Ir al contenido

Vicente Fernández

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Vicente Fernández · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesColombia · Argentina · Chile · Perú · España · México
CiudadesGuadalajara · Ciudad de México · Madrid
MúsicaMariachi · Peso Pluma · Selena Quintanilla

Vicente Fernández Gómez (Huentitán El Alto, Guadalajara, Jalisco, 17 de febrero de 1940 – Guadalajara, Jalisco, 12 de diciembre de 2021) fue un cantante, actor y productor mexicano, la figura central de la canción ranchera durante el último medio siglo del siglo XX. Conocido como «Chente», «el Charro de Huentitán» y «el Ídolo de México», sostuvo durante cinco décadas un repertorio de música tradicional mexicana en un mercado que se transformó por completo a su alrededor, y lo llevó a estadios de toda América.

Vicente Fernández
Nombre completoVicente Fernández Gómez
ApodosChente; el Charro de Huentitán; el Ídolo de México; el Rey de la música ranchera
Nacimiento17 de febrero de 1940, Huentitán El Alto, Guadalajara, Jalisco, México
Fallecimiento12 de diciembre de 2021 (81 años), Guadalajara, Jalisco, México
OcupaciónCantante, actor y productor
Años en activo1966-2021 (retirado de los escenarios en 2016)
GénerosRanchera, mariachi, bolero ranchero, corrido
InstrumentoVoz
Sellos discográficosCBS México, Caytronics, Columbia, Sony Music Latin
Premios Grammy4 (de 14 nominaciones)
Grammy Latinos9; Persona del Año de la Academia Latina de la Grabación (2002)
Paseo de la Fama de HollywoodEstrella develada en 1998
ResidenciaRancho Los Tres Potrillos, Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco

1. Resumen[editar]

Vicente Fernández fue el intérprete que mantuvo viva la canción ranchera cuando el mercado discográfico latinoamericano se movía en dirección contraria. Firmó con CBS México en 1966, en el vacío que dejó la muerte de Javier Solís, y durante los cincuenta y cinco años siguientes publicó un catálogo de estudio que supera el medio centenar de títulos, además de decenas de recopilaciones y directos.

Su canción emblemática, «Volver, volver» —compuesta por Fernando Z. Maldonado y publicada en 1972 dentro del álbum ¡Arriba Huentitán!—, es probablemente el tema más reconocible del repertorio popular mexicano del siglo XX. A partir de ella construyó un repertorio en el que conviven el bolero ranchero, el corrido y las composiciones de José Alfredo Jiménez, cuyo cancionero grabó de forma sistemática.

Paralelamente desarrolló una carrera cinematográfica que arrancó en 1972 con Tacos al carbón y se cerró en 1991 con Mi querido viejo, dentro de la tradición del cine de charros. Fue además un fenómeno de convocatoria: 54.000 personas en la Plaza de Toros México el 15 de septiembre de 1984 y alrededor de 220.000 en el Zócalo de la Ciudad de México en 2009.

Se retiró de los escenarios el 16 de abril de 2016 con un concierto gratuito en el Estadio Azteca, Un Azteca en el Azteca, ante más de 80.000 personas, aunque siguió grabando: publicó Más romántico que nunca (2018) y A mis 80's (2020). Ganó cuatro premios Grammy y nueve Grammy Latinos, y murió el 12 de diciembre de 2021 en Guadalajara, a los 81 años.

2. Primeros años y formación[editar]

Vicente Fernández Gómez nació el 17 de febrero de 1940 en Huentitán El Alto, entonces una localidad rural en el borde de la barranca del río Santiago, hoy integrada en el municipio de Guadalajara, en el estado de Jalisco. Su padre se dedicaba a labores de rancho y su madre al hogar; el entorno —caballos, jaripeos, música de mariachi en las fiestas del pueblo— es el mismo que él convertiría después en materia de su repertorio y de su indumentaria escénica.

La familia atravesó dificultades económicas y se trasladó en varias ocasiones, incluida una temporada en Tijuana y otra en la propia Guadalajara. Fernández dejó pronto la escuela y encadenó oficios manuales —lavaplatos, albañil, cajero, mesero— mientras cantaba en cantinas, plazas y fiestas particulares.

