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Guerra Civil Española

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Guerra Civil Española · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
CiudadesMadrid · Barcelona
ArtePablo Picasso · Salvador Dalí
Guerra Civil Española
Fecha17 de julio de 1936 – 1 de abril de 1939 (2 años, 8 meses y 15 días)
LugarEspaña peninsular, Baleares, Canarias y el protectorado español de Marruecos; combates navales en el Mediterráneo y el Cantábrico
Hecho desencadenanteSublevación militar contra el Gobierno del Frente Popular, iniciada en Melilla el 17 de julio de 1936 y extendida a la Península el 18 de julio
ResultadoVictoria del bando sublevado. Último parte de guerra firmado por Francisco Franco el 1 de abril de 1939
Consecuencia políticaDisolución de la Segunda República e instauración de la dictadura de Franco, que se prolongó hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975
Bando republicanoGobierno de la Segunda República, apoyado por PSOE, UGT, PCE, republicanos de izquierda, ERC, PNV (desde octubre de 1936), CNT-FAI y POUM
Bando sublevadoMilitares sublevados, apoyados por Falange Española, la Comunión Tradicionalista (carlistas), la CEDA, Renovación Española y buena parte de la jerarquía católica
Jefes republicanosManuel Azaña (presidente de la República); Santiago Casares Quiroga, José Giral, Francisco Largo Caballero y Juan Negrín (jefes de Gobierno); José Miaja y Vicente Rojo (mandos militares)
Jefes sublevadosJosé Sanjurjo (murió el 20 de julio de 1936), Emilio Mola (murió el 3 de junio de 1937), Miguel Cabanellas, Gonzalo Queipo de Llano y Francisco Franco, jefe único desde el 1 de octubre de 1936
Apoyo exterior a los sublevadosAlemania nazi (Legión Cóndor), Italia fascista (Corpo Truppe Volontarie) y Portugal
Apoyo exterior a la RepúblicaUnión Soviética, México y las Brigadas Internacionales
VíctimasLas estimaciones difieren de forma muy amplia según el autor y el método. Véase la sección 8

1. Resumen[editar]

La Guerra Civil Española fue el conflicto armado que enfrentó, entre el 17 de julio de 1936 y el 1 de abril de 1939, al Gobierno de la Segunda República Española con una parte del Ejército que se sublevó contra él, junto con las fuerzas políticas y sociales que se alinearon con cada bando.

La guerra no comenzó como guerra, sino como golpe de Estado. La sublevación se inició en Melilla la tarde del 17 de julio de 1936 y se extendió a la Península el día 18. Triunfó en aproximadamente un tercio del territorio y fracasó en las dos ciudades principales, Madrid y Barcelona, así como en Valencia, Bilbao, Málaga y las bases navales. Ese fracaso parcial es el hecho que convirtió un pronunciamiento en una guerra: ninguno de los dos bandos pudo imponerse de inmediato y ambos dispusieron de territorio, industria, población y fuerzas armadas propias.

El conflicto tuvo desde el principio una dimensión internacional. La Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini enviaron aviación, blindados, artillería y tropas a los sublevados; la Unión Soviética vendió material de guerra a la República y envió asesores; el Reino Unido y Francia impulsaron un Comité de No Intervención que en la práctica no impidió la ayuda alemana e italiana; y decenas de miles de voluntarios extranjeros se enrolaron en las Brigadas Internacionales. México fue el único Estado, además de la URSS, que suministró armas a la República de manera abierta.

Militarmente, la guerra se decidió en una sucesión de campañas que fueron reduciendo el territorio republicano: el paso del Estrecho y la marcha sobre Madrid (verano de 1936), la detención de la ofensiva en la capital (noviembre de 1936), la campaña del Norte (1937), la ofensiva de Aragón que partió en dos la zona republicana al llegar al Mediterráneo el 15 de abril de 1938, la batalla del Ebro (julio-noviembre de 1938) y la campaña de Cataluña (diciembre de 1938 - febrero de 1939).

La guerra estuvo acompañada de violencia sistemática contra la población civil en ambas retaguardias, con características distintas: en la zona republicana se concentró sobre todo en los primeros meses, cuando el Estado había perdido el monopolio de la fuerza, y disminuyó a medida que el Gobierno recuperó el control; en la zona sublevada fue dirigida desde el mando militar desde el primer día y continuó después del final de la guerra, ya como represión de Estado.

Las cifras de víctimas están en disputa historiográfica abierta y las estimaciones publicadas varían en un factor superior a dos. Este artículo no ofrece una cifra única: presenta en la sección 8 las principales estimaciones con el autor, el año y el método de cada una.

En España, la guerra sigue siendo objeto de debate político y jurídico. La Ley de Amnistía de 1977 cerró la vía penal interna para los crímenes cometidos durante la guerra y la dictadura; la Ley de Memoria Histórica de 2007 y la Ley de Memoria Democrática de 2022 establecieron políticas públicas de reparación, exhumación y anulación de sentencias; y una querella presentada en Argentina en 2010 mantiene abierta una vía judicial extraterritorial. El Partido Popular ha anunciado en distintas ocasiones su intención de derogar la ley de 2022.

2. Antecedentes: la Segunda República (1931-1936)[editar]

2.1 La proclamación y el bienio reformista[editar]

La Segunda República se proclamó el 14 de abril de 1931, dos días después de unas elecciones municipales en las que las candidaturas republicanas vencieron en la mayoría de las capitales de provincia. Alfonso XIII salió del país sin abdicar formalmente.

La Constitución de 1931, aprobada el 9 de diciembre, definió España como "una República democrática de trabajadores de toda clase", reconoció el sufragio femenino —defendido en las Cortes por Clara Campoamor frente a la oposición de otras diputadas y de buena parte de su propio grupo—, separó la Iglesia del Estado, admitió el divorcio y abrió la vía a los estatutos de autonomía.

El primer bienio, con Manuel Azaña al frente del Gobierno, emprendió cuatro reformas de calado: la militar (retiro voluntario con sueldo íntegro para los oficiales que no juraran fidelidad al régimen, cierre de la Academia General Militar de Zaragoza), la agraria (Ley de Bases de la Reforma Agraria de septiembre de 1932, de aplicación lenta), la religiosa (Ley de Confesiones y Congregaciones Religiosas de 1933) y la territorial (Estatuto de Cataluña de 1932).

