de agosto de 1783)
- Karl Thomas Mozart (21 de septiembre de 1784 – 31 de octubre de 1858)
- Johann Thomas Leopold (18 de octubre – 15 de noviembre de 1786)
- Theresia Constanzia Adelheid Friedericke Maria Anna (27 de diciembre de 1787 – 29 de junio de 1788)
- Anna Maria (16 de noviembre de 1789, fallecida poco después de nacer)
- Franz Xaver Wolfgang Mozart (26 de julio de 1791 – 29 de julio de 1844)
Solo dos sobrevivieron: Karl Thomas y Franz Xaver Wolfgang. Para celebrar la unión y calmar a su padre, Mozart compuso la inconclusa Gran misa en do menor (KV 427), pensada para que Constanze cantara como primera soprano solista. Solo pudo estrenarse en Salzburgo en agosto de 1783, y no logró plenamente el objetivo de reconciliación; Leopold y Nannerl jamás terminaron de aceptar a Constanze.
3.5 Consolidación en Viena (1782–1785)[editar]
Entre 1782 y 1783, Mozart conoció a fondo la obra de Johann Sebastian Bach y Georg Friedrich Händel a través del barón Gottfried van Swieten, coleccionista y mecenas que poseía una biblioteca con numerosos manuscritos barrocos. Mozart asimiló los procedimientos contrapuntísticos de ambos y los fusionó con su propio estilo. El estudio de Bach y Händel se aprecia en los pasajes de fuga de La flauta mágica y en el final de la Sinfonía Júpiter, así como en los arreglos que hizo de oratorios de Händel como El Mesías (KV 572) y Alexander's Feast (KV 591).
Mozart conoció a Joseph Haydn en Viena, y ambos llegaron a interpretar juntos música de cámara. Los seis Cuartetos dedicados a Haydn (KV 387, KV 421, KV 428, KV 458, KV 464 y KV 465) datan de 1782 a 1785 y representan una respuesta cuidadosamente considerada a los Cuartetos rusos Op. 33 de Haydn, compuestos en 1781. Al oírlos, Haydn dijo a Leopold, según recordó más tarde la hermana de Mozart: «Le digo a usted ante Dios, y como un hombre honesto, que su hijo es el mayor compositor conocido por mí en persona y por reputación; tiene gusto y, además, la mayor habilidad para la composición».[14]
De 1782 a 1785, Mozart organizó conciertos como solista, presentando tres o cuatro nuevos conciertos para piano en cada temporada. Como el espacio en los teatros era escaso, reservó lugares poco convencionales, como una sala del edificio Trattnerhof y el salón de baile del restaurante Mehlgrube. Los conciertos eran muy populares, y varios de los conciertos que estrenó siguen siendo piezas centrales del repertorio.
Con las ganancias de sus conciertos, el matrimonio adoptó un modo de vida lujoso. Se mudaron a un apartamento caro, con un alquiler anual de 460 florines. Mozart compró un fortepiano de Anton Walter por unos 900 florines, una mesa de billar por unos 300, y envió a su hijo Karl Thomas a un internado caro. Contrataron sirvientes y ahorraron poco de sus ingresos, lo que no amortiguó las dificultades que vendrían más tarde.
El 14 de diciembre de 1784, Mozart se convirtió en francmasón, admitido en la logia Zur Wohltätigkeit.[15] La masonería desempeñó un papel importante en el resto de su vida: asistió a reuniones, muchos de sus amigos eran masones y en varias ocasiones compuso música masónica, como la Maurerische Trauermusik.
3.6 Regreso a la ópera (1786–1787)[editar]
A pesar del éxito de El rapto en el serrallo, Mozart compuso poca ópera en los cuatro años siguientes: únicamente dos obras inconclusas (L'oca del Cairo y Lo sposo deluso) y la comedia en un acto Der Schauspieldirektor (KV 486). Se centró, sobre todo, en su carrera como pianista solista y compositor de conciertos. Hacia fines de 1785 abandonó la composición de obras para teclado y comenzó su famosa colaboración operística con el libretista Lorenzo da Ponte.
