Ir al contenido

Yugoslavia

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Yugoslavia
Jugoslavija / Југославија
Tipo de entidadReino y Estado desaparecido
Existencia1 de diciembre de 1918 – 27 de abril de 1992
(ocupación del Eje entre 1941 y 1945)
CapitalBelgrado
IdiomasSerbocroata; esloveno y macedonio desde 1944
GentilicioYugoslavo, yugoslava
MonedaDinar yugoslavo
BanderaColores paneslavos azul, blanco y rojo
HimnoHimno nacional del Reino de Yugoslavia (1918-1941); Hej Sloveni (1945-1992)
Superficie256.850 km² (1945-1992)
247.542 km² (1918-1941)
Población23.532.279 (1991)
IDH (1990)0,913 (muy alto)
Forma de gobiernoMonarquía (1918-1941); república federal socialista (1945-1992)
SucesoresBosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia del Norte, Montenegro, Serbia; Kosovo como territorio en disputa

1. Resumen[editar]

Yugoslavia fue un Estado ubicado en el sureste de Europa que existió durante la mayor parte del siglo XX. Su territorio abarcó, a grandes rasgos, los actuales Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Montenegro, Serbia y la antigua república de Macedonia, así como el territorio en disputa de Kosovo. Limitaba con Austria e Italia al noroeste, Hungría al norte, Rumania y Bulgaria al este, Grecia al sur, Albania al suroeste y el mar Adriático al oeste. Su capital y ciudad más poblada fue Belgrado, seguida de Zagreb, Sarajevo, Skopie y Liubliana.

El nombre deriva de las palabras eslavas jug (“sur”) y Slaveni o Sloveni (“eslavos”), por lo que suele traducirse como “tierra de los eslavos del sur”.[1] El Estado fue fundado el 1 de diciembre de 1918, tras el final de la Primera Guerra Mundial, con el nombre de Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. Surgió de la unión del efímero Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios —que se había independizado del Imperio austrohúngaro— con el Reino de Serbia. Fue la primera unión soberana de los pueblos sudeslavos tras siglos de dominio otomano y habsbúrgico en la región.

En 1929 adoptó el nombre de Reino de Yugoslavia. En abril de 1941, durante la Segunda Guerra Mundial, el país fue invadido y desmembrado por las potencias del Eje. La resistencia partisana encabezada por Josip Broz Tito proclamó durante la ocupación un nuevo Estado federativo y, tras la liberación, la monarquía fue abolida en noviembre de 1945. Desde entonces hasta su disolución, Yugoslavia fue una federación socialista compuesta por seis repúblicas: Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia; esta última incluía dos provincias autónomas, Kosovo y Voivodina, que a partir de la Constitución de 1974 adquirieron una posición ampliamente equiparada a la de las repúblicas.

Después de la muerte de Tito en 1980, una prolongada crisis económica y el ascenso de los nacionalismos condujeron a la disolución del país. Eslovenia y Croacia declararon su independencia en 1991, seguidas por Macedonia y Bosnia y Herzegovina al año siguiente. El proceso desembocó en las guerras yugoslavas, con un saldo estimado de 140.000 muertos y 4 millones de desplazados. Montenegro y Serbia formaron en 1992 la República Federal de Yugoslavia, que en 2003 pasó a llamarse Serbia y Montenegro y dejó de existir en 2006 con la independencia montenegrina.

2. Antecedentes y nombres oficiales[editar]

2.1. Los eslavos del sur[editar]

Los primeros asentamientos de los pueblos eslavos en la península balcánica se remontan a mediados del siglo VI y comienzos del siglo VII. Desde antes de su llegada a la península, y durante los siglos posteriores, las poblaciones eslavas del sur estuvieron sometidas a la influencia o al dominio de diversos poderes: bizantinos, venecianos, francos, búlgaros, otomanos y, en algunas zonas, de los Habsburgo austríacos. La experiencia de fragmentación política y religiosa que siguió a esos siglos de dominación se convirtió en uno de los argumentos centrales del yugoslavismo moderno.