Su primera validación pública llegó en 1954, cuando ganó un concurso de aficionados a los catorce años. Durante la siguiente década recorrió el circuito de restaurantes y programas de radio locales de Jalisco y de la Ciudad de México, y llegó a cantar en la Plaza Garibaldi, el punto de encuentro tradicional de los mariachis de la capital. En ese periodo se ganó la vida cantando por pieza, un aprendizaje que explicaría después su repertorio extraordinariamente amplio: durante décadas fue capaz de sostener conciertos de más de tres horas respondiendo a peticiones del público.

Las discográficas lo rechazaron repetidamente. La objeción habitual era que su voz y su estilo pertenecían a un modelo —el del charro cantor— que la industria daba por agotado a mediados de los años sesenta, cuando el rock y la balada pop dominaban las ventas.

3. Trayectoria[editar]

3.1 El contrato con CBS y los primeros discos (1966-1971)[editar]

La oportunidad llegó por una vía imprevista. En abril de 1966 murió Javier Solís, el último gran intérprete del bolero ranchero, y CBS México —el sello que después sería Sony Music— se quedó sin una voz para ese repertorio. Fernández firmó ese mismo año y grabó sus primeros sencillos, entre ellos «Perdóname» y «Cantina del barrio».

Sus primeros álbumes lo situaron en el mercado interno mexicano y en el circuito de radio en español de las ciudades del suroeste estadounidense, pero no lo convirtieron todavía en una figura de primer orden. La consolidación llegó al inicio de la década siguiente.

3.2 «Volver, volver» y la consagración (1972-1979)[editar]

En 1972 publicó ¡Arriba Huentitán!, el álbum que incluía «Volver, volver», una ranchera de Fernando Z. Maldonado construida sobre una estructura sencilla —una confesión de arrepentimiento amoroso— y un final abierto para que el intérprete la rematara a voz plena. La grabación se convirtió en un fenómeno que desbordó a México: en Colombia, Argentina, Chile, Perú y España pasó a formar parte del repertorio popular común, y en Estados Unidos se instaló en las emisoras en español.

A partir de ahí encadenó álbumes a un ritmo que hoy resulta difícil de concebir: entre dos y tres discos por año durante buena parte de los setenta y ochenta. Títulos como Volver Volver (1973), El ídolo de México (1974), El hijo del pueblo (1975), A tu salud (1976), El rancherísimo (1977) o El tahúr (1979) fijaron el molde: mariachi completo, arreglos de metales, y una voz de tenor con un vibrato ancho que se permitía alargar las notas finales muy por encima de lo que la métrica pedía.

La muerte de José Alfredo Jiménez en 1973 dejó igualmente un hueco simbólico. Fernández grabó sistemáticamente su cancionero —«El Rey» se convirtió en una de sus interpretaciones más asociadas, hasta el punto de que buena parte del público la atribuye a él y no a su autor— y en 1990 publicó un disco monográfico, Las clásicas de José Alfredo Jiménez.

3.3 Cine y consolidación internacional (1972-1991)[editar]

Paralelamente a la carrera discográfica, Fernández desarrolló una carrera cinematográfica dentro del género de charros y comedias rancheras. Debutó en 1972 con Tacos al carbón y en 1974 produjo su primer largometraje, El hijo del pueblo. La mayoría de sus películas fueron dirigidas por Rafael Villaseñor Kuri. Su última cinta fue Mi querido viejo, estrenada en 1991.

Las cifras que dan las distintas fuentes sobre el número total de películas no coinciden —los recuentos oscilan aproximadamente entre treinta y cuarenta títulos, según se incluyan o no apariciones breves y producciones no estrenadas comercialmente—, pero el rasgo relevante es la retroalimentación: las películas vendían discos y los discos llenaban las salas, un circuito que reprodujo a escala industrial el modelo de la Época de Oro del cine mexicano.

En 1984 dio uno de los conciertos que definieron su dimensión pública: el 15 de septiembre, víspera del Día de la Independencia, actuó en la Plaza de Toros México ante más de 54.000 personas. En 1987 inició su primera gira internacional, con destinos en Bolivia y Colombia.

