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Jackie Robinson

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Jackie Robinson
Nombre completoJack Roosevelt Robinson
Apodos"Jackie", "The Kentucky Colonel", "Robby"
Nacimiento31 de enero de 1919, Cairo, Georgia, Estados Unidos
Fallecimiento24 de octubre de 1972 (53 años), Stamford, Connecticut
Altura / Peso1,80 m / unos 88 kg (195 lb)
Bateo / LanzamientoDerecho / Derecho
PosicionesSegunda base, primera base, tercera base, jardinero izquierdo
Debut en Grandes Ligas15 de abril de 1947, Ebbets Field, Brooklyn
Último partido30 de septiembre de 1956
EquipoBrooklyn Dodgers (Los Angeles Dodgers), 1947-1956
Ligas NegrasKansas City Monarchs (1945)
Dorsal42 — retirado por las treinta franquicias de la MLB en 1997
Promedio de bateo.311
Hits1.518
Jonrones137
Carreras impulsadas734
Bases robadas197 (19 robos de home)
PremiosNovato del Año (1947), Jugador Más Valioso de la Liga Nacional (1949), campeón de Serie Mundial (1955), 6× Juego de Estrellas (1949-1954)
Salón de la Fama1962, en su primera votación (77,5 %)

1. Resumen[editar]

Jack Roosevelt "Jackie" Robinson (Cairo, Georgia, 31 de enero de 1919 – Stamford, Connecticut, 24 de octubre de 1972) fue un pelotero estadounidense que el 15 de abril de 1947 se convirtió en el primer afroamericano en jugar en las Grandes Ligas de Béisbol en el siglo XX, rompiendo una segregación no escrita que llevaba sesenta años funcionando.

No fue un símbolo colocado ahí para hacer bulto: fue Novato del Año en 1947, Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en 1949 —con .342 de promedio, líder de bateo y de bases robadas—, seis veces Juego de Estrellas consecutivas y pieza central de los seis banderines que ganaron los Brooklyn Dodgers en sus diez temporadas, incluida la única Serie Mundial de la historia de Brooklyn, la de 1955.

Su llegada tuvo una consecuencia que en el mundo hispanohablante se cuenta poco: la barrera que cayó en 1947 no era solo la del pelotero afroamericano, sino la del pelotero negro de cualquier país. Antes de Robinson, un cubano de piel clara como Adolfo Luque podía lanzar en las Mayores mientras un cubano de piel oscura como Martín Dihigo no. Dos años después de su debut, el cubano Minnie Miñoso se convirtió en el primer latinoamericano negro de las Grandes Ligas; ocho después llegó Roberto Clemente, firmado precisamente por la misma organización que había firmado a Robinson. Sin el 15 de abril de 1947 no existiría el béisbol caribeño en las Mayores tal y como se conoce hoy.

Robinson se retiró en 1956 antes que aceptar un cambio a los New York Giants, ingresó al Salón de la Fama en 1962 en su primera votación y dedicó los últimos quince años de su vida al activismo por los derechos civiles y a exigir en público lo que el béisbol seguía sin darle: mánagers y ejecutivos negros. Murió a los cincuenta y tres años, casi ciego por la diabetes.

En 1997, en el cincuentenario de su debut, la MLB hizo algo que no había hecho ninguna liga profesional del mundo: retirar su número, el 42, en las treinta franquicias a la vez. Desde 2004, cada 15 de abril es el Día de Jackie Robinson, y desde 2009 todos los jugadores de todos los equipos saltan al terreno con el 42 a la espalda.

2. Historia[editar]

2.1 Cairo y Pasadena (1919-1938)[editar]

Jack Roosevelt Robinson nació el 31 de enero de 1919 en Cairo, Georgia, el menor de cinco hermanos de una familia de aparceros. Su segundo nombre era un homenaje a Theodore Roosevelt, muerto veinticinco días antes. Cuando tenía poco más de un año su padre abandonó a la familia, y su madre, Mallie Robinson, se llevó a los cinco hijos a Pasadena, California, en busca de trabajo.

