Sepultura
| Sepultura | |
|---|---|
| Datos generales | |
| Origen | Belo Horizonte, Minas Gerais, |
| Estado | Activo, en gira de despedida: el último concierto está previsto para el 7 de noviembre de 2026 en São Paulo |
| Género(s) | Thrash metal, groove metal, death metal, metal alternativo |
| Período de actividad | 1984–presente |
| Discográfica(s) | Cogumelo, Roadrunner, SPV/Steamhammer, Nuclear Blast[sin verificar] |
| Miembros actuales | Derrick Green, Andreas Kisser, Paulo Jr. Greyson Nekrutman (músico de sesión/en vivo) |
| Miembros anteriores | Max Cavalera, Igor Cavalera, Jairo Guedz, Jean Dolabella, Eloy Casagrande y otros |
1. Resumen[editar]
Sepultura es una banda brasileña de heavy metal formada en Belo Horizonte en 1984. Su nombre, que en portugués significa «sepultura» o «tumba», fue tomado de la letra de la canción «Dancing on Your Grave» de Motorhead, una de sus influencias fundacionales. Con una trayectoria de más de cuatro décadas, Sepultura se consolidó como la agrupación de metal extremo más influyente surgida en América Latina y una de las pocas bandas del género originadas fuera del eje anglosajón o europeo en alcanzar reconocimiento global masivo.
La historia de Sepultura suele dividirse en dos grandes etapas creativas. La primera, bajo el liderazgo del vocalista y guitarrista Max Cavalera —junto a su hermano, el baterista Igor Cavalera—, abarca desde la fundación hasta 1996. Durante este período el grupo evolucionó desde un primitivo black/death metal con producción de bajo presupuesto hacia un thrash metal técnico y agresivo, para culminar en el groove metal con fuertes raíces brasileñas de álbumes como «Chaos A.D.» (1993) y «Roots» (1996), este último aclamado por su fusión con ritmos indígenas y percusión afrobrasileña. La segunda etapa, iniciada tras la salida de Max, vio la llegada del vocalista estadounidense Derrick Green y una exploración de registros que abarcan el hardcore, el metal industrial y el metal progresivo.
Con más de 20 millones de discos vendidos en todo el mundo, Sepultura fue nominada a premios como los Grammy y los Grammy Latinos, y encabezó festivales mayores como Rock in Rio, Wacken Open Air, Download Festival y Hellfest. Su legado incluye haber internacionalizado la escena del metal brasileño y latinoamericano, abrir espacios para la música pesada cantada en portugués y en inglés con temática regional, y haber servido de puente entre el metal extremo underground y las audiencias masivas.
2. Primeros años y formación (1984–1985)[editar]
Sepultura fue fundada en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, por los hermanos Massimiliano «Max» Cavalera e Igor Cavalera, hijos de un funcionario del consulado italiano y una madre brasileña. La pareja de hermanos compartía desde la infancia una fuerte afición por bandas como Black Sabbath, Judas Priest, Kiss y, más adelante, por el emergente thrash de Slayer y Metallica.
El nombre Sepultura fue elegido después de que Max tradujera al portugués el título de la canción «Dancing on Your Grave» del álbum «Another Perfect Day» (1983) de Motorhead, banda a la que ambos consideraban una referencia esencial. El primer guitarrista fue Jairo Guedz, quien participó en las grabaciones iniciales, y el bajista fue Roberto Raffan, a quien pronto reemplazaría Paulo Jr., miembro que se mantendría por décadas.
En sus inicios, la banda ensayaba en el garaje de la casa de los Cavalera y tocaba en pequeños bares de Belo Horizonte. La escena local era pequeña pero hiperactiva: bandas como Sarcófago, Mutilator y Chakal conformaban un núcleo de metal extremo que empezó a ser conocido fuera de Brasil gracias a un circuito de cintas de intercambio («tape trading»). Fue precisamente el interés generado por una de esas cintas lo que llevó a la discográfica Cogumelo Records —originalmente un sello especializado en música regional y punk— a interesarse por estos adolescentes.
