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Pink Floyd

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Pink Floyd · artículos relacionados[ Desplegar · Plegar ]
PaísesEstados Unidos · Argentina · México · Brasil · Colombia
CiudadesCiudad de México · Buenos Aires · Santiago de Chile · Bogotá
MúsicaRadiohead · Nine Inch Nails · Billboard 200
Información general
OrigenLondres, Reino Unido
EstadoInactiva
GénerosRock progresivo, rock psicodélico, art rock
Período de actividad1965 – 1995, 2014 (reunión única)
Discográfica(s)Harvest, Columbia, EMI, Parlophone
Miembros fundadoresSyd Barrett, Roger Waters, Nick Mason, Richard Wright
Última formación conocidaDavid Gilmour, Nick Mason
Exmiembros notablesSyd Barrett (fallecido), Roger Waters, Richard Wright (fallecido)
Sitio web oficialpinkfloyd.com

1. Resumen[editar]

Pink Floyd fue una banda británica de rock formada en Londres en 1965[1]. El grupo, originalmente integrado por Syd Barrett (guitarra y voz), Roger Waters (bajo y voz), Nick Mason (batería) y Richard Wright (teclados y voz), se convirtió en uno de los referentes indiscutibles del rock progresivo y psicodélico del siglo XX. Con la incorporación de David Gilmour en diciembre de 1967 y la posterior salida de Barrett, la banda evolucionó hacia un sonido más expansivo y conceptual que definiría el llamado art rock.

Su legado se cimenta sobre álbumes concebidos como obras unitarias y envolventes, entre los que destacan The Dark Side of the Moon (1973), Wish You Were Here (1975), Animals (1977) y The Wall (1979). La producción discográfica de Pink Floyd se ha estimado en más de 250 millones de copias vendidas en todo el mundo[2], situándolos entre los artistas musicales de mayor éxito comercial de la historia.

Durante décadas, Pink Floyd fue sinónimo de espectáculos audiovisuales revolucionarios, que integraron iluminación, proyecciones cinematográficas y escenografía flotante a una escala sin precedentes para giras de rock. La revista Rolling Stone los ubica constantemente entre los mejores artistas de todos los tiempos.

Para la audiencia hispanohablante, y particularmente para América Latina, Pink Floyd ha representado una influencia profunda. La película Pink Floyd – The Wall (1982) y el álbum The Dark Side of the Moon se convirtieron en fenómenos culturales que trascendieron generaciones, y el mensaje lírico de Roger Waters —centrado en la alienación, la guerra, la represión política y la pérdida— encontró un eco particular en países que vivían bajo dictaduras militares durante el auge de la banda.[3]

2. Formación y primeros años (1963-1967)[editar]

2.1. Antecedentes y encuentro en la escena londinense[editar]

Roger Waters y Nick Mason se conocieron mientras estudiaban arquitectura en la Escuela Politécnica de Regent Street, en Londres, a comienzos de los años sesenta.[4] Richard Wright, también estudiante de la misma institución, se unió al par para formar parte de distintas agrupaciones que transitaban entre el rhythm and blues y el incipiente rock británico de la época.

Syd Barrett, amigo de la infancia de Waters, llegó a Londres para estudiar pintura en el Camberwell College of Arts. Barrett era un joven carismático con una creatividad desbordante y una sensibilidad poética que pronto impregnaría la dirección artística del grupo. Su llegada en 1965 precipitó la formación de una banda que, tras varios nombres provisionales como Sigma 6 y The Tea Set, acabó adoptando el nombre definitivo.

2.2. El nombre «Pink Floyd»[editar]

El nombre Pink Floyd fue propuesto por Syd Barrett, quien lo tomó de la yuxtaposición de los nombres de pila de dos músicos de blues estadounidenses, Pink Anderson y Floyd Council, cuyos álbumes atesoraba en su colección personal.[5] La elección reflejaba el gusto de Barrett por la cultura afroamericana del blues del sur de Estados Unidos, que en aquellos años constituía una influencia subterránea poderosa en el pop británico.

2.3. El sonido psicodélico y la escena underground[editar]

En 1966, Pink Floyd comenzó a tocar asiduamente en el club UFO de Londres, epicentro de la escena psicodélica underground británica. Allí desarrollaron las improvisaciones extensas y el uso experimental de la tecnología sonora que se convertirían en su sello: ecos de cinta, oscilaciones de teclado y una iluminación líquida que proyectaba manchas de color sobre la banda.

