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Día de Todos los Santos

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Día de Todos los Santos
TipoFestividad cristiana; solemnidad en la Iglesia latina
Otros nombresFiesta de Todos los Santos, Solemnidad de Todos los Santos, Hallowmas (inglés)
Fecha1 de noviembre (rito latino y anglicanismo); primer domingo después de Pentecostés (rito bizantino); primer viernes después de Pascua (iglesias siríacas); 11 de septiembre (tradición copta)
Vigilia31 de octubre, Halloween o Víspera de Todos los Santos
Día siguienteDía de los Fieles Difuntos, 2 de noviembre
Clasificación católicaSolemnidad y día de precepto
Color litúrgico luteranoBlanco
OrigenCristianismo antiguo; fecha occidental generalizada en 835
ÁmbitoInternacional, con especial arraigo en países cristianos

1. Resumen[editar]

El Día de Todos los Santos, llamado también Fiesta de Todos los Santos, Solemnidad de Todos los Santos y, en inglés, Hallowmas, es una celebración cristiana dedicada a honrar a todos los santos de la Iglesia, se los conozca o no. En el cristianismo occidental de rito latino se celebra el 1 de noviembre; en las iglesias orientales de tradición bizantina, el primer domingo después de Pentecostés; y en algunas iglesias de tradición siríaca, el primer viernes después del domingo de Pascua. La víspera, el 31 de octubre, es conocida como Halloween o Víspera de Todos los Santos. Al día siguiente, el 2 de noviembre, se conmemora el Día de los Fieles Difuntos.

La fiesta no se reduce a los santos canonizados. Su sentido teológico parte de la comunión de los santos: la relación entre los vivos, los fieles difuntos que aún se purifican y quienes han alcanzado la visión beatífica y viven eternamente en la presencia de Dios.[1] Por eso, en muchos países cristianos la jornada se asocia a la visita de cementerios, la limpieza y ornamentación de tumbas y el encendido de velas.

En la práctica occidental, la celebración litúrgica comienza con las primeras vísperas de la tarde del 31 de octubre y termina con las completas del 1 de noviembre. Es frecuente que las catedrales exhiban ese día reliquias de los santos y que las familias acudan a los cementerios durante todo el Allhallowtide, el periodo que, en sentido amplio, va de la víspera del 31 de octubre a la mañana del 3 de noviembre.[2]

2. Fecha y nombres[editar]

El calendario de la fiesta no es uniforme en todas las tradiciones cristianas.

  • Occidente, rito latino y anglicanismo: 1 de noviembre.
  • Iglesias ortodoxas y católicas orientales de rito bizantino: el primer domingo después de Pentecostés.
  • Iglesia siro-malabar, Iglesia católica caldea e Iglesia de Oriente: el primer viernes después del domingo de Pascua.
  • Iglesia copta ortodoxa: 11 de septiembre, fecha del Nayrouz, que marca el inicio del año nuevo copto y del mes de Thout.

En inglés se emplea Hallowmas como contracción de All Hallows’ Mass, es decir, misa de todos los santos. El nombre de Halloween procede a su vez de All Hallows’ Eve, o Víspera de Todos los Santos.[3]

3. Historia[editar]

3.1 Primeras conmemoraciones de mártires[editar]

La Iglesia primitiva acostumbraba celebrar el aniversario de la muerte de un mártir en el lugar de su martirio. Con frecuencia, grupos de mártires morían el mismo día, lo que llevó a conmemoraciones colectivas. Durante la persecución de Diocleciano, iniciada en 303, el número de mártires fue tan grande que resultaba inviable asignar un día particular a cada uno. La respuesta fue fijar una fecha común para venerarlos a todos.

En Oriente, una fiesta de todos los santos se celebraba ya hacia 359, según indican San Efrén en sus Carmina Nisibena y San Atanasio en sus Epistulae Syriacae. La fecha no era la misma en todas partes: el 13 de mayo para las iglesias de Siria y el primer domingo después de Pentecostés para las de Antioquía, según San Juan Crisóstomo. Esta última posición se mantuvo en las iglesias de rito bizantino.[4]

En el siglo V, San Máximo de Turín predicaba anualmente en honor de todos los mártires el domingo después de Pentecostés. El Comes de Wurzburgo, la lista de lecturas eclesiásticas más antigua que se conserva, datada a finales del siglo VI o inicios del VII, menciona el domingo después de Pentecostés como dominica in natale sanctorum, es decir, el domingo de la natividad de los santos. Para entonces la conmemoración ya se había ampliado para incluir a todos los santos, mártires o no.

