Bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki
| Bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki | |
|---|---|
| Fecha | 6 y 9 de agosto de 1945 |
| Lugar | Hiroshima y Nagasaki, Imperio de Japón |
| Parte de | Frente del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial |
| Beligerantes | Estados Unidos —con participación del Proyecto Manhattan del Reino Unido y Canadá— contra el Imperio de Japón |
| Comandantes | William S. Parsons, Paul W. Tibbets, Robert A. Lewis, Charles Sweeney, Frederick Ashworth (EE. UU.); Shunroku Hata (Japón) |
| Unidades | Distrito Manhattan: 50 estadounidenses, 2 británicos; 509.º Grupo Compuesto: 1,770 estadounidenses; Segundo Ejército japonés: 40,000 en Hiroshima, 9,000 en Nagasaki |
| Bajas | Hiroshima: 20,000+ soldados muertos; 70,000–146,000 civiles muertos. Nagasaki: 39,000–80,000 muertos; al menos 150 soldados. Total: 129,000–246,000+ muertos. |
| Consecuencias | Rendición del Japón y fin de la Segunda Guerra Mundial; cientos de miles de muertos, heridos y enfermos. |
1. Resumen[editar]
Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki fueron dos ataques nucleares ordenados por el presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, contra el Imperio del Japón. Se ejecutaron el 6 y el 9 de agosto de 1945 sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, respectivamente. Junto con la guerra soviético-japonesa, contribuyeron a la rendición de Japón y al fin de la Segunda Guerra Mundial.
Sobre Hiroshima se lanzó el arma nuclear Little Boy, construida con uranio-235. Sobre Nagasaki se lanzó Fat Man, un arma de implosión fabricada básicamente con plutonio-239. Fueron los únicos ataques nucleares de la historia bélica.[1]
Las estimaciones de muertes varían según la fuente y el periodo considerado. Hacia finales de 1945 se calculaba que las bombas habían matado a unas 166,000 personas en Hiroshima y 80,000 en Nagasaki, con un total aproximado de 246,000 muertes, aunque solo una parte falleció el mismo día de los bombardeos. Otras estimaciones sitúan el total entre 129,000 y más de 246,000 muertos, dependiendo de la inclusión de muertes posteriores por radiación y enfermedad.[2]
2. Contexto histórico[editar]
2.1 Antecedentes en Asia-Pacífico[editar]
Tras la Primera Guerra Mundial, Japón no parecía destinado a un enfrentamiento abierto con Estados Unidos. Sin embargo, en 1922, el Tratado Naval de Washington limitó el número de barcos que Japón podía poseer y aseguró la supremacía naval de las flotas estadounidense y británica. Además, Japón consideraba agraviante que las potencias europeas ocuparan territorios dentro de su zona de influencia en Asia. En 1937 decidió invadir China, en un conflicto que duraría ocho años.
En 1940, el príncipe Fumimaro Konoe fue nombrado primer ministro e integró en su gabinete a Hideki Tōjō y Yōsuke Matsuoka, defensores de la expansión japonesa por la fuerza. A finales de ese año, Japón firmó el Pacto Tripartito con Alemania e Italia, alineándose con las Potencias del Eje.
Con el objetivo de establecer la llamada «Gran Esfera de coprosperidad del este de Asia», Japón invadió el sur de Indochina en julio de 1941, territorio controlado por Francia. Estados Unidos respondió con embargos comerciales y redujo en un 90 % el suministro de petróleo a Japón. Debido a esas sanciones, así como a las impuestas por británicos y neerlandeses, el comercio exterior japonés disminuyó alrededor del 75 %.
El 5 de noviembre de 1941, el emperador Hirohito y el gobierno japonés decidieron declarar la guerra a Estados Unidos si no se levantaba el embargo petrolero a fin de mes. El 7 de diciembre, la Primera flota japonesa lanzó un ataque aéreo masivo contra Pearl Harbor. Al día siguiente, el Congreso de Estados Unidos declaró la guerra a Japón.
El ataque a Pearl Harbor se produjo un día después de que Roosevelt autorizara un proyecto secreto conocido como Manhattan Engineering District, que finalmente se denominó Proyecto Manhattan.
