Calígula
| Calígula | |
|---|---|
| Nombre completo | Cayo Julio César (en latín, Gaius Iulius Caesar) |
| Título | Emperador romano |
| Nacimiento | 31 de agosto de 12 d. C. Anzio, Italia, Imperio romano |
| Fallecimiento | 24 de enero de 41 d. C. (28 años) Monte Palatino, Roma, Italia, Imperio romano |
| Sepultura | Mausoleo de Augusto |
| Dinastía | Julio-Claudia |
| Padre | Germánico |
| Madre | Agripina la Mayor |
| Cónyuges | Junia Claudila (33-37) Cornelia Orestila (38) Lolia Paulina (38) Milonia Cesonia (39-41) |
| Descendencia | Julia Drusila Tiberio Gemelo (adoptivo) |
| Reinado | 16 de marzo de 37 – 24 de enero de 41 |
| Predecesor | Tiberio |
| Sucesor | Claudio |
1. Resumen[editar]
Cayo Julio César Augusto Germánico (en latín: Gaius Iulius Caesar Augustus Germanicus; Anzio, 31 de agosto de 12 d. C. – Roma, 24 de enero de 41 d. C.), más conocido como Calígula, fue el tercer emperador romano y perteneció a la dinastía Julio-Claudia. Gobernó desde el año 37 hasta su asesinato en el año 41.
Su nombre de nacimiento fue Cayo Julio César, pero durante su reinado las inscripciones y monedas imperiales lo identificaron principalmente como «Cayo César».[1] El apodo «Calígula» proviene de su infancia: acompañó a su padre, el general Germánico, en las campañas militares de Germania, donde usaba una versión en miniatura del uniforme de legionario. Los soldados lo llamaron cariñosamente Calígula, es decir, «botitas», por las caligae o sandalias militares que calzaba.[2]
Hijo de Germánico y de Agripina la Mayor, Calígula era descendiente directo de Augusto y se convirtió en heredero del Imperio junto con Tiberio Gemelo, nieto del emperador Tiberio. Tras la muerte de Tiberio en el año 37, Calígula fue proclamado emperador con el apoyo del prefecto del pretorio Macrón. Sus primeros meses de gobierno fueron descritos por algunas fuentes como un periodo de prosperidad y alivio después del clima represivo de los últimos años de Tiberio.
Sin embargo, una grave enfermedad sufrida en octubre del año 37 marcó un punto de inflexión. Las fuentes posteriores describen un reinado marcado por ejecuciones, conspiraciones, crisis financiera, políticas religiosas extremas y conflictos con el Senado. Calígula impulsó numerosas obras públicas, anexó el reino cliente de Mauritania y preparó una campaña contra Britania, aunque su realización es objeto de debate. También ordenó erigir una estatua suya en el Templo de Jerusalén, lo que provocó una grave tensión con la población judía.
El 24 de enero del año 41, Calígula fue asesinado en Roma por un grupo de pretorianos y senadores encabezados por el prefecto Casio Querea. El mismo día, la Guardia Pretoriana proclamó emperador a su tío Claudio, frustrando el intento de algunos conspiradores de restaurar la República. Las fuentes antiguas que se conservan sobre su reinado son escasas, tardías y uniformemente hostiles, por lo que muchos historiadores modernos examinan con cautela las acusaciones de crueldad, demencia y perversión sexual formuladas contra él. Su muerte marcó el final oficial de la línea masculina de los Julios Césares, aunque la dinastía Julio-Claudia continuó gobernando hasta la muerte de Nerón.[3]
2. Familia y primeros años[editar]
Calígula nació el 31 de agosto del año 12 en las inmediaciones de Anzio, en la costa del Lacio. Fue el tercero de los seis hijos supervivientes del matrimonio entre Germánico y Agripina la Mayor. Sus hermanos fueron Nerón César y Druso César, y sus hermanas Julia Livila, Julia Drusila y Agripina la Menor.[4] Por parte de su padre, era sobrino del futuro emperador Claudio.
