Estados Unidos
| Estados Unidos de América | |
|---|---|
| Nombre oficial | Estados Unidos de América (United States of America) |
| Capital | Washington D. C. |
| Zona urbana más poblada | Área metropolitana de Nueva York (unos 19,9 millones de habitantes, estimación de 2024) |
| Idiomas | Inglés, designado idioma oficial del Gobierno federal por la orden ejecutiva 14224, de marzo de 2025. El español es la segunda lengua del país, con 45,5 millones de hablantes de dominio nativo |
| Forma de gobierno | República federal presidencialista |
| Jefe de Estado y de Gobierno | Donald J. Trump, cuadragésimo séptimo presidente, desde el 20 de enero de 2025 (en el cargo a agosto de 2026) |
| Vicepresidente | J. D. Vance |
| Independencia (de Gran Bretaña) | Declarada: 4 de julio de 1776 Reconocida: 3 de septiembre de 1783 (Tratado de París) |
| Superficie | 9.833.517 km² (tercer o cuarto país más extenso del mundo, según se computen o no las aguas interiores y territoriales) |
| Población | 341,8 millones de habitantes (estimación del Buró del Censo a 1 de julio de 2025) |
| Moneda | Dólar estadounidense (USD) |
| Gentilicio | estadounidense |
| Husos horarios | De UTC−10 a UTC−5 en los cincuenta estados; de UTC−11 a UTC+10 incluyendo los territorios |
| Código ISO | USA / US |
| Dominio de internet | .us |
| División territorial | 50 estados, el Distrito de Columbia y cinco territorios habitados |
Ubicación
1. Resumen[editar]
Estados Unidos, oficialmente Estados Unidos de América, es una república federal situada en América del Norte. Limita al norte con Canadá y al sur con
México, y su territorio incluye además Alaska, el archipiélago de Hawái y una serie de territorios en el Caribe y el Pacífico, entre ellos
Puerto Rico. Con 341,8 millones de habitantes según la estimación del Buró del Censo a mediados de 2025, es el tercer país más poblado del planeta y la mayor economía del mundo por producto interior bruto nominal.
Es también, y esto rara vez ocupa el lugar que le corresponde en las descripciones del país, el segundo país del mundo por número de hispanohablantes. Sumando el grupo de dominio nativo y el de competencia limitada, el Instituto Cervantes contabilizó en 2025 unos 65,5 millones de hablantes de español en territorio estadounidense, una cifra que solo supera
México. La razón no es únicamente migratoria: Florida fue española hasta 1821, y Texas, California, Nevada, Utah, Nuevo México, Arizona y partes de otros cuatro estados fueron territorio español primero y mexicano después, hasta mediados del siglo XIX. En esas tierras el español se habla desde antes de que existiera Estados Unidos.
El país nació de trece colonias británicas que declararon su independencia el 4 de julio de 1776 y creció durante el siglo XIX mediante compras, tratados y guerras hasta alcanzar el Pacífico. En el siglo XX se convirtió en la primera potencia militar, económica, científica y cultural del planeta, y en el XXI mantiene esa posición en un contexto de polarización política interna y de competencia estratégica con China. En 2026 conmemoró el semiquincentenario de su independencia y fue, junto con
México y Canadá, sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
2. Símbolos nacionales[editar]
2.1 El nombre del país[editar]
La denominación Estados Unidos de América aparece por primera vez de forma oficial en la Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776, cuyo encabezamiento habla de "los trece Estados Unidos de América". Antes se empleaban expresiones como "Colonias Unidas". El nombre es puramente descriptivo —una unión de estados en el continente americano— y se conservó al aprobarse la Constitución en 1787.
El término América procede del cartógrafo Martin Waldseemüller, que en 1507 lo aplicó al nuevo continente en honor del navegante florentino Américo Vespucio. Su uso como sinónimo del país es habitual en inglés y ha generado una discusión persistente en el mundo hispanohablante, donde América designa el continente entero y el gentilicio americano abarca a todos sus habitantes: por eso en español se prefiere estadounidense, y la Real Academia Española desaconseja el uso de americano con el sentido restringido de "estadounidense". En
México y buena parte de Centroamérica es corriente el coloquialismo gringo, y en varios países del Cono Sur, yanqui.
2.2 La bandera[editar]
La bandera estadounidense, conocida popularmente como Stars and Stripes o Old Glory, consta de trece franjas horizontales alternas —siete rojas y seis blancas—, que representan a las trece colonias fundadoras, y un cantón azul con cincuenta estrellas blancas de cinco puntas, una por cada estado.
El diseño original fue adoptado por el Segundo Congreso Continental el 14 de junio de 1777, fecha que se conmemora como Día de la Bandera. El número de estrellas ha cambiado veintisiete veces a medida que la Unión se ampliaba; el diseño vigente, con cincuenta estrellas, entró en vigor el 4 de julio de 1960, tras la incorporación de Hawái como quincuagésimo estado el año anterior. Fue obra de Robert G. Heft, entonces un estudiante de diecisiete años de Ohio que lo presentó como trabajo escolar.
Los colores están especificados por la orden ejecutiva 10834, de 1959, que los define mediante referencias textiles del catálogo estándar de colores estadounidense —"Old Glory Red" y "Old Glory Blue"— y no mediante valores digitales. La simbología que se les atribuye procede del informe con que Charles Thomson presentó el Gran Sello en 1782: el blanco por la pureza y la inocencia, el rojo por el valor y la resistencia, el azul por la vigilancia, la perseverancia y la justicia. El texto no dice que esa lectura se aplique a la bandera, pero es la que se ha impuesto en el uso escolar y cívico.
2.3 El Gran Sello[editar]
Estados Unidos no tiene escudo nacional en el sentido europeo, sino un Gran Sello (Great Seal), adoptado el 20 de junio de 1782 tras seis años de trabajo de tres comisiones sucesivas. Su anverso muestra un águila calva —ave endémica de Norteamérica, símbolo nacional desde entonces— que sostiene en una garra un ramo de olivo con trece hojas y trece frutos y en la otra un haz de trece flechas, "el poder de la paz y el de la guerra". En el pico lleva una filacteria con el lema "E pluribus unum" ("de muchos, uno"). Sobre su cabeza, trece estrellas rompen un campo de nubes.
El reverso, mucho menos usado pero reproducido en el billete de un dólar desde 1935, muestra una pirámide inconclusa de trece hiladas coronada por el Ojo de la Providencia, con los lemas Annuit cœptis y Novus ordo seclorum. El lema nacional oficial, en cambio, no es "E pluribus unum" sino "In God We Trust", adoptado por ley del Congreso en 1956.
2.4 El himno nacional[editar]
El himno es "The Star-Spangled Banner" ("La bandera tachonada de estrellas"). Su letra procede de un poema que el abogado Francis Scott Key escribió el 14 de septiembre de 1814, tras presenciar desde un barco el bombardeo británico del fuerte McHenry, en Baltimore, durante la guerra de 1812, y comprobar al amanecer que la bandera seguía ondeando. La melodía es anterior y ajena: procede de To Anacreon in Heaven, canción de una sociedad musical londinense compuesta por John Stafford Smith.
La combinación se popularizó a lo largo del siglo XIX y fue adoptada por la Marina en 1889 y por la presidencia en 1916, pero no se convirtió en himno nacional oficial hasta el 3 de marzo de 1931, por ley firmada por Herbert Hoover. El poema original tiene cuatro estrofas; en los actos públicos se canta casi siempre solo la primera. Su tesitura, notoriamente amplia, lo ha convertido en una de las piezas más difíciles del repertorio patriótico mundial.
3. Historia[editar]
3.1 Los pueblos originarios[editar]
El poblamiento del actual territorio estadounidense forma parte del poblamiento americano general, iniciado hace entre 15.000 y 20.000 años —las cronologías siguen en discusión— por poblaciones procedentes de Asia a través de Beringia. De aquel proceso surgieron centenares de pueblos con lenguas, economías y organizaciones sociales muy distintas: los pueblo del suroeste, constructores de aldeas de adobe y piedra como las de Chaco Canyon y Mesa Verde; los constructores de túmulos del Misisipi, cuya ciudad de Cahokia llegó a superar los 10.000 habitantes hacia el año 1100; los iroqueses y algonquinos del noreste; los pueblos de las praderas; y los del noroeste del Pacífico.
Se calcula que en el territorio de los actuales Estados Unidos vivían entre dos y siete millones de personas en vísperas del contacto europeo. Las epidemias —viruela, sarampión, gripe— arrasaron esas poblaciones antes incluso de que muchas de ellas vieran a un europeo. Hoy el Buró de Asuntos Indígenas reconoce a 574 tribus con relación de gobierno a gobierno con el Estado federal.
3.2 La primera colonización europea: la huella española[editar]
La presencia europea permanente en el actual territorio estadounidense empezó en español. Juan Ponce de León desembarcó en la península que bautizó La Florida en 1513; en 1565, Pedro Menéndez de Avilés fundó San Agustín (St. Augustine), en la actual Florida, el asentamiento europeo habitado de forma continua más antiguo del país, cuarenta y dos años antes que la colonia inglesa de Jamestown (1607) y cincuenta y cinco antes de la llegada del Mayflower (1620).
Las expediciones españolas recorrieron el interior mucho antes que ninguna otra: Álvar Núñez Cabeza de Vaca atravesó a pie el sur del continente entre 1528 y 1536; Hernando de Soto llegó al Misisipi en 1541; Francisco Vázquez de Coronado recorrió el suroeste entre 1540 y 1542. Santa Fe, en Nuevo México, fue fundada hacia 1610 y es la capital estatal más antigua del país. La red de misiones franciscanas de California, iniciada en 1769, dio origen a San Diego, Los Ángeles, San Francisco, Santa Bárbara y San José.
