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Diego Rivera

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Diego Rivera
Nombre completoDiego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez
Nacimiento8 de diciembre de 1886, Guanajuato, México
Fallecimiento24 de noviembre de 1957 (70 años), San Ángel, Ciudad de México
Lugar de descansoRotonda de las Personas Ilustres, Panteón Civil de Dolores, Ciudad de México
NacionalidadMexicana
OcupaciónPintor y muralista
Movimiento artísticoMuralismo mexicano; cubismo en su etapa parisina (1913-1917)
FormaciónAcademia de San Carlos, Ciudad de México; estudios en Madrid y París desde 1907
Parejas y matrimoniosAngelina Beloff (1911-1921); Guadalupe "Lupe" Marín (1922-1928); Frida Kahlo (1929-1939 y de nuevo desde 1940 hasta la muerte de ella en 1954); Emma Hurtado (1955-1957)
HijosDiego (1916-1918, con Angelina Beloff); Marika (1919, con la pintora Marevna); Guadalupe y Ruth Rivera Marín (con Lupe Marín)
Obras destacadasHistoria de México (Palacio Nacional); Murales de la Industria de Detroit; El hombre controlador del universo; Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central

1. Resumen[editar]

Diego Rivera fue un pintor y muralista mexicano, una de las figuras más influyentes del arte latinoamericano del siglo XX. Nacido en Guanajuato en 1886, se formó en la Academia de San Carlos y pasó catorce años en Europa, donde practicó el cubismo con solvencia antes de abandonarlo. De regreso en México en 1921, en plena reconstrucción posrevolucionaria, se convirtió —junto con David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco— en uno de "los tres grandes" del muralismo mexicano, el primer movimiento artístico latinoamericano con proyección mundial propia.

Sus murales al fresco, pintados en edificios públicos de México y de Estados Unidos, narran la historia, el trabajo y la identidad del país con un lenguaje figurativo deliberadamente legible: fueron concebidos para un público que en buena parte no sabía leer. Militante comunista durante casi toda su vida adulta, Rivera fue también una figura pública conflictiva, por sus posiciones políticas, por su papel en el asilo de León Trotski en México y por su larga y accidentada relación con la pintora Frida Kahlo. Murió en Ciudad de México en 1957.

2. Primeros años y formación[editar]

Diego Rivera nació el 8 de diciembre de 1886 en la ciudad de Guanajuato, hijo de Diego Rivera Acosta y María del Pilar Barrientos, ambos maestros. Nació con un hermano gemelo, Carlos, que murió a los dos años. Cuando Diego tenía seis, la familia se trasladó a la Ciudad de México.

Su vocación fue temprana y él mismo la contó muchas veces —Rivera era un fabulador notorio y conviene tomar sus recuerdos como material literario—: decía que dibujaba sobre las paredes con tal insistencia que su padre acabó forrando de lienzo y pizarrón una habitación entera para que pintara a su gusto.

Hacia los diez años ingresó en la Academia de San Carlos, la escuela nacional de arte, donde estudió con un profesorado de orientación académica: el paisajista José María Velasco, el grabador José Guadalupe Posada —cuyo taller estaba cerca de la Academia— y el catalán Santiago Rebull, entre otros. Fue determinante en cambio la influencia de Gerardo Murillo, "Dr. Atl", once años mayor y recién llegado de Europa, que actuó como agitador y mentor de aquella generación de estudiantes y les habló por primera vez de las vanguardias europeas y de la posibilidad de un arte público mexicano. Murillo organizó la exposición de la revista Savia Moderna, inaugurada el 7 de mayo de 1906, en la que Rivera expuso por primera vez.

En 1907, a los veinte años, viajó a Europa con una pensión concedida por Teodoro A. Dehesa Méndez, gobernador del estado de Veracruz. Estudió primero en Madrid, en el taller de Eduardo Chicharro, y a partir de 1909 se instaló en París.

3. Trayectoria[editar]

3.1 Europa y el cubismo (1907-1920)[editar]

Rivera vivió catorce años en Europa, con base en París y viajes por España, Italia, Bélgica y los Países Bajos. En Montparnasse frecuentó el círculo de Amedeo Modigliani —que le hizo un retrato—, Chaïm Soutine, Max Jacob y el escritor ruso Iliá Ehrenburg, y trató a Pablo Picasso, de quien fue amigo y, durante un tiempo, rival. (La bibliografía divulgativa suele añadir a Paul Gauguin a esa lista: es imposible, porque Gauguin murió en 1903, cuatro años antes de que Rivera llegara a Europa; lo que hubo fue una influencia estudiada a través de su obra.)