3. Primeros lanzamientos y era underground (1985–1988)[editar]
El debut fonográfico de Sepultura fue el split EP «Bestial Devastation», publicado en 1985 junto a la banda Sarcófago en el lado B del vinilo. La producción era cruda y los medios internacionales describieron el sonido como cercano al black/death metal primigenio, con influencias de Venom, Celtic Frost y Slayer.
En 1986 apareció su primer larga duración, «Morbid Visions», un disco que mantuvo la línea extrema del split pero con una composición algo más estructurada. Pese a la baja calidad de la grabación, la energía del trabajo captó la atención del sello neoyorquino Roadrunner Records, que en ese momento empezaba a construir un catálogo de metal extremo internacional. Jairo Guedz dejó la banda después de esa grabación y fue reemplazado por el guitarrista Andreas Kisser, un músico de formación más amplia que terminaría siendo, junto a los Cavalera, uno de los compositores principales.
Con Kisser en la alineación, el sonido de Sepultura se volvió más técnico y ganó en precisión. En 1987 lanzaron «Schizophrenia», producido con un presupuesto aún modesto pero notablemente superior al de sus predecesores. El disco fue reseñado en revistas como Kerrang! y Metal Hammer, y empezó a consolidar el nombre de Sepultura en el underground europeo y estadounidense. La crítica destacó la evolución en las guitarras, la incorporación de solos más elaborados y la batería cada vez más precisa de Igor.
En 1988 la banda emprendió su primera gira europea como acto de soporte, compartiendo escenarios con agrupaciones como Sodom y Kreator. Esa exposición directa al público europeo sentó las bases para el siguiente salto discográfico y comercial.
4. Consagración internacional y era clásica (1989–1996)[editar]
4.1 «Beneath the Remains» y «Arise» (1989–1992)[editar]
Con una producción limpia pero potente, el disco exhibió un thrash metal veloz, cargado de riffs afilados y letras que abordaban temas sociopolíticos, como la crítica a la dictadura militar brasileña y la pobreza en América Latina. Temas como «Inner Self», «Stronger Than Hate» y «Mass Hypnosis» se convirtieron en himnos de la escena thrash mundial.
Roadrunner invirtió en videos musicales —algo que la banda no había tenido hasta entonces— y «Beneath the Remains» se difundió en programas como Headbangers Ball de MTV. Las ventas superaron las expectativas y llevaron a Sepultura a girar por Norteamérica y Europa como cabezas de cartel en recintos medianos, con bandas como Obituary y Sadus como soporte.
Canciones como «Dead Embryonic Cells», «Arise» y «Desperate Cry» mostraron a una banda que conservaba la agresividad de sus inicios pero añadía estructuras más complejas y pasajes instrumentales.
La gira de «Arise» incluyó conciertos en estadios de gran capacidad en Brasil y en los principales festivales europeos. En casa, la banda se había convertido en un fenómeno: aparecían en los principales noticieros, eran tapa de revistas no especializadas y sus shows convocaban a miles de jóvenes que, en muchos casos, no se identificaban exclusivamente con el metal.
4.2 «Chaos A.D.» (1993)[editar]
La edición de «Chaos A.D. Las letras se volvieron más directas: «Refuse/Resist» se convirtió en un grito contra la opresión policial, «Territory» abordó el conflicto palestino-israelí, y «Manifest» denunció la brutalidad institucional. La inclusión de percusión con tambores metálicos en «Kaiowas» —grabada en una cárcel deshabitada— anticipó la experimentación que vendría después.
«Chaos A.D.» fue disco de oro en varios países y catapultó a Sepultura a escenarios más grandes. Compartieron gira con bandas como Pantera, Ministry y Fear Factory.
4.3 «Roots» (1996)[editar]
Temas como «Roots Bloody Roots», «Attitude» y «Ratamahatta» expandieron las fronteras del género y recibieron rotación en MTV de manera masiva.
El videoclip de «Roots Bloody Roots» fue filmado en la selva amazónica y en Salvador de Bahía, y se convirtió en uno de los más solicitados en la programación de canales musicales del momento.
Sin embargo, durante la gira de «Roots» se desató la crisis interna. La noticia conmocionó a la comunidad del metal mundial y muchos dieron por terminada la historia de Sepultura.