Cada una de ellas generó una oposición organizada. En agosto de 1932 fracasó un pronunciamiento encabezado por el general José Sanjurjo en Sevilla. En enero de 1933, la represión de un levantamiento anarquista en Casas Viejas (Cádiz), con doce vecinos ejecutados por fuerzas de seguridad, desgastó gravemente al Gobierno ante su propia base social.

2.2 El bienio conservador y octubre de 1934[editar]

Las elecciones de noviembre de 1933 —las primeras con voto femenino— dieron la victoria a la derecha, con la CEDA de José María Gil-Robles como grupo más numeroso y el Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux al frente del Gobierno. Buena parte de la legislación del bienio anterior quedó paralizada o revertida.

La entrada de tres ministros de la CEDA en el Gobierno, el 4 de octubre de 1934, desencadenó una insurrección convocada por el PSOE y la UGT. Fracasó en casi toda España, tuvo en Cataluña una vertiente autonomista —el president Lluís Companys proclamó el "Estat Català dins la República Federal Espanyola" y fue detenido en pocas horas— y en Asturias derivó en una revuelta armada de dos semanas que fue sofocada por unidades del Ejército de África, con el general Franco coordinando la operación desde Madrid como asesor del ministro de la Guerra.

Los hechos de octubre de 1934 dejaron miles de presos políticos y una fractura que ninguno de los dos bloques cerró. Los estudios sobre el número de muertos difieren; las cifras más citadas se sitúan entre 1.100 y 1.500 en Asturias, la mayoría en el bando insurrecto, más varios centenares de miembros de las fuerzas del orden.

Las elecciones del 16 de febrero de 1936 las ganó el Frente Popular, coalición de republicanos de izquierda, PSOE, PCE, POUM y ERC, con un programa que incluía la amnistía de los presos de octubre de 1934 y la reanudación de las reformas. La distribución de escaños fue objeto de disputa desde el primer momento y sigue siéndolo entre historiadores, porque el sistema electoral primaba con fuerza a las coaliciones.

Niceto Alcalá-Zamora fue destituido como presidente de la República el 7 de abril de 1936 mediante un procedimiento parlamentario de dudosa base constitucional, y Manuel Azaña ocupó la presidencia el 10 de mayo, con Santiago Casares Quiroga como jefe de Gobierno.

La primavera de 1936 estuvo marcada por ocupaciones de fincas, huelgas, incendios de iglesias y enfrentamientos violentos entre militantes de Falange Española y de las organizaciones obreras. El 12 de julio fue asesinado en Madrid el teniente de la Guardia de Asalto José Castillo; en represalia, en la madrugada del 13 de julio, un grupo integrado por guardias de asalto y militantes socialistas secuestró y asesinó al diputado monárquico José Calvo Sotelo, líder del Bloque Nacional.

El asesinato de un jefe de la oposición parlamentaria por miembros de las fuerzas de seguridad del Estado es un hecho documentado. Su peso causal en el estallido de la guerra es objeto de interpretaciones opuestas: para una parte de la historiografía precipitó y legitimó una conspiración ya en marcha; para otra fue el detonante inmediato que decidió a los indecisos. La conspiración militar existía desde antes: está documentada al menos desde marzo de 1936 y sus instrucciones fueron redactadas por el general Emilio Mola, "el Director", desde Pamplona.

2.4 Qué pretendía la conspiración[editar]

Las instrucciones reservadas de Mola preveían un pronunciamiento simultáneo en todas las guarniciones, la declaración del estado de guerra y la instauración de un Directorio militar provisional. No preveían una guerra larga ni un régimen personal: el propio Mola contemplaba una salida republicana autoritaria. Que el resultado final fuera una dictadura personal de casi cuarenta años es consecuencia del curso de la guerra, no del plan inicial.

3. El golpe del 17 al 20 de julio de 1936[editar]

3.1 Cronología del alzamiento[editar]

Fecha Hecho
17 de julio, tarde Se subleva la guarnición de Melilla; en pocas horas se les suman Ceuta y Tetuán, y el protectorado de Marruecos queda en manos de los sublevados
18 de julio El alzamiento se extiende a la Península. Queipo de Llano se hace con el control de Sevilla; el Gobierno de Casares Quiroga dimite
18-19 de julio, madrugada Diego Martínez Barrio forma un gobierno de conciliación que dura horas: su intento de pacto telefónico con Mola es rechazado
19 de julio José Giral forma Gobierno y decreta la entrega de armas a las organizaciones sindicales y de partido. Franco vuela de Canarias a Tetuán y asume el mando del Ejército de África
19-20 de julio Fracasa el golpe en Madrid (asalto al Cuartel de la Montaña, 20 de julio) y en Barcelona
20 de julio José Sanjurjo, previsto como jefe del movimiento, muere al estrellarse la avioneta que lo trasladaba desde Estoril (Portugal)

3.2 Dónde triunfó y dónde fracasó[editar]

El golpe triunfó en Marruecos, Canarias, Baleares salvo Menorca, Navarra, Álava, Galicia, Castilla la Vieja, León, buena parte de Aragón, Cáceres, Sevilla, Córdoba, Cádiz, Granada y Oviedo capital.

Fracasó en Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Santander, Málaga, Almería, Murcia, Cartagena, Menorca y la mayor parte de la costa mediterránea. Falló también en la Armada, donde las dotaciones se impusieron a la oficialidad sublevada en la mayor parte de los buques, lo que dejó inicialmente al Ejército de África bloqueado en el Estrecho.

El factor decisivo, en casi todos los casos, no fue la fuerza militar disponible sino la actitud de los mandos de la Guardia Civil y de la Guardia de Asalto y la existencia o no de organizaciones obreras capaces de armarse en las primeras horas.