3.2 Roma y el Panteón[editar]

En Roma, el origen de la fiesta está ligado al Panteón, templo dedicado originalmente al culto de los dioses romanos. Hacia 608, el emperador de Oriente Focas lo donó al papa Bonifacio IV. El pontífice lo convirtió en iglesia y lo dedicó el 13 de mayo de 609 o 610 bajo la advocación de Santa María de la Rotonda. Desde entonces se celebró en Roma la dedicatio Sanctae Mariae ad Martyres.

Se ha discutido por qué se eligió el 13 de mayo. Algunos liturgistas lo relacionan con la fiesta romana de las Lemuria, destinada a aplacar a los espíritus de los muertos.[5] En el siglo IX, el papa Gregorio IV hizo trasladar numerosos cuerpos de mártires desde las catacumbas y volvió a consagrar el templo el 1 de noviembre de 835, con el nombre de Santa María ad Martyres.

El papa Gregorio III, por su parte, dedicó un oratorio en la antigua basílica de San Pedro a las reliquias de los apóstoles, los santos, los mártires y los confesores. Algunas fuentes sostienen que lo consagró el 1 de noviembre y que por ello esa fecha se convirtió en el Día de Todos los Santos. Otras fuentes indican que Gregorio III convocó un sínodo contra la iconoclasia el 1 de noviembre de 731, pero que consagró el oratorio el Domingo de Ramos, 12 de abril de 732.[6]

3.3 La adopción del 1 de noviembre[editar]

Hacia el año 800 hay pruebas de que iglesias de la Irlanda gaélica y de Northumbria celebraban la conmemoración de todos los santos el 1 de noviembre. Algunos manuscritos del Martirologio de Tallaght y del Martirologio de Óengus, de esa época, registran la fecha. El erudito Alcuino de Northumbria la recomendó a su amigo Arno de Salzburgo en Baviera. Alcuino, miembro de la corte de Carlomagno, pudo haber sido el canal por el que la fiesta irlandesa-northumbriana entró en el Imperio franco.

Se ha debatido el papel del calendario céltico. James Frazer sostuvo que se escogió el 1 de noviembre por tratarse de la fecha de Samhain. Ronald Hutton, en cambio, argumentó que Samhain era una fiesta de cosecha sin vínculos rituales claros con los muertos, y propuso que el 1 de noviembre fue una idea germánica más que céltica.[7]

En 835, el emperador Luis el Piadoso, hijo de Carlomagno, estableció el 1 de noviembre como Día de Todos los Santos y día de precepto en todo el Imperio franco. El decreto se emitió a instancias del papa Gregorio IV y con el consentimiento de los obispos. De este modo la fecha se consolidó en Occidente, aunque el 13 de mayo no desapareció de inmediato. El erudito Sicardo de Cremona propuso que el papa Gregorio VII suprimió la fecha de mayo; en el siglo XII la fiesta del 13 de mayo había desaparecido de los libros litúrgicos.

3.4 Reformas posteriores[editar]

La octava de Todos los Santos fue añadida por el papa Sixto IV. En 1955, las reformas litúrgicas del papa Pío XII suprimieron la vigilia y la octava, aunque comunidades católicas tradicionales conservaron su celebración.[8]

4. Teología y liturgia[editar]

4.1 Catolicismo[editar]

En la Iglesia católica, el Día de Todos los Santos es una solemnidad y un día de precepto: hay obligación de asistir a misa y, según la disciplina tradicional, de abstenerse de los trabajos serviles. Antes de las reformas de 1955, la vigilia incluía abstinencia y ayuno.

El objeto de la fiesta es honrar a todos los moradores del cielo: la Santísima Trinidad, la Virgen María, los ángeles, los justos del Antiguo y del Nuevo Testamento y los santos, incluidos los que no han sido canonizados. La teología católica distingue entre la Iglesia triunfante, la Iglesia peregrina y la Iglesia purgante; este día se centra especialmente en la primera, es decir, en quienes ya gozan de la vida eterna. Las catedrales suelen exhibir reliquias de los santos durante la fecha.

4.2 Luteranismo[editar]

La festividad se mantuvo tras la Reforma protestante en los calendarios litúrgicos de las iglesias evangélicas luteranas. En la Iglesia de Suecia, el día asume un papel de conmemoración general de los difuntos, con especial atención a los mártires de la fe. El color litúrgico es el blanco.

En algunas congregaciones luteranas se leen los nombres de los miembros fallecidos durante el año, marcando cada nombre con el toque de una campana o el encendido de una vela. Los fieles visitan los cementerios para colocar flores, limpiar tumbas y encender velas.[9]

4.3 Anglicanismo y metodismo[editar]

En la Iglesia de Inglaterra, iglesia madre de la Comunión Anglicana, la fecha es una fiesta principal y puede celebrarse el 1 de noviembre o el domingo entre el 30 de octubre y el 5 de noviembre. En la Iglesia Metodista Unida se celebra el primer domingo de noviembre. En algunas congregaciones metodistas, un acólito enciende una vela mientras el clero nombra a cada persona fallecida; la ceremonia suele acompañarse de oraciones y lecturas responsivas.

