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Gastronomía de Panamá

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Gastronomía panameña
TerritorioRepública de Panamá
OrígenesIndígena, español, africano, afroantillano, chino, hindostánico, italiano
Ingrediente emblemáticoMaíz, yuca, plátano, arroz, mariscos, ají chombo
Plato nacionalSancocho de gallina
Bebida destiladaSeco Herrerano

1. Resumen[editar]

La gastronomía de Panamá es el resultado de una larga sedimentación de culturas que se encontraron en el istmo: los pueblos originarios que cultivaban maíz y yuca, los conquistadores españoles que trajeron ganado y especias, las comunidades afrodescendientes que modelaron la cocina costera y caribeña, y las sucesivas migraciones de chinos, hindostánicos e italianos durante la construcción del ferrocarril transístmico y el Canal de Panamá. Esa mezcla ha dado lugar a una cocina variada, donde conviven caldos sustanciosos, frituras, guisos y una marcada dulzura en postres y bebidas.

A diferencia de otras cocinas centroamericanas, la panameña no está definida por un picante dominante, sino por el uso aromático del ají chombo —de origen afroantillano— y por la presencia constante de tubérculos, arroz y plátano en todas las mesas. La influencia caribeña se percibe en las sopas lechosas de coco y en los guisos de pescado, mientras que la herencia indígena persiste en preparaciones como el guacho (una especie de risotto rústico de arroz) y las bebidas fermentadas de maíz.[1]

2. Historia y origen[editar]

2.1 Sustrato indígena[editar]

Antes de la llegada de los europeos, el territorio hoy panameño estaba poblado por diversos grupos como los ngäbe, los buglé, los guna, los emberá, los wounaan y los bribri. Su dieta se basaba en la agricultura itinerante de maíz, yuca amarga y dulce, otoe, ñame y diversas variedades de frijoles y ajíes. La pesca en ríos y ambos océanos complementaba la alimentación. De esa época provienen las técnicas de fermentación de maíz para elaborar chicha fuerte, el uso del zumo de yuca amarga cocinado para eliminar toxinas y la cocción de alimentos envueltos en hojas de bijao, antecedente directo de los tamales panameños.[2]

2.2 Aporte español[editar]

La colonización española introdujo en Panamá el ganado vacuno y porcino, el arroz, el trigo, la cebolla, el ajo y cítricos como la naranja agria. La fundación de Panamá la Vieja en 1519 convirtió el istmo en paso obligado de mercancías y soldados, propiciando un intercambio de productos entre el Caribe y el Pacífico sur. El sancocho —originalmente una olla podrida española con abundante carne— fue adaptándose a ingredientes locales como la gallina de patio y el ñame, hasta convertirse en el plato nacional panameño.[3]

2.3 Herencia africana y afroantillana[editar]

Durante el período colonial y sobre todo durante la construcción del Ferrocarril de Panamá (1850-1855) y el Canal de Panamá (1880-1914), llegaron al istmo miles de trabajadores afroantillanos procedentes de Jamaica, Barbados, Martinica y otras islas. Ellos consolidaron el uso del coco, la leche de coco, el chile habanero (que en Panamá se conoce como ají chombo), los pescados guisados en salsa de tomate y especias, y los platillos fritos como el patacón —tajada de plátano verde frita y luego aplanada y vuelta a freír—.

La influencia africana directa (no antillana) es visible en los guisos de mondongo y en el uso de vísceras y carne seca, así como en la preferencia por cocciones prolongadas y sabores ahumados. La ruta del oro y la plata entre las ferias de Portobelo (en el Caribe panameño) y la Ciudad de Panamá también fue un corredor para los cocineros esclavizados que fusionaron sus tradiciones con las locales.

