Villena
| Villena | |
|---|---|
| Municipio de |
|
| País | España |
| Comunidad autónoma | |
| Provincia | |
| Comarca | Alto Vinalopó |
| Población | 34 000 aprox. habitantes |
| Gentilicio | villenense, villenero/a |
| Alcalde | Fulgencio José Cerdán (PSPV‑PSOE), desde 2019 |
1. Resumen[editar]
Villena es un municipio situado al noroeste de la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana, España. Es la capital de la comarca del Alto Vinalopó y un importante nudo de comunicaciones entre la costa mediterránea y el interior peninsular. Su historia se remonta a la Edad del Bronce y su patrimonio monumental incluye el castillo de la Atalaya, la iglesia arciprestal de Santiago y los restos del Palacio Municipal.
La ciudad es conocida por su riqueza arqueológica —con el célebre Tesoro de Villena como pieza estelar— y por celebrar unas de las fiestas de Moros y Cristianos más antiguas y participativas de España. Su economía combina la agricultura —especialmente la viticultura—, la industria del calzado y el mueble, y un creciente sector servicios apoyado en el turismo histórico-cultural.
2. Toponimia y símbolos[editar]
2.1. Origen del nombre[editar]
El nombre de Villena tiene un origen discutido. La hipótesis más aceptada lo deriva del árabe bilyāna, que a su vez podría proceder del término romance Belliana, vinculado al antropónimo latino Bellius o Vellius.[1] Durante la dominación islámica, la ciudad se documenta como Madina Bilyāna.[2]
2.2. Escudo y bandera[editar]
El escudo tradicional de Villena incorpora las armas de la Casa de Manuel de Villena —un león rampante y una mano alada con espada sobre un fondo de gules (rojo)—, heredados de su señorío medieval. La bandera municipal utiliza comúnmente los colores rojo y dorado, combinados en ocasiones con el blanco del blasón histórico.
3. Geografía[editar]
Villena se asienta en un valle del corredor prebético, a 505 metros sobre el nivel del mar. Su extenso término municipal, de 345,6 km², limita con los municipios de Sax, Biar, Caudete, Yecla y otros.
El paisaje está dominado por la montaña y la llanura, con formaciones notables como la Sierra de Salinas, al noreste. Históricamente, la ciudad contó con una laguna interior, la Laguna de Villena, desecada a principios del siglo XIX para aprovechar sus tierras para la agricultura.[3]
El clima es mediterráneo continentalizado, con veranos cálidos e inviernos fríos que a menudo registran heladas y ocasionalmente nevadas ligeras en las elevaciones circundantes.
4. Historia[editar]
4.1. Prehistoria y Edad Antigua[editar]
Los primeros asentamientos en el término de Villena se remontan al Paleolítico Medio. La Cueva del Cochino y otros yacimientos atestiguan una ocupación humana continua. Durante la Edad del Bronce, la zona alcanzó un notable desarrollo, como demuestra el Tesoro de Villena —un conjunto de orfebrería de más de nueve kilos de oro de mediados del II milenio a.C.—, hallado en 1963 y considerado uno de los conjuntos de vajilla áurea prehistórica más importantes de Europa.
En época ibérica y romana, el núcleo de población se desplazó ligeramente. La romanización dejó vestigios de villas agrícolas que explotaban el fértil valle.
4.2. Edad Media[editar]
Bajo dominio islámico, Villena se consolidó como Madina desde el siglo XI. Formó parte de la cora de Tudmir y posteriormente, en época almohade, se erigió como una plaza fortificada de primera importancia.
La conquista cristiana se produjo hacia 1240, integrándose inicialmente en la Corona de Castilla bajo el señorío de los Manuel. Don Juan Manuel, célebre escritor y sobrino de Alfonso X el Sabio, fue señor de Villena y otorgó a la villa el Fuero de don Juan Manuel, que rigió su vida jurídica durante siglos. En esta época se levantó el primitivo castillo. A finales del siglo XIV, Villena se transformó en marquesado, título que recayó en la familia Pacheco.