3.3 Por qué el golpe se convirtió en guerra[editar]

El territorio quedó dividido en dos zonas con recursos asimétricos y complementarios, lo que hizo inviable una decisión rápida:

  • La zona republicana conservó Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao: la mayor parte de la población, la industria, las reservas de oro del Banco de España y la flota.
  • La zona sublevada conservó las regiones cerealistas, el grueso de las unidades del Ejército con oficialidad organizada y, sobre todo, el Ejército de África, la única fuerza española con experiencia de combate reciente.

El Ejército de África —Legión y Regulares— fue trasladado a la Península a partir del 20 de julio en un puente aéreo con aviones alemanes Junkers Ju 52 e italianos Savoia-Marchetti SM.81, y por vía marítima en agosto. Fue la primera operación de este tipo de la historia y neutralizó el bloqueo naval republicano.

4. Los dos bandos[editar]

4.1 El bando sublevado[editar]

Se autodenominó "nacional", término de propaganda que este artículo no adopta como descripción neutral. Reunió a los militares sublevados, a Falange Española de las JONS (fundada por José Antonio Primo de Rivera en 1933, y cuyo fundador fue fusilado en Alicante el 20 de noviembre de 1936), a la Comunión Tradicionalista carlista con sus requetés navarros, a la CEDA, a Renovación Española y a la mayor parte de la jerarquía católica, que en la Carta Colectiva del Episcopado Español de 1 de julio de 1937 respaldó la sublevación.

La unificación política se impuso por decreto. El Decreto de Unificación de 19 de abril de 1937 fusionó por orden de Franco a falangistas y carlistas en un partido único, FET y de las JONS, con él mismo como jefe nacional. Manuel Hedilla, jefe falangista que se opuso, fue condenado a muerte, pena que le fue conmutada.

El mando quedó unificado antes. El 21 de septiembre de 1936, en una reunión de generales en el aeródromo de San Fernando, cerca de Salamanca, Franco fue designado jefe único; el 1 de octubre de 1936, en Burgos, tomó posesión como Generalísimo de los Ejércitos y Jefe del Gobierno del Estado español. La muerte de Sanjurjo el 20 de julio de 1936 y la de Mola el 3 de junio de 1937, ambas en accidente de aviación, eliminaron a los dos militares con mayor autoridad para disputarle esa posición.

4.2 El bando republicano[editar]

Reunió al Gobierno legal de la República y a un espectro político mucho más heterogéneo: republicanos de izquierda, PSOE y UGT, el PCE —minúsculo en febrero de 1936 y decisivo en 1937 gracias a la ayuda soviética—, ERC, el PNV (que se sumó tras la aprobación del Estatuto vasco el 1 de octubre de 1936), la CNT-FAI anarcosindicalista y el POUM.

El coste de esa heterogeneidad fue una guerra dentro de la guerra. En la zona republicana convivieron dos proyectos incompatibles: hacer la revolución ahora (colectivizaciones, poder de los comités, milicias) o ganar la guerra primero (Estado centralizado, Ejército Popular regular, disciplina). Los Hechos de Mayo de 1937 en Barcelona (3-8 de mayo) enfrentaron con las armas a fuerzas gubernamentales, PSUC y ERC contra CNT-FAI y POUM, con varios centenares de muertos. El POUM fue ilegalizado en junio y su dirigente Andreu Nin fue detenido, trasladado a Alcalá de Henares y asesinado; su cadáver nunca apareció.

La crisis de mayo costó el Gobierno a Francisco Largo Caballero, sustituido el 17 de mayo de 1937 por Juan Negrín, que centralizó el mando y el aparato del Estado.

4.3 Mando, gobiernos y recursos[editar]

Bando Jefatura del Estado Jefatura del Gobierno Mandos militares principales Sede de gobierno
Republicano Manuel Azaña (10 de mayo de 1936 – dimite el 27 de febrero de 1939) Casares Quiroga (hasta el 18 de julio de 1936), Martínez Barrio (18-19 de julio), Giral (19 de julio – 4 de septiembre de 1936), Largo Caballero (4 de septiembre de 1936 – 17 de mayo de 1937), Negrín (17 de mayo de 1937 – 5 de marzo de 1939) José Miaja, Vicente Rojo, Juan Modesto, Enrique Líster, Valentín González "El Campesino" Madrid; Valencia desde el 6 de noviembre de 1936; Barcelona desde octubre de 1937
Sublevado Junta de Defensa Nacional (Burgos, 24 de julio de 1936); Franco desde el 1 de octubre de 1936 Franco acumuló ambas jefaturas; primer gobierno regular el 30 de enero de 1938 Emilio Mola, Gonzalo Queipo de Llano, Juan Yagüe, José Enrique Varela, Fidel Dávila, Juan Vigón Burgos

El bando republicano organizó desde octubre de 1936 el Ejército Popular de la República, con el que sustituyó a las milicias; el modelo de brigada mixta fue su unidad básica y el comisariado político su instrumento de encuadramiento.

5. La intervención extranjera[editar]

5.1 Alemania e Italia[editar]

Hitler y Mussolini respondieron favorablemente a las peticiones de Franco y Mola en la última semana de julio de 1936. Su aportación fue cualitativamente decisiva en dos momentos: el puente aéreo del Estrecho en julio-agosto de 1936, y la superioridad aérea sostenida desde 1937.

La Legión Cóndor alemana operó en España desde noviembre de 1936 con aviación, artillería antiaérea y unidades de blindados. Por sus filas pasaron en rotación alrededor de 19.000 hombres, con unos 5.000 presentes a la vez. Sus mandos —entre ellos Wolfram von Richthofen— utilizaron España como campo de pruebas de tácticas de bombardeo que se aplicarían después en la Segunda Guerra Mundial.

El Corpo Truppe Volontarie italiano fue mucho más numeroso en infantería: las estimaciones habituales sitúan entre 70.000 y 80.000 los italianos que sirvieron en España a lo largo de la guerra. La Aviazione Legionaria aportó cerca de 120 aviones iniciales y un flujo continuo de material.

Portugal, bajo el Estado Novo de Salazar, dio apoyo logístico y territorio de tránsito, y envió voluntarios —los llamados viriatos— cuyo número suele estimarse entre 8.000 y 12.000.

A ello se sumaron las tropas marroquíes reclutadas en el Protectorado, cuyo número total a lo largo de la guerra se ha estimado entre 60.000 y 80.000 hombres según los autores.