2.2. El paneslavismo y la creación del Estado[editar]

La progresiva retirada del poder otomano en Europa y los resultados de las guerras de los Balcanes de 1912-1913, favorables al Reino de Serbia, impulsaron el sentimiento paneslavo. La creación de Yugoslavia partió de la unión de los reinos de Serbia y de Montenegro —independizados del Imperio otomano durante el siglo XIX— con territorios que hasta entonces habían pertenecido al Imperio austrohúngaro: Croacia, Eslovenia, Voivodina, Carniola, parte de Estiria, la mayor parte de Dalmacia y la antigua provincia imperial de Bosnia y Herzegovina.

El reordenamiento territorial posterior a la Primera Guerra Mundial dejó algunas zonas fuera del nuevo reino. Un plebiscito celebrado en Carintia determinó que ese territorio permaneciera en Austria. La ciudad dálmata de Zadar y algunas islas del Adriático pasaron a Italia. La ciudad de Rijeka fue declarada ciudad libre, pero pronto fue ocupada y en 1924 quedó anexada por Italia.[2] Las tensiones fronterizas con Italia continuaron, en particular porque Roma reclamó más áreas de la costa dálmata e Istria, territorios con población croata, eslovena e italiana.

2.3. Nombres oficiales del Estado[editar]

A lo largo de su existencia, el Estado yugoslavo cambió de denominación oficial en varias ocasiones.

Años Nombre
1918 Estado de los Eslovenos, Croatas y Serbios
1918-1929 Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos
1929-1943 Reino de Yugoslavia
1943-1945 República Democrática Federal de Yugoslavia
1945-1963 República Federal Popular de Yugoslavia
1963-1992 República Federativa Socialista de Yugoslavia

Las fechas corresponden a los períodos convencionales de uso; algunos nombres convivieron con denominaciones coloquiales. Por ejemplo, “Yugoslavia” ya se usaba informalmente desde la fundación del reino, antes de volverse denominación oficial.

3. Historia[editar]

3.1. El Reino de Yugoslavia (1918-1941)[editar]

Tras la derrota de los Imperios Centrales en la Primera Guerra Mundial, el 1 de diciembre de 1918 se proclamó el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos. La nueva monarquía quedó en manos de la dinastía serbia Karađorđević. Pedro I de Serbia fue el primer jefe de Estado; por la mala salud del rey, su hijo Alejandro asumió desde el comienzo las funciones de gobierno en calidad de regente. Tras el Tratado de Trianon se integraron formalmente territorios de Croacia y del norte de la actual Serbia que habían pertenecido durante siglos al Reino de Hungría.

El nuevo gobierno intentó unificar política y económicamente a una población caracterizada por una gran diversidad de nacionalidades, religiones y niveles de desarrollo. Las tensiones entre el nacionalismo serbio y las demás nacionalidades estallaron en 1928, cuando el dirigente del Partido Campesino Croata, Stjepan Radić, fue asesinado en el parlamento; del crimen se acusó a un diputado montenegrino. A comienzos de 1929, el rey clausuró el parlamento, asumió el gobierno de forma dictatorial y cambió el nombre del Estado a Reino de Yugoslavia. Decretó una nueva organización territorial en banovinas que ignoraba las fronteras históricas de las nacionalidades.

En 1934, el rey Alejandro I fue asesinado en Marsella durante una visita oficial a Francia por un militante vinculado a la Organización Interna Revolucionaria de Macedonia y a círculos del fascismo croata en el exilio. Le sucedió su hijo Pedro II, de doce años. Dada su minoría de edad, el príncipe Pablo ejerció el gobierno como regente. El 25 de marzo de 1941, presionado por Alemania e Italia, el gobierno yugoslavo firmó el Pacto Tripartito. El 27 de marzo, sin embargo, un golpe de Estado contra la política proalemana llevó al trono anticipadamente a Pedro II. Adolf Hitler decidió entonces invadir Yugoslavia.