Crecieron pobres en una ciudad acomodada y hostil. La familia fue la primera negra de su calle, los vecinos intentaron comprarles la casa para que se fueran y las piscinas municipales solo admitían a los niños negros un día a la semana. Robinson contaría después que su infancia le enseñó a la vez a competir y a no bajar la cabeza.

Su hermano mayor, Mack Robinson, ganó la medalla de plata en los 200 metros de los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, detrás de Jesse Owens. Volvió a Pasadena con la plata olímpica y el único trabajo que consiguió fue barrer calles.

2.2 UCLA y el consejo de guerra (1939-1944)[editar]

En 1939 Robinson entró en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y se convirtió en el primer atleta de la historia de la institución en obtener la carta deportiva en cuatro deportes el mismo curso: béisbol, baloncesto, fútbol americano y atletismo. Paradójicamente, el béisbol era el que peor se le daba de los cuatro. Dejó la universidad en 1941, poco antes de graduarse, convencido de que ningún título le iba a conseguir un empleo.

En 1942 fue reclutado por el Ejército y destinado a una unidad de caballería segregada en Fort Riley, Kansas. Se le denegó el acceso a la escuela de oficiales hasta que la presión pública —en la que intervino el boxeador Joe Louis, destinado en la misma base— forzó su admisión. Fue nombrado subteniente en enero de 1943.

El 6 de julio de 1944, en Fort Hood (Texas), un conductor de autobús militar le ordenó sentarse al fondo. Robinson se negó: el Ejército había prohibido la segregación en sus vehículos meses antes. Fue arrestado y sometido a consejo de guerra por insubordinación. Resultó absuelto de todos los cargos, nunca entró en combate y recibió una baja honorable en noviembre de 1944. La escena —un hombre negro que se niega a moverse en un autobús— ocurrió once años antes que la de Rosa Parks en Montgomery.

2.3 Los Kansas City Monarchs y la reunión con Branch Rickey (1945)[editar]

En 1945 firmó con los Kansas City Monarchs, la franquicia más laureada de las Ligas Negras, por 400 dólares al mes. Jugó 47 partidos y bateó por encima de .370 —las cifras exactas varían según la fuente y la reconstrucción estadística utilizada—, aunque odió la vida de la liga: viajes interminables en autobús, hoteles que no los admitían y una organización caótica.

Mientras tanto, el gerente general de los Brooklyn Dodgers, Branch Rickey, llevaba tres años preparando en secreto lo que llamaba "el gran experimento". Buscaba un jugador lo bastante bueno para no fallar y lo bastante disciplinado para aguantar sin responder. El 28 de agosto de 1945 se reunieron en Brooklyn. Rickey le describió durante tres horas las humillaciones que iba a recibir. Robinson preguntó si buscaba a "un negro que tuviera miedo de responder". Rickey contestó que buscaba a un jugador negro con agallas suficientes para no responder. Robinson aceptó callarse durante tres años.

El 23 de octubre de 1945 se anunció su firma con los Montreal Royals, filial Triple A de los Dodgers.

2.4 Montreal (1946)[editar]

Montreal fue una elección deliberada: una ciudad canadiense y francófona, fuera del alcance de las leyes segregacionistas del sur de Estados Unidos. Robinson se casó con Rachel Isum el 10 de febrero de 1946 y se instalaron allí.

La temporada fue arrolladora: .349 de promedio, líder de bateo de la International League, 113 carreras anotadas y el premio al Jugador Más Valioso de la liga. Los Royals ganaron la Little World Series. En el sur, sin embargo, la gira de primavera fue un desastre: varias ciudades de Florida cancelaron partidos antes que permitir que un jugador negro pisara el terreno.

2.5 La primavera de La Habana y Panamá (1947)[editar]

Para la pretemporada de 1947, Rickey tomó una decisión que conecta directamente esta historia con el Caribe: sacó a todo el equipo de Estados Unidos. Los Dodgers entrenaron en La Habana, y Dodgers y Royals hicieron además una gira de doce días por la Zona del Canal de Panamá. La lógica era simple: en Cuba y en Panamá, un pelotero negro y uno blanco podían jugar en el mismo campo sin infringir ninguna ley.