Su etapa cubista se extiende entre 1913 y 1917 y comprende alrededor de doscientos cuadros. Es un cubismo personal, de color más saturado que el de sus colegas franceses y con motivos mexicanos —sombreros, sarapes, fusiles zapatistas— incrustados en la retícula, como en Paisaje zapatista. El guerrillero (1915). De 1916 es Maternidad, Angelina y el niño Diego, retrato de su compañera Angelina Beloff con el hijo de ambos. Hacia 1917 rompió con el grupo cubista tras un enfrentamiento público con el crítico Pierre Reverdy y volvió a la figuración, estudiando a Cézanne y a Ingres.

En 1920 viajó a Italia, con una beca del gobierno mexicano gestionada por José Vasconcelos, y pasó allí más de un año copiando frescos del Trecento y del Quattrocento. Ese viaje decidió el resto de su carrera: volvió convencido de que la pintura mural era el medio adecuado para un arte dirigido a todos.

3.2 Regreso a México y nacimiento del muralismo (1921-1929)[editar]

Rivera volvió a México en 1921. José Vasconcelos, primero al frente del departamento de educación y desde 1921 como secretario de Educación Pública, había puesto en marcha un programa que ponía los muros de los edificios públicos a disposición de los pintores: la idea era enseñar historia nacional a un país mayoritariamente analfabeto.

Su primer mural, La Creación, se pintó en enero de 1922 en el Anfiteatro Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria —el mismo trabajo que la adolescente Frida Kahlo vio ejecutar aquel año—. Está realizado en encáustica; a partir del siguiente encargo Rivera adoptó el fresco, técnica que estudió a fondo y que prácticamente reintrodujo en el arte del siglo XX.

En septiembre de 1922 comenzó el ciclo de la Secretaría de Educación Pública, proyectado en más de un centenar de tableros repartidos por los dos patios del edificio y terminado en 1928: fiestas populares, oficios, cosechas, corridos revolucionarios. Entre 1925 y 1927 pintó la antigua capilla de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, con el ciclo de Tierra fecundada, considerado por muchos críticos su obra más lograda desde el punto de vista estrictamente pictórico.

En el otoño de 1922 se afilió al Partido Comunista Mexicano. Fue expulsado en 1929, acusado de simpatías trotskistas y de comprometer al partido al aceptar encargos del Estado mexicano; solicitaría el reingreso repetidamente y sería readmitido en los últimos años de su vida.

3.3 Estados Unidos y el escándalo del Rockefeller Center (1930-1934)[editar]

A partir de 1930 Rivera trabajó por temporadas en Estados Unidos, donde era ya una figura conocida. En San Francisco pintó ese año dos frescos: uno en el City Club de la Bolsa de Valores de San Francisco y otro en la California School of Fine Arts, hoy conocida como la Diego Rivera Gallery.

Entre 1932 y 1933 ejecutó los Murales de la Industria de Detroit en el patio central del Detroit Institute of Arts, veintisiete tableros sobre la cadena de montaje de Ford, la química, la farmacéutica y la aviación. Es probablemente su obra maestra: un retrato del trabajo industrial que no es ni propaganda ni denuncia, sino ambas cosas a la vez. Ya entonces resultó polémico —hubo peticiones de destruirlo por irreligioso— y el propio Rivera lo consideró siempre su mejor trabajo.

En 1933 fue contratado para pintar El hombre en la encrucijada en el vestíbulo del edificio RCA del Rockefeller Center de Nueva York. Al aparecer en el fresco un retrato reconocible de Lenin, los propietarios pidieron que lo retirara. Rivera se negó y ofreció equilibrarlo con un retrato de Lincoln; se le pagó el contrato íntegro y se le expulsó de la obra. El mural fue tapado y destruido a martillazos en febrero de 1934. Ese mismo año Rivera lo rehízo, ampliado y con figuras añadidas —entre ellas un John D. Rockefeller Jr. cenando bajo bacterias de sífilis—, bajo el título El hombre controlador del universo, en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, donde sigue.

3.4 Consolidación y últimos años (1935-1957)[editar]

En México, Rivera trabajó de manera intermitente en el ciclo del Palacio Nacional, Historia de México: la gran escalera se pintó entre 1929 y 1930 y se completó en 1935, y los tableros del corredor del primer piso, dedicados al México prehispánico, ocuparon al artista hasta principios de los años cincuenta. Es el relato visual de la historia mexicana más visto del país: del mundo mesoamericano a la Conquista, la Colonia, la Independencia, la Reforma, el Porfiriato y la Revolución.

