Palma de Mallorca
| Palma | |
|---|---|
| Nombre oficial | Palma. El municipio recuperó el nombre oficial simple en 2016; la forma «Palma de Mallorca» sigue siendo la de uso común y la empleada con fines comerciales y turísticos |
| País | |
| Comunidad autónoma | Islas Baleares (capital) |
| Isla | Mallorca |
| Población | 434.786 habitantes (2025) |
| Superficie | 208,63 km² |
| Altitud | 24 m s. n. m. |
| Fundación | Año 123 a. C., por el cónsul romano Quinto Cecilio Metelo Baleárico, con el nombre de Palma |
| Alcalde | Jaime Martínez Llabrés, del Partido Popular, investido el 17 de junio de 2023 al frente de un gobierno en minoría, con los once concejales del PP y sin el apoyo de ningún otro grupo. Continuaba en el cargo en 2026 |
| Idiomas | Catalán —en su variedad mallorquina— y castellano, ambos oficiales |
| Gentilicio | palmesano, palmesana |
| Huso horario | UTC+1 (CET) |
1. Resumen[editar]
Palma, comúnmente llamada Palma de Mallorca, es la capital de las Islas Baleares y la mayor ciudad del archipiélago, con 434.786 habitantes. Se asienta en el fondo de una bahía en la costa suroccidental de Mallorca y concentra alrededor de la mitad de la población de la isla.
Fue fundada por los romanos en el 123 a. C., fue ciudad islámica durante más de tres siglos —Madina Mayurqa— y quedó incorporada a la Corona de Aragón con la conquista de Jaime I en 1229, hecho fundacional de la identidad mallorquina y origen de su lengua catalana insular.
Su silueta la define la catedral de Santa María, La Seu, un templo gótico construido literalmente sobre la muralla marítima, con el mayor rosetón gótico del mundo y una intervención de Antoni Gaudí a comienzos del siglo XX. Junto a ella está el palacio de la Almudaina, alcázar musulmán reconvertido en residencia real, y en la colina que domina la bahía, el castillo de Bellver, uno de los pocos castillos de planta circular de Europa.
Desde mediados del siglo XX, Palma es sobre todo la puerta de entrada del turismo mediterráneo. Su aeropuerto es uno de los de mayor tráfico de
España y su puerto uno de los principales destinos de cruceros del Mediterráneo occidental. Ese éxito es también su problema central: la saturación turística, el precio de la vivienda y la presión sobre los recursos son hoy los ejes del debate público local, y Palma ha estado en el centro de las protestas contra el turismo masivo que se han extendido por el litoral español.
2. Historia[editar]
2.1 Roma y el islam[editar]
La conquista romana de las Baleares por Quinto Cecilio Metelo en el 123 a. C. dio lugar a la fundación de Palma y de Pollentia. La ciudad fue un puerto modesto en época romana y pasó después por dominio vándalo y bizantino.
En 902 las islas fueron incorporadas al Emirato de Córdoba y la ciudad se convirtió en Madina Mayurqa, capital de un territorio que llegó a ser taifa independiente y base naval y corsaria. De aquellos siglos proceden el trazado del casco antiguo, los baños árabes conservados y la estructura de la Almudaina.
2.2 El reino de Mallorca[editar]
El 31 de diciembre de 1229, Jaime I de Aragón entró en la ciudad tras un asedio de tres meses. La conquista supuso la repoblación con colonos catalanes —de ahí la lengua— y la integración en la Corona de Aragón. Entre 1276 y 1349 existió un Reino de Mallorca independiente, con capital en Palma y territorios que incluían el Rosellón y Montpellier; fue reintegrado por la fuerza en la Corona de Aragón por Pedro IV.
La Baja Edad Media fue el período de mayor esplendor comercial: Palma era un puerto de referencia en el Mediterráneo, con una escuela cartográfica mallorquina célebre —el Atlas catalán de 1375— y una comunidad judía y conversa muy activa. De esa época datan La Lonja (Sa Llotja), obra maestra del gótico civil, y buena parte de la catedral.
2.3 De la Edad Moderna al turismo[editar]
Los siglos XVI a XVIII fueron de declive relativo, con la piratería berberisca como amenaza constante. Tras la Guerra de Sucesión y los Decretos de Nueva Planta (1715), la ciudad perdió sus instituciones propias y adoptó oficialmente el nombre castellanizado de Palma.
El siglo XIX trajo el derribo de las murallas, el ensanche y una burguesía comercial que dejó un notable patrimonio modernista, con obras de Lluís Domènech i Montaner en el Gran Hotel —hoy sala de exposiciones— y en el edificio de Can Roca.
El cambio decisivo llegó en los años cincuenta y sesenta con el turismo de masas. Palma pasó de recibir medio millón de visitantes en 1960 a millones en pocas décadas, y la isla entera se reorganizó en torno a esa actividad. La ciudad creció con barrios nuevos y con una inmigración peninsular numerosa, procedente sobre todo de Andalucía y Extremadura, que transformó su composición social y lingüística.
3. Patrimonio[editar]
- Catedral de Santa María (La Seu). Iniciada tras la conquista de 1229 sobre el solar de la mezquita mayor y concluida en lo esencial en 1601. Su nave central es una de las más altas del gótico europeo y su rosetón, conocido como «el ojo del gótico», es el mayor de la arquitectura gótica. Entre 1904 y 1914, Antoni Gaudí dirigió una polémica reforma del interior; en 2007 se inauguró la capilla del Santísimo intervenida por el artista Miquel Barceló, con un gran mural cerámico.
