Ir al contenido

Zico

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Zico — Información personal y deportiva
Nombre completoArthur Antunes Coimbra
ApodosZico, "Galinho de Quintino" (el Pollito de Quintino), "el Pelé blanco", "Maestrinho"
Fecha de nacimiento3 de marzo de 1953
Lugar de nacimientoQuintino Bocaiúva, Río de Janeiro, Brasil
Estatura1,72 m
PosiciónCentrocampista ofensivo / enganche (número 10)
Clubes como jugadorFlamengo (1971-1983 y 1985-1989), Udinese (1983-1985), Kashima Antlers (1991-1994)
Selección nacionalBrasil (1976-1986): 71 partidos y 48 goles
Mundiales disputados1978, 1982 y 1986
Logros destacadosCopa Libertadores y Copa Intercontinental de 1981; tres Campeonatos Brasileños; tres veces Mejor Futbolista de América (1977, 1981, 1982)
Carrera como entrenadorSelección de Japón, Fenerbahçe, CSKA Moscú, Olympiacos, Irak, Al-Gharafa, FC Goa
LegadoFigura clave en la fundación de la J-League (Kashima Antlers)
Situación actualAsesor del Kashima Antlers

1. Resumen[editar]

Arthur Antunes Coimbra, universalmente conocido como Zico, es el mayor ídolo de la historia del Clube de Regatas do Flamengo y uno de los mejores futbolistas que ha producido Brasil. Nacido en el barrio de Quintino Bocaiúva, en la zona norte de Río de Janeiro, el 3 de marzo de 1953, fue el cerebro del Flamengo que ganó la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental de 1981, y el organizador de la selección brasileña de 1982, recordada como el mejor equipo que nunca ganó un Mundial.

Su repertorio técnico —pase largo milimétrico, disparo de media distancia, remate de cabeza pese a su estatura y, sobre todo, una ejecución de tiros libres que muchos consideran la mejor de la historia— le valió el apodo de "el Pelé blanco" en la prensa europea, y tres galardones de Mejor Futbolista de América (1977, 1981 y 1982), a los que sumó el de Mejor Jugador del Mundo de la revista World Soccer en 1983.

Con el Flamengo acumuló 509 goles en 732 partidos, incluidos 334 en el Maracaná, donde es el máximo anotador de la historia del estadio. Con la selección de Brasil disputó 71 partidos oficiales y marcó 48 goles entre 1976 y 1986, y jugó tres Copas del Mundo.

Su carrera tuvo además un segundo acto insólito. En 1991, cuando podía haberse retirado, fichó por el modesto Sumitomo Metals japonés —hoy Kashima Antlers— y se convirtió en la pieza clave del nacimiento de la J-League, la liga profesional que transformó el fútbol japonés. Después dirigió a la selección de Japón durante cuatro años y ganó con ella la Copa Asiática de 2004.

A los 73 años sigue vinculado al Kashima Antlers como asesor del club, que le levantó una estatua junto a su estadio.

2. Historia[editar]

2.1 Quintino, el hermano mayor y la llegada al Flamengo[editar]

Arthur nació en una familia humilde de Río de Janeiro, hijo de inmigrantes portugueses, y el menor de seis hermanos. El apodo Zico —un diminutivo cariñoso de "Arthurzico"— lo usaba su familia desde niño y acabó quedándose para siempre.

Su hermano mayor, Edu Antunes Coimbra, también futbolista profesional, fue quien lo orientó. En 1967, con catorce años, Zico tenía concertada una prueba en el América, pero el relator de radio Celso García, impresionado tras verlo marcar nueve goles en un partido juvenil, convenció a su padre para que lo llevara al Flamengo, el club de la familia.

Estuvo a punto de ser descartado. Medía poco más de metro cuarenta y era, en palabras de la época, "delgado como un palillo". En lugar de rechazarlo, el club lo sometió a un programa intensivo de desarrollo muscular y dietético diseñado por el preparador físico José Roberto Francalacci, un método pionero en el fútbol brasileño de entonces. El trabajo funcionó: Zico ganó masa muscular y potencia sin perder nada de su técnica.

