Huso horario
| Huso horario | |
|---|---|
| Concepto | Franja geográfica virtual, de norte a sur, en la que suele regir una misma hora oficial |
| Amplitud angular | 15 grados de longitud |
| Número en la Tierra | 24 |
| Referencia horaria | Tiempo Universal Coordinado (UTC) |
| Diferencia entre husos contiguos | 1 hora |
| Meridiano de origen | Meridiano de Greenwich |
| Relación | Zona horaria |
1. Resumen[editar]
Un huso horario es cada una de las franjas geográficas virtuales, orientadas de norte a sur, limitadas por meridianos igualmente espaciados, en las que se divide un planeta y en las que suele regir una misma hora oficial. Esta hora se construye sumando o restando un número entero de horas respecto a un estándar de tiempo. En la Tierra existen 24 husos con una amplitud de 15 grados medidos en el sentido de la longitud, que es el ángulo que la Tierra rota en una hora. La hora se calcula a partir del Tiempo Universal Coordinado (UTC).[1]
La noción de zona horaria es afín, pero no idéntica. Una zona horaria es una región geográfica que comparte una misma hora oficial. Las zonas horarias se han construido a raíz de los husos horarios, aunque no siguen fielmente sus trazos: cada país ajusta su hora oficial con libertad y, con frecuencia, los límites no coinciden estrictamente con la convención geográfica. Por eso conviene distinguir entre el huso, que es una construcción geométrica de 15 grados, y la zona horaria, que es una decisión administrativa, política o histórica concreta.[1:1]
El sistema de husos horarios es una de las infraestructuras invisibles más importantes del mundo moderno. Sin él, cada ciudad mantendría su propia hora solar y la coordinación de ferrocarriles, telecomunicaciones, aviación, bolsas de valores, sistemas informáticos y emisiones en vivo resultaría enormemente compleja. El sistema permite que, en un momento dado, las fechas y las horas sean predecibles en todo el planeta, aunque el Sol ilumine solo una parte de la Tierra.
2. Fundamento astronómico[editar]
El concepto de huso horario surge de la forma de la Tierra, de su movimiento de rotación y del sistema de 24 horas diarias. Como la Tierra es esférica, el Sol no ilumina toda la superficie simultáneamente: en cada instante ilumina solo una mitad, el hemisferio donde es de día, mientras que la otra queda a oscuras, en la noche. En el límite entre ambas mitades existe una franja orientada aproximadamente de norte a sur donde está amaneciendo, y otra franja opuesta donde está anocheciendo.[2]
La forma esférica de la Tierra también explica por qué el ángulo con el que incide el Sol no es el mismo en todos los puntos. En un mismo instante, aproximadamente en el centro del hemisferio diurno, hay un meridiano en el que la altura del Sol es la máxima del día: en ese meridiano es mediodía. En los meridianos adyacentes la altura solar es cada vez menor, y la hora solar corresponde a la tarde, si se avanza hacia el este, o a la mañana, si se avanza hacia el oeste. En el meridiano opuesto es medianoche.
Puede visualizarse así: si se observa el hemisferio norte terrestre con el polo en el centro, en el meridiano que está frente al Sol es mediodía (12:00) y en su opuesto es medianoche. El amanecer (6:00) y el anochecer (18:00) se ubican a 90 grados de los anteriores.
Este desfase natural entre la hora solar de cada meridiano es la razón última por la que no puede existir una sola hora solar para todo el planeta. El huso horario resuelve el problema agrupando meridianos cercanos bajo una misma hora convenida.
3. Geometría del huso horario[editar]
El sistema de husos horarios consiste en dividir la superficie de la Tierra en 24 franjas, de modo que cada una corresponda a una hora del día. A cada una de esas franjas se la llama huso.
La cuenta es simple: un día es un giro completo del planeta, y un giro completo tiene 360 grados. Al dividir 360 grados entre 24, resulta que cada huso horario tiene una amplitud angular de 15 grados.