2.2 El Proyecto Manhattan[editar]
El 2 de agosto de 1939, Albert Einstein dirigió una carta a Franklin D. Roosevelt en la que advertía sobre las investigaciones de Enrico Fermi y Leó Szilárd: el uranio podría convertirse en una nueva fuente de energía y, con ello, abrir la posibilidad de fabricar bombas de nuevo tipo y extremadamente potentes.
Estados Unidos, con ayuda del Reino Unido y Canadá en sus respectivos proyectos secretos, diseñó y fabricó las primeras bombas atómicas bajo el Proyecto Manhattan. La investigación científica fue dirigida por el físico estadounidense Robert Oppenheimer. La bomba fue probada el 16 de julio de 1945 cerca de Alamogordo, Nuevo México, en la llamada Prueba Trinity. El artefacto de prueba causó una explosión cercana a la que ocasionarían 20,000 toneladas de TNT, mucho mayor de lo esperado.
El Proyecto Manhattan produjo dos modelos distintos de arma atómica. La bomba lanzada sobre Hiroshima, Little Boy, era de uranio-235. Su diseño era más sencillo: un cañón disparaba una pieza de uranio 235 contra otra hasta juntar la masa crítica y provocar una reacción de fisión en cadena. Debido a que se consideraba un diseño sumamente fiable, no se consideró necesario probarlo antes de usarlo.
La bomba lanzada sobre Nagasaki, Fat Man, se diseñó para implosionar y estaba fabricada básicamente con plutonio-239. Los científicos de Los Álamos no estaban totalmente seguros de su eficiencia, por lo que este tipo de arma tuvo que probarse con antelación. Ese fue el motivo por el que se programó la Prueba Trinity.
3. Decisión y selección de objetivos[editar]
3.1 Criterios del Comité de Objetivos[editar]
Los días 11 y 12 de mayo, el Comité para la elección de objetivos del Laboratorio Nacional Los Álamos recomendó Hiroshima, Kioto y Yokohama, así como el arsenal de Kokura, como objetivos posibles. La selección se basó en varios criterios: que fueran mayores de 4.8 km de diámetro, con blancos importantes en grandes áreas urbanas; que la explosión causara daño efectivo; y que fuera improbable que fueran atacadas en agosto de 1945. Además, se procuró que cualquier objetivo militar estuviera ubicado en un área mucho mayor susceptible de daño, para evitar riesgos innecesarios de que el arma se perdiera por mala puntería.
Esas ciudades se mantuvieron prácticamente intactas durante los bombardeos nocturnos de las Fuerzas Aéreas del Ejército de Estados Unidos. Hiroshima fue descrita como «un importante depósito de armas y un puerto de embarque en el centro de un área urbana industrial», con colinas adyacentes capaces de producir un efecto de enfoque que incrementaría el daño. Debido a sus ríos, no era un buen blanco incendiario.
El objetivo político-militar era obligar a Japón a rendirse incondicionalmente conforme a la Declaración de Potsdam. El Comité aseguró que los factores psicológicos en la selección del objetivo eran de gran importancia: obtener el mayor efecto psicológico contra Japón y hacer suficientemente espectacular el uso inicial del arma para que fuera reconocida internacionalmente.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Edwin O. Reischauer era experto del Cuerpo de Inteligencia Militar, por lo que erróneamente se le atribuyó la decisión de no lanzar la bomba sobre Kioto. En su autobiografía, Reischauer refutó esa versión y aseguró que el mérito de haber salvado Kioto correspondía a Henry L. Stimson, secretario de Guerra, de quien se decía que admiraba Kioto por haber pasado allí su luna de miel décadas atrás.
3.2 El ultimátum de Potsdam[editar]
El 26 de julio de 1945, Truman y otros líderes aliados emitieron la Declaración de Potsdam, que bosquejaba los términos de la rendición de Japón. Se presentó como un ultimátum: sin la rendición debida, los aliados atacarían Japón, con la «inevitable y completa destrucción de las fuerzas armadas japonesas e inevitablemente la devastación del suelo japonés». No se mencionó el arma atómica.
