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Psicosis

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Psicosis
Título original: Psycho
Dirección Alfred Hitchcock
Producción Alfred Hitchcock
Guion Joseph Stefano
Basado en Psicosis (1959), de Robert Bloch
Reparto Anthony Perkins, Janet Leigh, Vera Miles, John Gavin, Martin Balsam, John McIntire
Música Bernard Herrmann
Fotografía John L. Russell
Montaje George Tomasini
Productora Shamley Productions
Distribución Paramount Pictures
Género Misterio, suspenso psicológico, terror
Estreno 16 de junio de 1960 (Nueva York)[sin verificar]
8 de septiembre de 1960[sin verificar]
Duración 109 minutos
País Estados Unidos
Idioma Inglés
Presupuesto 806 947 dólares[nota]
Recaudación 32 188 083 dólares[nota]
Sucedida por Psicosis II (1983)

1. Resumen[editar]

Psicosis (título original: Psycho) es una película estadounidense de suspenso psicológico y terror de 1960, producida y dirigida por Alfred Hitchcock y escrita por Joseph Stefano, que adapta la novela homónima de 1959 de Robert Bloch. Está protagonizada por Anthony Perkins, Janet Leigh, Vera Miles, John Gavin y Martin Balsam.

La trama sigue a Marion Crane, una secretaria de Phoenix, Arizona, que tras robar una suma de dinero a su empleador decide huir y se registra bajo un nombre falso en un solitario motel de carretera regentado por Norman Bates, un joven aparentemente tímido que vive bajo la influencia de su autoritaria madre. Después de que una misteriosa figura de apariencia anciana la asesina en la ducha, un detective privado, el novio de Marion y su hermana investigan la desaparición, mientras el espectador descubre poco a poco la perturbadora relación entre Norman y su madre.

La película marcó un cambio radical respecto de la anterior producción de Hitchcock, North by Northwest (1959). Fue filmada con un presupuesto reducido, en blanco y negro, y con el equipo técnico de su serie de televisión Alfred Hitchcock presenta. Rompió además varios códigos narrativos de su tiempo ―la muerte temprana de una protagonista, la simpatía hacia una criminal, la insinuación de sexualidad y la violencia explícita― y es recordada por la escena del asesinato en la ducha, uno de los fragmentos más analizados de la historia del cine. La banda sonora de Bernard Herrmann, interpretada exclusivamente por instrumentos de cuerda, se convirtió en uno de los puntales del género.

En su estreno dividió a la crítica por su temática controvertida, pero el enorme interés del público y su recaudación condujeron a una revaluación que la convirtió en una de las obras más influyentes de la historia del cine. Psicosis recibió cuatro nominaciones a los premios Óscar, entre ellas la de mejor director para Hitchcock y la de mejor actriz de reparto para Janet Leigh, y no ganó ninguna.[1] Ocupa lugares muy altos en las listas de las mejores producciones del cine ―por ejemplo, el puesto 14 en la lista «100 años… 100 películas» del American Film Institute[sin verificar]―, se le atribuye haber establecido nuevos niveles de aceptabilidad para la violencia, la sexualidad y los comportamientos desviados en la pantalla, y es señalada como uno de los primeros ejemplos del subgénero slasher.

Dentro del mundo hispanohablante la película se conoce con el título Psicosis y ha sido objeto de múltiples reestrenos, ediciones domésticas y transmisiones televisivas, además de haber ejercido una profunda influencia en la crítica y el público de América Latina y España.[2]

2. Producción[editar]

2.1 Origen y compra de derechos[editar]

A finales de los años cincuenta, Alfred Hitchcock buscaba un proyecto que renovara su imagen tras los éxitos en color de la década anterior. Su asistente, Peggy Robertson, leyó una reseña favorable de la novela Psicosis, de Robert Bloch, en The New York Times y se la mostró al director, aun cuando los lectores de guiones de Paramount Pictures ya la habían rechazado. La novela se había inspirado a su vez, libremente, en el caso de Ed Gein, un asesino y ladrón de tumbas de Wisconsin.[3] Tanto Gein como Norman Bates eran asesinos solitarios de zonas rurales aisladas, tenían madres dominantes fallecidas, habían sellado una habitación de su casa como santuario en su honor y vestían ropa de mujer.[4]

Hitchcock quedó impresionado por la capacidad del libro para construir terror a partir de situaciones cotidianas. Para evitar que el precio se disparara si los vendedores sabían que el interesado era el célebre cineasta, recurrió a un intermediario y adquirió los derechos cinematográficos por 9 500 dólares; según se ha relatado, ordenó además comprar todos los ejemplares disponibles para mantener en secreto los giros de la trama.[5]

