Ir al contenido

Domingo de Ramos

✏️ Editar🕓 Historial🔗 Enlaces
Domingo de Ramos
Nombre oficial Domingo de Ramos en la Pasión del Señor
Otros nombres Sexto Domingo de Cuaresma
Domingo de Pasión
Tipo Celebración religiosa cristiana
Celebrada por Iglesias cristianas históricas: católica, ortodoxa, anglicana, protestante y restauracionista
Fecha Variable; entre el 15 de marzo y el 18 de abril
Motivo Entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén
Costumbres Procesiones religiosas, bendición de ramos, celebraciones eucarísticas
Relacionada con Semana Santa
Anterior Sábado de Pasión; en el rito bizantino, Sábado de Lázaro
Siguiente Lunes Santo

1. Resumen[editar]

El Domingo de Ramos —llamado de manera oficial en la liturgia católica Domingo de Ramos en la Pasión del Señor— es una celebración cristiana en la que la mayor parte de las confesiones del cristianismo conmemora la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. La fiesta abre la Semana Santa y se sitúa en el sexto domingo de Cuaresma, es decir, el domingo inmediatamente anterior a la Pascua de Resurrección.[1]

Su fecha es movible. En el calendario gregoriano puede caer entre el 15 de marzo y el 18 de abril, según el cómputo pascual de cada año. En el nombre popular, la palabra «Ramos» alude a las ramas de palma que, según los evangelios, la multitud extendió o agitó delante de Jesús a su paso. En climas donde la palma no estaba disponible, las iglesias la sustituyeron históricamente por ramas de árboles locales: por ejemplo, boj, olivo, sauce o tejo. De esa sustitución proceden denominaciones locales como Domingo de Tejo.[1:1]

La celebración tiene dos polos principales. Por un lado, la bendición y distribución de los ramos; por otro, la procesión o entrada solemne del pueblo en la iglesia. La liturgia católica concede a esta jornada un carácter doble: conmemora tanto la aclamación de Cristo como la cercanía inmediata de su pasión y muerte. Por eso, en la misma misa se leen relatos de la entrada en Jerusalén y, tradicionalmente, el relato de la Pasión.

2. Base bíblica y relato evangélico[editar]

Los cuatro evangelios canónicos mencionan la entrada de Jesús en Jerusalén, aunque con variaciones en los detalles.[2] Los pasajes son Mateo 21:1–11, Marcos 11:1–11, Lucas 19:28–44 y Juan 12:12–19. Solo el Evangelio de Juan sitúa cronológicamente el episodio «seis días antes de la Pascua».[3] En el rito bizantino, esa referencia temporal se conecta con el Sábado de Lázaro, que conmemora la resurrección de Lázaro narrada en el capítulo anterior del Evangelio de Juan.

Según los evangelios, Jesús se detuvo antes de entrar en la ciudad en Betania y Betfagé, junto al monte de los Olivos. Desde allí envió a dos discípulos a una aldea cercana a buscar un asno o un borrico atado, con la indicación de responder, si alguien preguntaba, que el Señor lo necesitaba. Los discípulos llevaron el animal, colocaron sobre él sus mantos y Jesús montó.

La multitud, a su paso, extendió sus mantos por el camino y cortó ramas de árboles para alfombrar la entrada. Los relatos sinópticos dicen que la gente gritaba «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!», aclamaciones que retoman el Salmo 118, versículos 25–26. Mateo lee el hecho como cumplimiento de Zacarías 9:9, que anuncia a un rey humilde montado en un asno. Lucas añade que, al acercarse a Jerusalén, Jesús lloró sobre la ciudad y predijo los sufrimientos que sobrevendrían. En Juan se precisa que la multitud llevaba hojas de palma, palabra que en el texto griego corresponde al término phoinix.

Dentro de la ciudad, según Mateo, la gente se preguntaba quién era aquel hombre, y la multitud respondía: «Este es el profeta Jesús, el de Nazaret de Galilea». El relato no identifica con seguridad la puerta exacta por la que se produjo la entrada. Una tradición la asocia a la Puerta Dorada, por la que se creía que entraría el Mesías; otros estudiosos consideran más probable un acceso situado al sur.[1:2]

3. Sentido simbólico[editar]

El asno tiene en la tradición oriental un valor distinto del caballo. Mientras el caballo era el animal de guerra, el asno podía funcionar como montura de paz. Un rey empeñado en una campaña militar montaría a caballo; al avanzar en actitud pacífica podía hacerlo sobre un asno. La entrada de Jesús en Jerusalén se interpretó, por tanto, como la de un rey pacífico, no la de un guerrero.[1:3]

En la cultura del Imperio romano, la rama de palma era símbolo de triunfo y victoria. La diosa Nike o Victoria solía representarse con palmas, y el triunfo romano constituía una procesión de honor perfectamente comprensible para los observadores contemporáneos. En la antigua religión egipcia, además, la palma se llevaba en procesiones funerarias y representaba la vida eterna. Más tarde, la «palma del mártir» pasó a simbolizar la victoria espiritual de los mártires cristianos sobre la muerte. El Apocalipsis describe a una multitud vestida de blanco ante el trono sosteniendo palmas (Apocalipsis 7:9).

