El cuento de la criada (serie de televisión)
| El cuento de la criada | |
|---|---|
| Título original | The Handmaid's Tale |
| Creador | Bruce Miller |
| Basada en | El cuento de la criada, novela de Margaret Atwood publicada en 1985 |
| Género | Drama distópico |
| Plataforma | Hulu |
| Estreno | 26 de abril de 2017 |
| Final | 27 de mayo de 2025 |
| Temporadas y episodios | 6 temporadas, 66 episodios |
| Protagonista | Elisabeth Moss, como June Osborne / Defred |
| Reparto principal | Yvonne Strahovski, Joseph Fiennes, Ann Dowd, Alexis Bledel, Samira Wiley, Madeline Brewer, Max Minghella, O. T. Fagbenle y Bradley Whitford |
| Hito | Primera serie de una plataforma de streaming que ganó el Emmy a mejor serie dramática, por su primera temporada |
| Continuación | Los testamentos (The Testaments), estrenada en Hulu el 8 de abril de 2026 y renovada por una segunda temporada |
1. Resumen[editar]
El cuento de la criada (The Handmaid's Tale) es una serie estadounidense de drama distópico creada por Bruce Miller a partir de la novela homónima que Margaret Atwood publicó en 1985. Se estrenó en Hulu el 26 de abril de 2017 y concluyó el 27 de mayo de 2025 tras seis temporadas y 66 episodios.
Su argumento parte de una premisa formulada por Atwood cuarenta años antes: en un futuro próximo, un golpe de Estado fundamentalista sustituye a los Estados Unidos por Gilead, una teocracia totalitaria que responde a una crisis mundial de infertilidad convirtiendo a las mujeres fértiles que quedan en «criadas», esclavas reproductivas asignadas a los matrimonios de la élite. La protagonista, June Osborne, interpretada por Elisabeth Moss, es una de ellas.
La serie hizo dos cosas a la vez. En lo industrial, abrió la puerta a las plataformas en los grandes premios: su primera temporada ganó el Emmy a mejor serie dramática, el primero que conseguía una producción de streaming, junto a los de actriz principal para Moss, actriz de reparto para Ann Dowd y actriz invitada para Alexis Bledel. En lo cultural hizo algo todavía menos frecuente: su vestuario se convirtió en un instrumento político real. La capa roja y la cofia blanca de las criadas fueron adoptadas por manifestantes de decenas de países en protestas sobre derechos reproductivos, en un traslado de la ficción a la calle del que hay pocos precedentes.
Su recorrido crítico fue desigual. Las primeras temporadas se recibieron como una de las mejores producciones de la televisión contemporánea; las intermedias fueron acusadas con frecuencia de estirar la trama y de acumular sufrimiento sin avance narrativo, un reproche que la propia serie fue corrigiendo en su tramo final. La historia continúa en Los testamentos, adaptación de la novela que Atwood publicó en 2019, estrenada en Hulu el 8 de abril de 2026.
2. La novela de Atwood y su regla de composición[editar]
La serie procede de una novela que ya era un clásico antes de existir la adaptación. Margaret Atwood publicó The Handmaid's Tale en 1985, y desde entonces es una de las obras más leídas y más discutidas de la literatura en lengua inglesa del siglo XX.
Atwood ha explicado en numerosas ocasiones la regla que se impuso al escribirla y que explica buena parte de su fuerza: no incluir en el libro nada que no hubiera ocurrido ya en algún lugar del mundo. Las ejecuciones públicas, la confiscación de bienes de las mujeres, la prohibición de leer, la apropiación de hijos, la reproducción forzada y las lecturas literalistas de textos religiosos como fundamento jurídico tienen todas precedentes históricos concretos. De ahí procede el argumento con el que la autora ha respondido siempre a quienes califican la obra de fantasía: no es una predicción, es un collage documentado.
El libro incluye además un elemento estructural que la serie no adopta hasta muy tarde: un epílogo académico, ambientado siglos después, en el que unos historiadores estudian el testimonio de la protagonista como documento. Ese marco convierte toda la novela en un texto rescatado, y establece —desde el propio libro— que Gilead cayó.