Paramount se opuso al proyecto y se negó a conceder a Hitchcock su presupuesto habitual. En respuesta, el director se ofreció a filmar Psicosis de forma rápida y económica, en blanco y negro, con el equipo de Alfred Hitchcock presenta. Ante la negativa del estudio a financiar ese enfoque, Hitchcock propuso financiar la película personalmente a través de su productora Shamley Productions y rodarla en los estudios de Universal-International, dejando a Paramount únicamente la distribución. En lugar de sus honorarios habituales de 250 000 dólares, pidió una participación del 60 % en el negativo de la película. La oferta fue aceptada, de modo que el director asumió un riesgo financiero considerable.[6]

2.2 Guion[editar]

El primer borrador del guion fue escrito por James P. Cavanagh, guionista de Alfred Hitchcock presenta. Hitchcock y otros asistentes consideraron que ese primer texto era lento y se parecía demasiado a un cortometraje de terror para televisión. El propio Robert Bloch había sido considerado para adaptar su obra, pero fue descartado. Finalmente Joseph Stefano ―que solo había trabajado antes en dos películas como guionista― fue contratado tras una reunión exitosa con el director.

El guion es relativamente fiel a la novela, aunque introduce cambios significativos. Stefano encontró antipático al Norman Bates del libro ―un hombre de mediana edad, con sobrepeso y más abiertamente inestable―, pero se interesó más cuando Hitchcock sugirió a Anthony Perkins para el papel. Se eliminaron el alcoholismo del personaje y su interés por el espiritismo, el ocultismo y la pornografía. También se decidió comenzar la película con la historia de Marion Crane, en lugar de abrir con Norman leyendo un libro de historia, como hace Bloch: la historia de Marion ocupa solo dos de los diecisiete capítulos de la novela, y Hitchcock y Stefano la ampliaron hasta casi la mitad del metraje.

Otro cambio relevante fue la ausencia del encuentro casual en un hotel entre Marion y Sam que aparece en la novela. Para Stefano, la conversación entre Marion y Norman en la oficina del motel, en la que ella muestra compasión maternal hacia él, permite que el público desplace su simpatía hacia Norman después del asesinato. El nombre de la protagonista se cambió de Mary a Marion porque existía una Mary Crane real en Phoenix, Arizona. La relación romántica incipiente entre Sam y Lila presente en la novela se eliminó para centrar la atención en el misterio, la figura de Lila ganó protagonismo en el tercio final y la explicación de la patología de Norman se puso en boca de un psiquiatra. La novela es además más violenta: en ella Marion es decapitada en la ducha, mientras que en la película es apuñalada.[7]

Un detalle célebre fue la decisión de incluir un inodoro con un trozo de papel que Marion intenta deshacer. Los inodoros casi nunca se habían visto en el cine estadounidense de la época, y su aparición causó un impacto considerable en el público.

2.3 Preproducción y reparto[editar]

Paramount, cuyo contrato con Hitchcock garantizaba otra película, esperaba que fuera No Bail for the Judge, proyecto que el director abandonó después de que Audrey Hepburn lo dejara por un embarazo. La postura oficial del estudio fue que el libro de Bloch era «demasiado repulsivo» e «imposible para el cine».

Los decorados del motel y de la casa de los Bates se construyeron en el mismo estudio donde se había filmado El fantasma de la ópera en 1925, como decorados permanentes en el lote trasero.[8] Se contrató a colaboradores habituales de Hitchcock: Bernard Herrmann para la música, George Tomasini para el montaje y Saul Bass para el diseño de los títulos y el guion gráfico de la escena de la ducha. El equipo costó en total 62 000 dólares y el presupuesto se mantuvo por debajo del millón. Se decidió filmar en blanco y negro tanto por razones económicas como para evitar que la escena de la ducha resultara demasiado sangrienta.

Hitchcock quería que el rostro de Janet Leigh transmitiera inocencia pero también deseo y culpa. La actriz aceptó el papel a pesar de que su personaje moría en el primer acto, algo insólito en la época, y fue contratada por una cuarta parte de su salario habitual, unos 25 000 dólares, porque le debía a Paramount una última película de su contrato de siete años firmado en 1953. Anthony Perkins, que había interpretado hasta entonces papeles juveniles, cobró 40 000 dólares por encarnar al inquietante Norman Bates; el director buscó deliberadamente a un actor de apariencia frágil y agradable.[9] El reparto principal se completó con Vera Miles como Lila Crane, John Gavin como Sam Loomis, Martin Balsam como el detective Arbogast y John McIntire como el alguacil Chambers.