La segregación viajó con ellos de todos modos. Los jugadores blancos se alojaron en el Hotel Nacional de La Habana; Robinson y los otros peloteros negros de la organización —Roy Campanella, Don Newcombe y Roy Partlow— fueron llevados a un hotel modesto de la Habana Vieja. Robinson montó en cólera y acabó aceptando el criterio de Rickey.

Fue durante la gira panameña cuando estalló el motín interno. Un grupo de jugadores encabezado por el jardinero Dixie Walker —el más popular del vestuario— hizo circular una petición para que Robinson no subiera al primer equipo. El mánager Leo Durocher los reunió de madrugada y les dijo que Robinson iba a jugar, que además les iba a hacer ganar dinero y que el que no estuviera de acuerdo podía pedir el cambio. Rickey completó el mensaje traspasando al lanzador Kirby Higbe y, meses después, al propio Walker.

2.6 15 de abril de 1947[editar]

El 10 de abril de 1947, seis días antes del inicio de la temporada, los Dodgers anunciaron con una nota de una sola frase que habían comprado el contrato de Robinson a Montreal.

Debutó el 15 de abril de 1947 en Ebbets Field, ante 26.623 espectadores, jugando la primera base —una posición que apenas conocía; se le puso ahí para no desplazar al segunda base titular— y con el número 42 a la espalda. Ese día se fue de cuatro turnos sin hit, pero anotó la carrera decisiva.

Lo que vino después fue peor de lo que Rickey le había anticipado. Recibió amenazas de muerte por escrito, lanzadores que le tiraban a la cabeza, corredores que llegaban a segunda con los ganchos por delante y bancos rivales que le gritaban durante nueve entradas. El episodio más recordado es el de los Philadelphia Phillies y su mánager Ben Chapman, cuyo repertorio de insultos fue tan brutal que acabó volviéndose en contra: parte del vestuario de Brooklyn, hasta entonces indiferente, se puso del lado de Robinson por pura vergüenza ajena. El campocorto Pee Wee Reese, nacido en Kentucky, se ganó un lugar en la iconografía del deporte al colocarse junto a él en el terreno delante de un público hostil.

Robinson cerró aquella temporada con .297 de promedio, 12 jonrones, 48 carreras impulsadas, 125 carreras anotadas y 29 bases robadas, líder de la Liga Nacional en robos. Ganó el primer premio al Novato del Año de la historia —entonces era un único galardón para las dos ligas— y llevó a Brooklyn a la Serie Mundial. En 1987 el premio pasó a llamarse oficialmente Premio Jackie Robinson.

2.7 El mejor Robinson (1948-1954)[editar]

Cumplidos los tres años de silencio pactados, Robinson dejó de callarse. Discutía con los árbitros, respondía a los lanzadores y se convirtió en uno de los jugadores más detestados por los rivales y más queridos por su afición: exactamente lo que le pasa a cualquier competidor blanco de su nivel, que era en el fondo lo que él reclamaba.

1949 fue su año. Con el pase definitivo a segunda base, bateó .342 —título de bateo de la Liga Nacional—, 203 hits, 124 carreras impulsadas, 16 jonrones y 37 bases robadas, también líder de la liga, y ganó el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Ese verano fue titular en el Juego de Estrellas, el primero de la historia con jugadores negros sobre el terreno.

Entre 1949 y 1954 fue seleccionado seis veces consecutivas para el Juego de Estrellas. Su especialidad no era el poder sino la agresividad en las bases: bailaba entre almohadillas hasta desquiciar al lanzador y robó 19 veces el home en su carrera, una cifra que hoy resulta casi inconcebible.

Con él, los Dodgers de Brooklyn se convirtieron en la potencia de la Liga Nacional: ganaron el banderín en 1947, 1949, 1952, 1953, 1955 y 1956 y perdieron otros dos por un solo partido, en 1950 y en el desempate de 1951.