El fenómeno llegó a oídos de la discográfica EMI, que les ofreció un contrato en 1967. El primer sencillo, «Arnold Layne», lanzado en marzo de ese mismo año, narraba la historia de un ladrón de ropa interior femenina que tendía las prendas en un tendedero, una temática insólita para la época que la BBC censuró y que, paradójicamente, los colocó en el mapa del pop británico.

3. Trayectoria artística[editar]

3.1. La era de Syd Barrett (1967-1968)[editar]

El álbum debut, The Piper at the Gates of Dawn (1967), fue concebido casi en su totalidad por Barrett. Canciones como «Astronomy Domine» e «Interstellar Overdrive» llevaron la psicodelia británica a territorios inexplorados: estructuras elípticas, letras deudoras de la literatura fantástica infantil y un tratamiento del estudio de grabación como instrumento creativo.

Sin embargo, el deterioro mental de Barrett, agravado por el consumo de LSD y la presión de la fama incipiente, se hizo insostenible. En los escenarios, Barrett podía quedarse mirando fijamente al vacío, sin tocar una nota, o desafinar su guitarra de manera errática durante conciertos enteros. La banda tomó una decisión pragmática: incorporar a David Gilmour, amigo de la adolescencia de Barrett en Cambridge, como segundo guitarrista y voz de apoyo en diciembre de 1967. La intención inicial era que Barrett siguiera como compositor doméstico al estilo de Brian Wilson en los Beach Boys, pero el plan resultó inviable. En abril de 1968, Barrett fue apartado definitivamente de la formación.[6]

3.2. La transición: A Saucerful of Secrets, More y Ummagumma (1968-1969)[editar]

El segundo álbum, A Saucerful of Secrets (1968), es el único disco de Pink Floyd que cuenta con los cinco miembros: Barrett solo aparece en una canción, la melancólica «Jugband Blues». La dirección pasó a manos de Waters y Gilmour, que exploraron texturas más espaciales y menos puramente psicodélicas.

Las bandas sonoras More (1969) y Obscured by Clouds (1972) —la segunda para la película El valle de Barbet Schroeder— permitieron al grupo facturar composiciones breves y atmosféricas, al tiempo que el álbum doble Ummagumma (1969) combinó grabaciones en vivo con sesiones de estudio individuales de cada miembro. El disco fue un experimento desigual pero crucial para que cada músico encontrara su voz dentro del colectivo.

3.3. La consagración progresiva: Atom Heart Mother, Meddle y The Dark Side of the Moon (1970-1973)[editar]

Con Atom Heart Mother (1970), Pink Floyd colaboró por primera vez con una orquesta sinfónica y un coro. La suite homónima de más de veinte minutos que ocupaba todo el lado A del vinilo marcó el instante en que la banda abrazó sin reservas el rock sinfónico.

Meddle (1971) es recordado por «Echoes», una pieza de 23 minutos que ocupa todo el lado B del disco, construida como una inmersión submarina sonora. La canción contiene el germen de lo que sería The Dark Side of the Moon: un lenguaje musical hipnótico, la centralidad de la atmósfera sobre la melodía inmediata, y la edición meticulosa del material improvisado en el estudio.

The Dark Side of the Moon (1973) es, probablemente, el álbum más emblemático de la historia del rock. Concebido por Roger Waters como una reflexión sobre las presiones de la vida moderna —el tiempo, el dinero, la locura, la guerra, la muerte—, el disco abandonó la estructura de canciones sueltas en favor de un flujo continuo. La ingeniería de sonido de Alan Parsons y las grabaciones cuadrafónicas lo convirtieron en referencia técnica para la industria discográfica de los años setenta. Permaneció en las listas de la revista Billboard durante 741 semanas, un récord absoluto.[7]

3.4. Madurez conceptual: Wish You Were Here, Animals y The Wall (1975-1979)[editar]

Wish You Were Here (1975) es, en esencia, un homenaje a Syd Barrett. La suite «Shine On You Crazy Diamond» abre y cierra el álbum con una melancolía instrumental que se ha convertido en un icono del rock progresivo. La leyenda refiere que Barrett, ya irreconocible, calvo y con sobrepeso, apareció en los estudios Abbey Road durante las sesiones de grabación sin que sus antiguos compañeros lo identificaran durante varios minutos; el episodio, verídico o parcialmente mitificado, marcó emocionalmente la producción del disco.[8]

Animals (1977) constituye una sátira feroz de la sociedad británica dividida en cerdos (los gobernantes y empresarios), perros (los ejecutivos agresivos) y ovejas (la masa obediente), inspirada libremente en la novela Rebelión en la granja de George Orwell. La portada, con un cerdo inflable entre las chimeneas de la central eléctrica de Battersea, es una de las imágenes más reconocibles del imaginario de la banda.

