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Marcha verde

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Marcha verde
Nombre en árabeالمسيرة الخضراء (al-Masira al-Jadra)
Fecha del cruce6 de noviembre de 1975; repliegue ordenado el día 9
LugarFrontera norte del Sáhara español, en torno al puesto de Tah
ConvocanteHasán II, rey de Marruecos
Participantes convocados350.000 civiles
Acompañamiento militar25.000 soldados de las Fuerzas Armadas Reales, por el este
Civiles en territorio español el día 6Unos 50.000, ya acampados por la tarde
Respuesta españolaOperación Marabunta; repliegue y minado de la franja fronteriza
Respuesta de la ONUResolución 380 del Consejo de Seguridad, que deplora la marcha y exige la retirada
DesenlaceAcuerdos de Madrid, 14 de noviembre de 1975; salida española antes del 28 de febrero de 1976

1. Resumen[editar]

La marcha verde (en árabe al-Masira al-Jadra) fue la movilización de 350.000 civiles marroquíes que el 6 de noviembre de 1975 cruzaron la frontera de la entonces provincia española del Sáhara, convocada por el rey Hasán II para reclamar ese territorio para Marruecos.

El nombre y el marco con que se recuerda dependen de quién lo cuente, y conviene decirlo desde el principio. Marruecos la presentó y la sigue presentando como una marcha pacífica de civiles desarmados —niños y mujeres en primer término— destinada a recuperar un territorio propio. La historiografía española y saharaui la describe como el inicio de una invasión, y la razón concreta es que la columna de civiles iba acompañada por 25.000 soldados de las Fuerzas Armadas Reales, que avanzaban por el este.

Su efecto fue inmediato y decisivo. España, con Franco agonizando y sin voluntad de sostener una guerra colonial, no disparó: replegó sus tropas, minó la franja fronteriza y negoció. Ocho días después de la marcha se firmaron los Acuerdos de Madrid, por los que España se retiraba del territorio y lo dejaba bajo administración temporal compartida de Marruecos y Mauritania.

El resultado es el conflicto que sigue abierto medio siglo después: la negativa saharaui a la incorporación a Marruecos dio lugar a la guerra del Sahara Occidental y a un contencioso que las Naciones Unidas siguen clasificando como una descolonización inconclusa.

2. Antecedentes[editar]

2.1 El Sáhara español[editar]

El Sáhara Español nació del reparto imperial de Marruecos. Tras el acuerdo franco-español de 1904, la Conferencia de Algeciras de 1906 y el Tratado de Fez de 1912, España obtuvo por el Tratado de Madrid de noviembre de 1912 un protectorado en los extremos norte y sur de Marruecos; la franja meridional, de unos 23.000 km² de desierto, sería el Sáhara Español.

La motivación española era geoestratégica: impedir que otra potencia europea se instalase frente a las costas canarias. Por eso la ocupación efectiva del interior tardó décadas en producirse, y hasta la Segunda República la presencia se limitó prácticamente al litoral.

2.2 Marruecos reclama el territorio[editar]

Marruecos accedió a la independencia en 1956, por la presión del Ejército de Liberación Marroquí, lo que supuso la abolición del protectorado. Desde entonces reivindicó la soberanía sobre el Sáhara —y también sobre Ceuta y Melilla—, dentro de una construcción de identidad nacional posterior a la colonia.

2.3 Una descolonización que no llegaba[editar]

A comienzos de los años setenta, España estaba bajo presión por dos frentes:

  • La ONU, que había inscrito el territorio en la lista de territorios no autónomos y exigía su descolonización.
  • El Frente Polisario, cuyas incursiones armadas empezaban a hacer costosa la permanencia.

España se disponía a abandonar el territorio, como ya había hecho con Guinea Ecuatorial en 1968. Los saharauis aspiraban a un Estado independiente. Marruecos y Mauritania, a repartírselo.

3. La marcha[editar]

3.1 El llamamiento y la logística[editar]

Hasán II instó al pueblo marroquí a realizar una marcha «pacífica», integrada principalmente por mujeres y niños desarmados, para recuperar el territorio.