2.8 El campeonato de 1955[editar]

Los Dodgers habían perdido cinco Series Mundiales frente a los New York Yankees —1941, 1947, 1949, 1952 y 1953— y no habían ganado ninguna nunca. En 1955, con Robinson ya de tercera base y en declive físico, por fin ganaron: 4-3, con el séptimo juego resuelto 2-0 en el Yankee Stadium y una atrapada de Sandy Amorós en el jardín izquierdo que se estudia todavía.

Robinson dejó además la imagen más discutida de la serie: en el primer juego robó el home con el receptor Yogi Berra esperando el lanzamiento. Berra sostuvo hasta el final de su vida que el corredor estaba out, y la fotografía sigue sin cerrar el debate.

Fue el único campeonato que los Dodgers ganaron en toda su historia en Brooklyn. Dos años después, la franquicia se mudó a Los Ángeles.

2.9 El final (1956-1957)[editar]

En 1956, con treinta y siete años y muy mermado por la diabetes, Robinson bateó .275. Brooklyn volvió a la Serie Mundial y volvió a perderla contra los Yankees, en la serie en la que Don Larsen lanzó el único juego perfecto del Clásico de Otoño.

El 13 de diciembre de 1956, los Dodgers lo traspasaron a los New York Giants, su rival histórico, a cambio del lanzador Dick Littlefield y 35.000 dólares. Robinson ya había decidido retirarse y había vendido la exclusiva de su retirada a la revista Look. Cuando el artículo salió, en enero de 1957, el traspaso quedó anulado y buena parte de la prensa lo acusó de deslealtad. Nunca volvió a ponerse un uniforme.

3. Estilo de juego y estadísticas[editar]

Robinson fue un bateador derecho de contacto y de línea, con más poder del que sugieren sus 137 jonrones, y sobre todo un corredor demoledor. Su valor no se explicaba con las estadísticas de la época sino con las que se popularizaron cincuenta años después: promedio de embasado de .409 en su carrera, en un momento en que casi nadie medía eso, y una capacidad de generar carreras a partir de la presión sobre la defensa rival.

Jugó diez temporadas, todas con Brooklyn, en cuatro posiciones distintas, siempre porque el equipo lo necesitaba en otro sitio.

Categoría Total
Partidos 1.382
Hits 1.518
Promedio de bateo .311
Promedio de embasado .409
Jonrones 137
Carreras impulsadas 734
Carreras anotadas 947
Bases robadas 197
Robos de home 19

Un matiz importante para leer estos números: Robinson debutó en las Grandes Ligas a los veintiocho años. Le faltan de la hoja los seis o siete años que cualquier otro jugador de su calidad habría acumulado entre los veintiuno y los veintisiete, y que en su caso se los quedaron la guerra y la segregación.

[ Desplegar / Plegar ] — Temporada por temporada (1947-1956)
Año Partidos Promedio Jonrones Impulsadas Robos Notas
1947 151 .297 12 48 29 Novato del Año; líder de la liga en robos
1948 147 .296 12 85 22 Paso definitivo a segunda base
1949 156 .342 16 124 37 MVP de la Liga Nacional; título de bateo y de robos
1950 144 .328 14 81 12
1951 153 .338 19 88 25
1952 149 .308 19 75 24
1953 136 .329 12 95 17 Jugó sobre todo en el jardín izquierdo
1954 124 .311 15 59 7 Última selección al Juego de Estrellas
1955 105 .256 8 36 12 Campeón de Serie Mundial
1956 117 .275 10 43 12 Última temporada

4. Robinson y el béisbol latinoamericano[editar]

Contar la historia de Jackie Robinson como un asunto exclusivamente estadounidense es contarla mal. La línea de color que él rompió no se trazaba por nacionalidad sino por el tono de la piel, y por eso su caída cambió de golpe el destino de miles de peloteros del Caribe.

