Harry Potter y el prisionero de Azkaban
| Harry Potter y el prisionero de Azkaban | |
|---|---|
| *Harry Potter and the Prisoner of Azkaban* | |
| Dirección | Alfonso Cuarón |
| Producción | David Heyman Chris Columbus Mark Radcliffe |
| Guion | Steve Kloves |
| Basado en | Harry Potter y el prisionero de Azkaban de J. K. Rowling |
| Música | John Williams |
| Fotografía | Michael Seresin |
| Montaje | Steven Weisberg |
| Protagonistas | Daniel Radcliffe Rupert Grint Emma Watson Gary Oldman David Thewlis Michael Gambon |
| País | Reino Unido |
| Año | 2004 |
| Género | Fantasía Aventura |
| Duración | 142 minutos |
| Distribución | Warner Bros. Pictures |
| Estreno |
31 de mayo de 2004 (Reino Unido) 4 de junio de 2004 (Estados Unidos) 11 de junio de 2004 ( 17 de junio de 2004 ( 18 de junio de 2004 ( |
| Recaudación | 795 millones de dólares |
| Precuela | *Harry Potter y la cámara secreta* (2002) |
| Secuela | *Harry Potter y el cáliz de fuego* (2005) |
1. Resumen[editar]
Harry Potter y el prisionero de Azkaban (título original en inglés: Harry Potter and the Prisoner of Azkaban) es la tercera película de la serie cinematográfica de Harry Potter, estrenada en 2004. Fue dirigida por el mexicano Alfonso Cuarón, quien sustituyó a Chris Columbus después de las dos primeras entregas. El guion de Steve Kloves adapta la novela homónima de la escritora británica J. K. Rowling, publicada en 1999.
La trama sigue a Harry Potter (Daniel Radcliffe) en su tercer año en el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. La fuga del mago Sirius Black (Gary Oldman) de la prisión de Azkaban supone una amenaza para Harry, mientras los siniestros Dementores custodian la escuela, provocando en el protagonista visiones aterradoras de la muerte de sus padres. Con la ayuda del nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, Remus Lupin (David Thewlis), Harry aprende a enfrentarse a sus miedos y descubre secretos del pasado que redefinen su relación con sus progenitores y sus amigos.
La cinta supuso un viraje estético y narrativo respecto a sus predecesoras: adoptó un tono más adulto y sombrío, introdujo una paleta visual más oscura y un estilo de dirección autoral que muchos críticos consideran uno de los mejores de toda la saga. Se distingue también por ser la primera aparición de Michael Gambon en el papel de Albus Dumbledore, tras el fallecimiento de Richard Harris en 2002.
Con una recaudación mundial que se estima en 795 millones de dólares, fue la segunda película más taquillera del año solo por detrás de Shrek 2. El filme consolidó a Harry Potter como una de las franquicias más rentables del cine y probó que la saga podía seguir adelante con cambios en la dirección y el reparto.
2. Producción[editar]
2.1. Cambio de director y nuevo enfoque[editar]
Tras la producción consecutiva de Harry Potter y la piedra filosofal (2001) y Harry Potter y la cámara secreta (2002), Chris Columbus decidió apartarse de la dirección para pasar a desempeñar el rol de productor. Columbus había descrito el rodaje de las dos primeras películas como «agotador» y buscaba pasar más tiempo con su familia.[1]
El estudio, encomendado a Warner Bros., exploró varios nombres y finalmente escogió al cineasta Alfonso Cuarón, quien entonces disponía de una filmografía reconocida por la cinta de carretera Y tu mamá también (2001) y la adaptación de La princesita (1995). Cuarón confesó en entrevistas posteriores que al principio no había considerado la saga fantástica como un proyecto para él, y que fue Guillermo del Toro quien lo convenció de aceptar el puesto. Del Toro le dijo que era una oportunidad para aportar una visión personal y para jugar con una mitología que ya tenía millones de seguidores.
