El señor de las moscas
| El señor de las moscas | |
|---|---|
| Título original | Lord of the Flies |
| Autor | William Golding |
| Año de publicación | 1954 |
| País | Reino Unido |
| Idioma original | Inglés |
| Editorial original | Faber and Faber |
| Género | Novela, narrativa |
| Título previo | Strangers from Within |
| Artista de cubierta original | Anthony Gross |
El señor de las moscas —título original en inglés: Lord of the Flies— es la primera y más célebre novela de William Golding. Publicada en 1954, se considera un clásico de la literatura inglesa. La obra narra la historia de un grupo de escolares británicos que sobrevive a la caída de un avión en una isla deshabitada y debe organizarse sin la presencia de adultos. Lo que comienza como un intento de convivencia democrática se transforma progresivamente en una lucha por el poder, marcada por la violencia, el miedo y la muerte.
El título alude a Belcebú, deidad filistea que posteriormente pasó a formar parte de la iconografía cristiana, conocida por el sobrenombre de «Señor de las Moscas».[1] En la novela, ese nombre aparece encarnado en una cabeza de jabalí cubierta de moscas, convertida en símbolo de la maldad humana y de la bestia interior que, según la obra, habita en los propios niños.
1. Resumen[editar]
El señor de las moscas se publicó en 1954 y tuvo una difusión apenas limitada en su primer año, con un volumen escaso de ventas. Años más tarde alcanzó una gran fama en Inglaterra, donde su lectura pasó a considerarse imprescindible en colegios e institutos. Con el tiempo se consolidó como una de las novelas más leídas y discutidas del siglo XX, tanto por su valor literario como por su tratamiento de la naturaleza humana.
La novela suele describirse como una alegoría, más que como una simple historia de aventuras. A partir del naufragio de un grupo de niños en una isla aparentemente paradisíaca, Golding invierte el modelo clásico de la robinsonada: en lugar de mostrar la civilización como una conquista heroica, expone su fragilidad frente al miedo, la crueldad y la irracionalidad.
La obra ha tenido una presencia constante en programas escolares, listas de clásicos y debates públicos. Aunque su trama es breve y lineal, su interpretación ha generado lecturas políticas, psicológicas, religiosas y filosóficas.
2. Argumento[editar]
La sección siguiente resume el argumento completo y contiene revelaciones sobre el desenlace.
2.1. El accidente y la elección de Ralph[editar]
Durante una guerra, un avión en el que viajan estudiantes británicos sufre un accidente a causa de una fuerte tormenta y se estrella contra una isla desierta. Los únicos supervivientes son los niños pasajeros; el piloto, único adulto, muere en el accidente. Sin normas impuestas desde afuera y sin autoridad adulta, los niños deben decidir cómo sobrevivir.
Ralph y Piggy, dos de los chicos mayores, encuentran una caracola y la hacen sonar para reunir al resto de los supervivientes. Desde ese momento, la caracola funciona como símbolo de autoridad y otorga el derecho a la palabra durante las asambleas. Ralph es elegido democráticamente como líder, pese a que Jack, otro de los chicos más fuertes, deseaba ser el jefe. Para contentarlo, Ralph lo deja a cargo del grupo del coro, al que Jack bautiza como «los cazadores».
Ralph decide que es necesario encender una hoguera para generar una señal constante de humo y así ser rescatados por algún navío. Para encender el fuego utilizan las gafas de Piggy, aprovechando los rayos del sol. La hoguera se convierte en el principal símbolo de la esperanza de rescate y de la voluntad de seguir ligados a la civilización.
2.2. La fractura del grupo[editar]
Con el paso del tiempo, algunos chicos adoptan conductas violentas e irracionales. Jack, que no fue elegido jefe, desarrolla una rivalidad creciente con Ralph y disfruta insultando a Piggy. Se queja de la importancia que se da a la hoguera y a la caracola, mientras él y su grupo se obsesionan cada vez más con cazar un jabalí, cosa que finalmente consiguen.