5. Reconfiguración y era Derrick Green (1997–2005)[editar]
Andreas Kisser y Paulo Jr. decidieron continuar con el nombre Sepultura pese a la partida de los hermanos fundadores. La primera medida fue buscar un nuevo vocalista. En la batería, Igor Cavalera permaneció inicialmente algunos años antes de abandonar también la formación.
La recepción fue mixta: mientras una parte del público valoró la continuidad, otra consideró que la banda había perdido su identidad sin Max. Las ventas fueron menores a las de los álbumes previos, aunque mantuvieron a Sepultura como cabeza de cartel en festivales de Europa y Latinoamérica.
Incluyó colaboraciones de músicos como Jello Biafra (Dead Kennedys) y Cristian Machado (Ill Niño). La respuesta crítica fue positiva pero el contexto comercial de la banda —ya fuera del sello Roadrunner en esa época— era más complejo.
Con su salida, la banda perdió al último de los miembros originales que quedaba en la alineación.
6. Experimentación y diáspora de exmiembros (2006–2016)[editar]
La partida de Igor Cavalera marcó el inicio de un período con alta rotación de bateristas. Ambos trabajos mantuvieron al grupo activo y en gira.
Mientras tanto, Max e Igor Cavalera hicieron las paces en lo personal y musical, formando Cavalera Conspiracy y realizando giras conjuntas interpretando los álbumes clásicos de Sepultura. Max también continuó al frente de su banda Soulfly, que había fundado inmediatamente después de dejar Sepultura.
7. Últimos años y despedida anunciada (2017–2025)[editar]
7.1 «Quadra» y la pandemia[editar]
La gira promocional se vio interrumpida por la pandemia de COVID-19, lo que obligó a posponer fechas durante casi dos años. Aun así, «Quadra» obtuvo reseñas favorables y fue considerado uno de los discos más sólidos de la etapa tardía.
7.2 Salida de Eloy Casagrande y anuncio de despedida[editar]
En diciembre de 2023, la banda comunicó oficialmente que la gira «Celebrating Life Through Death» sería la última de su historia, poniendo fin a más de cuarenta años de carrera. El anuncio fue cubierto por medios de todo el mundo y despertó una ola de nostalgia en la comunidad del metal latinoamericano.
8. Estilo musical, temática y características[editar]
Sepultura transitó diversos estilos a lo largo de su carrera, pero el thrash metal y el groove metal constituyen su núcleo identitario. En su primera etapa, los riffs afilados de Kisser y la batería vertiginosa de Igor Cavalera dieron forma a un thrash técnico que recordaba a Slayer y Kreator, pero con un sello propio. A partir de «Chaos A.D.», el tempo se redujo, las guitarras se volvieron más graves y la base rítmica adoptó cadencias cercanas al hardcore y al metal alternativo, tendencia que se profundizó con la incorporación de Derrick Green.
Los contenidos líricos se han mantenido en una línea de crítica social explícita: dictaduras militares, injusticia racial, pobreza estructural, conflictos bélicos y corrupción política son temas recurrentes. Incluso en los discos conceptuales («Dante XXI», «A-Lex», «Quadra»), la mirada sobre el poder, la opresión y la resistencia humana actúa como hilo conductor.
En el plano instrumental, Sepultura fue pionera en fusionar metal extremo con música tradicional brasileña. La inclusión de percusión afrobrasileña, cantos indígenas y ritmos de maracatú en discos como «Roots» y «Quadra» no fue cosmética: hubo un trabajo de inmersión real, con grabaciones en aldeas y colaboración con músicos de comunidades tradicionales. Este enfoque les valió tanto elogios como críticas, pero es indudable que abrió un camino por el que luego transitarían otras bandas interesadas en incorporar raíces no occidentales al metal.
