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Irlanda

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Irlanda
Éire · Ireland
CapitalDublín
Ciudad más pobladaDublín
Idiomas oficialesirlandés, inglés
Gentilicioirlandés, -esa
Forma de gobiernorepública parlamentaria
PresidentaCatherine Connolly [sin verificar]
TaoiseachMicheál Martin [sin verificar]
TánaisteSimon Harris [sin verificar]
Independenciadel Reino Unido
Declarada: 24 de abril de 1916
1.ª República: 21 de enero de 1919
Estado Libre: 6 de diciembre de 1922
República: 1 de abril de 1949
Superficie70 273 km²
Fronteras443 km
Costas1 448 km
Población5 281 600 hab. (est. 2023)
Densidad69,10 hab./km²
PIB nominal
(2021)
USD 513 733 millones
per cápita: USD 101 983
PIB PPA
(2021)
USD 583 762 millones
per cápita: USD 115 885
IDH
(2023)
0,949
puesto 11
Monedaeuro (€, EUR)
Huso horarioGMT (UTC±0)
verano: IST (UTC+1)
Código telefónico+353
Dominio de internet.ie
Código ISO372 / IRL / IE
MatrículaIRL

1. Resumen[editar]

Irlanda, también llamado República de Irlanda, es un país soberano e insular que ocupa la mayor parte de la isla de Irlanda, en el noroeste de Europa. Su capital y ciudad más poblada es Dublín, situada en el este de la isla. El Estado tiene una única frontera terrestre, con Irlanda del Norte, una de las naciones constitutivas del Reino Unido. El resto del territorio está rodeado por el océano Atlántico, con el mar Céltico al sur, el canal de San Jorge al sureste y el mar de Irlanda al este.

Se trata de una república parlamentaria. El jefe de Estado es el presidente de Irlanda y el jefe de gobierno es el Taoiseach, designado por la cámara baja del Parlamento, el Dáil Éireann. El país es uno de los veintisiete Estados miembros de la Unión Europea y también pertenece, entre otros organismos, a la Organización de las Naciones Unidas, la OCDE, la OSCE y el Consejo de Europa.

El Estado irlandés moderno alcanzó su independencia efectiva del Reino Unido en 1922, tras una guerra de independencia que terminó con la firma del Tratado anglo-irlandés. La provincia histórica del Úlster, en cambio, quedó dividida: seis de sus nueve condados pasaron a formar Irlanda del Norte y permanecieron dentro del Reino Unido. Esa división agudizó un conflicto que persistió durante décadas y que, tras el acuerdo de Viernes Santo de 1998, dio paso a una cooperación institucional entre ambas partes de la isla.

A principios del siglo XX la economía irlandesa estaba poco industrializada y seguía siendo predominantemente agrícola; las políticas proteccionistas se aplicaron en el Estado Libre y fueron desmanteladas en los años cincuenta. Irlanda ingresó en la Comunidad Económica Europea en 1973. Tras una larga etapa de emigración, el liberalismo económico de finales de los ochenta derivó en una expansión acelerada, sobre todo entre 1995 y 2007, período conocido como el Tigre Celta. La crisis financiera iniciada en 2008 interrumpió ese crecimiento, aunque con el tiempo el país volvió a situarse entre las economías de mayor renta per cápita de Europa. En 2026, Irlanda continúa siendo un país neutral; no es miembro de la OTAN, aunque participa en la Asociación para la Paz.[1]

2. Etimología y nombres del Estado[editar]

El artículo 4 de la Constitución de Irlanda, adoptada en 1937, establece que el nombre del Estado es Éire, o Ireland en inglés. Para todos los fines oficiales, incluidos los documentos legales y las relaciones internacionales, el gobierno irlandés usa Ireland, y emplea Éire para los textos escritos en irlandés. Las instituciones de la Unión Europea siguen el mismo sistema desde que el irlandés se convirtió en idioma oficial de la Unión el 1 de enero de 2007.

