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Ana Bolena

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Ana Bolena
NombreAnne Boleyn
NacimientoEntre 1501 y 1507, probablemente en Blickling Hall (Norfolk) o en el castillo de Hever (Kent). La fecha está en disputa académica
Fallecimiento19 de mayo de 1536, Torre de Londres (decapitada)
PadresThomas Boleyn, conde de Wiltshire y de Ormonde, e Isabel Howard
HermanosMaría Bolena y Jorge Bolena, vizconde de Rochford
CónyugeEnrique VIII, en matrimonio secreto el 25 de enero de 1533
Coronación1 de junio de 1533, abadía de Westminster
HijaIsabel I de Inglaterra (7 de septiembre de 1533 - 24 de marzo de 1603)
Reina consorteDe mayo de 1533 al 17 de mayo de 1536, cuando su matrimonio fue anulado
Títulos propiosMarquesa de Pembroke, concedido por derecho propio el 1 de septiembre de 1532
SepulturaCapilla de San Pedro ad Vincula, Torre de Londres

1. Resumen[editar]

Ana Bolena fue la segunda esposa de Enrique VIII, reina consorte de Inglaterra durante poco más de tres años y madre de Isabel I. Su vida cabe en una frase que explica por qué se la sigue estudiando cinco siglos después: es la única mujer de la historia europea por cuya causa un reino se separó de la Iglesia de Roma.

Educada en las cortes más refinadas del continente —la de Margarita de Austria en Malinas y la de la reina Claudia de Francia—, volvió a Inglaterra hacia 1522 con unos modales, un francés y un gusto que la distinguieron inmediatamente en la corte de Enrique. Cuando el rey se fijó en ella, hacia 1526, hizo lo que su hermana María no había hecho: se negó a ser su amante. Esa negativa, sostenida durante años, convirtió un capricho real en un problema de Estado, porque la única manera de tener a Ana era casarse con ella, y la única manera de casarse con ella era anular el matrimonio con Catalina de Aragón. El papa no podía concederlo. Inglaterra rompió con Roma.

Como reina, Ana no fue una figura decorativa. Tuvo influencia real en la política religiosa, protegió a clérigos reformistas, poseyó y difundió textos evangélicos prohibidos y empujó al rey hacia la ruptura y la reforma con más convicción que él. También se ganó enemigos con la misma energía, empezando por Thomas Cromwell, con quien acabó chocando por el destino del dinero de los monasterios.

Su caída fue fulminante y desproporcionada. Tras dar a luz a una hija y sufrir después al menos un aborto, fue arrestada el 2 de mayo de 1536 y acusada de adulterio con cinco hombres —entre ellos su propio hermano—, incesto y conspiración para matar al rey. Fue condenada el 15 de mayo, su matrimonio fue anulado el 17 —una anulación jurídicamente incoherente con la propia acusación de adulterio— y fue decapitada el 19 de mayo de 1536 por un espadachín traído expresamente de Calais. Prácticamente ningún historiador actual considera creíbles los cargos. Once días después, el rey se casaba con Juana Seymour.

2. Orígenes y la disputa sobre su fecha de nacimiento[editar]

2.1 La familia Bolena[editar]

Los Bolena no eran una familia antigua de la alta nobleza, sino un caso de ascenso rápido por servicio y matrimonio. El bisabuelo de Ana, Geoffrey Boleyn, fue mercader y lord mayor de Londres. Su padre, Thomas Boleyn, fue un diplomático hábil y políglota, embajador ante los Países Bajos y ante Francia, y se casó con Isabel Howard, hija del duque de Norfolk: es decir, entroncó con una de las casas nobiliarias más poderosas de Inglaterra. Ana era, por su madre, sobrina del duque de Norfolk y prima de Catalina Howard, la quinta esposa de Enrique VIII, que acabaría en el mismo cadalso.