2.2 La consagración en el Flamengo (1971-1983)[editar]

Zico debutó en el primer equipo del Flamengo en 1971, con dieciocho años. Su ascenso fue rápido: hacia mediados de la década ya era el mejor jugador de Brasil y en 1977 recibió el primero de sus tres premios de Mejor Futbolista de América.

Sus rasgos distintivos se fijaron pronto: la visión para el pase filtrado, la conducción corta y explosiva, el remate de media distancia y una capacidad para el balón parado que no ha vuelto a verse. Las estadísticas más citadas le atribuyen 101 goles de falta directa contando amistosos, de los cuales 62 están verificados en partidos oficiales, la mejor marca conocida de la historia del fútbol.

1979 fue su año más prolífico: 81 goles, récord de un jugador del club en una sola temporada. Y 1981, el más glorioso.

2.3 El equipo de 1981: América y el mundo[editar]

El Flamengo de 1981, dirigido por Paulo César Carpegiani, es recordado en Brasil como uno de los mejores conjuntos de la historia del fútbol sudamericano. Con Zico como líder absoluto y una generación que incluía a Júnior, Leandro, Adílio, Andrade, Mozer y Nunes, el equipo lo ganó todo:

  • Copa Libertadores de América de 1981: en la final ante el Cobreloa chileno, Flamengo ganó 2-1 en Río, empató en Santiago y resolvió el partido de desempate en Montevideo con un 2-0 y dos goles de Zico.
  • Copa Intercontinental de 1981: el 13 de diciembre, en el Estadio Nacional de Tokio, Flamengo goleó 3-0 al Liverpool FC, campeón de Europa, en una de las exhibiciones colectivas más recordadas del fútbol brasileño. Los goles fueron de Nunes (minutos 12 y 41) y Adílio (34). Zico dio las tres asistencias y fue elegido mejor jugador del partido.

Dos precisiones importantes. En la final intercontinental de Tokio, Zico no marcó ningún gol: asistió los tres. Y el entrenador del doblete continental de 1981 no fue Cláudio Coutinho, sino Paulo César Carpegiani. Coutinho había ganado el Campeonato Brasileño de 1980 con el club y falleció en noviembre de 1981.

Antes y después de aquel año llegaron los Campeonatos Brasileños de 1980, 1982 y 1983 y seis Campeonatos Cariocas. Zico rechazó durante años ofertas millonarias de clubes europeos para quedarse en Río, una lealtad que cimentó su condición de ídolo absoluto de la Nación Rubro-Negra.

2.4 España 1982: la mejor Brasil que no ganó[editar]

Si el nombre de Zico resuena con una mezcla de admiración y melancolía, es sobre todo por la Copa Mundial de España 1982.

Aquel equipo dirigido por Telê Santana, con un centro del campo formado por Zico, Sócrates, Falcão y Cerezo y con Éder en la banda, desplegó un fútbol ofensivo y vistoso que cautivó al mundo. Ganó sus tres partidos de la primera fase y superó a Argentina en la segunda ronda; Zico marcó cuatro goles en el torneo, entre ellos uno de falta ante Escocia que sigue apareciendo en cualquier antología del torneo.

El desenlace, sin embargo, fue traumático. El 5 de julio de 1982, en el estadio de Sarrià de Barcelona, Brasil necesitaba solo un empate para clasificarse a semifinales y cayó 3-2 ante Italia, con un hat-trick de Paolo Rossi. Aquel partido, conocido en Brasil como la Tragedia de Sarrià, se considera una de las eliminaciones más dolorosas de la historia del fútbol, y Zico ha declarado en repetidas ocasiones que fue la mayor decepción deportiva de su vida.

Cuatro años antes, en el Mundial de Argentina 1978, Zico ya había vivido otra frustración: Brasil terminó tercera e invicta, y un gol suyo de cabeza ante Suecia fue anulado porque el árbitro galés Clive Thomas señaló el final del partido mientras el balón viajaba desde el córner.

2.5 Italia y el regreso (1983-1989)[editar]

En 1983, tras el tercer Campeonato Brasileño consecutivo, Zico fichó por el Udinese italiano. Su llegada a una ciudad de poco más de cien mil habitantes fue un acontecimiento nacional: se calcula que más de treinta mil personas salieron a recibirlo. En dos temporadas marcó 22 goles en 39 partidos de la Serie A y llevó al club, históricamente modesto, a codearse con los grandes del calcio. Fue en Italia donde la prensa consolidó su apodo de "el Pelé blanco".