El nombre de la isla proviene del irlandés antiguo Ériu, forma moderna Éire, con la adición del término germánico land. Ériu procede a su vez del protocéltico *Īwerjū, que originalmente significaba "fertilidad" o "tierra fértil".[2] Los celtas usaron Éire para referirse a la población o al territorio, y la combinación con land terminó por producir Ireland. En latín clásico la isla fue conocida como Hibernia, forma derivada de la misma raíz céltica, influida posteriormente por la palabra latina hibernum, "invierno". La forma Éire sigue siendo la designación irlandesa del Estado.

República de Irlanda no es el nombre oficial del Estado, sino una descripción alternativa reconocida en los textos legales. En irlandés corresponde a Poblacht na hÉireann y en inglés a Republic of Ireland. La distinción tiene una larga historia diplomática: algunos Estados evitaron durante décadas el uso de "Irlanda" por la existencia de Irlanda del Norte y porque la Constitución de 1937 incluyó durante un tiempo pretensiones jurisdiccionales sobre todo el territorio de la isla. Esas cláusulas fueron modificadas en 1999.[3]

3. Historia[editar]

3.1 Prehistoria y monjes de la Edad Media[editar]

Los primeros habitantes de la isla fueron cazadores y recolectores del Mesolítico. Hacia el año 3000 a. C. la población evolucionó a la Edad de Bronce, con cultivo de granos, cría de animales domésticos y fabricación de armas, herramientas y joyería. Al comienzo del 2000 a. C. se construyeron grandes santuarios y tumbas de piedra, visibles todavía en el paisaje irlandés.

Los romanos no conquistaron Irlanda, aunque los geógrafos grecorromanos la registraron con nombres como Hibernia e Iouernia. La isla estaba organizada en pequeños reinos o tuatha, cada uno de ellos relativamente autónomo y, según la tradición, subordinado a una figura superior llamada gran rey de Irlanda. La lista tradicional de reyes supremos se remonta a épocas míticas, por lo que no es posible establecer con certeza en qué punto empieza a referirse a individuos históricos.[4]

San Patricio, patrón de Irlanda, llegó a la isla en el siglo V como misionero cristiano y realizó conversiones importantes dentro de las familias reales. Las escuelas monacales introdujeron la escritura en latín y convirtieron a Irlanda en un centro de erudición durante la Alta Edad Media. De ese período datan piezas como el Libro de Kells, elaborado por monjes alrededor del año 800 d. C.[5] La tradición monástica irlandesa irradió hacia Escocia y el norte de Inglaterra a través de figuras como San Columba, y envió misioneros a Europa continental. Muchos de estos logros culturales se vieron dañados por las incursiones vikingas de los siglos IX y X.

Los vikingos fundaron o desarrollaron asentamientos costeros como Dublín, Limerick, Cork, Wexford y Waterford. Su poder fue reducido después de la batalla de Clontarf, librada cerca de Dublín en 1014, en la que resultó victorioso el ejército del rey Brian Boru, aunque él mismo murió durante el enfrentamiento o en sus inmediaciones.[6]

3.2 Del dominio inglés al reino de Irlanda[editar]

En 1169, Ricardo de Clare, conocido como Strongbow, llegó con guerreros cambro-normandos al actual condado de Wexford. La expedición se produjo a petición de Dermot MacMurrough, rey de Leinster, que había sido expulsado de su trono. Enrique II de Inglaterra llegó a Irlanda en 1171 y se hizo reconocer como señor de Irlanda, lo que inició siglos de autoridad inglesa sobre la isla.

