Santiago el Mayor
| Santiago el Mayor | |
|---|---|
| Santiago de Zebedeo · en griego antiguo Ἰάκωβος (Iákobos) | |
| Nacimiento | Probablemente en Betsaida, Galilea |
| Muerte | Jerusalén, año 44 d. C., a manos de Herodes Agripa I |
| Padres | Zebedeo y Salomé |
| Hermano | Juan el Apóstol, también miembro de los Doce |
| Sobrenombre dado por Jesús | Boanerges, «hijos del trueno», compartido con su hermano |
| Por qué «el Mayor» | Para distinguirlo de Santiago el Menor, otro miembro del grupo de los Doce |
| Festividad | 25 de julio |
| Patronazgo principal | Patrono de |
| Sepulcro atribuido | Catedral de Santiago de Compostela |
| Orden militar | Orden de Santiago |
| Gremios | Veterinarios, equitadores, curtidores y peleteros |
Santiago de Zebedeo, conocido como Santiago el Mayor, fue, según los Evangelios sinópticos y los Hechos de los Apóstoles, uno de los apóstoles más destacados de Jesús de Nazaret. Se le llama «el Mayor» para distinguirlo de Santiago el Menor, otro miembro del grupo de los Doce.
Nacido probablemente en Betsaida (Galilea), fue hijo de Zebedeo y Salomé y hermano de Juan. Murió a manos de Herodes Agripa I en Jerusalén en el año 44. Es el patrono de España.
Ninguna otra figura del Nuevo Testamento ha dejado una huella comparable en el mundo hispanohablante. Su nombre bautiza la capital de Chile, una provincia argentina, ciudades en Cuba, la República Dominicana, México, Panamá y Guatemala; una orden militar; una ruta de peregrinación milenaria; y, por derivación fonética, los nombres propios Diego, Jaime, Yago y Tiago.
1. Resumen[editar]
Hay que separar desde el principio tres capas que suelen mezclarse, porque tienen valores de verdad muy distintos:
Lo que dicen los textos del Nuevo Testamento. Que fue apóstol, hermano de Juan, hijo de Zebedeo, miembro del círculo más cercano a Jesús y que fue ejecutado en Jerusalén en el año 44. Esto es lo que la tradición cristiana toma como núcleo histórico.
Lo que añade la tradición medieval. Que predicó en Hispania, que la Virgen se le apareció en Zaragoza, que su cuerpo fue trasladado a Galicia y que su tumba se descubrió en el siglo IX. Son tradiciones, no datos documentados.
Lo que construyó la Reconquista. Santiago Matamoros, el apóstol a caballo que interviene en las batallas, es una elaboración posterior cuyo origen documental es identificable y del que se conoce hasta la fecha aproximada de invención.
2. Los datos de los Evangelios[editar]
Era hijo de Zebedeo (Mateo 4:21) y tenía un hermano llamado Juan, también discípulo de Jesús. Probablemente su madre, Salomé, seguía también a Jesús (Mateo 20:20).
El sobrenombre. Jesús puso a los dos hermanos el sobrenombre de Boanerges (Marcos 3:17), que el propio evangelista traduce como «hijos del trueno», por su carácter impetuoso. El episodio narrado por Lucas (9:54), en el que Santiago y Juan quieren invocar a Dios para que consuma a fuego una ciudad de samaritanos, hace honor al apodo.
La llamada. Fue de los primeros en recibir el llamamiento de Jesús, mientras pescaba con su hermano en el lago de Genesaret (Marcos 1:19). Más tarde fue llamado a formar parte del grupo restringido de los Doce (Mateo 10:3).
El círculo de dilectos. Junto con Pedro y Juan, tuvo un trato privilegiado con Jesús y estuvo presente en momentos que los evangelios reservan a esos tres:
- La resurrección de la hija de Jairo.
- La transfiguración.
- La agonía en el huerto de Getsemaní.