Como los meridianos no son paralelos entre sí, el ancho lineal de un huso no es constante. Es máximo en el ecuador, donde alcanza aproximadamente 1669,8 km, y se va estrechando hacia los polos. En los trópicos tiene un ancho de unos 1529,35 km; hacia los 40 grados de latitud, unos 1300 km; y en los círculos polares, unos 663,4 km. Su forma ancha en el centro y estrecha en los extremos recuerda al huso de hilar, del que toma el nombre.[3]
Esa geometría de 15 grados permite que muchos países queden comprendidos por completo dentro de un solo huso y lo utilicen para unificar su hora nacional. En cambio, los países con gran extensión en longitud, como Rusia, Estados Unidos, Canadá, Brasil o México, abarcan varios husos y suelen dividir su territorio en varias zonas horarias.
4. Meridiano de origen y hora de referencia[editar]
Tanto el sistema de husos horarios como el sistema de longitud geográfica necesitan un meridiano de origen para poder aplicarse sobre la superficie terrestre. Por razones técnicas, políticas e históricas, el meridiano elegido fue el del Real Observatorio de Greenwich, en Londres.
El meridiano de Greenwich fue escogido como meridiano cero para medir la longitud en 1884. Los meridianos se identifican mediante dos elementos: su medida en grados y su posición con respecto a Greenwich, sea al este o al oeste. Por ejemplo, la longitud de Bogotá es 74° O, es decir, 74 grados al oeste de Greenwich.
La hora solar media de Greenwich fue elegida como referencia del sistema de husos horarios. Para abreviar, esta hora se conoce internacionalmente como GMT, por las siglas de la expresión inglesa Greenwich Mean Time. De forma marginal, en España se usó la sigla española HMG.[4]
A lo largo del siglo XX, GMT comenzó a ser reemplazado por métodos de medición del tiempo más precisos. Así surgió el Tiempo Universal (UT, por sus siglas en inglés). En la década de 1960 se empezó a medir el tiempo con relojes atómicos, y finalmente la Oficina Internacional de la Hora estableció el Tiempo Universal Coordinado (UTC) como referencia horaria internacional. Para la mayoría de los fines prácticos, el UTC es equivalente a la hora solar media de Greenwich.
En la actualidad, los husos se expresan casi siempre como desviaciones respecto a UTC: UTC+0, UTC+1, UTC−5 y así sucesivamente. La expresión "GMT" sigue viva en usos náuticos, aeronáuticos, periodísticos y en algunos productos tecnológicos, aunque UTC es la referencia técnica y jurídica predominante.
5. Longitud y hora en cada huso[editar]
El sistema de husos horarios es heredero de los procesos de unificación horaria nacional, por los cuales las ciudades renunciaron a usar su propia hora solar y adoptaron la de otra localidad, generalmente la capital o una ciudad importante ubicada en el centro del país.
Dentro de cada huso, todas las localidades deberían usar una misma hora, independientemente de la posición del Sol y de su hora solar. Esa hora ha recibido distintos nombres según las fuentes: hora civil, hora oficial u hora legal. El sistema implica que la hora adoptada en todo el huso sea la hora solar media del meridiano central. Así, en cada localidad dentro de un huso, la diferencia entre la hora adoptada y la hora solar es, como máximo, de 30 minutos. En la mitad oriental de cada huso la hora adoptada va hasta 30 minutos atrasada respecto al Sol; en la mitad occidental, hasta 30 minutos adelantada. Esa diferencia se consideró aceptable a partir de la experiencia de unificación horaria de varios países.[5]
Como el meridiano central de cada huso está a 15 grados de sus adyacentes y el meridiano de origen es el de Greenwich, los meridianos centrales de todos los husos son múltiplos de 15. Por eso, en las normas legales de algunos países se menciona el meridiano de referencia. Por ejemplo, la disposición por la cual México adhirió al sistema horario mundial en 1920 indicó usar los meridianos 105° y 90° al oeste de Greenwich.
