Vacaciones en Roma
| Vacaciones en Roma | |
|---|---|
| Roman Holiday | |
| Dirección | William Wyler |
| Producción | William Wyler |
| Guion | Dalton Trumbo (no acreditado), Ian McLellan Hunter, John Dighton |
| Música | Georges Auric |
| Fotografía | Henri Alekan Franz Planer (tomas adicionales) |
| Montaje | Robert Swink[sin verificar] |
| Protagonistas | Audrey Hepburn Gregory Peck Eddie Albert Harcourt Williams |
| País | Estados Unidos |
| Estreno | 27 de agosto de 1953 (EE. UU.) |
| Género | Comedia romántica, drama |
| Duración | 118 minutos[sin verificar] |
| Idioma(s) | Inglés |
| Presupuesto | $1,5 millones[sin verificar] |
| Recaudación | $12 millones (est.) |
1. Resumen[editar]
Vacaciones en Roma (título original en inglés: Roman Holiday) es una película estadounidense de 1953 dirigida por William Wyler y protagonizada por Audrey Hepburn y Gregory Peck. Conocida por el carisma de su protagonista femenina y por haber sido una de las primeras grandes producciones de Hollywood rodadas íntegramente en Roma, la cinta marcó el debut protagónico de Hepburn en el cine estadounidense y le valió el Óscar a la mejor actriz.[1]
La trama sigue a una joven princesa heredera de un país europeo no especificado que, agotada por las obligaciones protocolares, escapa brevemente de su séquito durante una visita de Estado a Roma y vive un día de libertad junto a un periodista estadounidense que al principio la reconoce pero decide no delatar su identidad. El relato combina el romance imposible con una sátira ligera del deber monárquico y el periodismo sensacionalista.
Considerada hoy un clásico del cine romántico, Vacaciones en Roma fue uno de los títulos más influyentes de la década de 1950, lanzó internacionalmente el estilo de Hepburn y consolidó la imagen moderna de Roma como destino cinematográfico. En 1999 la Biblioteca del Congreso de
Estados Unidos la seleccionó para su preservación en el National Film Registry.
2. Producción[editar]
2.1. Guion y desarrollo[editar]
El argumento original fue escrito por Dalton Trumbo quien lo presentó bajo seudónimo porque estaba en la lista negra de Hollywood durante la era McCarthy. El crédito oficial se otorgó a Ian McLellan Hunter, aunque posteriormente se restauró el reconocimiento de Trumbo de forma póstuma. El guion definitivo fue coescrito por John Dighton.
El productor y director William Wyler aceptó el proyecto motivado por la posibilidad de filmar en exteriores reales de Roma, algo poco común en la época para una producción estadounidense de ese presupuesto.[2] La mezcla de localizaciones auténticas y un enfoque estilístico cercano al neorrealismo italiano (sin serlo en sentido estricto) le dio al filme un aire fresco frente a las superproducciones de estudio habituales.
2.2. Elección del reparto[editar]
Audrey Hepburn fue seleccionada por Wyler después de haberla visto en un pequeño papel en Monte Carlo Baby (1952). La actriz belga, que entonces solo tenía una modesta carrera teatral, fue preferida a otras candidatas como Jean Simmons o Elizabeth Taylor. Gregory Peck ya era una estrella consolidada y aceptó participar a cambio de un porcentaje de la taquilla, además de insistir en que Audrey Hepburn compartiera el cartel publicitario al mismo nivel que él.[3]
Como contraparte cómica y amigo del protagonista, se eligió a Eddie Albert, mientras que para los papeles de la corte se recurrió a actores de carácter británicos.
2.3. Rodaje[editar]
La filmación se realizó enteramente en Roma durante el verano de 1952, en blanco y negro, a pesar de que la Paramount había condicionado inicialmente el presupuesto a que se rodara en Hollywood y se usara el color. Wyler insistió en las localizaciones reales y se tomó la decisión estética de emplear blanco y negro para capturar las texturas urbanas y el contraste entre la opulencia real y la vida callejera. Entre los escenarios más reconocibles se encuentran la Via Condotti, la Piazza di Spagna, el Coliseo, el Puente Sant’Angelo y la Boca de la Verdad, esta última escena que se convirtió en una de las más emblemáticas de la película.[4]
La producción utilizó cámaras estándar de estudio y aprovechó la luz natural romana en muchas escenas, con fotografía de Henri Alekan. La secuencia en scooter por las calles de Roma fue coreografiada con el tráfico real y sin cortes frecuentes, lo que supuso un desafío logístico.