El miedo se intensifica cuando crecen en el grupo los rumores sobre una bestia que habita en la isla. Aunque los mayores no terminan de creer en la posibilidad de una criatura semejante, la idea los aterra. Una noche, los mellizos Sam y Eric, encargados de cuidar la hoguera, ven una criatura desconocida y huyen despavoridos. El grupo decide investigar armado con lanzas, mientras deja a los «peques» al cuidado de Piggy.
La expedición por la isla se extiende durante todo el día. A medida que oscurece, la rivalidad entre Ralph y Jack aumenta. La mayoría decide retirarse y volver con los otros; solamente Ralph, Jack y Roger llegan hasta la montaña donde, entre penumbras, creen ver a la bestia y salen corriendo. Luego, durante una discusión, Ralph afirma que los cazadores son incapaces de luchar contra «la Bestia» porque, en el fondo, solo son niños armados con palos. Jack se enfurece, convoca una asamblea y acusa a Ralph de no haberse enfrentado a la bestia y de no saber cazar, solo dar órdenes. Pregunta quién cree que Ralph debería dejar de ser el líder, pero nadie levanta la mano. Humillado, abandona el grupo. Después, sus cazadores se reúnen con él y atrapan otro jabalí, al que le cortan la cabeza y la dejan en una estaca como ofrenda a «la Bestia».
2.3. Simón y el Señor de las Moscas[editar]
Simón, un niño tímido que ayuda ocasionalmente a Ralph y a Piggy y que es considerado raro por los demás a causa de sus desmayos frecuentes, se interna solo en el bosque. Llega a un claro donde encuentra la cabeza de jabalí clavada en una estaca, en estado de descomposición, chorreante de sangre y cubierta de moscas. Aterrorizado, Simón sufre una alucinación en la que la cabeza le habla y se identifica como «el Señor de las Moscas». La cabeza se burla de él y de los demás por creer que la bestia es una criatura que se puede cazar, y asegura que la fiera está en todos lados, lo cual puede interpretarse como una alusión a la maldad humana.
En la escena se da a entender que Simón ya lo sabía: durante una asamblea había intentado explicar al grupo que «la Bestia» eran ellos mismos, pero los demás se rieron de él. Simón se desmaya y, al despertar, camina hasta la montaña donde los chicos habían visto a la supuesta bestia. Con la luz del día descubre que el ser misterioso es en realidad el cadáver de un paracaidista, movido por el viento. A pesar del agotamiento, decide ir a contarlo a todos.
2.4. La muerte de Simón[editar]
Mientras tanto, Jack y su grupo se presentan ante los demás con máscaras y el cuerpo pintado como salvajes. Los invitan a comer del jabalí y a unirse a su tribu. Poco a poco, casi todos se van con ellos y celebran una fiesta. Ralph, Piggy y los mellizos llegan al final. Jack, a quien los demás llaman «Jefe», pregunta quién formará parte de su tribu, lo que provoca una discusión con Ralph que se interrumpe con la lluvia.
En medio de la tormenta, todos inician una danza frenética en la que simulan cazar a un jabalí. Simón sale arrastrándose del bosque y, confundido por la oscuridad, el grupo lo identifica como «la Bestia». En un espiral de cánticos y locura, los niños lo golpean hasta matarlo.
2.5. La tribu de Jack y la muerte de Piggy[editar]
Al día siguiente, la división es evidente. Sam, Eric, Piggy y algunos «peques» son los únicos que siguen del lado de Ralph; los demás se han unido a la tribu de Jack o se han esparcido por la isla. Los primeros se sienten culpables e intentan excusarse por la muerte de Simón, mientras alimentan la hoguera, su última esperanza. La tribu, en cambio, se engaña diciendo que la criatura atacada era «la Bestia» disfrazada.
Esa noche, el grupo de Ralph es atacado. Le roban las gafas a Piggy para encender su propio fuego. Sin posibilidad de prender un nuevo fuego y con Piggy incapaz de ver, Ralph, Piggy, Sam y Eric atraviesan la isla portando la caracola hasta un peñón que Jack y los suyos usan como fuerte. En la discusión, Jack toma prisioneros a Sam y Eric. Piggy levanta la caracola e intenta hacerse oír, pero Roger deja caer una gran piedra que lo golpea en la cabeza y le provoca la muerte, al tiempo que destruye la caracola. Luego atacan a Ralph, que logra huir y esconderse.
