FIFA
| Fédération Internationale de Football Association | |
|---|---|
| Nombre en español | Federación Internacional de Fútbol Asociación |
| Tipo | Asociación de derecho suizo; organismo rector del fútbol mundial |
| Fundación | 21 de mayo de 1904, en París |
| Fundadores | Las federaciones de Bélgica, Dinamarca, España —representada por el Real Madrid—, Francia, Países Bajos, Suecia y Suiza |
| Sede | Zúrich, Suiza |
| Presidente | Gianni Infantino, noveno presidente, desde el 26 de febrero de 2016 |
| Secretario general | Mattias Grafström |
| Miembros | 211 asociaciones nacionales |
| Confederaciones | AFC (Asia), CAF (África), Concacaf (Norteamérica, Centroamérica y el Caribe), Conmebol (Sudamérica), OFC (Oceanía) y UEFA (Europa) |
| Órgano supremo | Congreso de la FIFA, de reunión anual |
| Ingresos | Más de 5.800 millones de dólares en 2022; el ciclo 2019-2022 se cerró con 1.200 millones de superávit neto y reservas superiores a 3.900 millones |
| Competición principal | Copa Mundial de la FIFA, cada cuatro años desde 1930 |
1. Resumen[editar]
La FIFA —siglas de Fédération Internationale de Football Association, en español Federación Internacional de Fútbol Asociación— es el organismo que gobierna el fútbol en todo el planeta. Fundada en París el 21 de mayo de 1904 por siete federaciones europeas, tiene su sede en Zúrich y agrupa hoy a 211 asociaciones nacionales, más que ninguna otra organización internacional del mundo, incluida la propia ONU.
Su poder no viene de un mandato político sino de un monopolio práctico: la FIFA aprueba las Reglas de Juego, reconoce a las federaciones nacionales, organiza la Copa Mundial y controla el calendario internacional. Una selección que no esté afiliada no juega contra nadie; un torneo que no cuente con su aval no existe a efectos oficiales.
Ese monopolio explica su tamaño económico. En 2022, el año del Mundial de Catar, la FIFA declaró ingresos de más de 5.800 millones de dólares, y cerró el ciclo 2019-2022 con 1.200 millones de superávit y reservas por encima de 3.900 millones. Prácticamente todo ese dinero procede de un único producto: los derechos de televisión y patrocinio del Mundial masculino.
También explica su historial de escándalos. En mayo de 2015, la policía suiza detuvo en Zúrich a varios directivos de la organización a petición de la justicia de
Estados Unidos, en una causa que destapó un esquema de sobornos de veinticuatro años en el que estuvieron implicados más de dos docenas de dirigentes. Joseph Blatter, presidente desde 1998, fue apartado del cargo el 8 de octubre de 2015. Le sucedió Gianni Infantino, elegido el 26 de febrero de 2016.
2. Historia[editar]
2.1 La fundación (1904)[editar]
A comienzos del siglo XX el fútbol ya se jugaba en media Europa y en el Cono Sur americano, pero cada país aplicaba su propia interpretación de las reglas inglesas y no existía autoridad alguna para organizar partidos entre selecciones. La iniciativa de crear un organismo común partió del continente, no de Inglaterra: la Football Association inglesa, que se consideraba la depositaria natural del juego, se mantuvo al margen al principio.
La FIFA se constituyó formalmente el 21 de mayo de 1904 en París. Las federaciones fundadoras fueron las de Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Países Bajos, Suecia y Suiza. El caso español es una curiosidad que se repite en cada aniversario: como todavía no existía una federación nacional, quien firmó el acta en representación de España fue el Real Madrid.
El primer presidente fue el francés Robert Guérin, entre el 23 de mayo de 1904 y el 4 de junio de 1906. Le sucedió el inglés Daniel Burley Woolfall, en el cargo hasta el 24 de octubre de 1918; bajo su mandato las federaciones británicas acabaron incorporándose a la organización que habían mirado con recelo.