3. Argumento y mundo[editar]
Gilead se organiza sobre una jerarquía de castas rígidas, identificadas por el color de la ropa, que es uno de los aciertos visuales de la adaptación:
- Las Criadas, de rojo, mujeres fértiles asignadas a los Comandantes para engendrar en su nombre. Pierden su identidad y su nombre: la protagonista pasa a llamarse Defred —Offred, «de Fred»—, un patronímico de propiedad.
- Las Esposas, de azul verdoso, casadas con los jerarcas, con poder doméstico y ninguno propio.
- Las Tías, de marrón, encargadas del adoctrinamiento y del castigo de las criadas; la única casta femenina con autoridad institucional. Tía Lydia, interpretada por Ann Dowd, es su figura central.
- Las Marthas, de verde, servicio doméstico.
- Las Econoesposas, de gris a rayas, mujeres de los hombres de rango bajo.
- Y, fuera del sistema, las No Mujeres, deportadas a las Colonias a limpiar residuos tóxicos hasta morir.
La trama sigue a June Osborne, separada por la fuerza de su marido Luke y de su hija Hannah al intentar huir a Canadá, y asignada a la casa del comandante Fred Waterford (Joseph Fiennes) y su esposa Serena Joy (Yvonne Strahovski). Con las temporadas, la serie se desplaza del relato de supervivencia a otro de resistencia organizada, y amplía el foco a los refugiados en Canadá, a la diplomacia internacional con Gilead y al funcionamiento interno del régimen.
El personaje de Serena Joy merece mención aparte porque es la aportación más original de la adaptación. En la novela es una mujer mayor y amargada; en la serie es joven, brillante y coautora intelectual del régimen que la ha reducido a la nada, y su recorrido —de arquitecta del sistema a víctima del sistema, sin dejar nunca de ser cómplice— es el arco que más elogios ha recibido de toda la producción.
4. Reparto[editar]
[ Desplegar / Plegar ] Reparto principal
| Intérprete | Personaje |
|---|---|
| Elisabeth Moss | June Osborne / Defred |
| Yvonne Strahovski | Serena Joy Waterford |
| Joseph Fiennes | Comandante Fred Waterford |
| Ann Dowd | Tía Lydia |
| Alexis Bledel | Emily / Deglen |
| Samira Wiley | Moira |
| Madeline Brewer | Janine |
| Max Minghella | Nick Blaine |
| O. T. Fagbenle | Luke Bankole |
| Bradley Whitford | Comandante Joseph Lawrence |
Elisabeth Moss fue además productora ejecutiva de la serie y dirigió varios episodios, y su interpretación —construida en gran medida sobre el primer plano y la voz interior— es el eje sobre el que se sostiene toda la producción.
5. Las seis temporadas[editar]
La serie se emitió a lo largo de ocho años, con interrupciones largas entre temporadas —una de ellas causada por la pandemia y otra por las huelgas de guionistas y actores de Hollywood—, lo que explica que su recepción oscilara tanto.
[ Desplegar / Plegar ] Las seis temporadas
| Temporada | Episodios | Emisión | Valoración en Rotten Tomatoes |
|---|---|---|---|
| 1 | 10 | Del 26 de abril al 14 de junio de 2017 | 94 % |
| 2 | 13 | Del 25 de abril al 11 de julio de 2018 | 90 % |
| 3 | 13 | Del 5 de junio al 14 de agosto de 2019 | 82 % |
| 4 | 10 | Del 27 de abril al 16 de junio de 2021 | 69 % |
| 5 | 10 | Del 14 de septiembre al 9 de noviembre de 2022 | 80 % |
| 6 | 10 | Del 8 de abril al 27 de mayo de 2025 | 87 % |
La curva es elocuente y coincide con lo que se le reprochó en su momento: la primera temporada es la mejor valorada, la cuarta la peor y la sexta recupera terreno. La temporada 1 es también la única que adapta el material de la novela; a partir de la segunda, la serie escribe historia nueva sobre el mundo de Atwood, y ahí empiezan a la vez sus mayores hallazgos —el desarrollo de Serena Joy, la trama canadiense— y su problema de repetición. La valoración global de la serie completa se sitúa en el 83 %.