El 28 de julio se hizo oficial el rechazo del gobierno japonés. El primer ministro Kantarō Suzuki ofreció una conferencia de prensa en la que aseguró que la Declaración era tan solo una copia de la Declaración de El Cairo y que el gobierno intentaba ignorarla (mokusatsu). Esa postura fue tomada tanto en Japón como en el extranjero como un claro rechazo. El emperador, pendiente de los emisarios de paz enviados a la URSS, prefirió no intervenir en la posición gubernamental.
A comienzos de julio, de camino a Potsdam, Truman reexaminó la decisión de usar la bomba. Finalmente decidió lanzar las bombas atómicas con el objetivo de terminar rápidamente la guerra, causar destrucción y generar miedo de más destrucción, lo que obligaría a Japón a rendirse.
4. Hiroshima antes del ataque[editar]
En el momento del bombardeo, Hiroshima era una ciudad de cierta importancia industrial y militar. Algunos campamentos militares se encontraban en los alrededores, incluidos los cuarteles generales de la Quinta División y del Segundo Ejército General del mariscal de campo Hata Shunroku, quien comandaba la defensa de toda la parte sur del país. Hiroshima era una base de abastecimiento y logística menor para la milicia japonesa, centro de comunicación, almacenamiento y área de reunión para tropas.
Fue una de las ciudades japonesas deliberadamente preservadas de los bombardeos aliados con el fin de poder efectuar posteriormente una evaluación precisa de los daños causados por la bomba atómica.
El centro de la ciudad tenía varios edificios reforzados de hormigón, así como estructuras más livianas. Fuera del centro, el área estaba repleta de pequeños talleres de madera ubicados entre los hogares japoneses. Las casas eran de madera con pisos de teja, y muchos edificios industriales tenían armazón de madera, por lo que la ciudad en su conjunto era altamente susceptible a daños por incendios.
La población de Hiroshima había alcanzado una cifra máxima de 381,000 personas antes de la guerra, pero antes del bombardeo había disminuido por evacuaciones sistemáticas ordenadas por el gobierno japonés. En el momento del ataque se estima que había aproximadamente 255,000 personas. Esa cifra se basa en los datos de población registrada según el cómputo de raciones, más la estimación adicional de trabajadores y soldados enviados a la ciudad.
5. El bombardeo de Hiroshima[editar]
5.1 La misión del Enola Gay[editar]
Hiroshima fue el objetivo primario del primer bombardeo atómico, seguido de Kokura y Nagasaki como alternativos. La fecha del 6 de agosto se eligió porque anteriormente la ciudad había estado cubierta por nubes. El B-29 Enola Gay, perteneciente al Escuadrón de Bombardeo 393d, pilotado y comandado por el coronel Paul Tibbets, despegó desde la base aérea de North Field, en Tinian, y realizó un vuelo de aproximadamente seis horas hasta Japón. El Enola Gay fue acompañado por otros dos B-29: The Great Artiste, que llevaba instrumentos de medida, y Necessary Evil, con labores de fotografía.
Después de salir de Tinian, el Enola Gay voló por separado hacia Iwo Jima, donde se reunió a 2,440 metros de altura con los bombarderos auxiliares, tomando rumbo hacia Japón. La aeronave llegó al objetivo con clara visibilidad a 9,855 m. Durante el vuelo, el capitán de la Armada William Parsons armó la bomba, ya que se había desactivado para minimizar el riesgo de explosión durante el despegue. Su asistente, el subteniente Morris Jeppson, quitó los dispositivos de seguridad treinta minutos antes de llegar al objetivo.
Alrededor de las 07:00, el sistema de radares japoneses de alerta temprana detectó a las naves estadounidenses aproximándose desde la parte sur de Japón, por lo que se emitió una alerta a distintas ciudades, entre ellas Hiroshima. Un avión climatológico sobrevoló la ciudad y, al no ver signos de los bombarderos, los habitantes decidieron continuar sus actividades diarias. Cerca de las 08:00, el radar detectó nuevamente los B-29 acercándose a la ciudad, por lo que las estaciones de radio emitieron la alarma para que los habitantes se refugiaran, pero muchos la ignoraron.
5.2 La detonación[editar]
La mañana del lunes 6 de agosto de 1945, Little Boy fue arrojada a las 08:15 sobre Hiroshima y alcanzó en 55 segundos la altura determinada para su explosión, aproximadamente 600 metros sobre la ciudad. Debido a vientos laterales, falló el blanco principal, el puente Aioi, por casi 244 metros, y explotó justo encima de la Clínica quirúrgica de Shima.