Francia colonizó el valle del Misisipi y la región de los Grandes Lagos, fundando Nueva Orleans en 1718; Rusia se estableció en Alaska; los Países Bajos fundaron Nueva Ámsterdam, tomada por los ingleses en 1664 y rebautizada Nueva York. Pero fue la colonización inglesa de la costa atlántica —trece colonias entre Massachusetts y Georgia— la que acabó dando forma al Estado que surgiría en 1776.
3.3 Las Trece Colonias y la independencia (1607-1783)[editar]
Las trece colonias británicas crecieron durante siglo y medio con un grado alto de autogobierno local. La tensión con Londres se disparó después de la Guerra de los Siete Años (1756-1763), cuando el Parlamento británico intentó recuperar el coste del conflicto mediante impuestos sobre las colonias sin representación parlamentaria: la Ley del Timbre (1765), las leyes Townshend (1767) y la Ley del Té, que desembocó en el Motín del Té de Boston (1773).
La guerra estalló en abril de 1775 en Lexington y Concord. El 4 de julio de 1776 el Segundo Congreso Continental aprobó la Declaración de Independencia, redactada principalmente por Thomas Jefferson, con su formulación célebre de que todos los hombres son creados iguales y dotados de derechos inalienables —una afirmación que convivió durante casi noventa años con la esclavitud legal.
España, a través de Bernardo de Gálvez, gobernador de la Luisiana española, y Francia intervinieron a favor de los rebeldes; Gálvez tomó Pensacola a los británicos en 1781. La rendición británica en Yorktown ese mismo año, con apoyo naval francés, decidió la guerra, y el Tratado de París del 3 de septiembre de 1783 reconoció la independencia.
3.4 La Constitución y la joven república (1787-1815)[editar]
La Constitución se aprobó en la Convención de Filadelfia el 17 de septiembre de 1787 y entró en vigor en 1789. Es la constitución escrita nacional más antigua del mundo aún en vigor, y solo ha sido enmendada 27 veces en más de dos siglos: las diez primeras enmiendas, la Carta de Derechos, se ratificaron en bloque en 1791. George Washington fue elegido primer presidente y estableció por costumbre el límite de dos mandatos, que no se convirtió en norma escrita hasta la vigésimo segunda enmienda, de 1951.
La expansión empezó de inmediato. En 1803, la compra de la Luisiana a la Francia napoleónica añadió unos 2,1 millones de kilómetros cuadrados por quince millones de dólares y duplicó de golpe el tamaño del país. La guerra de 1812 contra el Reino Unido, en la que Washington fue incendiada, terminó en tablas pero consolidó la independencia efectiva de la joven república.
3.5 La Florida española: el Tratado de Adams-Onís (1819)[editar]
La primera gran incorporación de territorio hispánico se hizo por tratado. Tras años de incursiones estadounidenses en una Florida que España apenas podía administrar, el secretario de Estado John Quincy Adams y el ministro español Luis de Onís firmaron en Washington, el 22 de febrero de 1819, el Tratado de Adams-Onís, también llamado Tratado Transcontinental o "compra de la Florida".
España cedía las dos Floridas —oriental y occidental— y, a cambio, Estados Unidos renunciaba a sus reclamaciones sobre Texas y asumía el pago de las reclamaciones de sus propios ciudadanos contra la Corona española hasta un máximo de cinco millones de dólares: no fue, en rigor, un pago a España, sino la condonación de una deuda. El tratado fijó además la frontera occidental de la Luisiana desde el río Sabina hasta el paralelo 42 norte, y llevó por primera vez la línea fronteriza estadounidense hasta el Pacífico.
La ratificación se demoró dos años, hasta el 22 de febrero de 1821. Ese verano, el último gobernador español de Florida, José Coppinger, entregó San Agustín, y el coronel José María Callava hizo lo propio con Pensacola. Terminaban así tres siglos de soberanía española en la península.
3.6 La expansión hacia el oeste y el Destino Manifiesto[editar]
En 1845 el periodista John O'Sullivan acuñó la expresión "Destino Manifiesto" para justificar la expansión continental como una misión providencial. La doctrina dio cobertura ideológica a la ocupación del oeste, a la firma —y sistemática violación— de tratados con las naciones indígenas y a los desplazamientos forzosos, de los que el más recordado es el Sendero de Lágrimas (1830-1850), la deportación de los pueblos del sureste hacia el actual Oklahoma, con miles de muertos por el camino.
En el mismo periodo, la fiebre del oro de California (1848-1855), el ferrocarril transcontinental (concluido en 1869) y las leyes de reparto de tierras atrajeron a millones de colonos y de inmigrantes europeos y chinos.
3.7 Texas, la guerra con México y el Tratado de Guadalupe Hidalgo (1836-1848)[editar]
La transferencia territorial más consecuente para el mundo hispanohablante fue la que Estados Unidos obtuvo de
México. Los colonos angloparlantes asentados en Texas, entonces provincia mexicana, se sublevaron en 1835 y proclamaron su independencia en 1836; Estados Unidos anexó Texas en 1845, y la disputa sobre si la frontera era el río Nueces o el río Bravo desencadenó la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848), que terminó con la ocupación de la Ciudad de México.
El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado el 2 de febrero de 1848 en la Villa de Guadalupe Hidalgo y ratificado el 30 de mayo del mismo año, cerró el conflicto. México cedió la Alta California y Nuevo México —alrededor del 55 % de su territorio nacional, lo que hoy son California, Nevada, Utah, la mayor parte de Arizona y Nuevo México, y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma— y aceptó el río Bravo como frontera de Texas. Estados Unidos pagó quince millones de dólares y asumió las reclamaciones de sus ciudadanos contra México.
Los artículos VIII y IX del tratado establecían que los aproximadamente cien mil mexicanos que quedaban del lado estadounidense podían conservar sus propiedades, mantener su religión y optar entre la ciudadanía mexicana y la estadounidense. Casi todos se quedaron. El cumplimiento de esas garantías fue muy desigual: en las décadas siguientes, buena parte de las concesiones de tierra españolas y mexicanas se perdió en litigios ante tribunales que operaban en inglés y con un sistema de prueba documental ajeno al derecho anterior. La Oficina de Contabilidad del Gobierno estadounidense dedicó en 2004 un informe específico a examinar esas reclamaciones de tierras.
La operación se completó con la Venta de La Mesilla (Gadsden Purchase), firmada el 30 de diciembre de 1853 por James Gadsden y el presidente Antonio López de Santa Anna: unos 76.800 km² del sur de Arizona y el suroeste de Nuevo México por diez millones de dólares, destinados a permitir el trazado de un ferrocarril transcontinental por una ruta meridional. Fue ratificada en 1854 y fijó la frontera terrestre que sigue vigente.
De ahí procede la frase que repiten generaciones de mexicoestadounidenses: "nosotros no cruzamos la frontera, la frontera nos cruzó a nosotros".
3.8 La Guerra de Secesión y la Reconstrucción (1861-1877)[editar]
La cuestión de la esclavitud, y en particular su extensión a los nuevos territorios del oeste, fracturó el país. Tras la elección de Abraham Lincoln en 1860, once estados del sur se separaron y formaron los Estados Confederados de América. La Guerra de Secesión (1861-1865) fue el conflicto más mortífero de la historia estadounidense, con una cifra de muertos que las estimaciones modernas sitúan entre 620.000 y 750.000.
La Proclamación de Emancipación (1863) y la victoria de la Unión llevaron a la abolición de la esclavitud mediante la decimotercera enmienda (1865), a la que siguieron la decimocuarta (ciudadanía e igual protección, 1868) y la decimoquinta (derecho de voto sin distinción de raza, 1870). Lincoln fue asesinado en abril de 1865. La Reconstrucción terminó en 1877 y dio paso a las leyes Jim Crow, un sistema de segregación racial legal en el sur que se mantendría casi un siglo.
3.9 1898: el imperio de ultramar y Puerto Rico[editar]
En 1898, tras la explosión del acorazado Maine en La Habana y una intensa campaña de prensa, Estados Unidos declaró la guerra a España. El conflicto duró meses. El Tratado de París del 10 de diciembre de 1898 puso fin a cuatro siglos de imperio español en América y el Pacífico: España renunciaba a
Cuba y cedía
Puerto Rico, Guam y Filipinas.
Puerto Rico pasó así de provincia española —a la que la Corona acababa de conceder una Carta Autonómica en 1897— a territorio estadounidense sin consulta a sus habitantes. Ese mismo año Estados Unidos se anexionó Hawái. El país se convertía en potencia imperial, y con ello incorporaba de forma permanente a millones de hispanohablantes.
3.10 Industrialización, inmigración y las guerras mundiales[editar]
Entre 1870 y 1920, Estados Unidos se convirtió en la mayor economía industrial del mundo y recibió a más de veinte millones de inmigrantes, sobre todo italianos, irlandeses, alemanes, judíos de Europa oriental, escandinavos y polacos, cuya puerta de entrada fue Ellis Island, en la bahía de Nueva York.
El país entró en la Primera Guerra Mundial en 1917 y salió de ella como acreedor de Europa. La década de 1920 trajo el sufragio femenino (decimonovena enmienda, 1920), la Ley Seca y una expansión bursátil que terminó en el crac de 1929 y la Gran Depresión, respondida por Franklin D. Roosevelt con el New Deal. El ataque japonés a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941, llevó al país a la Segunda Guerra Mundial, de la que emergió en 1945 como una de las dos superpotencias y única con armamento nuclear, tras los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki.