En 1786 se estrenó en Viena Las bodas de Fígaro (KV 492), basada en la obra homónima de Pierre-Augustin de Beaumarchais, con notable éxito. Aunque el contenido político de la fuente original era delicado, Mozart y Da Ponte lograron evitar conflictos con la censura vienesa. La obra tuvo una recepción aún más cálida en Praga, y eso condujo a una segunda colaboración con Da Ponte: Don Giovanni (KV 527), estrenada en Praga en octubre de 1787 con rotundo éxito, y luego en Viena en 1788 con menor grado de triunfo.
Ambas óperas figuran entre las más importantes de Mozart y son básicas en el repertorio operístico actual, aunque en sus estrenos su complejidad musical causó dificultad tanto a los oyentes como a los intérpretes. El padre de Mozart, Leopold, falleció el 28 de mayo de 1787, sin llegar a ver plenamente estos logros.
En diciembre de 1787, Mozart obtuvo por fin un puesto estable bajo patrocinio aristocrático: el emperador José II lo designó «compositor de cámara» (Kammermusicus), cargo que había quedado vacante tras la muerte de Christoph Willibald Gluck. Era un cargo de medio tiempo, con un salario de 800 florines anuales, y solo le exigía componer danzas para los bailes imperiales. Mozart comentó que la paga era «demasiado para lo que hago, demasiado poco para lo que yo podría hacer». Los expedientes judiciales muestran que el objetivo del emperador era impedir que el estimado compositor abandonara Viena en busca de mejores perspectivas.
En 1787, el joven Ludwig van Beethoven pasó unas semanas en Viena esperando estudiar con Mozart. Los documentos sobre este encuentro son contradictorios: hay al menos tres hipótesis vigentes —que Mozart lo oyó y lo elogió, que lo rechazó como estudiante, o que nunca llegaron a encontrarse.[16]
3.7 Dificultades económicas (1788–1790)[editar]
Hacia fines de la década de 1780 la situación económica de Mozart empeoró. Alrededor de 1786 dejó de aparecer con frecuencia en conciertos públicos y sus ingresos se redujeron. Fue una época difícil para todos los músicos de Viena, a causa de la guerra entre Austria y Turquía y de la consiguiente reducción del mecenazgo aristocrático.
A mediados de 1788, Mozart y su familia se trasladaron del centro de Viena a un alojamiento más barato en el barrio periférico de Alsergrund. Mozart comenzó a pedir dinero prestado, cada vez con más frecuencia a Johann Michael Puchberg, amigo y hermano de la misma logia masónica. Se conserva una «lamentable secuencia de cartas suplicando préstamos».[17] Maynard Solomon y otros autores han sugerido que Mozart sufría una depresión y que su producción musical pudo ralentizarse, aunque siguió creando obras consideradas cumbres de su repertorio.
Las principales obras de este período incluyen las tres últimas sinfonías: la n.º 39 en mi bemol mayor (KV 543), la n.º 40 en sol menor (KV 550) y la n.º 41 en do mayor (KV 551, Júpiter), todas de 1788; el Quinteto para clarinete de 1789; y la última de las tres óperas escritas con Da Ponte, Così fan tutte (KV 588), estrenada en 1790.
Por esa época, Mozart realizó una serie de largos viajes con la esperanza de incrementar sus ingresos: a Leipzig, Dresde y Berlín en la primavera de 1789, y a Fráncfort, Mannheim y otras ciudades alemanas en 1790. Estos viajes solo produjeron éxitos aislados y no mitigaron los sufrimientos económicos de la familia. En 1789 recibió una oferta del empresario inglés Johann Peter Salomon para realizar una gira de conciertos por Inglaterra junto con Haydn. Se acordó que Haydn iría primero, durante la temporada 1791–1792, y Mozart lo seguiría después, pero su fallecimiento lo impidió.