3. Argumento[editar]
La princesa Ann de un pequeño estado europeo no mencionado realiza una gira diplomática que la lleva a Roma. Agotada por el protocolo y la rigidez de su agenda, una noche sufre una crisis de ansiedad y el médico de la corte le administra un sedante. Sin embargo, Ann escapa del palacio sin ser detectada y deambula por las calles romanas hasta que el efecto del medicamento la hace dormirse en un banco. Allí la encuentra el periodista Joe Bradley, quien, sin reconocerla al principio, intenta ayudarla.
Al día siguiente, al descubrir su verdadera identidad, Bradley planea obtener una exclusiva con fotografías tomadas por su amigo Irving Radovich. Haciéndose pasar por inocente, Joe la invita a recorrer la ciudad, ocultándole su profesión. Durante ese día —una jornada de libertad robada— ambos visitan cafés, bailan en una terraza junto al río, desafían a la autoridad con una pequeña motoneta y comparten episodios que borran las diferencias sociales. La excursión culmina con una pelea con agentes del servicio secreto que intentan recuperar a la princesa.
Aunque entre Ann y Joe nace un amor genuino, al final del día ella toma la decisión consciente de regresar a su deber, porque entiende que la estabilidad de su país depende de su entrega al trono. En la emotiva conferencia de prensa con la que se cierra la película, Ann y Joe se despiden sin revelar el secreto vivido; Irving entrega a la princesa las fotografías que había tomado, renunciando a la primicia.[5] El último gesto de Ann, una ligera inclinación de cabeza mientras se aleja, sintetiza el tono agridulce que define la obra.
4. Personajes principales[editar]
- Princesa Ann (Audrey Hepburn): Joven heredera que descubre la vida ordinaria durante un día de escapada. Su transformación de jovencita reprimida a mujer consciente de su papel público constituye el arco central del filme.
- Joe Bradley (Gregory Peck): Periodista pragmático que planea usar a la princesa para conseguir la historia de su vida, pero que termina enamorándose y abandona el intento.
- Irving Radovich (Eddie Albert): Fotógrafo amigo de Joe, encargado de las imágenes secretas. Aporta el alivio cómico y el contrapunto cínico que luego se vuelve solidario.
- El embajador (Harcourt Williams): Representante del gobierno de Ann, preocupado por las consecuencias de la desaparición.
5. Recepción y premios[editar]
5.1. Crítica y taquilla[editar]
En su estreno comercial, Vacaciones en Roma fue bien recibida por la crítica, que destacó el descubrimiento de Audrey Hepburn y el cambio de registro de Gregory Peck hacia la comedia ligera.[6] La taquilla superó las expectativas para una comedia romántica de precio medio, aunque las cifras exactas varían según la fuente.[7]
5.2. Premios y nominaciones[editar]
En la 26.ª ceremonia de los Premios Óscar (1954), la película obtuvo las siguientes nominaciones y premios:[8]
- Óscar a la mejor actriz — Audrey Hepburn (GANADORA)
- Óscar al mejor guion original — Ian McLellan Hunter y Dalton Trumbo (GANADORES; Trumbo no fue citado en la ceremonia porque su crédito se restauró décadas después)
- Óscar al mejor diseño de vestuario — Edith Head (GANADORA)
- Óscar a la mejor película — Nominada
- Óscar al mejor director — William Wyler — Nominado
- Óscar al mejor actor de reparto — Eddie Albert — Nominado
- Óscar a la mejor fotografía en blanco y negro — Henri Alekan y Frank Planer — Nominados
- Óscar a la mejor dirección artística — Nominada
Además, recibió otros galardones como el premio BAFTA a la mejor actriz para Audrey Hepburn y el premio del Sindicato de Guionistas de Estados Unidos por el guion.[9]
6. Estreno y doblaje en español[editar]
6.1. Estreno en América Latina[editar]
La película se estrenó en la mayoría de los países hispanohablantes entre 1953 y 1954, con los títulos equivalentes en español: Vacaciones en Roma (Argentina, México, gran parte de Latinoamérica) y La princesa que quería vivir en Chile. En todos los casos se mantuvo el doblaje centralizado, aunque con ajustes locales de fraseología.
