Melilla
| Melilla | |
| País | |
| Tipo | Ciudad autónoma |
| Situación geográfica | Norte de África, costa del mar Mediterráneo |
| Superficie | 12,338 km² |
| Altitud | 30 m s. n. m. |
| Población | 87 067 hab. |
| Gentilicio | Melillense |
| Código postal | 52001 |
| Prefijo telefónico | 952[sin verificar] |
| Alcalde-presidente de la Ciudad Autónoma | Juan José Imbroda Ortiz (PP), desde el 7 de julio de 2023 |
| Sitio web | www.melilla.es |
| Coordenadas | 35°16′57″N 2°56′51″O |
1. Resumen[editar]
Melilla es una ciudad autónoma de
España situada en el norte de África, a orillas del mar Mediterráneo. Se encuentra enclavada en la región del Rif, en la frontera norte con Marruecos, lo que la convierte en un punto de encuentro histórico entre Oriente y Occidente. Su población, que ronda los 87 000 habitantes, se caracteriza por una composición diversa donde conviven principalmente comunidades de origen cristiano, musulmán y judío. Esta pluralidad cultural, consolidada desde el siglo XIX, se refleja en su arquitectura modernista, su gastronomía y sus festividades.
Como ciudad autónoma, Melilla goza de un estatus especial dentro del estado español, contando con su propia Asamblea y gobierno local. Su economía ha girado históricamente en torno al puerto y el comercio transfronterizo, aunque en las últimas décadas el sector servicios y el turismo han ganado peso.
2. Geografía[editar]
2.1. Ubicación y relieve[editar]
Melilla se localiza en la costa nororiental de Marruecos, en el extremo oriental de la península de Tres Forcas. Hay que aclarar que, a pesar de la denominación "Tres Forcas", la ciudad se asienta en su borde oriental. La ciudad ocupa una superficie de 12,338 kilómetros cuadrados, lo que la sitúa entre los municipios más densamente poblados de España. Su punto más elevado se encuentra a una altitud máxima de aproximadamente 130 metros sobre el nivel del mar, en las estribaciones del monte Gurugú, aunque la altitud media del núcleo urbano es de 30 metros.
El litoral melillense está bañado por el mar Mediterráneo y cuenta con varias playas, entre las que destacan la playa de San Lorenzo, la de los Cárabos y la de la Hípica. Junto a la masa de agua mediterránea, el río de Oro, un corto curso de agua estacional, desemboca en la ciudad y constituye la principal cuenca fluvial del territorio.
2.2. Clima[editar]
Melilla posee un clima mediterráneo semiárido, caracterizado por veranos calurosos e inviernos suaves. Las precipitaciones son escasas y se concentran principalmente en los meses de otoño e invierno. La influencia marítima modera las temperaturas, evitando tanto los extremos de calor del interior del Rif como los fríos del norte de la península ibérica.
3. Historia[editar]
3.1. Orígenes y antigüedad[editar]
Los orígenes de Melilla se remontan a un asentamiento fenicio llamado Rusadir, fundado alrededor del siglo VII a. C. como punto de apoyo en las rutas comerciales del Mediterráneo occidental. Posteriormente, quedó bajo la influencia del Imperio cartaginés y, tras las guerras púnicas, se integró en la provincia romana de Mauritania Tingitana. Del paso de estas civilizaciones quedan vestigios arqueológicos en los acantilados de la ciudadela.
3.2. Edad Media y conquista castellana[editar]
Con la llegada del islam, Rusadir pasó a formar parte de los distintos califatos y reinos magrebíes. Durante los siglos finales de la Edad Media, la ciudad fue un puerto del Reino de Fez. En 1497, en el contexto de la expansión castellana por el norte de África, la plaza fue conquistada para la Corona de Castilla por Pedro de Estopiñán, capitán del duque de Medina Sidonia[sin verificar]. La conquista se llevó a cabo sin encontrar una gran resistencia, consolidándose desde entonces como una posesión española permanente.
3.3. Edad Moderna y Contemporánea[editar]
Durante los siglos siguientes, Melilla se convirtió en una fortaleza militar de primera importancia, sufriendo numerosos asedios por parte de las fuerzas marroquíes. El más conocido de ellos fue el de 1774-1775, durante el reinado del sultán Mohammed ben Abdallah. Fue en esta época cuando se configuró el recinto amurallado de Melilla la Vieja.