Hitchcock, siempre atento a los detalles promocionales, firmó con Janet Leigh un contrato que le impedía aparecer en público hasta después del estreno, para que el público no supiera que su personaje desaparecía pronto de la pantalla. Asimismo, la campaña publicitaria insistió en que nadie sería admitido en la sala una vez iniciada la proyección, una estrategia que se volvió legendaria.

Paramount distribuyó la película, pero años después Hitchcock vendió sus acciones de Shamley Productions a MCA, y sus seis películas restantes fueron realizadas y distribuidas por Universal Pictures. Más adelante, Paramount vendió todos los derechos de Psicosis a Universal.

2.4 Rodaje[editar]

Psicosis se rodó de manera independiente y financiada por Hitchcock, en los Estudios Revue de Universal, entre el 11 de noviembre de 1959 y el 1 de febrero de 1960, con un presupuesto final de unos 807 000 dólares. Casi toda la película se filmó con objetivos de 50 mm en cámaras de 35 mm, para lograr un ángulo de visión similar al del ojo humano. Hitchcock impuso un ritmo de producción disciplinado y, a pesar de trabajar con un equipo de televisión acostumbrado a la rapidez, se esmeró en cada detalle visual.

Antes del rodaje oficial, el asistente Hilton A. Green viajó a Phoenix y Fresno, California, para capturar imágenes de exteriores: la escena inicial de la ciudad de Phoenix, las carreteras por las que conduce Marion y la zona de Bakersfield donde cambia de automóvil. Las imágenes aéreas de Phoenix resultaron demasiado borrosas y tuvieron que intercalarse con tomas de estudio. En una escena callejera se descubrió que había decoraciones navideñas visibles, así que Hitchcock añadió un texto en pantalla con la fecha «Viernes, 11 de diciembre». Green fotografió además unos 140 lugares para reconstruirlos en el estudio, incluidas inmobiliarias y casas como las de Marion y su hermana, y encontró a una mujer que se parecía a la imagen que Hitchcock tenía de Marion, cuyo vestuario fotografió entero para que la supervisora pudiera exigir estilos realistas.

Anthony Perkins y Janet Leigh tuvieron libertad para improvisar siempre que no modificaran la posición de la cámara. El hábito de Norman de comer maíz dulce fue idea del propio Perkins. Durante el rodaje, Hitchcock escondió varias versiones del cadáver de la señora Bates en el armario del camerino de Leigh, una broma que la actriz tomó con humor.

El cameo característico de Hitchcock aparece a los siete minutos de película, a través de la ventana de la oficina de Marion, llevando un sombrero stetson. Escogió esa escena para aparecer junto a su hija Patricia Hitchcock, que interpreta a la compañera de trabajo de Marion.

2.5 La escena de la ducha[editar]

El asesinato de Marion en la ducha es la escena clave de la película y una de las más famosas de la historia del cine. Se rodó del 17 al 23 de diciembre de 1959 ―una semana completa―, después de que Leigh pospusiera el rodaje en dos ocasiones, una por un resfriado y otra por su menstruación. Se construyó un plató con paredes desmontables para colocar la cámara en el ángulo preciso y se emplearon focos puntuales para recortar la silueta del asesino.

Cuántos planos tiene la escena es una pregunta con varias respuestas publicadas, y las fuentes no coinciden. La duración de la secuencia completa ronda los tres minutos. Hitchcock afirmó una vez que había setenta configuraciones de cámara para cuarenta y cinco segundos de metraje, y en otras entrevistas habló de setenta y ocho cortes. El documental 78/52: Hitchcock's Shower Scene (2017) adopta la cifra de «78 tomas y 52 cortes», que es también la que da el British Film Institute, junto con los cuarenta y cinco segundos de duración y la semana de rodaje. Sin embargo, el estudioso Philip J. Skerry contó sesenta planos distintos en su descripción pormenorizada de la escena.[10] La discrepancia entre las fuentes sigue siendo un tema de debate, y aquí se recogen todas las cifras en lugar de elegir una.

La sangre era en realidad sirope de chocolate: el British Film Institute precisa que se trataba de una lata de sirope de la marca Hershey's, rebajada con agua. Se distinguía mejor en blanco y negro y tenía una densidad más realista que la sangre de utilería. El sonido de las puñaladas se logró clavando un cuchillo en un melón.