3.11 La Guerra Fría, los derechos civiles y el movimiento chicano[editar]
La segunda mitad del siglo XX estuvo marcada por la Guerra Fría con la Unión Soviética: el Plan Marshall, la OTAN, la Guerra de Corea, la crisis de los misiles de
Cuba (1962), la guerra de Vietnam y la carrera espacial, que culminó con la llegada del Apolo 11 a la Luna el 20 de julio de 1969.
En el frente interno, el movimiento por los derechos civiles, encabezado entre otros por Martin Luther King Jr., logró el desmantelamiento legal de la segregación con la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley del Derecho al Voto de 1965. La sentencia Brown contra el Consejo de Educación (1954) había declarado inconstitucional la segregación escolar; menos conocida es Mendez contra Westminster (1947), que ocho años antes había prohibido en California la segregación de los niños mexicoestadounidenses en escuelas separadas y sirvió de precedente.
En paralelo se desarrolló el movimiento chicano, la movilización política y cultural de los mexicoestadounidenses del suroeste. Su figura más conocida es César Chávez, que junto con Dolores Huerta fundó en 1962 el sindicato que sería la United Farm Workers y dirigió la huelga y el boicot de la uva de Delano (1965-1970). El movimiento reivindicó el término chicano, antes despectivo, y produjo una literatura, un teatro —el Teatro Campesino— y una prensa propios, además de impulsar los primeros programas universitarios de estudios chicanos. El cumpleaños de Chávez, el 31 de marzo, es día festivo estatal en California y varios estados más.
En el Caribe hispano, la Ley Jones-Shafroth de 1917 ya había concedido la ciudadanía estadounidense a los puertorriqueños, y a partir de los años cuarenta una migración masiva desde la isla transformó Nueva York; de ella salieron la comunidad nuyorican y, más tarde, el movimiento cubano de Miami tras la Revolución cubana de 1959.
3.12 Del fin de la Guerra Fría al 11-S[editar]
La caída del Muro de Berlín (1989) y la disolución de la Unión Soviética (1991) dejaron a Estados Unidos como única superpotencia. Los años noventa trajeron la Guerra del Golfo, el auge de internet y la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994, que reordenó la economía de todo el continente.
Los atentados del 11 de septiembre de 2001, que causaron cerca de tres mil muertos, abrieron dos décadas de intervención militar en Afganistán (2001-2021) e Irak (2003-2011) y una reorganización profunda del aparato de seguridad interior, con la creación del Departamento de Seguridad Nacional.
3.13 El siglo XXI: crisis, polarización y segundo mandato de Trump[editar]
La crisis financiera de 2008 provocó la peor recesión desde los años treinta. Barack Obama, primer presidente afroamericano, gobernó entre 2009 y 2017 e impulsó la reforma sanitaria conocida como Obamacare. Le siguieron el primer mandato de Donald Trump (2017-2021), la pandemia de COVID-19 —que causó más de un millón de muertes en el país—, el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 y la presidencia de Joe Biden (2021-2025).
En las elecciones de noviembre de 2024, Donald Trump fue elegido de nuevo y tomó posesión el 20 de enero de 2025 como cuadragésimo séptimo presidente, con J. D. Vance como vicepresidente. Su segundo mandato ha estado marcado por una política arancelaria agresiva, por una reducción drástica del cruce irregular de la frontera sur y por un aumento igualmente drástico de las deportaciones, todo ello objeto de una disputa política y judicial intensa que se detalla en las secciones 6 y 7.
Un dato relevante para el conjunto del artículo: en esas elecciones de 2024, según el análisis de votantes verificados del Pew Research Center, Trump obtuvo el 48 % del voto latino frente al 51 % de Kamala Harris —su mejor resultado en tres candidaturas, muy por encima del 36 % de 2020 y del 28 % de 2016—, lo que puso fin a la idea de un electorado hispano homogéneo y previsible.
3.14 El semiquincentenario (2026)[editar]
El 4 de julio de 2026 el país conmemoró los 250 años de la Declaración de Independencia, el llamado semiquincentenario. La comisión federal America250, creada por el Congreso para coordinar los actos, organizó celebraciones simultáneas en los cincuenta estados, con desfiles, conciertos, cápsulas del tiempo y programas educativos. En Nueva York, la bola de Times Square descendió por primera vez en más de ciento veinte años fuera de la celebración de Año Nuevo.
La conmemoración coincidió con la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputó entre junio y julio en Norteamérica y de la que Estados Unidos albergó 78 de los 104 partidos.
4. Geografía[editar]
Con 9.833.517 km², Estados Unidos es el tercer o el cuarto país más extenso del mundo, según se computen o no las aguas interiores y territoriales —la discrepancia lo sitúa por delante o por detrás de China—, tras Rusia y Canadá. Su territorio contiguo se extiende desde el Atlántico hasta el Pacífico a lo largo de unos 4.500 kilómetros, a los que se suman Alaska, Hawái y los territorios insulares.
4.1 Relieve[editar]
De este a oeste, el país se organiza en franjas: la llanura costera atlántica; los montes Apalaches, una cordillera antigua y erosionada que recorre el este; las Grandes Llanuras, el corazón agrícola continental; las Montañas Rocosas, que superan los 4.000 metros; la Gran Cuenca y las mesetas desérticas del suroeste, con el Gran Cañón del Colorado; y las cordilleras del Pacífico —Sierra Nevada y Cascadas—, con volcanes activos como el monte Santa Elena, que entró en erupción en 1980.
El punto más alto del país y de América del Norte es el Denali, en Alaska, con 6.190 metros; el más bajo es el valle de la Muerte, en California, a 86 metros bajo el nivel del mar. En los cuarenta y ocho estados contiguos, la mayor altitud es el monte Whitney (4.421 metros), separado del valle de la Muerte por apenas unos 136 kilómetros en línea recta.
4.2 Hidrografía[editar]
El sistema del Misisipi-Misuri vertebra el interior: el Misisipi mide unos 3.766 kilómetros y, medido desde el nacimiento del Misuri, el conjunto supera los 5.900 kilómetros, uno de los cuatro sistemas fluviales más largos del planeta. Otros ríos mayores son el Ohio, el Colorado —que excava el Gran Cañón y cuyo caudal está sobreexplotado por siete estados y
México—, el Columbia y el río Bravo (llamado Rio Grande en Estados Unidos), que traza 2.000 kilómetros de la frontera con México.
Los Grandes Lagos —Superior, Michigan, Hurón, Erie y Ontario, compartidos con Canadá salvo el Michigan— forman el mayor conjunto de agua dulce superficial del mundo, cerca del 20 % del total del planeta.
4.3 Clima y fenómenos extremos[editar]
La extensión del país produce prácticamente todos los climas: continental húmedo en el noreste y el Medio Oeste, subtropical húmedo en el sureste, mediterráneo en la costa de California, árido y semiárido en el suroeste, ártico en el norte de Alaska y tropical en Hawái, Puerto Rico y las islas del Pacífico.
Esa configuración lo hace también uno de los países con más fenómenos meteorológicos extremos. El corredor de tornados que atraviesa las Grandes Llanuras concentra la mayor frecuencia de tornados del planeta —más de mil al año en el conjunto del país—; la costa del Golfo y el Atlántico sur reciben huracanes cada temporada, entre ellos el Katrina (2005), que devastó Nueva Orleans, y el María (2017), que arrasó
Puerto Rico y provocó una crisis de mortalidad, apagones prolongados y una ola de emigración de la isla. California sufre incendios forestales de escala creciente y la falla de San Andrés mantiene un riesgo sísmico permanente.
4.4 Biodiversidad y parques nacionales[editar]
Estados Unidos alberga desde tundra ártica hasta arrecifes de coral y bosques tropicales. Las secuoyas gigantes de Sierra Nevada son los árboles de mayor volumen del planeta, y las secuoyas rojas de la costa del norte de California, los más altos.
El país inventó la figura del parque nacional: Yellowstone, creado en 1872, fue el primero del mundo. El Servicio de Parques Nacionales, fundado en 1916, administra hoy 63 parques nacionales y más de cuatrocientas unidades protegidas, entre ellas el Gran Cañón, Yosemite, los Everglades y Denali.
4.5 La toponimia española[editar]
El mapa estadounidense conserva la huella lingüística de sus tres siglos hispánicos. Ocho estados llevan nombre español o de origen español: Florida, California, Nevada, Colorado, Montana, Nuevo México, Arizona (de discusión etimológica, probablemente del vasco o del o'odham a través del español) y Texas (del caddo táysha, transmitido por vía española como tejas). El Distrito de Columbia conmemora a Cristóbal Colón.
A ello se suman millares de topónimos menores: Los Ángeles, San Francisco, San Diego, San Antonio, Santa Fe, El Paso, Sacramento, Amarillo, Las Vegas, Boca Ratón, Palo Alto, Fresno, Toledo, Mérida, Buena Vista. Muchos de ellos se pronuncian hoy con fonética inglesa, lo que ha generado dobletes característicos —Los ANG-el-es frente a Los Ángeles, Buena VIS-ta frente a Buena Vista— que funcionan como marcador social en las comunidades hispanohablantes.
5. Política y gobierno[editar]
5.1 La Constitución y la separación de poderes[editar]
Estados Unidos es una república federal presidencialista organizada en torno a una separación estricta de poderes con pesos y contrapesos. La Constitución de 1787 distribuye las competencias entre el Gobierno federal y los estados: la décima enmienda reserva a estos últimos todo lo no delegado expresamente a la Federación, lo que explica que materias como la educación, el código penal ordinario, el matrimonio o la organización electoral varíen de un estado a otro.