Sus hermanos fueron María Bolena, que había sido amante del rey antes que ella —un hecho que, por el impedimento canónico de afinidad, obligó a obtener una dispensa para el propio matrimonio de Ana, y que la propaganda posterior utilizaría en su contra—, y Jorge Bolena, vizconde de Rochford, diplomático y poeta, ejecutado dos días antes que su hermana.

2.2 1501 o 1507[editar]

No se conoce la fecha de nacimiento de Ana Bolena, y la discusión académica sobre ella lleva más de un siglo abierta. Las dos posiciones principales son:

  • Hacia 1501, defendida por Eric Ives, su biógrafo más influyente. El argumento decisivo es su estancia en la corte de Margarita de Austria en Malinas, que exigía una edad mínima razonable, y una carta suya conservada de ese período cuya caligrafía y contenido parecen impropios de una niña de siete años.
  • Hacia 1507, defendida por Retha Warnicke, apoyándose en otras fuentes sobre la edad a la que se enviaba a las damas al extranjero y en testimonios contemporáneos sobre su juventud al llegar a la corte inglesa.

La diferencia no es menor: cambia por completo la interpretación de su comportamiento durante el cortejo del rey —una mujer de veinticinco años que calcula o una de diecinueve que resiste— y de su capacidad para maniobrar políticamente. La mayoría de los especialistas actuales se inclina por la fecha temprana, pero el asunto sigue sin resolverse, y cualquier texto que dé una fecha exacta sin advertirlo está simplificando.

El lugar de nacimiento tampoco está fijado con certeza: Blickling Hall, en Norfolk, es la hipótesis más aceptada, con el castillo de Hever, en Kent, como alternativa.

3. La formación europea (c. 1513-1522)[editar]

Lo que distinguió a Ana Bolena de las demás damas de la corte inglesa fue su educación en el continente, conseguida gracias a los contactos diplomáticos de su padre.

Primero pasó por la corte de Margarita de Austria, regente de los Países Bajos, en Malinas, uno de los centros culturales más refinados de Europa. Después se trasladó a Francia, donde sirvió brevemente a María Tudor —hermana de Enrique VIII, casada con Luis XII— y después, durante varios años, a la reina Claudia de Francia, esposa de Francisco I.

De ese período volvió con tres cosas decisivas: un francés impecable, un dominio de la música, la danza y la conversación cortesana que en Inglaterra resultaba llamativo, y un contacto directo con el humanismo evangélico francés, el círculo intelectual de Margarita de Navarra donde circulaban ideas de reforma de la Iglesia que no eran todavía luteranismo pero sí una crítica clara de la práctica romana. Esa formación explica su biblioteca posterior y su papel en la política religiosa inglesa.

Volvió a Inglaterra a comienzos de 1522 y debutó en la corte en un espectáculo cortesano de ese año.

4. Antes del rey: Percy y Wyatt[editar]

Antes de que Enrique VIII se fijara en ella, Ana protagonizó dos episodios que la tradición ha magnificado y que conviene tomar con cautela.

El primero es su compromiso con Henry Percy, heredero del condado de Northumberland, hacia 1523. La relación fue deshecha por el cardenal Wolsey, por orden del padre de Percy o del propio rey según la versión, y Percy fue casado con otra. Años después, cuando convenía anular el matrimonio de Ana, se intentó resucitar aquel compromiso como impedimento; Percy lo negó bajo juramento.

El segundo es el del poeta Thomas Wyatt, que le dedicó versos —entre ellos el célebre soneto que empieza «Whoso list to hunt», con su cierva que lleva un collar donde se lee Noli me tangere, «no me toques», porque soy del César—. Wyatt fue arrestado en 1536 junto a los demás acusados, pero fue liberado sin cargos, único entre ellos. La relación real entre ambos es indeterminable; el poema, en cambio, es una de las mejores fuentes literarias sobre la atmósfera de aquella corte.