En 1979 se publicó The Wall, una ópera rock doble que narra la historia de Pink, una estrella de rock que construye progresivamente un muro psicológico para aislarse del mundo —una metáfora del trauma, la guerra, la represión escolar y la alienación—. El sencillo «Another Brick in the Wall, Part 2» alcanzó el número uno en las listas de numerosos países y su coro infantil, «We don't need no education», se convirtió en un eslogan generacional.

3.5. El cisma Waters-Gilmour y los años ochenta (1983-1990)[editar]

El siguiente álbum, The Final Cut (1983), fue esencialmente un trabajo en solitario de Waters, con contribuciones limitadas de Gilmour y Mason. La tensión creativa y personal entre Waters y Gilmour estalló tras la gira de The Wall. Waters consideró que la banda estaba agotada y anunció su salida en 1985, esperando que ello supusiera la disolución del grupo.

Gilmour y Mason decidieron continuar bajo el nombre de Pink Floyd, lo que derivó en una batalla legal con Waters por la propiedad del nombre y del repertorio. El litigio se resolvió extrajudicialmente a favor de Gilmour y Mason, y el resultado artístico fue A Momentary Lapse of Reason (1987), un álbum que retomó la grandilocuencia sonora del pasado aunque con una clara orientación hacia el rock de estadio de finales de los ochenta. La gira mundial que siguió al disco fue un éxito descomunal de taquilla y dio lugar al álbum en vivo Delicate Sound of Thunder (1988).

3.6. Últimos álbumes de estudio y reencuentro en Live 8 (1994-2005)[editar]

The Division Bell (1994) fue el segundo álbum de Pink Floyd sin Roger Waters. El disco abordó temáticas como la incomunicación y los desencuentros, con letras coescritas por Gilmour y su esposa, la novelista Polly Samson. Richard Wright, quien había sido relegado a músico de sesión durante la gira anterior, recuperó protagonismo vocal en la canción «Wearing the Inside Out».

La gira posterior quedó registrada en el álbum doble en vivo Pulse (1995). Tras su conclusión, la banda entró en un hiato indefinido que duraría más de una década.

El 2 de julio de 2005, Waters, Gilmour, Mason y Wright se reunieron por última vez con los cuatro juntos para tocar en el concierto Live 8 en Londres. La actuación, de apenas 23 minutos y cuatro canciones, fue el punto culminante del evento y generó una breve ola de especulación sobre una posible reunión definitiva, que nunca se materializó.

3.7. Últimos actos y legado póstumo (2006-presente)[editar]

Richard Wright falleció en septiembre de 2008 a causa de un cáncer de pulmón, apagando cualquier posibilidad de una reunión completa. En 2014, Gilmour y Mason publicaron un último álbum bajo el nombre de Pink Floyd, The Endless River, construido a partir de sesiones instrumentales inéditas grabadas durante la producción de The Division Bell, como homenaje póstumo a Wright.

Syd Barrett había fallecido en 2006. Mason y Gilmour continúan activos en proyectos individuales, mientras que Waters mantiene una prolífica carrera como solista, frecuentemente revisitando el repertorio de Pink Floyd en giras multitudinarias como The Wall Live.

4. Estilo, temática lírica y puesta en escena[editar]

4.1. Estilo musical[editar]

El estilo de Pink Floyd es difícil de encasillar en una sola etiqueta y se desplaza notablemente entre sus diferentes épocas. En los años de Barrett, predominó una psicodelia caprichosa inspirada tanto en el rock espacial como en las canciones infantiles inglesas.