Germánico era una de las figuras más prestigiosas de la dinastía Julio-Claudia y uno de los generales más queridos de Roma. Era hijo de Nerón Claudio Druso y de Antonia la Menor, además de sobrino nieto e hijo adoptivo del emperador Augusto.[5] Su madre, Agripina la Mayor, era hija de Marco Vipsanio Agripa y de Julia la Mayor, y nieta de Augusto y Escribonia.[6]
Esa red de parentesco colocaba a Calígula en el centro del poder imperial desde su nacimiento. La muerte prematura de su abuelo Nerón Claudio Druso, hermano menor de Tiberio, y la posterior adopción de Germánico dentro de la casa imperial reforzaron su posición como heredero potencial. Durante su infancia, el joven Cayo acompañó a su padre en las campañas militares del norte de Germania, episodio que dio origen a su famoso apodo.
3. Juventud[editar]
Durante las expediciones militares de Germánico en Germania, entre los años 14 y 16, Calígula, de apenas dos o tres años, se convirtió en la mascota del ejército romano. Los soldados encontraban divertido verlo vestido con un uniforme militar en miniatura que incluía botas y armadura. Por las caligae que calzaba, comenzaron a llamarlo «Calígula». Según Séneca, cuando ya era emperador odiaba ese apodo.[7]
A los siete años acompañó a Germánico a una legación en Siria. Durante ese viaje, su padre murió el 10 de octubre del año 19. Suetonio afirma que Germánico fue envenenado mediante un agente contratado por Tiberio, que veía al general como un rival político. Sin embargo, el relato de Tácito y un importante documento epigráfico permiten conocer el proceso, la condena y el suicidio del principal instigador, un senador cercano a Tiberio.[8] La muerte de Germánico fue un golpe para Roma y dejó a Calígula, de siete años, expuesto a las tensiones de la familia imperial.
Tras la muerte de su padre, Calígula vivió en Roma con su madre. Las relaciones entre Agripina la Mayor y Tiberio se deterioraron de forma irreversible. En el año 29, Agripina y Nerón César fueron exiliados bajo cargos de traición. Calígula, ya adolescente, fue enviado a vivir con su bisabuela Livia, madre de Tiberio, y después con su abuela paterna Antonia la Menor. Por esa época, su familia quedó sometida a una estrecha vigilancia por parte de los soldados imperiales.[9]
En el año 30, Druso César fue encarcelado y Nerón César murió en el exilio, ya fuera por inanición o por suicidio. En el año 31, Calígula pasó a formar parte del séquito de Tiberio en Capri, donde permaneció alrededor de seis años. Para sorpresa de muchos, logró reconciliarse con el emperador. Según algunos historiadores, era un excelente actor que supo ocultar su resentimiento. Un observador de la época dijo de él: «Nunca hubo aquí un mejor siervo o un peor amo».[10]
En el año 33, Tiberio le concedió el cargo de cuestor, que conservó hasta su ascenso al trono. Por esa época murieron en prisión su madre Agripina y su hermano Druso. Calígula contrajo matrimonio con Junia Claudila, pero el matrimonio terminó cuando ella murió durante un parto al año siguiente. En Capri se hizo amigo del prefecto del pretorio Macrón, quien se convirtió en un aliado decisivo. Macrón habló bien de Calígula ante Tiberio para alejar las sospechas del emperador.[11]
En el año 35, Calígula y Tiberio Gemelo fueron nombrados herederos del trono. De esta manera, a la muerte de Tiberio, el poder imperial fue transferido de forma conjunta a Calígula y al nieto del emperador. Sin embargo, esa situación no se mantuvo por mucho tiempo.