Regresó al Flamengo en 1985 y jugó cuatro temporadas más, ya lastrado por las lesiones de rodilla. En 1987 ganó la Copa União, el torneo organizado al margen de la estructura federativa por los grandes clubes brasileños, con un 1-0 al Internacional en la final del Maracaná. Se retiró como jugador del Flamengo en 1989.

2.6 México 1986: el penalti de Bats[editar]

Zico llegó al Mundial de México 1986 en condiciones físicas precarias, recién operado de la rodilla y sin ritmo de competición. Telê Santana lo incluyó igualmente en la convocatoria.

El momento más recordado —y más doloroso— se produjo en los cuartos de final ante Francia, en Guadalajara. Con el marcador 1-1, Zico entró desde el banquillo y, apenas unos minutos después, el árbitro señaló un penalti a favor de Brasil. Zico asumió la responsabilidad y el portero francés Joël Bats adivinó la dirección y detuvo el lanzamiento.

El partido se fue a la prórroga y a la tanda de penaltis. En la tanda, Zico sí anotó el suyo, pero Brasil cayó 4-3 y quedó eliminada. Fue su último partido en una Copa del Mundo.

2.7 Japón: el arquitecto de la J-League (1991-1994)[editar]

En 1991, con 38 años y una rodilla castigada, Zico tomó la decisión más inesperada de su carrera: fichar por el Sumitomo Metals, un club de empresa de la segunda categoría amateur japonesa con sede en Kashima, una localidad de pescadores de la prefectura de Ibaraki.

El movimiento resultó decisivo. Japón preparaba entonces el lanzamiento de una liga profesional, la J-League, y la presencia de un futbolista del prestigio de Zico dio credibilidad al proyecto y convenció a la federación de conceder plaza fundacional al club, refundado como Kashima Antlers. La J-League arrancó en 1993 con diez equipos, y Zico marcó el primer hat-trick de su historia.

En cuatro temporadas anotó 35 goles en 45 partidos, ganó la primera fase inaugural de la liga con el Kashima y se retiró definitivamente en 1994. Su influencia en la profesionalización del fútbol japonés —en la mentalidad, en los hábitos de entrenamiento y en la propia cultura de club— es reconocida universalmente en el país, donde se le conoce como "el dios del fútbol". El Kashima Antlers le levantó una estatua junto a su estadio y retiró su dorsal 10.

2.8 La carrera como entrenador y la etapa actual[editar]

Tras un breve paso por la política —fue secretario extraordinario de Deportes de Brasil entre 1990 y 1991, e impulsó la ley del deporte que precedió a la posterior "Ley Pelé"—, Zico desarrolló una larga carrera en los banquillos, siempre lejos de Brasil.

Equipo Etapa Logros
Kashima Antlers 1999-2000 Primera etapa como técnico y director del proyecto deportivo
Selección de Japón 2002-2006 Copa Asiática de 2004 y clasificación para el Mundial de 2006
Fenerbahçe 2006-2008 Süper Lig 2006-07 y cuartos de final de la Liga de Campeones en 2008
Bunyodkor (Uzbekistán) 2008-2009 Liga y Copa de Uzbekistán
CSKA Moscú 2009 Etapa breve
Olympiacos 2009-2010 Etapa breve
Selección de Irak 2011-2012
Al-Gharafa (Catar) 2013-2014
FC Goa (India) 2014-2016 Final de la Superliga India en 2015

Su etapa más recordada es la japonesa. Con la selección de Japón ganó la Copa Asiática de 2004 y clasificó al equipo para la Copa del Mundo de 2006, donde cayó eliminado en la fase de grupos.

Aclaración frecuente. Zico no dirigió a Japón en el Mundial de Francia de 1998. Japón había debutado en una Copa del Mundo precisamente en el Mundial de Francia 1998, con Takeshi Okada en el banquillo; Zico asumió la selección en 2002 y la dirigió en el Mundial de 2006.

Desde 2018 volvió a vincularse formalmente al Kashima Antlers, primero como director técnico y, desde 2022, como asesor del club, cargo que sigue ocupando. Mantiene además la red de escuelas de fútbol CFZ (Centro de Futebol Zico), con sedes en Río de Janeiro, Brasilia y Japón.