La hora de cada huso se indica como diferencia respecto al huso de referencia internacional, que hoy es UTC. Como cada huso está exactamente a una hora de sus husos adyacentes, esa diferencia es una cantidad entera de horas. Como la Tierra rota del oeste hacia el este, la hora al este de Greenwich es mayor que en Greenwich, y la hora al oeste es menor. Por eso la hora en los husos orientales se indica como una suma y la de los occidentales como una resta. Por ejemplo, la hora en Bagdad es UTC+3 y la de Bogotá es UTC−5.
5.1. Otras denominaciones de los husos[editar]
Además de la notación UTC±n, los husos horarios han recibido otras denominaciones.
En 1917 Francia propuso extender los husos horarios a los mares y océanos, lo que dio lugar a la publicación del primer planisferio de husos horarios. En el Anuario del Observatorio de Madrid para 1922 se incluyó un planisferio de husos horarios terrestres y marítimos en el que los husos estaban numerados: se comenzaba con el cero en Greenwich y se avanzaba hacia el este hasta el huso 12, centrado en el antimeridiano de Greenwich, en el Pacífico, y se terminaba en el huso 23. En legislaciones nacionales antiguas pueden aparecer los husos nombrados con esos números. Chile, por ejemplo, a inicios del siglo XX adoptó la hora del huso número 19.
Otra denominación, usada en ámbitos militares, náuticos y aeronáuticos, nombra cada huso con una letra. Se comienza con el huso A, que corresponde a UTC+1, y se avanza hacia el este hasta el huso M (UTC+12), sin usar la letra J. Al oeste de Greenwich se usa la letra N para UTC−1 y se avanza hacia el oeste hasta el huso Y. El huso de Greenwich (UTC) recibe la letra Z, que en el alfabeto radiofónico es zulú. Por extensión, la hora UTC se conoce como "hora Zulú".
6. Historia[editar]
6.1. Antecedentes[editar]
Antes del siglo XIX, cada ciudad establecía su propia hora oficial ajustada a la hora solar local. Esto implicaba que, por ejemplo, en la península ibérica, la hora solar de una ciudad de la costa mediterránea podía tener más de 40 minutos de diferencia con respecto a otra de la costa atlántica.
Con el desarrollo de los ferrocarriles y los telégrafos, se hizo necesario establecer una misma hora para las amplias zonas que recorrían esas redes. El horario del ferrocarril fue el antecedente directo de la unificación horaria nacional. La primera línea que unificó su horario fue la que enlazaba Londres con Bristol. La compañía adoptó en 1840 como hora oficial la de Londres, medida por el Real Observatorio de Greenwich. La hora de Greenwich comenzó a ser conocida como railway time ("hora del ferrocarril") y, finalmente, en 1848 se instauró como hora oficial para todo el Reino Unido. La unificación se extendió después a otros países europeos.
En América del Norte, el enorme desarrollo en longitud de los ferrocarriles hacía inviable un único horario nacional. En 1870, el científico estadounidense Charles F. Dowd redactó un manifiesto en el que abogó por terminar con las ochenta horas distintas del ferrocarril y con las innumerables horas locales del país, y propuso crear cuatro zonas horarias. Cada zona tenía un meridiano central, y el primero de ellos correspondía a la ciudad de Washington. Esa propuesta, pero con la hora referenciada a Greenwich, fue impulsada en 1883 en una convención de jefes de ferrocarril.
6.2. Primeras propuestas[editar]
En 1858 se publicó por primera vez una idea similar a la de los husos horarios. El matemático y astrónomo italiano Giuseppe Barilli (1812–1894), más conocido por el seudónimo Quirico Filopanti, propuso en su libro Miranda! la utilización de veinticuatro zonas horarias de una hora, a las que llamó "días longitudinales". La primera de ellas estaba centrada en el meridiano de la ciudad de Roma. También propuso emplear un tiempo universal en astronomía y telegrafía. Estas ideas no llegaron a ser ampliamente conocidas hasta después de su muerte.[6]
En 1873, el ingeniero Sandford Fleming, que había trabajado en los ferrocarriles de Canadá, realizó su propuesta de 24 husos horarios tal como la conocemos. Con ella, las localidades situadas en distintos husos tendrían diferencias de una hora exacta y coincidirían en minutos y segundos. Como punto común de origen de las horas, propuso el antimeridiano de Greenwich, es decir, el meridiano de 180 grados.
