Écija
| Écija | |
|---|---|
| Apodo(s) | Ciudad del Sol, La Sartén de |
| País | |
| Comunidad autónoma | Andalucía |
| Provincia | Sevilla |
| Comarca | Comarca de Écija |
| Alcaldesa | Silvia Heredia Martín (PP), desde el 17 de junio de 2023 |
| Altitud | 106 m s. n. m. |
| Población (2023) | 39.743 hab. |
| Gentilicio | ecijano, -a; astigitano, -a |
| Código postal | 41400 |
| Prefijo telefónico | 955 |
| Huso horario | UTC+1 (UTC+2 en verano) |
| Fiestas mayores | Feria de Septiembre, Semana Santa |
| Patrona | Virgen del Valle |
1. Resumen[editar]
Écija es un municipio y ciudad del sur de España, situado en la provincia de Sevilla, Andalucía, a orillas del río Genil. Es la cabecera de la comarca homónima y cuenta con poco menos de cuarenta mil habitantes. Su emplazamiento en la fértil vega del Genil y su peculiar microclima, con temperaturas estivales que con frecuencia superan los 40 °C, le han valido el apelativo popular de «La Sartén de Andalucía»; el lema «Ciudad del Sol» aparece en su escudo y refleja tanto la abundancia de horas de sol como la tradición oleícola de la zona.
La urbe posee un destacado patrimonio histórico-artístico, fruto de la superposición de diversas culturas. Fundada en época romana como Colonia Augusta Firma Astigi, llegó a ser uno de los núcleos oleícolas más relevantes del Imperio. De aquel periodo se conserva uno de los conjuntos de mosaicos romanos más importantes de la península ibérica. La silueta de la ciudad está marcada por las espadañas y torres de sus iglesias barrocas, construidas en los siglos XVII y XVIII, que le confieren un perfil arquitectónico singular dentro de Andalucía.
2. Historia[editar]
2.1 Época romana[editar]
El origen de la actual Écija se sitúa en la fundación de la colonia Augusta Firma Astigi por orden de Augusto hacia el año 14 a. C. Fue adscrita a la tribu Papiria y se convirtió en uno de los cuatro centros jurídicos (conventus iuridici) de la Bética, junto con Córdoba, Hispalis y Gades. Su prosperidad estuvo ligada sobre todo a la producción y exportación de aceite de oliva, como atestiguan los numerosos restos de ánforas del tipo Dressel 20 hallados tanto en el subsuelo de la ciudad como en los grandes vertederos del Testaccio en Roma y en campamentos militares de Germania y Britania.
Del esplendor romano quedan vestigios notables. Las excavaciones en la Plaza de España —conocida popularmente como «el Salón»— sacaron a la luz un lago monumental, un foro y termas, además de un conjunto de mosaicos de extraordinaria calidad artística. El más célebre es el denominado «Mosaico de los Amores», que representa escenas mitológicas y ha sido datado en el siglo II d. C. Muchas de estas piezas se exhiben en el Museo Histórico Municipal, instalado en el palacio de Benamejí. [1]
2.2 Edad Media[editar]
Tras la desaparición del dominio romano, la ciudad formó parte de la provincia visigoda de la Bética y más tarde fue incorporada a al-Ándalus con el nombre de Istiŷŷa (o Astiyya). Durante el califato y los reinos de taifas mantuvo su condición de plaza importante, aunque el centro político regional se desplazó hacia Córdoba y Sevilla. La muralla fue reforzada y la medina se organizó en torno a la actual Plaza de España.
En 1240, las tropas de Fernando III de Castilla tomaron la ciudad mediante capitulación. La población musulmana conservó inicialmente propiedades y mezquitas, pero la posterior revuelta mudéjar de 1264 dio paso a un reparto de tierras entre repobladores cristianos. Écija pasó a ser una villa de realengo con representación en las Cortes de Castilla. En esta etapa se levantaron algunos de los primeros templos cristianos, a menudo sobre antiguas mezquitas.
2.3 Edad Moderna y Contemporánea[editar]
Durante los siglos XVI y XVII, Écija experimentó un nuevo auge económico ligado a la agricultura y a la ganadería lanar, que permitió a la nobleza local erigir casas-palacio e iglesias de suntuosa factura barroca. El terremoto de Lisboa de 1755 causó daños considerables; algunas de las torres que hoy se ven fueron reedificadas o rematadas con posterioridad a ese sismo.
En el siglo XIX la ciudad perdió parte de su pujanza, aunque la llegada del ferrocarril en la década de 1870 y la expansión del cultivo del olivar devolvieron cierta estabilidad. Durante la Guerra Civil Española (1936‑1939) y el franquismo, la economía ecijana permaneció anclada al sector primario, hasta que a partir de los años 1980 se inició un lento proceso de diversificación hacia los servicios y el turismo cultural.
3. Geografía y clima[editar]
Écija se ubica en el valle del río Genil, afluente del Guadalquivir, en una zona de campiña de suaves colinas dedicadas al cultivo de cereales, oleaginosas y algodón. El término municipal limita al norte con La Carlota y Santaella, al este con Estepa, al sur con Osuna y Marchena, y al oeste con Fuentes de Andalucía y Palma del Río.[2]
El clima es mediterráneo continentalizado con influencia atlántica, matizado por la lejanía del mar y la baja altitud de la vega. Los veranos son largos y extremadamente calurosos: las máximas pueden rebasar los 45 °C y no es raro que la ciudad registre las temperaturas más altas de España durante las olas de calor. Los inviernos son suaves, aunque se producen heladas esporádicas. Las precipitaciones, por debajo de 500 mm anuales, se concentran en otoño y primavera, dejando un marcado déficit hídrico estival. Esta combinación de altas temperaturas, baja humedad y prolongada insolación explica el sobrenombre de «La Sartén de Andalucía».