3. Trayectoria por club[editar]

[ Desplegar / Plegar ]

Cifras en competiciones oficiales de liga

Club Etapa Partidos Goles
Flamengo 1971-1983 212 123
Udinese 1983-1985 39 22
Flamengo 1985-1989 66 20
Kashima Antlers 1991-1994 45 35
Carrera completa (todas las competiciones) 1971-1994 635 431

Nota sobre los recuentos. Las cifras de la tabla corresponden a partidos de liga. El registro que utiliza el Flamengo, y que incluye todas las competiciones y los amistosos oficiales, es de 509 goles en 732 partidos, la marca histórica del club. Ambas cuentas son correctas: miden cosas distintas.

Flamengo (1971-1983 y 1985-1989)

  • Máximo goleador de la historia del club: 509 goles en 732 partidos.
  • Máximo anotador de la historia del Maracaná, con 334 goles.
  • 81 goles en 1979, récord de un jugador del club en una temporada.
  • Tres Campeonatos Brasileños (1980, 1982, 1983), seis Campeonatos Cariocas, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental de 1981 y la Copa União de 1987.

Udinese (1983-1985)

  • 22 goles en 39 partidos de la Serie A. Su llegada a Údine fue recibida por decenas de miles de personas.

Kashima Antlers (1991-1994)

  • 35 goles en 45 partidos. Pieza fundamental en la creación de la J-League y en la conversión del Sumitomo Metals en un club profesional.
  • Dorsal 10 retirado y estatua en el estadio del club.

4. Selección de Brasil[editar]

Zico debutó con la canarinha en 1976 y acumuló 71 partidos oficiales y 48 goles hasta 1986, cifras que lo sitúan entre los máximos anotadores de la historia de la selección. Disputó tres Copas del Mundo y nunca llegó a una final.

[ Desplegar / Plegar ]
Torneo Resultado de Brasil Aportación de Zico
Mundial de 1978 (Argentina) Tercer puesto, invicta Gol anulado ante Suecia por el final del partido señalado con el balón en el aire
Copa América de 1979 Tercer puesto
Mundial de 1982 (España) Eliminada en la segunda fase de grupos 4 goles; organizador del equipo más admirado del torneo
Mundial de 1986 (México) Cuartos de final Penalti detenido por Joël Bats ante Francia; anotó el suyo en la tanda

El equipo de 1982. La formación de Telê Santana —con Zico, Sócrates, Falcão, Cerezo y Éder— es reconocida de forma casi unánime como el mejor conjunto de la historia que no ganó un Mundial y, para buena parte de la crítica, como el equipo más bello que se ha visto en una Copa del Mundo. Su eliminación ante la Italia de Paolo Rossi en Sarrià, el 5 de julio de 1982, marcó el final de una manera de entender el fútbol brasileño.

5. Estilo de juego[editar]

Zico fue el arquetipo del número 10 brasileño: el futbolista que organiza, decide y ejecuta desde tres cuartos de campo.

  • El tiro libre. Es su sello absoluto. La combinación de precisión, potencia y efecto sobre la barrera lo convirtió, según los recuentos más aceptados, en el mayor especialista de la historia: 101 goles de falta directa contando amistosos y 62 verificados en partidos oficiales.
  • El pase filtrado. Su visión periférica y su capacidad para ejecutar el pase exacto en el momento exacto explican la final intercontinental de 1981, en la que asistió los tres goles sin marcar ninguno.
  • El disparo de media distancia. Golpeaba con el empeine desde fuera del área con una frecuencia y una tasa de acierto inusuales para un centrocampista.
  • El juego aéreo. Pese a medir 1,72 m, era un rematador de cabeza notable, resultado directo del trabajo físico al que se sometió en la cantera del Flamengo.
  • La limitación. Nunca fue rápido en carrera larga ni especialmente fuerte físicamente, y las lesiones de rodilla condicionaron el último tercio de su carrera, incluida su participación en el Mundial de 1986.