4. Trayectoria como emperador[editar]
4.1 Inicio de su reinado[editar]
Tiberio murió el 16 de marzo del año 37. Tenía 77 años. Las fuentes discrepan sobre la causa de su muerte: Tácito escribe que el prefecto Macrón lo asfixió con una almohada para garantizar el ascenso de Calígula, mientras que Suetonio sugiere incluso que el joven heredero pudo haber participado en el asesinato. En cambio, Filón de Alejandría y Flavio Josefo sostienen que Tiberio murió por causas naturales.[12]
Respaldado por Macrón, Calígula fue aceptado como emperador en solitario tras la anulación del testamento de Tiberio, alegando demencia de este al redactarlo. El 18 de marzo, el Senado proclamó a Calígula como único imperator, con el nombre oficial de Gaius Caesar Augustus Germanicus.[13]
Calígula entró en Roma el 28 de marzo y fue recibido por una multitud que lo aclamó con apodos como «nuestro bebé» y «nuestra estrella». Su popularidad inicial se debió en gran parte a que era hijo de Germánico, muy querido por el pueblo, y a que sucedía a Tiberio, cuyo tramo final de gobierno había sido considerado terrible por la plebe. Suetonio afirma que en los tres primeros meses de su reinado se sacrificaron cerca de 160.000 animales en su honor, aunque Filón ofrece una cifra considerablemente menor.[14]
Los primeros actos de Calígula fueron generosos con el pueblo y con el ejército. Concedió una generosa recompensa a la Guardia Pretoriana y a las tropas urbanas y fronterizas para ganarse su apoyo. Destruyó los documentos que registraban los nombres de los acusados de traición durante el mandato de Tiberio, declaró que los juicios por traición eran cosa del pasado y llamó de regreso a los exiliados.[15] También ayudó a los afectados por los impuestos, desterró a los delincuentes sexuales y celebró lujosos espectáculos como combates de gladiadores. Poco después, recogió los restos de su madre y de sus hermanos y los depositó en el Ara Pacis.[16]
4.2 Enfermedad, conspiraciones y cambio de actitud[editar]
En octubre del año 37, Calígula cayó gravemente enfermo. La enfermedad fue descrita principalmente por Filón de Alejandría, quien la atribuyó a los excesos del emperador después de su ascenso. El Imperio se paralizó ante la noticia, ya que su joven monarca había iniciado un periodo de prosperidad que muchos comparaban con el de Augusto. Aunque Calígula se recuperó por completo, el haber estado cerca de la muerte marcó un punto de inflexión en su modo de gobernar.[17]
Tras recobrar la salud, el emperador ordenó asesinar a varias personas que, según las fuentes, habían prometido sus vidas a los dioses si él se recuperaba. También forzó el suicidio de miembros de su propia familia, entre ellos su suegro, el senador Marco Silano, y su primo Tiberio Gemelo. Filón escribe que Gemelo instigó una conspiración contra Calígula mientras el emperador estaba enfermo. Suetonio, en cambio, cree que muchos de esos complots eran pura imaginación del emperador.[18]
Este periodo marca, según la tradición, el paso de un gobierno inicialmente considerado impecable a otro caracterizado por ejecuciones, desconfianza y un creciente conflicto con la aristocracia romana.
4.3 Reformas públicas[editar]
En el año 38, la administración de Calígula se centró en reformas públicas y políticas. Se publicó un documento con los gastos del emperador, algo que no se había hecho durante el reinado de Tiberio. Se ayudó a los afectados por incendios, se abolieron ciertos impuestos y se impulsaron los espectáculos. También se admitió a nuevos miembros en los órdenes senatorial y ecuestre.
Quizá la medida más significativa fue la reanudación de las elecciones democráticas. La decisión agradó a la plebe, aunque Dion Casio la criticó por considerarla poco sensata, ya que temía que los cargos volvieran a caer en manos de muchos y que los fondos se emplearan para fines privados en lugar de generar ingresos.[19]
Durante ese mismo año, Calígula fue duramente criticado por ordenar ejecuciones sin un juicio previo. La más significativa fue la del ex prefecto del pretorio Macrón, a quien en muchos sentidos debía el trono. Ese ajusticiamiento fue leído como una muestra temprana de desconfianza hacia quienes lo habían encumbrado.