2.4 Oleadas migratorias recientes[editar]

A lo largo del siglo XX, Panamá recibió comunidades chinas (principalmente cantonesas), hindostánicas (en su mayoría sijs del Punyab) e italianas. La cocina china panameña generó un estilo propio, perceptible en los arroces fritos con abundante salsa de soja y vegetales, y en los desayunos de hojaldras con huevo y salchicha guisada que se sirven en numerosas “fondas” y restaurantes. La comunidad italiana, asentada en la capital y en provincias como Colón, aportó la pasta seca, el queso rallado sobre sopas y la costumbre de hornear panes dulces. La presencia hindostánica se refleja en el uso del curry en polvo en guisos de carne y pollo, y en preparaciones como el arroz con coco y pasas.[4]

3. Ingredientes fundamentales[editar]

Categoría Ingredientes
Cereales y almidones Arroz, maíz, yuca, ñame (baboso y diamante), otoe, plátano verde y maduro, guandú (frijol de palo)
Proteínas Gallina de patio, pollo, cerdo, res, pescados (corvina, pargo, sierra), mariscos (langostino, camarón, cangrejo), mondongo (tripa)
Lácteos y huevos Queso blanco fresco (queso de tabla, queso prensado), huevos criollos
Frutas y verduras Coco, aguacate, tomate, cebolla, ají dulce, ají chombo, pimentón, culantro, ajo, naranja agria, tamarindo, piña, papaya, marañón, guanábana
Especias y condimentos Color (achiote), comino, pimienta negra, curry en polvo, salsa de soja, orégano
Grasas Aceite de coco (tradicional), manteca de cerdo, aceite vegetal

La combinación de arroz y guandú es tan central en la mesa panameña que en las fiestas de fin de año se considera casi obligatorio servir arroz con guandú y cerdo asado. El ñame baboso recibe ese nombre porque, al cocerse, suelta una sustancia gelatinosa que espesa los sancochos. El culantro (llamado cilantro de monte o recao en otros países) tiene un sabor más intenso que el cilantro común y no suele faltar en las sopas y guisos populares.

4. Platos principales[editar]

4.1 Sancocho de gallina[editar]

Considerado el plato nacional, el sancocho de gallina es una sopa densa que se prepara con gallina de patio troceada, ñame, mazorcas de maíz, yuca, otoe y abundante culantro picado. Se sazona con ajo, cebolla, sal y pimienta, y suele llevar un toque de color (achiote) que le da un tono anaranjado. Se sirve con arroz blanco por un lado y, ocasionalmente, con trozos de plátano maduro cocido. La tradición popular sostiene que el sancocho “resucita a los muertos” y es el remedio doméstico por excelencia para la resaca y los resfriados.[5]

4.2 Arroz con pollo[editar]

El arroz con pollo panameño se distingue del arroz con pollo peruano o español por su color amarillo o anaranjado, obtenido con achiote, y por la inclusión de vegetales como arvejas (guisantes), zanahorias en cuadritos, pimentón y apio. El pollo se cocina primero en un sofrito, luego se incorpora el arroz y el caldo, y se deja secar a fuego bajo. Es plato fijo en cumpleaños, bautizos y celebraciones.

4.3 Guacho[editar]

El guacho (o guacho de mariscos) es un plato entre sopa y arroz caldoso que se prepara con arroz, mariscos (o, en su versión serrana, con carne o mondongo) y verduras. La versión costera emplea corvina, camarones y cangrejo, y se aromatiza con leche de coco y ají chombo. El guacho de rabito de cerdo es típico del interior del país y suele comerse en épocas de fiesta.

4.4 Ropa vieja[editar]

Aunque comparte nombre con el plato cubano, la ropa vieja panameña es un guiso de carne de res o de cerdo desmenuzada, cocinada en salsa de tomate con cebolla, ajo, pimentón y un toque de comino. Se acompaña con arroz blanco, patacones o tajadas de plátano maduro frito. Es un plato de aprovechamiento nacido en las cocinas domésticas y muy frecuente en los menús ejecutivos (llamados "comida corriente").

4.5 Mondongo a la culona[editar]

El mondongo es un guiso de tripa de res cocido lentamente con vegetales y, en su versión panameña más reconocible, se le agrega manitas de cerdo y se espesa con maíz molido o arroz. El nombre coloquial “mondongo a la culona” alude a su rápida digestión, según el humor popular. Se suele servir con arroz y rodajas de aguacate.