6. Producción[editar]
La serie se rodó casi íntegramente en el área metropolitana de Toronto y Hamilton, en Ontario, con localizaciones en Toronto, Mississauga, Brantford, Hamilton, Burlington, Oakville y Cambridge, además de exteriores en Washington D. C. Que un país que no es Estados Unidos interprete a Estados Unidos convertido en teocracia es una de esas ironías de producción que acabaron sirviendo al resultado: el aspecto ligeramente irreconocible de las calles funciona.
La responsable del aspecto visual de la serie es Reed Morano, que dirigió el episodio piloto, «Offred», y ganó por él el premio del Sindicato de Directores de Estados Unidos a la mejor dirección en una serie dramática en 2018. Suya es la gramática que la serie mantuvo después: el primer plano sostenido sobre el rostro de Elisabeth Moss, la simetría rigurosa de los encuadres y el uso del color como sistema de castas. La fotografía corrió a cargo de Colin Watkinson, con Zoë White, Stuart Biddlecombe, Nicola Daley y Stuart Campbell en distintas temporadas.
Margaret Atwood participó como productora consultora y aparece en un cameo en el primer episodio. Entre las productoras figuran Daniel Wilson Productions, The Littlefield Company, White Oak Pictures, Toluca Pictures y MGM Television, y entre los productores ejecutivos, además del creador Bruce Miller, Warren Littlefield, Reed Morano, Elisabeth Moss, Ilene Chaiken, Mike Barker, Eric Tuchman y Yahlin Chang.
Un cambio relevante en la autoría: en marzo de 2023 se informó de que Bruce Miller dejaba de ser responsable de la serie para concentrarse en la adaptación de Los testamentos. Eric Tuchman y Yahlin Chang asumieron la dirección conjunta de la sexta temporada, aunque Miller siguió firmando dos episodios.
7. Premios y recepción[editar]
La primera temporada barrió en la 69.ª edición de los Emmy, en 2017: ocho premios sobre trece candidaturas, encabezados por el de mejor serie dramática, el primero de la historia para una plataforma de streaming, un hito que reordenó la percepción que la industria tenía de las nuevas plataformas.
[ Desplegar / Plegar ] Los ocho Emmy de 2017
| Categoría | Premiado |
|---|---|
| Mejor serie dramática | — |
| Mejor actriz principal | Elisabeth Moss |
| Mejor actriz de reparto | Ann Dowd |
| Mejor actriz invitada | Alexis Bledel |
| Mejor dirección | Reed Morano |
| Mejor guion | Bruce Miller |
| Mejor fotografía | Colin Watkinson |
| Mejor diseño de producción | — |
El palmarés de aquel primer año se completó con el Globo de Oro a la mejor serie dramática y el de mejor actriz para Moss en 2018, un premio Peabody, el BAFTA al mejor programa internacional, los Critics' Choice a mejor serie dramática, actriz y actriz de reparto, el premio del Sindicato de Directores para Morano y el del gremio de vestuario para Ane Crabtree, diseñadora de la capa roja.
Conviene registrar también el reverso, porque forma parte de la historia de la serie: en la ceremonia de 2021, con la cuarta temporada, acumuló veintiuna candidaturas y ni un solo premio, un récord de derrotas en una sola noche.
La recepción posterior fue más discutida. El reproche que más se repitió a partir de la tercera temporada fue el de la acumulación de castigo: una estructura en la que la protagonista sufre, se rebela, es capturada y vuelve a empezar, con la sensación de que la historia no avanzaba. Sus defensores respondieron que esa circularidad es precisamente lo que describe un régimen totalitario desde dentro. El tramo final, con el desenlace del conflicto y el cierre de los arcos de June y de Serena, recuperó buena parte del favor crítico.
