NFT
| NFT | |
|---|---|
| NFT | |
| Nombre completo | Non-Fungible Token (token no fungible) |
| Tipo | Activo digital registrado en una cadena de bloques |
| Rasgo definitorio | No intercambiable por otro idéntico |
| Estándares principales | ERC-721 (ediciones únicas) y ERC-1155 (ediciones múltiples) |
| Red predominante | Ethereum |
| Primer proyecto en Ethereum | CryptoPunks (junio de 2017) |
| Máximo del mercado | Enero de 2022 |
1. Resumen[editar]
NFT es la sigla inglesa de Non-Fungible Token, «token no fungible»: un activo digital encriptado, único, indivisible, transferible y capaz de demostrar escasez. Es el sentido con el que el término se usa de forma predominante en español, tanto en la información económica y tecnológica como en la artística.
Lo que distingue a un NFT de una criptomoneda es la fungibilidad. Un Bitcoin equivale exactamente a cualquier otro bitcoin, del mismo modo que un billete de diez euros equivale a otro; un token no fungible, en cambio, lleva metadatos que lo identifican y no puede sustituirse por otro idéntico. Esa propiedad es la que permite usarlo como registro de titularidad de un objeto digital concreto.
El mercado creció con rapidez entre 2020 y 2021, alcanzó su volumen máximo en enero de 2022 y se desplomó después. Junto al entusiasmo lo acompañaron desde el principio críticas de peso: el gasto energético de las redes donde se acuñaban, la abundancia de estafas y plagios, y la distancia entre lo que un NFT parece prometer —la propiedad de una obra— y lo que realmente transmite.
2. Características[editar]
- Único: cada token es irrepetible y almacena metadatos que lo diferencian de los demás.
- Indivisible: a diferencia de las criptomonedas fungibles como Bitcoin, no puede fraccionarse en partes más pequeñas que conserven el mismo valor.
- Transferible: su propiedad puede transmitirse entre billeteras digitales mediante contratos inteligentes, generalmente en redes como Ethereum.
- Escaso: la limitación en el número de ejemplares o la singularidad de la obra subyacente permite verificar su rareza.
3. Cómo funciona[editar]
3.1 Estándares[editar]
Un NFT no es un formato de archivo sino un contrato en una cadena de bloques que sigue un estándar acordado. El primero fue ERC-721, definido para la red Ethereum: un contrato inteligente heredable escrito en Solidity, de modo que cualquier desarrollador puede crear un contrato compatible importándolo de una biblioteca pública como OpenZeppelin. ERC-721 se usa para piezas de edición única.
El estándar posterior, ERC-1155, introdujo la semifungibilidad y funciona como un superconjunto del anterior: permite emitir colecciones con varias unidades del mismo objeto —lo habitual en videojuegos— y un activo ERC-721 puede construirse sobre él.
3.2 Qué contiene el token y qué no[editar]
Los NFT que representan obra digital casi nunca guardan el archivo en la cadena de bloques, porque su tamaño lo haría inviable. El token funciona más bien como un certificado que incluye una dirección web apuntando a la obra, lo que expone la pieza a la ruptura de enlaces. Cuando el NFT se acuña en plataformas como OpenSea, además, ese archivo suele quedar alojado en servidores centralizados, aunque existen alternativas distribuidas y más duraderas como IPFS.
De ahí se sigue la segunda limitación, jurídica: transmitir un NFT no transmite por sí mismo los derechos de autor de la obra subyacente, y esa información no suele figurar siquiera en la cadena de bloques.
4. Historia[editar]
4.1 Primeros proyectos[editar]
En junio de 2017 el estudio estadounidense Larva Labs, formado por Matt Hall y John Watkinson, lanzó CryptoPunks, considerado el primer token no fungible de la red Ethereum. A finales de ese mismo año apareció CryptoKitties, un juego de cría y comercio de gatos digitales que se hizo viral, llegó a congestionar la red y levantó una inversión de 12,5 millones de dólares.
En 2018 y 2019 el sector creció sin salir de un público restringido: Decentraland recaudó 26 millones de dólares en una oferta inicial de monedas y llegó a mover una economía interna de 20 millones; Nike patentó unas zapatillas asociadas a tokens llamadas CryptoKicks.