Con la llegada de Gilmour y el liderazgo compositivo de Waters, el grupo se orientó hacia el llamado rock progresivo, aunque rechazando el virtuosismo exhibicionista de otras bandas contemporáneas. Pink Floyd privilegió la atmósfera y la textura por encima de la velocidad de ejecución. El solo de guitarra de Gilmour en «Comfortably Numb» es emblemático de este enfoque: una melodía construida nota a nota con un sentido casi vocal del fraseo, donde cada bend y cada silencio pesan más que la rapidez de los dedos.[9]

La sección rítmica, compuesta por Waters y Mason, tendía a patrones hipnóticos y repetitivos que sostenían las largas suites. Richard Wright, con sus teclados y órganos Hammond, aportaba la paleta de colores que envolvía el conjunto. A partir de The Dark Side of the Moon, el uso del sintetizador, los efectos de sonido y las cintas pregrabadas (el tic-tac de relojes, risas, registradoras de dinero, hélices de avión) se convirtió en un elemento narrativo tan central como las propias canciones.

4.2. Temática lírica[editar]

Roger Waters fue el letrista principal desde The Dark Side of the Moon hasta The Final Cut. Sus temas recurrentes incluyen:

  • La alienación y la incomunicación humana, metáfora central en The Wall.
  • La pérdida y la ausencia, ya sea la del padre de Waters, muerto en la Segunda Guerra Mundial, o la del amigo y compañero Syd Barrett, homenajeado en Wish You Were Here.
  • La crítica a la guerra, al militarismo y al fascismo, que recorre desde los aviones de bombardeo en «The Gunner's Dream» hasta la parafernalia paramilitar de los martillos en The Wall.
  • La crítica social y política, visible en la sátira de Animals y en las diatribas contra el sistema educativo y el capitalismo en The Dark Side of the Moon y The Wall.

En la etapa posterior a Waters, las letras —con frecuencia escritas por Gilmour y Samson— se volvieron más introspectivas y centradas en la comunicación interpersonal, como refleja el tema «High Hopes», que cierra The Division Bell.

4.3. Puesta en escena y diseño visual[editar]

Pink Floyd fue pionero en el uso de tecnología escénica que hoy es estándar en conciertos masivos:

  • Cuadrafonía y sonido envolvente: diseñaron un sistema con altavoces situados en las cuatro esquinas del recinto para que el sonido envolviera literalmente al público.
  • Escenografía monumental: la construcción de un muro de cartón piedra a lo largo del escenario durante los conciertos de The Wall que se derrumbaba al final del espectáculo es uno de los hitos del teatro de rock.
  • Elementos inflables e iconografía: el cerdo volador de Battersea (apodado Algie), las camas que volaban sobre el público, el mono de la portada de Wish You Were Here y el prisma de The Dark Side of the Moon.
  • Diseño de portadas: el colectivo de diseño Hipgnosis, liderado por Storm Thorgerson, creó la identidad visual de la banda, basada en imágenes surrealistas y manipulaciones fotográficas analógicas, sin recurrir a los rostros de los músicos.

5. Legado e influencia[editar]

Pink Floyd redefinió el concepto del álbum de rock como obra unitaria y no como mera colección de sencillos. Su insistencia en la experiencia completa del disco —lo que hoy llamaríamos un álbum conceptual— antecedió y modeló la manera en que el rock progresivo, el metal progresivo y el post-rock imaginaron el formato del disco de larga duración.

Bandas y artistas de géneros muy diversos han citado a Pink Floyd como influencia: desde Radiohead y Tool hasta Nine Inch Nails, The Flaming Lips y Kanye West. La textura sonora del rock alternativo de los noventa y la electrónica ambiental deben, en parte, la naturalización del delay, el reverb y el ruido como materiales compositivos legítimos a los experimentos de la banda.

5.2. En la cultura visual y escénica[editar]

El impacto de Pink Floyd en la producción de conciertos masivos es innegable. Las giras de The Wall (1980-1981 y la reedición en solitario de Waters en 2010-2013) establecieron un estándar técnico y narrativo que fue asumido por superproducciones posteriores de pop y rock.

La imagen del prisma descomponiendo un haz de luz blanca en el espectro de colores sobre un fondo negro —portada de The Dark Side of the Moon— es una de las más reproducidas y parodiadas de la cultura visual contemporánea. Ha aparecido en camisetas, tatuajes, murales callejeros y como referencia en series de televisión, películas y publicidad.