Cuando oscurece, Ralph se acerca al peñón y ve a Eric y Sam, pintados y enmascarados, haciendo guardia. Ellos le dicen que los torturaron y que debe huir porque a la mañana siguiente planean cazarlo como a un jabalí.
2.6. La cacería final y el rescate[editar]
Al día siguiente, la tribu persigue a Ralph mientras quema el bosque para obligarlo a salir. Ralph, armado con una lanza y agotado, encuentra un escondite, pero es descubierto. Corre desesperado, escapando de los cazadores y del fuego que consume la isla. Al llegar a la playa se arroja al suelo y levanta los brazos, preparado para pedir clemencia, pero se encuentra con un oficial de la marina.
Los demás llegan poco después y, asombrados ante el adulto, abandonan la intención de cazar a Ralph. El oficial declara que llegó atraído por el humo. Ralph se identifica como líder y trata de explicar lo sucedido. Al relatar las muertes y recordar que al principio todo estaba ordenado y unido, se le corta la voz y se echa a llorar por la muerte de sus amigos y por la pérdida de la inocencia. Los demás se le unen sollozando. El oficial, conmovido e incómodo, vuelve la vista hacia el barco.
3. Personajes principales[editar]
Ralph[editar]
Protagonista principal y líder electo de los náufragos. Pese a su papel de líder, pide ayuda constante a Piggy. Sugiere hacer una hoguera para producir una señal de humo y facilitar el rescate. Ralph representa el orden y la civilización, así como un liderazgo de tipo democrático, basado en la palabra y en la asamblea. Sin embargo, su autoridad se debilita a medida que el miedo y la violencia ganan terreno.
Jack[editar]
Es el principal antagonista. Al principio no es violento, pero su deseo de poder y su obsesión por la caza lo transforman. Celoso de Ralph, lo desafía abiertamente. Representa la dictadura, la irracionalidad y el ejercicio del poder basado en la fuerza física, la superstición y el miedo. Tras abandonar el grupo, forma su propia tribu y gobierna como jefe absoluto.
Piggy[editar]
Es objeto de burla por su tamaño y peso. Usa lentes y padece asma. Nunca se revela su verdadero nombre. Representa la voz de la razón y la identificación con la civilización. Es uno de los personajes más inteligentes, pero sufre discriminación y burlas constantes. Su muerte, junto con la destrucción de la caracola, simboliza la desaparición de la racionalidad y del orden civilizado.
Simón[editar]
Es un niño tímido y amable, de baja estatura, moreno y de ojos grandes. Tiene desmayos frecuentes y padece epilepsia. Disfruta la isla y encuentra un lugar apartado donde sentirse cerca de los animales y las plantas. A partir de su alucinación con la cabeza de jabalí, comprende que la verdadera bestia no puede cazarse ni matarse, porque remite a la maldad humana. Muere siendo confundido con la bestia por los demás, en una de las escenas centrales de la novela.
Roger[editar]
Pertenece al coro, igual que Jack y Simón. Es un niño calmado y de pocas palabras, moreno, alto y de mirada perdida. Al comienzo se siente culpable por sus impulsos violentos, pero pronto descubre que en la isla no hay adultos que puedan reprenderlo. Se convierte en la mano derecha de Jack y en la encarnación de la crueldad y el sadismo. Mata a Piggy al dejar caer una roca, sin mostrar remordimiento.
4. Temas e interpretación[editar]
4.1. Civilización contra barbarie[editar]
La novela explora de manera central la tensión entre civilización y barbarie. La caracola, la elección democrática de Ralph y el mantenimiento de la hoguera representan los intentos de conservar un orden social. Frente a ellos, la caza, las máscaras, los cánticos y la obediencia a Jack representan la disolución de ese orden y la entrega a los impulsos violentos.
Esa oposición se expresa también en la estructura de liderazgo. Ralph encarna al líder democrático que convoca al grupo en torno al uso de la palabra. Jack encarna al líder autoritario, cuyo poder se basa en la superioridad física, en una organización casi militar, en la superstición y en el miedo.