2.2 Jules Rimet y el nacimiento del Mundial[editar]
El período fundacional del fútbol moderno lleva el nombre de Jules Rimet, presidente entre el 1 de marzo de 1921 y el 21 de junio de 1954: treinta y tres años, el mandato más largo de la historia de la organización. Rimet impulsó la creación de una competición mundial de selecciones, que hasta entonces sólo existía dentro de los Juegos Olímpicos y estaba limitada por la exigencia olímpica de amateurismo.
La primera Copa Mundial se disputó en Uruguay en 1930. El trofeo original llevó su nombre —la Copa Jules Rimet— hasta que Brasil se lo adjudicó en propiedad tras su tercer título en 1970. Bajo Rimet, la FIFA pasó de ser un club de federaciones europeas a una organización realmente intercontinental, con la incorporación decisiva de las asociaciones sudamericanas, que ya habían fundado la Conmebol en 1916, la confederación continental más antigua del mundo.
2.3 De Seeldrayers a Rous (1954-1974)[editar]
A Rimet le siguieron dos mandatos muy breves, ambos interrumpidos antes de completarse y seguidos de varios meses de vacante: el belga Rodolphe Seeldrayers, del 21 de junio de 1954 al 7 de octubre de 1955, y el inglés Arthur Drewry, del 9 de junio de 1956 al 25 de marzo de 1961.
El inglés Stanley Rous presidió la FIFA entre el 28 de septiembre de 1961 y el 8 de mayo de 1974. Su mandato coincide con la expansión televisiva del fútbol —el Mundial de 1970, en
México, fue el primero retransmitido en color a gran escala— pero también con las tensiones de la descolonización: África y Asia reclamaban más plazas en el Mundial y más peso en el gobierno del fútbol, y Rous fue percibido como el representante de un orden europeo que ya no se sostenía.
2.4 Havelange y la conversión en industria (1974-1998)[editar]
El 8 de mayo de 1974 el brasileño João Havelange derrotó a Rous con los votos de África, Asia y América. Su elección es el punto de inflexión de la historia moderna de la FIFA: fue el primer presidente no europeo y gobernó veinticuatro años, hasta el 8 de junio de 1998.
Havelange transformó una federación de funcionarios en una maquinaria comercial. Amplió el Mundial de 16 a 24 equipos en 1982 y a 32 en 1998, creó torneos juveniles y de fútbol sala, impulsó la Copa Mundial Femenina —cuya primera edición se jugó en 1991— y, sobre todo, ató a la FIFA a contratos globales de patrocinio y de televisión con Coca-Cola, Adidas y las grandes cadenas. El fútbol dejó de financiarse con la taquilla y pasó a financiarse con los derechos audiovisuales.
2.5 Blatter y la caída (1998-2015)[editar]
El suizo Joseph «Sepp» Blatter, secretario general de Havelange durante años, lo sucedió el 8 de junio de 1998. Bajo su presidencia el Mundial llegó por primera vez a Asia —la edición de 2002, coorganizada por Corea del Sur y Japón— y a África —Sudáfrica 2010—, y los ingresos de la organización se multiplicaron.
También bajo su presidencia se acumularon las denuncias: la quiebra de la agencia de derechos ISL, las sospechas sobre la adjudicación de los Mundiales de 2018 y 2022 y una sucesión de investigaciones periodísticas que apuntaban al Comité Ejecutivo. El desenlace llegó en mayo de 2015: dos días antes del congreso que debía reelegir a Blatter, la policía suiza detuvo a varios altos cargos de la FIFA en un hotel de Zúrich a petición del Departamento de Justicia de
Estados Unidos.
La acusación estadounidense describía un esquema de sobornos y enriquecimiento sostenido durante veinticuatro años en el que estaban implicados más de dos docenas de dirigentes, buena parte de ellos de la Concacaf y la Conmebol. Blatter salió reelegido de aquel congreso, anunció su marcha pocos días después y fue finalmente apartado del cargo el 8 de octubre de 2015. La crisis alcanzó también a Michel Platini, presidente de la UEFA y principal candidato a la sucesión, que quedó fuera de la carrera al ser sancionado en el mismo procedimiento.