La detonación creó una explosión equivalente a 16 kilotones de TNT, a pesar de que el arma con uranio-235 se consideraba muy ineficiente, pues solo se fisionaba el 1.38 % de su material. Se estima que instantáneamente la temperatura se elevó a más de un millón de grados centígrados, lo que incendió el aire circundante y creó una bola de fuego de 256 metros de diámetro aproximadamente. En menos de un segundo, la bola se expandió a 274 metros.
Mientras el Enola Gay se alejaba a toda velocidad, el capitán Robert A. Lewis, copiloto del bombardero, comentó: «Dios mío, ¿qué hemos hecho?». El artillero de cola, Bob Caron, describió la columna de humo, su centro de color rojo, la masa burbujeante gris violácea y los incendios extendiéndose como llamas sobre un enorme lecho de brasas. Caron relató que el hongo se extendía, con una anchura que calculó entre 1,500 y 3,000 metros y unos 800 de altura, mientras la base se asemejaba a una densa niebla atravesada con un lanzallamas.
La explosión rompió los vidrios de edificios a 16 kilómetros de distancia y pudo sentirse hasta a 59 kilómetros.
Alrededor de 30 minutos después, comenzó a caer una lluvia de color negro al noroeste de la ciudad. Esa «lluvia negra» estaba llena de suciedad, polvo, hollín y partículas altamente radiactivas, lo que ocasionó contaminación aun en zonas remotas.[3]
5.3 Efectos inmediatos[editar]
El radio de total destrucción fue de 1.6 kilómetros, con incendios en 11.4 km². Los estadounidenses estimaron que 12.1 km² de la ciudad fueron destruidos. Autoridades japonesas calcularon que el 69 % de los edificios de Hiroshima fueron destruidos y entre el 6 y 7 % resultó dañado.
A pesar de que aviones estadounidenses habían lanzado previamente panfletos advirtiendo a los civiles de bombardeos aéreos en otras doce ciudades, los residentes de Hiroshima nunca fueron advertidos de un ataque nuclear. Entre 70,000 y 80,000 personas, cerca del 30 % de la población de Hiroshima, murieron instantáneamente cuando la bomba explotó, mientras que otras 70,000 resultaron heridas. Cerca del 90 % de los médicos y el 93 % de las enfermeras que se encontraban en Hiroshima murieron o resultaron heridos, puesto que la mayoría se hallaba en el centro de la ciudad, área que recibió el mayor impacto.
Parte de la energía liberada fue tan intensa que produjo quemaduras según el patrón de la ropa: las zonas oscuras del kimono absorbieron más energía y dejaron marcas en la piel, mientras que las partes más claras causaron menos daño.
5.4 Acontecimientos posteriores en la ciudad[editar]
El operador de control de la Corporación Radiodifusora de Japón en Tokio notó que la estación de Hiroshima había dejado súbitamente de emitir. Intentó restablecer la programación utilizando otra línea telefónica, pero también falló. Cerca de veinte minutos después, el centro telegráfico del ferrocarril de Tokio notó que la principal línea telegráfica había dejado de funcionar justo al norte de Hiroshima. De pequeñas estaciones a 16 kilómetros de distancia comenzaron a llegar informes confusos sobre una terrible explosión: una «nube siniestra», un «destello terrible», un «fuerte estruendo». Todos los mensajes fueron retransmitidos a los cuarteles centrales del Estado Mayor del Ejército Imperial Japonés.
Distintas bases militares intentaron en varias ocasiones llamar a la estación de control militar en Hiroshima. El completo silencio de la ciudad intrigaba al personal en los cuarteles centrales, que no habían recibido ninguna alerta de bombardeo a gran escala y sabían que en Hiroshima no se almacenaba una cantidad significativa de explosivos. Un joven oficial del Estado Mayor fue designado para volar inmediatamente a Hiroshima, aterrizar, analizar el daño y regresar a Tokio con información de primera mano. Después de volar durante tres horas, cuando se encontraban todavía a unos 160 kilómetros de distancia, él y su piloto divisaron una gran nube de humo: los restos de Hiroshima estaban en llamas. Al regresar a Tokio con su informe, el oficial comenzó a organizar las medidas de auxilio.