3.4 Los años noventa y dos mil[editar]

En los noventa, con la ranchera desplazada de las listas por el pop latino y la balada, Fernández mantuvo una producción constante y un público fiel: Que de raro tiene (1992), Lástima que seas ajena (1993), Recordando a los Panchos (1994) o Aunque me duela el alma (1995).

El cambio de siglo le trajo su etapa de mayor reconocimiento institucional. Más con el número uno (2001) le dio en 2002 su primer Grammy Latino al Mejor Álbum Ranchero, categoría que ganaría ocho veces más. Ese mismo año la Academia Latina de la Grabación lo nombró Persona del Año.

En 2007 publicó Para siempre, cuyo tema homónimo —compuesto por Joan Sebastian— se convirtió en su mayor éxito radiofónico en dos décadas y le devolvió presencia en las listas de música latina de Estados Unidos. En 2009 cantó ante alrededor de 220.000 personas en el Zócalo de la Ciudad de México, una de las mayores convocatorias registradas en esa plaza.

En 2009 grabó Primera fila, dentro del formato de conciertos en estudio con público reducido que la industria latina popularizó en esos años, y que le valió el Grammy Latino al Mejor Álbum Ranchero de ese año. La fórmula —repertorio conocido, arreglos desnudos, cámara cerca— resultó especialmente favorable a un intérprete cuya fuerza estaba en la emisión directa y no en la producción.

En 2010 obtuvo su primer premio Grammy por Necesito de ti y en 2015 el segundo por Mano a mano: Tangos a la manera de Vicente Fernández, un disco de tangos con arreglos de mariachi que ilustra bien su método: llevar repertorios ajenos a su propio terreno sonoro en lugar de adaptarse a ellos. La operación inversa —adaptar su voz a un formato ajeno— la ensayó poco: una de las excepciones fue la grabación que hizo en su rancho con el cantante estadounidense Tony Bennett en 2012, dentro del proyecto de duetos Viva Duets.

3.5 Retirada de los escenarios y últimos años (2012-2021)[editar]

El 8 de febrero de 2012 anunció que se retiraría de los escenarios. El cierre efectivo llegó cuatro años después: el 16 de abril de 2016 ofreció Un Azteca en el Azteca, un concierto gratuito en el Estadio Azteca de la Ciudad de México ante más de 80.000 personas, con una duración superior a cuatro horas y la participación de su hijo Alejandro Fernández. El registro en directo del concierto le dio en 2017 su tercer premio Grammy.

Retirado de las giras, siguió grabando en su rancho. Publicó Más romántico que nunca (2018) y A mis 80's (2020), este último grabado al cumplir los ochenta años. El disco ganó el Grammy Latino al Mejor Álbum Ranchero en noviembre de 2021 y, ya de forma póstuma, el premio Grammy en abril de 2022.

Vicente Fernández murió el 12 de diciembre de 2021 en un hospital de Guadalajara, a los 81 años. Fue velado en su rancho Los Tres Potrillos, en Tlajomulco de Zúñiga, donde recibió a decenas de miles de personas, y el Gobierno de México y el de Jalisco decretaron homenajes oficiales.

4. Discografía[editar]

Los recuentos del catálogo de Vicente Fernández varían mucho entre fuentes, porque las reediciones, los discos recopilatorios y los álbumes preparados para mercados concretos se contabilizan de forma distinta en cada listado. La relación siguiente recoge sus álbumes de estudio —más de medio centenar de títulos— tal como aparecen en su discografía publicada; algunas fechas de los años sesenta y setenta difieren de unas fuentes a otras.

4.1 Álbumes de estudio[editar]