3.8 Último año y muerte (1791)[editar]
El último año de vida de Mozart, hasta su enfermedad final, fue de gran productividad y, en cierto sentido, de recuperación personal. Compuso numerosas obras, entre ellas algunas de las más admiradas: la ópera La flauta mágica (Die Zauberflöte, KV 620), su último concierto para piano y orquesta (el n.º 27 en si bemol mayor, KV 595), el Concierto para clarinete en la mayor (KV 622), el último de su serie de quintetos de cuerda (KV 614 en mi bemol mayor), el motete Ave verum corpus (KV 618) y el inacabado Réquiem en re menor (KV 626).
La situación financiera de Mozart, fuente de ansiedad extrema en 1790, comenzó a mejorar. Aunque las evidencias no son concluyentes, aparecieron mecenas ricos en Hungría y Ámsterdam que prometieron anualidades a cambio de composiciones. Probablemente también se benefició de la venta de música de baile compuesta en su papel de compositor de cámara imperial. Mozart dejó de pedir préstamos a Puchberg y comenzó a pagar sus deudas.
Experimentó gran satisfacción por el éxito público de algunos de sus trabajos, en particular La flauta mágica, representada numerosas veces entre su estreno y su muerte, y la Pequeña cantata masónica KV 623, estrenada el 15 de noviembre de 1791.[18] En marzo de 1791, Mozart ofreció en Viena uno de sus últimos conciertos públicos, interpretando el concierto para piano y orquesta KV 595. Su último hijo, Franz Xaver, nació el 26 de julio de 1791.
La salud del compositor empezó a declinar. Mozart se sintió enfermo durante su estancia en Praga el 6 de septiembre de 1791, con motivo del estreno de su ópera La clemenza di Tito (KV 621), compuesta para los festejos de la coronación de Leopoldo II como emperador. La obra fue acogida con frialdad. De regreso en Viena, trabajó en el Réquiem y preparó, junto con el empresario y cantante Emanuel Schikaneder, los ensayos de La flauta mágica, que se estrenó con enorme éxito el 30 de septiembre, con el propio Mozart como director.
En octubre su salud empeoró. El 20 de noviembre cayó postrado en cama con hinchazón, dolores y vómitos. Mozart recibió los cuidados de su esposa Constanze y de su hermana menor Sophie, y fue atendido por el doctor Thomas Franz Closset. Estaba mentalmente ocupado en la finalización de su Réquiem. Las evidencias de que dictara pasajes a su discípulo Franz Xaver Süssmayr son muy remotas.[19]
El 4 de diciembre, aproximadamente a las once de la noche, el doctor Closset ordenó compresas frías de agua y vinagre sobre la frente del enfermo para bajar la fiebre. Esto causó que Mozart perdiera el conocimiento y no volviera a recuperarse. Según Sophie, los últimos suspiros de Mozart fueron «como si hubiera querido, con la boca, imitar los timbales de su Réquiem».[20] A las doce y cincuenta y cinco minutos de la madrugada del 5 de diciembre de 1791, Mozart falleció en Viena, a la edad de 35 años, 10 meses y 8 días.
Su funeral tuvo lugar en la catedral de San Esteban el 6 de diciembre y fue amortajado según el ritual masónico. El entierro, considerado de tercera categoría, costó ocho florines con cincuenta y seis kreuzer, más un suplemento de tres florines para el coche fúnebre. Fue enterrado al anochecer en el cementerio de San Marx, en una tumba comunitaria simple.[21] El tiempo aquella noche era suave y tranquilo, con nieblas frecuentes; no tormentoso o de ventisca como se ha repetido erróneamente. Según testimonios recogidos más tarde, al entierro asistieron Antonio Salieri, Süssmayr, Gottfried van Swieten y otros dos músicos.