9. Miembros[editar]
[ Desplegar / Plegar alineaciones ]
Miembros actuales[editar]
- Andreas Kisser – guitarra, coros (1987–presente)
Miembros anteriores[editar]
- Max Cavalera – voz, guitarra (1984–1996)
- Igor Cavalera – batería (1984–2006)
- Jairo Guedz – guitarra (1984–1987)
- Eloy Casagrande – batería (2011–2024)
10. Discografía seleccionada[editar]
[ Desplegar / Plegar discografía ]
- «Morbid Visions» (1986)
- «Schizophrenia» (1987)
- «Beneath the Remains» (1989)
- «Arise» (1991)
- «Chaos A.D.» (1993)
- «Roots» (1996)
- «Against» (1998)
- «Nation» (2001)
- «Dante XXI» (2006)
- «A-Lex» (2009)
- «Kairos» (2011)
- «The Mediator Between Head and Hands Must Be the Heart» (2013)
- «Machine Messiah» (2017)
- «Quadra» (2020)
11. Legado e influencia en el metal latinoamericano[editar]
Sepultura redefinió lo que significaba ser una banda de metal extremo en un país periférico. En los años ochenta, el circuito del thrash y el death metal estaba dominado por agrupaciones estadounidenses, británicas y alemanas. La irrupción de cuatro adolescentes de Belo Horizonte tocando en festivales europeos y firmando con un sello como Roadrunner fue un terremoto cultural que inspiró a generaciones de músicos en toda América Latina.
Bandas argentinas como A.N.I.M.A.L., chilenas como Criminal, mexicanas como Brujeria y colombianas como Masacre reconocieron explícitamente la influencia de Sepultura y, en muchos casos, la posibilidad misma de internacionalizarse se volvió tangible después del camino abierto por los brasileños. El uso del portugués en canciones de metal, la incorporación de instrumentos no convencionales y la politización explícita de las letras se convirtieron en elementos legitimados que antes eran vistos con escepticismo por la industria.
Además, Sepultura colaboró activamente con proyectos comunitarios en Brasil, incluyendo iniciativas de educación musical para jóvenes de favelas y apoyo a comunidades indígenas. Si bien estas acciones tuvieron menor cobertura que las giras internacionales, forman parte del entramado que mantiene a la banda como un símbolo de resistencia cultural y orgullo brasileño incluso en sus años finales.
12. Presencia en el mundo hispanohablante[editar]
La relación de Sepultura con los países de habla hispana ha sido constante y profunda desde los primeros años de su carrera. Las ciudades de Buenos Aires, Santiago de Chile, Ciudad de México, Bogotá y Lima figuraron una y otra vez en las rutas de sus giras, a menudo con varias fechas agotadas en una sola visita.
En
Argentina, la banda desarrolló una base de seguidores particularmente leal. Sus presentaciones en el estadio Obras Sanitarias y en el Luna Park quedaron registradas como algunos de los conciertos más intensos que ofrecieron en Sudamérica. En
México, fueron invitados recurrentes del festival Vive Latino y del Hell & Heaven Metal Fest, donde compartieron cartel con las principales bandas de metal mundial.
La banda nunca grabó un álbum íntegramente en español, pero en diversas entrevistas Derrick Green y Andreas Kisser manifestaron su interés por la cultura hispanoamericana[1]. Max Cavalera, por su parte, incluyó pasajes en español en varias canciones de Soulfly, y en sus giras con Cavalera Conspiracy mantuvo una comunicación fluida con el público hispanohablante, alternando inglés, portugués y español durante los conciertos.
Las ediciones de sus DVD y Blu-ray suelen incluir subtítulos en español como opción estándar.
13. Curiosidades y datos de interés[editar]
- El riff principal de «Roots Bloody Roots» fue compuesto por Max Cavalera en una guitarra acústica en su casa, y luego adaptado por Andreas Kisser para el formato eléctrico.[2]
- La grabación del álbum «Roots» con la tribu Xavante incluyó un ritual de bienvenida que la banda respetó y documentó en el making-of del disco.
En reportajes para medios como la edición mexicana de Rolling Stone y la argentina de Revista Jedbangers, Kisser ha declarado que el español es una lengua que sienten cercana y que, aunque el inglés es el idioma del metal, la comunicación con los fans de la región siempre fue una prioridad. ↩︎
El propio Max relató en su autobiografía «My Bloody Roots» (2013) que la canción nació casi por casualidad durante una tarde en Phoenix, Arizona, mientras probaba una guitarra que le había regalado Dimebag Darrell. ↩︎