4.4 Crisis económica y hambruna[editar]
Según Dion Casio, el Imperio tuvo que hacer frente a una grave crisis económica en el año 39. Suetonio sitúa el comienzo de la crisis un año antes. La política de Calígula, marcada por la generosidad y la extravagancia, agotó las reservas financieras del Estado. Los historiadores antiguos afirman que el emperador acusó falsamente a senadores y caballeros para multarlos o ejecutarlos y apoderarse de sus bienes.[20]
Para afrontar la falta de fondos, Calígula puso en práctica medidas desesperadas. Pidió dinero al pueblo en actos públicos, estableció nuevos impuestos sobre juicios, bodas y prostíbulos, y organizó subastas de gladiadores. Los testamentos de ciudadanos que habían dejado bienes a Tiberio fueron reinterpretados para que Calígula los recibiera. Se obligó a los centuriones que habían obtenido propiedades durante saqueos a devolver el botín al Erario, y los oficiales encargados de cobrar impuestos sobre las calzadas fueron acusados de incompetencia y severamente multados.[21]
La crisis pudo haber provocado una breve hambruna de dimensiones desconocidas. Suetonio sostiene que se debió a que Calígula confiscó la mayoría de los carruajes públicos. Séneca, en cambio, afirmó que el emperador impidió el uso de barcos para el transporte de cereales porque los destinó a la construcción de un puente flotante.[22] Las causas exactas de la escasez no pueden determinarse con certeza a partir de las fuentes.
4.5 Urbanismo[editar]
A pesar de la crisis económica, Calígula llevó a cabo numerosos proyectos de construcción. Según Flavio Josefo, las obras más importantes fueron las ampliaciones de los puertos de Regium y Sicilia, que permitieron aumentar el volumen de cereales embarcados desde Egipto. Es posible que estas reformas se realizaran en respuesta a la hambruna.
Durante su reinado se completaron el Templo de Augusto y el Teatro de Pompeyo, y se inició la construcción de un anfiteatro cerca de la Saepta. Se reformó el Palacio Imperial y se comenzaron los acueductos Aqua Claudia y Anio Novus, que Plinio el Viejo consideraba maravillas de la ingeniería. Se erigió un gran circo, conocido como el Circo de Cayo y Nerón, para cuya decoración se transportó desde Egipto un gran obelisco, el actual Obelisco Vaticano.[23] En Siracusa se repararon murallas y templos, y se construyeron nuevas carreteras.
El emperador planeó también la reconstrucción del palacio de Polícrates de Samos, la terminación del Templo de Apolo Didimeo en Éfeso y la fundación de una ciudad en la cima de los Alpes. Su proyecto más ambicioso fue excavar un canal a través del Istmo de Corinto, en la provincia romana de Acaya.
En el año 39, Calígula ordenó un espectacular trabajo de ingeniería: un puente flotante temporal que conectaba los puertos de Baiae y Puteoli empleando barcos. Suetonio compara la obra con el puente que el rey persa Jerjes I levantó para cruzar el Helesponto. Calígula, que no sabía nadar, atravesó el puente montado en su caballo Incitato y portando la coraza de Alejandro Magno, que supuestamente había tomado de la momia del conquistador en su mausoleo de Alejandría. Según las fuentes, es probable que lo hiciera para cumplir la predicción de Tiberio Claudio Trasilo, quien había dicho que solo sería emperador aquel que cruzara a caballo la bahía de Baiae.[24]
Calígula también ordenó la construcción de dos enormes embarcaciones, halladas en el fondo del lago de Nemi. Son consideradas entre las más grandes del mundo antiguo. La menor estaba destinada a albergar un templo consagrado a Diana, mientras que la mayor era esencialmente un palacio flotante con suelos de mármol y sistema de cañerías.[25]
4.6 Calígula y el Senado[editar]
En el año 39, las relaciones entre Calígula y el Senado se deterioraron gravemente. No se conoce con exactitud el origen de la disputa, pero hay varios factores que la agravaron. Desde que Tiberio se había retirado a Capri en el año 26, el Senado se había acostumbrado a tomar sus propias decisiones, y el ascenso de Calígula alteró esa dinámica. Además, los juicios por traición de la época anterior habían eliminado a numerosos senadores partidarios de la dinastía Julio-Claudia.[26]
Calígula revisó los casos de los acusados por traición durante el reinado de Tiberio y, a partir de esos documentos, concluyó que muchos senadores no eran dignos de confianza. Esos hombres fueron investigados y, en varios casos, juzgados. El emperador reemplazó al cónsul y ejecutó a varios senadores. Suetonio relata que Calígula humilló a algunos senadores obligándolos a esperarle y después a correr detrás de su carro.[27]
Tras el deterioro de la relación con el Senado, Calígula tuvo que enfrentar numerosas conspiraciones. A finales del año 39 descubrió un complot en el que estaba involucrado su cuñado Marco Emilio Lépido. Poco después hizo ejecutar al gobernador de Germania, Gneo Cornelio Léntulo Getúlico, acusado de participar en otra conspiración.[28]
4.7 Guerra en el Oeste[editar]
Militarmente, el reinado de Calígula estuvo marcado por la anexión de Mauritania y por los preparativos para la conquista de Britania.