6.3. Conferencia Internacional del Meridiano[editar]
En 1884 se celebró en Washington la Conferencia Internacional del Meridiano, que tuvo varios objetivos relacionados con estándares internacionales. En ella se acordó lo siguiente:
- El meridiano de origen de un sistema de longitud geográfica mundial sería el meridiano de Greenwich.
- Las longitudes se medirían hacia el este con signo positivo (hasta 180°) y hacia el oeste con signo negativo.
- Todos los países adoptarían el día universal, que iniciaría en la medianoche de Greenwich y duraría 24 horas.
Fleming participó en la conferencia en representación de Canadá y formuló su propuesta de 24 husos horarios. La propuesta no logró los apoyos necesarios, no se sometió a votación y no quedó en la lista de resoluciones. Sin embargo, la conferencia se convirtió en el momento de mayor visibilidad del modelo de 24 husos, y este quedó asociado a lo resuelto para la longitud geográfica.
6.4. Conferencia Internacional de la Hora[editar]
En 1912 se realizó en París la Conferencia Internacional de la Hora, con la presencia de representantes de 25 naciones. En ella se acordó el sistema de husos horarios presentado en 1884 y se creó la Oficina Internacional de la Hora, organismo encargado de coordinar la determinación de la hora a escala mundial.
La Oficina Internacional de la Hora funcionó como autoridad de referencia durante buena parte del siglo XX, hasta que la medición atómica del tiempo y la aparición del UTC hicieron evolucionar la coordinación internacional.
6.5. Adopción del sistema por los distintos países[editar]
A partir de las conferencias de 1883 y 1912, los países del mundo fueron emitiendo normas para ajustar su hora oficial, también llamada hora legal, al huso horario más cercano. Los países más pequeños extendieron esa hora a todo su territorio; los más grandes dividieron su superficie en zonas horarias, adoptando en cada una la hora del huso más próximo.
El proceso de adopción, sin embargo, fue gradual y desigual:
- En 1893, Alemania adoptó como hora oficial la del meridiano situado 15 grados al este de Greenwich.
- Para mediados de 1900, la mayor parte de Europa ya había adherido al sistema. Solo faltaban Francia, España, Portugal, Rumania y Grecia.
- España emitió en 1900 un decreto por el cual adhirió al sistema para el territorio peninsular y las Baleares. Adoptó la hora de Greenwich, ya que casi todo el territorio se encuentra en ese huso. Solo Galicia queda fuera, aunque con una diferencia temporal pequeña. El cambio se hizo efectivo el 1 de enero de 1901. En 1922 otro decreto estableció la hora de las islas Canarias: sería la del huso ubicado 15 grados al oeste de Greenwich, es decir, una hora menos que en la península.
- Chile empleó la hora estándar del meridiano 75° O como hora oficial desde 1910. Después la hora oficial se fijó según el meridiano del observatorio astronómico de la Quinta Normal de Santiago, abandonando temporalmente la referencia a Greenwich. En 1918 Chile volvió al sistema internacional.
- Francia adhirió al sistema en 1911 adoptando como hora oficial la hora solar media de París menos 9 minutos y 21 segundos. En la práctica adoptaba la hora de Greenwich, pero evitaba mencionarlo explícitamente en el texto de la norma. Ese mismo año Portugal emitió su norma de adhesión, aplicando el cambio el 1 de enero de 1912.
- En el extremo oriente, Japón había adherido antes de iniciarse el siglo XX, y China lo hizo en 1911, inmediatamente después de la caída del imperio.