4.2 El auge de 2021[editar]
El salto al gran público llegó en la primera mitad de 2021. Dapper Labs, en colaboración con la NBA, había abierto al público en octubre de 2020 su plataforma de coleccionables NBA Top Shot, que a finales de febrero de 2021 declaraba más de 230 millones de dólares en ventas brutas.
En marzo de 2021 la casa de subastas Christie's vendió Everydays: the First 5000 Days, un collage del artista digital estadounidense Beeple, por algo más de 69 millones de dólares pagados en éter.[1] Fue el primer token puramente no fungible subastado por la casa y la primera venta de Christie's que podía pagarse en criptomoneda.
Alrededor de esa operación se sucedieron otras: la cantante Grimes vendió unos 6 millones de dólares en arte digital en Nifty Gateway; el músico 3LAU colocó 33 tokens por 11,7 millones; la banda Kings of Leon publicó When You See Yourself como el primer álbum distribuido en forma de NFT; y varios memes clásicos de
Internet fueron tokenizados por sus creadores, entre ellos Nyan Cat, vendido por 600 000 dólares, y Doge, por cuatro millones en junio de 2021.
4.3 La caída[editar]
El mercado se giró con la misma rapidez con la que había subido. Según los datos de la plataforma DappRadar, el volumen global de transacciones pasó de un máximo de 17 000 millones de dólares en enero de 2022 a menos de 400 millones mensuales en 2023: una corrección superior al 97 %.[2]
Un estudio publicado en septiembre de 2023 por la plataforma de análisis dappGambl, sobre una muestra de 73 257 colecciones, concluyó que el 95 % de ellas tenía una capitalización de mercado nula, lo que implicaría que unos 23 millones de personas conservaban carteras sin valor recuperable.[3]
5. Usos[editar]
5.1 Arte y coleccionables[editar]
El arte digital fue el primer terreno de uso, porque la cadena de bloques ofrecía un modo de acreditar autoría y titularidad de piezas que, por su naturaleza, pueden reproducirse sin límite. Plataformas como SuperRare, Nifty Gateway o Foundation se especializaron en la venta, reventa y subasta de criptoarte sobre Ethereum.
En el ámbito hispanohablante los primeros nombres en entrar al mercado fueron el ilustrador chileno Alberto Montt, que vendió una viñeta de su serie Dosis diarias a través de OpenSea, y el escultor colombiano Joaquín Restrepo, que colocó su pieza Intimus por 0,71 éteres. En España, el primer NFT subastado en el país fue OLEA Genesis, de Solimán López, aunque criptoartistas como Javier Arrés ya vendían obra tokenizada en 2019.
5.2 Videojuegos y mundos virtuales[editar]
Los NFT se han usado para representar objetos de juego —desde cartas hasta parcelas de terreno— que quedan bajo control del usuario y no del estudio que desarrolla el título, lo que permite comerciarlos en mercados de terceros sin permiso del desarrollador. Mundos virtuales como Decentraland, Sandbox o Somnium Space los emplean para galerías y subastas de suelo digital: en junio de 2021 una parcela de Decentraland se vendió por más de 913 000 dólares.
La recepción en la industria del videojuego fue fría. En octubre de 2021 Valve prohibió en Steam las aplicaciones que usaran cadena de bloques o NFT para intercambiar valor u objetos de juego. Entre finales de 2021 y principios de 2022 los proyectos de «jugar para ganar» acumularon mala fama por la sucesión de fraudes conocidos como rug pull, en los que los promotores desaparecen con el dinero: en el caso del juego Blockverse, los desarrolladores se esfumaron dos días después de agotar en ocho minutos una colección de diez mil tokens, con más de tres millones de dólares.
5.3 Música, cine y otros usos[editar]
Además de los lanzamientos discográficos, han surgido plataformas en las que distintas partes de una canción se integran en tokens separados, de manera que sus propietarios pueden alterar cómo suena la versión final. En cine, en marzo de 2021 el documental Claude Lanzmann: Spectres of the Shoah fue el primer largometraje subastado como NFT.
Se han propuesto también usos administrativos y comerciales: entradas para espectáculos que permitirían al organizador o al artista cobrar un porcentaje de cada reventa, y la tokenización de activos inmobiliarios como representación de un derecho real sobre un inmueble.