5. El cortejo del rey y el «Gran Asunto» (1526-1533)[editar]

Enrique VIII se interesó por Ana hacia 1526. Lo que ocurrió entonces no tiene precedente claro: ella se negó a convertirse en su amante, posición que mantuvo durante años. Se conservan diecisiete cartas de amor del rey —hoy, curiosamente, en la Biblioteca Vaticana— que documentan la frustración y la insistencia de un monarca que no estaba acostumbrado a que le dijeran que no.

La negativa transformó la naturaleza del asunto. Si Ana no iba a ser una favorita, tenía que ser reina; y para que fuera reina había que retirar a la que ya lo era. Así nació el King's Great Matter, el proceso descrito en detalle en Enrique VIII de Inglaterra: la petición de anulación a Roma, el bloqueo del papa Clemente VII —a merced del emperador Carlos V, sobrino de Catalina—, el fracaso del tribunal de Blackfriars en 1529 y la caída del cardenal Wolsey, a quien Ana consideraba responsable de las dilaciones y cuya destitución ella impulsó activamente.

Durante esos años Ana no esperó pasivamente. Puso en manos del rey obras que sostenían que un monarca no debe obediencia a ningún poder extranjero —la más citada es La obediencia del hombre cristiano de William Tyndale— y apoyó a los clérigos que buscaban en las universidades europeas dictámenes favorables a la anulación. El 1 de septiembre de 1532 el rey la hizo marquesa de Pembroke por derecho propio, un título nobiliario mayor concedido a una mujer en su propio nombre, cosa muy poco frecuente, con rentas propias: era la señal pública de que el matrimonio se daba por hecho.

La secuencia final fue rápida:

  • Noviembre de 1532: tras el viaje conjunto a Calais para entrevistarse con Francisco I, la relación se consuma y Ana queda embarazada.
  • 25 de enero de 1533: matrimonio secreto con Enrique VIII.
  • 30 de marzo de 1533: Thomas Cranmer es consagrado arzobispo de Canterbury.
  • 23 de mayo de 1533: Cranmer declara nulo el matrimonio del rey con Catalina de Aragón.
  • 28 de mayo de 1533: declara válido el matrimonio con Ana.
  • 1 de junio de 1533: coronación de Ana en la abadía de Westminster, con una ceremonia deliberadamente fastuosa y —detalle inusual— la corona de San Eduardo, reservada normalmente a los reyes.
  • 11 de julio de 1533: Clemente VII excomulga a Enrique VIII.
  • 7 de septiembre de 1533: nace Isabel en el palacio de Greenwich.

6. Reina de Inglaterra (1533-1536)[editar]

6.1 El problema de Isabel[editar]

El nacimiento de una niña fue un golpe severo. Se habían preparado documentos anunciando un príncipe y hubo que añadirles una s a mano. No era una catástrofe en sí —Ana era joven y el embarazo demostraba fertilidad—, pero desmontaba el argumento con el que se había justificado todo: que Dios bendeciría el nuevo matrimonio con el varón que había negado al primero.

El Acta de Sucesión de 1534 declaró a María ilegítima y fijó la corona en la descendencia de Ana. Negarlo por escrito era traición; negarse a jurarlo, delito. Ese juramento es el que costó la vida a Tomás Moro y a John Fisher.

6.2 Qué hizo como reina[editar]

La historiografía reciente, y muy señaladamente Eric Ives, ha desmontado la imagen de Ana como simple objeto del deseo real y ha documentado una actuación política propia en tres frentes:

  • Patronazgo religioso reformista. Colocó o promovió a clérigos evangélicos en sedes y capellanías —Hugh Latimer, Nicholas Shaxton, Matthew Parker, futuro arzobispo de Isabel—, poseyó y prestó libros prohibidos, y usó su posición para proteger a personas perseguidas por herejía. Su Biblia y sus libros de horas anotados se conservan.
  • Caridad y educación. Destinó sumas considerables a limosnas y a becas de estudio, un elemento que la propaganda posterior olvidó y que las cuentas de su casa documentan.
  • Política de la Corona. Intervino en nombramientos, mantuvo correspondencia diplomática con Francia y tuvo una posición definida sobre qué debía hacerse con las rentas de los monasterios: destinarlas a educación y beneficencia, no al tesoro real ni al reparto entre cortesanos. Ese fue el punto en el que chocó frontalmente con Thomas Cromwell, y varios historiadores lo consideran el motivo de fondo de su caída.