2.6 La era Infantino (desde 2016)[editar]
El 26 de febrero de 2016, en un congreso extraordinario, el italosuizo Gianni Infantino —hasta entonces secretario general de la UEFA— fue elegido noveno presidente de la FIFA. Llegó con un programa de reformas de gobernanza: separación entre las funciones políticas y las ejecutivas, límites de mandato, publicación de los salarios de los directivos y sustitución del antiguo Comité Ejecutivo por un Consejo de la FIFA más amplio.
Su gestión ha estado marcada por la expansión de las competiciones: la ampliación del Mundial a 48 selecciones a partir de la edición de 2026, organizada por tres países, y la reconversión del Mundial de Clubes en un torneo de treinta y dos equipos. Ambas decisiones han sido criticadas por el calendario que imponen a los futbolistas y defendidas por la FIFA como la vía para repartir ingresos entre federaciones pequeñas.
3. Qué hace exactamente la FIFA[editar]
Conviene separar lo que la FIFA hace de lo que se le atribuye.
No escribe las reglas del fútbol. Las Reglas de Juego las fija el International Football Association Board (IFAB), un organismo distinto y anterior a la FIFA, en el que las cuatro federaciones británicas tienen la mitad de los votos y la FIFA la otra mitad. Ningún cambio —el VAR, la interpretación del fuera de juego, el tiempo añadido— se aprueba sin pasar por ahí.
Sí organiza las competiciones de selecciones. La Copa Mundial de la FIFA masculina, cada cuatro años desde 1930, es su producto central y la fuente de casi todos sus ingresos. A ella se suman la Copa Mundial Femenina, los mundiales sub-20 y sub-17 de ambos sexos, el Mundial de Clubes, el fútbol de los Juegos Olímpicos en coordinación con el COI, y los torneos de fútsal y fútbol playa.
Sí reconoce a las federaciones nacionales, y esa facultad es su verdadero instrumento de poder. La FIFA puede suspender a una federación —normalmente por injerencia política de un gobierno en sus asuntos internos— y una federación suspendida queda fuera de todo el fútbol internacional, clubes incluidos.
Sí gestiona el sistema de traspasos internacionales a través del certificado de transferencia internacional, la Cámara de Resolución de Disputas y el reglamento sobre el estatuto y la transferencia de jugadores, que fija entre otras cosas los mecanismos de solidaridad e indemnización por formación que reparten dinero hacia los clubes que forman futbolistas.
Sí publica la Clasificación Mundial, el ranking por puntos que ordena a las selecciones y que se usa para los bombos de los sorteos, y entrega los premios The Best, herederos del antiguo Jugador Mundial del Año.
4. Estructura y gobierno[editar]
El Congreso de la FIFA es el órgano supremo: reúne una vez al año a las 211 asociaciones, cada una con un voto, sea Alemania o San Marino. Esa regla de un miembro, un voto es la clave para entender la política interna de la organización: las federaciones pequeñas, que dependen de los programas de desarrollo financiados por la FIFA, son mayoría abrumadora y deciden quién preside. El Congreso elige al presidente, al secretario general y a los miembros del Consejo en el año siguiente al Mundial.
El Consejo de la FIFA sustituyó en 2016 al Comité Ejecutivo y es el órgano estratégico entre congresos. La secretaría general dirige la administración cotidiana desde Zúrich; el cargo lo ocupa Mattias Grafström.
Por debajo están las seis confederaciones continentales, que no son delegaciones de la FIFA sino organizaciones autónomas con sus propias competiciones y su propio dinero:
- UEFA, Europa, la más rica con diferencia, organizadora de la Liga de Campeones y de la Eurocopa.
- Conmebol, Sudamérica, la más antigua (1916), con sólo diez miembros.
- Concacaf, Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, cuyo peso económico descansa sobre todo en los mercados mexicano y estadounidense.
- AFC, Asia, la de mayor población y crecimiento reciente.
- CAF, África, la de más federaciones después de la UEFA.
- OFC, Oceanía, la más pequeña, que hasta hace poco no tenía plaza directa garantizada en el Mundial.
5. La Copa Mundial[editar]
La Copa Mundial de la FIFA es la razón de ser económica de la organización y el acontecimiento deportivo más visto del planeta junto con los Juegos Olímpicos. Se disputa cada cuatro años, con una fase de clasificación continental que se extiende durante los dos anteriores y en la que participan casi todas las federaciones afiliadas.