La escasa afluencia de público al entierro no reflejó su categoría como compositor: los funerales y conciertos en Viena y Praga contaron con mucha asistencia. En el período inmediatamente posterior a su muerte, la reputación de Mozart se incrementó considerablemente. Solomon lo describe como «una ola de entusiasmo sin precedentes». Varios autores redactaron biografías tempranas, y los editores compitieron por publicar ediciones completas de sus obras.
4. Estilo y características[editar]
La música de Mozart, al igual que la de Joseph Haydn, se presenta como un ejemplo arquetípico del estilo clásico. Cuando comenzó a componer, el estilo dominante en la música europea era el estilo galante, una reacción contra la complejidad sumamente desarrollada de la música barroca. Pero cada vez más, y en gran parte gracias al propio Mozart, las complejidades del contrapunto del Barroco tardío volvieron a surgir, moderadas y disciplinadas por nuevas formas y adaptadas a un nuevo entorno estético y social.
Mozart fue un compositor versátil que abordó todos los géneros musicales principales de su época: la sinfonía, la ópera, el concierto para solista, la música de cámara, la sonata, la música sacra y la canción coral. Destacó también como instrumentista: excelente fortepianista, organista, violinista y director, y sobresalió por sus improvisaciones, que solía realizar en conciertos y recitales.
El estilo de Mozart se caracteriza por la claridad formal, la elegancia melódica y el equilibrio de frases, junto con una profunda expresividad dramática. A diferencia de la imagen simplificada de un compositor «ligero», su música abarca desde la luminosidad y la gracia hasta la oscuridad y la pasión. La influencia de Bach y Händel, estudiados a través de van Swieten, enriqueció su lenguaje contrapuntístico, visible en las fugas de sus últimas obras.
4.1 Método de composición[editar]
Mozart trabajaba a menudo con plazos ajustados y terminaba sus composiciones a gran velocidad. Aunque hacía bosquejos y esbozos, muchos no se han conservado porque Constanze los destruyó después de su muerte.[22] Los manuscritos sobrevivientes permiten datar las obras mediante marcas de agua del papel, y su catálogo personal es una fuente fundamental para los estudiosos.
El primer catálogo temático de la obra mozartiana fue elaborado por Ludwig von Köchel en 1862; de ahí las siglas KV (Köchel-Verzeichnis). La numeración ha sido revisada en varias ocasiones, lo que explica que algunas obras se citen con dos números KV.[23]
4.2 Aspecto físico y personalidad[editar]
El aspecto físico de Mozart fue descrito por el tenor Michael Kelly como el de «un hombre pequeño notable, muy delgado y pálido, con una prominente cabellera de cabellos claros, por la que se mostraba muy vanidoso». Su primer biógrafo, Franz Xaver Niemetschek, escribió que «no había nada especial en [su] físico. [...] Era pequeño y su semblante, excepto sus ojos grandes e intensos, no mostraba ningún signo de su genio». Tenía el rostro marcado por la viruela que sufrió en la niñez.
Mozart fue criado según la moral católica y fue miembro leal de la Iglesia a lo largo de su vida.[24] Vivió en el centro del mundo musical vienés y conoció a una gran variedad de personas: músicos, actores, aristócratas y funcionarios. Entre sus amigos más cercanos se cuentan el barón Gottfried van Swieten, el trompista Joseph Leutgeb y el tenor Franz Xaver Gerl, entre otros.
Le gustaba el billar y el baile, y tuvo varios animales domésticos: un canario, un estornino, un perro y un caballo para paseos. En su juventud, Mozart mostró una notable inclinación al humor escatológico, no insólita en su tiempo, que se aprecia en muchas de sus cartas, sobre todo las dirigidas a su prima Maria Anna Thekla. Llegó a escribir música de carácter escatológico, como el canon Leck mich im Arsch (KV 231), cuyo título alemán significa literalmente «Lámeme el culo».