Dentro del simbolismo judío, la palma es una de las Cuatro Especies que se llevan en la fiesta de Sucot, según Levítico 23:40. El gesto de alfombrar el camino con mantos y ramas también tiene antecedentes en la Biblia hebrea: se narra que Jehú recibió un honor semejante.[1:4]

Los Padres de la Iglesia desarrollaron otra lectura espiritual: el asna madre representaría al judaísmo, sometido al yugo de la Ley, mientras que el borrico representaría a los gentiles. Ambos, a través de Cristo, quedarían conducidos a la Iglesia, entendida como nueva Jerusalén. La aclamación «Hosanna», que en su origen era una súplica dirigida a Dios —algo cercano a «¡sálvanos!»— se convirtió con el tiempo en un grito de alegría.[1:5]

4. Observancia en la liturgia[editar]

Cristianismo oriental[editar]

En la Iglesia ortodoxa —y en las iglesias católicas orientales que siguen el rito bizantino— la fiesta se denomina «Entrada del Señor en Jerusalén» y es una de las Doce Grandes Fiestas del año litúrgico. Desde la víspera, el Sábado de Lázaro, los fieles preparan los ramos, a menudo anudándolos en forma de cruz. Las vestiduras y colgaduras pasan a un color festivo, habitualmente verde.

El tropario de la fiesta vincula la resurrección de Lázaro con la resurrección futura de Cristo. Los ramos, que pueden ser de olivo, sauce, boj u otras ramas locales, se bendicen y se distribuyen con velas encendidas durante la Vigilia de la noche del sábado o antes de la Divina Liturgia del domingo. La Gran Entrada de la Divina Liturgia conmemora justamente la entrada del Señor en Jerusalén; en esa procesión los fieles permanecen de pie, con los ramos y las velas en las manos. Después, muchos guardan los ramos en el rincón de los iconos, en la casa, como signo de bendición.

En Rusia se desarrolló una costumbre solemne llamada «paseo en burro». En Moscú se celebró de forma destacada entre 1558 y 1693. El Patriarca de Moscú, representando a Cristo, montaba un supuesto asno —en la práctica, un caballo envuelto en tela blanca—, mientras el zar encabezaba a pie la procesión. El patriarca Nikon invirtió en 1658 el recorrido original. En la década de 1720, Pedro I puso fin a esta costumbre dentro de su política de reorganización eclesiástica; en el siglo XXI se ha recreado ocasionalmente.[1:6]

Cristianismo occidental[editar]

En la Iglesia católica, en muchas congregaciones anglicanas y en las luteranas, los ramos se bendicen con agua bendita fuera del edificio eclesiástico o, en climas fríos, en el nártex. A la bendición sigue una procesión solemne de toda la congregación, conocida como procesión de las palmas. La misa posterior es el centro de la jornada.

La Iglesia católica considera los ramos bendecidos como sacramentales. Las vestiduras del día son de color rojo escarlata, color de la sangre, para señalar el sacrificio redentor de Cristo que se aproxima. La denominación oficial, «Domingo de Ramos en la Pasión del Señor», expresa esa doble dimensión: la aclamación de la entrada y la lectura de la Pasión.

En iglesias luteranas, anglicanas y episcopales, el día suele llamarse oficialmente «Domingo de la Pasión: Domingo de Ramos». En la práctica, sin embargo, la expresión «Domingo de Ramos» prevalece. La duplicidad terminológica se debe a que, en el calendario tradicional, el penúltimo domingo de Cuaresma recibía el nombre de Domingo de Pasión.[4]

5. Costumbres asociadas a los ramos[editar]

En muchas parroquias, los fieles reciben palmas o ramos, a menudo bendecidos por el clero, y los conservan en casa. Una costumbre difundida consiste en colocarlos junto a cruces, crucifijos u otras imágenes religiosas, o guardarlos dentro de la Biblia o de un devocionario.[1:7]

Las palmas bendecidas no se tiran como un residuo cualquiera. Muchas iglesias colocan una canasta en el nártex durante los días anteriores a la Cuaresma siguiente para recoger los ramos viejos. Estos suelen quemarse ritualmente el martes de Carnaval, a fin de obtener la ceniza que se usará el Miércoles de Ceniza, primer día de Cuaresma.[5]

La sustitución de las palmas por plantas locales explica varios nombres tradicionales de la jornada. Allí donde se empleaba el tejo se hablaba de Domingo de Tejo; en otros lugares se usaba el nombre genérico Domingo de Ramos aunque la planta bendecida fuera otra. En la actualidad, la elección de la rama depende sobre todo del clima y de la disponibilidad local.

6. Presencia en España y América Latina[editar]

España[editar]

La Semana Santa española abre en muchas localidades con la llamada procesión de La Borriquita. En Toledo desfila por el casco antiguo la Hermandad de Cristo Rey en su entrada triunfal en Jerusalén, con niños vestidos como hebreos y palmas y ramas de olivo.