4.2. La pérdida de la inocencia infantil[editar]
El segundo gran tema es la pérdida de la inocencia. Los náufragos comienzan como escolares y terminan convertidos en cazadores dispuestos a matar. La transformación no se explica por la maldad de un solo villano, sino por la combinación de miedo, ausencia de consecuencias y dinámica de grupo. El llanto final de los niños, cuando son rescatados, subraya la conciencia de lo ocurrido y de la infancia perdida.
4.3. La bestia interior[editar]
La «Bestia» que atemoriza a los niños no existe como criatura externa, o al menos no en el sentido literal. Lo que los persigue es el miedo, que se alimenta de rumores y de la oscuridad. La cabeza de jabalí —el verdadero «Señor de las Moscas»— se lo explica a Simón en su alucinación: la fiera no puede cazarse ni matarse porque está en todos lados. La novela sugiere así que la maldad no es una amenaza exterior, sino una posibilidad humana.
4.4. Los personajes como figuras alegóricas[editar]
La obra funciona como una alegoría de la naturaleza humana. Ralph representa el orden y la civilización; Piggy, la razón y la cordura de la sociedad; Jack, el deseo de poder y la maldad; Roger, la crueldad y el sadismo en su escala mayor; Simón, la bondad natural del hombre. Esta lectura reduce a los personajes a funciones morales, pero no agota la novela, que también los presenta como niños concretos con miedos, vergüenzas y contradicciones.
5. Antecedentes literarios y contexto histórico[editar]
5.1. Antecedentes literarios[editar]
La novela tiene una marcada influencia de La isla de coral (1857), de Robert Michael Ballantyne. Golding resalta esa influencia al llamar a dos de sus protagonistas, Ralph y Jack, igual que dos personajes principales de la obra de Ballantyne. También se reconoce un antecedente en Dos años de vacaciones (1888), de Julio Verne, una de sus novelas menos conocidas. En ella se plantea un tema análogo: los conflictos por el poder entre niños perdidos en una isla sin adultos.
La relación con La isla de coral es particularmente significativa. La novela de Ballantyne presentaba una visión optimista de la aventura y de la infancia. Golding retoma elementos del mismo escenario, pero los lleva hacia un desenlace oscuro y crítico.
5.2. Contexto histórico[editar]
La historia se desarrolla durante una guerra. En el texto se deduce que todo ocurre en medio de una guerra nuclear: los personajes hablan de que el lugar del que provienen fue destruido por una bomba atómica y, en algún momento, del miedo a ser rescatados por el Ejército Rojo. Ese trasfondo sitúa la isla como un espacio aparentemente aislado, pero conectado con la violencia geopolítica de la época en que fue escrita.
6. Historia editorial y recepción[editar]
6.1. Publicación inicial[editar]
El libro fue originalmente titulado Strangers from Within. Antes de ser aceptado, fue rechazado por una editora literaria de la editorial londinense Faber and Faber, identificada como Miss Perkins, con la frase: «Basura y aburrimiento. Inútil».[2] El título fue considerado «demasiado abstracto y demasiado explícito». Tras una revisión posterior, la novela se publicó finalmente como Lord of the Flies.
En su primer año, la obra tuvo poca difusión y ventas escasas. Un punto de inflexión se produjo cuando E. M. Forster eligió El señor de las moscas como su «novela destacada del año».[3] A partir de entonces comenzó a ganar visibilidad y a convertirse en un texto habitual en escuelas y universidades.