Mauritania era un reino cliente de Roma gobernado por Ptolomeo de Mauritania. Calígula ordenó ejecutarlo durante una visita a Roma. Tras su muerte, los territorios del reino fueron anexados al Imperio y divididos en dos provincias independientes. El descontento de los habitantes derivó en una importante revuelta, que fue sofocada por la administración de Claudio. Dion Casio escribió un capítulo entero sobre la anexión de Mauritania, pero ese texto se ha perdido.[29]
Para la campaña contra los britanos, Calígula reclutó en el año 39 dos nuevas legiones, la XV y la XXII, a las que concedió el apelativo de Primigenia en honor a su deidad favorita, la Fortuna Primigenia. Según Suetonio, el reclutamiento fue muy riguroso. Sin embargo, la ejecución de la campaña resultó extraña: el emperador dispuso a sus tropas en formación de batalla a lo largo del Canal de la Mancha y les ordenó atacar permaneciendo en el agua. Después ordenó a los soldados recoger conchas como «el tributo que el océano debía a la Colina Capitolina y al Monte Palatino».
El episodio ha sido puesto en duda por historiadores modernos. Estudios dendrocronológicos de los cuarteles romanos en el Rin sugieren que Calígula planeó la invasión de Britania antes que Claudio, pero no la completó por motivos desconocidos, y que Claudio usó posteriormente esos mismos preparativos.[30] Hay teorías que interpretan la expedición como una misión de reconocimiento, como una operación para aceptar la rendición del cacique britano Adminio o como un malentendido lingüístico: la palabra latina conchae («conchas») también podía usarse de forma metafórica para referirse a los genitales femeninos, o quizá a pequeñas embarcaciones britanas.[31] Debido a la ausencia casi total de fuentes, lo ocurrido sigue siendo motivo de debate.
4.8 Calígula el dios[editar]
En el año 40, Calígula impulsó una política religiosa muy controvertida. Comenzó a aparecer en público vestido como distintos dioses y semidioses, entre ellos Hércules, Mercurio, Venus y Apolo. Se refería a sí mismo como un dios cuando comparecía ante los senadores y, en ocasiones, apareció en documentos públicos con el nombre de Júpiter. Se erigieron tres templos en su honor: dos en Roma y uno en Mileto, en la provincia de Asia. En el Foro, el Templo de Cástor y Pólux fue vinculado directamente a la residencia imperial del Palatino y dedicado a Calígula.[32]
Esta política rompía con la de sus predecesores. Según Dion Casio, los emperadores vivos podían ser adorados en Oriente, mientras que en Roma solo se rendía culto a los emperadores muertos. Augusto había llegado a escribir sobre su espíritu, pero Dión considera ese acto una medida extrema que los emperadores preferían eludir. Calígula fue mucho más lejos al obligar al Senado y al pueblo a rendirle culto en vida.[33]
4.9 Política en el Este[editar]
En las provincias orientales, Calígula enfrentó una serie de revueltas y conspiraciones. Para esta tarea contó con la ayuda de su amigo Herodes Agripa, a quien convirtió en gobernador de los territorios de Batanea y Traconítide. La situación en el Este estaba motivada por la conjunción de tres factores: la difusión de la cultura griega, la ley romana y los derechos de los judíos.