6. Palmarés y distinciones[editar]

[ Desplegar / Plegar ]

Flamengo

  • Campeonato Brasileño (3): 1980, 1982, 1983
  • Copa União (1): 1987
  • Campeonato Carioca (6): 1972, 1974, 1978, 1979, 1981, 1986
  • Copa Libertadores de América (1): 1981
  • Copa Intercontinental (1): 1981

Kashima Antlers

Selección de Brasil

  • Tercer puesto de la Copa Mundial (1): 1978
  • Tercer puesto de la Copa América (1): 1979

Como entrenador

  • Copa Asiática (1): 2004, con la selección de Japón
  • Süper Lig de Turquía (1): 2006-07, con el Fenerbahçe
  • Liga y Copa de Uzbekistán (1 cada una): 2008, con el Bunyodkor

Distinciones individuales

  • Mejor Futbolista de América (3): 1977, 1981, 1982
  • Mejor Jugador del Mundo de World Soccer (1): 1983
  • Balón de Oro de la revista Onze (1): 1981
  • Máximo goleador del Campeonato Brasileño: 1980, 1982
  • Incluido en el FIFA 100, la lista de los mejores futbolistas vivos elaborada por Pelé para el centenario de la FIFA en 2004
  • Séptimo puesto en la votación al Jugador del Siglo de la FIFA (1999)
  • Máximo goleador de faltas directas de la historia del fútbol

7. Datos y curiosidades[editar]

  • No marcó en Tokio. En la final intercontinental de 1981 ante el Liverpool, Zico dio las tres asistencias y fue elegido mejor jugador del partido. Los goles fueron de Nunes (dos) y Adílio.
  • Casi lo rechazan. El Flamengo estuvo a punto de no ficharlo en 1967 por su escaso desarrollo físico; lo salvó un programa de musculación y dieta diseñado a medida.
  • Un gol anulado en el aire. En el Mundial de 1978, el árbitro Clive Thomas pitó el final del Brasil-Suecia mientras el balón viajaba desde un córner y Zico ya lo había cabeceado a la red.
  • 334 goles en el Maracaná. Nadie ha marcado más en el estadio.
  • 81 goles en un año. Su registro de 1979 es el récord de un jugador del Flamengo en una sola temporada.
  • Ministro de Deportes. Entre 1990 y 1991 ocupó la cartera de Deportes de Brasil e impulsó la ley que precedió a la "Ley Pelé".
  • El dios del fútbol japonés. El Kashima Antlers le retiró el dorsal 10 y le levantó una estatua junto a su estadio.
  • Un hermano decisivo. Edu Antunes Coimbra, futbolista profesional y después entrenador, fue quien lo introdujo en el fútbol organizado.
  • Fenerbahçe en cuartos de Europa. En 2008 llevó al club turco a los cuartos de final de la Liga de Campeones, su mejor resultado histórico.

8. Legado[editar]

Zico ocupa un lugar peculiar en la memoria del fútbol: el de un futbolista de primerísimo nivel cuya grandeza no se mide en Copas del Mundo. No ganó ninguna, y aun así su nombre aparece de forma sistemática en cualquier discusión sobre los mejores del siglo XX. La razón es doble: lo que hizo con el Flamengo en 1981 —campeón de América y del mundo, con una exhibición en Tokio que todavía se estudia— y lo que representó con la selección de 1982, el equipo que convirtió la derrota en un patrimonio estético.

Su influencia técnica sigue siendo visible. La generación de enganches brasileños posterior —de Raí a Rivaldo, de Djalminha a Kaká— trabajó sobre un molde que él fijó, y su manera de ejecutar los tiros libres se convirtió en el manual de referencia de cualquier especialista. Que su récord de faltas directas siga en pie cuatro décadas después dice bastante.

Y luego está Japón. Pocos futbolistas han tenido un impacto institucional comparable al que Zico tuvo en un país que no era el suyo. Su fichaje por un club de empresa de segunda categoría en 1991 fue la pieza que faltaba para que la J-League naciera con credibilidad, y su etapa como seleccionador consolidó el proceso. Que a los 73 años siga siendo asesor del Kashima Antlers, con una estatua a las puertas del estadio, es la prueba más elocuente de que aquella decisión no fue una gira de despedida sino una segunda carrera.

Para el aficionado hispanohablante, Zico es sobre todo el 10 del Flamengo de 1981 y el maestro de Sarrià: la imagen de un fútbol que se recuerda mejor por cómo se jugaba que por lo que se ganó.