[ Desplegar / Plegar ]
Año Título Sello
1968 La voz que usted esperaba Caytronics
1969 Vicente Fernández CBS
1969 Palabra del Rey CBS
1970 Ni en defensa propia CBS
1971 Me está esperando María Caytronics
1972 ¡Arriba Huentitán! CBS
1973 Volver Volver CBS
1974 El ídolo de México CBS
1975 El hijo del pueblo Caytronics
1975 Canta para recordar Caytronics
1976 Joyas rancheras al estilo de Vicente Fernández Caytronics
1976 A tu salud CBS
1977 La muerte de un gallero Caytronics
1977 El rancherísimo CBS
1978 A pesar de todo CBS
1979 Mi amigo el tordillo CBS
1979 El tahúr CBS
1980 El tapatío CBS
1981 El número uno CBS
1981 Valses del recuerdo CBS
1982 ...Es la diferencia CBS
1984 Un mexicano en la México CBS
1985 De un rancho a otro CBS
1985 La leyenda CBS
1986 Vicente le canta a América Latina CBS
1986 Hoy platiqué con mi gallo CBS
1987 Dos corazones CBS Discos
1988 El cuatrero CBS Discos
1989 Por tu maldito amor CBS Discos
1990 Las clásicas de José Alfredo Jiménez CBS Discos
1990 Mientras ustedes no dejen de aplaudir... CBS Discos
1991 El charro mexicano CBS Discos
1992 Que de raro tiene Columbia
1993 Lástima que seas ajena Sony Discos
1994 Recordando a los Panchos Sony Discos
1995 Aunque me duela el alma Sony Discos
1997 Estatua de marfil Columbia
1998 Entre el amor y yo Sony
2000 Lobo herido Sony
2001 Más con el número uno Sony
2003 Se me hizo tarde la vida Sony
2005 Mis corridos consentidos Sony
2006 La tragedia del vaquero Sony
2007 Para siempre Sony BMG Norte
2009 Necesito de ti Sony
2009 El hombre que más te amó Sony
2011 Otra vez Sony
2012 Los 2 Vicentes Sony
2013 Hoy Sony
2014 Mano a mano: Tangos a la manera de Vicente Fernández Sony
2015 Muriendo de amor Sony
2016 Un Azteca en el Azteca Sony
2018 Más romántico que nunca Sony
2020 A mis 80's Sony

4.2 Canciones más asociadas a su repertorio[editar]

Canción Autor Álbum / año
«Volver, volver» Fernando Z. Maldonado ¡Arriba Huentitán! (1972)
«El Rey» José Alfredo Jiménez Repertorio grabado en distintas ediciones
«Mujeres divinas» Martín Urieta Motivos del alma / repertorio de los ochenta
«Por tu maldito amor» Federico Méndez Por tu maldito amor (1989)
«Acá entre nos» Martín Urieta Repertorio de los ochenta
«Lástima que seas ajena» Enrique Franco Lástima que seas ajena (1993)
«Para siempre» Joan Sebastian Para siempre (2007)
«Estos celos» Joan Sebastian Para siempre (2007)

5. Estilo e influencia[editar]

5.1 La voz y el repertorio[editar]

Fernández cantaba con una voz de tenor de emisión frontal, sin sutilezas de estudio, pensada para proyectarse sobre un mariachi completo con violines, trompetas, vihuela y guitarrón. Su marca reconocible era el remate: alargaba la última nota de la frase mucho más allá de lo que exigía el compás, un recurso que el público esperaba y coreaba. En directo, ese gesto se convertía en un pacto con la audiencia; conciertos de tres y cuatro horas construidos a base de peticiones desde las gradas fueron su formato habitual durante décadas.

Su repertorio se movía en tres registros. La ranchera propiamente dicha —despecho, orgullo, bravata—; el bolero ranchero, heredado de Javier Solís y de Pedro Infante, más lento y armónicamente más rico; y el corrido, en su vertiente narrativa clásica, con historias de caballos, gallos de pelea y agravios rurales.

5.2 El charro como personaje[editar]

Fernández heredó y prolongó la figura del charro cantor que habían definido Jorge Negrete y Pedro Infante en la Época de Oro del cine mexicano. Vestía el traje de charro con botonadura de plata en todas sus apariciones, y su rancho Los Tres Potrillos —donde crio caballos y organizó jaripeos— formaba parte del mismo relato.

Ese personaje no era nostalgia sin más: llegó a un momento, los años setenta y ochenta, en el que la migración mexicana hacia Estados Unidos crecía aceleradamente, y ofreció a millones de personas fuera del país una imagen concentrada y reconocible de aquello que habían dejado atrás. Buena parte de la fuerza de su repertorio en la diáspora se explica por esa función.