Anthony Perkins no estuvo presente en el rodaje de la escena, ya que se encontraba en Nueva York trabajando en una obra de Broadway; sus dobles en la filmación fueron las actrices Anne Dore y Margo Epper. Un mito popular aseguró que se usó agua helada para que los gritos de Janet Leigh resultaran más realistas: Leigh lo negó repetidas veces y aclaró que el equipo usó agua caliente durante toda la semana de rodaje. Todos los gritos de la escena pertenecen a la propia actriz.

Sobre la participación de una doble de cuerpo existen versiones encontradas. Leigh sostuvo que ella filmó toda la escena y que solo se empleó una doble para la secuencia en la que Norman envuelve el cuerpo y lo mete en el maletero. El libro The Girl in Alfred Hitchcock's Shower (2010) y el documental 78/52 identifican a Marli Renfro como doble de Leigh en algunas tomas de la ducha, y el British Film Institute la describe también como su doble de cuerpo en la ducha. Rita Riggs, encargada de vestuario, afirmó que Leigh estuvo en la ducha todo el tiempo y que se usaron accesorios para cubrir su cuerpo.[11]

Alma Reville, esposa y colaboradora de Hitchcock, detectó un error en uno de los últimos montajes: cuando Marion estaba supuestamente muerta, se la podía ver parpadear o respirar. Esas tomas fueron eliminadas antes del estreno oficial. Para lograr el efecto de pupila dilatada tras la muerte se habrían necesitado lentes de contacto con seis semanas de aclimatación, por lo que Hitchcock desistió de usarlas.

Aunque en pantalla la violencia parece explícita, el montaje de George Tomasini ―con decenas de cortes rápidos― crea la ilusión gracias al ritmo y al sonido, y en ningún momento hizo falta un efecto especial que mostrase una herida: el cuerpo permanece intacto durante toda la secuencia. Se suele afirmar por ello que el cuchillo no toca nunca el cuerpo; un análisis fotograma a fotograma muestra, sin embargo, una toma en la que el arma parece penetrar el abdomen de Leigh, efecto creado mediante la iluminación y el movimiento invertido del cuchillo. Leigh quedó tan afectada al ver la escena que dejó de ducharse salvo que fuera absolutamente necesario; según ella misma declaró, nunca se había dado cuenta de «lo vulnerable e indefensa que una es».[12]

2.6 Música[editar]

Bernard Herrmann compuso una banda sonora interpretada exclusivamente por instrumentos de cuerda (violines, violas, violonchelos y contrabajos), renunciando por completo a vientos y percusión. La partitura de la escena de la ducha ―titulada The Murder, rápidos staccati de violines que imitan puñaladas sonoras― se ha convertido en un icono del género y en una de las piezas más citadas y parodiadas de la historia de la música cinematográfica. Hitchcock consideró inicialmente que la secuencia del asesinato no debía llevar música, pero Herrmann insistió en que escuchara su composición; el director terminó admitiendo que intensificaba enormemente la escena y casi le dobló el salario como reconocimiento.[13]

2.7 Censura y clasificación[editar]

En 1960, el Código Hays aún regía la producción de Hollywood. Psicosis empujó varios límites: la insinuación de una pareja no casada compartiendo cama (Marion y Sam en la primera escena), la violencia gráfica ―aunque sugerida en lugar de mostrada― y el retrato de una mujer que roba y huye sin redención. La película recibió una clasificación inicialmente para mayores de 18 años, según las normas locales de cada país[sin verificar]. En algunos estados de México y en países del Cono Sur sufrió cortes menores que fueron restituidos en ediciones posteriores.

3. Argumento[editar]

Advertencia de spoiler: este resumen revela todos los giros y el final de la película.

3.1 Primer acto: la huida de Marion[editar]

Un viernes por la tarde, en un hotel de Phoenix (Arizona), Marion Crane y su novio Sam Loomis lamentan no poder casarse por las deudas que Sam heredó de su padre y la pensión que debe pagar a su exmujer. Después del almuerzo, Marion regresa a la oficina inmobiliaria donde trabaja como secretaria. Un cliente, Tom Cassidy, entrega 40 000 dólares en efectivo como pago de una propiedad, y el jefe de Marion, el señor Lowery, le encarga depositarlos en el banco. Marion pide el resto de la tarde libre alegando un dolor de cabeza pero, en lugar de ir al banco, roba el dinero y decide llevárselo a Sam en Fairvale, California.

Mientras sale de la ciudad su jefe la ve en un cruce y ella se pone nerviosa. Conduce hasta la noche y se detiene a un lado de la carretera para dormir; un policía la despierta, nota su actitud asustada y la sigue durante un tiempo. Para borrar su rastro, Marion cambia su automóvil de matrícula de Arizona por otro con matrícula de California en un concesionario, pagando 700 dólares del dinero robado. Su prisa y su negativa a regatear despiertan sospechas en el vendedor.