4.1 Lo que había antes de 1947[editar]

Las Grandes Ligas nunca tuvieron una norma escrita que prohibiera a los jugadores negros: tenían un acuerdo entre caballeros, vigente desde finales del siglo XIX, que funcionaba igual de bien. Y lo aplicaban con una vara cromática, no nacional.

Así, un cubano podía jugar si convencía a los dueños de que era "blanco". El 4 de julio de 1911, los Cincinnati Reds debutaron a los cubanos Rafael Almeida y Armando Marsans, y la prensa de Ohio se ocupó de tranquilizar a sus lectores explicando que eran de sangre "castellana pura". Por esa misma rendija pasaron Adolfo Luque, el habanero que ganó 194 partidos en las Mayores y fue el primer latinoamericano que ganó un juego decisivo de una Serie Mundial, en 1933; y el venezolano Alejandro Carrasquel, primer venezolano en las Grandes Ligas, en 1939.

Al otro lado quedaron los peloteros negros del Caribe, que hicieron carrera en las Ligas Negras, en la liga cubana y en la Liga Mexicana. El caso extremo es el del cubano Martín Dihigo, jugador de las nueve posiciones y el único miembro de los salones de la fama de Estados Unidos, Cuba y México, que jamás pudo jugar un partido de Grandes Ligas por el color de su piel mientras compatriotas suyos más claros lo hacían con normalidad.

En mayo de 2024, la MLB incorporó a su registro oficial las estadísticas de las Ligas Negras entre 1920 y 1948 —más de 2.300 jugadores—, con lo que Dihigo y muchos otros pasaron por fin a formar parte del libro de récords del que habían sido excluidos.

4.2 Los que cruzaron la puerta después[editar]

Una vez abierta la puerta en 1947, los peloteros afrolatinos entraron por ella en menos de dos años:

  • Minnie Miñoso (Orestes Miñoso, Cuba) debutó con los Cleveland Indians —hoy Cleveland Guardians— el 19 de abril de 1949 y se convirtió en el primer latinoamericano negro de las Grandes Ligas. Traspasado a los Chicago White Sox en 1951, fue nueve veces Juego de Estrellas, tres veces Guante de Oro y una de las grandes estrellas de los años cincuenta. Orlando Cepeda lo resumió sin rodeos: "Él fue nuestro Jackie Robinson". Miñoso murió en 2015 y fue exaltado al Salón de la Fama en 2022, con cuarenta y dos años de retraso.
  • Saturnino "Nino" Escalera (Puerto Rico) rompió la barrera racial de los Cincinnati Reds el 17 de abril de 1954, el mismo día que Chuck Harmon.
  • Carlos Paula (Cuba) hizo lo propio con los Washington Senators el 6 de septiembre de 1954.
  • Ozzie Virgil padre fue el primer dominicano de la historia de las Grandes Ligas, con los New York Giants en 1956, y el 6 de junio de 1958 integró a los Detroit Tigers, la penúltima franquicia en aceptar jugadores negros. La última fueron los Boston Red Sox, en julio de 1959: doce años después del debut de Robinson.
  • Vic Power (Víctor Pellot, Puerto Rico) es el contraejemplo incómodo. Bateó .349 en la sucursal Triple A de los New York Yankees y aun así el club no lo subió; lo traspasó en 1953 alegando que "no era el tipo adecuado". Ganó después siete Guantes de Oro en primera base y se convirtió en el defensor más espectacular de su generación.
  • Chico Carrasquel (Venezuela), campocorto de los White Sox, fue en 1951 el primer latinoamericano titular en un Juego de Estrellas y abrió la línea de sucesión venezolana en el campocorto que llevaría a Luis Aparicio, Dave Concepción, Omar Vizquel y Ozzie Guillén.
  • Felipe Alou (República Dominicana) debutó en 1958 y en 1963 formó con sus hermanos Matty y Jesús el único jardín compuesto por tres hermanos de la historia. En 1992 se convirtió en el primer mánager dominicano de las Grandes Ligas.