Durante la Baja Edad Media, los colonos normandos establecieron un sistema feudal en gran parte del territorio. Con el tiempo, muchos de ellos adoptaron el idioma, la música y las costumbres gaélicas, hasta el punto de ser descritos como "más irlandeses que los irlandeses mismos". Para frenar ese proceso, en 1366 se aprobaron los estatutos de Kilkenny, que prohibían el matrimonio mixto entre colonos ingleses e irlandeses nativos y restringían el uso del gaélico y de las costumbres locales.[7]

En 1542, Enrique VIII de Inglaterra recreó el título de rey de Irlanda, y en las décadas siguientes se completó la conquista Tudor. A lo largo del siglo XVII se consolidó la colonización o plantación, sobre todo en el Úlster, con el asentamiento de campesinos protestantes procedentes de Gran Bretaña. Los irlandeses católicos fueron objeto de una legislación penal cada vez más severa, que los excluyó de la vida política y limitó su acceso a la propiedad. La discriminación perduró durante el siglo XVIII y configuró una clase gobernante anglo-irlandesa de fe anglicana, conocida como ascendencia protestante.[8]

3.3 De la Unión a la Gran Hambruna[editar]

En 1798 estalló una rebelión republicana inspirada por la Sociedad de los Irlandeses Unidos, en la que convergieron católicos y presbiterianos. La revuelta fue sofocada y costó miles de vidas. Poco después, el Acta de Unión de 1800 abolió el Parlamento irlandés y, desde el 1 de enero de 1801, Irlanda pasó a integrarse plenamente en el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.

La industrialización inglesa no se extendió de forma amplia a Irlanda, que durante el siglo XIX siguió dependiendo de la agricultura. Entre 1845 y 1849 la cosecha de papa, alimento básico de la mayoría de la población, fue destruida por una plaga. La llamada Gran Hambruna irlandesa causó cerca de un millón de muertos y obligó a una emigración masiva hacia Inglaterra, Canadá, Australia y, sobre todo, Estados Unidos. La población de la isla, que rondaba los 8 millones antes de la crisis, se redujo a 4,5 millones hacia 1900.[9]

3.4 Independencia y Estado Libre[editar]

El lunes de Pascua de 1916 se produjo el Alzamiento de Pascua, una insurrección republicana encabezada, entre otros, por Patrick Pearse y James Connolly. Los sublevados tomaron posiciones clave de Dublín y proclamaron la República Irlandesa. Tras cinco días de combates, la rebelión fue sofocada y quince de sus líderes fueron ejecutados, un episodio que aceleró el cambio de la opinión pública hacia la causa independentista.

En 1919, la mayoría de los parlamentarios irlandeses electos en las elecciones británicas de 1918 rechazaron ocupar sus asientos en la Cámara de los Comunes y constituyeron un parlamento propio, el Dáil Éireann. La declaración de independencia dio paso a la guerra de independencia contra el Reino Unido. En 1921, el gobierno británico y los representantes de la República Irlandesa negociaron el Tratado anglo-irlandés, que estableció un nuevo autogobierno con estatus de dominio.

El Estado Libre Irlandés fue creado en 1922 con reconocimiento internacional. En teoría podía abarcar toda la isla, pero Irlanda del Norte optó por permanecer en el Reino Unido. Los veintiséis condados restantes formaron el nuevo Estado, con una monarquía constitucional, un gobernador general y un parlamento bicameral. La firma del tratado provocó una división entre los republicanos y condujo a la guerra civil irlandesa, durante la cual murió en una emboscada Michael Collins, una de las principales figuras del movimiento nacionalista.[10]

3.5 República, conflicto del norte y Unión Europea[editar]

En 1937 se aprobó una nueva Constitución, que sustituyó al Estado Libre por un Estado denominado Éire, o Irlanda en inglés. El nuevo orden constitucional incluía un presidente de la República en lugar del rey, aunque varias funciones de jefe de Estado siguieron atribuidas al monarca británico hasta que el Acta de la República de Irlanda de 1949 declaró plenamente la república. Ese mismo año, el país dejó de formar parte de la Mancomunidad Británica de Naciones.[11]

Irlanda ingresó en las Naciones Unidas en 1955 y en la Comunidad Económica Europea en 1973. La política económica dio un giro hacia la apertura desde finales de los ochenta, lo que sentó las bases del Tigre Celta. El conflicto de Irlanda del Norte, conocido sobre todo en inglés como The Troubles, marcó la política y la seguridad de la isla desde finales de los sesenta. El proceso de paz condujo al acuerdo de Belfast, también llamado acuerdo de Viernes Santo, aprobado en 1998 por elecciones tanto en la República de Irlanda como en Irlanda del Norte. Desde entonces, ambas partes de la isla cooperan en varias políticas mediante el Consejo Ministerial Norte-Sur.