6. Discografía de estudio[editar]

La discografía de estudio oficial de Pink Floyd consta de quince álbumes:[10]

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  1. The Piper at the Gates of Dawn (1967)
  2. A Saucerful of Secrets (1968)
  3. More (1969)
  4. Ummagumma (1969) — mitad estudio, mitad en vivo
  5. Atom Heart Mother (1970)
  6. Meddle (1971)
  7. Obscured by Clouds (1972)
  8. The Dark Side of the Moon (1973)
  9. Wish You Were Here (1975)
  10. Animals (1977)
  11. The Wall (1979)
  12. The Final Cut (1983)
  13. A Momentary Lapse of Reason (1987)
  14. The Division Bell (1994)
  15. The Endless River (2014)

7. Formaciones[editar]

A lo largo de medio siglo, Pink Floyd ha conocido varias configuraciones de miembros oficiales. La tabla siguiente recoge las tres formaciones principales.

PeríodoIntegrantes
1965 – 1968Syd Barrett, Roger Waters, Nick Mason, Richard Wright
1968 – 1985Roger Waters, David Gilmour, Nick Mason, Richard Wright
1987 – 2008David Gilmour, Nick Mason, Richard Wright (sin Roger Waters)

Colaboradores de gira y sesión han sido una constante en la vida de la banda. En los conciertos posteriores a la salida de Waters, se incorporaron músicos como Guy Pratt (bajo), Jon Carin (teclados) y Dick Parry (saxofón), quien ya había participado en la grabación de The Dark Side of the Moon y Wish You Were Here.

8. Presencia en América Latina e impacto en el mundo hispanohablante[editar]

8.1. Recepción y difusión discográfica[editar]

Pink Floyd nunca ofreció un concierto en América Latina como banda completa, aunque sí giraron por América del Norte, Europa, Japón y Australia. Sin embargo, la difusión radial y la venta de discos en países como Argentina, México, Chile, Brasil o Colombia fue masiva desde la década de los setenta. The Dark Side of the Moon y The Wall se convirtieron en discos de culto generacional transmitidos de mano en mano en ediciones de vinilo durante los años de censura militar en el Cono Sur.[3:1]

En Argentina y Chile, particularmente, el grupo encarnó una banda sonora de resistencia contracultural para una juventud que encontraba en la narrativa de The Wall —el aislamiento, el Estado opresor, la escuela como maquinaria de control, el juez y los pelotones de fusilamiento— una metáfora transparente de su propia realidad cotidiana bajo dictadura.

8.2. Versiones, tributos y apropiación local[editar]

Bandas de rock de toda América Latina han versionado canciones de Pink Floyd y organizado conciertos tributo de gran escala. En México, grupos como Santa Sabina incorporaron a su repertorio en vivo «The Great Gig in the Sky». En Argentina, la escena de rock sinfónico de los setenta —con bandas como Crucis— operaba en un ecosistema estético que bebía explícitamente del modelo floydiano.

En la actualidad, espectáculos como The Pink Floyd Experience, producciones sinfónicas de tributo que replican el repertorio con orquestas y coros locales, han girado por teatros de toda la región, manteniendo vivo el catálogo de la banda ante audiencias que nunca tuvieron la oportunidad de ver al grupo original en directo.

8.3. Roger Waters y su vínculo personal con América Latina[editar]

Roger Waters ha mantenido, desde su carrera solista, una relación más directa con América Latina que el resto de exmiembros. Su gira The Wall Live (2010-2013) incluyó múltiples fechas en la Ciudad de México, Buenos Aires, Santiago de Chile, São Paulo, Río de Janeiro, Bogotá y Lima, con llenos absolutos en estadios de fútbol.

Las visitas de Waters estuvieron acompañadas de frecuentes gestos políticos: mensajes proyectados en el muro en alusión a los desaparecidos, críticas a la política exterior estadounidense y a la represión estatal, y un discurso de derechos humanos que sintonizaba con sectores amplios del público sudamericano. En algunas ciudades, colectivos de derechos humanos y de víctimas de dictaduras asistieron a los conciertos como invitados del propio músico.[11]