6.2. Primeras reseñas[editar]
Las primeras reseñas la describieron como «no solo una aventura de primer nivel, sino una parábola de nuestro tiempo».[3:1] En febrero de 1960, Floyd C. Gale, de Galaxy Science Fiction, le otorgó cinco estrellas de cinco y escribió que «Golding pinta una imagen verdaderamente aterradora de la decadencia de una sociedad minúscula... Va camino de convertirse en un clásico moderno».[4]
6.3. Recepción crítica posterior[editar]
Con el paso de las décadas, la novela pasó a ser leída como una obra de alcance universal. Una valoración difundida en The Guardian la resume así: «El señor de las moscas presenta una visión de la humanidad inimaginable antes de los horrores de la Europa nazi, y luego se sumerge en especulaciones sobre la humanidad en el estado de naturaleza. Sombrío y específico, pero universal, fusionando rabia y dolor, Lord of the Flies es una novela de la década de 1950 y de todos los tiempos».[5]
El psicólogo Marc D. Hauser llegó a proponer una lectura que excede el campo literario: «Esta fascinante ficción, lectura estándar en la mayoría de los cursos de introducción a la literatura inglesa, debería ser lectura estándar en biología, economía, psicología y filosofía».[6]
6.4. Listas, encuestas y censura[editar]
La novela ha aparecido en numerosas listas de clásicos. Ocupó el puesto 41 en la lista de editores de Modern Library 100 Best Novels y el 25 en la lista de lectores. En 2003 quedó en el número 70 de la encuesta The Big Read de la BBC. En 2005, la revista Time la eligió como una de las cien mejores novelas en inglés publicadas entre 1923 y 2005, y también la incluyó en su lista de los cien mejores libros para adultos jóvenes de todos los tiempos.[7] En 2019, la BBC la incluyó en su lista de las cien novelas «más inspiradoras».
Su presencia en escuelas no ha estado exenta de polémica. Fue el puesto 68 en la lista de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas de los cien libros más cuestionados entre 1990 y 1999.[8] El libro ha sido criticado como «cínico» y se ha señalado que retrataría a la humanidad exclusivamente como «criaturas egoístas».
6.5. El contraste con el caso real de Tonga[editar]
Una parte de las discusiones posteriores sobre la novela puso en cuestión su verosimilitud como retrato de la infancia. En 1965, seis escolares de Tonga naufragaron y llegaron a la isla deshabitada de ʻAta, después de que su barco de pesca fuera golpeado por una tormenta. Fueron dados por muertos por sus familiares en Nukualofa. El grupo logró sobrevivir durante más de quince meses y organizó una pequeña comuna, con huerto, troncos ahuecados para almacenar agua de lluvia, una cancha de bádminton, gallineros y una fogata permanente.[9]
Cuando el capitán Peter Warner los encontró, gozaban de buena salud y ánimo. El historiador neerlandés Rutger Bregman, al escribir sobre este caso, sostuvo que la representación de Golding no era realista, y que el caso real de Tonga ofrecía una imagen menos pesimista de la cooperación infantil.[9:1]
7. Adaptaciones cinematográficas y televisivas[editar]
Hasta el momento se han realizado dos películas cinematográficas y una serie de televisión basadas en la novela:
- El señor de las moscas (1963), dirigida por Peter Brook.
- El señor de las moscas (1990), dirigida por Harry Hook.
- El señor de las moscas (2026), serie de televisión creada por Jack Thorne.[10]
La serie de 2026 fue cubierta por BBC News Mundo, que la calificó como «una pesadilla atrevida y estremecedora» al presentar la adaptación del clásico para la pantalla chica.[10:1]
8. Influencia cultural[editar]
El señor de las moscas ha dejado una huella amplia en la cultura popular. Entre las obras y producciones en las que se han señalado referencias, homenajes o paralelismos se encuentran:
- El manga japonés Cage of Eden, de Yamada Keiyou.
- La serie de televisión Lost, que hace referencias a la novela en su primera temporada y cuyo argumento y personajes han sido considerados altamente influidos por la obra de Golding.
- La serie animada Los Simpson, con dos referencias: el episodio «Kamp Krusty», donde aparece una cabeza de jabalí clavada en una pica rodeada de moscas, y el episodio «Das Bus», cuya trama se inspira en el libro. En este último, Lisa Simpson y Nelson Muntz encarnan a Ralph y Jack, respectivamente.
- La novela The Maze Runner, con la que se han señalado características similares, aunque en ese caso los personajes deben cooperar para salir.
- El grupo inglés Iron Maiden, que compuso una canción titulada «Lord of the Flies», incluida en el álbum The X Factor.
- La canción «You’re Gonna Go Far, Kid» de The Offspring, que menciona el título del libro.
- El videojuego Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, que presenta un guiño a la novela en la misión «La Mamba Blanca», donde Eli, un joven que se ha convertido en jefe de un grupo de niños soldado, controla un poblado abandonado en África central.
