Tales de Mileto
| Tales de Mileto | |
|---|---|
| Θαλῆς ὁ Μιλήσιος | |
| Nacimiento | c. 624 a. C. Mileto, Jonia, Anatolia (actual Aydin, Turquía) |
| Fallecimiento | c. 546 a. C. (c. 78 años) Mileto |
| Ocupación | Filósofo, matemático, astrónomo, físico, legislador |
| Escuela | Filosofía presocrática, Escuela de Mileto |
| Conocido por | Ser considerado el primer filósofo de Occidente |
| Discípulos | Anaximandro |
| Padres | Examio (o Euxamias) y Cleobulina (o Cleóbula) |
1. Resumen[editar]
Tales de Mileto (en griego antiguo: Θαλῆς ὁ Μιλήσιος, Thalḗs ho Milḗsios; Mileto, c. 624 a. C.–c. 546 a. C.) fue un filósofo, matemático, geómetra, físico y legislador griego de la Antigüedad. Vivió y murió en Mileto, una polis de la costa de Jonia, en la actual Turquía. La tradición lo reconoce como el iniciador de la especulación científica y filosófica griega y occidental, al explicar la naturaleza y la materia sin recurrir a mitos, sino por medio de la razón (logos). También es célebre por su propuesta de que el origen de todas las cosas es el agua (arché).
No se conserva ningún texto suyo y es probable que no dejara ningún escrito a su muerte. Las noticias sobre su vida y su pensamiento proceden de autores posteriores, sobre todo de Aristóteles, Heródoto y Diógenes Laercio, que recogen datos, anécdotas y dichos atribuidos con distintos grados de verosimilitud. Tales figura entre los Siete Sabios de Grecia.
2. Biografía[editar]
2.1. Primeros años y formación[editar]
Tales nació en Mileto, antigua ciudad de la costa occidental de Anatolia, cerca de la desembocadura del río Menderes. Su nacimiento se sitúa hacia el 624 a. C., aunque las fechas son aproximadas. La tradición lo presenta como un genuino milesio, si bien Heródoto lo vincula a una familia de origen fenicio.[1] También Diógenes Laercio lo relaciona con Fenicia, al señalar que fue admitido en Mileto después de ser expulsado de aquella región junto con Nileo. En todo caso, la ciudad de Mileto fue el escenario donde desarrolló su filosofía, sus investigaciones y su actividad política.
Era hijo de Examio (o Euxamias) y de Cleobulina (o Cleóbula). A los jonios se les atribuye un frecuente comercio con Egipto y Babilonia; por ello, es probable que Tales visitara Egipto en alguna etapa de su vida. Allí pudo recibir enseñanzas de los sacerdotes y adquirir conocimientos matemáticos desarrollados por los egipcios para medir y delimitar las parcelas de tierra tras las crecidas del Nilo.[2] También se ha señalado que pudo obtener conocimientos científicos de los babilonios.
2.2. Maestro y discípulos[editar]
Se considera que Anaximandro fue discípulo de Tales, y que Anaxímenes fue discípulo de Anaximandro. Los tres forman la llamada Escuela de Mileto. Algunas fuentes vinculan a Tales con Anaximandro a través de esta relación directa; también se le ha asociado con Pitágoras, a quien habría recomendado viajar a Egipto para educarse con los sacerdotes de Menfis y Dióspolis. Sin embargo, estos testimonios provienen de fuentes alejadas de la época de Tales, por lo que deben tomarse con cautela.
Existen asimismo noticias de que Solón y Ferécides de Siros pudieron ser condiscípulos suyos, aunque tampoco hay certeza.
2.3. Actividad política y vida pública[editar]
Tanto Heródoto como Diógenes Laercio lo presentan como un sabio consejero político de jonios y lidios. Entre las anécdotas que se le atribuyen, la tradición cuenta que logró desviar el río Halys para que el ejército de Creso pudiera cruzarlo. Heródoto mismo no creía esta historia, pero algunos especialistas modernos no descartan por completo su veracidad.
Una de las anécdotas más conocidas, referida por Aristóteles en su Política, cuenta que Tales, a quien se reprochaba su pobreza y su conducta de filósofo distraído, previó gracias a sus conocimientos astronómicos una próspera cosecha de aceitunas. Compró entonces durante el invierno todas las prensas de aceite de Mileto y Quíos, y al llegar la época de la recolección las alquiló, con lo que acumuló una gran fortuna. Con ello mostró que los filósofos podían ser ricos si se lo proponían, pero que su verdadero interés no era la riqueza.