- Venezuela adoptó en 1912 la hora legal correspondiente a la longitud 67°30′ O, lo que implicaba una diferencia de 4 horas y media con respecto a Greenwich. Ese meridiano pasa cerca de Villa de Cura, localidad ubicada aproximadamente en la mitad del territorio. Venezuela mantuvo este criterio hasta la década de 1960.
- Brasil emitió su norma en 1913 y comenzó a aplicarla el 1 de enero de 1914. Ese mismo año lo adoptó Colombia.
- Todavía en 1915 las horas de muchos países, casi todos sudamericanos, no se ajustaban a Greenwich. En Europa solo quedaban en ese momento Grecia y Rusia.
- Aunque Estados Unidos había sido pionero en el establecimiento del primer meridiano y de la hora universal en sus transportes por iniciativa privada, la legislación que generalizaba la hora oficial no llegó hasta 1918.
- Argentina adoptó el estándar internacional en 1920 y México en 1921.
7. De los husos a las zonas horarias[editar]
Desde los inicios de la implementación, los países deformaron los límites impuestos por los meridianos para constituir zonas horarias.
Cuando una provincia queda fuera del huso que corresponde a su capital, se le suele asignar la hora nacional para lograr la unificación. Un ejemplo fue Galicia en España: aunque geográficamente quedaba ligeramente fuera del huso de Greenwich, adoptó la misma hora peninsular.
Cuando un país abarca varios husos, los límites de las zonas horarias se adaptan a la división administrativa interna, como en México, o incluyen también otros criterios, como en Brasil o Estados Unidos.
A lo largo del siglo XX, por motivos de unificación con otros países y en el contexto de los cambios de hora por el horario de verano, algunos países adoptaron como hora oficial una que no corresponde al huso en el que están ubicados. Es el caso de Argentina y Uruguay, cuya hora es la misma que la del este de Brasil; de Francia, España y Marruecos, cuya hora es la misma que la de Europa Central; y de Islandia, que usa UTC, como el Reino Unido.
7.1. Diferencias no enteras[editar]
Algunos países con la mitad de su territorio en un huso y la otra mitad en otro, en lugar de adoptar dos zonas horarias distintas, adoptaron para su hora oficial una diferencia no entera respecto a Greenwich.
Venezuela, por ejemplo, entre 1912 y la década de 1960 adoptó una diferencia de 4 horas y media con respecto a Greenwich, constituyendo así una zona horaria que no era ni UTC−4 ni UTC−5.
La India, que abarca dos husos completos, adoptó UTC+5:30 como hora oficial única. Este tipo de soluciones muestra que la hora oficial no siempre coincide con la lógica geométrica de los 15 grados: es, ante todo, una decisión política.
7.2. Horario de verano[editar]
El horario de verano es la práctica de cambiar la hora oficial durante determinada estación del año. Consiste, habitualmente, en adelantar una hora los relojes durante los meses de mayor luz diurna y retrasarlos al terminar el período. Así, una misma zona horaria puede tener dos horas oficiales a lo largo del año: la del horario de invierno y la del horario de verano. Solo una de ellas corresponde estrictamente al huso horario geográfico.
La aplicación del horario de verano varía mucho por país y por época. Algunos lo mantienen de forma estable, otros lo han abandonado y otros lo cambian según el año. En América Latina, por ejemplo, varias naciones han tenido períodos de horario de verano sin que la práctica sea uniforme en la región.[7]
7.3. Nombres de zonas horarias[editar]
En algunos países, las zonas horarias tienen nombres relacionados con la situación relativa de la zona dentro del país o del continente, o con accidentes geográficos representativos. Esos nombres suelen emplearse junto con una sigla y, a veces, incorporan la variación del horario de verano.
En los Estados Unidos contiguos, las zonas se llaman del Este (UTC−5), Central (UTC−6), de la Montaña (UTC−7) y del Pacífico (UTC−8). Sus siglas, procedentes del inglés, son EST, CST, MST y PST, donde "ST" remite a Standard Time.