5.5 El anuncio de Truman[editar]
Dieciséis horas después del ataque, el presidente Truman anunció públicamente desde Washington D. C. el uso de una bomba atómica. En su mensaje recordó que los japoneses habían iniciado la guerra desde el aire en Pearl Harbor y que ahora se les había devuelto el golpe multiplicado. Dijo además que se había añadido un nuevo y revolucionario incremento en destrucción, que las bombas se estaban produciendo y que podían arrasar más rápida y completamente toda la fuerza productiva japonesa de cualquier ciudad. Sobre el ultimátum de Potsdam, añadió: «Sus dirigentes rechazaron el ultimátum inmediatamente. Si no aceptan nuestras condiciones, pueden esperar una lluvia de destrucción desde el aire como la que nunca se ha visto en esta tierra».
El anuncio de Truman fue la primera noticia real que se tuvo en Tokio de lo que había pasado. Inmediatamente se formó el Comité de Contramedida de la Bomba Atómica, integrado por personal del ejército, la armada y ministerios del interior. A pesar del nombre del comité, gran parte de los integrantes dudaban de que efectivamente se hubiera utilizado una bomba atómica, pues creían que la tecnología estadounidense no estaba tan avanzada como para desarrollarla ni transportarla por todo el océano Pacífico. Solo cuando el personal fue a la zona a investigar la destrucción ocurrida aceptaron que ninguna bomba convencional podría haber causado tanto daño.
El 8 de agosto, periódicos estadounidenses informaban sobre descripciones de la devastación retransmitidas por emisoras de Radio Tokio: «Prácticamente todas las cosas vivas, humanos y animales, se quemaron hasta la muerte», decían los locutores japoneses en una transmisión interceptada por los aliados.
5.6 Muertes posteriores al bombardeo[editar]
De acuerdo con la mayoría de las estimaciones, los efectos inmediatos mataron aproximadamente a 70,000 personas en Hiroshima. La estimación total de muertes de finales de 1945, en la que se incluyen quemaduras, muertes relacionadas con la radiación y efectos agravados por la falta de recursos médicos, varía entre los 90,000 y los 140,000.
La falta de recursos médicos se debía a que muchos profesionales de la salud murieron tras la explosión y los sobrevivientes ignoraban los efectos de la radiación, por lo que no sabían cómo tratar a las personas quemadas. Se ignoraban los efectos tardíos que la radiación podía producir, puesto que era la primera bomba de este modelo utilizada en el mundo. La calidad y cantidad de las radiaciones recibidas por las personas continuó envuelta en incertidumbre, ya que la potencia de la bomba solo podía calcularse a base de experimentos en reactores y distintos ensayos.
Algunas fuentes aseguran que más de 200,000 personas fallecieron hasta 1950 a causa de cáncer y otros padecimientos a largo plazo. Entre 1950 y 1990, el 9 % de las muertes por cáncer y leucemia entre los supervivientes al bombardeo se debió a la radiación de las bombas; entre ellas, se estima que 89 casos fueron por leucemia y 339 por distintos padecimientos de cáncer. La leucemia comenzó a aumentar en número de casos tres años después de la explosión. Además, diez meses después de la explosión empezó a aparecer la catarata en los supervivientes, y algunos de los niños que estaban por nacer tuvieron una disminución en el tamaño de la cabeza y, en algunos casos, retraso.
Al menos once prisioneros de guerra fallecieron durante el bombardeo.
6. Estructuras que permanecieron en pie[editar]
La ciudad se encontraba en ruinas. Aproximadamente el 69 % de los edificios de Hiroshima fueron destruidos. Algunos edificios de hormigón habían sido construidos con gran resistencia debido al constante riesgo de sismos en Japón, y aunque su armazón no colapsó aun estando muy cerca del epicentro, las paredes mostraron un daño interno severo ocasionado por la presión descendente de la explosión.