3.2. Segunda Guerra Mundial (1941-1945)[editar]

La invasión comenzó el 6 de abril de 1941. La aviación alemana bombardeó Belgrado y otras ciudades importantes. El 17 de abril, tras 11 días de combate, se firmó un armisticio con Alemania. Más de 300.000 militares yugoslavos fueron hechos prisioneros.

El rey Pedro II y el gobierno marcharon al exilio en Londres. Las potencias del Eje desmembraron el país. Se crearon el Estado Independiente de Croacia, gobernado por la milicia fascista ustacha, y el Estado Independiente de Montenegro. Serbia quedó bajo un régimen colaboracionista conocido como la Serbia de Nedić, mientras Alemania ocupaba directamente zonas de Bosnia, Serbia y Eslovenia. Bulgaria, Hungría e Italia también ocuparon otras porciones del territorio. El régimen ustasha persiguió y asesinó a alrededor de 300.000 serbios, además de al menos 30.000 judíos y romaníes; cientos de miles de serbios fueron expulsados o forzados a convertirse al catolicismo.[3]

La resistencia armada se organizó en dos grandes bloques: los partisanos, de orientación comunista y dirigidos por Josip Broz Tito, y los chetniks, monárquicos y de composición mayoritariamente serbia, encabezados por Draža Mihajlović. Los Aliados reconocieron a los partisanos como fuerza de resistencia en la Conferencia de Teherán de 1943. El Consejo Antifascista de Liberación Nacional de Yugoslavia (AVNOJ) se reunió en Bihać en noviembre de 1942 y en Jajce el 29 de noviembre de 1943, donde sentó las bases de la futura federación. La fecha de esa segunda reunión fue celebrada después como fiesta de la república.

Los partisanos expulsaron a las fuerzas del Eje de Serbia en 1944 y del resto del país en 1945. El Ejército Rojo colaboró de forma limitada en la toma de Belgrado y se retiró al terminar la guerra. En mayo de 1945, los partisanos llegaron a encontrarse con fuerzas aliadas fuera de las antiguas fronteras, tras ocupar Trieste y partes de Estiria y Carintia, pero se retiraron de Trieste en junio bajo presión soviética. Las estimaciones oficiales yugoslavas de posguerra calcularon en 1.704.000 los muertos del país durante la guerra; historiadores posteriores como Vladimir Žerjavić y Bogoljub Kočović situaron la cifra real en alrededor de 1 millón.[4]

3.3. La Yugoslavia socialista (1945-1980)[editar]

En noviembre de 1945, tras la guerra, se celebraron elecciones parlamentarias en las que solo pudo presentarse el Frente Popular, dominado por los comunistas. La Asamblea Constituyente proclamó la república y abolió la monarquía el 29 de noviembre de 1945. Poco después, el Estado pasó a denominarse República Federal Popular de Yugoslavia. En 1963 adoptó el nombre definitivo de República Federativa Socialista de Yugoslavia.

El sistema socialista yugoslavo se distanció desde temprano del modelo soviético. La ruptura con Moscú se produjo en 1948, episodio conocido como la ruptura Tito-Stalin. Yugoslavia no ingresó ni en el Pacto de Varsovia ni en la OTAN, impulsó el socialismo autogestionario y fue uno de los principales promotores del Movimiento de Países No Alineados.[5] Tito ejerció el poder desde la guerra hasta su muerte el 4 de mayo de 1980[sin verificar], primero como primer ministro y luego como presidente. La Constitución de 1963 eliminó específicamente para Tito la restricción de mandatos; en 1974 fue declarado formalmente presidente vitalicio.

Durante los decenios de 1950 y 1960, Yugoslavia registró tasas de crecimiento relativamente altas y desarrolló un modelo descentralizado con autogestión obrera. Sin embargo, tras las crisis petroleras de los años setenta, la economía se deterioró: el país había recurrido a un fuerte endeudamiento externo para financiar el crecimiento exportador y sufrió las consecuencias de la recesión de las economías occidentales. Las tensiones internas también aumentaron. En 1968 hubo protestas estudiantiles en Belgrado y otras ciudades, en sintonía con las movilizaciones de ese año en el mundo. El episodio más relevante de disidencia fue la denominada Primavera Croata de 1970-1971, en la que se exigieron mayores libertades civiles y mayor autonomía croata; el régimen reprimió las protestas, pero la nueva Constitución de 1974 concedió más poder a las repúblicas y a las provincias autónomas.

