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La Romana

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Documento superior: República Dominicana
La Romana · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
UbicaciónRepública Dominicana
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PaísesEspaña · México · Estados Unidos · Puerto Rico
CiudadesSanta Rosa · Sevilla
La Romana
PaísRepública Dominicana
ProvinciaLa Romana
Fundaciónfinales del siglo XIX
GentilicioRomanense
Población (est. 2022)139 671 hab.
AlcaldeEduardo Kery Métivier (PRM, 2024-2028)
Huso horarioUTC -4

1. Resumen[editar]

La Romana es un municipio y la capital de la provincia homónima, situada en el extremo oriental de la República Dominicana, a orillas del mar Caribe. Se trata de la cuarta ciudad en importancia económica del país[1] y un eje fundamental para el turismo nacional debido a la presencia del complejo turístico Casa de Campo —uno de los más exclusivos del Caribe—, el puerto de cruceros de la isla Catalina y la cercana villa turística de Bayahíbe.

La economía romanense ha girado históricamente en torno a la industria azucarera, cuyo máximo exponente fue el Central Romana Corporation, el ingenio azucarero de capital estadounidense que definió el crecimiento urbano durante el siglo XX. En las últimas décadas, el turismo, las zonas francas y el puerto comercial han diversificado una base productiva que mantiene a La Romana como un polo de atracción de inversión y empleo en la región Este.

La ciudad se extiende sobre una llanura costera calcárea, con un clima tropical seco que favorece las actividades al aire libre durante la mayor parte del año. Su casco urbano combina edificaciones de los años del auge azucarero con urbanizaciones modernas, mientras que en sus afueras proliferan campos de golf, marinas y resorts de lujo que reciben anualmente a cientos de miles de visitantes internacionales.

2. Toponimia y orígenes[editar]

El nombre «La Romana» carece de una filiación etimológica completamente documentada. La versión más difundida entre los historiadores locales apunta a que el término proviene de una balanza de gran tamaño —una «romana» en español— que se utilizaba en el puerto fluvial del río Dulce para pesar las mercancías que entraban y salían de la región durante el siglo XIX[2]. Otra hipótesis sugiere que pudo haberse originado a partir del nombre de una embarcación o de algún propietario de apellido Romano en los albores del asentamiento, si bien esta teoría cuenta con menos respaldo documental.

Los primeros núcleos de población estable que dieron origen a la actual ciudad surgieron a finales del siglo XIX en torno a las actividades de embarque de caoba, guayacán y otros productos forestales por el río Dulce. La zona pertenecía entonces a la común de El Seibo y apenas contaba con unas docenas de familias dedicadas a la agricultura de subsistencia y al corte de madera.

El verdadero despegue demográfico se produjo a partir de la construcción del Central Romana en 1917. La instalación del ingenio atrajo a trabajadores de otras provincias dominicanas y, de manera particular, a un número significativo de inmigrantes puertorriqueños y haitianos que conformaron la primera clase obrera romanense.

3. Historia[editar]

3.1. La era del Central Romana[editar]

La historia moderna de La Romana está indisolublemente ligada a la South Porto Rico Sugar Company, que en 1917 adquirió extensos terrenos en la llanura costera para construir un ingenio azucarero que se convertiría en uno de los más grandes del hemisferio. La empresa desarrolló una infraestructura de colonia industrial que incluía viviendas para los trabajadores, escuelas, hospitales y una línea de ferrocarril de vía estrecha utilizada para el transporte de caña desde los campos de cultivo hasta la fábrica.

El Central Romana operó durante décadas como un enclave económico con escasa integración a la economía nacional fuera del ámbito fiscal. La compañía emitía sus propios vales de pago —conocidos como «fichas»— que eran aceptados como moneda en los comercios de la villa, y mantenía un control considerable sobre la vida cotidiana de los habitantes[3].

El crecimiento urbano fue planificado por la administración del ingenio. Los barrios obreros —como Villa San Carlos, Villa España y Villa Verde— albergaban a la mano de obra según criterios de cualificación y procedencia, mientras que los ejecutivos estadounidenses residían en una zona ajardinada y segregada que sentó las bases de lo que posteriormente sería Casa de Campo.

3.2. Declive azucarero y reconversión turística[editar]

A partir de la década de 1970, la caída de los precios internacionales del azúcar y la presión sindical obligaron al Central Romana a diversificar sus inversiones. En 1975, la empresa puso en marcha el proyecto Casa de Campo, un complejo turístico de alto standing sobre los terrenos que antaño ocupaban las residencias de los directivos norteamericanos. El diseño del complejo corrió a cargo del arquitecto dominicano-italiano Roberto Copa y del decorador estadounidense Oscar de la Renta, este último oriundo de República Dominicana aunque criado en el extranjero.