4. Patrimonio histórico[editar]
El paisaje urbano de Écija se caracteriza por la profusión de torres y espadañas que rematan sus iglesias y conventos. Esa singularidad le ha valido la denominación turística de «la ciudad de las torres». [3]
4.1 Arquitectura religiosa[editar]
Entre los templos más representativos destacan la iglesia de Santa María, la de Santiago, la de San Juan Bautista —con su torre-fachada ricamente decorada—, la iglesia de la Victoria y la iglesia del Hospitalito. Muchas de ellas conservan retablos barrocos, imaginería procesional de los siglos XVII y XVIII y camarines revestidos de yeserías. La torre de San Juan, por ejemplo, se considera una de las obras cumbres del barroco andaluz.
4.2 Arquitectura civil[editar]
El casco histórico alberga casonas y palacios blasonados. El palacio de Benamejí, hoy Museo Histórico Municipal, ofrece una equilibrada fachada barroca y una escalera monumental cubierta con cúpula. Otros inmuebles reseñables son el palacio de Peñaflor —con su singular balcón corrido de forja—, el palacio de las Cuevas y la casa consistorial, emplazada en la Plaza de España. En esta misma plaza, el mencionado conjunto de mosaicos romanos puede visitarse in situ, protegido por una cubierta acristalada.
4.3 Yacimientos y museos[editar]
Además del salón romano de la Plaza de España, existen restos dispersos de la muralla musulmana, el arco de la calle Emilio Castelar y varios aljibes subterráneos. El Museo Histórico Municipal de Écija reúne la colección arqueológica más importante de la ciudad, incluyendo los mosaicos y una sección dedicada a la epigrafía.
5. Cultura y tradiciones[editar]
5.1 Semana Santa[editar]
La Semana Santa ecijana, declarada de Interés Turístico Nacional, es una de las más vistosas de la provincia. Sus hermandades procesionan por un casco antiguo de calles estrechas que sirve de telón de fondo a pasos de misterio y palios bordados en oro. Algunas imágenes, como el Cristo de la Yedra o la Virgen de los Dolores, gozan de gran devoción.
5.2 Feria de Septiembre[editar]
La fiesta mayor de la ciudad es la Feria Real de Septiembre, que tiene lugar tradicionalmente en torno a una semana después del 8 de septiembre, festividad de la Virgen del Valle. El recinto ferial se llena de casetas, atracciones y espectáculos ecuestres, con una notable afluencia de visitantes de los pueblos vecinos.
5.3 Gastronomía[editar]
La cocina ecijana comparte la base mediterránea andaluza. Algunas especialidades locales son el flamenquín ecijano (a veces de mayor tamaño que el cordobés), el salmorejo, las espinacas con garbanzos y la repostería conventual, en particular los yemas y alfajores. El aceite de oliva virgen extra de la variedad hojiblanca, predominante en la comarca, goza de protección bajo la Denominación de Origen Estepa[sin verificar].
6. Economía[editar]
La actividad económica ha girado históricamente alrededor de la agricultura. El olivar es el cultivo más extenso y el aceite resultante constituye el principal producto de exportación. Le siguen en importancia los cereales (trigo y maíz), el girasol y el algodón. La ganadería porcina y ovina completa el sector primario.
El sector industrial está representado por almazaras, desmotadoras y fábricas de piensos compuestos. Desde los años 1980, el turismo cultural y rural ha ido ganando peso, apoyado en inversiones públicas para la rehabilitación del casco histórico y la promoción internacional del conjunto de mosaicos romanos.
7. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
Écija aparece con relativa frecuencia en las guías de viaje de Andalucía dirigidas al público latinoamericano. Su fácil acceso desde Sevilla y Córdoba la convierte en una parada recomendada para quienes siguen la ruta de ciudades medias con patrimonio monumental. Agentes turísticos subrayan el tirón de su Semana Santa entre viajeros mexicanos y colombianos, atraídos por las similitudes —y diferencias— con las tradiciones procesionales de sus propios países.
En el plano cultural, algunos historiadores han señalado que la tipología de torre-fachada de las iglesias ecijanas pudo influir en modelos llevados a América durante la Colonia, aunque se trata de una hipótesis que carece aún de un estudio sistemático.[4] No hay constancia de hermanamientos significativos con ciudades latinoamericanas, aunque sí se mantienen vínculos puntuales a través de intercambios universitarios y festivales de música.
Parte de los objetos recuperados en las excavaciones fueron adquiridos por la Sociedad Arqueológica de Écija y posteriormente donados al municipio, que abrió el actual museo en 1997[sin verificar]. ↩︎
Los límites exactos pueden consultarse en la cartografía del Instituto Geográfico Nacional de España; se han citado los municipios colindantes directamente con el término ecijano. ↩︎
El eslogan turístico «Écija, ciudad de las torres» aparece en la señalización de carreteras y en los folletos editados por el Ayuntamiento de Écija. ↩︎
Expertos del barroco andaluz mencionan paralelismos entre las torres de Santa María y San Juan y algunas fachadas-retablo de templos novohispanos, pero la investigación no ha determinado una filiación directa. ↩︎