5.3 El concierto como formato[editar]

Buena parte de la reputación de Fernández se construyó en directo, en un formato que hoy resulta anómalo. Sus conciertos no seguían un repertorio cerrado: tras una primera parte fijada, abría el escenario a las peticiones del público y encadenaba canciones durante horas, alternando temas propios con repertorio ajeno —José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez, Tomás Méndez— que dominaba de memoria por sus años de cantar por pieza en cantinas.

Ese formato explica dos rasgos de su carrera. El primero, la fidelidad de un público que asistía sabiendo que cada concierto sería distinto. El segundo, la escala de sus convocatorias gratuitas: los 54.000 espectadores de la Plaza de Toros México en 1984, los alrededor de 220.000 del Zócalo en 2009 y los más de 80.000 del Estadio Azteca en 2016 corresponden a actuaciones en espacios y condiciones muy distintos de los del circuito comercial de arenas, y en varios casos sin taquilla.

5.4 Influencia[editar]

La descendencia directa es literal: su hijo Alejandro Fernández desarrolló desde los años noventa una carrera propia que combinó la ranchera con la balada pop, y con él grabó y giró en varias ocasiones, entre ellas la gira Lazos invencibles, iniciada en 2001.

Más allá de la familia, el papel de Fernández fue el de garantizar la continuidad de un género. Cuando la música regional mexicana volvió a ocupar el centro comercial en los años veinte del siglo XXI —con el ascenso de los corridos tumbados y de artistas como Peso Pluma o Christian Nodal—, lo hizo sobre un repertorio y una gramática que Fernández había mantenido en circulación durante los cincuenta años anteriores. En 2023, la revista Rolling Stone lo situó en el puesto 95 de su lista de los 200 mejores cantantes de todos los tiempos.

6. Alcance fuera de México[editar]

La carrera de Vicente Fernández no fue un fenómeno nacional exportado: fue continental desde muy pronto, y en algunos territorios su repertorio se integró en la cultura popular local hasta perder la etiqueta de música extranjera.

6.1 Estados Unidos[editar]

Estados Unidos fue su segundo mercado y, en volumen de conciertos, muchas veces el primero. Fernández giró de forma continuada por California, Texas, Illinois y Arizona, y llenó recintos de gran aforo décadas antes de que existiera una industria formal de la música latina en el país. Fue incorporado al Salón de la Fama de la Música Latina de Billboard en 1998, el mismo año en que se develó su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, y en 2002 al Salón Internacional de la Música Latina.

Las señales de arraigo son también municipales: el gobernador de Nuevo México declaró el 12 de junio de 2008 como Día de Vicente Fernández, y la ciudad de Chicago le entregó las llaves de la ciudad en 2012 y renombró en su honor un tramo de la calle 26 Oeste, en el barrio de La Villita, de mayoría mexicana.

6.2 América del Sur y el Caribe[editar]

En 1987 realizó su primera gira internacional, con actuaciones en Bolivia y Colombia. A partir de ahí, Argentina, Chile, Perú, Venezuela, Ecuador y los países centroamericanos se convirtieron en destinos recurrentes. «Volver, volver» y «El Rey» funcionan en buena parte del continente como canciones de repertorio común, cantadas en reuniones familiares y celebraciones sin conciencia de que pertenecen a un género regional mexicano. En 2012 recibió la Orden Libertadores y Libertadoras de Venezuela.

6.3 España y Europa[editar]

En España su repertorio se difundió a través de la radio y de las giras periódicas, con actuaciones en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias. La ranchera mexicana ya contaba allí con un público formado desde los tiempos de Jorge Negrete y de Rocío Dúrcal —la cantante madrileña que hizo del repertorio ranchero su territorio principal—, y Fernández fue su referencia viva durante décadas.

6.4 El repertorio como patrimonio compartido[editar]

El indicador más claro de su alcance no es una cifra de ventas —las estimaciones difieren considerablemente, desde unos cincuenta hasta más de setenta y cinco millones de discos según la fuente consultada—, sino la circulación de sus canciones fuera de todo circuito comercial: «El Rey» y «Volver, volver» se cantan en velatorios, bodas y celebraciones de Día de Muertos en México y en las comunidades mexicanas del extranjero, un uso ritual que muy pocas grabaciones populares alcanzan.

