Eclipse solar
| Eclipse solar | |
|---|---|
| Qué es | El fenómeno astronómico en el que la Luna oculta al Sol visto desde la Tierra |
| Cuándo puede darse | Sólo en luna nueva, y sólo si la Luna está cerca de uno de sus nodos |
| Tipos | Parcial, total y anular |
| Al año | Nunca menos de 2; pueden ser 4 e incluso 5 |
| Duración de la totalidad | Entre 2 y 7,5 minutos. El fenómeno completo pasa de las 2 horas |
| Duración máxima de la anularidad | 13 minutos; un eclipse parcial pasa de 4 horas |
| Banda de totalidad | Hasta unos 270 km de ancho y hasta 15 000 km de largo |
| Velocidad de la sombra | Unos 3200 km/h, hacia el este |
| Repetición en un mismo punto | Un eclipse total cada 200-300 años de media |
| Período Saros | 223 lunaciones = 18 años y 11 días |
| Riesgo | Mirar al Sol sin protección puede causar daño ocular permanente o ceguera |
| Ejemplo con artículo propio | Eclipse solar del 12 de agosto de 2026 |
Un eclipse solar es el fenómeno astronómico que se produce cuando la Luna oculta al Sol visto desde la Tierra. Ocurre cuando el Sol, la Luna y la Tierra están alineados, lo que coincide con la luna nueva e implica que la Luna está muy cerca del plano de la eclíptica.
Este artículo trata el fenómeno, no un eclipse concreto. Un eclipse determinado —con su fecha, su banda de totalidad y sus horarios— es otro tema y tiene su propia página: véase Eclipse solar del 12 de agosto de 2026, que es un eclipse total y el primero visible desde la España peninsular desde 1905. Son dos preguntas distintas: quien busca «eclipse solar» quiere saber cómo funciona; quien busca una fecha quiere saber dónde y a qué hora.
1. Por qué no hay un eclipse cada luna nueva[editar]
Es la pregunta que ordena todo lo demás. Si la Luna girase alrededor de la Tierra en el mismo plano en que la Tierra gira alrededor del Sol, habría un eclipse solar en cada novilunio y uno lunar en cada plenilunio.
No ocurre porque el plano de la órbita lunar está inclinado respecto de la eclíptica, de modo que la mayoría de las lunas nuevas la Luna pasa por encima o por debajo del Sol y su sombra no toca la Tierra.
Un dato en el que la fuente se contradice consigo misma, y no se resuelve eligiendo. La entradilla de es.wikipedia da esa inclinación como 5,24 grados y su propia sección sobre el asunto la da como 5° 8′ 13″, que son 5,137 grados. Las dos cifras están en el mismo artículo y difieren en una décima de grado. Lo firme —que la inclinación es de algo más de cinco grados— se publica como firme; la cifra exacta se declara en disputa, con las dos versiones a la vista, porque elegir una sería inventar la resolución.
Para que haya eclipse hacen falta dos condiciones a la vez:
- Luna nueva (conjunción con el Sol).
- La Luna en o cerca de uno de sus nodos, los dos puntos en que su órbita corta la eclíptica, y con la misma longitud celeste que el Sol.
La fuente concreta la segunda: el Sol debe encontrarse entre 18° 31′ y 15° 21′ de uno de los nodos.
2. Los tres tipos[editar]
| Tipo | Qué se ve | Por qué |
|---|---|---|
| Parcial | La Luna no cubre todo el disco solar; queda visible una parte brillante | El observador está en la penumbra |
| Total | La Luna cubre el Sol por completo | El observador está en el cono de sombra (umbra), dentro de la banda de totalidad |
| Anular | Queda visible un anillo del disco solar | La Luna está cerca del apogeo y su diámetro angular es menor que el solar |
Lo que decide entre total y anular es la distancia: cuanto más cerca esté la Luna de su perigeo, más grande se la ve y más capaz es de tapar el Sol entero. Fuera de la banda de totalidad o de anularidad, el mismo eclipse se ve como parcial.
Los números de la sombra, según la fuente:
- Anchura máxima de la banda de totalidad: unos 270 km — la fuente da 270 km en un sitio y 272 km en otro, dentro del mismo párrafo.
- Longitud máxima: 15 000 km.