Fue también testigo de las apariciones de Jesús resucitado y de la pesca milagrosa en el mar de Tiberíades. Según los Hechos de los Apóstoles, Pentecostés lo encontró en espera orante, como uno de los máximos referentes de la primera comunidad cristiana junto a Pedro y Juan.
Su muerte a manos de Herodes Agripa I en Jerusalén, en el año 44, lo convierte en el primero de los apóstoles en ser martirizado.
3. La tradición medieval: la predicación en Hispania[editar]
Según una tradición medieval, después de Pentecostés —hacia el año 33—, cuando los apóstoles son enviados a predicar, Santiago habría cruzado el Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en Hispania, es decir, en las actuales España y Portugal.
No hay una sola versión de ese viaje, sino varias incompatibles entre sí, y merece la pena verlas juntas porque la variedad es en sí misma un dato sobre la naturaleza del relato:
| Versión | Recorrido |
|---|---|
| Por el sur | Habría llegado a la Gallaecia tras pasar las Columnas de Hércules. Según el escritor gaditano fray Gerónimo de la Concepción, consagró a san Pedro el templo de Hércules del islote de Sancti Petri. Siguió bordeando la Bética y la costa despoblada de Portugal |
| Por el este | Habría llegado a Tarraco y remontado el valle del Ebro hasta enlazar con la vía romana que recorría las estribaciones de la cordillera Cantábrica y terminaba en la actual La Coruña |
| Por el sureste | Habría llegado a Carthago Nova —la actual Cartagena, por el barrio de Santa Lucía— y partido desde allí hacia el norte, fundando así la tradición del camino que lleva su nombre |
Esta tradición es la que hace de Santiago el santo patrón protector de España.
Los Varones Apostólicos. La misma tradición sostiene que Santiago hizo discípulos en Hispania y que siete de ellos continuaron la tarea evangelizadora cuando él regresó a Jerusalén; fueron a Roma y san Pedro los ordenó obispos. Son los llamados Varones Apostólicos.
3.1. El Pilar de Zaragoza[editar]
De acuerdo con la tradición cristiana, hacia el año 40, el 2 de enero, María, la madre de Jesús, se apareció a Santiago en Caesaraugusta (
Zaragoza). La particularidad del relato es que María habría llegado «en carne mortal», es decir, en vida y mucho antes de su asunción. Como testimonio de la visita habría dejado una columna de jaspe, conocida popularmente como «el Pilar».
Se cuenta que Santiago y los siete primeros convertidos de la ciudad edificaron una primitiva capilla de adobe a la vera del Ebro. De ahí procede la Virgen del Pilar, una de las advocaciones marianas de mayor arraigo en España y en Hispanoamérica.
4. El hallazgo de la tumba[editar]
Hacia el año 813 —o 820, según otras fuentes—, en tiempos del rey de Asturias Alfonso II el Casto, el ermitaño Pelayo comunicó al obispo Teodomiro, de Iria Flavia, que había visto unas luces brillando sobre un monte deshabitado.
En el lugar hallaron una tumba, probablemente de origen romano, con un cuerpo decapitado y la cabeza bajo el brazo. El rey ordenó construir una iglesia sobre el cementerio: es el origen de la catedral de Santiago de Compostela.
El nombre. Compostela se explica por dos etimologías distintas: campus stellae, «campo de las estrellas», por las luces que aparecieron sobre el cementerio; o compositum tellus, «terreno bien dispuesto».
4.1. Qué hay realmente en la tumba[editar]
Tradicionalmente se ha afirmado que los restos hallados a principios del siglo IX correspondían al apóstol. Pero la falta de un análisis directo de esos restos permite suponer que puedan ser los del obispo Prisciliano —ejecutado en el siglo IV— o los de otra persona importante del período romano.
Lo que sí está documentado es la peripecia posterior de los restos:
- En mayo de 1589, Francis Drake amenazó Compostela tras desembarcar en La Coruña. El arzobispo Juan de Sanclemente acordó con el Cabildo ocultar cuanto de importante había en la catedral, y los restos se depositaron en un escondrijo dentro del ábside de la capilla mayor, detrás del altar.