La inauguración de Casa de Campo transformó el perfil de La Romana. En pocos años, la ciudad pasó de ser un centro azucarero semi desconocido a figurar en los catálogos del turismo de lujo internacional. La construcción del puerto de cruceros en la década de 1990 y la declaración de la isla Catalina como área protegida consolidaron esta vocación turística.

3.3. Creación de la provincia y desarrollo institucional[editar]

La Romana fue designada cabecera de la provincia homónima mediante la Ley 4889, promulgada el 27 de febrero de 1969[sin verificar], escindiéndose de la provincia de La Altagracia. Desde entonces, la ciudad ha sido la sede de las principales oficinas gubernamentales regionales y ha experimentado un crecimiento institucional que acompañó al dinamismo económico generado por el turismo y las zonas francas.

El aeropuerto internacional de La Romana —conocido como Aeropuerto Internacional de La Romana-Casa de Campo (código IATA: LRM)— inició operaciones comerciales regulares a finales del siglo XX y en la actualidad recibe vuelos chárter y estacionales desde Europa, Norteamérica y Sudamérica.

4. Geografía y clima[editar]

La Romana se asienta sobre un relieve llano con suaves ondulaciones, propio de la llanura costera del Caribe. La altitud media del municipio es inferior a los 15 metros sobre el nivel del mar, aunque en sus inmediaciones se alzan algunas colinas calizas que no superan los 100 metros.

El sistema hidrográfico está dominado por el río Dulce, un curso de agua de escaso caudal pero de notable profundidad en su tramo final, lo que lo convierte en una dársena natural protegida de los vientos y el oleaje del mar abierto. En la desembocadura del río se localiza el puerto y la marina de Casa de Campo. Complementan el paisaje hídrico el río Chavón —famoso por el anfiteatro homónimo— y varios manantiales de agua dulce que afloran en la zona de Bayahíbe.

El clima es tropical de sabana (Aw en la clasificación de Köppen), caracterizado por una estación seca bien marcada que transcurre entre diciembre y abril, y una estación húmeda de mayo a noviembre, coincidiendo parcialmente con la temporada de huracanes del Atlántico. Las temperaturas medias mensuales oscilan entre los 24 y los 30 grados centígrados, con escasa amplitud térmica a lo largo del año.

5. Demografía y estructura urbana[editar]

De acuerdo con los datos del censo nacional de población de 2010 y las proyecciones oficiales posteriores, el municipio de La Romana contaba con aproximadamente 139 671 habitantes, a los que se suman varios miles de residentes temporales vinculados a la actividad turística y a las zonas francas. La densidad poblacional es alta en el casco urbano y decrece hacia las áreas rurales del este y norte del municipio.

La trama urbana refleja las distintas etapas de su evolución histórica. El centro de la ciudad, articulado alrededor del parque central y la iglesia de Santa Rosa de Lima, conserva edificaciones de madera y mampostería de la primera mitad del siglo XX. Los barrios obreros del ingenio, aunque transformados por las reformas urbanas posteriores, mantienen una fisonomía reconocible de vivienda uniforme y calles arboladas.

A partir de los años noventa, la expansión hacia la periferia ha generado urbanizaciones de clase media, barrios surgidos de ocupaciones informales y, sobre todo, un eje de desarrollo turístico-residencial que se extiende hacia el este, en dirección a Bayahíbe y la autopista del Coral.

5.1. Distritos municipales[editar]

El municipio de La Romana incluye, además de la cabecera urbana, los distritos municipales de:

  • Caleta: pequeño núcleo costero situado al sur de la ciudad, conocido por su playa y su proximidad al puerto de cruceros.
  • Cumayasa: ubicado en el extremo occidental del municipio, en la ribera del río homónimo, con una economía basada en la agricultura y la pesca fluvial.

6. Economía[editar]

La estructura económica de La Romana ha transitado, en algo más de un siglo, de la monoproducción azucarera a una matriz más diversificada en la que coexisten la industria turística, los servicios portuarios, la manufactura ligera y el comercio.

6.1. Industria azucarera[editar]

El Central Romana sigue en funcionamiento y constituye uno de los pocos ingenios activos del país que ha mantenido una producción ininterrumpida desde su fundación. Aunque su peso relativo en la economía local ha disminuido, la empresa continúa siendo el mayor empleador privado del municipio fuera del sector turístico y el principal productor de azúcar de caña de la República Dominicana.