6.3 El deterioro[editar]

En 1534 y de nuevo a comienzos de 1536 Ana perdió embarazos. El segundo es el decisivo: el 29 de enero de 1536 —el mismo día del funeral de Catalina de Aragón— abortó un feto de unos tres meses y medio que, según los testimonios, era varón. Para entonces el rey ya cortejaba a Juana Seymour, y su accidente de justas de aquel mismo mes lo había dejado más irascible y consciente de su mortalidad.

7. La caída (abril-mayo de 1536)[editar]

7.1 Los hechos[editar]

La destrucción de Ana Bolena ocupó menos de tres semanas de principio a fin, lo que en sí mismo es un dato historiográfico: un proceso genuino por adulterio real de una reina, con cinco cómplices, no se instruye en ese plazo.

[ Desplegar / Plegar ] Cronología de la caída
Fecha (1536) Hecho
30 de abril Detención del músico Mark Smeaton, que confiesa tras un interrogatorio, probablemente bajo tortura o amenaza
1 de mayo El rey abandona bruscamente un torneo en Greenwich sin dar explicaciones; Henry Norris es interrogado camino de Londres
2 de mayo Ana es arrestada y llevada a la Torre de Londres
12 de mayo Juicio y condena de Norris, Smeaton, William Brereton y Francis Weston
15 de mayo Juicio de Ana y de su hermano Jorge Bolena ante un tribunal de pares presidido por su tío, el duque de Norfolk. Ambos son condenados a muerte
17 de mayo Ejecución de los cinco hombres. Cranmer anula el matrimonio de Ana con el rey
19 de mayo Ejecución de Ana Bolena en el patio interior de la Torre
30 de mayo Enrique VIII se casa con Juana Seymour

Los cargos fueron adulterio con cinco hombres, incesto con su hermano y conspiración para causar la muerte del rey. La acusación detallaba fechas y lugares concretos.

7.2 Por qué no se sostiene[editar]

El consenso de la historiografía moderna es que los cargos eran falsos, y descansa en razones documentales, no en simpatía:

  • Las fechas no cuadran. El cotejo de las fechas y lugares de la acusación con los itinerarios documentados de la corte muestra que en varias de las ocasiones señaladas Ana o el acusado no estaban donde la acusación dice, y en algún caso ella estaba recién parida o públicamente acompañada.
  • Sólo hubo una confesión, y es sospechosa. De los cinco acusados, únicamente Mark Smeaton, un músico de origen humilde y sin protección nobiliaria, confesó; los otros cuatro negaron todo hasta el cadalso. Smeaton fue el único al que se pudo someter a métodos que la ley no permitía usar con un caballero.
  • La anulación es autocontradictoria. El 17 de mayo el matrimonio fue declarado nulo desde el principio. Si nunca hubo matrimonio, no pudo haber adulterio; el Estado la ejecutó dos días después por un delito que su propia sentencia acababa de hacer imposible. Es la incoherencia jurídica que más citan los historiadores.
  • El cargo de incesto con Jorge Bolena era, incluso para los criterios de la época, extraordinario, y su función parece haber sido asegurar la repugnancia pública y eliminar a la vez a la cabeza política de la facción Bolena.

Sobre quién y por qué, hay dos grandes interpretaciones y conviene atribuirlas:

  • Eric Ives sostiene que fue un golpe de facción orquestado por Thomas Cromwell, que necesitaba eliminar a Ana por el choque sobre el destino de las rentas monásticas y por su oposición a la alianza con el emperador, y que aprovechó el enfriamiento del rey para actuar. En esta lectura, Enrique fue convencido, no el autor del plan.
  • G. W. Bernard ha defendido, en minoría, que el rey fue el motor y que no puede descartarse por completo que creyera en alguna forma de conducta impropia.
  • Retha Warnicke propuso una tercera vía, ligada al aborto de enero de 1536 y a las ideas de la época sobre la deformidad fetal como signo de pecado sexual, tesis que ha tenido menos aceptación.

