Roberto Clemente

| Roberto Clemente | |
|---|---|
| Nombre completo | Roberto Clemente Walker |
| Apodos | "El Magnífico", "Arriba", "The Great One", "Momen" |
| Nacimiento | 18 de agosto de 1934, barrio San Antón, Carolina, Puerto Rico |
| Fallecimiento | 31 de diciembre de 1972 (38 años), frente a Isla Verde, Puerto Rico (accidente aéreo) |
| Altura / Peso | 1,80 m / 79 kg |
| Posición | Jardinero derecho |
| Bateo / Lanzamiento | Derecho / Derecho |
| Firma | 19 de febrero de 1954, Dodgers de Brooklyn (bono de 10.000 dólares) |
| Draft de regla 5 | 22 de noviembre de 1954, seleccionado por los |
| Debut en Grandes Ligas | 17 de abril de 1955 |
| Último partido | 11 de octubre de 1972 (Serie de Campeonato de la Liga Nacional) |
| Equipo | |
| Dorsal | 21 (retirado por los Pirates el 6 de abril de 1973) |
| Partidos | 2.433 |
| Promedio de bateo | .317 |
| Hits | 3.000 exactos |
| Jonrones | 240 |
| Carreras impulsadas | 1.305 |
| Guantes de Oro | 12 consecutivos (1961-1972) |
| Juegos de Estrellas | 15 |
| Títulos de bateo | 4 (1961, 1964, 1965, 1967) |
| Jugador Más Valioso | Liga Nacional 1966 |
| Campeonatos de | 2 (1960, 1971) |
| MVP de Serie Mundial | 1971 (primer latinoamericano) |
| Salón de la Fama | 20 de marzo de 1973, elección especial (92,7 %); primer latinoamericano exaltado |
1. Resumen[editar]
Roberto Clemente Walker (Carolina, Puerto Rico, 18 de agosto de 1934 - frente a Isla Verde, 31 de diciembre de 1972) fue un jardinero derecho puertorriqueño que disputó dieciocho temporadas en las Grandes Ligas, todas con los
Pittsburgh Pirates, y que es, sin discusión posible, la figura más importante que ha dado el béisbol latinoamericano.
Terminó su carrera con 3.000 hits exactos, .317 de promedio, 240 cuadrangulares y 1.305 carreras impulsadas en 2.433 partidos. Ganó cuatro títulos de bateo, doce Guantes de Oro consecutivos —un récord que solo Willie Mays iguala entre jardineros—, fue Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1966 y acudió a quince Juegos de Estrellas. Ganó dos anillos de
Serie Mundial, en 1960 y 1971, y en la segunda fue nombrado Jugador Más Valioso: el primer latinoamericano que lo conseguía.
Nada de eso explica del todo lo que Clemente significa. Fue el primer superastro hispanohablante de las Grandes Ligas en una época en la que la prensa estadounidense transcribía sus declaraciones en un inglés deliberadamente deformado, lo llamaba "Bob" en contra de su voluntad y describía sus lesiones como quejas de un hipocondríaco. Clemente peleó eso en público, durante veinte años, sin bajar el tono.
El 31 de diciembre de 1972 murió a los 38 años cuando el avión de carga en el que viajaba con ayuda para las víctimas del terremoto de Managua se estrelló en el mar minutos después de despegar de San Juan. Había decidido acompañar el cargamento en persona porque le habían dicho que los envíos anteriores estaban siendo desviados por el régimen de Anastasio Somoza. Nunca se recuperó su cuerpo.
El Salón de la Fama suprimió para él el plazo reglamentario de cinco años y lo exaltó el 20 de marzo de 1973, once semanas después del accidente. Las Grandes Ligas dieron su nombre al galardón que entregan cada año al jugador que mejor combina rendimiento deportivo y compromiso comunitario —el Premio Roberto Clemente—, y desde 2012 la liga invernal de Puerto Rico se llama Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente.
2. Historia[editar]
2.1 El barrio San Antón (1934-1952)[editar]
Roberto Clemente nació el 18 de agosto de 1934 en el barrio San Antón de Carolina, en la costa norte de Puerto Rico, el menor de los siete hijos de Melchor Clemente, capataz de una central azucarera, y Luisa Walker. La familia era pobre pero no miserable: Melchor tenía trabajo fijo y Luisa vendía comida a los cortadores de caña.