En el siglo XIX, la delimitación de sus fronteras terrestres provocó la configuración del actual término municipal. La guerra de Margallo de 1893-1894 dio paso a una nueva expansión territorial, y el establecimiento del Protectorado Español en Marruecos en 1912 transformó a Melilla en un centro económico y militar dinámico, atrayendo a una gran población de la península y del propio Marruecos. Fue en este período cuando la ciudad experimentó la explosión del modernismo arquitectónico que hoy la caracteriza.
Tras la independencia de Marruecos en 1956, Melilla mantuvo su estatus español, aunque se inició un período de reconfiguración de sus relaciones con el país vecino. El desarrollo del Estatuto de Autonomía, aprobado en 1995, la convirtió en una ciudad autónoma, dotándola de un mayor nivel de autogobierno.
4. Demografía[editar]
Melilla es una de las ciudades con mayor diversidad cultural y religiosa de Europa. La población se compone principalmente de ciudadanos de origen peninsular y de musulmanes de origen rifeño, junto a una minoría judía e hindú. Esta diversidad es el resultado de los flujos migratorios del siglo XX, especialmente durante el Protectorado, y ha moldeado la identidad melillense contemporánea.
La comunidad musulmana representa un porcentaje significativo de la población, cifrándose en torno al 50% de los habitantes. Por su parte, la comunidad judía, aunque muy reducida en número, ha tenido una presencia cultural continua desde el siglo XIX. La ciudad ostenta una alta densidad de población debido a su limitada superficie, lo que genera una dinámica urbana compacta y una presión constante sobre el territorio.
5. Economía[editar]
El motor económico tradicional de Melilla ha sido su puerto, puerta de entrada y salida de mercancías hacia y desde el Rif. Históricamente, el comercio transfronterizo con Marruecos, el llamado "comercio atípico", ha sido una fuente de ingresos crucial para miles de familias.
En la actualidad, la economía está muy terciarizada, girando en torno al sector servicios, el comercio y la administración pública. La ciudad goza de un régimen fiscal especial, con bonificaciones en impuestos indirectos y menor presión fiscal directa, con el objetivo de compensar la lejanía e insularidad y estimular la inversión. El turismo, atraído por el patrimonio modernista, las fortificaciones y la oferta cultural, es un sector en crecimiento. Existe, además, un importante contingente de trabajadores transfronterizos que residen en la vecina provincia marroquí de Nador.
6. Cultura y patrimonio[editar]
6.1. Arquitectura[editar]
Melilla es conocida como la segunda ciudad de España en número de edificios modernistas, solo por detrás de Barcelona. Esto se debe a la influencia de arquitectos como Enrique Nieto, seguidor de la escuela de Gaudí y Domènech i Montaner. Sus obras en la zona del Ensanche constituyen un museo al aire libre de este estilo, con fachadas ornamentadas de gran valor artístico.
Melilla la Vieja es otro de sus hitos. Se trata de un imponente complejo amurallado del siglo XVI, ampliado constantemente hasta el siglo XVIII, que abarca túneles, baluartes, aljibes y un museo histórico. En su interior se conservan vestigios de la antigua Rusadir.
6.2. Gastronomía[editar]
La cocina melillense es un fiel reflejo de su pluralidad cultural. Combina los sabores de la cocina andaluza y española con las especias y técnicas de la cocina magrebí y la tradición sefardí. Platos como el cuscús de los viernes, las taginas, los pescados mediterráneos fritos, las pastelas judías y los pinchos de carne especiada son parte del paisaje culinario cotidiano.
6.3. Festividades[editar]
El calendario festivo muestra la superposición de credos y tradiciones. Destacan la Semana Santa, el Ramadán musulmán, y las festividades judías como el Yom Kipur. La Feria de Melilla, celebrada a principios de septiembre en honor a su patrona, la Virgen de la Victoria, es la fiesta profana más importante, concentrando conciertos, casetas y actividades para todas las edades.
7. Ciudades hermanadas[editar]
Melilla mantiene lazos de hermanamiento con varias ciudades del mundo, principalmente de
España y América Latina, reforzando sus vínculos culturales e históricos. Entre ellas se encuentran
Málaga, Almería, Motril y Antequera, en la península ibérica. Fuera de
España, está hermanada con Caracas (
Venezuela), Cavite (Filipinas) y Mantua (Italia), reflejando su pasado histórico ligado a las rutas del imperio español y las migraciones.