- Velocidad: unos 3200 km/h, desplazándose hacia el este.
- Duración de la totalidad: entre 2 y 7,5 minutos; el fenómeno completo, algo más de dos horas.
- Duración máxima de la anularidad: 13 minutos. Un eclipse parcial pasa de cuatro horas.
3. Cuánto de cerca: las distancias que lo deciden[editar]
La distancia Tierra-Luna varía, y con ella el tamaño aparente de la Luna. Los valores extremos para el siglo XXI que da la fuente:
| Distancia | |
|---|---|
| Perigeo lunar | entre 356 375 km y 370 350 km |
| Apogeo lunar | entre 404 050 km y 406 712 km |
Esta tabla se comprueba sola. La fuente afirma que la distancia variará en el siglo 50 337 km como máximo, y esa cifra tiene que ser la diferencia entre el apogeo mayor y el perigeo menor: 406 712 − 356 375 = 50 337. Cuadra exactamente, así que las tres cantidades se sostienen mutuamente.
4. Magnitud y oscurecimiento: no son lo mismo[editar]
Es la distinción que más se confunde, y la fuente la explica bien:
- La magnitud de un eclipse solar es la fracción del diámetro solar que la Luna oculta.
- El oscurecimiento es la fracción de la superficie solar que queda tapada.
Son cantidades completamente distintas, y no hay correspondencia única entre ellas. A dos eclipses de la misma magnitud pueden corresponderles oscurecimientos diferentes, porque el diámetro angular de la Luna cambia con su distancia. La magnitud se expresa en decimal o en porcentaje —magnitud 0,2 es lo mismo que el 20 %—, y en un eclipse total el cociente entre los diámetros angulares lunar y solar vale uno o más.
Es la razón por la que la ficha de un eclipse concreto puede dar una magnitud mayor que 1: la del Eclipse solar del 12 de agosto de 2026 es 1,0386, y eso no es un error, es la señal de que la Luna se ve más grande que el Sol y por tanto lo tapa entero.
5. Cuántos hay, y cada cuánto[editar]
- Al año hay siempre al menos dos eclipses, y esos dos son obligatoriamente de Sol.
- Puede haber cuatro e incluso cinco solares.
- El máximo total de eclipses en un año es siete, en tres repartos posibles: 5 de Sol y 2 de Luna, 4 y 3, o 2 y 5.
- Hay dos estaciones de eclipses al año, cuando el Sol pasa cerca de los nodos.
- En un mismo punto de la Tierra, un eclipse total se repite de media una vez cada 200-300 años. Ésta es la cifra que explica por qué un eclipse total sobre un país concreto es noticia.
Un error de la fuente, cazado con la explicación que ella misma da. Al describir el año de cinco eclipses solares, el artículo dice que el quinto llega «345 días después del primero, puesto que ese es el número de días que contienen doce meses sinódicos». La justificación permite comprobar la cifra: un mes sinódico dura 29,53 días, y 12 × 29,53 = 354,4 días, no 345. Es una transposición de dígitos, 345 por 354. Aquí se publica 354, y se señala el error en vez de repetirlo.
6. El período Saros[editar]
Las condiciones anteriores hacen que los eclipses se repitan con un ritmo propio. Al cabo de 223 lunaciones —18 años y 11 días— se produce un eclipse homólogo, muy parecido al anterior. Ese intervalo se llama período Saros, y es múltiplo común de dos de las revoluciones lunares.
La cuenta cierra: 223 × 29,53 días = 6585,3 días, y 18 años son 6574,5, así que sobran 10,8 días — los «11 días» del enunciado. Dos formas distintas de escribir el mismo hecho que no pueden equivocarse igual.
Cada eclipse homólogo va evolucionando de un Saros al siguiente y forma una serie larga, que puede durar unos 1280 años. Existen además series cortas: ocho eclipses cada seis lunaciones.
Por eso la ficha de un eclipse concreto lleva su serie y su número dentro de ella. El del Eclipse solar del 12 de agosto de 2026 pertenece a la serie de Saros 126 y es su miembro 48 de 72.
7. Cómo mirarlo sin quedarse ciego[editar]
Ver el Sol directamente durante un tiempo prolongado puede provocar quemaduras en la retina y ceguera permanente. Ésta es la sección más importante de la página y va con los detalles concretos, no con una advertencia genérica.