5.2 El poder ejecutivo[editar]
El presidente es simultáneamente jefe del Estado, jefe del Gobierno y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. Se elige por un mandato de cuatro años, con un máximo de dos, mediante un sistema indirecto: los votantes de cada estado eligen a los compromisarios del Colegio Electoral, que reúne 538 electores; se necesitan 270 para ganar. Salvo Maine y Nebraska, todos los estados atribuyen la totalidad de sus electores al candidato más votado, mecanismo que ha permitido cinco veces en la historia —la última en 2016— que gane la presidencia quien no obtuvo el mayor número de votos populares.
No existe la figura del primer ministro: el vicepresidente sucede al presidente en caso de vacante y preside el Senado, donde solo vota para deshacer empates. El gabinete lo forman los titulares de los quince departamentos ejecutivos, confirmados por el Senado.
A agosto de 2026, la presidencia la ocupa Donald J. Trump, en el cargo desde el 20 de enero de 2025, con J. D. Vance como vicepresidente.
5.3 El poder legislativo[editar]
El Congreso es bicameral:
- La Cámara de Representantes, con 435 escaños repartidos entre los estados en proporción a su población y renovados íntegramente cada dos años.
- El Senado, con 100 escaños, dos por estado con independencia de su tamaño, renovados por tercios cada dos años para mandatos de seis.
El 119.º Congreso (2025-2027) tiene mayoría republicana en ambas cámaras. En el Senado la composición es de 53 republicanos, 45 demócratas y 2 independientes que se integran en el grupo demócrata a efectos de organización. En la Cámara de Representantes la mayoría republicana es estrecha y ha variado a lo largo de la legislatura por vacantes y elecciones especiales.
Ni el Distrito de Columbia ni los territorios tienen senadores. Envían delegados sin voto en el pleno; el de
Puerto Rico recibe el nombre de comisionado residente y es el único elegido por cuatro años.
Las elecciones de medio mandato de noviembre de 2026 renuevan los 435 escaños de la Cámara y 33 del Senado.
5.4 El poder judicial[editar]
El Tribunal Supremo se compone de nueve magistrados —un presidente y ocho asociados— nombrados de por vida por el presidente con confirmación del Senado. Su número no está fijado por la Constitución sino por ley, y se estabilizó en nueve con la Ley de Jueces de Circuito de 1869.
Los tres nombramientos realizados durante el primer mandato de Trump consolidaron una mayoría de seis magistrados conservadores frente a tres progresistas, que en 2022 revocó el precedente de Roe contra Wade sobre el aborto. El tribunal ha resuelto además asuntos decisivos del segundo mandato: el 20 de febrero de 2026 dictaminó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autoriza al presidente a imponer aranceles, lo que obligó a suprimir los establecidos por esa vía a partir del 24 de febrero.
5.5 El sistema de partidos y el sistema electoral[editar]
El sistema es un bipartidismo prácticamente puro, sostenido por el escrutinio mayoritario uninominal: el Partido Demócrata (fundado en 1828, el partido político activo más antiguo del mundo) y el Partido Republicano (1854) se han repartido todas las presidencias desde 1853. Las candidaturas se deciden en primarias estatales, un sistema poco frecuente fuera del país.
La organización de las elecciones no es federal sino estatal y, en muchos casos, de condado, lo que produce reglas muy dispares sobre registro de votantes, voto por correo, identificación y horarios. La delimitación de los distritos de la Cámara corresponde a los estados, práctica que ha dado lugar al fenómeno del gerrymandering, el trazado partidista de circunscripciones.
5.6 Los cincuenta estados[editar]
Cada estado tiene su propia constitución, su gobernador o gobernadora, su legislatura —bicameral en todos salvo Nebraska— y su sistema judicial. Los estados se subdividen en condados (parishes en Luisiana, boroughs en Alaska) y municipios.
[ Desplegar / Plegar ] Los cincuenta estados y sus capitales
| # | Estado | Capital |
|---|---|---|
| 1 | Alabama | Montgomery |
| 2 | Alaska | Juneau |
| 3 | Arizona | Phoenix |
| 4 | Arkansas | Little Rock |
| 5 | California | Sacramento |
| 6 | Carolina del Norte | Raleigh |
| 7 | Carolina del Sur | Columbia |
| 8 | Colorado | Denver |
| 9 | Connecticut | Hartford |
| 10 | Dakota del Norte | Bismarck |
| 11 | Dakota del Sur | Pierre |
| 12 | Delaware | Dover |
| 13 | Florida | Tallahassee |
| 14 | Georgia | Atlanta |
| 15 | Hawái | Honolulu |
| 16 | Idaho | Boise |
| 17 | Illinois | Springfield |
| 18 | Indiana | Indianápolis |
| 19 | Iowa | Des Moines |
| 20 | Kansas | Topeka |
| 21 | Kentucky | Frankfort |
| 22 | Luisiana | Baton Rouge |
| 23 | Maine | Augusta |
| 24 | Maryland | Annapolis |
| 25 | Massachusetts | Boston |
| 26 | Míchigan | Lansing |
| 27 | Minnesota | Saint Paul |
| 28 | Misisipi | Jackson |
| 29 | Misuri | Jefferson City |
| 30 | Montana | Helena |
| 31 | Nebraska | Lincoln |
| 32 | Nevada | Carson City |
| 33 | Nueva Jersey | Trenton |
| 34 | Nueva York | Albany |
| 35 | Nuevo Hampshire | Concord |
| 36 | Nuevo México | Santa Fe |
| 37 | Ohio | Columbus |
| 38 | Oklahoma | Oklahoma City |
| 39 | Oregón | Salem |
| 40 | Pensilvania | Harrisburg |
| 41 | Rhode Island | Providence |
| 42 | Tennessee | Nashville |
| 43 | Texas | Austin |
| 44 | Utah | Salt Lake City |
| 45 | Vermont | Montpelier |
| 46 | Virginia | Richmond |
| 47 | Virginia Occidental | Charleston |
| 48 | Washington | Olympia |
| 49 | Wisconsin | Madison |
| 50 | Wyoming | Cheyenne |
A los cincuenta estados se suma el Distrito de Columbia, sede de la capital federal, que no es un estado y cuyos residentes carecen de representación con voto en el Congreso pese a pagar impuestos federales.
5.7 Puerto Rico y los demás territorios[editar]
Estados Unidos administra cinco territorios habitados:
Puerto Rico, las Islas Vírgenes de Estados Unidos, Guam, las Islas Marianas del Norte y la Samoa Americana. Todos son territorios no incorporados; sus habitantes son ciudadanos estadounidenses —salvo los de Samoa Americana, que son nacionales pero no ciudadanos— y ninguno vota en las elecciones presidenciales mientras resida en el territorio, aunque sí lo hace si se traslada a uno de los cincuenta estados.
Puerto Rico es, con diferencia, el más poblado y el de mayor peso político. Su recorrido institucional es el siguiente:
| Año | Hito |
|---|---|
| 1898 | El Tratado de París transfiere la isla de España a Estados Unidos |
| 1900 | La Ley Foraker instaura un gobierno civil, sin ciudadanía estadounidense |
| 1917 | La Ley Jones-Shafroth, firmada el 2 de marzo, concede la ciudadanía estadounidense por vía legal (no constitucional) y crea una legislatura bicameral |
| 1948 | Los puertorriqueños eligen a su gobernador por primera vez |
| 1952 | Entra en vigor la Constitución propia y se adopta la denominación de Estado Libre Asociado |
| 2016 | El Congreso aprueba la ley PROMESA y nombra una Junta de Supervisión Fiscal |
| 2017 | El huracán María provoca la mayor catástrofe de la historia reciente de la isla |
La ciudadanía concedida en 1917 es estatutaria: procede de una ley del Congreso y no de la Constitución, de modo que los derechos que conlleva dependen de la residencia. Un puertorriqueño que vive en la isla no vota para presidente ni tiene senadores; el mismo ciudadano, mudado a Orlando o a Nueva York, sí.
Sobre el estatus político se han celebrado consultas no vinculantes desde 1967. En las cuatro últimas ganó la estadidad:
| Plebiscito | Resultado |
|---|---|
| 2012 | Mayoría por la estadidad, con una papeleta de dos preguntas cuya interpretación fue discutida |
| 2017 | Estadidad, con participación muy baja por el boicot de la oposición |
| 2020 | Sí a la estadidad, 52,52 % frente al 47,48 % |
| 2024 | Estadidad 58,61 %; libre asociación soberana 29,57 %; independencia 11,82 % |
Ninguno de esos resultados obliga al Congreso, único con competencia para admitir un nuevo estado, y ninguno ha prosperado hasta ahora. La Junta de Supervisión Fiscal creada por PROMESA sigue operando en 2026; la gobernadora Jenniffer González-Colón, en el cargo desde el 2 de enero de 2025, ha hecho de su salida uno de los objetivos de su mandato, que exige cuatro presupuestos equilibrados y certificados consecutivos.
La población de la isla lleva dos décadas de descenso casi ininterrumpido: el Buró del Censo la situó en 3.184.835 habitantes a mediados de 2025, tras perder 17.686 personas en un año, la primera vez que baja de 3,2 millones desde el censo de 1980. La causa principal ya no es la emigración sino el crecimiento vegetativo negativo: en ese periodo se registraron 32.857 defunciones frente a 17.950 nacimientos.
5.8 Política exterior[editar]
Estados Unidos es miembro fundador de la Organización de las Naciones Unidas —con sede en Nueva York— y miembro permanente con derecho de veto de su Consejo de Seguridad, así como de la OTAN, el G7, el G20, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Mantiene la mayor red de bases militares del planeta y el mayor presupuesto de defensa del mundo.