De niño jugaba en la calle con pelotas hechas de trapo y bates tallados de ramas de guayaba, y lanzaba latas aplastadas contra las paredes durante horas. En la escuela superior Julio Vizcarrondo Coronado destacó en atletismo —lanzamiento de jabalina, salto de altura y velocidad— hasta el punto de que llegó a plantearse los Juegos Olímpicos. El brazo que asombraría a los jardines de las Grandes Ligas se forjó tirando jabalina.
A los diecisiete años entró en el equipo amateur de Juncos y de ahí saltó al béisbol profesional de la isla.
2.2 Santurce, los Dodgers y el "robo" de 1954[editar]
En 1952, con dieciocho años, firmó con los Cangrejeros de Santurce de la liga invernal puertorriqueña, entonces uno de los mejores campeonatos de béisbol del mundo, donde compartió vestuario con veteranos de las Ligas Negras como Willard Brown y Bob Thurman.
El 19 de febrero de 1954, ya con varios equipos de Grandes Ligas detrás de él, firmó con los Dodgers de Brooklyn por un bono de 10.000 dólares más un sueldo de 5.000. Los Dodgers lo mandaron a su filial de Triple-A, los Montreal Royals, y allí hicieron algo que hoy sería sancionable: lo escondieron. Cualquier jugador con un bono superior a 4.000 dólares que no subiera al equipo grande quedaba expuesto al draft de regla 5, así que Montreal lo sentó en el banquillo, lo sacó de las alineaciones cuando bateaba bien y lo puso a jugar cuando el rival tenía a un zurdo dominante en la lomita. Clemente jugó 87 partidos y bateó .257.
No funcionó. Branch Rickey, el ejecutivo que siete años antes había firmado a Jackie Robinson para romper la barrera racial y que ahora dirigía a los
Pittsburgh Pirates, mandó a su ojeador de confianza Clyde Sukeforth a Montreal a mirar a otro jugador. Sukeforth volvió hablando solo de Clemente. El 22 de noviembre de 1954, con la primera selección del draft de regla 5 —les correspondía por haber terminado últimos—, los Pirates se lo llevaron por 4.000 dólares.
Aquel mismo invierno, en la temporada 1954-55, Clemente jugó en los Cangrejeros de Santurce del "Escuadrón del Pánico", probablemente el mejor equipo que haya reunido el béisbol caribeño: en el mismo jardín coincidieron Willie Mays y Clemente. Bateó .344 —cuarto de la liga, detrás de Mays— y lideró el circuito con 65 carreras anotadas. Santurce ganó el campeonato de la isla y la Serie del Caribe.
2.3 Los años difíciles (1955-1959)[editar]
Debutó el 17 de abril de 1955 con veinte años, en unos Pirates que venían de perder más de cien partidos tres años seguidos. Sus primeras cinco temporadas fueron irregulares: .255 de novato, un .311 en 1956 y dos años flojos por medio.
Dos cosas lo lastraron. La primera, la espalda: el 30 de diciembre de 1954, mientras iba a comprar medicinas para su hermano Luis, moribundo de cáncer, un coche embistió el suyo en San Juan. Los problemas lumbares y de cuello que arrastró el resto de su vida arrancan ahí. La segunda, el trato de la prensa. Los periodistas de Pittsburgh escribían sus declaraciones fonéticamente —"I don' like eet"— para hacer reír al lector, lo llamaban "Bob Clemente" en los titulares y presentaban sus dolencias como excusas. Clemente lo denunció desde el primer año y jamás dejó de hacerlo.
2.4 1960: el primer anillo y el desprecio[editar]
En 1960, con .314, 16 jonrones y 94 impulsadas, Clemente fue uno de los motores de unos Pirates que ganaron el banderín de la Liga Nacional treinta y cinco años después del anterior. En la
Serie Mundial enfrentaron a los Yankees de Nueva York de Mickey Mantle y Roger Maris, que los aplastaron por 16-3, 10-0 y 12-0 en los partidos que ganaron y aun así perdieron la serie: el 13 de octubre, Bill Mazeroski conectó en la novena entrada del séptimo juego el único jonrón que ha terminado una Serie Mundial en el último turno.
Clemente bateó .310 y conectó de hit en los siete partidos. Semanas después llegó la votación al Jugador Más Valioso y quedó octavo, detrás de tres compañeros suyos. Fue la primera de una larga lista de humillaciones que él interpretó siempre en la misma clave: que a un pelotero negro y de habla hispana se le contaba distinto. Guardó la papeleta de aquella votación durante años.