Cuarón imprimió un estilo más realista y atmosférico. En lugar de servirse de la luz cálida y la ambientación navideña de los filmes de Columbus, optó por un invierno perpetuo, cielos encapotados, paisajes escoceses y la mudanza del set a locaciones naturales cuando fue posible. El reloj de arena visual de Hogwarts se rompió deliberadamente: los pasillos se volvieron más intrincados, la geografía de la escuela se reorganizó y se añadieron elementos como un puente de madera y un reloj de sol de piedra para enfatizar la antigüedad del castillo.
2.2. Guion y fidelidad a la novela[editar]
Steve Kloves volvió a escribir el guion. El reto principal era condensar una novela de 435 páginas (edición original británica) en un metraje de algo más de dos horas sin perder los hilos narrativos esenciales. Kloves optó por priorizar la trama del viaje temporal y la historia personal de Harry y sus padres, en detrimento de la subtrama de la creación del Mapa del Merodeador y los orígenes de los cuatro fundadores de Hogwarts. La decisión, aunque criticada por algunos lectores puristas, fue alabada por la crítica especializada por mantener el ritmo y la claridad emocional.[2]
Rowling respaldó el recorte. En una entrevista con la BBC expresó que la adaptación capturaba «la esencia emocional del libro» y que, aunque algunos detalles se perdían, el resultado era sólido.
2.3. Casting y sustitución de Dumbledore[editar]
El elenco infantil —Daniel Radcliffe (Harry), Rupert Grint (Ron) y Emma Watson (Hermione)— regresó, ya con trece y catorce años. Sus interpretaciones comenzaban a adquirir mayor profundidad dramática, y Cuarón se destacó por crear un ambiente de confianza en el set y por pedir a los jóvenes actores que escribieran ensayos sobre sus personajes para entenderlos mejor.[3]
La gran incorporación fue Gary Oldman, elegido para encarnar al supuesto villano Sirius Black. David Thewlis se unió también en el papel fundamental del profesor Lupin. Para el antagonista secundario, Peter Pettigrew/Colagusano, el elegido fue Timothy Spall.
La muerte de Richard Harris en octubre de 2002 obligó a buscar un nuevo intérprete para el papel de Albus Dumbledore. La producción mantuvo el casting en secreto durante un tiempo y finalmente reveló a Michael Gambon. Aunque Gambon dio un carácter más enérgico y a menudo más áspero al personaje, el recuerdo de Harris generó comparaciones que, con los años, se atenuaron.
Otros personajes nuevos fueron la siniestra Sybill Trelawney, interpretada por Emma Thompson, y el verdugo Walden Macnair, encarnado por Peter Best.
2.4. Rodaje y efectos visuales[editar]
El rodaje principal comenzó en febrero de 2003 y se prolongó hasta principios de octubre de ese mismo año. Las locaciones principales se mantuvieron en los estudios Leavesden, cerca de Watford (Hertfordshire, Inglaterra), pero la producción se trasladó a Escocia para filmar las escenas de los terrenos exteriores del colegio, con los lagos y las colinas de Glen Coe como telón de fondo. La nueva disposición del entorno de Hogwarts incluyó el puente de madera cubierto, que se agregó con fines dramáticos y visuales.
El uso de efectos especiales creció con respecto a las entregas anteriores, en particular para las criaturas mágicas: el Hipogrifo Buckbeak se generó tanto con animatrónicos de tamaño real como con animación digital, combinando CGI y marionetas en distintas secuencias. Industrial Light & Magic (ILM), Framestore y Cinesite participaron en la creación de los efectos visuales, bajo la supervisión de Roger Guyett.
El diseño de los Dementores fue uno de los principales desafíos creativos. Cuarón quería que parecieran seres flotantes vestidos con harapos y transmitieran una desolación palpable, no simples fantasmas encapuchados. Para algunas tomas se emplearon actores reales suspendidos de arneses, cuyas capas se animaron posteriormente de manera digital para darles un movimiento fluido bajo el agua del lago y en el aire.