La operación fue de una escala logística considerable, y esa escala es en sí misma un dato: no fue una manifestación espontánea, fue un despliegue de Estado. Para movilizar a los 350.000 voluntarios convocados y 127.800 toneladas de mercancías hicieron falta:

Medio Cantidad
Vehículos 2.100
Camiones y autobuses requisados 6.000
Trenes 113

El gobierno marroquí supervisó además la procedencia de los participantes, con un reparto territorial deliberado:

Zona de origen Participantes
Sur marroquí (entre Marrakech y Agadir) Más de 120.000
Ciudades de la costa atlántica 72.000
Errachidía 20.000
Tiznit 18.000
Provincia de Tarfaya (limítrofe con el Sáhara) 15.000
Norte marroquí (de Tánger a Uxda) 6.500

El norte quedó deliberadamente infrarrepresentado y el sur aportó el grueso: la marcha se organizó como una reivindicación de identidad nacional cuyo centro de gravedad estaba en las regiones más próximas al territorio en disputa.

3.2 La respuesta española: Operación Marabunta[editar]

El 4 de noviembre, el general Gómez de Salazar, jefe del sector del Sahara, consideró llegado el momento de activar la Operación Marabunta, concebida para cerrar el paso a las columnas marroquíes en las tres direcciones de penetración más probables.

El mando español no descartaba lo que efectivamente estaba previsto: que detrás del escudo humano de los civiles pudieran intervenir columnas del ejército marroquí con el pretexto de defenderlos.

3.3 El 6 de noviembre[editar]

El 5 de noviembre, Hasán II anunció que los civiles cruzarían la frontera al día siguiente. Las fuerzas españolas, por orden del Gobierno, se replegaron unos kilómetros, minaron la zona fronteriza y se situaron inmediatamente detrás.

A las 10:33 del 6 de noviembre, los primeros participantes cortaron la alambrada fronteriza y entraron en la provincia, en las inmediaciones del puesto fronterizo de Tah, que tomaron por la fuerza. Al caer la tarde había unos 50.000 civiles acampados en territorio español.

No hubo combate: la orden española era no disparar.

3.4 La reacción internacional[editar]

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se pronunció de inmediato con la resolución 380, en la que deplora la realización de la marcha, insta a Marruecos a retirar del territorio a todos sus participantes y vuelve a llamar al diálogo.

La resolución no tuvo efecto práctico, y la razón es de Guerra Fría: Estados Unidos y Francia dieron su visto bueno a la anexión marroquí porque preferían un Sahara marroquí a un Sahara alineado con Argelia y el Frente Polisario, próximos entonces a la Unión Soviética. Diversos trabajos sostienen que la operación contó con apoyo logístico estadounidense.[1]

El 9 de noviembre, tras la visita del ministro de la Presidencia español, Carro, a Agadir para negociar con el monarca, Hasán II ordenó el repliegue y los civiles abandonaron la provincia española. La marcha había durado tres días.

4. Los Acuerdos de Madrid[editar]

Una semana después, el 14 de noviembre de 1975, con Juan Carlos de Borbón como jefe del Estado en funciones y Franco agonizando en Madrid, España, Marruecos y Mauritania firmaron el Acuerdo Tripartito de Madrid.

Su contenido fue:

  1. España reiteraba su intención de descolonizar el Sahara «poniendo término a las responsabilidades y poderes que tiene sobre dicho territorio como potencia administradora».
  2. Se instituía una administración temporal «en la que participarán Marruecos y Mauritania, en colaboración con la Yemaá», la asamblea de notables tribales, cuya opinión se tomaría como expresión de la del pueblo saharaui.
  3. España pondría fin a su presencia antes del 28 de febrero de 1976.

En la práctica, el territorio se repartió: Saguía el Hamra para Marruecos y Río de Oro para Mauritania.

4.1 La resolución 3458 B[editar]

El 10 de diciembre de 1975, la Asamblea General aprobó la Resolución 3458 B —con el voto favorable de España, Marruecos y Mauritania— reafirmando «el derecho inalienable de todas las poblaciones saharianas originarias del territorio a la libre determinación» y pidiendo a las partes «una consulta libre organizada con el concurso de un representante de las Naciones Unidas designado por el secretario general».