4.6 Otras preparaciones[editar]

  • Arroz con guandú: cocinado con leche de coco en la costa y con achiote en el interior.
  • Carne en palito: brochetas de res o cerdo adobadas con salsa de soja y especias, asadas al carbón y vendidas en puestos callejeros.
  • Sopa de pata: sopa de patas de res con garbanzos, verduras y un espesante de arroz o avena.
  • Pescado frito con patacones: combinación omnipresente en kioscos playeros.
  • Chuleta de cerdo ahumada: típica de la región de Azuero, servida con arroz, frijoles y ensalada de repollo.

5. Aperitivos y acompañamientos[editar]

5.1 Frituras[editar]

La cultura de la fritura es otro rasgo distintivo de la cocina panameña. Los desayunos populares incluyen hojaldras (masas de harina de trigo fritas, de textura crujiente y forma irregular, parecidas a un buñuelo aplastado) acompañadas de huevo frito, salchicha guisada o queso. Las carimañolas son cilindros de masa de yuca rellenos de carne molida sazonada, fritos hasta dorarse. Las empanadas se elaboran con masa de maíz o de harina de trigo y se rellenan de carne, pollo o queso, aunque a diferencia de las empanadas argentinas, aquí suelen ser de mayor tamaño y a veces se fríen en lugar de hornearse. Las torrejitas de maíz nuevo (tortitas de maíz tierno rallado y frito) son típicas de la temporada de cosecha.

5.2 Tamales[editar]

El tamal panameño se envuelve en hojas de bijao y es más grande que sus equivalentes mexicanos o centroamericanos. La masa se elabora con maíz molido y se rellena con cerdo, pollo o gallina, pasas, aceitunas y alcaparras. Se amarran con pita y se hierven durante horas. Existe una variante dulce, el tamal de maíz nuevo con leche y azúcar, consumido como postre o merienda.

5.3 Patacones y tajadas[editar]

El patacón se obtiene friendo rodajas gruesas de plátano verde, aplanándolas con una piedra o un plato, y friéndolas nuevamente hasta que quedan crujientes. Las tajadas son simplemente plátano maduro cortado en láminas y frito, que carameliza por sus azúcares naturales.

5.4 Ceviches y mariscos[editar]

El ceviche panameño se prepara comúnmente con corvina fresca, marinada en zumo de lima o naranja agria, con cebolla picada, ají dulce y un toque de ají chombo. Se sirve en copas o vasos y se acompaña con galletitas de soda o patacones. También son populares los ceviches de camarón y de pulpo.

5.5 Ensaladas y encurtidos[editar]

La ensalada de repollo con zanahoria y vinagreta es el acompañamiento estándar de carnes asadas y frituras. El encurtido de cebolla con ají chombo, macerado en vinagre, decora muchos platos callejeros.

6. Bebidas[editar]

6.1 Bebidas fermentadas y destiladas[editar]

El destilado nacional por excelencia es el Seco Herrerano, un aguardiente de caña de azúcar con una graduación alcohólica de 35% en su versión estándar[sin verificar]. Se consume solo, con hielo o como base de cócteles. Se mezcla frecuentemente con leche evaporada y especias (ron ponche) en navidades, o con jugo de piña y hielo en celebraciones.

El ron tiene también una larga tradición: marcas como Ron Abuelo, Ron Cortés y Carta Vieja son habituales tanto en consumo directo como en coctelería. La cerveza se produce industrialmente por dos grandes compañías: Cervecería Nacional (Balboa, Atlas) y Cervecería Barú (Panamá, Soberana).[6]

La chicha fuerte es una bebida ancestral que se obtiene por fermentación del maíz germinado. Se consume principalmente en comunidades indígenas durante rituales y festividades, aunque también se encuentra en algunos mercados campesinos del interior.

6.2 Bebidas no alcohólicas[editar]

El raspado (hielo raspado con jarabe de frutas y leche condensada) es el refresco callejero más emblemático. Los jugos naturales se preparan con frutas tropicales (maracuyá, tamarindo, guanábana, piña, papaya) y se mezclan con agua o leche. La chicha de arroz con piña, elaborada con arroz remojado licuado, piña y azúcar, es una bebida dulce y espesa típica de las fondas y de los puestos del mercado. La chicha de saril (flor de Jamaica) con jengibre es popular en la temporada navideña.