9. Premios y reconocimientos destacados[editar]

[ Desplegar / Plegar lista de premios ]
  • Inclusión en el Salón de la Fama del Rock and Roll de Estados Unidos (1996)
  • Inclusión en el Salón de la Fama de la Música del Reino Unido (2005)
  • Premio Grammy a la Mejor Interpretación de Rock Instrumental por «Marooned» (1994)
  • Premio Grammy a la Carrera Artística (2008, aunque la banda no estuvo presente en la ceremonia)
  • Premio Polar Music Prize (2008), un galardón sueco considerado el equivalente al Nobel en el ámbito musical
  • Diversos discos de diamante, platino y oro por ventas multimillonarias a nivel mundial

10. Fallecimientos[editar]

  • Syd Barrett falleció el 7 de julio de 2006 en Cambridge, Reino Unido, a los sesenta años, a consecuencia de un cáncer de páncreas. Su muerte generó una ola de homenajes póstumos y renovó el interés por los primeros discos de la banda.
  • Richard Wright falleció el 15 de septiembre de 2008 en Londres a los sesenta y cinco años, víctima de un cáncer de pulmón. The Endless River, editado seis años después, fue el tributo que Gilmour y Mason concibieron para honrar su memoria.

11. Legado[editar]

Medio siglo después de sus primeras grabaciones, Pink Floyd sigue siendo sinónimo de ambición artística sin concesiones comerciales, de experimentación sonora y de aguda conciencia crítica. Su obra no solo pervive en los registros de ventas y en las listas de los mejores álbumes de todos los tiempos, sino en el lenguaje visual y sonoro con el que hoy se concibe un concierto de rock en cualquier estadio del planeta.

Para América Latina, Pink Floyd representa la banda que mejor supo poner música a la sensación de habitar un mundo que no se termina de entender: la opresión y la intemperie, pero también la posibilidad de un destello de belleza y empatía en medio de la oscuridad.


  1. La fecha exacta de formación es materia de debate entre los biógrafos. Algunos sitúan el acta fundacional en 1964, cuando el grupo todavía operaba bajo nombres como Sigma 6; otros consideran que Pink Floyd como tal nace en 1965, con la llegada de Barrett y la adopción definitiva del nombre. ↩︎

  2. Las cifras totales de ventas de Pink Floyd varían según la fuente: EMI y la propia banda han mencionado alrededor de 250 millones, mientras que portales como ChartMasters sitúan la suma por encima de los 270 millones al incluir streaming y reediciones. ↩︎

  3. Durante la dictadura militar argentina (1976-1983), ciertas canciones de Pink Floyd no fueron abiertamente prohibidas, pero tanto The Wall como The Final Cut circularon en un clima de semiclandestinidad y fueron objeto de sesiones de escucha colectiva en casas particulares. ↩︎ ↩︎

  4. Ni Waters, ni Mason ni Wright concluyeron la carrera de arquitectura; los tres abandonaron los estudios para dedicarse profesionalmente a la música. ↩︎

  5. Pink Anderson y Floyd Council fueron músicos de blues del Piamonte estadounidense nacidos en Carolina del Norte; Barrett poseía discos de ambos en su colección personal. ↩︎

  6. La salida de Barrett fue oficializada en abril de 1968, aunque en los meses previos ya se habían producido varios conciertos con formación de cuarteto sin él. ↩︎

  7. El récord de permanencia de The Dark Side of the Moon en la lista Billboard 200 fue certificado por la propia revista; el álbum entró en listas en 1973 y permaneció en ellas de manera discontinua durante décadas. ↩︎

  8. El relato de la visita de Barrett a los estudios Abbey Road durante las sesiones de Wish You Were Here fue confirmado por David Gilmour y Nick Mason en entrevistas posteriores, aunque algunos detalles —como el tiempo exacto que tardaron en reconocerlo— varían según la fuente. ↩︎

  9. El solo de «Comfortably Numb» fue votado repetidamente como uno de los mejores solos de guitarra de la historia del rock en encuestas de revistas como Guitar World y Rolling Stone. ↩︎

  10. La cuenta de quince álbumes de estudio incluye More, Obscured by Clouds y The Endless River, aunque algunos críticos tratan estos discos como bandas sonoras o trabajos de archivo más que como álbumes canónicos. ↩︎

  11. Durante la gira The Wall Live en Buenos Aires, Waters proyectó los nombres de desaparecidos durante la dictadura militar argentina y dedicó el concierto a las Madres de Plaza de Mayo, gesto que fue ampliamente recogido por la prensa local. ↩︎