4.3 Roberto Clemente[editar]

El vínculo más directo tiene nombre propio. En febrero de 1954, siete años después del debut de Robinson, los Brooklyn Dodgers —la misma organización, el mismo Branch Rickey ya fuera de ella— firmaron a un jardinero de dieciocho años de Carolina, Puerto Rico, llamado Roberto Clemente. Lo escondieron en Montreal para que nadie se fijara en él y el plan falló: los Pittsburgh Pirates lo seleccionaron en el sorteo de novatos del 22 de noviembre de 1954 y debutó en Pittsburgh el 17 de abril de 1955.

Clemente heredó la lucha de Robinson y le añadió una capa: la del idioma. Los cronistas escribían sus declaraciones en inglés deformado para reproducir su acento, lo llamaban "Bob" o "Bobby" cuando él exigía Roberto, y describían sus lesiones como manías de hipocondríaco. Clemente denunció ese trato públicamente durante toda su carrera, ganó cuatro títulos de bateo, dos Series Mundiales —fue el primer latinoamericano Jugador Más Valioso de una Serie Mundial, en 1971— y murió el 31 de diciembre de 1972, nueve semanas después que Robinson, al estrellarse el avión con el que llevaba ayuda humanitaria a Nicaragua.

Los dos hombres que más hicieron por abrir las Grandes Ligas murieron con dos meses de diferencia, uno a los cincuenta y tres años y otro a los treinta y ocho.

4.4 La doble barrera[editar]

Los peloteros afrolatinos que llegaron tras Robinson se encontraron con dos muros a la vez: el racial, idéntico al suyo, y otro que él no tuvo que sortear, el lingüístico y cultural. Muchos llegaron adolescentes, sin hablar inglés, a ciudades del sur de Estados Unidos donde no podían alojarse con sus compañeros ni comer en los mismos restaurantes, y donde además nadie les explicaba nada en su idioma.

Fue una generación que aprendió a sobrevivir dos veces. Y es la razón por la que hoy las treinta organizaciones de la MLB tienen academias en la República Dominicana y Venezuela, programas de idiomas obligatorios y, desde 2016, intérpretes de español a tiempo completo en cada club, una figura que costó décadas de reclamaciones.

4.5 El resultado, ochenta años después[editar]

El béisbol que Robinson dejó abierto es hoy mayoritariamente caribeño en su cúspide. Cerca del 30 % de los peloteros de las Grandes Ligas nacen fuera de Estados Unidos, con la República Dominicana y Venezuela muy por delante del resto, y prácticamente ningún octubre se decide sin un protagonista latinoamericano: David Ortiz, Albert Pujols, Miguel Cabrera, Mariano Rivera, Yadier Molina, Salvador Pérez, José Altuve, Francisco Lindor, Juan Soto, Vladimir Guerrero Jr., Ronald Acuña Jr. o el puertorriqueño Carlos Beltrán, exaltado al Salón de la Fama en 2026.

En marzo de 2026, Venezuela ganó el Clásico Mundial de Béisbol derrotando 3-2 a Estados Unidos en la final de Miami. Setenta y nueve años después de que un hombre negro tuviera que pedir permiso para jugar en la primera base de Brooklyn, el mejor béisbol del planeta se juega con banderas propias.

5. Después del béisbol[editar]

Robinson se negó a convertirse en un exdeportista decorativo. En 1957 aceptó la vicepresidencia de la cadena de cafeterías Chock full o'Nuts, y se convirtió en uno de los primeros ejecutivos negros de una gran empresa estadounidense. Presidió la campaña de recaudación de la NAACP, escribió una columna en el New York Post, cofundó en 1964 el Freedom National Bank de Harlem —un banco de propiedad negra creado porque los bancos comerciales no daban crédito en el barrio— y participó activamente en el movimiento por los derechos civiles.

Su relación con el béisbol se agrió. Consideraba que la liga había convertido su historia en una anécdota inspiradora mientras seguía sin contratar a un solo mánager o ejecutivo negro. El 15 de octubre de 1972, nueve días antes de morir, lanzó la primera bola del segundo juego de la Serie Mundial en Cincinnati. Tenía cincuenta y tres años, estaba casi ciego y, en lugar de dar las gracias, dijo ante los micrófonos que estaría contento el día que mirara al dugout y viera a un mánager negro.