En 2008, Irlanda atravesó una profunda crisis financiera que puso fin al ciclo expansivo del Tigre Celta. La economía volvió a crecer con fuerza desde mediados de los años 2010. Tras el referendo británico de 2016 y la salida del Reino Unido de la Unión Europea en 2020, Irlanda permaneció como Estado miembro, mientras que Irlanda del Norte recibió un estatus comercial especial para mantener el acceso al mercado único de bienes de la Unión.[12]

4. Geografía y clima[editar]

Irlanda ocupa la mayor parte de la isla del mismo nombre, que es la tercera isla más grande de Europa y la vigésima del mundo. El territorio del Estado abarca 70 273 km² y limita al norte y al noreste con Irlanda del Norte, en una frontera de 443 km. El litoral es ampliamente recortado y las costas suman 1 448 km.

El relieve combina montañas relativamente bajas en el perímetro con una amplia llanura central. La vegetación es verde y abundante gracias al clima oceánico, suavizado por el Atlántico: los inviernos son más templados de lo que correspondería a su latitud y los veranos más frescos que los de la Europa continental. La lluvia y la nubosidad son frecuentes durante todo el año. Los bosques cubren alrededor del 10% de la isla, una proporción inferior al promedio europeo, y gran parte de la superficie forestal corresponde a plantaciones de coníferas no nativas.[13]

La isla de Irlanda está rodeada por el océano Atlántico al oeste y por los mares Céltico, de Irlanda y el canal de San Jorge al sur, sureste y este. La costa del Estado, que incluye acantilados y numerosas bahías, es uno de los rasgos geográficos más distintivos del territorio. La división administrativa tradicional reconoce cuatro provincias históricas: Leinster, Munster, Connacht y Úlster. Tres de los condados del Úlster pertenecen a la República de Irlanda, mientras que los otros seis forman parte de Irlanda del Norte.

5. Gobierno y política[editar]

5.1 Sistema político[editar]

Irlanda es una república parlamentaria. El presidente de Irlanda ejerce la jefatura del Estado, es elegido por sufragio universal y tiene un mandato de siete años, renovable una sola vez. Sus funciones son en general protocolarias, aunque la Constitución le asigna ciertos poderes y lo asiste un Consejo de Estado consultivo. El Taoiseach es el primer ministro y jefe de gobierno, designado por el presidente a propuesta del Dáil Éireann. El viceprimer ministro recibe el título de Tánaiste.

El órgano legislativo es el Oireachtas, un parlamento bicameral formado por el Senado, Seanad Éireann, y la cámara baja, Dáil Éireann. El Senado tiene sesenta miembros: once designados por el Taoiseach, seis electos por dos universidades y cuarenta y tres electos por representantes públicos de paneles vocacionales. El Dáil está compuesto por 166 miembros, los Teachtaí Dála, elegidos en circunscripciones plurinominales mediante representación proporcional y voto único transferible.[14] Las elecciones parlamentarias deben celebrarse al menos cada siete años, límite que la ley reduce en la práctica a cinco. El gobierno está limitado a quince miembros; el Taoiseach, el Tánaiste y el ministro de Finanzas deben ser miembros del Dáil.

La presidenta y el Taoiseach constituyen la cúpula institucional del Estado. La sede del presidente se encuentra en el parque Fénix de Dublín, que también alberga el cuartel general de la policía nacional. El Dáil se reúne en Leinster House, en el centro de la capital.