3.4. Crisis y disolución (1980-1992)[editar]

Tras la muerte de Tito, el sistema federal entró en parálisis. La mayoría albanesa de Kosovo reclamó en 1981 un estatus de república, demanda que las autoridades serbias reprimieron y que dio inicio a una reducción de la autonomía provincial. En 1986, la Academia Serbia de Ciencias y Artes redactó un memorando que se leyó como un cuestionamiento del orden constitucional y étnico de la Yugoslavia socialista.

A la crisis política se sumó una fuerte crisis económica, con quiebras de empresas y despidos de trabajadores.[6]

Con el colapso del orden federal y el ascenso de proyectos nacionalistas, Eslovenia y Croacia declararon su independencia en 1991. Macedonia y Bosnia y Herzegovina las imitaron en 1991 y 1992, no sin resistencia armada por parte de las fuerzas que buscaban preservar la federación. Este proceso dio origen a las guerras yugoslavas, consideradas el peor conflicto bélico europeo desde la Segunda Guerra Mundial. Entre 1993 y 2017, el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia juzgó a dirigentes políticos y militares del extinto país por crímenes de guerra, genocidio y otros delitos cometidos durante los conflictos.

4. Geografía[editar]

Durante el período de entreguerras, el Reino de Yugoslavia tenía una extensión de 247.542 km². Tras la Segunda Guerra Mundial, el territorio se amplió hasta alcanzar los 256.850 km².[7] A grandes rasgos, el país se dividía en tres grandes conjuntos geográficos: la llanura de Panonia al norte, la costa adriática al oeste y la zona montañosa central.

El relieve yugoslavo incluía seis cordilleras principales. En el noroeste se encontraban las estribaciones orientales de los Alpes, con sierras como los Alpes Julianos, los Karavanke y los Alpes de Kamnik y de la Savinja. Al suroeste de Liubliana comenzaban los Alpes Dináricos, el sistema montañoso más extenso del país, que corría paralelo a la costa adriática. Hacia el sureste, los Alpes Dináricos se ensanchaban hasta cubrir alrededor del 40 % de la superficie yugoslava: parte de Eslovenia, el suroeste de Croacia, Dalmacia, Herzegovina, Montenegro, Bosnia y el oeste y suroeste de Serbia. Toda esa zona era mayormente kárstica, poco propicia para la agricultura y con escasos ríos.

Al sur de los Alpes Dináricos se ubicaban los montes Pindo y Šar, en el poniente de Macedonia. Los montes Ródope ocupaban el este de Macedonia y el centro de Serbia; eran montes antiguos y redondeados, cuyos bosques habían sido en gran parte talados para abrir paso a cultivos y pastizales. El extremo occidental de los montes Balcanes cubría parte del este de Serbia, mientras que los Cárpatos se extendían por el noreste serbio. El norte y el noreste del país correspondían a la llanura de Panonia, formada por los valles del Danubio, el Sava, el Drava, el Tisza y parte de sus afluentes. El río Sava atravesaba la llanura de oeste a este antes de desembocar en el Danubio.

5. Organización político-administrativa[editar]

5.1. Monarquía: banovinas[editar]

Tras la instauración de la dictadura real en 1929, el Reino de Yugoslavia quedó dividido en banovinas, demarcaciones que recibieron nombres de ríos. Entre 1929 y 1939 las banovinas fueron las siguientes:

  • Banovina del Drava, con capital en Liubliana;
  • Banovina del Sava, con capital en Zagreb;
  • Banovina del Vrbas, con capital en Bania Luka;
  • Banovina del Litoral, con capital en Split;
  • Banovina del Drina, con capital en Sarajevo;
  • Banovina de Zeta, con capital en Cetiña;
  • Banovina del Danubio, con capital en Novi Sad;
  • Banovina del Morava, con capital en Niš;
  • Banovina de Vardar, con capital en Skopie.