2.4. El eclipse y las anécdotas[editar]
La anécdota más divulgada es la que refiere Heródoto: Tales predijo a los jonios el año en que sucedería un eclipse solar, hacia el 585 a. C. El fenómeno ocurrió en medio de una batalla, lo que llevó a los contendientes a detenerse y a avanzar un acuerdo de paz, por temor a que fuera una advertencia divina. Desde 2005 se sabe que Tales pudo haber usado un ciclo babilónico de eclipses.[3]
Otra anécdota, narrada por Platón en el diálogo Teeteto, cuenta que Tales cayó en un pozo por ir mirando las estrellas, y que una campesina tracia se rio de él mientras el filósofo se excusaba diciendo que tenía ansias de conocer las cosas del cielo, pero que lo que estaba justo a sus pies se le escapaba.[4]
2.5. Muerte[editar]
Sobre la muerte de Tales existen versiones diferentes. Apolodoro afirma en sus Crónicas que murió a la edad de setenta y ocho años; Sosícrates, que murió en la olimpiada LVIII, a los noventa años. Actualmente se acepta de modo general que murió cerca del año 546 a. C. Una de las noticias sobre su fallecimiento lo atribuye a una insolación.
3. Obra[editar]
No se conserva obra escrita de Tales. Simplicio de Cilicia escribió que no dejó nada escrito, excepto la llamada Astrología náutica (Ναυτιχῆς ἀστρολογίας). En cambio, Diógenes Laercio recoge tres líneas de opinión: que solo escribió esa Astrología náutica; que escribió dos obras, Sobre el solsticio y Sobre el equinoccio; o que no escribió nada.[5]
Las fuentes antiguas citan a veces presuntos dichos de Tales, pero no es posible determinar con certeza si tenían delante escritos suyos, fuentes secundarias o tradiciones orales.
4. Matemáticas[editar]
Se atribuyen a Tales varios descubrimientos matemáticos registrados en los Elementos de Euclides: la definición I.17 y las proposiciones I.5, I.15, I.26 y III.31. Asimismo, es muy conocida la leyenda acerca de un método de comparación de sombras que Tales habría utilizado para medir la altura de las pirámides egipcias. El milesio se habría percatado de que era posible saber la altura exacta de las pirámides midiendo la sombra de estas en el momento del día en que su sombra era más o menos de igual tamaño que su cuerpo. Este método se aplicó luego a otros fines prácticos de la navegación.
Se supone también que Tales conocía ya muchas de las bases de la geometría, como que cualquier diámetro de un círculo lo divide en partes idénticas, que un triángulo isósceles tiene por fuerza dos ángulos iguales en su base, o las propiedades relacionales entre los ángulos que se forman al cortar dos paralelas por una tercera línea recta.
No obstante, no hay documentos que respalden directamente que Tales comenzara a usar el pensamiento deductivo aplicado a la geometría. Tampoco se le puede adjudicar con certeza el desarrollo de los dos teoremas geométricos que llevan su nombre.[6] Los egipcios habían aplicado algunos de estos conocimientos para la división y parcelación de sus terrenos, pero lo que la tradición atribuye a Tales en Grecia es un mayor interés por las líneas y las curvas que por la medición técnica de superficies, lo que habría dado a su geometría un mayor grado de complejidad y abstracción.
5. Filosofía[editar]
5.1. Primer filósofo de Occidente[editar]
Se considera a Tales de Mileto el primer filósofo de Occidente por haber intentado la primera explicación racional de distintos fenómenos del mundo de la que se tiene constancia en la historia de la cultura occidental. En su tiempo predominaban aún las concepciones míticas, pero Tales buscaba explicaciones racionales, en lo que suele llamarse «el paso del mito al logos».
Es muy probable que haya sido uno de los primeros hombres que llevaron la geometría al mundo griego, y Aristóteles lo consideraba el primero de los φυσικόι o «filósofos de la naturaleza». Su idea de que la tierra flota sobre el agua pudo haberse desprendido de ciertas ideas cosmogónicas del Oriente Próximo.
5.2. Fuentes sobre su pensamiento[editar]
La filosofía de Tales no se conoce de primera mano, pues no ha sobrevivido ningún escrito suyo. Aristóteles, en la Metafísica, lo considera el primero que se dedicó a investigar las primeras causas y los primeros principios, señalándolo como fundador de la filosofía natural.
Aristóteles distinguía, en su exposición, entre los dichos atribuibles con alguna certeza a Tales («Tales dijo que...»), los hechos dudosos («dicen que Tales dijo que...») y sus propias opiniones («quizá Tales quiso decir que...»). Su testimonio es por eso una de las fuentes principales, junto con otros doxógrafos, para reconstruir lo que Tales pudo haber sostenido.
5.3. El agua como principio[editar]
La explicación universal y racional que se atribuye a Tales es que el agua es el origen de todas las cosas, es decir, que el agua es el elemento primero. Según Aristóteles, Tales afirmó que el agua es el principio de todas las cosas y que la tierra está sobre el agua. Pudo concebir tal suposición por ver que el alimento de todas las cosas es húmedo, porque de lo húmedo nace el calor y por él viven los seres, y porque las semillas de todas las cosas tienen naturaleza húmeda.[7] En esta interpretación, aquello de lo que nacen las cosas es el principio de todas las cosas.