- Fueron reencontrados a treinta metros de profundidad respecto del suelo en las excavaciones de 1878 y 1879 dirigidas por Antonio López Ferreiro. La configuración actual de la cripta bajo el altar procede de esas excavaciones.
- En 1886 los restos se depositaron en una urna de plata de los orfebres Rey Martínez, dentro de un cofre de madera forrado de terciopelo rojo con tres compartimentos: para Santiago, Atanasio y Teodoro.
Lo que se encontró. Entre los restos de un mausoleo romano apareció una inscripción sepulcral en griego, Athanasios martyr, y los restos de tres personas distintas: dos de edad mediana y una en el último tercio de la vida. Eso llevó a identificarlos con Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro.
La verificación pontificia fue problemática. El papa León XIII nombró una congregación extraordinaria para estudiar los restos. Los documentos enviados a Roma no le satisficieron, y envió a monseñor Agostino Caprara, promotor de la Fe en el proceso, a examinar los restos sobre el terreno y tomar declaración a quienes habían intervenido. En 1884, León XIII reafirmó la autenticidad mediante bula papal.
Conviene retener la distinción: una bula establece una declaración de la autoridad eclesiástica, no un resultado de laboratorio, y no se ha hecho un análisis directo de los restos.
5. Santiago Matamoros: la invención de un guerrero[editar]
Este es el punto donde la historia documental es más nítida y más incómoda.
En el siglo XII se redacta en Santiago de Compostela el llamado Privilegio de los Votos, un documento que atribuye al rey Ramiro I una victoria sobre los musulmanes en Clavijo, en el año 844, obtenida gracias a una aparición de Santiago. Agradecido, el rey habría hecho voto de que todos los habitantes pagasen al Apóstol —esto es, a su santuario— una cantidad anual.
El mismo documento sostiene que la victoria de Clavijo puso fin a la entrega anual a los enemigos de un vergonzoso tributo de cien vírgenes cristianas.
Es decir: un documento del siglo XII narra una batalla del siglo IX y establece a partir de ella un derecho de cobro perpetuo a favor de quien redacta el documento. La primera representación de Santiago a caballo, de principios del siglo XIII en la catedral compostelana, muestra a las doncellas arrodilladas ante el caballo del apóstol.
La evolución iconográfica. El miles Christi medieval —el soldado de Cristo—, una imagen poco frecuente al principio, se transforma a partir de la segunda mitad del siglo XV y a lo largo del XVI en Santiago Matamoros: defensor del catolicismo frente a todos sus enemigos —turcos, herejes y paganos—, cuyos cuerpos o cabezas ruedan entre las patas de su caballo.
Esa cronología importa: la imagen del apóstol guerrero se consolida justamente cuando termina la Reconquista y empieza la conquista de América. La misma iconografía que había servido para combatir al islam peninsular viajó al otro lado del Atlántico.
6. El Camino de Santiago[editar]
El descubrimiento de la tumba supuso para el rey de Asturias beneficios muy concretos, muy concretos: la aglutinación de sus territorios como un solo reino bajo la protección especial del Apóstol, y la cristianización de la antigua «Vía del Finisterre», la ruta que muchos pueblos de religión céltica seguían tradicionalmente hasta el pretendido fin del mundo.
Las peregrinaciones galas hacia el noroeste peninsular están probadas arqueológicamente, y consta que los celtas recorrían Europa en el primer milenio antes de nuestra era para llegar a estos lugares, donde celebraban matrimonios y otros ritos.
Ese camino precristiano se convierte así en el Camino de Santiago o Ruta Jacobea, y Compostela en el tercer núcleo de peregrinación medieval, después de Roma y Jerusalén.
El Año Santo Jacobeo. En 1122, el papa Calixto II instituyó que tuvieran la consideración y los privilegios de Año Santo Jacobeo todos los años en que la festividad de Santiago, el 25 de julio, cayera en domingo.