En México, las zonas se llaman del Sureste (UTC−5), del Centro (UTC−6), del Pacífico (UTC−7) y del Noroeste (UTC−8). En Europa se habla de zona Occidental (UTC), Central (UTC+1) y Oriental (UTC+2), con siglas WET, CET y EET.
Esos nombres se usan solo en un contexto geográfico particular y no más allá. Por ejemplo, en Perú se usa UTC−5, pero no es usual llamarla "del Este" o "EST".
8. Países con varias horas oficiales[editar]
Los países cuya geografía se extiende ampliamente en el sentido de la longitud suelen usar más de una hora oficial. La siguiente tabla es una simplificación, con base en las horas normales de invierno, de los países con múltiples zonas horarias.[8]
[ Desplegar / Plegar tabla de países con múltiples zonas horarias ]
| País | Zonas horarias | Notas |
|---|---|---|
| Ecuador | 2 | Una zona continental y otra insular (Galápagos) |
| España | 2 | Península y Baleares; Canarias |
| Kazajistán | 2 | Gran extensión en longitud |
| Micronesia | 2 | Territorio insular |
| Mongolia | 2 | Gran extensión en longitud |
| Portugal | 2 | Portugal continental y Azores |
| República Democrática del Congo | 2 | Territorio continental dividido |
| Australia | 3 | Territorio continental más islas |
| Chile | 3 | Chile continental, Rapa Nui e islas |
| Indonesia | 3 | Archipiélago |
| Kiribati | 3 | Archipiélago |
| Brasil | 4 | Gran extensión en longitud |
| México | 4 | Gran extensión en longitud |
| Canadá | 6 | Gran extensión en longitud |
| Estados Unidos | 9 | Incluye territorios de ultramar |
| Reino Unido | 8 | Incluye territorios de ultramar |
| Rusia | 11 | Gran extensión en longitud |
| Francia | 14 | Incluye territorios de ultramar |
Francia es un caso sobresaliente: gracias a sus territorios de ultramar repartidos en varios océanos, llega a abarcar 14 zonas horarias. Dentro de América Latina, los ejemplos más relevantes son México, con 4 zonas horarias, Brasil, con 4, y Chile, con 3. España, aunque es un país europeo de extensión media, tiene 2 horas oficiales por la diferencia entre la península y Canarias.
9. Husos horarios y Año Nuevo[editar]
Debido a los husos horarios y a la rotación de la Tierra, los primeros lugares en recibir el Año Nuevo son las islas del Milenio y Kiritimati, pertenecientes a la República de Kiribati. En cambio, Niue, Samoa Americana, la isla de Alofi, la isla Baker y la isla Howland se cuentan entre los últimos lugares del planeta en recibirlo.
La diferencia entre los primeros y los últimos que reciben el año es de 26 horas. Eso significa que, mientras en unas islas del Pacífico ya ha comenzado el nuevo año, en otras regiones todavía no ha terminado el día anterior. Este desfase es consecuencia directa de la línea internacional de cambio de fecha y de la manera en que se han asignado las horas oficiales en el Pacífico.[9]
10. Uso en sistemas informáticos[editar]
Muchos sistemas operativos de computadora incluyen soporte para trabajar con todas o casi todas las horas locales posibles, basadas en las distintas zonas horarias. Internamente, los sistemas operativos suelen usar UTC como estándar básico de mantenimiento de la hora, y ofrecen servicios para convertir las horas locales hacia y desde UTC. También permiten, por lo general, modificar automáticamente las conversiones al inicio y al final del horario de verano.
Los servidores web que presentan páginas principalmente para una audiencia en una única zona horaria o en un rango limitado de zonas suelen mostrar las horas como hora local, quizá con la hora UTC entre paréntesis. Los sitios con orientación más internacional pueden mostrar la hora solo en UTC o emplear una zona horaria arbitraria. Por ejemplo, la versión internacional en inglés de CNN incluye GMT y la hora de Hong Kong, mientras que la versión estadounidense muestra la hora del este. La hora del este de Estados Unidos y la hora del Pacífico también se usan con frecuencia en muchos sitios web en inglés con lectores de todo el mundo. El formato se basa típicamente en la fecha y hora de la Nota del W3C.