5.2 Defensa y policía[editar]

Las fuerzas armadas se agrupan en las Fuerzas de Defensa Irlandesas, conocidas en irlandés como Óglaigh na hÉireann. El ejército irlandés es reducido en comparación con los de sus vecinos, pero está bien equipado: cuenta con una plantilla regular de cerca de 8 500 efectivos y una reserva de unos 13 000. Su tamaño se explica en gran medida por la tradicional neutralidad del país. Más de 40 000 militares irlandeses han servido en misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en el mundo entero. Las Fuerzas de Defensa incluyen además el Cuerpo Aéreo, el Servicio Naval y las fuerzas de reserva.

La policía nacional es la Garda Síochána, creada en 1922. El cuerpo depende de un comisionado nombrado por el gobierno y tiene su sede en Dublín. La Garda cuenta con unos 9 000 miembros uniformados, que por lo general patrullan desarmados, a los que se suman alrededor de 1 700 detectives y unidades especializadas fuertemente armadas.[15] Irlanda está dividida en seis regiones policiales, incluida la región metropolitana de Dublín.

5.3 Relaciones exteriores[editar]

La política exterior irlandesa se articula en torno a la Unión Europea, la relación bilateral con el Reino Unido y los vínculos con Estados Unidos. El Estado ha presidido el Consejo de la Unión Europea en seis ocasiones, la última de ellas entre enero y junio de 2013. Irlanda no es miembro de la OTAN y mantiene una política de neutralidad militar, aunque desde 1999 participa en la Asociación para la Paz de la OTAN. Los gobiernos irlandeses han contribuido a misiones de la ONU desde 1960, en lugares como el Congo, Chipre, Líbano y Bosnia y Herzegovina.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el Estado se mantuvo neutral, aunque suministró apoyo a los Aliados y más de 50 000 irlandeses se alistaron en las fuerzas británicas. La neutralidad no impidió que el aeropuerto de Shannon sirviera de escala para vuelos militares estadounidenses con destino a conflictos como la primera guerra del Golfo, Afganistán e Irak. Estas operaciones han sido objeto de debate político y cuestionamientos legales en el Dáil.

Irlanda forma parte de la Common Travel Area con el Reino Unido, área de libre circulación que antecede a la Unión Europea y que continuó funcionando después del Brexit. La relación bilateral incluye vínculos comerciales densos, una frontera terrestre en la isla y una cooperación especial entre las comunidades del norte y del sur.

6. Economía[editar]

La economía irlandesa es abierta y de tamaño medio, con un sector exportador muy desarrollado. Durante la mayor parte del siglo XX, el país fue sobre todo agrícola y registró una emigración constante. Las políticas proteccionistas adoptadas en las primeras décadas del Estado debilitaron la economía y fueron desmanteladas en los años cincuenta. La entrada en la Comunidad Económica Europea en 1973 amplió el acceso de los productos irlandeses al mercado europeo y favoreció la transformación del sector agrario.

Desde finales de los años ochenta, la liberalización económica, la estabilidad fiscal y la captación de inversión extranjera transformaron el perfil productivo del país. Entre 1995 y 2007, Irlanda fue conocida como el Tigre Celta, una de las economías de mayor crecimiento de Europa. La crisis financiera iniciada en 2008 tuvo efectos severos sobre el sistema bancario y el mercado inmobiliario, y exigió un programa de asistencia externa. A partir de 2015, la economía irlandesa volvió a registrar algunos de los mayores crecimientos de la Unión Europea.

En términos de renta per cápita, Irlanda se sitúa entre los países más ricos del mundo. El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional sitúan su PIB per cápita entre los más altos de Europa. La magnitud de esa cifra refleja en parte la presencia de grandes multinacionales y la contabilidad de determinados activos, por lo que las estadísticas irlandesas no siempre coinciden con la percepción interna de la economía.[16] Irlanda adoptó el euro en 1999 como moneda de cuenta y sustituyó físicamente la libra irlandesa en 2002.