En el hemisferio, su relación con América Latina ha estado condicionada históricamente por la doctrina Monroe (1823) y sus derivaciones, y en la práctica por una larga serie de intervenciones militares y políticas. La relación bilateral más intensa es la que mantiene con
México y Canadá, articulada comercialmente en el T-MEC, sucesor del TLCAN, sometido en 2026 a un esquema de revisiones anuales prolongado hasta 2036. Con
Cuba mantiene un embargo comercial vigente desde 1962. En el plano global, la competencia estratégica y tecnológica con China es el eje dominante de la política exterior desde la década de 2010.
6. Economía[editar]
6.1 Magnitudes generales[editar]
Estados Unidos es la mayor economía del mundo por producto interior bruto nominal. El Fondo Monetario Internacional lo estimó en unos 32,4 billones de dólares para 2026, con un crecimiento en torno al 2,3-2,4 % y un producto por habitante cercano a los 94.000 dólares. El dólar estadounidense es la moneda de reserva internacional dominante y la divisa en que se denomina la mayor parte del comercio de materias primas.
La estructura productiva es abrumadoramente terciaria: los servicios —financieros, sanitarios, tecnológicos, comerciales, de ocio— aportan alrededor de cuatro quintas partes del producto y del empleo. La política monetaria corresponde a la Reserva Federal, banco central creado en 1913.
En 2026 la inflación seguía por encima del objetivo del 2 % de la Reserva Federal, con el índice de precios al consumo en el entorno del 3 %, y las previsiones de desempleo se movían entre el 4,3 % y el 4,6 % según la fuente.
6.2 Tecnología, energía y agricultura[editar]
Silicon Valley, en el norte de California, concentra el núcleo de la industria tecnológica mundial, con las mayores empresas del planeta por capitalización bursátil. A ello se suman polos secundarios en Seattle, Austin, Boston y Nueva York. El país lidera además la inversión en investigación y desarrollo, alberga la mayoría de las universidades mejor situadas en los rankings internacionales y encabeza el recuento histórico de
premios Nobel en las categorías científicas.
En energía, Estados Unidos es desde mediados de la década de 2010 el mayor productor mundial de petróleo y de gas natural, gracias a la explotación de hidrocarburos no convencionales mediante fractura hidráulica en las cuencas de Pérmico, Bakken y Marcellus, y es también el mayor exportador de gas natural licuado.
La agricultura, aunque emplea a menos del 2 % de la población activa, sitúa al país entre los mayores exportadores mundiales de maíz, soja, trigo, carne y algodón. Una parte sustancial de la mano de obra agrícola es de origen mexicano y centroamericano, y buena porción de ella carece de estatus migratorio regular, lo que convierte cualquier endurecimiento de la política migratoria en un asunto directamente económico para el sector.
6.3 Comercio exterior y la guerra arancelaria de 2025-2026[editar]
Estados Unidos es el mayor importador del mundo y arrastra desde hace décadas un déficit comercial estructural. Sus tres mayores socios son
México, Canadá y China.
El segundo mandato de Trump ha convertido el arancel en su principal instrumento de política económica exterior. El tipo arancelario efectivo pasó, según las estimaciones citadas por analistas del sector, de alrededor del 2,1 % a cerca del 11,7 % en enero de 2026, en su mayor parte por vía de decreto presidencial. El 20 de febrero de 2026 el Tribunal Supremo resolvió que la IEEPA no otorgaba al presidente esa facultad, y los aranceles impuestos por esa vía quedaron sin efecto el 24 de febrero; el volumen de devoluciones a los importadores se ha estimado en hasta 175.000 millones de dólares. La Administración anunció de inmediato el restablecimiento de gravámenes equivalentes acogiéndose a la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, de modo que en agosto de 2026 la incertidumbre arancelaria seguía siendo el principal factor de riesgo señalado por los organismos de previsión.
6.4 Desigualdad y pobreza[editar]
Estados Unidos combina el mayor producto agregado del mundo con una de las distribuciones de renta más desiguales entre las economías avanzadas. Es el único país del G7 sin cobertura sanitaria universal: el sistema descansa en seguros vinculados al empleo, complementados por los programas públicos Medicare (mayores de 65 años) y Medicaid (rentas bajas), y varias decenas de millones de personas siguen sin seguro o con cobertura insuficiente.
La pobreza está distribuida de forma muy desigual por origen: los hogares hispanos y afroamericanos registran de manera sostenida tasas superiores a la media nacional, y el patrimonio mediano de las familias blancas multiplica varias veces el de las hispanas.
6.5 El peso económico de los hispanos[editar]
El conjunto de la población hispana constituye por sí solo una de las mayores economías del planeta: los informes anuales que agregan su producción y su consumo —el más citado es el US Latino GDP Report, elaborado por centros de estudios especializados— la sitúan de forma recurrente entre las diez primeras del mundo si se midiera como país. Su relevancia procede tanto de su tamaño como de su estructura de edad: con una edad mediana de 31,2 años en 2024, frente a los cerca de 39 del conjunto del país, los hispanos aportan una parte desproporcionada del crecimiento de la población activa.
La otra cara de esa relación es el flujo de remesas hacia América Latina. Solo las enviadas a
México alcanzaron un máximo histórico de 64.745 millones de dólares en 2024, según el Banco de México, antes de retroceder en 2025 en un contexto de endurecimiento migratorio. Para
Guatemala,
Honduras,
El Salvador, Nicaragua, la
República Dominicana y otros países de la región, las remesas procedentes de Estados Unidos equivalen a una fracción de dos dígitos de su producto interior bruto.
7. Demografía y sociedad[editar]
7.1 Estructura de la población[editar]
Con 341,8 millones de habitantes el 1 de julio de 2025 —según las estimaciones Vintage 2025 del Buró del Censo, publicadas el 27 de enero de 2026—, Estados Unidos es el tercer país más poblado del mundo, tras India y China.
El crecimiento se ha frenado bruscamente: entre julio de 2024 y julio de 2025 la población aumentó un 0,5 % (1,8 millones de personas), con un crecimiento vegetativo de unos 519.000 y una migración internacional neta de 1,3 millones, un 53,8 % menos que los 2,7 millones del periodo anterior. El propio Buró del Censo atribuye la desaceleración a esa caída histórica del saldo migratorio.
La población es mayoritariamente urbana y se ha desplazado durante décadas del noreste y el Medio Oeste hacia el sur y el oeste, el llamado Sun Belt. En 2024-2025 los estados de mayor crecimiento fueron Carolina del Sur (1,5 %), Idaho (1,4 %) y Carolina del Norte (1,3 %).
7.2 La población hispana o latina[editar]
La categoría "hispano o latino" no es racial sino de origen étnico: el Buró del Censo la define por la ascendencia española, hispanoamericana o de otra cultura hispana, con independencia de la raza declarada, y desde 1980 se pregunta por separado. Por eso una persona puede declararse hispana y, a la vez, blanca, negra, indígena americana o de varias razas.
En 2024, la población hispana de Estados Unidos alcanzó los 68 millones de personas, el 20 % del total del país —una de cada cinco—, frente a 35,3 millones en 2000 (13 %) y apenas un 5 % en 1970. Entre 2000 y 2024, los latinos aportaron el 56 % de todo el crecimiento demográfico estadounidense.
Otros rasgos del conjunto, con datos de 2024:
- Nacidos en el extranjero: el 33 % (22,7 millones), frente al 40 % en 2000. La comunidad se ha ido haciendo mayoritariamente nativa.
- Ciudadanía: el 79 % son ciudadanos estadounidenses (67 % por nacimiento y 13 % por naturalización).
- Edad mediana: 31,2 años.
- Educación: el 46 % ha cursado algún estudio superior (36 % en 2010) y el 21 % tiene título universitario (13 % en 2010).
Los cinco estados con más residentes latinos son California (16,1 millones, el 41 % de su población), Texas (12,6 millones, el 40 %), Florida (6,7 millones), Nueva York (4,0 millones) e Illinois (2,5 millones). Pero el crecimiento más rápido de la última década se ha producido fuera de esos estados tradicionales, en el sureste y las Grandes Llanuras.
7.3 Los orígenes nacionales[editar]
La población hispana no es un bloque. Su composición por país de origen determina patrones migratorios, estatus legal, geografía, variedad lingüística y comportamiento político muy distintos.
Origen mexicano. Es con enorme diferencia el mayor grupo: el 57 % de todos los hispanos en 2024, en torno a 39-40 millones de personas. Se concentra en el suroeste, California, Texas e Illinois, y combina familias asentadas desde antes de 1848 con migraciones de los siglos XX y XXI.
Origen puertorriqueño. Unos 6,1 millones en los cincuenta estados y el Distrito de Columbia en 2024, a los que se suman los 3,18 millones residentes en la isla. Son ciudadanos estadounidenses de nacimiento, de modo que su movimiento entre la isla y el continente no es jurídicamente migración. Su núcleo histórico es Nueva York; desde el huracán María de 2017, Florida —y en particular el área de Orlando— ha recibido una parte muy grande de los nuevos traslados.
Los siguientes grupos, según el desglose de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2021, la última con cifras publicadas de forma comparable para todos ellos:
| Origen | Población (ACS de 2021) |
|---|---|
| Mexicano | 37,2 millones |
| Puertorriqueño | 5,8 millones |
| Salvadoreño | 2,5 millones |
| Dominicano | 2,4 millones |
| Cubano | 2,4 millones |
| Guatemalteco | 1,8 millones |
| Colombiano | 1,4 millones |
| Hondureño | 1,1 millones |
En la actualización de 2024, los grupos que superan el millón de personas son diez: a los ocho anteriores se suman venezolanos y ecuatorianos, mientras que los declarados de origen español rondan el millón. Los de crecimiento más rápido entre 2019 y 2024 fueron los venezolanos, que más que duplicaron su número, seguidos de ecuatorianos (+48 %), chilenos (+47 %), colombianos (+43 %) y nicaragüenses (+41 %).