Debido a que la bomba detonó en el aire, la explosión se enfocó más hacia abajo que hacia los lados. Por ello, el edificio conocido como Cúpula Genbaku o Cúpula de la Bomba Atómica pudo permanecer en pie a pesar de encontrarse a tan solo 150 metros de la zona cero. Las ruinas fueron renombradas como Monumento de la Paz de Hiroshima y fueron catalogadas como Patrimonio de la Humanidad en 1996, con la objeción de Estados Unidos y China.[4]
Eizō Nomura fue el superviviente más cercano a la zona cero que se conoce. Se encontraba en el sótano de una moderna casa de descanso, a solo 170 metros de distancia en el momento del ataque. Akiko Takakura fue también una de las supervivientes más cercanas al epicentro: se encontraba dentro del Banco de Hiroshima, a tan solo 300 metros de la zona cero.[5]
7. Entre el 6 y el 9 de agosto[editar]
Después del bombardeo de Hiroshima, Truman repitió la advertencia: «Si no aceptan nuestros términos, pueden esperar una lluvia de destrucción desde el aire, algo nunca visto sobre esta tierra».
El gobierno japonés no reaccionó ante la Declaración de Potsdam. El emperador Hirohito, el gobierno y el Consejo de Guerra estaban considerando cuatro condiciones para la rendición: que se preservara el kokutai, es decir, el sistema imperial y la política nacional; que el Estado Mayor tuviera la responsabilidad del desarme y desmovilización; que no hubiera ocupación del país; y que la obligación de castigar los crímenes de guerra recayera en el gobierno japonés.
El ministro del Exterior soviético, Vyacheslav Molotov, anunció a Tokio que la Unión Soviética había abrogado unilateralmente el Pacto de Neutralidad el 5 de abril. Dos minutos después de la medianoche del 9 de agosto, hora de Tokio, infantería soviética, tanques blindados y fuerzas aéreas lanzaron una ofensiva en Manchuria. Cuatro horas más tarde, llegó a Tokio la noticia de que la Unión Soviética había declarado la guerra a Japón. Los principales dirigentes del Ejército Imperial Japonés, junto con el ministro de Guerra Korechika Anami, llevaron a cabo los preparativos para imponer la ley marcial en el país.
El responsable de la fecha del segundo bombardeo fue el coronel Tibbets, comandante del 509.º Grupo Bombardero en Tinian. Programado originalmente para el 11 de agosto contra la ciudad de Kokura, el bombardeo se reprogramó y reubicó para evitar un periodo de mal tiempo de cinco días que se esperaba comenzara el 10 de agosto. Tres bombas previamente ensambladas se habían transportado a Tinian, etiquetadas como F-31, F-32 y F-33 en su exterior. El 8 de agosto se llevó a cabo un ensayo de ensamblaje conducido por el mayor Charles Sweeney utilizando un B-29 llamado Bockscar como bombardero. La F-33 se gastó probando los componentes, por lo que la F-31 fue designada para la misión del 9 de agosto.
8. El bombardeo de Nagasaki[editar]
8.1 Nagasaki antes del ataque[editar]
La ciudad de Nagasaki había sido uno de los puertos más grandes en la parte sur de Japón y tuvo gran importancia durante la guerra por su gran actividad industrial, incluida la producción de artillería, barcos, equipo militar y otros materiales de guerra.
En contraste con el aspecto moderno de Hiroshima, la mayoría de los hogares en Nagasaki eran de tipo antiguo: edificios de madera en su totalidad y suelo de teja. Muchas de las pequeñas industrias también estaban alojadas en edificios de madera y no contaban con la infraestructura necesaria en caso de explosión. Debido a que la ciudad creció sin un orden ni planificación adecuados, era común encontrar hogares adyacentes a fábricas a lo largo de todo el valle.
Nagasaki nunca había sufrido un bombardeo a gran escala antes de la explosión nuclear, aunque el 1 de agosto de 1945 se lanzaron algunas bombas convencionales de alto explosivo sobre la ciudad. Algunas dieron en astilleros y puertos de la parte suroeste, otras en la fábrica de Mitsubishi y seis de ellas cayeron sobre la Escuela Médica y Hospital de Nagasaki. Aunque el daño se podía considerar reducido, el bombardeo creó preocupación entre los habitantes y mucha gente, especialmente niños, fue evacuada hacia las zonas rurales.
A principios de agosto, la ciudad fue defendida por el 134.º Regimiento Antiaéreo de la 4.ª División Antiaérea, con cuatro baterías de cañones antiaéreos de 7 cm y dos baterías de reflectores.