Los sistemas de correo electrónico y otros sistemas de mensajería marcan los mensajes con una marca de tiempo usando UTC, o bien incluyen la zona horaria del remitente como parte del mensaje, de modo que el programa receptor pueda mostrar la fecha y hora de envío en la hora local del destinatario.
Las bases de datos que incluyen marcas de tiempo suelen usar UTC, especialmente cuando la base es parte de un sistema que abarca múltiples zonas horarias. No se recomienda usar la hora local para los registros de marcas de tiempo en zonas que implementan horario de verano, porque una vez al año hay un período de una hora en el que las horas locales son ambiguas.
Los sistemas de calendario modernos vinculan sus marcas de tiempo a UTC y las muestran de forma distinta según la zona horaria del dispositivo. Esto funciona bien en reuniones telefónicas o por Internet. Funciona peor al viajar, porque se supone que los eventos del calendario tienen lugar en la zona horaria en la que estaba la computadora o el teléfono al crear el evento. Por ejemplo, si una persona en Nueva York planea una reunión con alguien en Los Ángeles a las 9 de la mañana y registra la cita a las 9 a. m., la computadora asume que es hora de Nueva York, y la cita aparecerá a las 6 a. m. al llegar a la zona horaria californiana. Algunas versiones recientes de Microsoft Outlook permiten ingresar la zona horaria en la que ocurrirá el evento, pero no todos los sistemas lo hacen.
El software de calendario también debe lidiar con el horario de verano. Si por razones políticas se cambian las fechas de inicio y fin del horario de verano, las entradas del calendario deben permanecer iguales en la hora local, aunque cambien en UTC. Por eso en Microsoft Outlook las marcas de tiempo se almacenan y comunican sin compensaciones de horario de verano: una cita en Londres al mediodía en verano se representará como 12:00 (UTC+00:00), aunque en realidad el evento ocurra a las 13:00 UTC. En Google Calendar, los eventos se almacenan en UTC, aunque se muestran en la hora local, y pueden modificarse ante cambios de zona horaria.
11. La hora en el espacio ultraterrestre[editar]
Las naves espaciales en órbita pueden experimentar muchos amaneceres y atardeceres, o ninguno, en un período de 24 horas. Por lo tanto, no es posible calibrar la hora con respecto al Sol y, al mismo tiempo, respetar un ciclo de sueño y vigilia de 24 horas. Una práctica común en la exploración espacial es utilizar la hora terrestre del sitio de lanzamiento o del control de misión, sincronizando los ciclos de sueño de la tripulación y de los controladores. La Estación Espacial Internacional normalmente utiliza la hora media de Greenwich (GMT).
El cronometraje en Marte puede ser más complejo, ya que el planeta tiene un día solar de aproximadamente 24 horas y 40 minutos, conocido como sol. Los controladores terrestres de algunas misiones a Marte han sincronizado sus ciclos de sueño y vigilia con el día marciano, porque la actividad de los rovers con energía solar en la superficie estaba ligada a los períodos de luz y oscuridad.
12. Presencia hispanoamericana[editar]
El sistema de husos horarios no solo es una convención científica: también ha influido en la vida cotidiana, la legislación y la historia de los países hispanohablantes.
España fue uno de los países europeos que más tarde se sumó al sistema, en 1900, y lo hizo adoptando la hora de Greenwich para la península. Sin embargo, a lo largo del siglo XX España pasó a usar, en la práctica, la hora de Europa Central, es decir, una hora más que la que le correspondería por su posición geográfica. Esto genera que en Galicia, por ejemplo, el mediodía solar llegue tarde según la hora oficial.