6. Redes[editar]
El mercado se reparte entre varias cadenas de bloques que compiten por volumen, creadores y liquidez. Ethereum ha mantenido históricamente la mayor cuota, en parte por ser la red donde nacieron los estándares ERC-721 y ERC-1155 y donde se asentaron los mercados más establecidos. Solana se ha consolidado como alternativa por sus costes de transacción sensiblemente menores y sus tiempos de confirmación más cortos, lo que la hace atractiva para colecciones de precio unitario bajo y para acuñaciones masivas simultáneas.
Otras redes ocupan nichos concretos: Polygon e Immutable X en el escalado y en los coleccionables de videojuego, y Bitcoin —mediante el protocolo Ordinals— en piezas inscritas directamente en la propia cadena. La interoperabilidad se ha resuelto con puentes y metadatos comunes, aunque sigue siendo difícil trasladar la propiedad de un token de una red a otra sin comprometer su trazabilidad.
7. Críticas[editar]
7.1 Impacto ambiental[editar]
La objeción más difundida en el auge de 2021 fue el consumo eléctrico de acuñar y transferir tokens en Ethereum, entonces una red de prueba de trabajo, y el hecho de que buena parte de esa energía no procediera de fuentes renovables. Varios artistas digitales, entre ellos Joanie Lemercier y Alice Bucknell, denunciaron además la falta de transparencia de las plataformas sobre las emisiones asociadas a cada pieza.
El argumento cambió de escala el 15 de septiembre de 2022, cuando Ethereum completó su migración a un modelo de prueba de participación y redujo su consumo eléctrico en torno al 99,95 %.
7.2 Derechos de autor, plagio y fraude[editar]
Como el token está funcionalmente separado de la obra, cualquiera puede copiar la imagen a la que apunta —la llamada «mentalidad de clic derecho», usada por los críticos del mercado para señalar lo fácil que resulta capturar arte digital respaldado por un NFT—. En 2021 el programador australiano Geoffrey Huntley llevó el argumento al extremo con The NFT Bay, un archivo torrent que decía contener 19 terabytes de imágenes tokenizadas.
Se han documentado casos de obra vendida sin permiso del autor: tras la muerte de la artista Qing Han en 2020 un estafador suplantó su identidad para vender varias de sus piezas, y un vendedor que se hacía pasar por Banksy colocó un token por 336 000 dólares en 2021, dinero que devolvió cuando el caso llegó a la prensa. La técnica conocida como sleepminting permite además acuñar un token desde la billetera de un artista y transferírselo a otra cuenta sin que el autor lo advierta. La BBC informó también de un caso de uso de información privilegiada por parte de un empleado de OpenSea, que compró tokens antes de que la propia empresa los promocionase; se trata de un mercado sin regulación específica ni recurso legal para esos abusos.
7.3 Acusaciones de esquema piramidal[editar]
Algunos críticos han descrito la estructura del mercado como un esquema piramidal, en el que quienes entran primero se benefician a costa de quienes compran después. El teórico financiero William J. Bernstein lo comparó con la tulipomanía del siglo XVII, y en junio de 2022 el empresario estadounidense Bill Gates afirmó que los NFT están basados por completo en la teoría del tonto mayor.
8. Un registro de Wikidata que clasifica la sigla como país[editar]
En los datos estructurados de Wikidata existe una entrada con la sigla NFT clasificada como país. Ese registro no va acompañado de los metadatos habituales de una entidad territorial —coordenadas geográficas, códigos ISO 3166-1, pertenencia al sistema de las Naciones Unidas o relaciones diplomáticas—, y no consta ningún país soberano reconocido internacionalmente con esa denominación.
El precio de adjudicación de Everydays: the First 5000 Days fue de 69 346 250 dólares estadounidenses, pagados en éter, en la subasta de Christie's cerrada en marzo de 2021. La obra se citó entonces como la tercera más cara de un artista vivo. ↩︎
Las cifras de volumen —máximo de 17 000 millones de dólares en enero de 2022 y menos de 400 millones mensuales en 2023— proceden de los datos de la plataforma de seguimiento DappRadar. Los recuentos de volumen de este mercado varían según qué transacciones cuente cada plataforma. ↩︎
El estudio de dappGambl se publicó en septiembre de 2023 sobre una muestra de 73 257 colecciones. La cifra del 95 % se refiere a colecciones con capitalización de mercado nula, no a tokens individuales. ↩︎