4.3. Edad Moderna[editar]
La Guerra de Sucesión Castellana supuso un punto de inflexión. En 1476, los Reyes Católicos incorporaron definitivamente la ciudad a la Corona, sofocando una revuelta antiseñorial.[4] En 1525, Carlos V le concedió el título de «Muy Noble, Muy Leal y Fidelísima Ciudad», consolidando un nuevo periodo de crecimiento que trajo la construcción de la iglesia arciprestal de Santiago y el renacimiento del Palacio Municipal.
4.4. Edad Contemporánea[editar]
En el siglo XIX, la llegada del ferrocarril, con la construcción de la línea Madrid-Alicante, transformó a Villena en un importante centro logístico. La desecación de la laguna a principios de ese siglo cambió la fisonomía agrícola del término. Durante la Guerra Civil, la ciudad, situada en la retaguardia republicana durante gran parte de la contienda, sufrió los avatares del conflicto, incluyendo la colectivización de algunas industrias y los estragos de la represión en ambos bandos.
En la segunda mitad del siglo XX, Villena experimentó un notable crecimiento industrial y demográfico, vinculado al calzado y al mueble, que atrajo a trabajadores de regiones vecinas, consolidando su perfil como la ciudad más poblada de la comarca del Alto Vinalopó.
5. Patrimonio[editar]
El casco histórico de Villena fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1968. Alberga una notable colección de monumentos que resumen su rico pasado fronterizo y señorial.
[ Desplegar / Plegar lista de monumentos principales ]
- Castillo de la Atalaya: Construido por los árabes sobre el siglo XI y reformado en los siglos XIV y XV. Es una fortaleza de planta rectangular con doble muralla y torre del homenaje de cuatro pisos, considerado uno de los castillos más emblemáticos de la provincia de Alicante.
- Iglesia Arciprestal de Santiago: Edificio gótico-renacentista iniciado en el siglo XV. Destaca por su fachada principal de estilo plateresco y su esbelta torre.
- Palacio Municipal: Obra renacentista del siglo XVI, aunque su fachada original fue destruida y hoy se conserva la portada principal y algunos elementos estructurales en un edificio que combina lo antiguo con lo moderno.
- Museo del Tesoro de Villena (MUVI): Alberga el Tesoro de Villena, además de otros fondos arqueológicos de gran valor, como el Tesorillo del Cabezo Redondo, correspondiente a la Edad del Bronce.
- Plaza de Toros: Construida a principios del siglo XX, rehabilitada como espacio cultural polivalente en los últimos años.
6. Economía[editar]
Tradicionalmente agrícola, la economía de Villena se diversificó durante el siglo XX. La viticultura es históricamente uno de sus grandes motores, pues la ciudad es sede de la Denominación de Origen Protegida Alicante, y en ella se producen algunos de los tintos más apreciados de la provincia, como el tinto Fondillón.
La industria del calzado, especialmente la de calzado infantil, ha sido un sector clave, aunque sufrió un duro proceso de reestructuración con la globalización. Paralelamente, la industria del mueble tapizado y el sector de la logística y el transporte, favorecido por su posición estratégica junto a la autovía A-31 y la línea ferroviaria, han ganado peso. El comercio y el turismo cultural, apoyados en el rico patrimonio histórico, se han convertido en pilares crecientes de la economía local.[5]
7. Fiestas y cultura[editar]
7.1. Moros y Cristianos[editar]
Las fiestas de Moros y Cristianos en honor a Nuestra Señora de las Virtudes, celebradas del 4 al 9 de septiembre, constituyen la celebración más importante de la ciudad y están declaradas de Interés Turístico Internacional. Su origen se sitúa en el siglo XIX[sin verificar], y en la actualidad participan catorce comparsas —siete del bando moro y siete del bando cristiano— que desfilan con vistosos trajes, carrozas y boatos. Al acto de la «Conversión del Moro al Cristianismo» en el castillo de la Atalaya, le sigue la Embajada y el disparo de arcabucería, que saturan las calles de pólvora y música.