En América Latina, la adopción de los husos horarios fue también un proceso de modernización. México, que adoptó el sistema en 1921, es uno de los países con mayor diversidad horaria de la región, con cuatro zonas. Brasil, de habla portuguesa pero vecino directo y socio de los países hispanohablantes, tiene también cuatro zonas. Chile, Argentina, Colombia, Venezuela y Ecuador introdujeron sus propias variaciones a lo largo del siglo XX, con cambios ligados a la unificación nacional, el ahorro energético o las relaciones con los países vecinos.[10]
En la actualidad, los husos horarios y las zonas horarias siguen siendo objeto de debate en varios países de América Latina. Las propuestas de eliminar el horario de verano, de volver a la hora que corresponde geográficamente o de mantener la hora actual por razones comerciales aparecen periódicamente en la discusión pública. El sistema técnico es el mismo para todos, pero su aplicación es, y seguirá siendo, una decisión de cada Estado.
13. Véase también[editar]
- Horario de verano
- Tiempo Universal Coordinado
- GMT
- Meridiano de Greenwich
- Línea internacional de cambio de fecha
Notas[editar]
La tabla de países con múltiples zonas horarias es una simplificación de la información disponible en las listas internacionales de husos horarios. Las horas indicadas corresponden al horario normal, sin considerar el horario de verano, que altera temporalmente las diferencias en muchos países. Para conocer la hora exacta de una localidad conviene consultar fuentes actualizadas, porque los cambios normativos pueden modificar el huso o la zona horaria de un territorio.
La distinción entre "huso horario" y "zona horaria" aparece formulada en la bibliografía especializada: el primero es la franja geométrica; la segunda es la región que comparte una hora oficial. En el uso cotidiano ambos términos suelen emplearse como sinónimos. ↩︎ ↩︎
Esa franja está orientada exactamente de norte a sur en los equinoccios. ↩︎
La etimología es discutida en obras de divulgación lingüística. La imagen del huso de hilar es la explicación habitual. Considerando el volumen hasta el eje terrestre, el huso puede asimilarse a un gajo de naranja o mandarina. ↩︎
La sigla HMG aparece consignada en publicaciones de radioaficionados españoles de mediados del siglo XX, cuando la hora GMT se difundía por señales horarias y boletines de telecomunicación. ↩︎
Algunas voces críticas, como la del geógrafo Francisco Escamilla Vera, han señalado que el concepto de huso horario tiene "escaso valor científico" desde el punto de vista de la geografía física, porque la hora oficial rara vez coincide con la hora solar. La crítica no cuestiona la utilidad del sistema, sino la confusión entre una convención administrativa y un hecho astronómico. ↩︎
La atribución a Filopanti suele citarse en textos de divulgación histórica, aunque algunas fuentes la consideran poco difundida en su época. No fue hasta el impulso posterior de Sandford Fleming y la conferencia de 1884 que el modelo de 24 husos ganó proyección internacional. ↩︎
El horario de verano suele justificarse por el ahorro de energía o por el aprovechamiento de la luz solar. Sin embargo, sus efectos reales son discutidos, y la decisión de adoptarlo o eliminarlo responde con frecuencia a factores políticos y energéticos locales. ↩︎
El número total de zonas horarias por país varía según se incluyan territorios de ultramar, islas remotas o dependencias. Por eso algunas fuentes dan cifras distintas para Francia, Estados Unidos o el Reino Unido. Asimismo, los cambios políticos internos pueden alterar la cuenta con el tiempo. ↩︎
La línea internacional de cambio de fecha no es una línea recta trazada sobre el antimeridiano de Greenwich: se desvía para evitar cortar países o archipiélagos. Por eso Kiribati, que en parte se encuentra a ambos lados del meridiano de 180°, pudo mover su hora oficial y quedar entre los primeros territorios en celebrar el año nuevo. ↩︎
Aunque Brasil no es hispanohablante, su hora oficial influye en la coordinación regional, especialmente en el comercio, la televisión y las comunicaciones del Cono Sur. Argentina y Uruguay adoptaron la misma hora que el este de Brasil, lo que facilitó la integración de los mercados del Mercosur. ↩︎