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Carlos Menem

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Carlos Menem · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesArgentina · Estados Unidos · España
CiudadesBuenos Aires · Santiago de Chile
Carlos Saúl Menem
Fotografía oficial (años 1990)
Nombre completoCarlos Saúl Menem
Nacimiento2 de julio de 1930
Anillaco, La Rioja, Argentina
Fallecimiento14 de febrero de 2021
Buenos Aires, Argentina
Causa de muerteInfección urinaria complicada por afecciones cardíacas preexistentes
SepulturaCementerio Islámico de La Tablada, Buenos Aires
NacionalidadArgentina
ReligiónCatolicismo (converso desde el islam)
Partido políticoPartido Justicialista
CónyugesZulema Yoma (matr. 1966; div. 1991)
Cecilia Bolocco (matr. 2001; div. 2011)
HijosZulema Menem, Carlos Saúl Facundo Menem Yoma (fallecido), Máximo Saúl Menem Bolocco[nota]
ProfesiónAbogado
Cargos públicos
Presidente de la Nación Argentina
8 de julio de 1989 – 10 de diciembre de 1999
Vicepresidente: Eduardo Duhalde (1989–1991)[sin verificar]
Carlos Ruckauf (1995–1999)[sin verificar]
Predecesor: Raúl Alfonsín
Sucesor: Fernando de la Rúa
Senador de la Nación Argentina
por La Rioja
10 de diciembre de 2005 – 14 de febrero de 2021
Gobernador de la provincia de La Rioja
10 de diciembre de 1983 – 8 de julio de 1989
25 de mayo de 1973 – 24 de marzo de 1976

1. Resumen[editar]

Carlos Saúl Menem (Anillaco, 2 de julio de 1930 – Buenos Aires, 14 de febrero de 2021) fue un abogado y político argentino que ejerció como presidente de la Nación Argentina durante dos mandatos consecutivos, entre 1989 y 1999, convirtiéndose en uno de los líderes más influyentes y controversiales de la historia argentina contemporánea. Afiliado al Partido Justicialista, su gobierno marcó un giro profundo en la economía nacional con la implementación de políticas neoliberales, privatizaciones masivas y el Plan de Convertibilidad que ató el peso argentino al dólar estadounidense a razón de 1 a 1.

Antes de llegar a la presidencia fue gobernador de la provincia de La Rioja en dos períodos (1973–1976 y 1983–1989) y, tras dejar la Casa Rosada, se desempeñó como senador nacional por su provincia natal desde 2005 hasta su fallecimiento en 2021, siendo la persona de mayor edad en ocupar una banca en el Congreso argentino. Su figura es objeto de valoraciones intensamente contrapuestas: sus defensores destacan la estabilidad monetaria y la reinserción internacional logradas durante los años noventa, mientras que sus detractores señalan las consecuencias sociales del ajuste estructural, los escándalos de corrupción y los indultos concedidos a los responsables de violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura militar.

2. Primeros años y formación[editar]

Carlos Saúl Menem nació en la pequeña localidad de Anillaco, en el departamento de Castro Barros de la provincia de La Rioja, en el seno de una familia de inmigrantes sirios de confesión musulmana.[1] Su padre, Saúl Menem, y su madre, Mohibe Akil, se habían establecido en esa región árida del oeste argentino dedicándose al comercio. La familia mantuvo sus tradiciones culturales y religiosas, y Carlos fue anotado originalmente bajo la fe islámica, aunque en su juventud optaría por convertirse al catolicismo —un requisito constitucional para quien aspirara a la primera magistratura del país— sin por ello renegar de sus orígenes[2].

Cursó sus estudios primarios y secundarios en La Rioja antes de trasladarse a la ciudad de Córdoba para ingresar a la Universidad Nacional de Córdoba, donde se graduó de abogado a mediados de la década de 1950. Durante sus años universitarios comenzó a interesarse por la política y estableció los primeros vínculos con el peronismo, movimiento que dominaría la escena política argentina durante buena parte del siglo XX. Tras recibirse, regresó a La Rioja para ejercer la profesión y empezar a construir su carrera política.

3. Gobernador de La Rioja[editar]

Menem inició su trayectoria en cargos públicos dentro de la estructura del peronismo riojano. Su primer acceso a una gobernación ocurrió en mayo de 1973, cuando asumió como gobernador de La Rioja, cargo que desempeñó hasta el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que instauró la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. Durante ese primer mandato impulsó obras de infraestructura en una provincia históricamente postergada y comenzó a construir un vínculo directo con los sectores populares riojanos que le sería leal durante décadas.

Con el retorno de la democracia en 1983, Menem fue nuevamente electo gobernador de La Rioja, cargo que asumió el 10 de diciembre de ese año. Su gestión provincial en los años ochenta combinó medidas de corte desarrollista con una creciente proyección nacional dentro del peronismo. Fue desde la gobernación riojana donde construyó su candidatura presidencial para los comicios de 1989, presentándose como un líder del ala popular del justicialismo, con un discurso de fuerte contenido social que contrastaría notablemente con las políticas que aplicaría una vez en el poder.