Esa consulta nunca se organizó.

4.2 La salida española[editar]

El 26 de febrero de 1976, el representante permanente de España ante la ONU, Jaime de Piniés, comunicó que el Gobierno español daba por terminada definitivamente su presencia en el territorio y cesaba su participación en la administración temporal. Añadió una precisión que sigue teniendo consecuencias jurídicas medio siglo después: «la descolonización culminará cuando la opinión de la población saharaui se haya expresado válidamente».

Al día siguiente, Marruecos comunicó al secretario general que la Yemaá, reunida en sesión especial el 26 de febrero en El Aaiún, había aprobado por unanimidad la reincorporación del territorio a Marruecos y Mauritania. Esa decisión es contraria al dictamen que la Corte Internacional de Justicia había emitido el 16 de octubre de 1975.

Con la retirada española, Marruecos ocupó la zona septentrional y oriental, y Mauritania la meridional.

5. Consecuencias[editar]

  • El exilio. Parte de la población saharaui abandonó el territorio y se instaló en campamentos de refugiados en Tinduf, en el sur de Argelia.
  • La RASD. Sobre esa base, el Frente Polisario proclamó el 26 de febrero de 1976 la República Árabe Saharaui Democrática. Argelia fue el primer país en reconocerla, lo que llevó a Marruecos a romper relaciones con Argel hasta 1988.
  • La guerra. Comenzó una guerra de guerrillas que se convirtió en la guerra del Sahara Occidental (1976-1991), la cual llegó a enfrentar también al ejército argelino con el marroquí. Argelia envió tropas en apoyo de los saharauis, que se retiraron tras la batalla de Amgala, en enero de 1976.
  • La retirada mauritana. Mauritania renunció a todas sus reclamaciones en agosto de 1979 y cedió su parte al Frente Polisario, pero Marruecos la ocupó de inmediato. Mauritania conservó únicamente el puesto avanzado de La Güera, para proteger la seguridad de su puerto principal, Nuadibú.
  • El alto el fuego. En 1990, la ONU y la Organización de la Unidad Africana lograron un Plan de Arreglo con cese de hostilidades y despliegue de la MINURSO. Para entonces 71 Estados habían reconocido a la RASD.

6. Cómo se recuerda[editar]

La marcha verde ocupa lugares opuestos en la memoria de cada parte:

  • En Marruecos se conmemora como el episodio en que el país recuperó pacíficamente un territorio propio. La propia organización de la marcha —con cupos por región y una preparación logística de escala estatal— muestra que fue concebida desde el principio como un acto de afirmación de la identidad nacional, y así se recuerda.
  • En España se asocia al final humillante del imperio colonial y a la debilidad del Estado en las semanas de la agonía de Franco. La expresión «marcha verde» reaparece con frecuencia en el debate público español cada vez que hay una crisis migratoria en Ceuta o Melilla, usada como imagen de una presión masiva que no puede repelerse sin causar una masacre.
  • Para el pueblo saharaui es el comienzo del exilio y de una guerra de quince años.

Ese triple recuerdo explica por qué, cincuenta años después, no hay un relato común sobre unos hechos cuyos datos materiales —fechas, cifras, resoluciones— apenas se discuten.

7. Véase también[editar]

  • Sahara Occidental — el territorio en disputa, su estatus actual y el conflicto abierto.
  • Marruecos — el país que convocó la marcha.
  • España — la potencia administradora que se retiró en 1976.
  • Juan Carlos I — jefe del Estado en funciones cuando se firmaron los Acuerdos de Madrid.
  • Ceuta y Melilla — las dos ciudades españolas que siguen en el centro de la relación con Marruecos.

  1. La entrada de la Wikipedia en español sobre la marcha afirma que el plan «fue diseñado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos» y contó con apoyo de la CIA. Aquí se recoge lo que las fuentes coinciden en documentar —el respaldo político estadounidense y francés a la anexión— y se señala la atribución del diseño como lo que es: una afirmación de una sola fuente que no aparece corroborada en las demás consultadas. ↩︎