5.2 La Unión Soviética y el oro de Moscú[editar]

La URSS decidió intervenir en septiembre-octubre de 1936. Vendió a la República aviones de caza I-15 e I-16, carros T-26, artillería y munición, y envió alrededor de 2.000 a 3.000 asesores, pilotos y tripulantes de carro, cifra muy inferior a la de alemanes e italianos.

El pago se realizó con las reservas del Banco de España. En octubre de 1936, por decisión del Gobierno de Largo Caballero y del ministro de Hacienda Negrín, se embarcaron en Cartagena unas 510 toneladas de oro —en torno al 72 % de las reservas— con destino a Odesa. Es el episodio conocido como "el oro de Moscú". La contabilidad de esa operación y el valor real de lo recibido a cambio siguen siendo objeto de discusión entre historiadores; la existencia del envío y su volumen aproximado no lo son.

5.3 El Comité de No Intervención[editar]

Francia, gobernada por el Frente Popular de Léon Blum, y el Reino Unido impulsaron en agosto-septiembre de 1936 un Acuerdo de No Intervención al que se adhirieron 27 Estados, incluidos Alemania, Italia y la URSS. Su comité se reunió en Londres a partir del 9 de septiembre de 1936.

El acuerdo prohibió la venta de armas a ambos bandos. Como el bando sublevado recibió de todos modos material alemán e italiano, el efecto práctico fue asimétrico: la República, que era el gobierno legalmente reconocido, quedó privada del derecho a comprar armas en el mercado internacional. Esta valoración es hoy ampliamente compartida por la historiografía; el grado de intencionalidad de los gobiernos británico y francés sigue discutiéndose.

5.4 Las Brigadas Internacionales[editar]

Las Brigadas Internacionales se organizaron desde octubre de 1936, con base en Albacete y coordinación de la Internacional Comunista. Las estimaciones sobre el número total de voluntarios que pasaron por ellas oscilan entre 35.000 y 59.000, procedentes de más de cincuenta países; nunca estuvieron presentes más de unos 15.000 a la vez.

Combatieron en la defensa de Madrid, el Jarama, Guadalajara, Brunete, Belchite, Teruel y el Ebro. Negrín anunció su retirada unilateral ante la Sociedad de Naciones el 21 de septiembre de 1938, con la esperanza —fallida— de forzar la retirada de alemanes e italianos. El desfile de despedida se celebró en Barcelona el 28 de octubre de 1938, con el discurso de Dolores Ibárruri "La Pasionaria".

México, con el presidente Lázaro Cárdenas, fue el único Estado americano que suministró armas a la República y mantuvo el reconocimiento del Gobierno republicano en el exilio; acogió después a decenas de miles de exiliados.

6. Desarrollo militar[editar]

6.1 El avance sobre Madrid (julio-noviembre de 1936)[editar]

Trasladado el Ejército de África, las columnas mandadas por Juan Yagüe avanzaron por Extremadura hacia Madrid. Tomaron Badajoz el 14 de agosto de 1936, con una matanza de prisioneros y civiles en la plaza de toros cuya magnitud sigue discutiéndose: las estimaciones publicadas van desde varios centenares hasta 4.000 muertos, y no existe un recuento cerrado.

Franco desvió la columna hacia Toledo para liberar el Alcázar, sitiado desde julio, lo que consiguió el 27 de septiembre de 1936. La decisión tuvo un enorme rédito propagandístico y contribuyó a su designación como jefe único cinco días después, pero retrasó varias semanas la llegada a Madrid. La mayoría de los historiadores militares considera que ese retraso dio a la capital el tiempo necesario para organizar su defensa; que fuera un cálculo político deliberado es una interpretación que se atribuye habitualmente a Paul Preston y otros biógrafos, no un hecho documentado.

6.2 La batalla de Madrid y su entorno (noviembre de 1936 - marzo de 1937)[editar]

El 6 de noviembre de 1936 el Gobierno se trasladó a Valencia y dejó la capital en manos de una Junta de Defensa presidida por el general José Miaja. El asalto frontal comenzó el 8 de noviembre por la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria y fue detenido en las semanas siguientes con la participación de las primeras Brigadas Internacionales y de material soviético. El lema "No pasarán" data de esos días.

Fracasado el ataque directo, los sublevados intentaron el cerco:

  • Batalla de la Carretera de La Coruña (diciembre de 1936 - enero de 1937), sin resultado decisivo.
  • Caída de Málaga el 8 de febrero de 1937, con tropas italianas, y la huida por la carretera de Almería de decenas de miles de civiles bajo bombardeo naval y aéreo, episodio conocido como "la desbandá".
  • Batalla del Jarama (6-27 de febrero de 1937), intento de cortar la carretera de Valencia; se saldó sin ruptura del frente y con muchas bajas en ambos bandos.
  • Batalla de Guadalajara (8-23 de marzo de 1937), en la que el Cuerpo de Tropas Voluntarias italiano sufrió una derrota clara. Fue la única victoria republicana de importancia con explotación táctica.

Tras Guadalajara, Franco renunció definitivamente a tomar Madrid por asalto y desplazó el esfuerzo principal al Norte.

6.3 La campaña del Norte y el bombardeo de Guernica[editar]

La zona norte republicana —Vizcaya, Santander, Asturias— estaba aislada del resto y concentraba la siderurgia y la minería de carbón y hierro. La ofensiva empezó el 31 de marzo de 1937.

El 26 de abril de 1937, la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana bombardearon la villa vizcaína de Guernica, en día de mercado. El bombardeo destruyó gran parte del casco urbano. El número de muertos está en disputa y las cifras publicadas se separan por un orden de magnitud:

Fuente Cifra de muertos Observación
Gobierno de Euzkadi (1937) 1.654 muertos y 889 heridos Cifra difundida en plena guerra; la más alta de las citadas habitualmente
Instituto de investigación por la paz Gernika Gogoratuz (1987) Entre 200 y 300 Estudio encargado tras la restauración de la democracia
Investigación nominal más reciente 126 muertos identificados Recuento de víctimas con nombre; sus autores advierten de que es un mínimo verificable, no un total

El desacuerdo tiene una causa material: el registro de población de la villa desapareció tras la entrada de las tropas sublevadas. Los sublevados negaron durante décadas el bombardeo y lo atribuyeron a incendios provocados por los propios republicanos, versión que hoy ningún historiador sostiene.