3. Argumento[editar]
Harry Potter pasa unas vacaciones de verano insoportables con los Dursley. La visita de la detestable tía Marge, que insulta a los padres de Harry, desencadena un estallido de magia involuntaria: el muchacho la infla como un globo y abandona Privet Drive furioso. El Autobús Noctámbulo lo recoge y lo conduce con seguridad al Caldero Chorreante, donde el ministro de Magia, Cornelius Fudge, le explica que el peligroso asesino Sirius Black ha escapado de la prisión de Azkaban. Aunque Harry esperaba un castigo por usar magia fuera del colegio, el Ministerio le ofrece protección y le pide que sea prudente.
En el Expreso de Hogwarts, unos seres espectrales y gélidos —los Dementores— registran el tren en busca de Black. Harry se desmaya al enfrentarse a ellos, reviviendo en su mente los últimos instantes de la vida de sus padres, hasta que el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, Remus Lupin, lo reanima con un hechizo y le ofrece chocolate.
Ya en Hogwarts, el año escolar comienza bajo estrictas medidas de control: los Dementores rodean la escuela y el profesor Albus Dumbledore advierte a los alumnos que no se acerquen a las criaturas. Lupin se convierte en un maestro cercano y revela a Harry su intención de enseñarle el conjuro Patronus para defenderse. Hermione, por su parte, obtiene de la profesora McGonagall un extraño artefacto —el Giratiempo— que le permite asistir a varias clases al mismo tiempo.
Mientras, el mapa del Merodeador, un pergamino mágico que muestra cada rincón del colegio y la ubicación de cualquier persona, cae en manos de Harry gracias a Fred y George Weasley. Gracias al mapa, Harry descubre que Peter Pettigrew, el amigo de sus padres al que se creía muerto, está vivo, y que Sirius Black no es el traidor que se suponía, sino el padrino de Harry. Pettigrew llevaba años oculto bajo la forma de un animago rata: Scabbers, la mascota de Ron.
La revelación se precipita una noche en la Casa de los Gritos. Lupin, Black y los chicos desenmascaran a Pettigrew, pero la luna llena transforma a Lupin en hombre lobo y Pettigrew escapa. Sin embargo, Hermione usa el Giratiempo para retroceder tres horas junto a Harry. Así salvan a Buckbeak el Hipogrifo de una condena injusta y, más tarde, Harry comprende que fue él mismo —y no su padre— quien conjuró el Patronus que ahuyentó a los Dementores aquella noche. Sirius Black, liberado de su sentencia, monta a Buckbeak y huye. Harry regresa al curso normal del tiempo fortalecido por la certeza de que tiene un verdadero padrino.
4. Personajes[editar]
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Principales
- Harry Potter (Daniel Radcliffe): el protagonista, marcado por la muerte de sus padres y la búsqueda de una identidad más allá de su fama.
- Ron Weasley (Rupert Grint): el leal amigo de Harry, que se ve afectado por la desaparición de su rata Scabbers.
- Hermione Granger (Emma Watson): brillante y meticulosa, asume una carga tremenda de clases y desempeña un rol decisivo gracias al Giratiempo.
- Sirius Black (Gary Oldman): el prisionero fugado de Azkaban, tildado de asesino en serie, que resulta ser el padrino de Harry.
- Remus Lupin (David Thewlis): profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, bondadoso y atormentado por su licantropía.
- Peter Pettigrew / Colagusano (Timothy Spall): antiguo amigo de los padres de Harry; animago que se ocultó durante doce años en forma de rata.
Secundarios y regulares
- Albus Dumbledore (Michael Gambon): director de Hogwarts, sabio e insondable, que aparece con una energía más física que la de su predecesor.
- Severus Snape (Alan Rickman): profesor de Pociones, cuya hostilidad hacia Lupin y Black esconde viejas rencillas.
- Minerva McGonagall (Maggie Smith): jefa de la casa Gryffindor y profesora de Transformaciones.
- Rubeus Hagrid (Robbie Coltrane): guardabosques y nuevo profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas.
- Sybill Trelawney (Emma Thompson): excéntrica profesora de Adivinación.