Cada grupo tiene su geografía: los cubanos, en el sur de Florida, con Miami como capital simbólica desde el exilio posterior a 1959; los dominicanos, en Nueva York y Nueva Jersey; los salvadoreños, en Los Ángeles y el área de Washington D. C.; los guatemaltecos y hondureños, muy repartidos y con presencia fuerte en la agricultura y la construcción; los colombianos y venezolanos, en Florida y el noreste.
7.4 Religión[editar]
Estados Unidos es un país constitucionalmente laico —la primera enmienda prohíbe el establecimiento de una religión oficial— y a la vez uno de los más religiosos del mundo desarrollado, aunque la práctica desciende de forma sostenida. El protestantismo en sus múltiples denominaciones sigue siendo mayoritario, seguido del catolicismo; el grupo que más crece es el de las personas sin afiliación religiosa.
La aportación hispana ha alterado ese equilibrio: la Iglesia católica estadounidense es hoy en una proporción muy alta hispanohablante, y decenas de miles de parroquias celebran misa en español. Al mismo tiempo, el crecimiento del evangelismo entre los latinos es uno de los cambios religiosos más marcados de las últimas dos décadas y tiene consecuencias políticas visibles.
7.5 Las grandes áreas metropolitanas[editar]
El país es intensamente urbano: las áreas metropolitanas reunían 293,9 millones de residentes tras sumar casi 3,2 millones entre 2023 y 2024. Las cifras siguientes corresponden a áreas metropolitanas, no a municipios, que es como se mide la población real de una ciudad estadounidense.
[ Desplegar / Plegar ] Las mayores áreas metropolitanas
| Área metropolitana | Población aproximada (estimación de 2024) |
|---|---|
| Nueva York-Newark-Jersey City | ~19,9 millones |
| Los Ángeles-Long Beach-Anaheim | ~13 millones |
| Chicago-Naperville-Elgin | ~9,4 millones |
| Dallas-Fort Worth-Arlington | ~8,3 millones |
| Houston-Pasadena-The Woodlands | ~7,8 millones |
Completan las diez primeras las áreas de Atlanta, Washington, Filadelfia, Miami y Phoenix. De las diez áreas de mayor crecimiento entre 2023 y 2024, nueve estaban en el Sur, y las dos primeras (Ocala y Panama City) en Florida.
Cuatro de las cinco mayores —Nueva York, Los Ángeles, Dallas y Houston— tienen poblaciones hispanas de siete cifras, y en Miami, San Antonio, El Paso y McAllen los hispanos son mayoría absoluta.
7.6 La frontera y la migración[editar]
La frontera con
México mide 3.145 kilómetros y es el paso fronterizo terrestre más transitado del mundo. La migración a través de ella y las políticas para gestionarla son uno de los asuntos más disputados de la vida política estadounidense, de modo que esta sección se limita a las cifras oficiales y atribuye expresamente lo que es materia de controversia.
Los cruces. Según los datos publicados de forma regular por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), los encuentros de la Patrulla Fronteriza en la frontera suroeste evolucionaron así:
| Año fiscal | Encuentros en la frontera suroeste |
|---|---|
| 1970 | 201.780 |
| 2022 | 2.206.436 (máximo histórico) |
| 2023 | 2.045.838 |
| 2024 | 1.530.523 |
| 2025 | 237.538 |
El total del año fiscal 2025 fue el más bajo desde 1970, según la serie histórica de la propia Patrulla Fronteriza analizada por el Pew Research Center. Desde febrero de 2025, primer mes completo del segundo mandato de Trump, los registros mensuales se han mantenido por debajo de los 10.000 —entre 4.592 en julio de 2025 y 8.724 en mayo—, las cifras más bajas de los más de veinticinco años de datos mensuales disponibles. El comienzo del año fiscal 2026 marcó también un mínimo histórico: 91.603 encuentros a escala nacional en octubre, noviembre y diciembre de 2025, por debajo de cualquier arranque de ejercicio anterior.
Las deportaciones. Aquí las cifras sí están en disputa, y conviene decir de quién es cada una. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) declaró más de 350.000 expulsiones en lo que iba del año fiscal 2026 y, según el recuento difundido en abril de 2026, 234.236 expulsiones en los seis primeros meses del ejercicio, frente a 134.500 en el mismo tramo del año anterior. La organización TRAC, de la Universidad de Siracusa, que trabaja con datos del propio ICE obtenidos por vía de transparencia, contabilizó en cambio unas 234.000 expulsiones ejecutadas por ICE entre enero y septiembre de 2025, una cifra sensiblemente inferior a la anunciada públicamente por la Administración, y atribuye la diferencia a que el recuento oficial incorpora autodeportaciones, salidas voluntarias y procesamientos de la CBP en frontera. La Administración ha fijado como objetivo un millón de expulsiones anuales; a mediados de 2026, los análisis independientes proyectaban un ritmo de alrededor de 460.000, menos de la mitad de esa meta.
El fondo. Entre los inmigrantes hispanos —22,7 millones en 2024—, el Pew Research Center estimaba para 2023 que el 41 % carecía de estatus migratorio regular. La discusión pública oscila entre quienes subrayan el descenso de los cruces y el aumento de las expulsiones como prueba de eficacia y quienes señalan el coste humano, laboral y jurídico de las operaciones de interior; ambas posiciones se apoyan en tramos distintos de los mismos datos oficiales.
7.7 Educación[editar]
La educación es competencia estatal y local, con financiación que depende en buena medida de los impuestos sobre la propiedad, lo que produce diferencias muy grandes de recursos entre distritos. La enseñanza obligatoria abarca hasta los 16 o 18 años según el estado.
La educación superior combina universidades públicas estatales, grandes universidades privadas de investigación y community colleges de dos años. El sistema atrae a alrededor de un millón de estudiantes internacionales al año y encabeza los rankings mundiales, pero arrastra un endeudamiento estudiantil agregado superior al billón y medio de dólares.
8. El español en Estados Unidos[editar]
8.1 Cuántos lo hablan[editar]
Según el anuario del Instituto Cervantes de 2025, Estados Unidos reúne:
| Grupo | Hablantes (2025) |
|---|---|
| Dominio nativo | 45.481.557 |
| Competencia limitada | 20.000.000 |
| Total de hablantes | 65.481.557 |
| Estudiantes de español (aparte) | 8.946.656 |
Esa cifra total lo convierte en el segundo país del mundo por número de hispanohablantes, solo por detrás de
México (unos 138 millones sumando ambos grupos) y por delante de
Colombia,
España y
Argentina. Conviene precisar la metodología, porque de ella depende el orden: si se cuentan únicamente los hablantes de dominio nativo, Estados Unidos ocupa el quinto lugar —Colombia 52,1 millones, España 47,3 y Argentina 46,9 tienen más—; es al incorporar el grupo de competencia limitada cuando pasa al segundo puesto.
Los datos del propio Buró del Censo apuntan en la misma dirección: la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de 2024 registró 44,9 millones de personas de cinco años o más que hablan español en casa, frente a 43,4 millones en 2023, alrededor del 14 % de la población de ese grupo de edad. La cifra no incluye a quienes lo hablan fuera del hogar ni a quienes lo aprendieron como segunda lengua.
Hay dos tendencias simultáneas que conviene no confundir. El número absoluto de hispanohablantes crece. Pero la proporción de latinos que hablan español en casa desciende: era del 78 % en 2000 y del 68 % en 2024, mientras que la proporción de latinos que dominan el inglés subió del 59 % al 71 % en el mismo periodo. Es el patrón clásico de las terceras generaciones, compensado por la llegada continua de nuevos hablantes y, más recientemente, por un movimiento de recuperación del español como lengua de herencia.
El Instituto Cervantes proyecta que en 2060 Estados Unidos será el segundo país hispanohablante del mundo también por comunidad hispana, con unos 119 millones de hispanos según las estimaciones del Buró del Censo, el 28,6 % de la población: casi uno de cada tres residentes.
8.2 Cinco siglos de español en el territorio[editar]
El español no llegó a Estados Unidos con la inmigración del siglo XX: es la primera lengua europea documentada en el territorio y se habla en él desde 1513 sin interrupción. Ese hecho tiene consecuencias concretas.
En Nuevo México sobrevive el español tradicional neomexicano, una variedad descendiente directa del castellano de los colonos que llegaron desde 1598, aislada durante siglos y con arcaísmos que desaparecieron del resto del mundo hispánico. Está hoy en riesgo serio de extinción, desplazada tanto por el inglés como por el español mexicano contemporáneo. La constitución de Nuevo México de 1912 previó la publicación de las leyes en inglés y español y protegió el derecho de los hispanohablantes a la educación y al voto, sin llegar a declarar la cooficialidad.
En Luisiana persiste el isleño, hablado por descendientes de colonos canarios instalados en el siglo XVIII, hoy reducido a unos pocos hablantes de edad avanzada. En Florida, San Agustín conserva la continuidad urbana hispánica más antigua del país.
A esa base histórica se superpusieron, en oleadas: la incorporación de Puerto Rico en 1898 y la migración masiva a Nueva York desde los años cuarenta; el Programa Bracero (1942-1964), que llevó a millones de trabajadores mexicanos temporales al campo estadounidense; el exilio cubano posterior a 1959; las guerras centroamericanas de los años ochenta; y las migraciones sudamericanas recientes, con la venezolana como la de crecimiento más rápido.