En 1939 se creó la Banovina de Croacia, con capital en Zagreb. Surgió de la fusión de las banovinas del Litoral y del Sava, más territorios adicionales de Drina, Danubio, Vrbas y Zeta.

5.2. Ocupación del Eje[editar]

Durante la Segunda Guerra Mundial, el territorio del Reino de Yugoslavia fue ocupado y dividido por las potencias del Eje. Se establecieron tres Estados títeres:

  • Estado Independiente de Croacia;
  • Estado Independiente de Montenegro;
  • Territorio del Comandante Militar en Serbia.

Otras partes fueron ocupadas directamente por tropas alemanas, italianas, húngaras, búlgaras y albanesas.

5.3. República socialista: repúblicas y provincias[editar]

Tras la Segunda Guerra Mundial, la República Federativa Socialista de Yugoslavia se organizó en seis repúblicas socialistas. La República Socialista de Serbia incluía, a su vez, dos provincias autónomas. La capital federal era Belgrado.

  1. República Socialista de Bosnia y Herzegovina, con capital en Sarajevo;
  2. República Socialista de Croacia, con capital en Zagreb;
  3. República Socialista de Macedonia, con capital en Skopie;
  4. República Socialista de Montenegro, con capital en Titograd;
  5. República Socialista de Serbia, con capital en Belgrado, que incluía:
    • Provincia Autónoma Socialista de Kosovo, con capital en Priština;
    • Provincia Autónoma Socialista de Voivodina, con capital en Novi Sad;
  6. República Socialista de Eslovenia, con capital en Liubliana.

La Constitución de 1974 otorgó a Kosovo y Voivodina una autonomía prácticamente equiparable a la de las repúblicas, aunque sin derecho formal de secesión.

6. Demografía y composición étnica[editar]

El último censo completo que abarcó todo el territorio federal se realizó en 1981 y arrojó la siguiente composición:[8]

Grupo Población Porcentaje
Serbios 8.140.000 36,3 %
Croatas 4.428.000 19,8 %
Bosnios musulmanes 2.000.000 8,9 %
Eslovenos 1.754.000 7,8 %
Albaneses 1.730.000 7,7 %
Macedonios 1.340.000 6,0 %
Yugoslavos 1.219.000 5,4 %
Montenegrinos 579.000 2,6 %
Húngaros 427.000 1,9 %
Otros 233.000 1,3 %

La categoría “yugoslavos” incluía a quienes no se reconocían como pertenecientes a ninguna de las identidades nacionales del país y preferían identificarse con el conjunto. Los serbios, croatas, eslovenos, “musulmanes”, montenegrinos, macedonios, albaneses, húngaros y “yugoslavos” representaban al menos el 83 % de la población federal. Buena parte de estos grupos hablaba la lengua serbocroata, aunque el mosaico lingüístico incluía también el esloveno, el macedonio, el albanés y el húngaro, entre otras lenguas minoritarias.

La población de la federación era de 23.532.279 habitantes en 1991, según los anuarios estadísticos federales.[9] Esa cifra final corresponde al conjunto de la federación poco antes de su disolución.

7. Estados sucesores[editar]

El antiguo territorio de Yugoslavia está distribuido actualmente, a agosto de 2026, entre seis Estados soberanos:

  • Bosnia y Herzegovina;
  • Croacia;
  • Eslovenia;
  • Macedonia del Norte;
  • Montenegro;
  • Serbia.

A ellos se suma Kosovo, territorio en disputa entre Serbia y la autodenominada República de Kosovo. La independencia kosovar, declarada unilateralmente en 2008, era reconocida entonces por 98 de los 193 miembros de la Organización de las Naciones Unidas; la cifra varía según las fuentes y el momento del recuento.

Tras la disolución de la Yugoslavia socialista, Montenegro y Serbia formaron en 1992 la República Federal de Yugoslavia, que se consideraba la única sucesora legal de la anterior federación. Las demás repúblicas rechazaron esa pretensión. Finalmente, la República Federal de Yugoslavia aceptó la noción de sucesión compartida derivada de la Comisión de Arbitraje Badinter y en 2003 cambió su nombre a Unión Estatal de Serbia y Montenegro. Esa unión desapareció en 2006 con la independencia de Montenegro.