8. La capa roja como símbolo[editar]
El impacto más singular de la serie no está en la pantalla. A partir de 2017, grupos de manifestantes comenzaron a aparecer en actos políticos vestidas con la capa roja y la cofia blanca de las criadas, en silencio y en formación, sin pancartas y sin consignas.
La eficacia del gesto se debe a su forma: es inmediatamente reconocible, absolutamente pacífico e imposible de responder. Una fila de mujeres inmóviles y encapuchadas no puede ser desalojada sin producir exactamente la imagen que denuncia. Se ha visto en protestas relacionadas con derechos reproductivos y con legislación sobre el aborto en Estados Unidos, Argentina, Irlanda, Polonia, Reino Unido y otros países, y el traje ha pasado a formar parte del repertorio visual del activismo feminista contemporáneo.
Es un caso poco frecuente y muy estudiado de retroalimentación entre ficción y política: un vestuario diseñado para una serie de televisión que se convierte en instrumento de manifestación en la calle, y que a su vez alimenta la lectura política de la propia serie.
9. Los testamentos[editar]
Margaret Atwood publicó en 2019 Los testamentos (The Testaments), continuación de la novela ambientada quince años después y narrada por tres voces, entre ellas la de Tía Lydia. La adaptación televisiva, también para Hulu, se estrenó el 8 de abril de 2026, con episodios semanales, y ha sido renovada por una segunda temporada.
Ann Dowd repite como Tía Lydia, ahora directora de una escuela para las hijas de los dirigentes de Gilead, y el reparto incorpora a Chase Infiniti, Lucy Halliday, Rowan Blanchard, Mattea Conforti, Isolde Ardies, Shechinah Mpumlwana y Birva Pandya.
10. Lecturas y controversias[editar]
Alrededor de la serie se han sostenido tres discusiones que conviene distinguir, porque suelen mezclarse.
La lectura política. Para una parte del público, Gilead es una alegoría directa de la política estadounidense contemporánea, y el estreno de la serie en 2017 coincidió con un contexto que favoreció esa lectura. Para otra, la serie describe mecanismos totalitarios generales y su fuerza está justamente en no ser un panfleto de coyuntura. La propia Atwood ha defendido la segunda posición insistiendo en la regla de composición de la novela.
La cuestión de la raza. La adaptación tomó una decisión que el libro no toma: en la novela, Gilead deporta a la población negra a los antiguos estados del Medio Oeste, y su racismo es explícito; en la serie, el reparto es racialmente diverso y Gilead no discrimina por color. Se ha discutido mucho si eso mejora la obra —al no reservar el sufrimiento a un solo grupo— o la debilita, al presentar un régimen fundamentalista implausiblemente ciego a la raza.
La representación de la violencia. El reproche recurrente es que la serie filma la violencia sexual y el castigo con una insistencia y una elaboración estética que corren el riesgo de convertirlos en espectáculo. Es una discusión abierta que atraviesa buena parte de la ficción televisiva contemporánea y que aquí se plantea con especial nitidez porque el material de partida es explícitamente crítico con esa violencia.
11. En el mundo hispanohablante[editar]
La novela de Atwood es lectura habitual en universidades y clubes de lectura de toda Hispanoamérica, y la serie amplió enormemente ese público. Su recepción fue especialmente intensa en Argentina, donde coincidió con el debate parlamentario sobre la legalización del aborto de 2018 y 2020: las capas rojas aparecieron en las concentraciones frente al Congreso y convivieron con el pañuelo verde, el símbolo propio de aquel movimiento. Algo parecido ocurrió en España, México y Chile en movilizaciones de los años siguientes.
Ese uso explica en buena medida por qué la serie mantiene una demanda de búsqueda alta en español años después de su estreno: para una parte del público hispanohablante, El cuento de la criada dejó de ser una serie de televisión para convertirse en un vocabulario compartido con el que se discuten asuntos que no son de ficción.