En 1937, junto con Frida Kahlo, gestionó ante el presidente Lázaro Cárdenas el asilo político de León Trotski y Natalia Sedova, que se instalaron en la Casa Azul de Coyoacán. La relación se rompió en 1939, por desacuerdos políticos y personales, y Trotski se mudó a una casa propia en la misma colonia, donde sería asesinado un año después.

En 1940 volvió a San Francisco para pintar ante el público, en la Exposición Internacional del Golden Gate, el mural de diez paneles Unidad panamericana, terminado el 29 de noviembre de aquel año.

Entre 1946 y 1947 pintó Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central para el comedor del Hotel del Prado: un friso de quince metros en el que desfilan cuatro siglos de historia mexicana como si fueran paseantes de domingo. En el centro aparece La Catrina, la calavera elegante que José Guadalupe Posada había grabado como "calavera garbancera" y a la que Rivera dio por primera vez cuerpo entero, vestido, boa de plumas —una serpiente emplumada— y rasgos indígenas, convirtiéndola en el icono nacional que es hoy. A su lado se retrató a sí mismo de niño, de la mano de la Catrina, con Posada al otro lado y Frida Kahlo detrás.

Ese mural desató el mayor escándalo público de su carrera. En el papel que sostiene el escritor liberal Ignacio Ramírez, "el Nigromante", Rivera había escrito la frase con que Ramírez abrió un discurso en 1836: "Dios no existe". En junio de 1948 el arzobispo se negó a bendecir el hotel, un grupo de estudiantes conservadores irrumpió y rayó la frase y el rostro del pintor, y la obra quedó cubierta por un biombo durante ocho años. El 15 de abril de 1956 fue el propio Rivera quien subió al andamio y sustituyó la frase por "Conferencia en la Academia de Letrán, el año de 1836". (De aquel episodio procede la versión, muy repetida, de una conversión religiosa tardía; lo que está documentado es el cambio de la inscripción, no un cambio de creencias.) Tras el terremoto de 1985, que dañó el hotel, el mural fue trasladado en bloque al Museo Mural Diego Rivera, construido expresamente para albergarlo.

Rivera se casó en 1955 con su galerista Emma Hurtado y murió el 24 de noviembre de 1957 en su casa-estudio de San Ángel, a los 70 años. Había pedido que sus cenizas se mezclaran con las de Frida Kahlo en la Casa Azul; el gobierno lo enterró en la Rotonda de las Personas Ilustres del Panteón Civil de Dolores.

4. Estilo y características[editar]

La pintura mural de Rivera se reconoce por sus superficies amplias, sus volúmenes redondeados y compactos, su color saturado y su composición narrativa, organizada en registros que pueden leerse de izquierda a derecha como una crónica. Bebe a partes iguales del fresco italiano que copió en 1920, del arte popular mexicano y de la escultura prehispánica, que estudió durante toda su vida y de la que llegó a reunir una colección de decenas de miles de piezas, hoy en el Museo Anahuacalli, el edificio de piedra volcánica que él mismo diseñó para albergarla.

Recuperó el fresco —pintura sobre el enlucido todavía húmedo, sin correcciones posibles— por convicción política: era la técnica más duradera, la más barata por metro cuadrado y la única que garantizaba que la obra permaneciera en un muro público en lugar de en un salón privado. "El arte debe estar en la calle", repetía.

En cuanto al contenido, combina la exaltación de la historia nacional con una lectura marxista centrada en el trabajo, el campesinado y los pueblos indígenas, a los que representó sin idealización folclórica pero con evidente centralidad. Experimentó también con la materia —mezclando arena o serrín en el óleo para obtener texturas— y conservó del cubismo la organización geométrica del espacio, aunque su lenguaje maduro es abiertamente figurativo y didáctico.

5. Reconocimiento y mercado[editar]

Rivera no participó del circuito de premios artísticos tal como se entiende hoy, de modo que su posición se mide por la permanencia institucional de su obra y por su comportamiento en el mercado.