7.1. Lo que nunca se debe hacer[editar]
La fuente enumera las medidas de obligado cumplimiento en toda observación solar:
- Nunca mirar directamente al Sol.
- Nunca a través de gafas oscuras, películas veladas, radiografías ni cristales ahumados con una vela. Son precisamente los remedios caseros que la gente improvisa.
- Nunca a través de lentes, lupas, oculares, gemelos, prismáticos, telescopios ni ningún otro aparato de ampliación. Mirar el Sol por unos prismáticos puede producir quemaduras graves e instantáneas en la retina.
- Nunca por el visor de una cámara, ni siquiera réflex, salvo con un filtro adecuado y nunca más de un minuto seguido.
- Los filtros caseros y las gafas de sol corrientes no se deben utilizar jamás.
7.2. Lo que sí sirve[editar]
- Filtro solar o gafas especiales garantizados por el fabricante. Según el Instituto de Astrofísica de Canarias, el cristal oscuro de soldador del número 14, que se vende en ferreterías, protege adecuadamente la vista durante unos segundos. La acotación temporal es parte del consejo, no un adorno.
- Proyección por un agujero de alfiler: se perfora un agujero diminuto en una cartulina, se deja pasar la luz solar y se proyecta la imagen sobre un papel o una superficie lisa.
- Las hojas de los árboles, que se superponen y hacen de agujeros de alfiler: proyectan en el suelo o en una pared decenas de imágenes en miniatura del eclipse.
- Una bola de discoteca, que proyecta múltiples imágenes y sirve para un eclipse parcial.
- Proyección con prismáticos: se tapa uno de los objetivos y se deja pasar la luz por el otro sobre una superficie, nunca sobre el ojo.
7.3. La excepción, con su advertencia entera[editar]
Es seguro ver la fase total a simple vista, sin protección. Y es, aun así, una práctica peligrosa, porque la mayoría de las personas no está entrenada para reconocer las fases de un eclipse: el fenómeno puede durar más de dos horas y la totalidad llega como máximo a siete minutos y medio, con frecuencia menos. Quien no distinga el instante exacto se expone a mirar sin protección cuando el Sol ya ha vuelto a asomar.
Enunciar sólo la primera mitad de esa frase —«durante la totalidad se puede mirar»— es peligroso. Para el público general la recomendación práctica es protección homologada durante todo el fenómeno.
7.4. Qué más se nota, aparte del Sol[editar]
No hace falta mirar al cielo para percibir un eclipse. Durante el oscurecimiento, los animales de hábitos diurnos se preparan para dormir y otros reaccionan con nerviosismo; en el punto máximo la mayor parte de los animales se queda en silencio. Y las sombras se alteran de forma perceptible.
8. Los eclipses en la historia[editar]
8.1. Como augurio[editar]
Aunque son fenómenos naturales, en algunas culturas antiguas y modernas se explican por causas sobrenaturales o se consideran malos augurios. El motivo es comprensible: un eclipse total puede resultar aterrador para quien no conoce su explicación astronómica, porque el Sol parece desaparecer en pleno día y el cielo se oscurece en cuestión de minutos.
Hay eclipses documentados en China en el 709 a. C. y en Babilonia en el 332 a. C., y la fuente sitúa el más antiguo del que existe constancia en China, el 24 de octubre del 2137 a. C., añadiendo que al parecer costó la vida a los astrónomos reales Hsi y Ho, que no supieron predecirlo a tiempo. [sin verificar]: la propia fuente marca este párrafo como necesitado de cita, y aquí se reproduce con esa marca en lugar de presentarlo como establecido. Lo dudoso es el episodio de los astrónomos y la fecha del 2137 a. C.; que China registrase eclipses muy antiguos no está en cuestión.
8.2. El eclipse que fecha la historia[editar]
Heródoto cuenta en su Historia que, en el sexto año de guerra entre lidios y medos, el día se convirtió en noche en mitad de una batalla, y que ambos bandos, asombrados, dejaron de pelear y firmaron la paz. Heródoto añade que Tales de Mileto había predicho el fenómeno.