8.2 La misión del Bockscar[editar]
Durante la mañana del jueves 9 de agosto de 1945, el B-29 Bockscar, pilotado por el mayor Charles Sweeney, transportó el arma nuclear Fat Man con la intención de lanzarla sobre Kokura como blanco principal y Nagasaki como objetivo secundario. El plan era prácticamente idéntico al de Hiroshima: dos B-29 volando una hora antes sobre el objetivo para reconocer las condiciones climáticas y dos B-29 más acompañando al bombardero con instrumentación. Sweeney despegó con la bomba armada, aunque con los seguros eléctricos puestos.
Los B-29 observadores informaron que ambos objetivos estaban despejados. El Bockscar llegó al punto de reunión, pero la tercera aeronave, Big Stink, no logró unirse tempranamente a la misión. Por ello, el bombardero y la aeronave de instrumentación tuvieron que volar en círculos durante cuarenta minutos. Con treinta minutos de retraso, Sweeney decidió continuar la misión sin el avión ausente.
Cuando llegaron a Kokura, la ciudad estaba cubierta en un 70 % por nubes que la oscurecían. Después de pasar tres veces por encima y con el combustible consumiéndose por un desperfecto en una de las bombas de un motor, decidieron ir por el objetivo secundario, Nagasaki. El cálculo del consumo de gasolina indicaba que el bombardero no tendría suficiente combustible para llegar hasta Iwo Jima y se vería obligado a desviarse hacia Okinawa. Se decidió primeramente que, si Nagasaki presentaba las mismas condiciones climáticas, regresarían con la bomba a Okinawa y tratarían de desecharla en el mar, aunque posteriormente el comandante Frederick Ashworth decidió que se utilizaría el radar si el objetivo no era visible.
Alrededor de las 07:50 sonó la alerta de bombardeo aéreo en Nagasaki, pero a las 08:30 se emitió la señal de que el peligro se había alejado. Cuando se avistaron los dos B-29 a las 10:53, las autoridades japonesas estimaron que las aeronaves solo tendrían labores de reconocimiento, por lo que no se emitió alarma alguna.
Pocos minutos después, a las 11:00, desde The Great Artiste se lanzaron instrumentos de medida atados a tres paracaídas. Junto con los instrumentos se envió una carta sin firmar dirigida al profesor Ryokichi Sagane, físico nuclear de la Universidad de Tokio, quien había estudiado con tres de los científicos responsables de desarrollar el arma nuclear. La misiva pedía que informara al Estado Mayor japonés del daño que involucraban estas armas de destrucción masiva y que hiciera todo lo posible por convencer a las autoridades de terminar la guerra.
8.3 Detonación y daños[editar]
La bomba Fat Man detonó sobre Nagasaki poco después de las 11:00 hora local. A diferencia de Hiroshima, la geografía del valle de Urakami contuvo en parte la onda expansiva, aunque la destrucción fue igualmente masiva en la zona industrial y residencial cercana.
Las cifras de muertes en Nagasaki varían entre 39,000 y 80,000 personas, a las que se suman al menos 150 soldados muertos. Las estimaciones totales, sumando ambas ciudades, se sitúan entre 129,000 y más de 246,000 muertes, según el periodo contabilizado. La catedral católica de Urakami, que era el mayor templo cristiano de Japón en ese momento, quedó destruida.[6]
9. Rendición de Japón[editar]
Seis días después de la detonación sobre Nagasaki, el 15 de agosto de 1945, el Imperio de Japón anunció su rendición incondicional a los Aliados. La rendición se hizo formal el 2 de septiembre con la firma del acta de capitulación. Con la rendición de Japón concluyó la guerra del Pacífico y, por tanto, la Segunda Guerra Mundial.
Como consecuencia de la derrota, el Imperio nipón fue ocupado por fuerzas aliadas lideradas por Estados Unidos, con contribuciones de Australia, la India británica, el Reino Unido y Nueva Zelanda. Japón adoptó los «Tres principios antinucleares», que le prohibían poseer, fabricar e introducir armamento nuclear.