7. Postres y dulces[editar]

7.1 Dulces tradicionales[editar]

El bienmesabe es un dulce de leche de coco espesado con arroz o maicena y azúcar, similar al arroz con leche pero sin granos de arroz enteros. Las cocadas son bolitas o discos de coco rallado mezclado con azúcar o leche condensada y horneados hasta dorarse. Los suspiros son merengues pequeños y crujientes, a menudo coloreados de rosa o blanco, vendidos en bolsas en panaderías. El dulce de leche cortado en tabletas (tabletas de leche) se consume como golosina callejera.

7.2 Postres de influencia europea[editar]

El tres leches (bizcocho bañado en leche evaporada, condensada y crema de leche) es omnipresente en cumpleaños. El arroz con leche, con canela y a veces con pasas, es un postre casero común. Los buñuelos de yuca, rebozados en almíbar de canela, son típicos de la Semana Santa.

7.3 Postres de influencia afroantillana[editar]

El bon (o bun) es un pan dulce oscuro, de origen antillano, elaborado con melaza, frutas confitadas y especias, que se consume en Navidad y Año Nuevo. Se asemeja al black cake jamaiquino pero con una textura más densa y un sabor acentuado de ron o brandy. Se prepara con meses de anticipación y se “alimenta” periódicamente con licor.

8. Influencias regionales y étnicas[editar]

8.1 Región central (Azuero)[editar]

La península de Azuero —provincias de Herrera y Los Santos— es considerada la cuna del folclore y la ruralidad panameña. Aquí dominan el sancocho, el arroz con pollo, la carne asada al carbón, los tamales, las empanadas de maíz y el suspiro. La cocina azuerense es menos dependiente del coco que la cocina caribeña y prefiere el achiote y la naranja agria como aderezos de los guisos.

8.2 Provincias centrales (Coclé, Veraguas)[editar]

Estas provincias comparten rasgos con Azuero pero tienen mayor presencia de sopas de mariscos y guisos de pescado en sus zonas costeras. El guacho de rabito de cerdo y las torrejitas de maíz nuevo son característicos de las áreas rurales.

8.3 Región caribeña (Colón, Bocas del Toro, Comarca Guna Yala)[editar]

La cocina de la costa caribeña es intensamente afroantillana. Domina el uso de leche de coco, ají chombo, pescado y mariscos. Platos emblemáticos:

  • Rondón (o run down): sopa de pescado, plátano verde, ñame, coco y ají chombo, heredada de los afroantillanos jamaiquinos.
  • Pescado guisado en coco: pescado entero o en trozos cocinado en una salsa de leche de coco, tomate y especias.
  • Fufú: puré espeso de plátano verde hervido que acompaña sopas y guisos, similar al mofongo de otras islas.
  • Bun y black cake para ocasiones festivas.

En Bocas del Toro, la influencia de las bananeras atrajo población afroantillana ya en el siglo XIX, y hoy se encuentran variantes únicas de patacones con coco y platos de cangrejo. La comunidad guna del archipiélago de San Blas —hoy Guna Yala— complementa la dieta con pescado fresco, coco y langosta, y mantiene la chicha fuerte como bebida ritual.[7]

8.4 Región metropolitana y del Canal[editar]

La Ciudad de Panamá y sus alrededores presentan la mayor diversidad de influencias. Aquí los restaurantes chinos, italianos, japoneses, coreanos y de franquicias internacionales conviven con fondas de cocina tradicional panameña. El desayuno de hojaldras con huevo frito y salchicha guisada es un clásico capitalino. La oferta gastronómica incluye mariscos frescos del Pacífico (corvina, pargo, langostinos) y platos de influencia afroantillana y china.

8.5 Cocina indígena contemporánea[editar]

Las comunidades emberá y wounaan del Darién mantienen métodos de cocción bajo tierra y en hojas, así como el uso de pescados de río y carnes de monte. Los ngäbe y buglé, en la región occidental, conservan el consumo del maíz en forma de bollos y atoles, y la recolección de pejibaye (fruto de la palma de pijiguao) que se cuece y se come con sal. Estas cocinas rara vez trascienden al menú urbano, pero son objeto de estudio antropológico y de turismo ecológico.[8]

9. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

9.1 Reconocimiento regional[editar]

La gastronomía panameña es menos conocida internacionalmente que la mexicana o la peruana, pero ha ganado visibilidad en Centroamérica a través de festivales gastronómicos y de publicaciones turísticas. El sancocho panameño fue declarado parte del patrimonio cultural inmaterial[sin verificar] por el Instituto Nacional de Cultura (INAC). El restaurante Maito, del chef Mario Castrellón, ha figurado repetidamente en la lista de Latin America's 50 Best Restaurants, situando a Panamá en el mapa culinario de la región.