Las iglesias protestantes que observan el día suelen usarlo para recordar a todos los cristianos, vivos y difuntos, y para dar gracias por la vida y la muerte de los santos, sean famosos u oscuros.

4.4 Cristianismo oriental[editar]

La Iglesia ortodoxa oriental, siguiendo la tradición bizantina, conmemora a todos los santos colectivamente el domingo después de Pentecostés, denominado en griego Agiōn Pantōn. La homilía 74 de San Juan Crisóstomo, de finales del siglo IV o inicios del V, marca la celebración de una fiesta de todos los mártires el primer domingo después de Pentecostés.

La fiesta cobró mayor importancia en el siglo IX durante el reinado del emperador bizantino León VI el Sabio. Según la tradición, la emperatriz Teófano llevó una vida devota y, tras su muerte, se produjeron milagros. León VI construyó una iglesia para sus reliquias y quiso ponerle su nombre, pero los obispos locales lo disuadieron y el templo se dedicó a todos los santos. En la tradición copta, el Día de Todos los Santos se vincula al Nayrouz, celebrado el 11 de septiembre como inicio del año nuevo copto.

5. Vigilia, Halloween y Allhallowtide[editar]

La víspera del Día de Todos los Santos, el 31 de octubre, recibe en inglés el nombre de All Hallows’ Eve, del que deriva Halloween. En las congregaciones católicas, luteranas y anglicanas se celebra una misa de vigilia. Tradicionalmente, la víspera era un día de ayuno en el cristianismo occidental, práctica que conservan católicos tradicionales, luteranos y anglicanos.

En las tradiciones luterana, anglicana y reformada, el 31 de octubre se celebra también como Día de la Reforma. Las parroquias de la Iglesia de Inglaterra organizan a veces festividades de luz en sus salones parroquiales como alternativa cristiana a los motivos tenebrosos de Halloween.

Durante el Allhallowtide, los cristianos visitan los cementerios para recordar a sus seres queridos; las familias rezan ante las tumbas y las decoran con guirnaldas, flores, velas e incienso. En el siglo XX, Halloween se secularizó en gran medida, pero grupos cristianos tradicionales siguieron reivindicando sus orígenes cristianos, mientras que otros rechazaron la celebración.

6. Celebraciones por países[editar]

6.1 Europa[editar]

En Alemania, Austria, Francia e Italia el Día de Todos los Santos es una de las fiestas oficiales. En Alemania y Austria, los padrinos regalan a sus ahijados un pan dulce trenzado llamado Allerheiligenstriezel, o trenza de Todos los Santos.[10] En Finlandia y Suecia, países evangélicos luteranos, es día festivo: se visitan los cementerios, se encienden velas y se depositan flores. En Suecia, muchas iglesias organizan conciertos y numerosas tiendas abren con horario dominical.

En Portugal se conserva la práctica del souling, una forma de pedida de puerta en puerta dentro del ciclo de los difuntos.[11]

6.2 Filipinas[editar]

En Filipinas, país de larga tradición católica ligada al pasado colonial español, la visita a los cementerios en Todos los Santos es multitudinaria. En 2024, agencias internacionales informaron que los filipinos debieron soportar aglomeraciones e inundaciones para cumplir con la costumbre de visitar y arreglar las tumbas familiares.[12]

7. Presencia en España e Hispanoamérica[editar]

7.1 España[editar]

En España, el 1 de noviembre es festivo nacional y día de precepto. La costumbre más extendida es la visita a los cementerios, donde se limpian y adornan las sepulturas con flores, especialmente crisantemos. En las pastelerías aparecen dulces propios de la fecha, como los huesos de santo y buñuelos de viento.

En varias localidades españolas se mantiene la tradición de representar Don Juan Tenorio, de José Zorrilla.[13] La pieza, estrenada en el siglo XIX, termina con la redención del protagonista y suele programarse en televisión y teatros en torno a la fecha. En Cataluña se asocia a la castañada, con castañas asadas y boniatos.

7.2 México[editar]

En México, el Día de Todos los Santos forma parte del gran ciclo del Día de Muertos, junto con el Día de los Fieles Difuntos. Aunque las prácticas varían por región, es común dedicar el 1 de noviembre a los niños fallecidos, llamados popularmente angelitos o inocentes. Los altares domésticos y de cementerio incluyen flores de cempasúchil, veladoras, papel picado, calaveras de azúcar y alimentos que gustaban a los difuntos.