7. Premios y reconocimientos[editar]

7.1 Premios Grammy[editar]

Según la base de datos de la Academia de la Grabación, Fernández obtuvo cuatro premios Grammy de catorce nominaciones.

Año Categoría Trabajo premiado
2010 Mejor Álbum de Música Regional Mexicana Necesito de ti
2015 Mejor Álbum de Música Regional Mexicana Mano a mano: Tangos a la manera de Vicente Fernández
2017 Mejor Álbum de Música Regional Mexicana Un Azteca en el Azteca, Vol. 1 (En vivo)
2022 Mejor Álbum de Música Regional Mexicana A mis 80's (póstumo)

7.2 Grammy Latinos[editar]

Obtuvo nueve Grammy Latinos, todos en la categoría de Mejor Álbum Ranchero.

Año Trabajo premiado
2002 Más con el número uno
2003 35 aniversario: Lo mejor de Lara
2004 En vivo: Juntos por última vez (con Alejandro Fernández)
2008 Para siempre
2009 Primera fila
2010 Necesito de ti
2011 El hombre que más te amó
2013 Hoy
2021 A mis 80's

En 2002 la Academia Latina de la Grabación lo distinguió además como Persona del Año.

7.3 Otras distinciones[editar]

[ Desplegar / Plegar ]
  • Estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood (1998).
  • Salón de la Fama de la Música Latina de Billboard (1998).
  • Salón Internacional de la Música Latina (2002).
  • Catorce premios Lo Nuestro a lo largo de su carrera.
  • Estatua en la Plaza de los Mariachis de Guadalajara, develada el 6 de octubre de 2019.
  • Huellas y estrella en el Paseo de las Luminarias de la Ciudad de México.
  • Día de Vicente Fernández en Nuevo México, declarado el 12 de junio de 2008.
  • Llaves de la ciudad de Chicago (2012) y calle renombrada en su honor en el barrio de La Villita.
  • Orden Libertadores y Libertadoras de Venezuela (2012).
  • Puesto 95 en la lista de los 200 mejores cantantes de todos los tiempos de Rolling Stone (2023).

8. Legado[editar]

Vicente Fernández ocupó durante medio siglo un lugar que en México no tenía sustituto posible: el de intérprete de una tradición musical que el país reconoce como propia, sostenida con una regularidad industrial que ningún otro artista del género igualó. Cuando murió, en diciembre de 2021, el duelo público tuvo la escala de un acontecimiento nacional.

Su herencia se mide en tres planos. El repertorio, que sigue siendo el canon de la ranchera y la referencia con la que se mide a cualquier intérprete nuevo del género. La continuidad familiar, con Alejandro Fernández y una tercera generación de la familia dedicada a la música. Y la infraestructura: la Arena VFG, construida en 2005 junto a su rancho en Tlajomulco de Zúñiga, dotó a la zona metropolitana de Guadalajara de un recinto de espectáculos de gran aforo.

En términos más amplios, Fernández demostró que un género tradicional podía sostener una carrera de escala internacional sin diluirse en el pop, algo que en su momento la industria consideraba imposible. El regreso comercial de la música regional mexicana en la década de 2020 —hoy uno de los sectores de mayor crecimiento del mercado latino— se apoya en una audiencia que él contribuyó decisivamente a conservar.

Hay además una dimensión menos evidente. Durante los años en que la música mexicana no tenía prácticamente representación en los grandes premios de la industria estadounidense, Fernández sostuvo la presencia del género en las categorías regionales del Grammy con una insistencia estadística notable: catorce nominaciones repartidas a lo largo de casi cuatro décadas, desde 1984 hasta 2022. Esa continuidad ayudó a que las categorías sobrevivieran y a que artistas posteriores encontraran una vía institucional ya abierta.

Por último, su figura funciona hoy como referencia identitaria más allá de la música. La imagen del charro con el traje de botonadura de plata, asociada durante décadas al cine y a la publicidad, quedó fijada a su persona hasta tal punto que en el imaginario popular mexicano contemporáneo «el charro» remite antes a Vicente Fernández que a los intérpretes de la Época de Oro que crearon el arquetipo.

9. Véase también[editar]