4. Presidencia (1989–1999)[editar]

Menem asumió la presidencia el 8 de julio de 1989, en medio de una crisis hiperinflacionaria severa que había forzado a su predecesor, Raúl Alfonsín, a adelantar la entrega del mando. La situación económica era crítica: la inflación anual superaba los 3.000 por ciento y las reservas del Banco Central estaban prácticamente agotadas.

El nuevo presidente sorprendió al país y a su propio partido al anunciar un programa de reformas estructurales de orientación neoliberal que incluía la privatización de empresas estatales, la desregulación de la economía y la apertura comercial. Para implementar este plan, Menem estableció alianzas con sectores del establishment económico argentino y convocó a figuras provenientes del liberalismo ortodoxo, siendo la más emblemática la de Domingo Cavallo, quien asumió como ministro de Economía en 1991.

4.1 Primer mandato (1989–1995)[editar]

Durante su primera presidencia, Menem llevó adelante uno de los procesos de privatización más acelerados del mundo. Empresas emblemáticas como YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), Aerolíneas Argentinas, la empresa telefónica ENTel, los ferrocarriles y los canales de televisión pasaron a manos privadas en operaciones que posteriormente serían objeto de cuestionamientos judiciales por presuntas irregularidades.

La medida central de su gestión económica fue la Ley de Convertibilidad del Austral, sancionada en 1991, que en 1992 sería reemplazada por la paridad fija peso-dólar en la relación de 1 a 1. La Convertibilidad logró frenar la hiperinflación y estabilizó la economía durante varios años, generando un período de crecimiento y acceso al crédito internacional. Sin embargo, la rigidez del esquema cambiario fue acumulando desequilibrios que estallarían trágicamente en la crisis de 2001, después de que Menem ya hubiera dejado el poder.

En materia de política exterior, su gobierno alineó a Argentina con los Estados Unidos, restauró relaciones diplomáticas con el Reino Unido (rotas desde la guerra de las Malvinas de 1982) y resolvió prácticamente todos los diferendos limítrofes pendientes con Chile, incluyendo la disputa por la zona de Laguna del Desierto. También fue bajo su administración que Argentina participó en fuerzas multinacionales de paz y se retiró del Movimiento de Países No Alineados.

Otro aspecto profundamente polémico del primer mandato fue el indulto concedido entre 1989 y 1990 a los comandantes de la dictadura militar condenados en el Juicio a las Juntas de 1985, así como a otros militares y civiles involucrados en violaciones a los derechos humanos y en los alzamientos carapintadas. Estas medidas fueron masivamente rechazadas por los organismos de derechos humanos y por amplios sectores de la sociedad.

4.2 Reforma constitucional de 1994[editar]

La posibilidad de un segundo mandato consecutivo —prohibido por la Constitución de 1853— llevó a Menem a impulsar una reforma constitucional. El llamado «Pacto de Olivos», firmado en 1993 con el expresidente radical Raúl Alfonsín, acordó la convocatoria a una Convención Constituyente que introdujo la reelección presidencial inmediata, a cambio de una serie de modificaciones institucionales que limitaban el poder del Ejecutivo: la creación del cargo de Jefe de Gabinete, la reducción del mandato presidencial de seis a cuatro años, la elección directa del presidente con sistema de balotaje y la incorporación de tratados internacionales de derechos humanos con jerarquía constitucional.

4.3 Segundo mandato (1995–1999)[editar]

El segundo gobierno menemista estuvo signado por un deterioro progresivo de la situación social y económica. Las asimetrías regionales se agravaron; las provincias del interior, como la propia La Rioja de Menem, dependieron crecientemente de los fondos girados por el gobierno nacional. Surgieron denuncias sobre un presunto esquema de favoritismo fiscal hacia esa provincia, con asignaciones de recursos desproporcionadas para su población y actividad económica.

El segundo mandato también quedó marcado por los escándalos de corrupción. Se investigaron irregularidades en las privatizaciones, sobornos en adjudicaciones de obras públicas y el enriquecimiento ilícito de altos funcionarios.

En las elecciones presidenciales de 1999, el candidato del justicialismo —Eduardo Duhalde— fue derrotado por la Alianza opositora liderada por Fernando de la Rúa. Menem entregó el mando el 10 de diciembre de 1999 y se retiró temporalmente de la primera línea política.

5. Carrera posterior a la presidencia[editar]

Diversos procesos por presunto enriquecimiento ilícito y malversación marcaron su derrotero judicial durante la década de 2000.