Murió de un infarto en su casa de Stamford, Connecticut, el 24 de octubre de 1972. Frank Robinson —sin parentesco— fue nombrado mánager de Cleveland en 1975, dos años y medio después.

Su viuda, Rachel Robinson, enfermera y profesora de enfermería de Yale, fundó en 1973 la Jackie Robinson Foundation, que concede becas universitarias a estudiantes de minorías y sigue siendo la guardiana de su memoria; en abril de 2026 continuaba participando en los homenajes del Día de Jackie Robinson.

6. Legado y homenajes[editar]

  • Salón de la Fama (1962). Elegido en su primera votación con el 77,5 %, apenas por encima del 75 % exigido. Pidió expresamente que se le juzgara solo como pelotero.
  • El 42 retirado en toda la liga (1997). El 15 de abril de 1997, en el cincuentenario del debut y en el Shea Stadium de Nueva York, el comisionado Bud Selig anunció la retirada del número 42 en las treinta franquicias, con el presidente Bill Clinton y Rachel Robinson presentes. Nunca se había hecho algo así en ningún deporte profesional. Los jugadores que ya lo llevaban pudieron conservarlo: el último fue Mariano Rivera, retirado en 2013.
  • Día de Jackie Robinson. Desde 2004, cada 15 de abril. Desde 2009, todos los jugadores, mánagers y árbitros de todos los partidos de esa jornada visten el 42.
  • Medallas. Medalla Presidencial de la Libertad en 1984 y Medalla de Oro del Congreso en 2005, ambas a título póstumo.
  • Museo. El Jackie Robinson Museum abrió en 2022 en el bajo Manhattan, tras más de una década de proyecto.
  • Cine y televisión. Robinson se interpretó a sí mismo en The Jackie Robinson Story (1950). La película más conocida es 42 (2013), con Chadwick Boseman en el papel y Harrison Ford como Branch Rickey.
  • Universidad. UCLA retiró su número 42 en todos sus deportes, un gesto que ha hecho con muy pocos atletas.

7. Curiosidades[editar]

  • Nunca fue "el mejor jugador negro" de su época, y ese era el punto. Rickey descartó a peloteros más completos de las Ligas Negras —como Satchel Paige o Josh Gibson— porque buscaba un perfil concreto: universitario, casado, disciplinado y capaz de aguantar tres años sin devolver un golpe.
  • Debutó en una posición que no era la suya. Jugó la primera base el 15 de abril de 1947 porque el puesto de segunda base, el suyo, estaba ocupado por Eddie Stanky.
  • Se negó a ir a la guerra... por un autobús. Su consejo de guerra de 1944 fue por no cambiarse de asiento en un autobús militar, once años antes de que Rosa Parks hiciera lo mismo en Montgomery.
  • Su hermano fue medalla olímpica. Mack Robinson quedó segundo en los 200 metros de Berlín 1936, detrás de Jesse Owens.
  • También fue el jugador más odiado de la liga, y le encantaba. Después de 1949, cuando se le acabó el pacto de silencio, encabezó durante años la lista de jugadores con más discusiones con los árbitros de la Liga Nacional.
  • Robó 19 veces el home. Ningún jugador en activo se acerca ni de lejos a esa cifra; en toda la MLB se producen hoy un puñado de robos de home por temporada.
  • El único título de Brooklyn. Los Dodgers jugaron en Brooklyn desde el siglo XIX y ganaron una sola Serie Mundial allí, la de 1955. Robinson estaba en ese equipo.
  • Su número es el único retirado en toda la liga. Ninguna otra figura del béisbol —ni Babe Ruth, ni Willie Mays, ni Roberto Clemente— tiene ese honor. Desde que Mariano Rivera se retiró en 2013, el último con derecho adquirido a llevarlo, nadie usa el 42 salvo un día al año: el 15 de abril, cuando lo llevan todos.