Su historia formal empieza en Uruguay 1930 y su formato ha crecido por etapas: 16 equipos durante décadas, 24 desde 1982, 32 desde 1998 y 48 a partir de 2026. La edición de 2026 fue además la primera organizada por tres países —
Estados Unidos,
México y Canadá— y la ganó
España, que se impuso a
Argentina por 1-0 en la prórroga el 19 de julio de 2026 en el MetLife Stadium, con gol de Ferran Torres. El máximo goleador del torneo fue el francés Kylian Mbappé, con diez tantos, y el Balón de Oro al mejor jugador fue para el español Rodri Hernández.
Para el mundo hispanohablante el Mundial tiene un peso cultural difícil de exagerar:
Uruguay ganó la edición inaugural de 1930;
Argentina es tricampeona (1978, 1986 y 2022) y llegó en 2026 a su séptima final; y
España tiene dos títulos, el de 2010 y el de 2026. Las eliminatorias sudamericanas y las de la Concacaf son, en muchos países de la región, el acontecimiento televisivo recurrente de mayor audiencia.
6. Dinero[editar]
La FIFA es formalmente una asociación sin ánimo de lucro de derecho suizo, lo que significa que no reparte beneficios entre accionistas, pero su volumen es el de una gran empresa. En 2022 declaró ingresos superiores a 5.800 millones de dólares y cerró el ciclo 2019-2022 con un resultado neto positivo de 1.200 millones y reservas de caja por encima de 3.900 millones.
La estructura de esos ingresos es muy concentrada: derechos de televisión del Mundial, derechos de marketing con un número reducido de patrocinadores globales, licencias y hospitalidad. En la práctica, la FIFA vive de un torneo de un mes cada cuatro años y financia con él tres años y medio de actividad, incluidos los programas de desarrollo —el llamado FIFA Forward— que reparten dinero a las federaciones nacionales y que son, a la vez, un instrumento de política interna.
7. Críticas[editar]
Las objeciones recurrentes a la FIFA son cuatro y llevan décadas sin resolverse del todo.
La gobernanza. Un modelo en el que cada federación tiene un voto y en el que la organización financia a la mayoría de sus electores genera un problema estructural de dependencia, señalado por auditores externos y por la propia comisión de reformas de 2015-2016.
La adjudicación de sedes. Las decisiones sobre dónde se juegan los Mundiales han sido el foco de las sospechas más graves, en particular las de 2018 y 2022, votadas el mismo día de diciembre de 2010.
Los derechos humanos y laborales. La preparación de sedes en países con marcos laborales débiles ha puesto a la FIFA ante la exigencia de aplicar criterios de derechos humanos en la elección de anfitriones, un compromiso que incorporó a sus estatutos y cuyo cumplimiento sigue discutiéndose.
El calendario. La ampliación simultánea del Mundial, del Mundial de Clubes y de las competiciones continentales ha llevado a sindicatos de futbolistas y a ligas nacionales a denunciar una saturación que recae sobre los jugadores de élite.
8. La FIFA y el fútbol hispanohablante[editar]
De las 211 federaciones afiliadas, una veintena corresponde a países de lengua española, repartidas entre la Conmebol —
Argentina,
Uruguay,
Chile,
Perú,
Colombia,
Venezuela, Ecuador, Bolivia y Paraguay—, la Concacaf —
México,
Cuba, Costa Rica, Panamá, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Puerto Rico— y la UEFA, donde está
España. Es, en conjunto, uno de los bloques de voto más consistentes del Congreso.
El fútbol de habla hispana ha aportado a la FIFA seis sedes mundialistas —
Uruguay 1930,
Chile 1962,
México 1970 y 1986,
Argentina 1978 y
España 1982, a las que se sumó México de nuevo como coanfitrión en 2026— y también algunos de sus peores episodios: buena parte de los dirigentes procesados en la causa abierta en 2015 pertenecían a las federaciones de la Conmebol y de la Concacaf, y varias asociaciones nacionales quedaron intervenidas por comisiones normalizadoras nombradas desde Zúrich.