8.3 Las variedades del español estadounidense[editar]
El español de Estados Unidos no es una variedad única, sino un mosaico determinado por el origen de cada comunidad: el español mexicano del suroeste, el puertorriqueño y dominicano del noreste, el cubano de Florida, el centroamericano de Los Ángeles y Washington.
Sobre ese mosaico se han desarrollado fenómenos propios. El espanglish —alternancia de código entre las dos lenguas dentro de la misma conversación o incluso de la misma frase— no es una degradación sino un comportamiento bilingüe descrito y estudiado por la lingüística. Se han consolidado también calcos y préstamos característicos (aplicar por 'solicitar', carpeta por 'alfombra', troca por 'camioneta', lonche, yarda), y una parte del vocabulario del inglés estadounidense procede a su vez del español: canyon, ranch, lasso, rodeo, plaza, patio, tornado, cafeteria, vigilante, stampede.
En el otro sentido, el español general ha incorporado mexicanismos que pasaron primero al inglés estadounidense y desde ahí al mundo. El caló chicano y el habla pachuca de los años cuarenta y cincuenta son otro estrato reconocible del español del suroeste.
8.4 La Academia Norteamericana de la Lengua Española[editar]
La lengua tiene en el país una institución normativa propia: la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE), constituida en Nueva York en 1973 por iniciativa de Tomás Navarro Tomás, miembro de la Real Academia Española exiliado en la ciudad, junto con el chileno Carlos McHale, el peruano Eugenio Chang-Rodríguez, el ecuatoriano Gumersindo Yepes, el puertorriqueño Juan Avilés y los españoles Odón Betanzos Palacios y Jaime Santamaría. Carlos McHale la dirigió hasta 1978 y le sucedió Betanzos Palacios.
En 1980, durante el congreso celebrado en Lima, fue admitida en la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) con los mismos derechos y obligaciones que las demás corporaciones. Es la única academia de la asociación cuyo país no tiene el español como lengua oficial ni mayoritaria, lo que le da un cometido particular: describir y ordenar el uso de una lengua en situación de contacto permanente y desigual con otra. La ANLE celebró su cincuentenario en 2023 en el Instituto Cervantes de Nueva York.
8.5 La enseñanza: del bilingüismo a la doble inmersión[editar]
El español es, con mucho, la lengua extranjera más estudiada en las escuelas y universidades estadounidenses, muy por delante del francés y del chino.
En la enseñanza pública, la cuestión de la lengua se plantea de dos formas distintas. La primera es la de los estudiantes de inglés (English learners): en el otoño de 2021, últimos datos consolidados del Centro Nacional de Estadísticas de la Educación, eran 5,3 millones, el 10,6 % de todo el alumnado público. De ellos, 4,0 millones —el 76,4 %— tenían el español como lengua del hogar, es decir, el 8,4 % de todos los escolares del país.
La segunda es la de los programas de doble inmersión (dual language immersion), en los que la instrucción se reparte entre inglés y una segunda lengua —abrumadoramente el español— y a los que asisten tanto niños hispanohablantes como angloparlantes. Un censo nacional realizado por el American Council for International Education en 2022 identificó más de 3.600 programas en escuelas públicas. Es un giro notable respecto de la etapa anterior: la Ley de Educación Bilingüe de 1968 había abierto la puerta a la enseñanza en la lengua materna, pero en los años noventa y dos mil varios estados la restringieron por referéndum —California en 1998, Arizona en 2000, Massachusetts en 2002—, y solo después se revirtió parcialmente esa tendencia, con California derogando su propia prohibición en 2016.
8.6 Los medios en español[editar]
Estados Unidos tiene el mayor sistema de medios en español fuera del mundo hispanohablante, articulado en torno a dos grandes cadenas de televisión:
- Univision, integrada en el grupo TelevisaUnivision junto a la mexicana Televisa. Es históricamente la cadena líder entre el público hispano.
- Telemundo, propiedad de NBCUniversal, con producción propia en Miami.
La competencia entre ambas es un dato estructural del panorama televisivo estadounidense, no un asunto de nicho: en la temporada 2025-2026, Univision se declaró la cadena número uno entre los hispanos en horario estelar y llegó a situarse la sexta entre todas las cadenas del país —en cualquier idioma— en el segmento de adultos de 18 a 49 años. La Copa Mundial de la FIFA 2026 alteró ese equilibrio: con los derechos en español del torneo, Telemundo desplazó a Univision como cadena hispanohablante más vista del país entre el 16 de junio y el 12 de julio de 2026, con una media superior a los 3,29 millones de espectadores en horario estelar.
A ello se suman centenares de emisoras de radio —la radio regional mexicana es una industria en sí misma—, periódicos como La Opinión de Los Ángeles y El Nuevo Herald de Miami, y una presencia creciente en las plataformas de vídeo y de audio bajo demanda.
8.7 El estatus legal del inglés y del español[editar]
Estados Unidos no tuvo idioma oficial a escala federal durante más de dos siglos. La situación cambió el 1 de marzo de 2025, cuando el presidente Trump firmó la orden ejecutiva 14224, "Designating English as the Official Language of the United States", que declara el inglés idioma oficial del Gobierno federal y revoca la orden ejecutiva 13166, firmada por Bill Clinton el 11 de agosto de 2000, que obligaba a las agencias federales a elaborar planes de acceso lingüístico para las personas con dominio limitado del inglés.
La orden no prohíbe a las agencias seguir prestando servicios en otras lenguas, pero suprime la obligación de planificarlos y ordena al fiscal general retirar y actualizar la guía derivada de la norma de 2000. Sus efectos prácticos son objeto de análisis y controversia: las organizaciones de derechos civiles y algunos centros de estudios de políticas migratorias advierten de su impacto sobre los cerca de veintiocho millones de residentes con dominio limitado del inglés, mientras que sus promotores la presentan como un instrumento de cohesión nacional. Ni la orden ejecutiva ni ninguna ley federal restringen el uso privado, comercial, educativo o mediático del español.
En el ámbito subestatal, alrededor de treinta estados han declarado el inglés lengua oficial por ley o por constitución. Puerto Rico tiene como lenguas oficiales el español y el inglés, y el español es la lengua de uso general en la administración, la enseñanza y los tribunales de la isla. Nuevo México no declara ninguna lengua oficial pero mantiene desde 1912 previsiones constitucionales específicas sobre el español.
9. Cultura[editar]
9.1 El patrimonio reconocido por la UNESCO[editar]
Estados Unidos cuenta con veintiséis sitios inscritos en la lista del Patrimonio Mundial según los recuentos de 2025, que combinan bienes naturales —Yellowstone, el Gran Cañón, los Everglades, las secuoyas, Yosemite— y culturales.
Entre estos últimos hay dos de raíz hispánica: las Misiones de San Antonio, en Texas, inscritas en 2015 —cinco misiones franciscanas del siglo XVIII, entre ellas El Álamo—, y La Fortaleza y el Sitio Histórico Nacional de San Juan, en
Puerto Rico, inscritos en 1983, con las fortificaciones de El Morro y San Cristóbal, la mayor obra de ingeniería militar española del Caribe. A ellos se añaden Cahokia, la cultura chaco, Mesa Verde, Taos Pueblo, la Estatua de la Libertad, el Independence Hall y las obras de Frank Lloyd Wright, entre otros.
9.2 Literatura[editar]
La literatura estadounidense pasó en siglo y medio de ser una rama provincial de la inglesa a una de las tradiciones centrales de la literatura mundial: Poe, Melville, Whitman, Emily Dickinson, Mark Twain, Faulkner, Hemingway, Steinbeck, Toni Morrison, Cormac McCarthy. El país acumula el mayor número de galardonados con el
Premio Nobel de Literatura del continente americano.
Existe además una literatura estadounidense escrita en español o desde la experiencia hispana que no siempre recibe el mismo trato: la obra chicana de Rudolfo Anaya, Sandra Cisneros, Gloria Anzaldúa —cuyo Borderlands/La Frontera (1987) mezcla deliberadamente ambos idiomas— o Tomás Rivera; la nuyorican de Pedro Pietri, Nicholasa Mohr y el Nuyorican Poets Café; la cubanoamericana de Óscar Hijuelos, primer autor hispano galardonado con el Pulitzer de ficción, en 1990; y la dominicana de Junot Díaz y Julia Álvarez.
9.3 Música[editar]
Estados Unidos es el país donde nacieron el blues, el jazz, el gospel, el country, el rock and roll, el soul, el funk, la música disco, el hip hop y el house, casi todos ellos surgidos de comunidades afroamericanas y difundidos después al mundo entero.
La aportación hispana atraviesa esa historia desde el principio: el "tinte español" (Spanish tinge) que Jelly Roll Morton identificó en los orígenes del jazz de Nueva Orleans, el mambo y el chachachá de los años cincuenta, la salsa neoyorquina de los sesenta y setenta —Fania, Willie Colón, Héctor Lavoe, Celia Cruz—, el latin rock de Santana, el tex-mex y la música tejana de Selena, y la explosión pop de finales de los noventa.
En el siglo XXI el movimiento se ha invertido: la música en español ya no necesita traducirse para triunfar en Estados Unidos. El reguetón y el trap latino —Bad Bunny, Daddy Yankee, J Balvin, Karol G, Maluma— y el regional mexicano en su versión contemporánea —Peso Pluma— ocupan de forma habitual los primeros puestos de las listas generales estadounidenses. El símbolo más visible de ese cambio llegó el 8 de febrero de 2026, cuando Bad Bunny encabezó el espectáculo de medio tiempo del
Super Bowl LX en el Levi's Stadium de Santa Clara: fue la primera actuación principal de ese espectáculo interpretada mayoritariamente en español, con una escenografía construida en torno a una casita puertorriqueña e invitados como Ricky Martin y Lady Gaga.