Llega una fuerte tormenta y Marion, sin ver bien la carretera, se desvía y llega al remoto Motel Bates. Norman Bates, el joven administrador, le explica que el motel casi no tiene clientes porque la nueva autopista dejó marginada la carretera local. Marion se registra con el nombre falso de «Marie Samuels» y recibe la habitación n.º 1, junto a la recepción.

Norman le ofrece compartir su cena. Marion acepta, pero antes escucha una discusión entre Norman y su madre en la casa de la colina: la señora Bates no quiere que su hijo deje entrar a la joven y lo acusa de interesarse por mujeres de «conducta dudosa». Norman le lleva leche y bocadillos a la oficina del motel, donde Marion observa aves disecadas, resultado de su afición a la taxidermia. Durante la cena, Norman le habla de su solitaria vida junto a una madre enferma que no le permite ser independiente.

La historia de Norman inspira a Marion a regresar a Phoenix al día siguiente y devolver el dinero. Antes de acostarse decide darse una ducha y, mientras se ducha, una figura que parece una anciana entra al baño y la apuñala repetidamente. Norman descubre el asesinato, cree que su madre es la responsable, limpia la escena y mete el cadáver de Marion envuelto en la cortina de la ducha en el maletero del automóvil, junto con sus pertenencias y el dinero robado, que él desconoce. Hunde el vehículo en un pantano cercano.

3.2 Segundo acto: la investigación[editar]

Una semana después, Lila Crane, hermana de Marion, llega a la ferretería de Sam en Fairvale. También llega el detective privado Milton Arbogast, contratado por la empresa para recuperar los 40 000 dólares. Arbogast rastrea hoteles y pensiones de la zona y llega al Motel Bates, donde las respuestas evasivas y contradictorias de Norman despiertan sus sospechas. Al pedir hablar con la madre, Norman se niega. Arbogast vuelve al motel, entra a la casa y, al subir las escaleras, es asesinado a puñaladas por la misma figura anciana.

Sam y Lila, al no tener noticias de Arbogast, acuden al alguacil Al Chambers, que les informa de que la madre de Norman lleva diez años muerta, enterrada en el cementerio de Greenlawn, después de haber envenenado a su amante y suicidarse. Sam insiste en que vio a una mujer en la casa. Mientras tanto Norman, preocupado, decide bajar a su madre al sótano para ocultarla, a pesar de las protestas de la mujer.

3.3 Tercer acto: la revelación y resolución[editar]

Al día siguiente, Sam y Lila se registran en el motel como matrimonio para investigar. En la habitación n.º 1 encuentran un pedazo de papel con anotaciones de Marion, lo que prueba que ella estuvo allí. Mientras Sam distrae a Norman en la recepción, Lila entra a la casa. En el sótano descubre a la señora Bates sentada de espaldas; al girar la silla, ve que es un cadáver momificado. Norman aparece vestido con la ropa de su madre y una peluca, con un cuchillo, e intenta matarla, pero Sam llega y logra reducirlo.

En la comisaría, un psiquiatra explica que, tras la muerte prematura de su padre, Norman desarrolló una dependencia extrema hacia su madre. Cuando ella tuvo un amante, Norman, por celos, los envenenó a ambos con estricnina. Incapaz de soportar la culpa, robó el cadáver de su madre, lo preservó y comenzó a tratarlo como si siguiera viva, y desarrolló una segunda personalidad, «Madre», celosa y posesiva, que tomaba el control y mataba cada vez que Norman se sentía atraído por una mujer. Bajo esa influencia había asesinado a otras dos jóvenes antes que a Marion, y también a Arbogast. El psiquiatra concluye que «Madre» ya domina por completo la mente de Norman.

En la escena final, Norman, sentado en un calabozo, piensa con la voz de «Madre», que lamenta condenar a su hijo pero insiste en que los asesinatos fueron obra de él y no de ella. Se muestra cómo el automóvil de Marion es remolcado fuera del pantano.