- Un episodio de la serie Dos hombres y medio, en el que Jake debe leer el libro y se genera un conflicto con su padre por su desinterés.
- La serie Los Soprano, en la que aparece una mención en la temporada 5, episodio 6, cuando Tony Soprano entrega a Carmela un ensayo perfecto sobre la novela y los padres sospechan que su hijo lo compró.
- La serie The Society (2019), inspirada en la novela.
- La película Hook —conocida como El regreso del capitán Garfio—, en la que el personaje interpretado por Robin Williams pregunta al despertar con los niños perdidos: «¿Es esta una nueva versión de El señor de las moscas?».
También se ha señalado que el libro Juego de los niños, de Juan José Plans, pudo estar inspirado en la obra de Golding, aunque el autor nunca lo confirmó.[11]
9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La novela se conoce en el mundo hispanohablante bajo el título El señor de las moscas, traducción consolidada del original Lord of the Flies. No están documentadas la fecha de la primera edición en español ni la historia de sus distintas traducciones, pero el título se ha mantenido estable en la circulación editorial y escolar de la obra.
La atención de la crítica y de los medios en español se ha mantenido a lo largo del tiempo. En 2026, BBC News Mundo dedicó un reportaje a la adaptación televisiva creada por Jack Thorne, lo que confirma la vigencia del libro como referente cultural más allá del ámbito anglófono.[10:2]
10. Legado y debates[editar]
El señor de las moscas suele ser leído hoy como un texto sobre la fragilidad de la civilización y sobre la facilidad con la que el miedo puede transformar a un grupo en una turba. Su imagen de niños pintados, lanzas y cánticos se ha convertido en un lugar común para describir situaciones de caos social o de violencia colectiva.
Sin embargo, la obra también ha sido discutida. Sus críticos señalan que presenta una visión demasiado negativa de la naturaleza humana. El contraste con el caso real de los náufragos de Tonga, ocurrido en 1965, se ha utilizado para argumentar que los grupos de niños en situaciones extremas no derivan necesariamente en la violencia descrita por Golding.
La permanencia de la novela en listas de clásicos, su presencia en programas escolares y su constante adaptación a otros medios demuestran que, más allá de la polémica, El señor de las moscas sigue siendo una obra central para pensar la infancia, la violencia y la vida en común.
El título alude a la maldad humana representada por Belcebú, deidad filistea y figura posterior de la iconografía cristiana. El sobrenombre «Señor de las Moscas» se aplica a esta figura y es el que da nombre a la novela. ↩︎
La cita original, recogida como «Basura y aburrimiento. Inútil», corresponde a la evaluación de la editora Miss Perkins en Faber and Faber. El título previo era Strangers from Within. ↩︎
E. M. Forster eligió la novela como su «novela destacada del año». La frase sobre la parábola de nuestro tiempo pertenece a una de las primeras reseñas. ↩︎ ↩︎
La reseña de Floyd C. Gale apareció en Galaxy Science Fiction en febrero de 1960, con una valoración de cinco estrellas sobre cinco. ↩︎
La cita procede de la selección de The Guardian sobre las cien mejores novelas. ↩︎
La recomendación de Hauser aparece en su libro Moral Minds: How Nature Designed Our Universal Sense of Right and Wrong. ↩︎
Los datos de posiciones corresponden a Modern Library 100 Best Novels, la encuesta The Big Read de la BBC de 2003 y la lista de Time de 2005. ↩︎
La posición 68 corresponde a la lista de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas de los cien libros más cuestionados entre 1990 y 1999. ↩︎
El caso de los náufragos de Tonga y la valoración de Rutger Bregman se detallan en un artículo de 2020 sobre «la verdadera historia de El señor de las moscas». Bregman sostiene que la realidad de los seis niños de ʻAta no coincide con la visión pesimista de Golding. ↩︎ ↩︎
La serie de 2026 fue anunciada y cubierta por BBC News Mundo el 26 de febrero de 2026 con el titular sobre una pesadilla «atrevida y estremecedora» basada en el clásico. ↩︎ ↩︎ ↩︎
La posible influencia de El señor de las moscas en Juego de los niños, de Juan José Plans, se cita como creencia no confirmada; el autor nunca lo afirmó. ↩︎