- Cornelius Fudge (Robert Hardy): Ministro de Magia, de actitud contemporizadora.
- Draco Malfoy (Tom Felton): rival de Harry; su provocación con Buckbeak desencadena varios conflictos.
- Los Dursley (Richard Griffiths, Fiona Shaw, Harry Melling): la disfuncional familia muggle con la que Harry está obligado a vivir.
- Tía Marge (Pam Ferris): hermana de Vernon Dursley, detonante inicial de la crisis en Privet Drive.
5. Recepción y premios[editar]
5.1. Taquilla y crítica[editar]
La película recaudó alrededor de 249,5 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, y 547,2 millones en el resto del mundo, con lo que sumó una cifra global cercana a los 795 millones de dólares. Fue la segunda taquilla más alta de 2004, superada únicamente por Shrek 2 en el mercado global.
La crítica especializada recibió el giro estilístico con elogios casi unánimes. En el agregador Rotten Tomatoes, el porcentaje de aprobación ronda el 90 %, y el puntaje de Metacritic se sitúa en 82 sobre 100. Los reseñistas destacaron la dirección visual de Cuarón, la madurez de las actuaciones del trío protagonista y la banda sonora de John Williams, que incorporaba instrumentos medievales y un tono más lúgubre y jazzístico para reflejar incertidumbre y cambio.
En América Latina, la crítica también fue favorable. El diario argentino Clarín la calificó de «hechizo cinematográfico logrado»[4] y en México El Universal consideró que Cuarón imprimió «la cuota de humanidad que le faltaba a la saga hasta ese momento»[5].
5.2. Premios y nominaciones[editar]
A pesar de la excelente recepción, la película no obtuvo nominaciones en las categorías grandes de los Óscar. Sin embargo, sí cosechó candidaturas técnicas en los siguientes premios:
- Óscar (2005): nominada a Mejor Banda Sonora Original (John Williams) y Mejores Efectos Visuales.
- BAFTA (2005): nominada a Mejor Diseño de Producción, Mejor Maquillaje y Peluquería, y Mejores Efectos Visuales; ganadora del Premio del Público (Orange Film of the Year).
- Premios Saturn (2005): nominada a Mejor Película de Fantasía, Mejor Director, Mejor Actor de Reparto (Gary Oldman) y Mejor Actuación de un Actor Joven (Daniel Radcliffe).
- Premios Empire (2005): ganadora a Mejor Película Británica.
La banda sonora de Williams, en particular, fue considerada una de sus obras más innovadoras de la década de 2000, aunque perdió el Óscar frente a Finding Neverland (2004) del compositor Jan A. P. Kaczmarek.
6. Estreno y doblaje en español[editar]
6.1. Doblaje para Hispanoamérica[editar]
El doblaje en español latino se realizó en la Ciudad de México, como es tradición para las grandes producciones de Warner Bros. en la región. El estudio responsable fue Estudios Churubusco, bajo la dirección de Arturo Mercado. Las voces principales fueron:
- Harry Potter: Emilio Treviño.
- Ron Weasley: Luis Daniel Ramírez.
- Hermione Granger: Leyla Rangel.
El trabajo de doblaje latino fue muy apreciado por la audiencia de la región, que destacó la continuidad del elenco principal con respecto a las dos primeras películas, excepción hecha del cambio en Dumbledore, reflejo del cambio de actor en la versión original. La traducción del guion se adaptó cuidando los regionalismos para que resultaran comprensibles en todos los países hispanohablantes de América.
6.2. Doblaje en España[editar]
La versión ibérica mantuvo la coherencia del reparto heredado de las dos películas anteriores y aplicó un tratamiento específico a los chistes y juegos de palabras para adaptarlos al español peninsular.
6.3. Estreno en cines y distribución en Latinoamérica[editar]
En la mayoría de los mercados latinoamericanos se comercializó tanto en copias dobladas como en versión subtitulada. En algunos países, como Chile y Perú, la fecha de lanzamiento fue prácticamente simultánea a la mexicana, gracias a una estrategia de estreno escalonado que evitó la piratería masiva.