El alto valor agregado de sectores como la tecnología, la farmacéutica y los servicios financieros convive con una economía doméstica más modesta. Dublín concentra una parte muy considerable de la actividad terciaria y de los centros de decisión empresarial, mientras que las regiones del oeste y del noroeste mantienen estructuras económicas más dependientes de la agricultura, la pesca y los servicios públicos.

7. Demografía e idiomas[editar]

La población de la República de Irlanda se estimaba en 5 281 600 habitantes en 2023, con una densidad de 69,10 habitantes por km². La distribución es desigual: la capital y su área metropolitana concentran la mayor parte del crecimiento demográfico reciente, mientras que las zonas rurales del oeste han perdido o estabilizado su población durante largos períodos. La isla en su conjunto supera los 7 millones de habitantes si se suma Irlanda del Norte.

Después de siglos de emigración, Irlanda se convirtió en receptor neto de inmigración durante los años del Tigre Celta. La expansión de la Unión Europea en 2004 atrajo a un número considerable de trabajadores del centro y del este de Europa, y más tarde lo hicieron crisis y desplazamientos de otras regiones. La composición demográfica del país se diversificó de forma notable en las primeras décadas del siglo XXI.

Los idiomas oficiales son el irlandés y el inglés. El inglés es la lengua mayoritaria en la práctica diaria, mientras que el irlandés es una lengua oficial de presencia institucional y cultural. Se enseña en las escuelas y ha sido objeto de campañas gubernamentales orientadas a promover su uso. En los documentos de la Unión Europea, el irlandés tiene estatus oficial desde 2007. La música, la poesía y la literatura en irlandés forman parte de la identidad nacional, aunque el número de hablantes que lo emplean como lengua principal en el hogar es reducido.[17]

8. Cultura[editar]

8.1 Literatura y artes[editar]

La cultura irlandesa ha ejercido una influencia notable sobre otras culturas, especialmente en el campo de la literatura. La tradición escrita de la isla se remonta a los monasterios medievales, donde se copiaron y compusieron obras en latín, irlandés e inglés. En el siglo XX, la literatura irlandesa alcanzó proyección mundial con una generación de poetas, narradores y dramaturgos vinculados a Dublín y al mundo rural. El teatro ha sido uno de los géneros más reconocidos, con una tradición que combina el drama realista y la experimentación escénica.

Las artes contemporáneas también se desarrollan en las principales ciudades, con festivales literarios, centros culturales y una red de museos nacionales. La música tradicional irlandesa es la misma en ambos lados de la frontera, y se transmite mediante sesiones, festivales y escuelas de música. La danza tradicional, popularizada internacionalmente por espectáculos de gran éxito, comparte raíces con la música y la lengua irlandesas.

8.2 Música y danza[editar]

La música irlandesa se caracteriza por el uso de la flauta, el violín, el bodhrán y la gaita, entre otros instrumentos. Las formas melódicas y los ritmos de reels, jigs y hornpipes son comunes en la isla entera. La música tradicional ha sido a la vez un repertorio local y una plataforma de proyección internacional, con giras y grabaciones que han difundido el estilo en América y Europa.

La danza irlandesa conserva una técnica particular, con pasos rápidos y postura erguida. Las competiciones y organizaciones de danza operan de forma conjunta en toda la isla, lo que refuerza el papel de la cultura como elemento compartido entre la República e Irlanda del Norte.

8.3 Deportes[editar]

Los juegos gaélicos constituyen el principal sistema deportivo autóctono. El fútbol gaélico y el hurling son administrados por la Asociación Atlética Gaélica, que organiza competiciones sobre una base conjunta para toda la isla. El rugby también se practica mediante ligas conjuntas, con un equipo nacional que representa a la isla completa. El fútbol es la excepción: la República de Irlanda e Irlanda del Norte cuentan con selecciones y federaciones separadas. Otros deportes de gran arraigo son la hípica, el golf y el boxeo, que han dado a Irlanda resultados internacionales sostenidos.