- Palacio Real de La Almudaina. Antiguo alcázar andalusí reconvertido en residencia real, hoy sede de actos oficiales de la Casa Real y museo.
- Castillo de Bellver. Construido a comienzos del siglo XIV, de planta circular —una rareza en Europa—, sobre una colina boscosa que domina la bahía. Fue prisión durante siglos y hoy alberga el museo de historia de la ciudad.
- La Lonja (Sa Llotja). Edificio gótico civil del siglo XV obra de Guillem Sagrera, construido como sede del Colegio de Mercaderes.
- Casco antiguo. Una de las tramas medievales mejor conservadas del Mediterráneo español, con patios señoriales, los baños árabes, el barrio judío del Call y el Paseo del Borne.
4. Economía[editar]
La economía de Palma está dominada por el sector servicios, y dentro de él por el turismo y todo lo que gravita a su alrededor.
- Aeropuerto de Palma de Mallorca (Son Sant Joan). Es uno de los aeropuertos con más tráfico de España y uno de los más estacionales de Europa: su volumen se multiplica en verano, cuando llega a ser uno de los más transitados del continente en días punta.
- Puerto. Principal puerto de las Baleares, con tráfico de mercancías, líneas regulares con la península y otras islas, y una intensa actividad de cruceros que ha sido objeto de regulación por el impacto de los desembarcos masivos en el casco antiguo.
- Náutica. Palma es uno de los centros de náutica de recreo y grandes yates más importantes del Mediterráneo, con astilleros de reparación, servicios especializados y la Copa del Rey de Vela, una de las regatas de referencia del circuito internacional, que se celebra cada agosto en su bahía.
- Servicios y administración. Como capital autonómica, concentra la administración balear, la Universidad de las Islas Baleares y los servicios sanitarios y educativos del archipiélago.
5. La cuestión turística[editar]
Palma es uno de los lugares donde el debate europeo sobre la saturación turística está más avanzado, precisamente porque la dependencia es mayor.
Los términos de la discusión son los habituales del Mediterráneo, agudizados por la insularidad: el precio de la vivienda, que ha crecido muy por encima de los salarios locales y ha expulsado a residentes del centro y de los barrios costeros; los alquileres turísticos, cuya regulación ha sido objeto de sucesivas ordenanzas —Palma fue en 2018 la primera ciudad española en prohibir el alquiler turístico en pisos plurifamiliares—; la presión sobre el agua y los residuos en un territorio con recursos limitados; y la estacionalidad, que concentra la actividad y sus efectos en pocos meses.
Desde 2024, las manifestaciones contra la masificación turística en Palma y en otras localidades baleares, coincidentes con las de Canarias, Barcelona y Málaga, han situado la cuestión en el centro de la agenda política autonómica y estatal.
Un problema asociado y específico es el turismo de borrachera en zonas como la Playa de Palma y s'Arenal, sobre el que el Govern balear aprobó en 2020 un decreto pionero en Europa que limita la venta de alcohol y prohíbe determinadas prácticas en zonas acotadas.
6. Lengua, cultura y sociedad[editar]
Palma es oficialmente bilingüe: el catalán, en su variedad mallorquina, y el castellano son lenguas cooficiales. El mallorquín conserva rasgos propios muy marcados —el artículo salado (es, sa), léxico específico y una fonética distintiva— y su relación con el estándar catalán es un asunto recurrente en la política balear.
La ciudad tiene una vida cultural relevante para su tamaño: el Museo Es Baluard de arte moderno y contemporáneo, la Fundació Miró Mallorca —Joan Miró vivió y trabajó en Palma desde 1956 hasta su muerte en 1983, y su taller se conserva—, el Teatre Principal y el Palau March.
En el terreno de las personalidades vinculadas a la ciudad, además de Miró, está el pintor Miquel Barceló, nacido en Felanitx pero estrechamente ligado a Palma por su intervención en la catedral, y el tenista Rafael Nadal, nacido en Manacor, cuya academia es hoy uno de los polos deportivos de la isla. Por Mallorca pasaron también Frédéric Chopin y George Sand, cuyo invierno de 1838-1839 en la cartuja de Valldemossa dio lugar a uno de los libros de viaje más conocidos sobre la isla.
En deporte, el RCD Mallorca es el club de fútbol de la ciudad y juega en el estadio de Son Moix.
7. Palma en el mundo hispanohablante[editar]
La proyección de Palma en el mundo hispanohablante es menos directa que la de otras capitales españolas, y se apoya en tres canales.
El primero es turístico y residencial: Palma es un destino consolidado para visitantes de toda Europa y, en menor medida, de América Latina, y acoge comunidades de residentes extranjeros considerables, entre ellas argentinos, uruguayos y venezolanos, junto a la muy numerosa alemana y británica.
El segundo es migratorio: la economía turística balear ha atraído a trabajadores latinoamericanos —ecuatorianos, colombianos, argentinos, bolivianos— que forman hoy una parte significativa de la población de la ciudad y del sector servicios.
El tercero es histórico. La escuela cartográfica mallorquina de los siglos XIV y XV, con los Cresques y sus portulanos, proporcionó parte del saber náutico que hizo posible la navegación atlántica, y cartógrafos y pilotos mallorquines participaron en las primeras expediciones. Ya en el siglo XVIII, el franciscano mallorquín Fray Junípero Serra, nacido en Petra, fundó las misiones de la Alta California —entre ellas las que dieron origen a San Diego, San Francisco y Los Ángeles—, una figura hoy sometida a fuerte revisión crítica por su papel en el sometimiento de las poblaciones indígenas, con retirada de estatuas en Estados Unidos, pero que constituye el vínculo mallorquín más conocido con la historia americana.