7. El culto en Hispanoamérica[editar]
Aquí está la dimensión que ningún artículo escrito desde fuera del ámbito hispánico recoge con detalle, y es enorme. El patronazgo de Santiago se extiende por todo el continente.
7.1.
Argentina[editar]
Santiago Apóstol es patrono de la provincia de Santiago del Estero y de la provincia de Mendoza y su capital, donde su fiesta es feriado provincial. En la ciudad cuyana se le considera además protector contra los movimientos sísmicos, frecuentes en la región. En la provincia de Salta es patrono de los municipios de Campo Quijano e Isla de Cañas.
Un elemento simbólico revelador es la fusión de raíces incaicas e hispanas, representadas respectivamente por el sol y por la espada de Santiago Apóstol.
7.2.
Chile[editar]
El Apóstol es patrono de la capital, Santiago de Chile, fundada en 1541 como Santiago de la Nueva Extremadura, y comparte con la Virgen del Carmen el patronazgo del país.
Los escudos de armas de la ciudad de Santiago, del Arzobispado y de varias comunas de la Región Metropolitana llevan en su contorno ocho conchas de oro sobre fondo azul, que representan las ocho letras del nombre del Apóstol. Se le venera también en localidades rurales del norte y del sur, y la comunidad de inmigrantes gallegos celebra su fiesta patronal con danzas y actos artísticos en el Estadio Español.
7.3.
Colombia[editar]
Es santo patrón de Tunja, capital del departamento de Boyacá, cuya catedral está consagrada a su advocación, y del municipio de Santiago de Tolú, en Sucre.
7.4.
Bolivia y
Brasil[editar]
En Bolivia se venera a Santiago el Mayor, o Tata Santiago, en el pueblo de Toro Toro, provincia de Charcas, departamento de Potosí.
En Brasil, la ciudad de São Tiago (Minas Gerais) mantiene la devoción desde el siglo XVIII, con una tradición singular: el 25 de julio, tras las misas y la procesión, los fieles imponen un sombrero a la imagen bicentenaria tallada en estilo barroco, que lo conserva todo el año. Allí termina además la ruta devocional Caminhos de São Tiago, adaptación minera inspirada en el Camino de Compostela, que comienza en el distrito de Santa Rita de Ouro Preto.
7.5. Otras advocaciones americanas[editar]
La lista de localidades y territorios que lo tienen por patrono incluye Antigua Guatemala, Esquipulas, San Cristóbal Verapaz, Moyobamba, Cartago y Puriscal en
Costa Rica —además del país entero—, Caracas,
Guayaquil, Cali, Tunja, Santiago de Querétaro, Monclova, Sahuayo, Moyahua de Estrada, Juchipila, Zacatecas, Silao, Guanajuato, Natá de los Caballeros, Santiago de los Caballeros y Santiago de Castro, entre otros.
El patrón toponímico es en sí mismo un mapa de la expansión hispánica: allí donde se fundó una ciudad bajo su advocación quedó el nombre, y de ahí que Santiago aparezca como topónimo desde California hasta Chiloé.
8. El nombre: de Jacob a Diego[editar]
La onomástica de Santiago es uno de los casos más productivos de la historia de la lengua española.
Su nombre en hebreo es Jacob (יעקב). Con el tiempo se fue transformando en: Jacobo, Iago, Yago, San Iago, San Yago, Santiago, Tiago o Thiago, y Diego. En otras lenguas dio Jaime, James, Jim, Jimmy, Jacques, Jakob, Jakov, Giacomo y Jaume.
Es decir: Santiago, Diego, Jaime, Yago, Tiago, Jacobo y James son el mismo nombre. Una parte considerable del santoral y del callejero hispánico procede de esa única raíz.
9. La Orden de Santiago[editar]
Entre las instituciones bajo su patrocinio están la Orden de Santiago, una de las grandes órdenes militares peninsulares, y la Academia de Caballería de Valladolid. Es también patrono de los gremios de veterinarios, equitadores, curtidores y peleteros, oficios todos relacionados con el caballo y su montura: un rastro más de la iconografía ecuestre.