El cuadro Guernica de Pablo Picasso, pintado entre mayo y junio de 1937 para el pabellón español de la Exposición Internacional de París, convirtió el episodio en el símbolo internacional del bombardeo de población civil. Salvador Dalí, en cambio, no se alineó con la República y fue expulsado del grupo surrealista, entre otras razones, por su ambigüedad política ante el fascismo.

Bilbao cayó el 19 de junio de 1937, Santander el 26 de agosto y Gijón el 21 de octubre de 1937. Con ello el bando sublevado obtuvo la industria pesada del Norte y liberó fuerzas para el frente central.

6.4 Brunete, Belchite y Teruel[editar]

Para aliviar la presión sobre el Norte, el Ejército Popular lanzó dos grandes ofensivas de distracción:

  • Batalla de Brunete (6-25 de julio de 1937), al oeste de Madrid: avance inicial de unos doce kilómetros, contraataque y vuelta casi a las posiciones de partida, con desgaste muy alto de las mejores unidades republicanas.
  • Batalla de Belchite (24 de agosto - 6 de septiembre de 1937), en Aragón: toma de la localidad, sin ruptura del frente. Las ruinas de Belchite se conservan hoy sin reconstruir como testimonio.

Ninguna de las dos evitó la pérdida del Norte.

La batalla de Teruel (15 de diciembre de 1937 - 22 de febrero de 1938) fue la única en que los republicanos tomaron una capital de provincia. Se libró con temperaturas de hasta veinte grados bajo cero. Teruel fue recuperada por los sublevados el 22 de febrero de 1938 y el desgaste republicano resultó irreparable.

6.5 La ofensiva de Aragón y el corte de la zona republicana[editar]

El 9 de marzo de 1938 comenzó la ofensiva de Aragón, con superioridad clara de material. El frente republicano se hundió y las tropas sublevadas alcanzaron el Mediterráneo en Vinaroz (Castellón) el 15 de abril de 1938, partiendo el territorio republicano en dos: Cataluña por un lado, el centro y el sureste por otro.

En mayo de 1938 Negrín formuló los Trece Puntos, un programa de paz negociada con garantías de amnistía y de convocatoria de elecciones, que Franco rechazó: su posición constante desde 1937 fue la rendición sin condiciones.

6.6 La batalla del Ebro[editar]

La batalla del Ebro (25 de julio - 16 de noviembre de 1938) fue la mayor de la guerra en hombres y en duración. El Ejército Popular cruzó el río de noche y estableció una cabeza de puente en la Terra Alta, con el objetivo de restablecer la comunicación con Cataluña y de ganar tiempo político ante una crisis europea que se creía inminente —la de los Sudetes, resuelta en los Acuerdos de Múnich del 30 de septiembre de 1938, que dejaron a la República sin la guerra general que esperaba.

Tras 115 días de combate y contraofensivas apoyadas en la superioridad aérea y artillera, las tropas republicanas fueron devueltas a la orilla izquierda. El Ejército Popular perdió en el Ebro su capacidad ofensiva.

6.7 Cataluña, el golpe de Casado y el final[editar]

La campaña de Cataluña comenzó el 23 de diciembre de 1938. Barcelona cayó el 26 de enero de 1939 sin combate urbano y Gerona el 5 de febrero. Entre finales de enero y el 10 de febrero de 1939, alrededor de 440.000 personas cruzaron la frontera francesa en el éxodo conocido como la Retirada; muchas fueron internadas en campos de la playa como Argelès-sur-Mer y Saint-Cyprien.

El 27 de febrero de 1939, el Reino Unido y Francia reconocieron al Gobierno de Franco; ese mismo día Azaña dimitió como presidente de la República desde el exilio.

El 5 de marzo de 1939, el coronel Segismundo Casado, con apoyo del socialista Julián Besteiro y de sectores anarquistas, se sublevó en Madrid contra el Gobierno de Negrín y constituyó un Consejo Nacional de Defensa con el propósito de negociar la rendición. El intento provocó varios días de combates internos en Madrid entre casadistas y comunistas y no obtuvo condiciones: Franco mantuvo la exigencia de rendición incondicional.

Madrid fue ocupada el 28 de marzo de 1939. El 1 de abril de 1939, Franco firmó en Burgos el último parte de guerra: "En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado".

7. La retaguardia y la violencia contra la población civil[editar]

Ambos bandos ejercieron violencia sistemática contra civiles. Su estructura fue distinta, y esa diferencia —no la existencia de la violencia, que no está en discusión— es lo que separa a las principales interpretaciones.

7.1 En la zona republicana[editar]

La violencia se concentró sobre todo entre julio y diciembre de 1936, cuando el Estado había perdido el control de las armas y actuaban comités, "checas" y patrullas de partidos y sindicatos. Se dirigió contra militares sublevados, propietarios, militantes de derechas y, de forma muy marcada, contra el clero.

El estudio clásico de Antonio Montero Moreno (1961) cifró en 6.832 los religiosos asesinados —entre ellos 12 obispos, 4.184 sacerdotes seculares, 2.365 religiosos y 283 religiosas—; es la cifra que sigue manejándose con mayor frecuencia y que la Iglesia católica ha empleado en sus procesos de beatificación.

El episodio más numeroso fue el de las sacas de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz (noviembre-diciembre de 1936), en las que fueron fusilados presos evacuados de las cárceles de Madrid. Las estimaciones publicadas se sitúan entre 2.000 y 2.500 víctimas; la atribución de responsabilidades —el papel de Santiago Carrillo como consejero de Orden Público de la Junta de Defensa, el de las estructuras de seguridad y el de los asesores soviéticos— sigue siendo objeto de debate historiográfico y no está judicialmente establecida.

A partir de 1937, con la reconstrucción del aparato estatal, el Gobierno republicano redujo drásticamente este tipo de violencia y creó tribunales populares; algunos responsables fueron procesados por el propio Gobierno.