2.5 Los títulos de bateo y el MVP (1961-1967)[editar]
A partir de 1961 Clemente pasó a ser, sencillamente, uno de los mejores jugadores del béisbol.
- 1961: .351, primer título de bateo, primer Guante de Oro. En el Juego de Estrellas de San Francisco impulsó la carrera de la victoria en la décima entrada.
- 1964: .339 y 211 hits, líder de la liga en ambas categorías.
- 1965: .329, tercer título de bateo, pese a arrastrar toda la primavera una malaria que contrajo en Puerto Rico.
- 1966: .317, 29 jonrones y 119 carreras impulsadas, sus mejores marcas de poder. Jugador Más Valioso de la Liga Nacional, por delante de Sandy Koufax.
- 1967: .357 y 209 hits, cuarto y último título de bateo, y probablemente su mejor temporada completa.
Entre 1961 y su muerte ganó doce Guantes de Oro consecutivos. Su brazo derecho es, junto al de Mays, la referencia histórica del jardín derecho: lideró repetidamente a los jardineros de la Liga Nacional en asistencias y los corredores rivales dejaron de intentar el tercer cojín contra él.
Curiosamente, sus dos mejores promedios sin título de bateo llegaron después: .345 en 1969 (Pete Rose bateó .348) y .352 en 1970 (Rico Carty, .366).
2.6 1971: la Serie Mundial que lo cambió todo[editar]
En 1971 los Pirates volvieron a la Serie Mundial. Enfrente, los Baltimore Orioles de Frank Robinson y Brooks Robinson, con cuatro lanzadores de veinte victorias en la misma rotación —Dave McNally, Pat Dobson, Mike Cuellar y Jim Palmer—, algo que solo se había visto una vez en medio siglo. Nadie daba nada por Pittsburgh.
Clemente, con treinta y siete años, jugó la mejor serie de su vida: bateó .414 (12 de 29), conectó dos cuadrangulares, dio de hit en los siete partidos y en el jardín derecho hizo un par de tiros que los narradores describieron como imposibles. En el séptimo juego, en Baltimore, su jonrón solitario en la cuarta entrada abrió el marcador de un partido que Pittsburgh ganó 2-1.
Fue nombrado Jugador Más Valioso de la Serie Mundial, el primer latinoamericano en recibirlo. En la entrevista posterior, ante la cámara nacional de la NBC, pidió permiso y habló primero en español: "En el día más grande de mi vida, para los nenes la bendición mía y que mis padres me echen la bendición en Puerto Rico". Fue la primera vez que millones de televidentes estadounidenses oyeron a un jugador dirigirse a los suyos en su idioma en un momento así. En Puerto Rico se recuerda palabra por palabra.
Sumando las dos series, Clemente conectó de hit en los catorce partidos de Serie Mundial que jugó en su vida, con .362 de promedio.
2.7 El hit 3.000 (30 de septiembre de 1972)[editar]
Clemente empezó 1972 necesitando 118 hits para llegar a los tres mil. Una lesión en el tendón de Aquiles le costó buena parte de mayo y junio, y llegó al final de septiembre con 2.999.
El 29 de septiembre, en el Three Rivers Stadium, conectó un batazo por el medio que el segunda base de los Mets Ken Boswell no pudo controlar. El anotador oficial, el puertorriqueño Luis Ramírez, lo marcó error. Aquella noche Clemente lo agradeció: no quería que su hit número tres mil fuera discutible.
Al día siguiente, sábado 30 de septiembre de 1972, en la cuarta entrada y ante el zurdo de los Mets Jon Matlack, bateó una recta contra el muro del jardín central y se quedó en segunda base. Era el hit 3.000 y lo convertía en el undécimo jugador de la historia —y el primer latinoamericano— en llegar a esa cifra. El estadio se puso en pie y él levantó la gorra hacia el palco donde estaba su familia.
Fue su último turno al bate de la temporada regular. Jugó unos innings del último partido, el 3 de octubre en Nueva York, y después disputó los cinco juegos de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra los Cincinnati Reds, que Pittsburgh perdió cuando Bob Moose lanzó un wild pitch con las bases llenas y dos outs en la novena entrada del quinto partido, el 11 de octubre de 1972. Aquel fue el último partido de la vida de Roberto Clemente.
2.8 Managua y el 31 de diciembre de 1972[editar]
El 23 de diciembre de 1972, un terremoto de magnitud 6,2 arrasó Managua. Murieron entre seis y diez mil personas y el centro de la capital nicaragüense quedó destruido.