5. Obra[editar]
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Óperas[editar]
- Mitridate, re di Ponto (KV 87, 1770)
- Ascanio in Alba (KV 111, 1771)
- Lucio Silla (KV 135, 1772)
- La finta giardiniera (KV 196, 1775)
- Idomeneo, re di Creta (KV 366, 1781)
- El rapto en el serrallo (KV 384, 1782)
- Der Schauspieldirektor (KV 486, 1786)
- Las bodas de Fígaro (KV 492, 1786)
- Don Giovanni (KV 527, 1787)
- Così fan tutte (KV 588, 1790)
- La clemenza di Tito (KV 621, 1791)
- La flauta mágica (KV 620, 1791)
Sinfonías y conciertos[editar]
- Sinfonía n.º 1 (KV 16, 1764)
- Sinfonía n.º 31 «París» (KV 297, 1778)
- Sinfonía n.º 38 «Praga» (KV 504, 1786)
- Sinfonía n.º 39 (KV 543, 1788)
- Sinfonía n.º 40 (KV 550, 1788)
- Sinfonía n.º 41 «Júpiter» (KV 551, 1788)
- Concierto para piano n.º 9 «Jeunehomme» (KV 271, 1777)
- Concierto para piano n.º 27 (KV 595, 1791)
- Concierto para clarinete (KV 622, 1791)
- Cinco conciertos para violín (1773–1775)
Música sacra[editar]
- Exsultate, jubilate (KV 165, 1773)
- Gran misa en do menor (KV 427, 1782–1783, inconclusa)
- Ave verum corpus (KV 618, 1791)
- Réquiem en re menor (KV 626, 1791, inconclusa)
Otras obras[editar]
- Eine kleine Nachtmusik (serenata, KV 525, 1787)
- Cuartetos dedicados a Haydn (KV 387, 421, 428, 458, 464, 465, 1782–1785)
- Sonata para piano n.º 8 (KV 310, 1778)
5.1 Óperas[editar]
Las óperas de Mozart son una parte esencial de su legado. Con El rapto en el serrallo (1782) impulsó el singspiel alemán. Con Lorenzo da Ponte creó la llamada «trilogía da Ponte», integrada por Las bodas de Fígaro (1786), Don Giovanni (1787) y Così fan tutte (1790). La flauta mágica (1791) combina elementos de cuento popular, simbolismo masónico y música de gran profundidad.
Estas óperas han permanecido ininterrumpidamente en el repertorio internacional y figuran entre las más representadas de la historia. Su complejidad dramática y musical planteó desafíos tanto a los cantantes como a los públicos de su época, pero su estatura creció de manera constante tras la muerte del compositor.
5.2 Sinfonías, conciertos y música de cámara[editar]
Mozart escribió un número considerable de sinfonías. Las tres últimas —la n.º 39, la n.º 40 y la n.º 41 «Júpiter»—, compuestas en el verano de 1788, representan la culminación de su producción sinfónica y son hitos del sinfonismo clásico.
Sus conciertos para piano y orquesta, un total de 27, constituyen uno de los mayores logros del repertorio concertante. Los conciertos para violín son cinco, y el Concierto para clarinete KV 622, compuesto para Anton Stadler, es una obra de referencia para el instrumento. La Eine kleine Nachtmusik (KV 525) es una de las piezas más conocidas de toda la música clásica.
En música de cámara, los seis Cuartetos dedicados a Haydn y los quintetos de cuerda —incluido el KV 614, de 1791— son ejemplos sobresalientes del género.
5.3 Música sacra[editar]
La música sacra de Mozart incluye misas, motetes, letanías, oratorios y el célebre Réquiem en re menor (KV 626), que quedó inconcluso a su muerte y fue completado por Franz Xaver Süssmayr. El Ave verum corpus (KV 618) y la Gran misa en do menor (KV 427) figuran entre las obras más interpretadas del repertorio litúrgico.
6. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La música de Mozart forma parte del repertorio central de orquestas, teatros de ópera y salas de concierto de todo el ámbito hispanohablante. Sus óperas se representan regularmente con los títulos en español: Las bodas de Fígaro, Don Giovanni, Così fan tutte y La flauta mágica son las más frecuentes, seguidas de El rapto en el serrallo y La clemenza de Tito.
Mozart nunca viajó a América Latina ni a España; su vida transcurrió en Europa. Sin embargo, su figura llegó tempranamente a los territorios hispánicos a través de partituras, biografías y representaciones. En la actualidad, es una figura omnipresente en la educación musical de los países de habla hispana, y su obra se estudia en conservatorios y universidades de la región.[25]
La película Amadeus (1984), dirigida por Miloš Forman y basada en la obra teatral de Peter Shaffer, contribuyó notablemente a popularizar la imagen de Mozart en los países hispanohablantes, a pesar de sus licencias históricas. La película se exhibió ampliamente en América Latina y España, y sigue siendo un referente cultural frecuente.
En cuanto a la interpretación histórica, existen agrupaciones especializadas en la interpretación con instrumentos de época que han llevado la obra mozartiana a festivales y salas de diversos países de la región. En el ámbito editorial, las biografías y estudios sobre Mozart en español son abundantes, y las principales obras de referencia, como el catálogo Köchel, circulan en ediciones traducidas.
7. Legado[editar]
La influencia de Mozart en la música occidental posterior es profunda y duradera. Ludwig van Beethoven escribió sus primeras composiciones a la sombra de Mozart; Franz Schubert, Frédéric Chopin, Richard Wagner, Piotr Ilich Chaikovski y muchos otros compositores manifestaron admiración por su obra. Joseph Haydn, colega y amigo, expresó que la posteridad no volvería a ver un talento como el suyo en cien años.
Tras su muerte, la reputación de Mozart creció rápidamente. Se publicaron biografías —entre las primeras, las de Friedrich Schlichtegroll, Franz Xaver Niemetschek y Georg Nikolaus von Nissen—, y los editores compitieron por publicar sus obras completas. La primera edición crítica de sus obras fue emprendida en el siglo XIX, y el catálogo temático de Ludwig von Köchel, publicado en 1862, sigue siendo la referencia estándar, con revisiones posteriores.
El legado de Mozart no se limita a la música. Su figura se ha convertido en un símbolo del genio creativo y en objeto de numerosas obras artísticas, literarias y cinematográficas. El mito de su muerte envenenado, a menudo asociado con la figura de Antonio Salieri, no tiene sustento histórico firme, pero ha pervivido en la cultura popular, especialmente a través de la película Amadeus.
En Salzburgo, su ciudad natal, la casa de la Getreidegasse 9 y la llamada Tanzmeisterhaus funcionan desde hace décadas como museos dedicados a su vida y obra. Viena, por su parte, conserva el apartamento donde falleció, convertido en museo. Estas instituciones, junto con la Internationale Stiftung Mozarteum, fundada en 1880, promueven la investigación y la interpretación de su música.[26]
Recientemente, en febrero de 2026, se anunció el hallazgo de un manuscrito autógrafo de Mozart en la Biblioteca Nacional de Francia, que incluye ejercicios de composición y siete piezas para flauta y arpa, probablemente vinculadas a las lecciones que Mozart impartió a Marie-Louise-Philippine, hija del duque de Guînes.[27] El hallazgo fue estrenado y difundido poco después, y representa uno de los más recientes testimonios materiales de la actividad del compositor en París.