El prefecto de Egipto, Aulo Avilio Flaco, no era un hombre de confianza del emperador. Había sido leal a Tiberio, había conspirado contra la madre de Calígula y mantenía conexiones con sectores separatistas egipcios. En el año 38, el emperador envió a Herodes Agripa a Alejandría sin aviso previo. Según Filón, la visita provocó protestas de la comunidad griega, que creía que Agripa quería proclamarse rey de los judíos. Flaco, para contentar a los griegos y al emperador, levantó estatuas de Calígula en las sinagogas de la región. La medida provocó disturbios, y Calígula respondió relevando a Flaco de su puesto y ejecutándolo.[34]
En el año 39, Agripa acusó a Herodes Antipas, tetrarca de Galilea y Perea, de planear una rebelión contra Roma con apoyo del Imperio parto. Antipas confesó y fue exiliado. Como recompensa, Agripa recibió las provincias de Batanea y Traconítide.
En el año 40 estallaron nuevos disturbios en Alejandría entre griegos y judíos. Los judíos fueron acusados de negarse a rendir culto al emperador. Ese mismo año se produjeron disturbios en la ciudad de Jamnia, motivados por la construcción de un altar. En represalia, Calígula ordenó colocar una gran estatua de sí mismo en el Templo de Jerusalén, algo incompatible con el monoteísmo judío. El gobernador de Siria, Publio Petronio, retrasó todo lo que pudo la ejecución de la orden por temor a una guerra civil. Finalmente, convencido por Agripa, el emperador revocó la orden.[35]
4.10 Escándalos[editar]
Las fuentes contemporáneas, en especial Filón de Alejandría y Séneca el Joven, describen a Calígula como un hombre irascible, caprichoso, derrochador y enfermo sexual. Se le acusaba de alardear de acostarse con las esposas de sus súbditos, de matar por pura diversión, de provocar una hambruna al gastar demasiado dinero en la construcción de su puente y de querer erigir una estatua de sí mismo en el Templo de Jerusalén para ser adorado.
Las fuentes posteriores, principalmente Suetonio y Dion Casio, repiten esos relatos y añaden nuevas historias. Se acusó a Calígula de mantener relaciones incestuosas con sus hermanas Agripina la Menor, Julia Drusila y Julia Livila, y de obligarlas a prostituirse. También se le atribuyó haber enviado tropas a realizar ejercicios militares absurdos y haber convertido el palacio en un burdel. Una de las historias más famosas es la que afirma que quiso nombrar cónsul y sacerdote a su caballo Incitato.[36]
Suetonio recoge también la imagen del emperador entregado al lujo extremo. Según este relato, Calígula fue «creador de una nueva especie de baños, de manjares extraordinarios y de banquetes monstruosos; lavábase con esencias unas veces calientes y otras frías; tragaba perlas de crecido precio disueltas en vinagre; y hacía servir a sus convidados panes y manjares condimentados con oro, diciendo “que era necesario ser económico o vivir como César”».[37]
La validez de estas fuentes es cuestionable. En la cultura política romana, la demencia y la perversión sexual aparecían con frecuencia juntas en las crónicas que describían a los malos gobernantes. Muchos investigadores modernos consideran que algunas acusaciones fueron exageraciones, burlas o fantasías maliciosas destinadas a desacreditar al emperador.[38]
5. Asesinato y consecuencias[editar]
Las fuentes antiguas describen el reinado de Calígula como un azote para los órdenes senatorial y ecuestre. Según Flavio Josefo, sus acciones desencadenaron una serie de conspiraciones hasta que finalmente se llevó a cabo el asesinato. En el complot participaron integrantes de la Guardia Pretoriana, liderados por el prefecto Casio Querea. Aunque solo tres hombres planearon el atentado, muchos senadores, soldados y caballeros estaban al tanto y, en algún grado, involucrados.[39]
Según Josefo, las motivaciones de Querea eran puramente políticas. Suetonio, en cambio, afirma que el móvil fue el trato humillante que recibía del emperador, quien lo consideraba un afeminado y un recaudador de impuestos incompetente. Calígula usaba con él los motes de Príapo y Venus.[40]
El 24 de enero del año 41, Querea y un grupo de pretorianos abordaron a Calígula mientras se dirigía a un grupo de jóvenes actores que participaban en unos juegos. Los detalles varían ligeramente según el autor, pero todos coinciden en que Querea fue el primero en apuñalar al emperador, seguido por el resto de los conspiradores. Suetonio señala las similitudes entre el asesinato de Calígula y el de Julio César: ambos fueron asesinados por conspiradores dirigidos por un hombre llamado Casio.[41] Cuando sus guardaespaldas germanos se dieron cuenta del ataque, Calígula ya estaba muerto. Enfurecidos, mataron a conspiradores, senadores, transeúntes e inocentes por igual.