6.2. Turismo[editar]

El complejo Casa de Campo, con sus villas de lujo, campos de golf —entre ellos el Teeth of the Dog, clasificado repetidamente entre los mejores del mundo—,[4] su marina y su oferta de restauración, constituye el motor del sector turístico romanense. A esto se suma la afluencia de cruceros al puerto, que permite a los pasajeros visitar la ciudad, Altos de Chavón y la isla Catalina —esta última, una isla de arena blanca y aguas cristalinas situada a pocas millas náuticas de la costa—.

6.3. Zonas francas y comercio[editar]

Las zonas francas industriales de La Romana albergan empresas dedicadas a la confección textil, la fabricación de calzado, los productos médicos y el ensamblaje de componentes electrónicos. La mano de obra romanense, tradicionalmente acostumbrada a los ciclos de trabajo del azúcar, ha ido incorporándose progresivamente a la disciplina de la producción fabril para la exportación.

6.4. Puerto y logística[editar]

El puerto de La Romana opera tanto carga comercial como terminal de cruceros. Su calado y su ubicación geográfica, cercana al canal de la Mona, lo convierten en un punto estratégico para las rutas marítimas que conectan el Caribe oriental con los puertos del golfo de México y la costa atlántica norteamericana.

7. Turismo y lugares de interés[editar]

Más allá de los resorts, La Romana ofrece una serie de atractivos culturales y naturales que son visitados tanto por los turistas que pernoctan en la provincia como por los excursionistas que llegan en crucero.

7.1. Altos de Chavón[editar]

Altos de Chavón es una villa mediterránea artificial construida en la década de 1970 sobre un acantilado que domina el río Chavón. Concebida como un proyecto cultural y turístico por iniciativa de la dirección del Central Romana, su diseño recrea la arquitectura de un pueblo italiano del siglo XVI, con calles empedradas, arcos de piedra y una iglesia dedicada a San Estanislao.

El complejo alberga una escuela de diseño afiliada a la Parsons School of Design de Nueva York, el Museo Arqueológico Regional —que exhibe piezas de la cultura taína encontradas en la zona— y un anfiteatro de piedra con capacidad para unos 5000 espectadores, inaugurado en 1982 con la actuación de Frank Sinatra. Este recinto ha acogido posteriormente a artistas como Sting, Elton John, Juan Luis Guerra o Gloria Estefan.

7.2. Isla Catalina e isla Saona[editar]

La Romana es la puerta de entrada habitual a la isla Catalina, un parque nacional dominicano que atrae a los aficionados al buceo y al esnórquel por la claridad de sus aguas y la presencia de un ecosistema coralino bien conservado. Las excursiones parten en su mayoría del puerto de La Romana o de las playas cercanas a Bayahíbe.

Aunque la isla Saona pertenece administrativamente a la provincia de La Altagracia, algunas embarcaciones turísticas zarpan también desde La Romana, aprovechando la relativa cercanía de ambas islas.

7.3. Otros puntos de interés[editar]

  • Parque central y catedral Santa Rosa de Lima: el centro neurálgico de la vida urbana romanense. La catedral, de líneas modernas, está dedicada a la patrona de la ciudad y de América.
  • Río Chavón y Cueva de las Maravillas: esta última es una caverna con pictografías taínas situada a pocos kilómetros de la ciudad, en el municipio vecino de San Pedro de Macorís, pero frecuentemente incluida en los circuitos turísticos de La Romana.
  • El Obelisco: monumento situado en la entrada de la ciudad por la carretera que la conecta con San Pedro de Macorís, visible desde la autovía del Este.

8. Cultura y tradiciones[editar]

La identidad cultural romanense es un híbrido de la tradición azucarera, la migración interna, la herencia taína y la influencia norteamericana y europea derivada del turismo. Las fiestas patronales en honor a Santa Rosa de Lima, celebradas cada año en agosto, constituyen la manifestación cultural más arraigada del calendario local. Durante estas fechas, la ciudad organiza procesiones religiosas, conciertos, ferias artesanales y torneos deportivos.

La gastronomía local refleja la composición social de la provincia. Platos como el chicharrón de cerdo, el sancocho de siete carnes, el pescado con coco —de notable influencia del este del país— y las arepas de maíz son frecuentes en los hogares y fondas romanenses.

En el ámbito musical, La Romana ha sido cuna de varios intérpretes de bachata y merengue, géneros que se escuchan en los colmados y centros de diversión nocturna. La práctica del béisbol, deporte nacional dominicano, está fuertemente arraigada y varias academias de formación de prospectos para las Grandes Ligas funcionan en el municipio y sus alrededores.