8. Notas[editar]
La grafía del nombre de bautismo varía según las fuentes: algunas ediciones escriben Joannes y otras Johannes. Mozart firmó a lo largo de su vida con diversas variantes; la más recurrente fue «Wolfgang Amadè Mozart». Fuente: Deutsch, Mozart: A Documentary Biography, p. 9. ↩︎
Cita tomada de Nicholas Till, recogida en la Wikipedia en español. La referencia exacta se verificará en la revisión. ↩︎
Esta cita de Haydn aparece reproducida en múltiples biografías; se atribuye a una conversación con Leopold Mozart en 1785. Verificable en Robbins Landon y otros. ↩︎
En la partida de bautismo figura la forma latinizada. La catedral de Salzburgo se llama también catedral de San Ruperto. ↩︎
La Sinfonía n.º 1 (KV 16) fue compuesta en Londres. La mayor parte de la escritura pudo ser transcrita por Leopold; el dato es debatido entre los estudiosos. ↩︎
La viruela dejó secuelas visibles en el rostro de Mozart, como señalan sus biógrafos. ↩︎
El relato tradicional sostiene que Mozart transcribió de memoria la obra tras oírla una sola vez, pero los detalles de la anécdota han sido puestos en duda por la investigación reciente. ↩︎
El florín austrohúngaro era la moneda de curso legal en la época. Un florín equivalía aproximadamente a la décima parte de una libra esterlina. ↩︎
Hermann Abert califica el vínculo de «encantador e inocente coqueteo», mientras que Maynard Solomon lo interpreta como un encuentro más serio y sexual. Las cartas conservadas contienen frecuentes referencias escatológicas. ↩︎
La madre de Mozart, Anna Maria Pertl, falleció el 3 de julio de 1778 en París. La demora en llamar al médico se atribuyó a la falta de fondos. ↩︎
La expresión «patada en el trasero» aparece en las fuentes contemporáneas y es recogida por los biógrafos. ↩︎
La anécdota del comentario de José II es muy conocida, aunque algunos estudiosos la consideran de autenticidad discutible. ↩︎
El matrimonio se celebró en la catedral de San Esteban de Viena, un día antes de que llegara la carta de consentimiento del padre. ↩︎
La cita de Haydn fue transmitida por Nannerl y se reproduce en la correspondencia de Leopold. La traducción varía ligeramente según la edición. ↩︎
La logia Zur Wohltätigkeit (literalmente, «Por la beneficencia») era una de las logias masónicas vienesas. La música masónica de Mozart incluye la Maurerische Trauermusik. ↩︎
Las hipótesis sobre el encuentro entre Mozart y Beethoven se analizan en la literatura especializada; no hay consenso sobre lo ocurrido. ↩︎
Las cartas a Puchberg, conservadas, documentan las dificultades económicas y las peticiones de préstamo. ↩︎
La Pequeña cantata masónica KV 623 se estrenó, según la versión tradicional, el 15 de noviembre de 1791; algunas revisiones señalan el 17 de noviembre. ↩︎
La tradición de que Mozart dictó pasajes del Réquiem a Süssmayr en su lecho de muerte se basa en testimonios tardíos y es considerada poco fiable por la investigación. ↩︎
El testimonio de Sophie Haibel, hermana de Constanze, fue recogido por Georg Nikolaus von Nissen. ↩︎
Las costumbres funerarias vienesas de la época no implicaban necesariamente una fosa común para pobres; la «tumba común» era individual para un miembro del pueblo llano, sujeta a exhumación tras diez años. ↩︎
Constanze destruyó gran parte de los esbozos y fragmentos después de la muerte de Mozart. ↩︎
El catálogo Köchel ha tenido varias ediciones y revisiones; la numeración de algunas obras ha cambiado, por lo que se citan con doble número. ↩︎
La religión católica de Mozart está documentada por su correspondencia y por su pertenencia a la Iglesia a lo largo de su vida. ↩︎
La información sobre la presencia actual de la música de Mozart en los países hispanohablantes es general; los detalles de programaciones y estrenos específicos deben verificarse en fuentes locales. ↩︎
La Internationale Stiftung Mozarteum, con sede en Salzburgo, fue fundada en 1880 según la referencia consultada. ↩︎
El hallazgo del manuscrito en la Biblioteca Nacional de Francia fue anunciado en 2026; la fecha exacta del anuncio y el contenido de las piezas requieren verificación. ↩︎