7.2. Semana Santa[editar]
La Semana Santa villenense, declarada de Interés Turístico Provincial, cuenta con varias cofradías y hermandades que procesionan imágenes de gran valor artístico. Destaca el «Encuentro» entre la Virgen de los Dolores y el Nazareno en la mañana del Viernes Santo, uno de los momentos de mayor recogimiento y belleza plástica del calendario local.
7.3. Otras manifestaciones culturales[editar]
El panorama musical de la ciudad se ve marcado por la banda municipal de música, fundada en el siglo XIX, y por un movimiento de grupos de rock y pop que tuvo su auge en las décadas de los noventa y dos mil. En el ámbito museístico, el Museo del Festero, o MUFE, ofrece una exposición permanente sobre la indumentaria y la historia de los Moros y Cristianos, accesible al visitante durante todo el año.
8. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
A diferencia de otros municipios de la costa alicantina, la presencia de población latinoamericana en Villena es relativamente reciente. A partir de la primera década del siglo XXI, la ciudad empezó a recibir inmigración procedente de diversos países de Hispanoamérica, atraída en un principio por la oferta de empleo en la construcción, el textil y el sector agrícola.[6]
Con el paso de los años, la inmigración hispanoamericana ha incorporado algunos matices a las celebraciones locales, especialmente en la música y la gastronomía popular, aunque la cultura tradicional villenense, vertebrada en torno al festero, mantiene su papel hegemónico como principal articulador de la vida social. La ciudad carece de un centro cultural latinoamericano de gran envergadura, pero la integración en el tejido asociativo y educativo es una realidad cotidiana visible en sus barrios más nuevos.
9. Villenenses ilustres[editar]
[ Desplegar / Plegar lista de personajes ]
- José Joaquín de Alcoy (s. XIX): dramaturgo y poeta en valenciano y castellano.
- Mariano Ruiz Zorrilla (1833-1895): político y presidente del Consejo de Ministros durante un breve periodo de la Primera República, aunque nació en Burgo de Osma, mantuvo un vínculo estrecho con Villena, donde se conserva su casa-palacio.
- José Hernández (contemporáneo): artista plástico e ilustrador.
- Miguel Ángel de la Cuña: músico y director de banda.
- Jesús García de Quirós (s. XX): cronista oficial de la ciudad.
10. Deporte[editar]
El fútbol es el deporte más seguido. El Villena Club de Fútbol[sin verificar] compite en categorías regionales y disputa sus partidos en el campo municipal La Solana. Además, la ciudad cuenta con instalaciones para la práctica del baloncesto, tenis, pádel y atletismo, concentradas en su mayoría en la Ciudad Deportiva Municipal. La geografía del término también favorece deportes al aire libre como el senderismo y la escalada, particularmente en la Sierra de Salinas.
Otra hipótesis, menos apoyada, sugiere un origen en el término ibero o prerromano bilia (montículo o altura), en referencia al cerro del castillo de la Atalaya. ↩︎
La primera aparición escrita del topónimo se fecha en el siglo XI, en textos del geógrafo Al-Udri. ↩︎
La desecación, concluida hacia 1803, transformó radicalmente la economía agrícola local, facilitando el cultivo de cereales y la expansión de la huerta, aunque eliminó un ecosistema acuático de importancia regional. ↩︎
La rebelión contra el marqués Diego López Pacheco fue apoyada por los Reyes Católicos, quienes, tras la victoria, integraron Villena en el realengo para evitar el excesivo poder de la nobleza en una plaza estratégica que controlaba la ruta hacia el Mediterráneo. ↩︎
La crisis de 2008 afectó gravemente al municipio, que inició un lento proceso de reconversión hacia los servicios y el turismo de interior, aprovechando sus recursos patrimoniales y su conexión con la Ruta del Vino de Alicante. ↩︎
Principalmente, se asentaron en la ciudad comunidades de origen ecuatoriano, colombiano y boliviano. En la actualidad, su presencia se refleja en pequeños comercios, restaurantes y en algunas asociaciones culturales que participan en eventos interculturales organizados por el Ayuntamiento. ↩︎