El deporte amateur y el comunitario están profundamente ligados a las parroquias y a las asociaciones locales, sobre todo en el caso de los juegos gaélicos. Los estadios y las ligas regionales movilizan a una parte importante de la población durante los meses de verano.

9. Presencia y vínculos con el mundo hispanohablante[editar]

Irlanda mantiene relaciones diplomáticas con los países de América Latina y España. La presencia irlandesa en el mundo hispánico tiene raíces históricas que se remontan a la época colonial, cuando comerciantes, marinos y militares irlandeses se establecieron en territorios de la monarquía hispánica. En el siglo XIX, una corriente de emigrantes irlandeses se dirigió a países como Argentina, México y Chile, donde dejó una impronta visible en apellidos, instituciones educativas y tradiciones locales.[18]

La relación más conocida entre Irlanda y México es la del Batallón de San Patricio, integrado por soldados irlandeses y de otros orígenes europeos que combatieron del lado mexicano durante la intervención estadounidense de 1846-1848.[19] En Argentina, la comunidad irlandesa se concentró en la provincia de Buenos Aires y otras zonas agrícolas, y su legado incluye escuelas y clubes de tradición gaélica.

En el plano cultural, la literatura irlandesa circula con amplitud en traducciones al español en América Latina y España. Los autores clásicos irlandeses forman parte del canon escolar y universitario en varios países hispanohablantes. El día de San Patricio, celebrado el 17 de marzo, se ha extendido como festividad urbana en numerosas ciudades de América Latina y España, con desfiles, conciertos y promociones turísticas.

10. Legado y posición actual[editar]

El legado de Irlanda combina una cultura insular de larga duración con un Estado relativamente joven. La independencia de 1922 y la declaración de la república en 1949 cerraron un ciclo de dominación, guerras y divisiones que marcó profundamente al país. La isla sigue siendo una realidad geográfica y cultural unificada en muchos aspectos, aunque políticamente esté dividida entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

La pertenencia a la Unión Europea, el fin del conflicto armado en el norte y la transformación económica de las últimas décadas convirtieron a Irlanda en un país próspero y abierto. Al mismo tiempo, la memoria de la emigración y de las hambrunas sigue presente en la vida pública y en la identidad de una diáspora extendida por el mundo.

En 2026, Irlanda permanece como una república parlamentaria neutral, miembro de la Unión Europea y de numerosas organizaciones internacionales. Su estabilidad institucional, su apertura comercial y la vitalidad de su cultura mantienen al país como uno de los Estados más observados y estudiados de Europa.


  1. La pertenencia a la Unión Europea configura gran parte de la política exterior irlandesa, pero la neutralidad militar sigue siendo un rasgo tradicional del Estado. Irlanda ha sido país miembro desde 1973, cuando ingresó en la Comunidad Económica Europea. ↩︎

  2. El origen germánico de la terminación land convive con la raíz céltica Ériu. La referencia proto-céltica *Īwerjū, ligada a la idea de fertilidad, aparece también en el galés Iwerd, término para el mar de Irlanda. ↩︎

  3. El artículo 4 de la Constitución de 1937 declara que "Irlanda" es el nombre oficial, mientras que "República de Irlanda" funciona como descripción del Estado. La eliminación de las reclamaciones territoriales expresas se produjo en el contexto del acuerdo de 1998 y su posterior desarrollo constitucional. ↩︎

  4. Los Anales de los cuatro maestros, recopilados entre 1632 y 1636 en un monasterio franciscano del condado de Donegal, reúnen anales anteriores y abarcan fechas que van del 2242 a. C. al 1616 d. C. Las primeras entradas se consideran legendarias en buena medida. ↩︎