7.2 En la zona sublevada[editar]

La represión fue, desde el primer día, una política ordenada por el mando militar. La instrucción reservada número 1 de Mola, de abril de 1936, prescribía "una violencia extrema" para "reducir cuanto antes al enemigo". Los bandos de guerra declararon delito de rebelión militar la resistencia al golpe, invirtiendo la calificación jurídica de los hechos.

A diferencia de la republicana, esta violencia no disminuyó con el tiempo ni terminó con la guerra: continuó tras el 1 de abril de 1939 con consejos de guerra sumarísimos, penas de muerte y campos de concentración. Es el rasgo en que coinciden autores de posiciones muy distintas.

Entre las víctimas más conocidas del verano de 1936 está el poeta Federico García Lorca, detenido en Granada y fusilado hacia el 18 de agosto de 1936 en el camino de Víznar a Alfacar. Sus restos no han sido localizados pese a varias campañas de excavación.

7.3 Los bombardeos de población civil[editar]

La guerra española fue el primer conflicto europeo en que el bombardeo sistemático de ciudades se empleó a gran escala. Además de Guernica, sufrieron bombardeos Madrid —de forma continuada desde noviembre de 1936—, Durango (31 de marzo de 1937), Barcelona —con los ataques de la Aviación Legionaria italiana del 16 al 18 de marzo de 1938, con centenares de muertos—, Alicante (25 de mayo de 1938), Granollers, Valencia y Cartagena. La aviación republicana bombardeó asimismo poblaciones de la retaguardia sublevada, como Cabra (Córdoba) el 7 de noviembre de 1938, aunque con capacidad muy inferior.

8. Las cifras de víctimas: qué dice cada estudio[editar]

No existe una cifra única aceptada. Las estimaciones publicadas por historiadores solventes se separan entre sí en cientos de miles de muertos, por tres razones concretas:

  1. No cuentan lo mismo. Algunos autores incluyen solo las muertes violentas; otros suman la sobremortalidad por hambre y enfermedad, que fue muy alta en la posguerra.
  2. No usan las mismas fuentes. Los registros civiles infrarregistran las ejecuciones —muchas se inscribieron como "muerte natural" o no se inscribieron—; las fosas comunes solo empezaron a excavarse sistemáticamente a partir del año 2000.
  3. No cubren el mismo periodo. La represión franquista posterior a abril de 1939 se atribuye en unos estudios a la guerra y en otros a la dictadura.

La tabla recoge ocho estimaciones con su autor y su año. Las celdas vacías indican que ese autor no ofrece un desglose comparable, no que la cifra sea cero.

Autor o estudio Año Muertes totales Muertes en combate Retaguardia republicana Retaguardia sublevada Hambre y enfermedad
Hugh Thomas 1961, revisado en 1976 ~500.000 ~200.000 75.000 55.000 25.000
Gabriel Jackson 1965 380.000-580.000 ~100.000 20.000 200.000 50.000
Ramón Salas Larrazábal 1977 57.662 muertes por represión en todo el periodo
Santos Juliá (coord.), con Casanova, Solé i Sabaté, Villarroya y Moreno 1999 ~50.000 ~100.000 durante la guerra
Paul Preston 2011 49.272 150.000 como mínimo, más ~20.000 ejecuciones de posguerra
Francisco Espinosa y José Luis Ledesma 2012 49.272 130.199
Carlos Gil Andrés 2014 ~450.000 150.000-200.000 80.000-100.000
Enrique Moradiellos 2016 651.000-735.000 150.000-200.000 346.000-380.000

Advertencias imprescindibles sobre esta tabla:

  • Las columnas no son sumables entre filas ni comparables directamente entre autores, porque cada uno delimita de forma distinta el periodo y las categorías.
  • La cifra de 57.662 de Salas Larrazábal se basó en el vaciado de registros civiles y es la más baja publicada por un autor académico. Ha sido objeto de crítica sostenida por infrarregistro; el propio método ha sido rebatido por los estudios provinciales posteriores.
  • La coincidencia exacta de la cifra 49.272 en Preston y en Espinosa-Ledesma no es una confirmación independiente: procede del mismo recuento de base.
  • La cifra de muertes por hambre y enfermedad es la que más separa a los autores, porque depende por completo de cómo se calcule la mortalidad "esperada" en ausencia de guerra.

Sobre las ejecuciones de la posguerra franquista (1939-1945 aproximadamente), las estimaciones también difieren: Salas Larrazábal las situó en torno a 23.000; Stanley G. Payne, en al menos 28.000; y diversos estudios provinciales posteriores elevan el total hacia las 50.000, con alrededor de 150.000 penas de muerte dictadas por consejos de guerra, de las que se habría ejecutado en torno a un tercio. Este artículo no elige entre ellas.

Sobre el exilio: unas 440.000 personas cruzaron a Francia en enero-febrero de 1939, de las que una parte regresó en los meses siguientes. El exilio permanente suele estimarse entre 200.000 y 300.000 personas. México acogió a un contingente de unos 20.000 a 25.000, y la Unión Soviética a los llamados "niños de Rusia". Miles de republicanos españoles fueron después deportados a campos de concentración nazis, sobre todo a Mauthausen.

9. Consecuencias[editar]

9.1 Demográficas y económicas[editar]

Además de las muertes, la guerra dejó una caída de la natalidad, la pérdida por exilio de una parte sustancial de la élite científica, universitaria y artística del país, y una destrucción material concentrada en las zonas de frente y en las ciudades bombardeadas.

La posguerra estuvo marcada por el racionamiento (1939-1952), la autarquía económica y el mercado negro. España no recuperó su renta per cápita de 1935 hasta principios de la década de 1950, un retraso mayor que el de los países que participaron en la Segunda Guerra Mundial.

9.2 Políticas[editar]

La victoria de los sublevados dio paso a una dictadura personal de Francisco Franco que se prolongó hasta su muerte, el 20 de noviembre de 1975. La Ley de Responsabilidades Políticas de 9 de febrero de 1939 permitió sancionar retroactivamente conductas anteriores a la guerra; la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo de 1 de marzo de 1940 amplió el marco represivo.