10. Consecuencias humanas y médicas[editar]
Los efectos de las bombas no se limitaron a las muertes inmediatas. Los supervivientes, conocidos en Japón como hibakusha, sufrieron quemaduras, heridas y enfermedades relacionadas con la radiación. Las estimaciones iniciales de muertes a finales de 1945 rondaban las 246,000 personas en total, aunque solo una parte falleció los días de los bombardeos. Entre las víctimas, del 15 al 20 % murió por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación.
La exposición a la radiación liberada por las bombas se vinculó después con un aumento de casos de leucemia y otros cánceres. En los estudios de seguimiento, se observaron 231 casos de leucemia y 334 de distintos cánceres atribuidos a la exposición. La falta de conocimiento sobre los efectos de la radiación dificultó la atención inicial: muchos médicos y enfermeras habían muerto, y los sobrevivientes no sabían cómo tratar a las víctimas que seguían llegando.
La bomba de Hiroshima, por su carácter pionero, generó incertidumbre sobre las dosis radiactivas recibidas. Los efectos tardíos se estudiaron durante décadas mediante cohortes de supervivientes; estos estudios sirvieron de base para la comprensión de los riesgos de la radiación ionizante en seres humanos.
11. Memoria, legado y debate[editar]
Hiroshima y Nagasaki se convirtieron en símbolos del peligro nuclear. El Monumento de la Paz de Hiroshima, con la Cúpula Genbaku como elemento central, fue inscrito por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1996, aunque Estados Unidos y China manifestaron objeciones. Nagasaki también conserva lugares de memoria, como el Parque de la Paz y la catedral de Urakami reconstruida.
El uso de las bombas atómicas sigue siendo objeto de debate historiográfico y ético. Quienes defienden la decisión oficial de Estados Unidos sostienen que la bomba aceleró la rendición y evitó una invasión terrestre de Japón, con un costo humano mayor. Otros historiadores destacan que la Unión Soviética declaró la guerra a Japón el 9 de agosto y que ese factor también influyó en la rendición. La historiografía también discute la proporcionalidad de los objetivos, el peso de los civiles muertos y la posibilidad de una demostración previa del arma.
Las víctimas y sus testimonios se convirtieron en un eje de la literatura testimonial. Obras como Hiroshima, de John Hersey, publicada originalmente en 1946, difundieron en Occidente las experiencias de varios supervivientes.
12. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
En América Latina y España, la noticia de los bombardeos se difundió en agosto de 1945 a través de los cables de agencias internacionales y la prensa local. En los días posteriores, diarios de México, Argentina y otros países reprodujeron las primeras descripciones de la devastación y los anuncios de Washington. La cobertura inicial estuvo marcada por la novedad del arma atómica y por el fin de la guerra.
Con los años, el episodio se incorporó a la enseñanza escolar y universitaria en los países hispanohablantes como parte de la historia de la Segunda Guerra Mundial. Traducciones de testimonios, documentales y películas contribuyeron a fijar la memoria del evento en el ámbito de habla hispana. Las conmemoraciones anuales del 6 y 9 de agosto suelen ser recogidas por medios de comunicación de la región, que transmiten en español las ceremonias de los parques de la paz de Hiroshima y Nagasaki.
Notas[editar]
El término «únicos ataques nucleares de la historia» se refiere al uso bélico de armas nucleares. Los ensayos nucleares posteriores no constituyen ataques contra ciudades ni contra beligerantes. ↩︎
Las cifras varían según la fuente. La ficha del artículo original reporta un total de 129,000 a 246,000 muertos; la sección sobre Hiroshima y Nagasaki indica que hacia finales de 1945 las muertes sumaban unas 246,000. La diferencia se debe a la inclusión de muertes inmediatas, muertes por radiación y muertes posteriores. ↩︎
La lluvia negra fue un fenómeno observado tras el bombardeo de Hiroshima. Contaminó zonas alejadas del hipocentro y aumentó la exposición radiactiva de quienes se encontraban en el área. ↩︎
Según el texto de es.wikipedia, la UNESCO inscribió el monumento en 1996 y Estados Unidos y China presentaron objeciones. ↩︎
Las distancias de Eizō Nomura y Akiko Takakura respecto de la zona cero provienen del artículo original en es.wikipedia. ↩︎
La destrucción de la catedral de Urakami es mencionada en el contexto de los daños de Nagasaki; la fotografía del artículo la muestra en ruinas en enero de 1946. ↩︎