Clemente conocía la ciudad: tres semanas antes había estado allí dirigiendo a la selección puertorriqueña en el Campeonato Mundial Amateur de Béisbol, y se había hecho amigo de un niño de catorce años sin piernas al que ayudó a conseguir unas prótesis. Volvió a Puerto Rico y se puso al frente de la campaña de ayuda: recorrió la isla en persona, apareció en televisión pidiendo donativos y reunió más de 150.000 dólares en dinero y toneladas de comida, ropa y material médico.
Entonces le llegó el aviso de que los tres primeros aviones de ayuda habían sido interceptados por militares del régimen de Anastasio Somoza y la carga nunca había llegado a las víctimas. Clemente decidió que iría él en el siguiente vuelo. Su razonamiento, que repitió a varios amigos, fue simple: a él no le robarían la carga delante.
El avión era un Douglas DC-7 de carga con un historial de averías, contratado a última hora para un vuelo de Nochevieja. Estaba sobrecargado en unas 4.200 libras, llevaba dos motores con problemas conocidos, el mecánico de vuelo hacía de copiloto y el piloto no tenía la habilitación adecuada para el aparato. Despegó del aeropuerto Luis Muñoz Marín de San Juan a las 21:22 del 31 de diciembre de 1972 con cinco personas a bordo. Un motor falló casi de inmediato. El avión giró para volver y se precipitó al mar a poco más de un kilómetro y medio de la costa, frente a Isla Verde.
Los buzos recuperaron restos del aparato, la maleta de Clemente y el cuerpo del piloto. El cuerpo de Roberto Clemente nunca apareció.
Tenía 38 años. Dejó a su esposa Vera Zabala, con la que se había casado el 14 de noviembre de 1964, y tres hijos: Roberto Jr., Luis Roberto y Roberto Enrique. Puerto Rico canceló los actos de la toma de posesión del gobernador electo Rafael Hernández Colón, prevista para el 2 de enero.
3. El Salón de la Fama y los honores póstumos[editar]
El Salón de la Fama exige que un jugador lleve cinco años retirado antes de aparecer en la papeleta. La Asociación de Cronistas de Béisbol de Estados Unidos suprimió el plazo por segunda vez en su historia —la primera había sido con Lou Gehrig en 1939— y convocó una votación especial.
El resultado se anunció el 20 de marzo de 1973: Clemente apareció en 393 de las 424 papeletas, un 92,7 %. El 6 de agosto de 1973 su placa fue develada en Cooperstown y Vera Zabala recibió el reconocimiento en su nombre. Clemente se convirtió en el primer jugador latinoamericano exaltado al
Salón de la Fama del Béisbol.
Los honores se acumularon después:
| Año | Distinción |
|---|---|
| 1973 | Número 21 retirado por los |
| 1973 | Medalla de Oro del Congreso de Estados Unidos |
| 1973 | Medalla Presidencial del Ciudadano |
| 1973 | El galardón anual de la MLB al compromiso comunitario pasa a llamarse Premio Roberto Clemente |
| 1984 | Sello postal de Estados Unidos con su rostro |
| 1994 | Estatua en el estadio de los Pirates |
| 1998 | El puente sobre el río Allegheny junto al estadio pasa a llamarse Roberto Clemente Bridge |
| 2003 | Medalla Presidencial de la Libertad, a título póstumo |
| 2012 | La liga invernal de Puerto Rico adopta el nombre de Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente |
4. Estilo de juego y estadísticas[editar]
Clemente bateaba de una forma que ningún manual habría aprobado: se paraba lejos del plato, con la cabeza en movimiento, y le pegaba a bolas malas por encima de los hombros y por debajo de las rodillas con la misma facilidad. No era un toletero de temporadas de cuarenta jonrones —su tope fueron 29— sino un bateador de línea que castigaba el enorme jardín derecho del Forbes Field con dobles y triples. Lideró la Liga Nacional en triples en 1969.
En defensa fue, para casi todo el que lo vio, el mejor jardinero derecho de la historia. Su brazo era una anomalía: tiraba desde la esquina hasta el plato sin bote y con precisión, y su gesto característico —el giro completo del cuerpo tras el lanzamiento— se convirtió en marca de la casa. Los doce Guantes de Oro consecutivos (1961-1972) son el máximo que ha ganado un jardinero, empatado con Willie Mays y Al Kaline en su misma posición.