4. Personajes[editar]

  • Norman Bates (Anthony Perkins): joven administrador del motel, de modales corteses y aficionado a la taxidermia. Padece un grave trastorno de personalidad que lo convierte en uno de los villanos más complejos y célebres del cine.
  • Marion Crane (Janet Leigh): secretaria atrapada entre la insatisfacción amorosa y la tentación del dinero. Su decisión de robar y huir desencadena la trama, y su destino en la ducha es una de las secuencias más analizadas del género.[14]
  • Lila Crane (Vera Miles): hermana de Marion, decidida y valiente. Llega a Fairvale para esclarecer la desaparición y se convierte en la última víctima potencial en la casa de Bates.
  • Sam Loomis (John Gavin): novio de Marion, honesto pero endeudado. Al principio colabora con la búsqueda y acaba rescatando a Lila.
  • Milton Arbogast (Martin Balsam): detective privado meticuloso, que intuye la dimensión oculta del motel antes de ser silenciado en la escalera.
  • Señora Norma Bates (voz en off y presencia sugerida): la autoritaria madre de Norman, que solo existe como cadáver preservado y como manifestación de la psique fragmentada de su hijo.[15]
  • Alguacil Al Chambers (John McIntire) y doctor Fred Richman (Simon Oakland): aportan, respectivamente, la perspectiva externa de la comunidad y la explicación psiquiátrica final.

Reparto completo acreditado y otros papeles:

  • Anthony Perkins – Norman Bates
  • Vera Miles – Lila Crane
  • John Gavin – Sam Loomis
  • Janet Leigh – Marion Crane
  • Martin Balsam – Detective Milton Arbogast
  • John McIntire – Alguacil Al Chambers
  • Simon Oakland – Dr. Fred Richman
  • Vaughn Taylor – George Lowery, jefe de Marion
  • Frank Albertson – Tom Cassidy, cliente de la inmobiliaria
  • Lurene Tuttle – Eliza Chambers, esposa del alguacil
  • John Anderson – California Charlie, vendedor de automóviles
  • Patricia Hitchcock – Caroline, compañera de trabajo de Marion
  • Mort Mills – Policía de carretera

La voz de Norma Bates fue interpretada por las actrices Virginia Gregg, Paul Jasmin y Jeanette Nolan, ninguna de ellas acreditada. Las tres voces se usaron indistintamente, salvo el monólogo final, interpretado íntegramente por Virginia Gregg. Un joven Ted Knight interpreta al policía que custodia la celda de Norman en la última escena.

5. Recepción y premios[editar]

5.1 Taquilla[editar]

Estrenada en junio de 1960 en Nueva York, Psicosis se convirtió rápidamente en un suceso de público. La campaña de «nadie entrará después de que empiece la película» generó largas filas en los cines y contribuyó a su mitología. En su primer año de exhibición recaudó más de 9 millones de dólares[sin verificar], un rendimiento extraordinario frente a su presupuesto. Contando los reestrenos, Box Office Mojo cifra la recaudación total en 32 188 083 dólares.[16] La participación del 60 % en el negativo que Hitchcock había negociado con Paramount le reportó, por tanto, ingresos muy superiores a los honorarios a los que renunció.

5.2 Crítica contemporánea[editar]

La reacción inicial fue mixta. Algunos críticos consideraron la película desagradable o de mal gusto, mientras que otros elogiaron su maestría técnica y su capacidad para provocar emociones viscerales. Con el tiempo, Psicosis fue revaluada y considerada un hito que redefinió los parámetros del terror y de la narrativa cinematográfica: se la elogia por su dirección, su atmósfera, su uso innovador de la cámara, su banda sonora y sus actuaciones. Las publicaciones especializadas la sitúan de forma recurrente entre las producciones más influyentes del siglo XX.

5.3 Premios y nominaciones[editar]

La película obtuvo cuatro candidaturas a los Premios de la Academia en la ceremonia de 1961: Mejor Dirección, Mejor Actriz de Reparto (Janet Leigh), Mejor Fotografía en Blanco y Negro y Mejor Dirección de Arte en Blanco y Negro. No ganó ninguna de ellas.[1:1] La candidatura de Hitchcock como mejor director fue una de las varias que recibió a lo largo de su carrera sin ganar nunca el premio competitivo. Su legado terminaría pesando más que todos los premios de aquella temporada.

En 1992, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos declaró la película «cultural, histórica o estéticamente significativa» y la seleccionó para su preservación en el National Film Registry.[17]

6. Estreno y doblaje en español[editar]

6.1 Estreno en América Latina[editar]

En el mundo hispanohablante, Psycho se estrenó con el título Psicosis. La traducción directa del título inglés mantiene el término clínico de origen griego, habitual en español para el trastorno que sufre el personaje central.

En México se proyectó en cines de estreno del centro de la capital con gran expectación, precedida por la polémica acerca de sus escenas violentas y su contenido psicológico. Otros países como Chile y Perú recibieron la cinta con cierto retraso y, en algunos casos, con cortes impuestos por las juntas de censura de la época. La película ha tenido después múltiples reestrenos en cines de América Latina y de España.