El Senado intentó aprovechar la muerte del emperador para restaurar la República. Querea trató de convencer al ejército de que apoyara a los senadores. Sin embargo, los militares permanecieron leales a la figura del emperador. Ese mismo día, la Guardia Pretoriana proclamó emperador al tío de Calígula, Claudio. Una de las primeras acciones de Claudio fue ordenar la ejecución de los asesinos de su sobrino.[42]
Los restos de Calígula fueron depositados en el Mausoleo de Augusto. Su muerte puso fin al reinado de un hombre que había ascendido al trono con una popularidad enorme y que murió rodeado de conspiraciones, sin que las fuentes sobrevivientes ofrezcan un retrato favorable.
6. Fuentes e historiografía[editar]
Existen pocas fuentes supervivientes sobre el reinado de Calígula, y ninguna de ellas lo refiere de manera favorable. Por el contrario, se centran en su supuesta crueldad, extravagancia y perversidad sexual, y lo presentan como un tirano demente y asesino que exigía y recibía adoración como un dios viviente, humilló al Senado y planeó convertir a su caballo en cónsul.[43]
La mayoría de esos relatos fueron escritos por miembros de la nobleza y del Senado mucho después de los hechos. Autores como Filón de Alejandría y Séneca el Joven fueron contemporáneos del emperador, pero tenían intereses y sesgos propios. Suetonio y Dion Casio, que aportan muchas de las anécdotas más escandalosas, escribieron décadas después. Por ello, la fiabilidad de las fuentes es difícil de evaluar.
A pesar de la imagen transmitida por la tradición, lo que se conoce con cierta seguridad sobre su reinado indica que trabajó para aumentar la autoridad del princeps, enfrentó varias conspiraciones y buscó reducir la influencia del Senado. Fue el primer emperador en presentarse ante el pueblo como un dios. Muchos comentarios modernos intentan explicar su posición, su personalidad y su contexto histórico en lugar de aceptar sin matices el retrato de las fuentes antiguas. Numerosas acusaciones son descartadas por algunos historiadores como malentendidos, exageraciones, burlas o fantasías maliciosas.[44]
7. Legado[editar]
El breve reinado de Calígula dejó consecuencias duraderas en la historia del Imperio romano. Su asesinato demostró el poder de la Guardia Pretoriana como actor político, ya que fue esa institución la que, al proclamar emperador a Claudio, frustró el intento del Senado de restaurar la República. Aunque los senadores habían conspirado para eliminar a Calígula, no lograron controlar el resultado del magnicidio.
Su política de construcción dejó obras que serían concluidas o aprovechadas por sus sucesores. Acueductos como el Aqua Claudia y el Anio Novus fueron terminados durante el reinado de Claudio. El obelisco que Calígula hizo traer de Egipto permaneció después en el centro del Circo de Cayo y Nerón y se conserva hoy como Obelisco Vaticano. Las ampliaciones portuarias de Regium y Sicilia facilitaron la llegada de cereales a Roma.
En el plano dinástico, la muerte de Calígula marcó el final oficial de los Julios Césares en la línea masculina. La dinastía Julio-Claudia, no obstante, continuó gobernando hasta la muerte de Nerón. El recuerdo de Calígula quedó fijado en la tradición occidental como el arquetipo del gobernante joven cuyo poder absoluto derivó en abuso, extravagancia y violencia. Sin embargo, la historiografía contemporánea insiste en la necesidad de leer ese retrato con cautela, dado que fue elaborado por hombres de la aristocracia senatorial y por autores posteriores que tenían motivos para denigrarlo.