8. Vida pública y legado[editar]

Yugoslavia ocupó durante la Guerra Fría una posición singular en Europa: no perteneció al bloque soviético ni a la alianza atlántica, impulsó la autogestión obrera y fue uno de los ejes del Movimiento de Países No Alineados. Ese perfil convirtió al país en un espacio de encuentro diplomático y en un referente para varios Estados del llamado Tercer Mundo. Su modelo socialista, conocido como titoísmo, combinó el partido único con una descentralización económica y administrativa más acusada que la de otros Estados socialistas europeos.

La disolución dejó un legado contradictorio. Por un lado, la experiencia yugoslava fue durante décadas un intento de organizar políticamente un espacio multiétnico y multiconfesional. Por otro, las guerras de los años noventa produjeron desplazamientos masivos, destrucción y procesos judiciales internacionales por crímenes de guerra, genocidio y otros delitos. El término “yugonostalgia” comenzó a usarse en los Estados sucesores para describir la añoranza de ciertos aspectos del período socialista, especialmente la estabilidad, el empleo y el prestigio internacional del país.

En el deporte y la cultura, Yugoslavia llegó a contar con selecciones nacionales competitivas en fútbol, baloncesto, voleibol y otros deportes, y participó regularmente en los Juegos Olímpicos y en el Festival de la Canción de Eurovisión. Su vínculo más citado con el mundo hispanohablante fue de carácter diplomático, en el marco de la política de no alineación.


  1. La formación del nombre combina las palabras eslavas jug (“sur”) y Slaveni o Sloveni (“eslavos”). En español aparecieron históricamente las grafías “Yugoslavia” y, con menor frecuencia, “Yugoeslavia”. ↩︎

  2. El destino de Rijeka/Fiume y de Zadar ilustra las tensiones territoriales entre Yugoslavia e Italia durante la inmediata posguerra. Mientras Carintia optó por permanecer en Austria, otras zonas de la costa adriática reclamadas por Yugoslavia quedaron inicialmente bajo control o reclamación italiana. ↩︎

  3. Las cifras de víctimas de la Segunda Guerra Mundial en Yugoslavia varían según el autor. La cifra de 300.000 serbios asesinados por el régimen ustacha proviene de estudios citados en la bibliografía anglófona sobre el período; distintas fuentes ofrecen rangos diferentes. ↩︎

  4. La discrepancia entre la cifra oficial yugoslava de 1.704.000 y la estimación cercana a un millón de Žerjavić y Kočović es uno de los debates demográficos más conocidos del período. ↩︎

  5. Las fuentes no coinciden en la fecha de formalización del Movimiento de Países No Alineados. La Wikipedia en español sitúa la iniciativa yugoslava en 1956, mientras que la literatura en inglés suele datar la primera cumbre institucional en 1961. Lo inequívoco es que Yugoslavia fue uno de los impulsores del movimiento. ↩︎

  6. Los datos de quiebras y despidos proceden de la bibliografía crítica sobre el desmantelamiento económico de Yugoslavia. Las cifras exactas pueden variar según la fuente administrativa que se utilice. ↩︎

  7. Los datos geográficos de esta sección provienen, salvo indicación distinta, de Jozo Tomasevich, Peasants, politics, and economic change in Yugoslavia, Stanford University Press, 1955, pp. 262-266. ↩︎

  8. Los porcentajes del censo de 1981 redondean ligeramente los datos originales. La categoría “bosnios musulmanes” correspondía entonces a la nacionalidad reconocida como “musulmanes”, no necesariamente a la confesión religiosa de todos los integrados en ella. ↩︎

  9. Los anuarios estadísticos yugoslavos citados en la Wikipedia en inglés recogen 17.522.438 habitantes en 1955, 19.489.605 en 1965, 21.441.297 en 1975, 23.121.383 en 1985 y 23.532.279 en 1991. ↩︎