Corría las bases con una agresividad calculada y jugaba constantemente lesionado. En dieciocho temporadas nunca disputó los 162 partidos: su máximo fueron 155, en 1964.
[ Desplegar / Plegar ] — Temporada por temporada (1955-1972)
| Año | Partidos | Turnos | Anotadas | Hits | Jonrones | Impulsadas | Promedio | OPS |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1955 | 124 | 474 | 48 | 121 | 5 | 47 | .255 | .666 |
| 1956 | 147 | 543 | 66 | 169 | 7 | 60 | .311 | .761 |
| 1957 | 111 | 451 | 42 | 114 | 4 | 30 | .253 | .637 |
| 1958 | 140 | 519 | 69 | 150 | 6 | 50 | .289 | .736 |
| 1959 | 105 | 432 | 60 | 128 | 4 | 50 | .296 | .718 |
| 1960 | 144 | 570 | 89 | 179 | 16 | 94 | .314 | .815 |
| 1961 | 146 | 572 | 100 | 201 | 23 | 89 | .351 | .949 |
| 1962 | 144 | 538 | 95 | 168 | 10 | 74 | .312 | .805 |
| 1963 | 152 | 600 | 77 | 192 | 17 | 76 | .320 | .826 |
| 1964 | 155 | 622 | 95 | 211 | 12 | 87 | .339 | .872 |
| 1965 | 152 | 589 | 91 | 194 | 10 | 65 | .329 | .842 |
| 1966 | 154 | 638 | 105 | 202 | 29 | 119 | .317 | .896 |
| 1967 | 147 | 585 | 103 | 209 | 23 | 110 | .357 | .954 |
| 1968 | 132 | 502 | 74 | 146 | 18 | 57 | .291 | .838 |
| 1969 | 138 | 507 | 87 | 175 | 19 | 91 | .345 | .955 |
| 1970 | 108 | 412 | 65 | 145 | 14 | 60 | .352 | .963 |
| 1971 | 132 | 522 | 82 | 178 | 13 | 86 | .341 | .871 |
| 1972 | 102 | 378 | 68 | 118 | 10 | 60 | .312 | .835 |
| Total | 2.433 | 9.454 | 1.416 | 3.000 | 240 | 1.305 | .317 | .834 |
Los años en negrita corresponden a sus cuatro títulos de bateo. Las columnas de hits, jonrones, impulsadas y partidos suman exactamente los totales de carrera.
4.1 Postemporada[editar]
| Serie | Rival | Partidos | Promedio | Hits |
|---|---|---|---|---|
| Serie Mundial 1960 | New York Yankees | 7 | .310 | 9 de 29 |
| Serie de Campeonato 1970 | Cincinnati Reds | 3 | .214 | 3 de 14 |
| Serie de Campeonato 1971 | San Francisco Giants | 4 | .333 | 6 de 18 |
| Serie Mundial 1971 | Baltimore Orioles | 7 | .414 | 12 de 29 |
| Serie de Campeonato 1972 | Cincinnati Reds | 5 | .235 | 4 de 17 |
| Total | 26 | .318 | 34 de 107 |
En postemporada bateó .318 con 3 jonrones y 14 carreras impulsadas en 26 partidos, y conectó de hit en los catorce partidos de Serie Mundial de su carrera. Los totales de la tabla suman exactamente sus cifras de postemporada de carrera.
5. Clemente y Puerto Rico[editar]
Para un lector puertorriqueño, Clemente no es un gran pelotero: es una figura nacional, del mismo orden que Luis Muñoz Marín o Rafael Hernández. Su cara está en murales de todos los pueblos de la isla, en camisetas, en nombres de escuelas y de coliseos, y el 21 es un número que se lleva puesto.
La liga invernal. Clemente jugó quince temporadas en el béisbol profesional de Puerto Rico, con los Cangrejeros de Santurce, los Criollos de Caguas y los Senadores de San Juan, y en varias campañas —incluida la 1970-71 con San Juan— fue además mánager. Vestir la camiseta del equipo del pueblo en invierno no era en su época una excentricidad sino la norma, y él lo defendió hasta el final contra las presiones de las franquicias de Grandes Ligas.
Aquella liga, fundada en 1938, se llama desde mayo de 2012 Liga de Béisbol Profesional Roberto Clemente (LBPRC). La disputan seis equipos: Cangrejeros de Santurce, Criollos de Caguas, Indios de Mayagüez, Leones de Ponce, Senadores de San Juan y Gigantes de Carolina —estos últimos, del pueblo natal de Clemente.