La celebración mexicana combina la matriz católica introducida durante la Colonia con tradiciones indígenas previas, y su colorido ha llevado a que la UNESCO la reconociera como patrimonio cultural.

7.3 Guatemala[editar]

En Guatemala, el 1 de noviembre es festivo. Las familias acuden a los cementerios para limpiar y decorar las tumbas, y es típico el consumo del fiambre, una ensalada fría que combina carnes, embutidos, verduras y encurtidos. En los municipios de Sumpango y Santiago Sacatepéquez se elevan barriletes gigantes de colores, elaborados con papel de china y bambú, como modo de comunicación simbólica con los muertos.

7.4 Chile, Perú y otras sociedades hispanoamericanas[editar]

En varios países hispanoamericanos, la fecha ha sido incorporada al calendario de feriados civiles. Chile, Perú, Colombia, Guatemala y Bolivia se cuentan habitualmente entre ellos. La práctica común es la visita a los cementerios y la limpieza de nichos, muchas veces con flores y velas.

En zonas andinas del Perú y Bolivia, la fecha convive con elementos de raíz indígena. En algunos mercados y panaderías aparecen panes rituales con forma humana, conocidos como tantawawa o wawa, que se comparten en los cementerios y en reuniones familiares.

8. Véase también[editar]

  • Halloween, la víspera del Día de Todos los Santos
  • Día de los Fieles Difuntos, la conmemoración del día siguiente
  • Día de Muertos, el ciclo mexicano con el que la fecha está estrechamente relacionada
  • Allhallowtide, el periodo litúrgico que reúne la víspera, Todos los Santos y los Fieles Difuntos

  1. En la teología católica se habla de tres estados de la Iglesia: la Iglesia triunfante, formada por quienes ya están en el cielo; la Iglesia purgante, formada por los fieles difuntos que se purifican; y la Iglesia peregrina, formada por los vivos. El Día de Todos los Santos se centra especialmente en la primera. ↩︎

  2. Las fuentes no fijan de manera idéntica los límites del Allhallowtide. Algunas descripciones lo presentan como el triduo del 31 de octubre al 2 de noviembre; otras lo extienden hasta la mañana del 3 de noviembre y, en ciertas tradiciones anglicanas, hasta el Domingo del Recuerdo. ↩︎

  3. Hallow es una forma antigua del inglés para «santo». De ahí proceden Hallowmas, All Hallows’ Eve y, por contracción, Halloween. ↩︎

  4. La fecha bizantina no es universal en Oriente. Los sirios orientales, por ejemplo, celebraban en 411 la Commemoratio Confessorum el viernes después de Pascua. ↩︎

  5. Se trata de una hipótesis litúrgica, no de una explicación aceptada por todas las tradiciones. La coincidencia de fecha y el tema común de «todos los muertos» hacen verosímil el vínculo, pero las fuentes antiguas no lo confirman de manera explícita. ↩︎

  6. La discrepancia sobre la consagración del oratorio de Gregorio III muestra lo difícil que resulta reconstruir el paso exacto entre la fiesta romana de mayo y la fecha universal del 1 de noviembre. Las dos versiones se documentan en estudios sobre la antigua basílica de San Pedro. ↩︎

  7. Frazer representa la interpretación más difundida popularmente, la del origen céltico de la fecha. Hutton, en cambio, estudia los documentos y concluye que la conexión directa con un culto céltico a los muertos no está probada. ↩︎

  8. Las reformas de 1955 suprimieron, entre otras piezas, la vigilia de Todos los Santos como vigilia obligatoria. Las comunidades tradicionales que siguen los libros litúrgicos anteriores a esas reformas continúan observando la vigilia y la octava. ↩︎

  9. En Finlandia, la costumbre de llevar velas a los cementerios tiene un marcado carácter nacional y convierte los camposantos en espacios iluminados durante la noche. ↩︎

  10. El Allerheiligenstriezel es una trenza dulce de masa enriquecida. La costumbre de regalarla a los ahijados está documentada especialmente en Austria y el sur de Alemania. ↩︎

  11. El souling es una tradición de origen medieval vinculada a la visita de almas del purgatorio. Ha quedado asociada al ciclo de Todos los Santos en Portugal y, en menor medida, en otras zonas europeas. ↩︎

  12. La afluencia filipina del 1 de noviembre es una de las mayores movilizaciones civiles del país. La práctica combina el cuidado de las tumbas con reuniones familiares que, en ocasiones, duran toda la noche. ↩︎

  13. La asociación de Don Juan Tenorio con la fecha tiene que ver con el argumento de la obra: la acción se sitúa en la noche de difuntos y el desenlace gira en torno a la salvación del protagonista. ↩︎