6.2 Doblaje al español[editar]

Las voces principales ―que varían según la edición y los redoblajes posteriores― incluían a actores de reparto de amplia trayectoria.[18] Las ediciones domésticas en formatos VHS, DVD y Blu-ray han incluido doblajes y subtítulos en español, y a lo largo de los años Psicosis ha tenido varios redoblajes para esos formatos, con elencos más documentados. El doblaje clásico en español latinoamericano ha sido valorado por los espectadores, aunque los elencos de voces varían según la versión y el país y las fuentes disponibles no ofrecen un registro uniforme de quienes participaron en cada edición. La versión en español castellano, por su parte, se grabó en España y utilizó voces diferentes.

6.3 Disponibilidad en streaming[editar]

Psicosis está ampliamente disponible en plataformas de streaming y en ediciones restauradas, y se encuentra además en alquiler digital en servicios como Google Play y Apple TV, en la mayoría de los casos con opción de audio en español latino. La disponibilidad concreta cambia según el país y el catálogo de cada plataforma.[19]

7. Legado[editar]

7.1 Influencia en el cine de terror[editar]

Psicosis transformó las reglas del cine de terror: trasladó el horror del castillo gótico al espacio doméstico y demostró que el monstruo podía ser el vecino amable que habla bajito. Estableció un nuevo nivel de aceptabilidad para la representación de la violencia, la sexualidad y los comportamientos desviados en el cine comercial, y se la considera uno de los primeros ejemplos del género slasher, por su combinación de asesino con cuchillo, motel aislado y estructura de suspense con muertes impactantes. La estructura narrativa que elimina a la protagonista a mitad de metraje se convirtió en un modelo de sorpresa argumental, y el uso del montaje fragmentado en la secuencia del asesinato influyó en generaciones de cineastas, desde Dario Argento hasta David Fincher. El término «psicosis» pasó al lenguaje coloquial como sinónimo de desequilibrio mental, y la figura de Norman Bates se convirtió en el arquetipo del asesino en serie introvertido y perturbado.

Fue además un punto de inflexión en la carrera de Hitchcock, que pasó de los grandes presupuestos de North by Northwest a una producción austera, independiente y de gran éxito.

7.2 Secuelas y precuelas[editar]

Tras la muerte de Hitchcock en 1980, Universal Pictures produjo tres secuelas protagonizadas por Anthony Perkins, que retomó el papel de Norman Bates: Psicosis II (1983), Psicosis III (1986) y Psicosis IV: The Beginning (1990), esta última como película para televisión. Si bien no alcanzaron el estatuto de la obra original, gozaron de cierto éxito comercial y mantuvieron vivo el interés por el personaje. En 1987 se emitió además Bates Motel, una película para televisión.

7.3 Remake de 1998[editar]

En 1998, el director Gus Van Sant realizó un remake casi plano a plano de la cinta original, en color y con actores contemporáneos (Vince Vaughn como Norman, Anne Heche como Marion). La película fue recibida con críticas divididas y generó un debate sobre los límites del homenaje y la originalidad artística. Pese a la frialdad de ciertos sectores de la prensa, el experimento sirvió para revalorizar la versión de Hitchcock entre las nuevas audiencias.

7.4 Serie de televisión[editar]

A principios de los años 2010, la cadena A&E produjo Bates Motel (2013-2017), una precuela que reinterpreta la adolescencia de Norman y la relación con su madre. Protagonizada por Freddie Highmore y Vera Farmiga, la serie se desarrolla en un entorno contemporáneo y recibió buenas críticas, especialmente por las actuaciones principales.

7.5 La casa y el motel[editar]

La casa y el motel Bates siguen en pie en el complejo de Universal Studios, en Universal City, cerca de Hollywood, y son una atracción habitual del recorrido turístico del estudio. La imagen de la casa en la colina, inspirada en el cuadro House by the Railroad de Edward Hopper, se ha convertido en uno de los decorados más reconocibles del cine.[8:1] La escena de la ducha continúa siendo objeto de análisis académico y de documentales, como 78/52: Hitchcock's Shower Scene (2017), que examina el proceso de su creación y su influencia.