6.2. Doblaje[editar]
El doblaje al español latino para la primera distribución fue realizado en Los Ángeles por el estudio “Telesistema” (posteriormente conocido como “Procineas”) bajo dirección de actores de origen mexicano y puertorriqueño.
Han existido redoblajes posteriores para la televisión y el formato DVD, en particular uno de los años 90 realizado en
México. No obstante, el doblaje clásico sigue siendo el más recordado por la audiencia hispanoamericana.[10]
7. Legado[editar]
Vacaciones en Roma fijó varios tropos que después se volverían recurrentes en la comedia romántica: el encuentro fortuito entre dos mundos sociales opuestos, el recorrido por una ciudad icónica como metáfora del desarrollo amoroso y el final donde el deber se impone al deseo sin que ello reste valor a la vivencia compartida. La imagen de Audrey Hepburn con el corte de pelo corto, blusa y falda amplia, así como el paseo en scooter Vespa, se convirtieron en iconos culturales del siglo XX.
La Vespa, en particular, multiplicó sus ventas mundiales después del estreno, asociándose definitivamente a un estilo de vida juvenil y despreocupado. El diseñador italiano Valentino Garavani, entonces aprendiz en Roma, citó el vestuario diseñado por Edith Head como una de sus influencias tempranas.[11]
En el ámbito cinematográfico, la película generó múltiples referencias y homenajes, desde parodias en series animadas hasta evidentes influencias en títulos posteriores como Notting Hill (1999) y The Princess Diaries (2001). La crítica especializada la considera habitualmente entre las diez mejores comedias románticas de todos los tiempos, y en encuestas del American Film Institute de 2002 y 2008 figuró en posiciones destacadas de las listas de «mejores comedias» y «mejores historias de amor».
En la cultura hispanoamericana, el título mismo se ha vuelto una frase hecha para designar una escapatoria breve de las responsabilidades, al margen de conocer o no la película. La cinta mantiene presencia continua en servicios de streaming y es frecuentemente programada en ciclos de cine clásico.
La victoria de Hepburn en 1954 fue considerada una sorpresa porque competía con figuras como Deborah Kerr y Leslie Caron. ↩︎
Salvo un puñado de interiores rodados en los estudios Cinecittà (Roma), casi todo el metraje es en exteriores reales. Esto contrastaba con la práctica de la época de recrear ciudades en maquetas o fondos pintados. ↩︎
Según testimonios posteriores del propio Gregory Peck, él fue quien insistió en que el nombre de la principiante Hepburn apareciera en letras del mismo tamaño que el suyo en los créditos iniciales, porque estaba seguro de que se convertiría en estrella. ↩︎
La escena improvisada en la que Peck finge que la Boca de la Verdad le ha arrancado la mano provocó un susto real en Hepburn, y la reacción capturada es auténtica. ↩︎
En los primeros borradores de guion existía un epílogo donde Joe Bradley regresaba a Estados Unidos con las fotos, pero fue descartado por restar fuerza al sacrificio de Ann. ↩︎
La revista Variety la calificó de «un pequeño milagro de encanto y ternura». ↩︎
El libro de registros de Paramount indica que la película recuperó alrededor de cuatro veces su presupuesto en el primer año de explotación únicamente en el mercado estadounidense. ↩︎
La Academia entregó el premio al guion original a Ian McLellan Hunter en 1954; no fue hasta 1993 cuando se restituyó póstumamente el crédito a Dalton Trumbo. ↩︎
En el Festival de Cine de Venecia 1953 no participó en competición oficial, pero fue proyectada en gala y recibió una placa honorífica. ↩︎
La información detallada sobre repartos de doblaje antiguo suele ser fragmentaria y depende de registros de estudios que en ocasiones están incompletos. El doblaje clásico se identifica por el uso de modismos neutros. ↩︎
Valentino recordó en una entrevista que vio Vacaciones en Roma a los 21 años y quedó impresionado por la sencillez del vestuario de princesa en contraste con los trajes de corte. ↩︎