Las cadenas Cinemark, Cinépolis, Hoyts y Cine Hoyts proyectaron la película en salas de 35 mm y en algunas de las incipientes salas digitales de la época. En los mercados de habla hispana, el título se mantuvo fiel al original: Harry Potter y el prisionero de Azkaban, prescindiendo de cualquier subtítulo adicional.
7. Legado[editar]
Harry Potter y el prisionero de Azkaban es, a menudo, señalada por la crítica y el fandom como la mejor película de la saga, o al menos la que inicia su madurez cinematográfica. El giro estilístico que imprimió Alfonso Cuarón —colores desaturados, planos secuencia intrincados, una dirección de actores más naturalista y un empleo expresivo de la lluvia y el viento— marcó un antes y un después. Los filmes posteriores, empezando por Harry Potter y el cáliz de fuego (2005), dirigida por Mike Newell, y las cuatro últimas a cargo de David Yates, heredaron parte de esa oscuridad visual, aunque cada cual con su propio enfoque.
La película se benefició también del contexto sociocultural. En la escena británica, el éxito de la franquicia coincidió con el resurgimiento del cine fantástico juvenil, que vivió un pico de popularidad internacional en la década de 2000. La inclusión de Gary Oldman en el reparto fue reconocida como un acierto de casting, y su interpretación de Sirius Black dio profundidad a un personaje que hasta entonces solo había sido evocado por otros.
Entre los cineastas latinoamericanos, el trabajo de Cuarón en esta entrega suele citarse como ejemplo de cómo un director de autor puede integrarse en una superproducción de Hollywood sin diluir su identidad visual. En la Ciudad de México y en festivales de cine de la región, se ha valorado el impacto que tuvo en la visibilización de directores mexicanos en la industria global.[6]
La banda sonora de John Williams, en particular la pieza A Window to the Past que suena en múltiples escenas de intimidad entre Harry y Lupin, se ha vuelto un estándar en conciertos de música de cine en Hispanoamérica, interpretada por orquestas sinfónicas de Bogotá, Buenos Aires y Ciudad de México en sus programas dedicados al compositor.
Finalmente, la película influyó de modos más sutiles y perdurables: popularizó el concepto de los Dementores como encarnación de la depresión y la desesperanza —una metáfora que Rowling desarrolló a partir de su propia experiencia clínica— y que la imaginería de Cuarón volvió aún más vívida. Esta representación tuvo eco en campañas de salud mental juvenil, en las que se aludía al conjuro Patronus como símbolo de la resiliencia emocional.
Columbus permaneció ligado a la saga como productor de los largometrajes posteriores, incluidos El prisionero de Azkaban, El cáliz de fuego y La Orden del Fénix, respaldando las transiciones creativas. ↩︎
Cuarón y Kloves consideraron incluir flashbacks o viñetas de los años de los Merodeadores en Hogwarts, pero desestimaron la idea por temor a recargar el metraje y confundir a los espectadores no familiarizados con la saga literaria. ↩︎
En el material adicional del DVD, Watson comentó que escribió más de diez páginas sobre Hermione Granger, mientras que Radcliffe se limitó a un párrafo escueto, algo que Cuarón juzgó coherente con la personalidad más perezosa del personaje de Harry. ↩︎
Palabras del crítico Pablo O. Scholz en la reseña publicada en junio de 2004, donde subrayó la influencia del realismo mágico que Cuarón trajo a Hogwarts. ↩︎
Comentario de la sección de espectáculos en la semana del estreno, que también ponderó el trabajo de fotografía de Michael Seresin. ↩︎
En el libro Cine mexicano contemporáneo (O. Gutiérrez, 2019) se dedica un capítulo a analizar el trabajo de Cuarón en Harry Potter y el prisionero de Azkaban como un punto de inflexión para la exportación del talento mexicano a Hollywood, precediendo a la notoriedad que alcanzarían Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu en años posteriores. ↩︎