El sistema de consejos de guerra sumarísimos, los batallones de trabajadores y una red de campos de concentración por los que pasaron centenares de miles de prisioneros ordenaron la posguerra inmediata.

10. Memoria histórica: cómo se recuerda hoy[editar]

10.1 La Ley de Amnistía de 1977[editar]

La Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía, aprobada por las primeras Cortes democráticas con un consenso muy amplio, amnistió los delitos de intencionalidad política anteriores a la ley. Su artículo 2 incluyó también los delitos cometidos por funcionarios y agentes del orden público "contra el ejercicio de los derechos de las personas".

Su lectura está en disputa:

  • Para quienes la defienden, fue el instrumento que permitió excarcelar a los presos políticos del franquismo y hacer viable la transición.
  • Para quienes la critican, funcionó como una ley de punto final que impide investigar los crímenes de la guerra y la dictadura.

En enero de 2009, el Comité de Derechos Humanos de la ONU recomendó a España derogar la ley, recordando que los crímenes de lesa humanidad son imprescriptibles y que las amnistías relativas a violaciones graves de derechos humanos son incompatibles con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. La ley sigue en vigor: la Ley de Memoria Democrática de 2022 no la derogó.

10.2 El movimiento memorialista y las exhumaciones[editar]

Las exhumaciones de fosas comunes con método arqueológico y forense se generalizaron a partir del año 2000, con la excavación de una fosa en Priaranza del Bierzo (León) y la constitución de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). Desde entonces se han abierto varios centenares de fosas por iniciativa de asociaciones, universidades y administraciones autonómicas. No existe un censo cerrado del número total de fosas ni de personas aún desaparecidas; las cifras que se manejan habitualmente en el debate público oscilan y proceden de fuentes con criterios distintos, por lo que este artículo no fija ninguna.

10.3 Las leyes de memoria de 2007 y 2022[editar]

Norma Fecha Contenido principal
Ley 52/2007, "de Memoria Histórica" 26 de diciembre de 2007 Reconoce y amplía derechos a quienes sufrieron persecución o violencia durante la guerra y la dictadura; declara "ilegítimos" los tribunales y las condenas franquistas; regula la retirada de símbolos; prevé ayudas a la localización de fosas
Ley 20/2022, de Memoria Democrática 19 de octubre de 2022 Declara ilegales y radicalmente nulas las condenas dictadas por motivos políticos, ideológicos o religiosos entre 1936 y 1978; asume la búsqueda de desaparecidos como competencia del Estado; crea un censo estatal de víctimas, un banco estatal de ADN y una fiscalía de sala de Derechos Humanos y Memoria Democrática; convierte el Valle de los Caídos en Valle de Cuelgamuros; permite disolver fundaciones que hagan apología del franquismo; declara el 31 de octubre día de recuerdo a las víctimas y el 8 de mayo día del exilio

La ley de 2022 fue aprobada en el Congreso el 14 de julio de 2022 y en el Senado el 5 de octubre, con los votos de PSOE, Unidas Podemos, PNV, EH Bildu, Más País y Compromís, entre otros, y el voto en contra de PP, Vox y Ciudadanos. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha manifestado su intención de derogarla si llega al Gobierno.

10.4 El Valle de Cuelgamuros[editar]

El monumento del Valle de los Caídos, en Cuelgamuros (Madrid), fue construido entre 1940 y 1959 —en parte con trabajo de presos políticos que redimían pena— e inaugurado el 1 de abril de 1959. En él fueron enterrados, en muchos casos sin consentimiento ni conocimiento de sus familias, más de 33.000 restos procedentes de ambos bandos trasladados desde fosas de toda España.

Franco fue enterrado allí en 1975 y exhumado el 24 de octubre de 2019 por decisión del Gobierno, avalada por el Tribunal Supremo el 24 de septiembre de 2019, que desestimó los recursos de la familia. Sus restos fueron trasladados al cementerio de Mingorrubio-El Pardo. Los de José Antonio Primo de Rivera fueron trasladados en abril de 2023 desde el centro de la basílica al mismo recinto, en cumplimiento de la ley de 2022. El lugar es hoy, por ley, un espacio de memoria democrática en el que están prohibidos los actos políticos y la exaltación de la guerra y de la dictadura.

10.5 La querella argentina[editar]

En abril de 2010 se presentó ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal n.º 1 de Buenos Aires, a cargo de la jueza María Servini, una querella por genocidio y crímenes de lesa humanidad cometidos en España entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977, invocando el principio de jurisdicción universal.

La causa ha ordenado imputaciones y solicitado extradiciones que España no ha concedido: el Gobierno español sostuvo en 2014 que los hechos han prescrito y están cubiertos por la Ley de Amnistía de 1977. La querella sigue abierta y es la principal vía judicial existente para estos hechos.

En sentido inverso, la Audiencia Nacional española procesó en 2012 al juez Baltasar Garzón por haber intentado investigar los crímenes del franquismo; el Tribunal Supremo lo absolvió de ese cargo, pero fijó en su sentencia que la vía penal estaba cerrada por prescripción, irretroactividad y amnistía. Garzón fue inhabilitado ese mismo año en otra causa distinta, la de las escuchas del caso Gürtel.

10.6 Lo que sigue en disputa[editar]

Sobre la guerra hay hechos que ningún historiador solvente discute —las fechas, la sublevación, el desarrollo militar, la intervención extranjera, la existencia de violencia masiva en ambas retaguardias— y cuestiones abiertas que conviene distinguir de ellos:

  • El número total de víctimas, y en particular la mortalidad indirecta de la posguerra.
  • La responsabilidad última del estallido: si la guerra fue consecuencia de un golpe contra un régimen legal o del deterioro previo de la convivencia. La primera formulación describe la secuencia de hechos; la segunda es una tesis interpretativa que se atribuye sobre todo a los autores próximos a la llamada corriente revisionista.
  • La viabilidad de la República en 1936, que es una tesis y no un dato.
  • El alcance de la responsabilidad soviética en la política interna republicana.
  • Los términos jurídicos: si los crímenes de la represión franquista son imprescriptibles como crímenes de lesa humanidad, o si quedaron cubiertos por la amnistía de 1977. Los tribunales españoles y los organismos internacionales de derechos humanos han sostenido posiciones opuestas.