La selección. Dirigió a Puerto Rico en el Campeonato Mundial Amateur de 1972, celebrado precisamente en Managua tres semanas antes del terremoto. Aquel viaje es la razón por la que la tragedia de Nicaragua le tocó de cerca.
La Ciudad Deportiva. El proyecto que más le importaba fuera del terreno era una ciudad deportiva gratuita para niños sin recursos, con campos, canchas y aulas. Hablaba de ello en cada entrevista de sus últimos años. Murió sin verla empezar. El 26 de enero de 1973, veintiséis días después del accidente, la Ciudad Deportiva Roberto Clemente quedó constituida legalmente en una reunión en el Colegio de Ingenieros de Hato Rey, con Vera Zabala al frente. El complejo, en Carolina, ha atravesado décadas de dificultades presupuestarias y sigue en desarrollo.
Vera. Vera Zabala Clemente (1941-2019) dedicó los cuarenta y siete años que sobrevivió a su marido a la fundación que lleva su nombre y ejerció como embajadora de buena voluntad de los Pirates y de las Grandes Ligas. Murió en San Juan el 16 de noviembre de 2019.
6. El Premio Roberto Clemente[editar]
Las Grandes Ligas entregaban desde 1971 un galardón anual al jugador que mejor combinara excelencia deportiva y compromiso con su comunidad. En 1973, tras el accidente, se le puso el nombre de Clemente.
Es el único premio individual de la MLB que no mide rendimiento y, por eso mismo, el que más peso simbólico tiene para un pelotero latinoamericano. Cada equipo nomina a un jugador y el ganador se anuncia durante la Serie Mundial. Entre los latinoamericanos distinguidos figuran Yadier Molina (2018), Carlos Beltrán (2013), Albert Pujols (2008), Edgar Martínez (2004) y Sammy Sosa (1998).
Desde 2020, cada Día de Roberto Clemente —celebrado en septiembre— todos los jugadores puertorriqueños de las Grandes Ligas y todos los ganadores del premio pueden vestir el número 21. Existe desde hace años una campaña activa, respaldada por el Museo Clemente, por decenas de jugadores y por una resolución presentada en el Congreso de Estados Unidos, para que la MLB retire el 21 en toda la liga, como hizo con el 42 de Jackie Robinson. Las Grandes Ligas no lo han hecho: el comisionado Rob Manfred ha manifestado en varias ocasiones que no lo contempla, y el 21 sigue retirado únicamente por los
Pittsburgh Pirates.
7. Curiosidades[editar]
- 3.000 exactos. Es el único miembro del club de los tres mil hits que se quedó en la cifra redonda. Sus dieciocho temporadas suman 3.000 hits ni uno más.
- "Momen". Su apodo de infancia en San Antón venía de su costumbre de decir "momentito" para pedir que lo esperaran. En Puerto Rico se le llamó así toda la vida.
- Se negó a ser "Bob". La prensa de Pittsburgh lo bautizó "Bob Clemente" y sus cromos de béisbol lo imprimieron así durante años. Él corrigió a los periodistas partido tras partido hasta que dejaron de hacerlo.
- Jabalinista antes que pelotero. En la escuela superior lanzaba la jabalina a más de sesenta metros y llegó a ser considerado prospecto olímpico. De ahí salió el brazo.
- Un jardín con Willie Mays. En el invierno de 1954-55, con los Cangrejeros de Santurce, Clemente y Mays jugaron juntos en el mismo outfield. Aquel equipo ganó la Serie del Caribe y es el más recordado de la historia del béisbol caribeño.
- El caso del error providencial. El 29 de septiembre de 1972 su hit número 3.000 fue anotado como error. Clemente respiró aliviado: quería que la cifra llegara sin asteriscos. Llegó al día siguiente.
- Casi se retira en 1972. Había hablado abiertamente de que aquella sería su última temporada o la penúltima, y quería seguir en el béisbol como mánager. Nunca llegó a dirigir en Grandes Ligas, aunque sí lo hizo en la liga invernal de la isla.
- El primero de una lista larguísima. Después de él llegaron a Cooperstown Orlando Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Carlos Beltrán, exaltado en julio de 2026. Todos ellos han citado a Clemente en sus discursos de inducción.
- El estadio se llama Roberto Clemente Walker. El Coliseo de Puerto Rico, el estadio de Carolina, un puente en Pittsburgh, un parque en el Bronx, decenas de escuelas y la liga profesional de la isla llevan su nombre.