7.6 Referencias en la cultura hispana[editar]

En América Latina, la imagen de la ducha, los acordes de los violines y la casa colina arriba han sido parodiados u homenajeados en programas cómicos, telenovelas y publicidad televisiva. El «cuchillo» de la escena se asocia automáticamente con la idea del susto cinematográfico. Diversos ciclos de cine en universidades y cinematecas ―desde la Cineteca Nacional de México hasta el MALBA de Buenos Aires― reponen Psicosis cada cierto tiempo como ejemplo de la maestría narrativa de Hitchcock. La escena de la ducha fue analizada en medios de comunicación en español tanto en su 50.º aniversario como en el 60.º, y la BBC Mundo publicó en 2010 un artículo titulado «Cómo Psicosis cambió la historia del cine», en el que destacaba la influencia de la obra en el lenguaje cinematográfico contemporáneo.[2:1] Además, el doblaje mexicano original de la cinta ha sido materia de culto para los aficionados al doblaje clásico, que discuten en foros especializados la fidelidad de las voces y los cambios de libreto según la época.[20] En el ámbito hispanohablante, Psicosis es citada con frecuencia en cursos de cine, crítica periodística y ensayos sobre el suspenso cinematográfico.

8. Notas[editar]


  1. Las candidaturas fueron: mejor director (Alfred Hitchcock), mejor actriz de reparto (Janet Leigh), mejor fotografía en blanco y negro y mejor dirección de arte en blanco y negro. No ganó en ninguna categoría. ↩︎ ↩︎

  2. Véase, por ejemplo, el artículo de la BBC Mundo «Cómo Psicosis cambió la historia del cine» (1 de abril de 2010), que recoge el impacto internacional de la obra. ↩︎ ↩︎

  3. Ed Gein, apodado «el carnicero de Plainfield», también inspiró parcialmente a personajes como Leatherface en La matanza de Texas y Buffalo Bill en El silencio de los inocentes. ↩︎

  4. Con solo dos asesinatos comprobados, Ed Gein técnicamente no entraba en la definición tradicional de asesino en serie, que exige al menos tres víctimas. ↩︎

  5. La cifra de 9 500 dólares es la más citada en las fuentes sobre la producción de la película. ↩︎

  6. La participación en el negativo le permitió a Hitchcock obtener ingresos sustanciales, ya que la película fue un gran éxito comercial. ↩︎

  7. El cambio de decapitación a apuñalamiento, junto con el blanco y negro, ayudó a que la escena fuera más sugerida que explícitamente gráfica. ↩︎

  8. La casa de Norman Bates se inspiró en la pintura House by the Railroad, de Edward Hopper, que representa una casa victoriana de estilo Segundo Imperio. ↩︎ ↩︎

  9. Tras el estreno, Anthony Perkins quedó tan identificado con el papel que le costó desprenderse de la imagen de Norman Bates, lo que condicionó el resto de su carrera. ↩︎

  10. Richard Schickel y Frank Capra, en el libro The Men Who Made the Movies (2001), concluyeron que el cálculo más razonable era de sesenta planos. ↩︎

  11. Las fuentes no coinciden sobre el grado de participación de Marli Renfro. La propia Leigh mencionó a una doble únicamente para el traslado del cadáver, mientras que Robert Graysmith afirma que Hitchcock reconoció más tarde su intervención en la ducha. Algunos relatos añaden además el uso de un maniquí en determinados planos. ↩︎

  12. La actriz explicó que a partir de entonces cerraba con llave todas las puertas y ventanas y dejaba abiertas las puertas del baño y la ducha. ↩︎

  13. Hitchcock llegó a declarar posteriormente que un tercio del impacto de Psicosis se debía a la música de Bernard Herrmann, un comentario recogido en varias biografías. ↩︎

  14. Algunos análisis académicos interpretan el robo de Marion y su muerte como una metáfora de la culpa y el castigo en la sociedad conservadora estadounidense de los años sesenta. ↩︎

  15. En la película, la señora Bates aparece como uno de los personajes más inquietantes pese a que su rostro nunca se muestra con nitidez hasta el descubrimiento del cadáver. ↩︎

  16. El presupuesto de la película fue de 806 947 dólares y la recaudación total ascendió a 32 188 083 dólares, según Box Office Mojo. ↩︎

  17. Se la cita a menudo como una de las primeras del subgénero slasher, por su combinación de asesino con cuchillo, motel aislado y estructura de suspense con muertes impactantes. ↩︎

  18. A diferencia del cine actual, los créditos de doblaje de los años sesenta en Latinoamérica no siempre incluían a los actores de voz, por lo que la identificación precisa es objeto de investigación entre historiadores del medio. ↩︎

  19. La disponibilidad exacta de Psicosis en servicios de streaming cambia según el país y el catálogo de cada plataforma; conviene verificarla regionalmente. ↩︎

  20. En 2020, con motivo del 60 aniversario, se organizaron en diversos países latinoamericanos proyecciones especiales con partitura en vivo, que reavivaron el diálogo sobre el legado de la cinta. ↩︎