Nacido como Cayo Julio César. El nomen Iulius dejó de usarse durante su reinado, aunque fue heredado por su hija Julia Drusila. Las inscripciones y monedas imperiales lo llaman principalmente «Cayo César». ↩︎
«Calígula» es el diminutivo de caliga, nombre latino de la bota de los soldados. ↩︎
La dinastía Julio-Claudia continuó hasta la muerte de Nerón, en el año 68 d. C. ↩︎
Suetonio, Las vidas de los doce césares, Vida de Calígula 7. ↩︎
Germánico era hijo adoptivo del emperador Tiberio. ↩︎
Agripina la Mayor era nieta de Augusto por parte de su madre Julia la Mayor. ↩︎
Séneca, Sobre la constancia del sabio XVIII, 4. ↩︎
El proceso está recogido en el senadoconsulto sobre Cneo Calpurnio Pisón. ↩︎
Suetonio, Vida de Tiberio 64. ↩︎
La frase aparece en Tácito, Anales VI.20, y en Suetonio, Vida de Calígula 10. ↩︎
Filón de Alejandría, De la embajada a Cayo VI.35. ↩︎
Tácito, Anales VI.50; Suetonio, Vida de Calígula 12; Filón, De la embajada a Cayo IV.25; Flavio Josefo, Antigüedades judías XIII.6.9. ↩︎
Acta Fratrum Arvalium, editada por Wilhelm Henzen, 1874, p. 63. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 14; Filón, De la embajada a Cayo II.12. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 15-16; Dion Casio, Historia Romana LIX.1. ↩︎
Dion Casio, Historia Romana LIX.3. ↩︎
Filón, De la embajada a Cayo II-IV; Dion Casio, Historia Romana LIX.10. ↩︎
Filón, De la embajada a Cayo V.28-29; Suetonio, Vida de Calígula 23. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 16.2; Dion Casio, Historia Romana LIX.9.7. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 38; Dion Casio, Historia Romana LIX.10. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 38-41; Dion Casio, Historia Romana LIX.14-15. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 38; Séneca, De la brevedad de la vida XVIII.5. ↩︎
Plinio el Viejo, Historia Natural XVI.76. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 19. ↩︎
Los barcos fueron hallados en el lago de Nemi; el mayor funcionaba como palacio flotante. ↩︎
Tácito, Anales IV.41; Dion Casio, Historia Romana LIX.16. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 26. ↩︎
Dion Casio, Historia Romana LIX.22. ↩︎
Dion Casio, Historia Romana LIX.25, capítulo perdido. ↩︎
Los estudios dendrocronológicos de los cuarteles romanos en el Rin sugieren que Calígula preparó la invasión de Britania antes que Claudio. ↩︎
En latín, conchae podía tener también un sentido metafórico. ↩︎
Dion Casio, Historia Romana LIX.26-28. ↩︎
Dion Casio, Historia Romana LI.20 y LIX.26-28. ↩︎
Filón, Flaco V.26-28, VI.43 y XXI.185. ↩︎
Filón, De la embajada a Cayo XXX.201-213; Flavio Josefo, Antigüedades judías XVIII.8.1. ↩︎
La historia del nombramiento de Incitato como cónsul aparece en Suetonio y Dion Casio, aunque es discutida por la historiografía moderna. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 55. ↩︎
En la cultura política romana, demencia y perversión sexual solían aparecer juntas en las crónicas sobre malos gobernantes. ↩︎
Flavio Josefo, Antigüedades judías XIX.1. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 56; Séneca, De la firmeza del sabio XVIII.2. ↩︎
Suetonio, Vida de Calígula 57-58. ↩︎
Flavio Josefo, Antigüedades judías XIX.2. ↩︎
Milnes-Smith, Philip. «From Caligula to Constantine. Tyranny and Transformation in Roman Portraiture», Journal of Roman Studies 93, 2003, p. 319. ↩︎
Muchas de las acusaciones contra Calígula son descartadas por historiadores modernos como exageraciones o fantasías maliciosas. ↩︎