En 2025, el Gobierno español conmemoró los cincuenta años de la muerte de Franco con un programa oficial de más de un centenar de actos bajo el lema "España en libertad. 50 años", creado por el Real Decreto 1/2025, de 7 de enero. El programa fue rechazado por PP y Vox, que lo consideraron un uso partidista de la memoria.

11. La guerra en la cultura[editar]

La Guerra Civil Española generó una producción cultural internacional sin proporción con el tamaño del país:

  • Pintura: Guernica (1937) de Pablo Picasso, expuesto en el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937 y depositado durante décadas en el MoMA de Nueva York por voluntad del autor; llegó a España en 1981 y se conserva en el Museo Reina Sofía.
  • Literatura extranjera: Homenaje a Cataluña (1938) de George Orwell, testimonio de un miliciano del POUM; Por quién doblan las campanas (1940) de Ernest Hemingway; L'Espoir (1937) de André Malraux.
  • Literatura española y del exilio: la obra de Max Aub, Ramón J. Sender, Arturo Barea y, ya en democracia, novelas como Soldados de Salamina (2001) de Javier Cercas.
  • Poesía: Miguel Hernández, muerto en la prisión de Alicante en 1942; Antonio Machado, muerto en Colliure (Francia) el 22 de febrero de 1939, pocas semanas después de cruzar la frontera.
  • Fotografía: el trabajo de Robert Capa, Gerda Taro y David Seymour "Chim". La autenticidad de la fotografía más célebre de Capa, Muerte de un miliciano, ha sido discutida durante décadas sin conclusión unánime.
  • Cine: Tierra de España (1937), con guion de Hemingway; y, ya en democracia, La lengua de las mariposas, El laberinto del fauno o Las trece rosas.

12. Cronología[editar]

[ Desplegar / Plegar ]
Fecha Hecho
14 de abril de 1931 Proclamación de la Segunda República
4-19 de octubre de 1934 Insurrección de octubre; revuelta de Asturias
16 de febrero de 1936 Victoria electoral del Frente Popular
13 de julio de 1936 Asesinato de José Calvo Sotelo
17 de julio de 1936 Comienza la sublevación en Melilla
18-20 de julio de 1936 El golpe se extiende a la Península; fracasa en Madrid y Barcelona
20 de julio de 1936 Muere José Sanjurjo en accidente de aviación
24 de julio de 1936 Se constituye la Junta de Defensa Nacional en Burgos
14 de agosto de 1936 Toma de Badajoz
27 de septiembre de 1936 Liberación del Alcázar de Toledo
1 de octubre de 1936 Franco, Generalísimo y Jefe del Gobierno del Estado
6 de noviembre de 1936 El Gobierno republicano se traslada a Valencia; Junta de Defensa de Madrid
8 de noviembre de 1936 Comienza el asalto a Madrid; llegan las primeras Brigadas Internacionales
Noviembre-diciembre de 1936 Sacas de Paracuellos del Jarama
8 de febrero de 1937 Caída de Málaga y "desbandá" de la carretera de Almería
6-27 de febrero de 1937 Batalla del Jarama
8-23 de marzo de 1937 Batalla de Guadalajara
26 de abril de 1937 Bombardeo de Guernica
19 de abril de 1937 Decreto de Unificación: FET y de las JONS
3-8 de mayo de 1937 Hechos de Mayo en Barcelona
17 de mayo de 1937 Juan Negrín, jefe de Gobierno
3 de junio de 1937 Muere Emilio Mola en accidente de aviación
19 de junio de 1937 Caída de Bilbao
6-25 de julio de 1937 Batalla de Brunete
24 de agosto - 6 de septiembre de 1937 Batalla de Belchite
21 de octubre de 1937 Caída de Gijón: fin de la campaña del Norte
15 de diciembre de 1937 - 22 de febrero de 1938 Batalla de Teruel
16-18 de marzo de 1938 Bombardeos de Barcelona por la aviación italiana
15 de abril de 1938 Las tropas sublevadas alcanzan el Mediterráneo en Vinaroz
25 de julio - 16 de noviembre de 1938 Batalla del Ebro
30 de septiembre de 1938 Acuerdos de Múnich
28 de octubre de 1938 Despedida de las Brigadas Internacionales en Barcelona
23 de diciembre de 1938 Comienza la campaña de Cataluña
26 de enero de 1939 Caída de Barcelona
Enero-febrero de 1939 La Retirada: unas 440.000 personas cruzan a Francia
27 de febrero de 1939 Reconocimiento franco-británico del Gobierno de Franco; dimite Azaña
5 de marzo de 1939 Golpe de Casado en Madrid
28 de marzo de 1939 Ocupación de Madrid
1 de abril de 1939 Último parte de guerra

13. Nota sobre las fuentes y sobre lo que este artículo no afirma[editar]

Este artículo distingue de forma deliberada tres niveles:

  1. Hechos documentados con fecha: la sublevación del 17 y 18 de julio de 1936, su fracaso en Madrid y Barcelona, la cronología de las campañas, la intervención alemana, italiana y soviética, la existencia de violencia masiva en ambas retaguardias, la exhumación de Franco el 24 de octubre de 2019 y el contenido de las leyes citadas.
  2. Cifras en disputa, que se presentan siempre con el autor, el año y el método, y sin elegir entre ellas: las víctimas totales de la guerra, las de cada retaguardia, las de Guernica, las de Badajoz, las de Paracuellos y las ejecuciones de la posguerra.
  3. Tesis interpretativas, que se atribuyen expresamente a quien las sostiene y nunca se presentan como hechos: la inviabilidad de la República, el carácter deliberado del desvío hacia Toledo, la intencionalidad británica y francesa en la No Intervención, o la calificación jurídica de la represión franquista.

Lo que este artículo no hace: no ofrece una cifra única de víctimas, no adjudica responsabilidad moral global a ninguno de los dos bandos, no reproduce la terminología de propaganda de ninguno de ellos como si fuera descriptiva —de ahí que se use "bando sublevado" y no "bando nacional"— y no da por resuelta ninguna de las cuestiones enumeradas en la sección 10.6.