9. Deportes[editar]

El béisbol es la actividad deportiva más relevante en La Romana, como en el resto del país. Los Toros del Este —anteriormente llamados Azucareros del Este— representan a la ciudad en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), disputando sus partidos como locales en el Estadio Francisco A. Micheli, inaugurado en 1983 y remodelado en sucesivas ocasiones.

El escenario tiene una capacidad para aproximadamente 10 000 espectadores y se encuentra ubicado en el complejo deportivo de la ciudad.

El golf es el otro deporte con un peso específico notable, debido a la presencia de Casa de Campo y sus campos de diseño profesional. La Romana ha sido sede de torneos internacionales amateurs y profesionales, algunos de ellos puntuables para circuitos de la PGA.

10. Infraestructura y transporte[editar]

La Romana está conectada con Santo Domingo —la capital nacional— a través de la autopista del Este (Autovía del Coral), que reduce el trayecto de aproximadamente 110 kilómetros a una hora y media de viaje en automóvil. Hacia el este, la misma vía conduce al polo turístico de Punta Cana y al aeropuerto internacional homónimo, en alrededor de una hora adicional.

El aeropuerto internacional de La Romana-Casa de Campo sirve a la ciudad y al complejo turístico con vuelos chárter y de temporada, principalmente de aerolíneas canadienses, europeas y algunas estadounidenses. Para vuelos regulares, los residentes y turistas también utilizan el aeropuerto de Punta Cana.

El transporte urbano está cubierto por una flota de autobuses, minibuses y motoconchos (mototaxis) que conectan los diferentes barrios y distritos del municipio con el centro. Las carreteras secundarias hacia Bayahíbe y Cumayasa se encuentran asfaltadas, aunque en temporada de lluvias algunos caminos rurales pueden presentar problemas de drenaje.

11. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]

La Romana comparte con otras ciudades de la región Este dominicana una herencia cultural que trasciende las fronteras nacionales a través de la diáspora. Miles de romanenses residen en el exterior, principalmente en los Estados Unidos (Nueva York, Nueva Jersey y Florida) y en Puerto Rico, y mantienen vínculos económicos y afectivos con su ciudad de origen mediante remesas, asociaciones culturales y visitas periódicas.

En el ámbito hispanohablante caribeño, la ciudad es mencionada con frecuencia en crónicas de viajes y en la literatura turística, y su nombre aparece asociado al golf de élite y a la arquitectura singular de Altos de Chavón. La Semana Santa romanense, aunque menos multitudinaria que las procesiones de Sevilla o Antigua Guatemala, empieza a figurar en algunos circuitos de turismo religioso centroamericano debido a la combinación de liturgia católica, playa y entorno tropical[5].

12. Hermanamientos y relaciones internacionales[editar]

La ciudad de La Romana mantiene, a nivel municipal, acuerdos de hermanamiento con varias localidades americanas y europeas, entre las que se cuentan:

  • Fort Lauderdale (Estados Unidos)[sin verificar]
  • San Juan (Puerto Rico)

Estos vínculos suelen traducirse en intercambios culturales, programas de cooperación técnica en materia de urbanismo y saneamiento, y ocasionalmente en misiones comerciales recíprocas.


  1. Algunas clasificaciones sitúan a La Romana por detrás de Santo Domingo, Santiago y el polo turístico de Punta Cana en términos de actividad económica agregada, aunque su Producto Interno Bruto per cápita suele ubicarse entre los más altos del país. ↩︎

  2. La balanza romana es un instrumento de pesaje de brazos desiguales que ya aparece mencionado en documentos portuarios coloniales de otras regiones del Caribe. En el caso de La Romana, los registros aduaneros del siglo XIX hacen referencia al pago de «derechos de romana» por el pesaje de azúcar y maderas preciosas. ↩︎

  3. Las fichas del Central Romana circularon hasta bien entrada la década de 1970 y hoy constituyen piezas de colección numismática. Algunas estaban denominadas en centavos y pesos, y su uso estaba restringido a los economatos y dispensarios de la empresa. ↩︎

  4. El campo Teeth of the Dog fue diseñado por Pete Dye y abierto en 1971. Su nombre alude a la forma dentada de los arrecifes coralinos sobre los que se asientan varios de sus hoyos. Ha sido incluido en el top 50 mundial por publicaciones como Golf Digest y Golf Magazine. ↩︎

  5. La tradición de las alfombras de sal y flores durante el Viernes Santo ha sido impulsada en los últimos años por la alcaldía y la diócesis local, atrayendo a visitantes de otras regiones del país. ↩︎