En Peñaflor (Sevilla), desde 1996 se representa de forma viviente la entrada de Jesús en Jerusalén, con niños y adultos vestidos de hebreos. En Jerez de la Frontera, la Semana Santa produce seis procesiones que buscan la carrera oficial hasta la Catedral, entre ellas las de las hermandades de la Estrella, Pasión, Perdón, Transporte, Coronación y Angustias.

En San Cristóbal de La Laguna (Tenerife), la jornada comienza con la procesión de la Entrada de Jesús en Jerusalén desde la catedral. Por la tarde salen Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de la Amargura desde la Parroquia Matriz de la Concepción, y más tarde el Santísimo Cristo de las Caídas desde la Iglesia de San Juan Bautista. En Santa Cruz de Tenerife parten la procesión de Ramos con el Cristo Predicador desde la Parroquia Matriz de la Concepción y la procesión con el paso de la entrada de Jesús en Jerusalén desde la Parroquia de San Francisco de Asís.

En Elche, la procesión de la Burreta conmemora la entrada montada en asno. En Benetúser (Valencia), la Semana Santa —declarada de interés turístico provincial— se inicia con la procesión de las palmas, en la que participan las siete cofradías del municipio. Al concluir, el grupo La Pasión representa la expulsión de los mercaderes del templo.[1:8]

Colombia[editar]

En Popayán, el Domingo de Ramos despliega una de las procesiones más nutridas de la Semana Santa local. Sale en la mañana, hacia las 10:00, del Santuario de Belén. Desciende por los Quingos de Belén, llenos de fieles que agitan sus palmas, y concluye en el Parque Caldas, frente a la Catedral, donde se celebra una multitudinaria misa campal. En el desfile procesionan el Señor del Triunfo, el Señor Caído y el Santo Ecce Homo.[1:9]

Perú[editar]

En Huacho, ciudad del norte chico en el departamento de Lima, el inicio de la Semana Santa está marcado por el paso del Señor del Triunfo, montado en su burrita y acompañado por San Juan Evangelista y Zaqueo. La procesión recorre las calles del centro y constituye el primer gran acto de la semana mayor en esa ciudad. No se ha precisado con certeza la antigüedad del cortejo, que se presenta como una costumbre arraigada localmente.[1:10]

7. Calendario y denominaciones[editar]

El Domingo de Ramos es una fiesta movible, vinculada al ciclo pascual. En el calendario gregoriano cae entre el 15 de marzo y el 18 de abril. A modo de orientación, en 2024 se celebró el 24 de marzo[sin verificar]; en 2025, el 13 de abril[sin verificar]; y en 2026, el 29 de marzo[sin verificar].[6] En las iglesias que mantienen el calendario juliano para el ciclo festivo, la fecha civil puede ser distinta.

Además del nombre oficial, la fiesta recibe los de Sexto Domingo de Cuaresma y Domingo de Pasión. Como se indicó, este último puede prestarse a confusión en algunas tradiciones occidentales, ya que el calendario litúrgico anterior a la reforma del siglo XX reservaba la denominación Domingo de Pasión para el domingo anterior al de Ramos. En la actualidad, el rito romano concentra la proclamación de la Pasión en la misa del propio Domingo de Ramos.

8. Legado e iconografía[editar]

La entrada de Jesús en Jerusalén ha sido representada en la pintura, la escultura procesional y la iconografía oriental. La imagen de la multitud agitando palmas y alfombrando el camino constituye una de las escenas más reconocibles de la Semana Santa. En Occidente, una referencia clásica es la pintura de Giotto que muestra a Jesús entrando en Jerusalén; en el ámbito bizantino, el motivo aparece en frescos e iconos como el de la catedral de la Anunciación de Moscú.[1:11]

La pervivencia del ramo como objeto bendecido y conservado en casa ha asegurado que la fiesta no se agote en la liturgia del templo. El ciclo del ramo —bendecido, guardado, recogido y quemado para el Miércoles de Ceniza— integra el Domingo de Ramos dentro del gran arco temporal que va de una Semana Santa a la siguiente Cuaresma.

Notas[editar]


  1. La información litúrgica, histórica y procesional procede del artículo «Domingo de Ramos» de la Wikipedia en español. ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎ ↩︎

  2. Las narraciones de la entrada se encuentran en Mateo 21:1–11, Marcos 11:1–11, Lucas 19:28–44 y Juan 12:12–19. ↩︎

  3. Juan 12:1 sitúa el episodio «seis días antes de la Pascua». Los evangelios sinópticos no precisan ese dato. ↩︎

  4. En el calendario tradicional de algunas iglesias occidentales, el penúltimo domingo de Cuaresma se llamaba Domingo de Pasión. La reforma litúrgica católica del siglo XX reorganizó estas denominaciones y concentró la celebración en la Semana Santa. ↩︎

  5. Las palmas viejas se recogen antes de la Cuaresma y suelen quemarse el martes de Carnaval. La ceniza resultante se emplea el Miércoles de Ceniza. ↩︎

  6. Fechas calculadas conforme al calendario gregoriano. En las iglesias que siguen el calendario juliano, la fecha civil puede diferir. Se recomienda confirmar cada año con el calendario litúrgico correspondiente. ↩︎