Ninguna de las tres exige que los cargos fueran ciertos: la discusión es sobre quién los fabricó.

7.3 La ejecución[editar]

Ana fue decapitada el 19 de mayo de 1536 dentro del recinto de la Torre de Londres, ante un público restringido. El rey le concedió dos privilegios: morir por espada y no por hacha —para lo cual se hizo venir a un verdugo especialista de Calais— y hacerlo en el patio interior y no en Tower Hill.

Su discurso desde el cadalso fue el propio del género: no se declaró inocente, porque hacerlo habría sido acusar al rey y poner en peligro a su familia y a su hija, sino que pidió por él y se sometió a la ley. Fue enterrada sin ataúd, en un cofre de flechas vacío, bajo el pavimento de la capilla de San Pedro ad Vincula, dentro de la Torre; sus restos fueron identificados durante las obras de restauración del siglo XIX y hoy una placa marca el lugar.

8. Consecuencias y reputación[editar]

8.1 Isabel[editar]

Isabel tenía dos años y ocho meses cuando ejecutaron a su madre, y fue declarada ilegítima inmediatamente después. Que veintidós años más tarde llegara al trono y reinara cuarenta y cinco años es el hecho que reordenó retrospectivamente toda la memoria de Ana Bolena. Isabel nunca reivindicó públicamente a su madre —hacerlo habría sido cuestionar a su padre y su propia legitimidad—, pero mantuvo cerca a personas del círculo Bolena, promovió a Matthew Parker, capellán de Ana, a la sede de Canterbury, y usó el emblema del halcón blanco coronado que había sido divisa de su madre.

8.2 Dos memorias enfrentadas[editar]

La reputación de Ana Bolena se construyó desde el primer momento en dos direcciones opuestas, y esa polarización sigue viva.

La memoria católica la fijó como la concubina, la hereje, la mujer que arrastró a un rey y separó a un reino de la Iglesia; en esa tradición se acuñaron los epítetos más duros —incluido el de «la ramera»— y se difundieron las historias sobre supuestas deformidades físicas, como el sexto dedo, que no aparecen en ninguna fuente contemporánea fiable y proceden de un texto hostil escrito décadas después de su muerte por el católico Nicholas Sander.

La memoria protestante, en cambio, la convirtió en algo próximo a una mártir de la Reforma. El artífice principal fue John Foxe, que en su Libro de los mártires la presentó como una reina piadosa y evangélica víctima de una conspiración papista, y esa lectura pasó a la historiografía inglesa durante siglos.

La historiografía académica moderna abandonó ambos extremos. Desde la biografía de Eric Ives —cuya versión definitiva es de 2004— predomina el retrato de una política de corte capaz, culta y ambiciosa, con influencia propia sobre la religión de su tiempo, destruida por la mecánica de una corte donde el favor real era la única fuente de seguridad y podía retirarse en un mes.

8.3 En la cultura[editar]

Ana Bolena es, junto a su marido, uno de los personajes históricos más representados de Occidente: la ópera Anna Bolena de Donizetti (1830), las novelas de Jean Plaidy y de Philippa GregoryLa otra Bolena (2001), llevada al cine en 2008—, el retrato hostil pero inolvidable de la trilogía de Hilary Mantel vista desde los ojos de Cromwell, las series Los Tudor (2007-2010) y Ana Bolena (2021), y el musical Six. En español, su figura llega casi siempre asociada a la de Catalina de Aragón, y esa asociación es la que ha determinado durante siglos su tratamiento en la literatura y la historiografía en nuestra lengua: la mujer que desplazó a la hija de los Reyes Católicos.