Los astrónomos han determinado que, si aquello fue un eclipse, ocurrió el 28 de mayo del año 585 a. C. — y eso convierte ese día en la fecha exacta más antigua con que puede datarse con absoluta certeza un hecho histórico. Es el mejor argumento que existe para explicar por qué la astronomía le importa a la historia: un fenómeno que se puede calcular hacia atrás ancla un relato que, por sí solo, no tendría calendario.
8.3. Lo que se descubrió mirando eclipses[editar]
| Quién | Cuándo | Qué |
|---|---|---|
| Los griegos | — | Descubren el período Saros, lo que les permite predecir eclipses |
| Aristarco de Samos | 310-230 a. C. | Determina por primera vez la distancia de la Tierra a la Luna, mediante un eclipse total de Luna |
| Hiparco de Nicea | 194-120 a. C. | Descubre la precesión de los equinoccios a partir de eclipses lunares totales cerca de los equinoccios, y mejora la medida de Aristarco |
| Edmond Halley | hacia 1695 | Comparando observaciones de su época con registros históricos de eclipses antiguos, detecta que algo se está acelerando |
| Richard Dunthorne | poco después | Cuantifica el efecto en diez segundos de arco por siglo de diferencia en la longitud lunar |
| Siglo XIX | — | El avance de la espectroscopia permite descubrir el helio en el Sol |
| Einstein | siglo XX | Resuelve el enigma del avance del perihelio de Mercurio y de la curvatura de la luz cerca del Sol |
Y el caso de Halley merece leerse entero, porque la observación era correcta y la explicación no. Halley concluyó que la Luna se estaba acelerando en su órbita, y Dunthorne midió cuánto. Hoy se sabe que lo que ocurre es otra cosa: es la Tierra la que gira cada vez más despacio. La fricción de las mareas lleva siglos frenando su rotación, de modo que la duración del día aumenta a razón de 2,3 milisegundos por siglo. Los registros de eclipses antiguos no mentían; lo que fallaba era el reloj con el que se los comparaba.
9. Véase también[editar]
- Eclipse solar del 12 de agosto de 2026 — un eclipse total concreto, con su banda de totalidad, sus horarios y su visibilidad
México — véase la sección de visibilidad del artículo del eclipse de 2026 para el detalle geográfico
10. Qué no cubre este artículo[editar]
Comprobado el 13 de agosto de 2026:
- El detalle geográfico y horario de eclipses concretos. Cada eclipse tiene su propia página; ésta explica el mecanismo.
- La fotografía de eclipses. La fuente le dedica una sección extensa —objetivos, distancias focales, filtros contra la radiación infrarroja— de la que aquí sólo se han recogido las normas de seguridad, que valen para cualquier observador. El resto es técnica fotográfica y queda fuera.
- El listado de eclipses pasados y futuros. No entra en el alcance de este artículo.
- La cifra exacta de la inclinación orbital, por la discrepancia interna que se explica en la sección 1.
11. Fuentes[editar]
Abiertas y leídas el 13 de agosto de 2026:
- es.wikipedia, «Eclipse solar», wikitexto crudo (27.510 bytes). Descargado y recomprobado byte a byte contra la copia previa: idéntica. Es la base de todo el artículo. Sus dos errores internos —la inclinación orbital contradictoria y los «345 días»— se declaran en las secciones 1 y 5 en lugar de propagarse, y el párrafo sobre los astrónomos Hsi y Ho se reproduce con la marca de falta de cita que lleva en el original. Nota sobre cómo se leyó. Una primera lectura del fichero con las referencias eliminadas por programa se comió once líneas seguidas, entre ellas el encabezado y el cuerpo entero de la sección de recomendaciones de seguridad, y pegó dos párrafos que no van juntos. El borrador salió corto por eso. Releído a ancho completo y sin filtrar, aparecieron la sección de seguridad, la de importancia científica y el episodio de Halley. La regla que lo cazó no fue sospechar de la herramienta, sino que un borrador corto obliga a volver a la fuente.
- Comprobaciones aritméticas propias sobre los datos de esa fuente, con el mes sinódico de 29,53 días: los 18 años y 11 días del Saros cuadran, la diferencia apogeo-perigeo de 50 337 km cuadra exactamente, y los «345 días» de doce meses sinódicos no cuadran: son 354.