9.2 Influencia en otros países hispanos[editar]

Si bien es limitada, la diáspora panameña ha contribuido a la difusión de platos como el arroz con guandú y el sancocho en ciudades con comunidades panameñas significativas, como Nueva York, Miami y San José (Costa Rica). En Costa Rica, colindante y con vínculos históricos, se comparten la preparación del tamal envuelto en hoja de bijao y ciertas sopas, aunque con variantes locales.

10. Festividades y gastronomía[editar]

Numerosas festividades panameñas giran en torno a la comida. En la Feria de las Flores y del Café de Boquete (provincia de Chiriquí) se ofertan fresas con crema, tamales de maíz nuevo y café de altura. En el carnaval de Las Tablas, los puestos callejeros despachan cervezas, ron y frituras durante cuatro días de celebraciones. Durante la Semana Santa, el consumo de carne se reduce y abundan los guisos de bacalao, el arroz con coco y los buñuelos de yuca. El Día de los Difuntos (2 de noviembre) se elaboran tamales y bollos de maíz nuevo como ofrenda familiar. Y en diciembre, el arroz con guandú y cerdo asado, el bon, el ron ponche y las uvas se unen al repertorio navideño.

11. Hábitos alimentarios contemporáneos[editar]

Al igual que muchos países latinoamericanos, Panamá experimenta una tensión entre la dieta tradicional —rica en tubérculos, pescado y grasas naturales— y una creciente dependencia de productos ultraprocesados, bebidas azucaradas y comida rápida. En las áreas urbanas, el consumo diario de arroz blanco y frijoles o lentejas sigue siendo la base del almuerzo, pero las cenas han ido desplazándose hacia opciones de panaderías y cadenas de fast food. El Ministerio de Salud (MINSA) ha impulsado campañas para promover la cocina tradicional como modelo de alimentación equilibrada, aunque las tasas de obesidad adulta en Panamá —estimadas en 30%— continúan en ascenso.


  1. El guacho, aunque se asocia hoy al campesino panameño, tiene raíces precolombinas documentadas en crónicas del siglo XVI que describen cocciones de arroz y frijoles en el Darién. La chicha fuerte, por su parte, fue registrada por viajeros como Lionel Wafer en 1681 entre los gunas. ↩︎

  2. Algunos cronistas, como Gonzalo Fernández de Oviedo, mencionan que los indígenas del istmo preparaban un “pan de maíz” cocido bajo cenizas, similar a las actuales tortillas changas del interior del país. ↩︎

  3. La Real Academia Española registra “sancochar” como verbo de origen canario y antillano, pero el sancocho de gallina con nombre y fisonomía actuales es una creación hispanoamericana, con variantes en Colombia, Venezuela, República Dominicana y Panamá. La panameña se distingue por el uso de culantro (cilantro de monte) y ñame baboso. ↩︎

  4. El curry hindostánico (conocido localmente como “curry”) aparece en guisos de rabo de res y en algunos arroces con pollo, especialmente en la provincia de Colón, donde aún vive una comunidad significativa. ↩︎

  5. En las fondas panameñas se sirve sancocho todos los días, pero su consumo es especialmente alto los domingos y el 1 de enero. No existe un concurso oficial del “mejor sancocho”, pero sí festivales gastronómicos regionales donde se premian las recetas caseras, notablemente en Las Tablas y Chitré. ↩︎

  6. En 2016[sin verificar], ambas cervecerías pasaron a manos de grupos internacionales, aunque mantienen sus marcas locales. ↩︎

  7. Los guna también consumen un tipo de tamal envuelto en hojas de palma y elaborado con masa de maíz fermentada, conocido como inna. ↩︎

  8. El pejibaye cocido es un alimento básico en algunas comunidades ngäbe durante la temporada de cosecha; su sabor recuerda a la castaña y a la yuca dulce. ↩︎