  5. El Libro de Kells es uno de los manuscritos iluminados más conocidos de la tradición insular. Los monjes irlandeses preservaron el conocimiento del latín y el griego y mantuvieron una notable actividad de copia y estudio en los monasterios. ↩︎

  6. La batalla de 1014 se interpreta como el cierre del dominio vikingo sobre Irlanda, aunque los asentamientos escandinavos continuaron integrados en el mundo gaélico. Brian Boru es recordado como rey de un pequeño Estado, Dal Cais, que se convirtió en el poder dominante del sur de la isla. ↩︎

  7. La expresión "más irlandeses que los irlandeses mismos" traduce el latín Hibernis ipsis Hiberniores. Los estatutos de Kilkenny pretendían contener la gaelización de los colonos, pero su aplicación fue desigual y la influencia gaélica continuó en amplias zonas. ↩︎

  8. Las Leyes Penales impusieron restricciones sucesivas a católicos y disidentes protestantes. El sistema buscaba asegurar la posición de los propietarios anglo-irlandeses y redujo los derechos civiles de la mayoría católica de la isla. ↩︎

  9. Los cálculos tradicionales sitúan la mortandad en alrededor de un millón de personas. La emigración fue tan profunda que la isla no recuperó los niveles demográficos previos a la hambruna en todo el período posterior. ↩︎

  10. Michael Collins fue comandante en jefe de las fuerzas partidarias del tratado y una figura central en la creación del Estado Libre. Su muerte en 1922, durante la guerra civil, dejó al nuevo gobierno sin uno de sus dirigentes más influyentes. ↩︎

  11. La salida de la Mancomunidad se produjo de forma automática al declararse la república, ya que las reglas de la organización no contemplaban entonces la pertenencia de repúblicas. Irlanda mantuvo, sin embargo, derechos especiales para sus ciudadanos residentes en el Reino Unido en el marco de la Common Travel Area. ↩︎

  12. La salida británica de la Unión Europea planteó un problema particular en la frontera irlandesa. El protocolo acordado evitó una frontera dura en la isla al permitir que Irlanda del Norte continuara operando dentro del mercado único de bienes de la Unión. ↩︎

  13. El clima de Irlanda se describe como marítimo y moderado. La influencia del océano Atlántico limita tanto el frío invernal como el calor estival, y genera una alta humedad y cielos cubiertos con regularidad. ↩︎

  14. La cifra de 166 escaños corresponde a la descripción tradicional del Dáil Éireann. [sin verificar] ↩︎

  15. La Garda Síochána, "guardianes de la paz de Irlanda", sustituyó en 1922 a la Royal Irish Constabulary. La Policía de Dublín se fusionó con la Garda en 1925, por lo que no existen cuerpos de policía municipal independientes. ↩︎

  16. El PIB per cápita irlandés es excepcionalmente alto, superior al de muchos de los grandes Estados de la Unión Europea. Esa lectura se debe, en parte, al peso de las multinacionales y a la medición de activos intangibles, factor que suele invocarse para matizar las comparaciones internacionales. ↩︎

  17. El irlandés pertenece a la rama goidélica de las lenguas celtas. Aunque es idioma oficial y se estudia de modo obligatorio en la enseñanza, el inglés hegemónico de la vida urbana limita su uso como lengua cotidiana fuera de las zonas conocidas como Gaeltacht. ↩︎

  18. La inmigración irlandesa hacia América Latina fue numéricamente menor que la dirigida a Estados Unidos, pero dejó comunidades influyentes. En varios países se fundaron colegios y asociaciones de origen irlandés, y algunos apellidos irlandeses se integraron a la vida pública local. ↩︎

  19. El Batallón de San Patricio es uno de los símbolos históricos de la relación entre Irlanda y México. Los irlandeses que lo integraron tomaron el nombre de San Patricio y combatieron en varias batallas de la intervención estadounidense. Los detalles exactos de su composición y número varían según las fuentes.[sin verificar] ↩︎