En 2005 se presentó como candidato a senador nacional por La Rioja y obtuvo la banca que ocuparía ininterrumpidamente hasta su muerte, siendo reelegido en 2011 y 2017. Desde su escaño mantuvo una alineación fluctuante con los distintos gobiernos: apoyó al kirchnerismo en los primeros años, aunque luego mantuvo una posición más autónoma. Fue el senador de mayor edad en la historia del Congreso argentino.

En los años finales de su vida, con una salud deteriorada, su presencia legislativa se volvió esporádica, aunque mantuvo formalmente su banca hasta el último día. Su voto fue decisivo en ocasiones por la paridad de fuerzas en el Senado, como en el debate sobre la legalización del aborto en 2018, donde su posición contraria a la ley de interrupción voluntaria del embarazo fue determinante para su rechazo en aquella votación.

6. Vida personal y familia[editar]

La primera dama en funciones durante parte de su mandato presidencial fue su hija Zulemita Menem.

El estilo personal de Menem fue un rasgo distintivo de su figura pública: sus patillas anchas, su afición por los automóviles deportivos (particularmente Ferrari), el golf y su vida social ostentosa le granjearon una imagen de bon vivant que fue tanto admirada por sus seguidores como criticada por sus detractores.

7. Estilo político y legado[editar]

La figura de Menem desafía las clasificaciones ideológicas convencionales. Gobernó en nombre del peronismo —un movimiento históricamente asociado con el nacionalismo económico y el intervencionismo estatal— aplicando un programa que en los hechos significó la mayor transformación del Estado argentino en sentido liberal desde el siglo XIX. Para algunos analistas, esta paradoja se explica por las condiciones críticas de 1989 y por la capacidad de Menem para construir consensos pragmáticos con actores de poder reales. Para sus críticos, en cambio, se trató de una gestión que abandonó las banderas históricas del movimiento obrero y profundizó la desigualdad social.

El saldo de la Convertibilidad es, quizás, el núcleo más debatido de su legado. Quienes la defienden señalan que durante los años de paridad cambiaria la Argentina experimentó estabilidad monetaria, crecimiento del consumo y modernización de la infraestructura. Sus oponentes argumentan que esa bonanza fue insostenible, basada en un endeudamiento externo creciente y en la destrucción del aparato productivo nacional, cuyo colapso final —la crisis de diciembre de 2001— fue la factura postergada del modelo menemista.

En el plano de los derechos humanos, los indultos concedidos por Menem fueron considerados un retroceso por los organismos internacionales y domésticos.

Su longevidad política es, en sí misma, un dato relevante: transitó todos los estamentos del poder —gobernador, presidente, senador— durante más de cuatro décadas y falleció ocupando una banca, desafiando así a quienes lo dieron por políticamente muerto después de las derrotas judiciales y electorales.

8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

Fuera de Argentina, la figura de Menem tuvo especial repercusión en Chile, donde su matrimonio con la ex Miss Universo Cecilia Bolocco lo convirtió en tema de prensa permanente durante los primeros años de la década de 2000. Su mediática visita a Santiago y las controversias derivadas de su proceso judicial tuvieron amplia cobertura en los medios chilenos.

En España, la gestión menemista fue objeto de análisis entre los círculos políticos y académicos interesados en los procesos de reforma estructural en América Latina. Las privatizaciones argentinas, en particular, fueron estudiadas como modelo —y como advertencia— respecto de las transformaciones del sector público en economías emergentes. Empresas españolas como Telefónica y Repsol fueron protagonistas de esas privatizaciones, lo que generó un vínculo directo entre la opinión pública ibérica y el gobierno de Menem.

En el resto de América Latina, su nombre quedó asociado al giro neoliberal que caracterizó la década de 1990 en varios países de la región y a los escándalos de corrupción que en distintos casos acompañaron esos procesos, siendo mencionado con frecuencia en debates sobre la ética pública y la transparencia gubernamental.

En cuanto a la cultura popular, la figura de Menem ha inspirado representaciones en el cine, el teatro y la televisión argentina, así como personajes ficcionales basados en sus rasgos y modo de gobernar. Su frase «Síganme, no los voy a defraudar», pronunciada durante la campaña de 1989, quedó grabada en el imaginario político argentino, y la tensión entre esa promesa y el balance de su gestión alimentó debates intelectuales y periodísticos a lo largo de décadas.


  1. Menem nació en un hogar musulmán (sus padres eran sirios de confesión islámica), pero se convirtió al catolicismo en su juventud para poder ejercer cargos políticos, ya que la Constitución argentina de entonces exigía que el presidente profesara la fe católica. Sin embargo, fue sepultado según el rito islámico en el Cementerio de La Tablada. ↩︎

  2. El apellido «Menem» es de origen árabe y, según algunas fuentes, tendría raíces en la palabra «mun'im» (منعم), que significa «benefactor» o «el que otorga bendiciones». La familia paterna provenía de la actual Siria, región que entonces pertenecía al Imperio otomano. ↩︎