9.4 Cine y televisión[editar]
Hollywood, en Los Ángeles, es desde los años veinte el centro de la industria audiovisual mundial. El país inventó buena parte de la gramática del cine comercial y de la televisión seriada, y en el siglo XXI ha exportado también el modelo de plataforma de suscripción, con
Netflix a la cabeza.
La presencia hispana ha pasado de los papeles secundarios y estereotipados de los primeros decenios a una posición central: intérpretes como Rita Moreno —primera actriz hispana en ganar un Óscar de interpretación, en 1962, por West Side Story— Anthony Quinn, Andy García, John Leguizamo, Zoe Saldaña o Pedro Pascal, y directores mexicanos como Alfonso Cuarón o Guillermo del Toro, que han conquistado los principales premios de la industria trabajando en el sistema estadounidense.
9.5 Gastronomía[editar]
La cocina estadounidense es una suma de tradiciones regionales y de aportaciones migratorias: la barbacoa del sur, el soul food afroamericano, la cocina cajún y criolla de Luisiana, la de Nueva Inglaterra, la italoamericana, la judía asquenazí de Nueva York y la asiática de la costa oeste. El país exportó también el modelo de comida rápida.
La influencia mexicana es tan profunda que ha generado cocinas propias: el tex-mex de Texas, el cal-mex de California, el new mexican con su chile verde y rojo. Desde los años noventa circula el dato, repetido con frecuencia y también discutido, de que la salsa superó al kétchup como condimento más vendido del país; los recuentos varían según qué productos se agrupen bajo cada categoría, pero coinciden en situar a ambos en cabeza. La cocina cubana de Miami, la puertorriqueña de Nueva York, la salvadoreña —con sus pupusas— y la peruana y colombiana de las áreas metropolitanas del este completan un mapa que, en muchas ciudades, ya no se percibe como "extranjero".
9.6 Fiestas[editar]
Las grandes fiestas nacionales son el 4 de julio (Día de la Independencia), el Día de Acción de Gracias (cuarto jueves de noviembre), el Día de los Caídos, el Día del Trabajo y el Día de Martin Luther King Jr. Halloween, el 31 de octubre, es la mayor celebración popular no oficial.
El calendario hispano se ha superpuesto al general. El Mes de la Herencia Hispana se celebra del 15 de septiembre al 15 de octubre, fechas escogidas porque en ellas caen las independencias de
Guatemala,
Honduras,
El Salvador,
Costa Rica y Nicaragua (15 de septiembre), de
México (16) y de
Chile (18). El Cinco de Mayo, que conmemora la batalla de Puebla de 1862 y en México es una efeméride menor, se ha convertido en Estados Unidos en una celebración masiva de la cultura mexicoamericana. El Día de Muertos se celebra públicamente en decenas de ciudades, y el Día de los Reyes y las posadas navideñas forman parte del calendario de las comunidades hispanas.
10. Deporte[editar]
10.1 Fútbol americano[editar]
El fútbol americano es el deporte más popular del país. La
NFL, con 32 franquicias, produce en el
Super Bowl el acontecimiento televisivo anual más visto de Estados Unidos, seguido cada febrero por más de cien millones de espectadores. El fútbol americano universitario llena por sí solo estadios de más de cien mil espectadores y mueve presupuestos comparables a los de una liga profesional.
10.2 Béisbol[editar]
El béisbol es el "pasatiempo nacional" y el deporte donde la presencia latinoamericana es más determinante: los jugadores nacidos en la
República Dominicana,
Venezuela,
Cuba,
Puerto Rico y
México constituyen una fracción muy grande de las plantillas de las Grandes Ligas, y la lista de estrellas de las últimas décadas lo confirma: Roberto Clemente, primer latinoamericano en el Salón de la Fama y figura moral del deporte puertorriqueño, Pedro Martínez, David Ortiz, Albert Pujols, José Altuve, Francisco Lindor, Juan Soto, Vladimir Guerrero Jr., Yordan Álvarez o Randy Arozarena.
La
Serie Mundial cierra cada temporada, y en invierno las ligas caribeñas —entre ellas la puertorriqueña Liga Roberto Clemente— alimentan la Serie del Caribe. El
Clásico Mundial de Béisbol, organizado por la propia MLB, ha reforzado esa dimensión internacional.
10.3 Baloncesto[editar]
El baloncesto se inventó en Springfield (Massachusetts) en 1891, y la NBA es la liga de referencia mundial del deporte, con la WNBA como su competición femenina. La selección estadounidense masculina y la femenina son las más laureadas de la historia olímpica de la disciplina. La presencia hispana crece: jugadores como Jaime Jaquez Jr. han impulsado programas específicos de la liga dirigidos al público latino.
10.4 Fútbol y el Mundial de 2026[editar]
El fútbol ha pasado de deporte minoritario a fenómeno de masas, empujado en gran medida por el público hispano. La
MLS, fundada en 1993 y en funcionamiento desde 1996, dio un salto de escala con la llegada de Lionel Messi al Inter Miami CF en 2023, y comparte con la Liga MX mexicana la
Leagues Cup.
Estados Unidos fue en 2026, junto con
México y Canadá, sede de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la primera con 48 selecciones, y albergó 78 de los 104 partidos en once sedes, incluidas todas las eliminatorias desde cuartos de final. La final se disputó el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey:
España venció 1-0 a
Argentina en la prórroga, con gol de Ferran Torres en el minuto 106 y con Argentina en inferioridad numérica desde el 93 por la expulsión de Enzo Fernández.
La selección anfitriona, dirigida por Mauricio Pochettino, firmó la mejor participación de su historia reciente: ganó a Paraguay (4-1) y a Australia (2-0), perdió con Turquía (3-2) en la última jornada del grupo, superó a Bosnia y Herzegovina (2-0) en la ronda de dieciseisavos —su primera victoria en una eliminatoria mundialista desde 2002— y cayó 4-1 ante Bélgica en octavos de final, en el Lumen Field de Seattle. Fueron tres victorias en un mismo Mundial, un registro inédito para el equipo. Pochettino continuó al frente de la selección después del torneo.
10.5 Boxeo y otros deportes[editar]
Estados Unidos es el país con más campeones mundiales de boxeo de la historia, y una parte importante de su tradición reciente es mexicoestadounidense: Óscar De La Hoya, Ryan García y David Benavidez, nacidos en Estados Unidos de familias mexicanas, compiten bajo esa doble identidad y ante públicos que llenan estadios en Las Vegas y Los Ángeles en las fechas del 5 de mayo y del 16 de septiembre. La rivalidad con los púgiles mexicanos —de Julio César Chávez a Canelo Álvarez— es uno de los ejes históricos del deporte.
El país es además la referencia mundial en atletismo, natación, golf y tenis, y sede de tres de los cuatro torneos de Grand Slam de golf y de uno de los cuatro de tenis.
10.6 Olimpismo[editar]
Estados Unidos encabeza el medallero histórico de los
Juegos Olímpicos de verano por un margen muy amplio y ha organizado los Juegos en ocho ocasiones entre verano e invierno. Los Ángeles será sede olímpica por tercera vez en 2028, tras 1932 y 1984, y Salt Lake City acogerá los Juegos de Invierno de 2034.
11. Estados Unidos y el mundo hispanohablante[editar]
La relación de Estados Unidos con el mundo hispanohablante no es una relación exterior: en buena medida transcurre dentro de sus fronteras. Uno de cada cinco residentes es hispano; el español se habla en el país desde antes de que existiera el país; y una parte sustancial de su territorio se incorporó a la Unión con población hispanohablante ya asentada, mediante los tratados de 1819, 1848 y 1853 y la guerra de 1898.
Esa doble condición —potencia con una política exterior y migratoria que condiciona a toda Hispanoamérica, y a la vez segundo país hispanohablante del planeta— explica las tensiones características del vínculo. Las decisiones que se toman en Washington sobre aranceles, remesas o deportaciones afectan de manera directa a la economía de
México,
Guatemala,
Honduras,
El Salvador o la
República Dominicana. Y al mismo tiempo, los públicos hispanos residentes en Estados Unidos son ya un factor determinante de la industria cultural en español: un disco, una serie o un torneo pueden hoy medir su éxito en Los Ángeles, Miami o Nueva York antes que en cualquier capital latinoamericana.
Ese peso se ha hecho visible en acontecimientos concretos del propio 2026: el espectáculo del
Super Bowl interpretado en español en febrero, la Copa del Mundo con transmisión en español que batió récords de audiencia en junio y julio, y un semiquincentenario nacional celebrado en un país donde 68 millones de personas tienen origen hispano. Instituciones como la Academia Norteamericana de la Lengua Española y los miles de programas escolares de doble inmersión apuntan a una dirección de fondo: la del español como lengua estadounidense y no solo como lengua de inmigrantes.
Las proyecciones demográficas refuerzan esa lectura. Si se cumplen las estimaciones del Buró del Censo que cita el Instituto Cervantes, hacia 2060 vivirán en Estados Unidos unos 119 millones de hispanos, el 28,6 % de la población, y el país será el segundo del mundo por comunidad hispanohablante también por esa medida. El sentido exacto que tenga entonces el español en la vida pública estadounidense —lengua de herencia, lengua de trabajo, lengua de cultura o las tres cosas— es todavía una cuestión abierta.