En cuanto al alma, la considera dadora de vida, de movimiento y divina. Como en su época no se diferenciaba claramente entre seres vivientes y no vivientes, Tales atribuye vida al agua, porque el agua se mueve por sí misma; puesto que el alma es lo que hace moverse las cosas, el agua debe tener alma. Y como el alma es divina para él, el agua está llena de dioses. De manera parecida, las piedras imán se mueven solas; por ello, pudo pensar que están vivas o que «hay algo vivo en ellas».
Aristóteles también recoge, tanto en Sobre el cielo como en Acerca del alma, noticias sobre estas ideas: que el alma se halla entreverada en el todo, que todo está lleno de númenes y que la piedra imán tiene alma porque mueve al hierro. Séneca, por su parte, conserva la idea de que la tierra sobre la que pisamos es una especie de isla que «flota» sobre el agua de forma parecida a un leño, y que por ello la tierra a veces tiembla.
6. Legado[editar]
6.1. Importancia de su labor[editar]
Con Tales se inicia una tradición de búsqueda y amor a la sabiduría que continuará con Anaximandro y Anaxímenes, y que más de un siglo después alcanzará su esplendor en la Antigua Grecia con Sócrates, Platón y Aristóteles, tres filósofos convertidos en pilares del pensamiento occidental. Por esa razón, Tales es importante para la historia de la filosofía occidental: fue, según la tradición, el primer hombre occidental del que se tiene noticia que trató de conocer la verdad del mundo mediante explicaciones racionales y no fantásticas o místicas.
6.2. Eponimia[editar]
El nombre de Tales ha pasado a la geometría en el llamado teorema de Tales. También lleva su nombre el cráter lunar Thales, y el asteroide (6001) Thales conmemora su figura.
7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Tales de Mileto aparece con frecuencia en los manuales escolares hispanoamericanos de filosofía y de matemáticas como el primer filósofo y como nombre asociado al teorema de Tales, que suele introducirse en la enseñanza secundaria de geometría. Su figura se utiliza habitualmente como ejemplo del paso de la explicación mítica a la explicación racional del universo.
No existen registros fiables de exposiciones o eventos dedicados específicamente a Tales en América Latina. Su presencia en el ámbito hispanohablante es sobre todo académica, bibliográfica y educativa: aparece en historias de la filosofía, antologías de textos presocráticos y cursos de historia de la ciencia. Algunos libros de divulgación sobre el origen del pensamiento filosófico han difundido las anécdotas del eclipse y de la prensa de aceite en lengua española.
8. Siete Sabios de Grecia[editar]
Tales fue considerado en la Antigüedad uno de los Siete Sabios de Grecia. Las listas de los siete sabios varían según los autores, pero el nombre de Tales aparece con regularidad junto a otros legisladores y pensadores arcaicos. La inclusión en este grupo responde no solo a su actividad intelectual, sino también a su papel como consejero político y figura cívica de la Grecia arcaica. Diógenes Laercio le dedica un capítulo en su obra Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres, donde recoge tradiciones, cartas apócrifas y sentencias atribuidas a Tales.
9. Cronología aproximada[editar]
[ Desplegar / Plegar ]
| Fecha | Hito |
|---|---|
| c. 624 a. C. | Nacimiento en Mileto |
| 585 a. C. | Eclipse solar predicho según Heródoto |
| c. 546 a. C. | Muerte en Mileto |
Notas[editar]
Heródoto identifica a Tales como perteneciente a una familia de origen fenicio; Diógenes Laercio lo vincula también con Fenicia. La mayoría de los historiadores lo presentan como un genuino milesio. ↩︎
Los sacerdotes egipcios registraban con mucho celo los eventos astronómicos o meteorológicos excepcionales por motivos religiosos y poseían, por tanto, abundante información al respecto. ↩︎
La predicción se atribuye al conocimiento de un ciclo babilónico de eclipses. La veracidad de la anécdota del río Halys y del eclipse ha sido discutida desde la propia Antigüedad. ↩︎
Platón pone la anécdota en boca de Sócrates en Teeteto 174a. La expresión exacta de la respuesta de Tales difiere según las traducciones. ↩︎
Simplicio, Física 23, 32-33; Diógenes Laercio, Vidas I, 22-44. La Astrología náutica atribuida a Tales también ha sido adjudicada por algunas fuentes a Foco de Samos. ↩︎
Carl B. Boyer y Uta C. Merzbach, en A History of Mathematics, observan que no hay documentos que respalden la atribución directa de los teoremas a Tales. ↩︎
Aristóteles, Metafísica A, 983b. La traducción de las razones que llevaron a Tales a elegir el agua como principio sigue de cerca el texto aristotélico. ↩︎