[ Desplegar / Plegar ]
  • Sus ciclos murales del Palacio Nacional, la Secretaría de Educación Pública, el Palacio de Bellas Artes, Chapingo y el Museo Mural Diego Rivera son patrimonio del Estado mexicano y se exhiben de forma permanente y gratuita o a precio simbólico.
  • Los Murales de la Industria de Detroit fueron declarados National Historic Landmark por Estados Unidos en 2014.
  • Su óleo Los rivales (1931), procedente de la colección de Peggy y David Rockefeller, se vendió en Christie's en mayo de 2018 por 9,76 millones de dólares, entonces el precio más alto pagado en subasta por una obra de arte latinoamericano.
  • Ese récord fue superado en noviembre de 2021 por Diego y yo (1949), de Frida Kahlo, adjudicado en Sotheby's por 34,9 millones de dólares, y de nuevo por El sueño (La cama), de la misma pintora, en noviembre de 2025.
  • El Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo (San Ángel), el Museo Anahuacalli, el Museo Mural Diego Rivera y el Museo Dolores Olmedo conservan y difunden su obra y su colección personal de arte prehispánico.

6. Vida pública y legado[editar]

Rivera fue una figura pública inseparable de la política de su tiempo. Militante del Partido Comunista Mexicano desde 1922, expulsado en 1929 y readmitido al final de su vida, sostuvo posiciones marxistas durante casi toda su edad adulta y las llevó a los muros que pintaba, incluidos los que le pagaban bancos, hoteles y empresas estadounidenses. Esa contradicción —el pintor comunista financiado por el capital— fue el reproche constante de sus adversarios y, según él mismo, la única vía práctica para que un arte revolucionario llegara a alguien.

Su matrimonio con Frida Kahlo, celebrado el 21 de agosto de 1929, es uno de los vínculos artísticos más estudiados del siglo XX mexicano. Hubo infidelidades por ambas partes, un divorcio en noviembre de 1939 y un segundo matrimonio el 8 de diciembre de 1940 que duró hasta la muerte de ella en 1954. Rivera reconoció públicamente que no había sabido lo que Kahlo significaba como pintora hasta bastante tarde; en sus últimos años trabajó para que la Casa Azul se convirtiera en el museo que abrió en 1958.

Su legado excede lo estrictamente artístico. La recuperación del fresco como arte público influyó de manera directa en los programas murales que Estados Unidos puso en marcha durante la Gran Depresión —el Federal Art Project de la Works Progress Administration (WPA), que empleó a miles de artistas—, hasta el punto de que varios de los muralistas estadounidenses de los años treinta habían trabajado antes como ayudantes suyos. En México, junto con Orozco y Siqueiros, fundó el movimiento que sigue siendo la aportación más reconocible del arte mexicano al arte del siglo XX.

7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La obra de Rivera se concentra en México, y de manera abrumadora en su capital: el Museo Mural Diego Rivera, el Museo Anahuacalli, el Museo Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo y los ciclos del Palacio Nacional, la Secretaría de Educación Pública y el Palacio de Bellas Artes se pueden ver todos en un radio corto, y forman en la práctica un itinerario de visita obligada para el público mexicano y latinoamericano.

El Museo Dolores Olmedo, en la antigua hacienda de La Noria (Xochimilco), que conserva cerca de 140 obras suyas y la mayor colección de Kahlo del mundo, permaneció cerrado desde 2020 en medio de una controversia sobre su posible traslado a Chapultepec, contraria a la voluntad de su fundadora, y reabrió el 30 de mayo de 2026 en su sede original.

En cuanto a la actividad expositiva reciente, la muestra Diego Rivera: la promesa de un mejor futuro, organizada por el Museo Diego Rivera Anahuacalli, se presentó primero en el Museo Nacional de Arte de Azerbaiyán, en Bakú, del 15 de octubre al 31 de diciembre de 2025 —la primera exposición internacional del museo—, y llegó después a su primera sede estadounidense, el International Museum of Art & Science (IMAS) de McAllen, Texas, en el valle del Río Grande, donde permanece abierta del 25 de julio al 25 de octubre de 2026. La elección de McAllen no es casual: es una región fronteriza de población mayoritariamente hispanohablante.

En Nueva York, el Museum of Modern Art (MoMA) presenta del 21 de marzo al 12 de septiembre de 2026 la muestra Frida y Diego: el último sueño, con obras de ambos pintores procedentes de su propia colección, entre ellas Fiesta de flores y Líder agrario Zapata, de Rivera. La exposición acompaña el estreno en la Metropolitan Opera de la ópera El último sueño de Frida y Diego, cantada en español.

Su influencia sobre el muralismo posterior en América Latina es reconocida de forma general por la historiografía del arte de la región, aunque conviene no simplificarla: en cada país el muralismo social adoptó formas propias y polémicas propias, y la deuda con Rivera convive con reacciones explícitas contra su modelo didáctico y estatal.